miércoles, diciembre 31, 2008

Hábleme lindo por favor

Fiestas pastosas, untuosas como el hablar de Bono, tilín navideño, coñazo inmenso y peligroso. Por eso, en haciendo uso de la experiencia, ya no muevo el esqueleto. Se viajará después, entre fiesta y fiesta.
Aprovecho para ojear la prensa, o sea el Diario de Ibiza, y me reencuentro con joyas que había olvidado.
¿Puede ser cierto que las compañías aéreas de low-cost transportaran ya a nuestra isla el 43 por ciento de los turistas desde mayo hasta septiembre?
Pues bingo, a quienes auguramos un cambio de estilo del turismo. Hay que renovarse y lo hago: ha bajado muchísimo el petróleo, y esto es una buena noticia para Ibiza y para el precio de los billetes. Que conste que lo digo en diciembre.
¿Polémicas catalán-castellano? Ni una por favor, estamos en Ibiza. Puede hablar en castellano tranquilamente, ya sólo faltaría tener que estar sujetos permanentemente a la vigilancia boba de estos comisarios gratuitos que se pasan el día controlando al prójimo.
Y además, el castellano es una lengua propia de Ibiza, es oficial, y lo ha sido siempre, desde que existe, sobre todo en la ciudad y en los núcleos urbanos del resto de la isla. ¿Para qué andar discutiendo? Todo el mundo habla el castellano o español.
Dentro de diez años no lo sé, pero me temo que se hablará cada vez más el idioma de Cervantes, de Quevedo, de Unamuno, de Josep Pla y de Mariano Planells (aunque yo estoy mirando cómo aprender el arameo de Maalula, que es un derivado fenicio…).
Esto era uno de los idiomas de Cristo el Nazareno, o sea un idioma que se habló en Ibiza durante cientos de años y del cual han tenido que quedar numerosas palabras en nuestro sustrato, en fin, es un suponer.
Muchos hablan todavía del auto-odio. ¿Qué es el auto-odio? Algunos catalanes son españoles pero odian lo español, por lo tanto se odian a sí mismos. No es ningún disparate.
Me parecen muy desagradables (ya ni hablo de legalidad ni de educación) estos personajes que van a los hospitales u a otro sitio a incordiar y a provocar situaciones que después son repetidas durante años en el Diari.
Qué pesados estos catalanistas. Los ibicencos nunca hemos sido así.
Pero los ibicencos de hoy ya no sé cómo son.
Comprendo la sorpresa y la indignación de los hoteleros de Ibiza cuando se dieron cuenta de la maniobra mallorquina de considerar a Palma como la quinta isla. ¿Y por qué no Sa Pobla o Montuiri?
Todo esto, las diatribas del mangoneo promocional turístico y gran parte del catalanismo incordiante, no parecen más que tácticas para arañar dinero del presupuesto común y tratar de vivir del cuento o de algo muy parecido.

miércoles, diciembre 24, 2008

Museos vivos pero lesionados

Mi artículo del Dominical acabó hablando de la `defunción´ de los museos, cuando mi título original hablaba de `disfunción´. Ya lo he corregido en mi blog, pero las erratas, o los malentendidos a veces transportan un material magmático de fondo que es muy interesante.
Porque yo no pienso que los museos de Ibiza estén muertos, sino que están como los jugadores del Real Madrid: lesionados o mal situados. Pienso que no salen rentables a la sociedad ibicenca, que aunque pasen mil años no cogen suficiente peso específico y que siendo centros que trabajan con materiales del pasado tendrían que ser un arma cargada de futuro.
Pero el futuro nunca llega para los museos. Tema delicado en Ibiza. Mentar un museo significa enfrentarse con unos cuantos prejuicios establecidos que han consolidado una esclerosis y una disfunción museística, no una defunción.
Pero es un tema con el que ya no pretendo luchar. Que el mejor museo (probablemente) monográfico del mundo lleve doce años cerrado porque no se han sabido ni siquiera hacer unas obras menores de remodelación, ya lo dice todo de la cultura en España, desde el ministro hasta el último bedel.
Que no vengan ya los hoteleros ni los políticos pidiendo que se arrime el hombro, pidiendo desestacionalización, alargar la temporada: no hay nada que hacer. Apaga y vámonos. Y no te fíes si se arrima alguien.
El descubrimiento arqueológico de los fundamentos de la ciudad púnica es uno de los más importantes del último siglo. Es el gran golpe de efecto de Ibiza necesitaba para recuperar el pulso en una ciudad patrimonial que lo ha perdido.
No me extrañaría que ya no se destituyen directores generales del gremio (lo cual, por lo demás, quizás tampoco solucionaría gran cosa) al menos nos destituyeran del honorable título de ciudad Patrimonio de la Humanidad.
Ibiza es una reliquia en su globalidad, o lo era. Un parque temático vivo. Los fenicios perviven. Toda la isla está repleta de tumbas, hipogeos, de restos de muerte. Nos faltaba encontrar la ciudad de los vivos. La tenemos. Un gran hallazgo que debería ser sede de un Museo Púnico, el gran museo púnico del Mediterráneo.
Dejar el Arqueológico en Dalt Vila, el Museo Púnico en el actual MAC y el Monográfico en Es Puig des Mulins donde está. Un sueño. Potencia promocional. Un vivero de cultura, IBZ, universidad abierta.
Pero es un sueño, no es otra cosa. Ya perdimos el Castillo para la universidad del Mediterráneo y ahora perderemos la Acrópolis púnica si alguien no coge el toro por los cuernos y le pone remedio inmediato.

domingo, diciembre 21, 2008

Museos de Ibiza, cerrados por… disfunción

  M i artículo de hoy en el Diario de Ibiza se titula Museos de Ibiza: cerrado por defunción, aunque yo le puse ‘disfunción’. No es grave, pero no es lo mismo.
Recomenzamos la tertulia. El tema recurrente
es la desestacionalización del turismo,
la potenciación del turismo de invierno,
la apertura de hoteles para los ancianos
del Imserso…
Uno de los rasgos distintivos de Ibiza
es la densidad de restos arqueológicos de
la civilización fenicia y cartaginesa. Incluso
podríamos hablar de una cultura
fenopúnica ebusitana, con algunas constantes
que nacen y se reproducen en la
isla.
Ibiza en sí misma ha sido desde antes
de Cristo un laboratorio de síntesis y de
elaboración de nuevos patrones. Diré
dos: la exagerada divinización (decirlo así
es casi una ironía) de la diosa Tanit y la
acuñación de moneda en la ceca de Ibosim
conjuntando las dos culturas más
enemistadas: la romana y la cartaginesa.
La cultura fenicia es la gran cultura de
Ibiza, la más intensa, la más extensa y la
más duradera, pues perdura hasta hoy
mismo.
Ibiza es una isla fenicia, muy española
(políticamente Ibiza ha estado sometida
o adscrita a la Corona española desde que
existe) y en cierta medida todavía conserva
algunos rasgos de influencia catalana
en la vida campesina.
Pero el rasgo de las Pitiusas, su característica,
su sello, es el púnico (Phoenix,
fénix) y por ser tan púnicos solemos resucitar
de las cenizas (y renace la hermosa
ave plena de vida).
Ahora tenemos los museos de Ibiza
casi reducidos a cenizas. Pero han de renovarse,
resucitar y rediseñarse. Y lo harán.
En este orden de cosas me gustaría
exponer una idea y ponerla públicamente
a la consideración de gente que de esto
sabe bastante más que yo (estoy pensando
en Llobet, Bertazioli, arqueólogos, artistas,
y en quien quiera opinar).
Es muy sencillo: recuperar las nuevas
instalaciones donde estaba el museo de
arte contemporáneo –donde se han descubierto
los restos fundacionales de la
ciudad púnica– y ubicar allí el gran Museo
Arqueológico de Ibiza. O un Museo
Púnico. Y en sa Joveria poner a los minimales.
El museo de arte contemporáneo se
ubicó en Dalt Vila como una medida provisional.
No es algo inamovible. En cambio
los minimales estarán encantados, o
no, de la nueva movida.

sábado, diciembre 20, 2008

Mediocridad en el arte de las Pitiusas

Posted: 20 Dec 2008 03:46 AM CST
Mi artículo de hoy en Diario de Ibiza: Mediocridad en el arte de las Pitiusas

El día 12 de octubre es una fecha estupenda: ya ha caído la pesadez veraniega y todavía perdura la vibración del verano incansable, que cae a plomo y muy excitado sobre los ibicencos ya un poco espantados.
Leo el artículo de Laura Ferrer Arambarri, `Arte mediocre´, donde se lamenta de una estrechez de miras, una falta de ambición para el conjunto y mucha para el interés propio.
Todos estos rasgos se resumen en una mediocridad ambiental que impregnan el fenómeno de la creación artística.
Sin desmerecer a algunos artistas trabajadores y con remarcable talento, narra la situación con palabras no muy optimistas.
No le negaré que la idea de fondo es muy acertada. ¿Cómo podría contradecirla si yo unos 12 años antes ya lo dije -o algo muy parecido- en una mesa redonda donde Antonio Colinas se despedía de Ibiza, aunque entonces no lo sabíamos?
¿Se podría repetir un fenómeno creativo tan optimista y generador como aquellos años treinta? ¿O como los años sesenta-setenta?
No, contesté tajante. Esto es imposible. Ibiza reunió desde 1932 hasta 1936 a un conjunto de pensadores, músicos, arquitectos, fotógrafos, pintores de gran talento personal, y además con una preparación técnica abrumadora.
Mucha menos preparación tendrían los beats y los novelistas flamencos, belgas, parisinos de comienzos de los años 60 y la oleada de artistas afincados desde todas partes del mundo: pero tenían más entusiasmo.
Ahora que paso del medio siglo debo admitirlo: jamás he encontrado nada igual a aquella Ibiza, ni en Deià, ni en Valencia, ni en Barcelona, ni en París.
Cuando lo describí así, en 1972, Josep Vergés, el dueño de Destino, me rechazó el artículo. Claro que entonces yo estaba empezando. Cuando me conoció con mi melena, me tomó afecto y me presentó fugazmente a Josep Pla, a quien yo leía con recogimiento casi místico.
Cuando en Ibiza 1998 culminé `El nacimiento de Babel´, en el Museo ya me di cuenta de la imposibilidad de renovar el fenómeno artístico. Esto ya se había acabado, por eso el texto para la exposición de los años 70 lo titulé `Los límites del Paraíso´, aunque la directora no se atrevió a usarlo o no le gustó.
El límite lo puse por poner algo, en 1975. Murió Franco. Murió el espíritu cosmopolita de Ibiza que se adentró en una gran crisis económica.
A partir del despertar de 1980, los artistas de Ibiza procedían de Sudamérica o eran ibicencos que renovaban el ciclo o eran los escasos elefantes que habían permanecido en la isla.
Hoy el panorama, coincido con la compañera Laura, es desalentador y el arte bastante mediocre, salvo excepciones.
From MD, 20-12-08

miércoles, diciembre 17, 2008

Vicios y servicios

Como en Ibiza vivimos también de los vicios y de los servicios, he seguido con mucha atención las medidas que ha anunciado el Consejo Municipal de Ámsterdam, para reducir a la mitad la afluencia de coffee shops (donde se vende y se puede fumar hachís), las smarts shops (donde se venden setas y plantas alucinógenas y otras drogas blandas) y los escaparates de prostitución en el Red Light District.
Los holandeses tienen una larga experiencia en la gestión de estos temas y, además, Ámsterdam tiene una estrecha relación con Ibiza desde que yo tengo memoria. Picadilly y Central Park, Portobello en Londres, la plaza Dam de Ámsterdam eran citas continuadas desde que en 1960 Ibiza se comenzó a llenar de tránsfugas, beats y hippies que peregrinaban por media Europa.
Siempre me llamó la atención la belleza de las holandesas que se sacaban el paquete de tabaco de pipa y se liaban el pitillo. Tabaco de pipa y hachís combinaban muy bien.
Pero Holanda se ha hartado, como ha ocurrido antes en Londres, París, la calle 42 de Nueva York, el barrio chino barcelonés y el centro histórico de Madrid, por poner unos cuantos ejemplos conocidos.
El problema es siempre el mismo: una proliferación de delincuentes y una explosión intolerable de delincuencia y criminalidad: tráfico de mujeres, de drogas, blanqueo de capitales, extorsión, robos, etc.
En Ámsterdam se respiraba libertad mientras en España la represión y la policía mantenían a raya a los progres con chaqueta de pana.
En Ibiza se mantenía una discreta vigilancia que jamás consiguió detener un proceso de apertura.
Pero, enough is enough, dicen los ingleses. La gota que ha rebosado. Ha ocurrido lo mismo en Ibiza, donde conocemos bastante bien la peligrosidad del proceso. No podemos comparar: en Ibiza hay una auténtica avalancha de locura y abuso de drogas químicas que no existe en Ámsterdam.
En la ciudad holandesa hay cines X, tiendas, locutorios, sex shops y hay una incidencia creciente de la delincuencia.
En Ibiza está todo muy focalizado en las discotecas, aunque los turistas beben durante todo el día y toda la noche y se atiborran de éxtasis donde les pilla el camello que les aprovisiona.
Pero las autoridades holandesas son serias: de 480 escaparates prostibularios se pasará a 240. Sin piedad ni remisión. Idéntica proporción para los coffee shops.
Y lo cumplirán, ya lo creo, como si tuvieron que someter en Nueva York y en Londres, probablemente porque los primeros que colaboran son los empresarios más responsables.
¿Se imagina alguien que se redujeran a la mitad las discotecas y bares conflictivos en Ibiza?

domingo, diciembre 14, 2008

Unos tanto, otros tan poco

Hoy es domingo. Vamos a hacer el juego
de las declaraciones contradictorias o
al menos con matices excluyentes entre
ellas. Hoy estamos más acostumbrados a
escuchar una cosa y su contraria y no nos
alteramos. Desde la cima del poder, el stablishment
está buscando ciudadanos cloroformizados,
uniformados y nadie ha
sido tan eficaz como el socialismo para lograr
autómatas.
Una prueba del juego: toma el mando
de la televisión y ves marcando las seis cadenas
principales. Será muy raro que no
entres en un corte donde en aquel momento
no se capte a un locutor (preferentemente
afeminado casi hasta el esperpento)
muy chillón, pero mayoritariamente
aplaudido.
Si es una serie, las risas están enlatadas.
¿De qué se ríen estas risotadas pregrabadas?
Desconfío siempre de las series que
emiten estas risas o aplausos uniformados.
Otro juego, éste más triste para los ibicencos:
las declaraciones de los políticos y
de los especialistas en turismo. ¿De verdad
se creen que los ciudadanos, aunque aplaudamos,
aunque seamos discretos, somos
tan ingenuos? ¿Nos toman por tontos?
Joan Mesquida es el Secretario de Estado
de Turismo (por cierto, a pesar del sueldazo
sigue viviendo en una casa propiedad
de la Guardia Civil, mientras los guardias
no tienen ni balas para hacer el tiro de
prácticas).
Mesquida es mallorquín y entiende de
turismo. Por ello no acabo de entender su
«confianza en la fortaleza del turismo»
(DI, 11 nov. 2008, pag. 6), «incuestionable
a la mala situación económica internacional
».
En realidad, el turismo es la última y única
gran exportación de nuestro país, y en
la presente temporada ya ha demostrado
su debilidad. Pero los datos que voy leyendo
(hablaremos más adelante) sobre
Italia, Alemania, Gran Bretaña y nuestra
propia España son muy preocupantes. ¿Lo
dejamos aquí hoy?
No, la otra cara de la moneda y sigue el
juego: el experto Pablo Guijarro piensa
que la recesión en los países antes mencionados
creará en las Pitiusas una crisis
de calado (DI, 3, dic. 2008).
Si la crisis turística en Ibiza y Formentera
es grave, lo será también en el resto de
España. Y además, una idea y su contraria
no podrán ser.

sábado, diciembre 13, 2008

Sexo, una bomba de efecto retardado

Algo ha de funcionar muy mal en una sociedad que tiene un déficit de nacimientos escabroso y que efectúa miles de abortos anualmente.
En Cataluña incluso un presidente aconsejó a sus súbditos más actividad sexual. Hoy, para seguir con el ejemplo, están encantados de recibir contingentes nuevos de inmigración.
Pero ocurre en toda España: se dice que nuestro esperma es de mala calidad, pero que embaraza con facilidad. Esto mismo deben de pensar las once mil jovencitas que quedaron embarazadas el año pasado. De ellas, 6.000 optaron por el aborto.
Esto son demasiados abortos. Algo estamos haciendo muy mal cuando en la era de la información no conseguimos hacer entender a los adolescentes que el condón no sólo es imprescindible para evitar embarazos indeseados, sino que es una eficaz barrera para una docena de enfermedades muy graves que te pueden desgraciar para toda la vida.
No quiero asustarles, pero tienen el derecho y la obligación de saber todo eso. Y han de usar correctamente los anticonceptivos. ¿Qué diablos aprenden en el colegio? ¿Qué les enseñan los padres? Lo ignoro.
Personalmente sólo de pensar en el aborto se me pone carne de gallina, pero comprendo que se debe regular el aborto en determinados casos, circunstancias y situaciones. Sin dudarlo.
De esto a una especie de barra libre en el aborto, a un uso festivo de la píldora del día después (ay, los lunes) media un abismo.
Y en caso de duda, siempre votaré por la vida, aunque a veces me pregunto por qué. Ya se lo debían preguntar en la caverna nuestros antecedentes paleolíticos. En cualquier caso dudar no es malo, lo malo es la rendición.
Los españoles parecen mejor preparados que los ingleses, y debemos estar informados porque durante medio año nos visitan más de medio millón de jovenzuelos en actitud más o menos activa, cuando no provocativa.
Siempre que encuentro algo en la prensa inglesa lo resumo aquí: ahora he encontrado algo. Las cifras de abandono de estudios, embarazos indeseados y contagio de enfermedades de transmisión sexual no sólo no se ha conseguido estabilizar: han aumentado.
Estas enfermedades (por ejemplo la clamidia, blenorragia o gonorrea, sífilis) se curan con antibiótico, aunque a veces son resistentes. El problema es que si no se trata a tiempo, pueden dejar a la jovencita estéril para siempre.
Por eso dice esa misma prensa que el sexo es una bomba de tiempo con efectos retardados.
Después están los virus invencibles. Remiten, se esconden pero regresan como todos sabemos: gripe, hepatitis, herpes genital, etc. Lo del condón no es una broma, es tu mejor aliado. Preservativos, sin miedo, condones.

miércoles, diciembre 10, 2008

Paranoicos

Como yo mismo soy un poco paranoico, voy a tratar el tema, a ver si consigo exorcizar mis demonios. Pasen pues y lean, porque aumentan muchísimo los paranoicos.
En `Lagartijas azules en París´ reproduje la frase de un alto directivo de Microsoft, cansado de periodistas que indagaban: «… y mire, en este oficio, sólo sobreviven los paranoicos». Y no todos, apostillé yo, porque me hizo mucha gracia la frase, por lo que tiene de cierta.
Daniel Freeman, del Instituto de Psiquiatría del King’s College de Londres, ha publicado el libro: `Paranoia: el temor del siglo XXI´.
Tanto él como su equipo han quedado sorprendidos del gran aumento de paranoicos en la sociedad actual.
No me extraña. No es sólo el modo de vida, la soledad implacable, una vida adornada por cerraduras en vez de sonrisas y compañía cómplice, también son las drogas. No nos escondamos: nos drogamos cada vez más.
¿Como siempre? Pues no, porque casi no me refiero a un uso del vino, la cerveza o al cannabis, sino a drogas de diseño, artefactos químicos que pasan por el cerebro como una apisonadora. Todo el mundo sabe que me refiero a las pastillas, al crack, la cocaína, morfina, heroína, etc.
Leo que encontraron un niño de 12 años, desmayado en plena calle. Bueno. Tampoco exageremos, y dando por sentado que nuestro ambiente es descorazonador (y el de otros sitios, y la programación de la tele, etc.) estas cosas siempre han pasado y seguirán pasando. Muchos no superamos los ritos iniciáticos con nota alta.
El mismo Tony Blair recogió a su hijo de la calle. Los niños ingleses beben de forma suicida. «Es bastante más difícil ser padre que ser primer ministro», dijo Blair. Es posible, pero tampoco nacen enseñados los padres.
La paranoia nos acompaña desde el principio de los tiempos, y un cierto grado de paranoia es bueno para la supervivencia.
No es conveniente, sin embargo, llevarlo a extremos políticos, como el caso de este empresario ibicenco con delirios de grandeza que se siente perseguido por Tarrés. Pero hombre no, usted no, sus disparatados proyectos y no todos. Usted insista.
Otros somos paranoicos, pero sabemos que nos ponen a parir de verdad. En tal caso ni somos paranoicos ni somos exagerados, sólo damnificados. Más de un periodista me dará la razón. «Lo peor de los complejos de persecución es cuando te persiguen de verdad», decía un catalán brillante y normalizado como Eugenio d´Ors. Y él lo supo bien, porque los que más le persiguieron fueron sus paisanos.
Sus paisanos son paranoicos fenomenales dijo Dalí (inventó el método paranoico crítico). Josep Pla también lo dejó escrito. Si no se lleva al extremo, ser paranoico no debe ser tan malo.
Y cada vez somos más.

domingo, diciembre 07, 2008

Energía solar en las islas

Nunca seré un experto en la materia más candente y más importante que afecta a nuestra civilización. Y a las demás. A la Humanidad en su conjunto.
El ser humano está rodeado de energía, que se manifiesta en múltiples formas, pero hemos fracasado en el uso inteligente (sostenible, no contaminante) de la abundante energía que nos rodea.
No sabemos gestionar. Por algún motivo lo hacemos mal, y a menudo casi al revés.
El economista Juan Velarde Fuertes dice que en España arrastramos un problema endémico desde el siglo XIX: España siempre ha optado por la energía más costosa, la más cara, lo cual ha impedido el desarrollo económico en competencia con el resto de países avanzados.
Recuerdo un editorial del Diario de Ibiza, hace unos dos años, en el cual todos los periódicos de Prensa Ibérica (o grupo Moll) optaban sin vacilaciones por el uso de la energía nuclear.
Pues yo también. Es decir, no hay alternativa.
En realidad yo opto por tener energía. La gente debe saber claramente que a España se avecina otro desastre, y en Ibiza estamos peor que nadie porque debemos importarlo todo, absolutamente todo. Y no es otra cosa que el déficit energético. Tanto si optamos por centrales de ciclo combinado como si compramos la energía eléctrica generada por centrales nucleares en Francia, los españoles no podemos competir.
España sigue optando por la peor de las soluciones.
Nadie nos garantiza el suministro. La único energía limpia (ya sabemos que presenta problemas de residuos), barata y segura es la nuclear. No se conoce otra.
¿Quieres conexión a Internet, lavadora, televisión, frigorífico, etc.? Pues no podrá ser. ZP está en contra de las nucleares, y la energía preferible, la que me gustaría a mí (eólica, solar, etc.) no genera la suficiente potencia demandada.
Ibiza y Formentera podrían usar una gran parte de su potencia solar. Pero la energía fotovoltaica es un complemento. Desde el 2003 se coquetea con el tema, pero –tal como ya nos temíamos- la política de José Juan Cardona y del PP no es para tirar cohetes. Pues nada, cables y chupar de la Península, mientras podamos.

sábado, diciembre 06, 2008

Caballos

Juan Ramón Molina Montero me hace llegar su libro recién publicado ‘El libro de Lo’ que según nos avisa es un tratado de equitación, de equitación cartesiana, de Cartesius, pero también por racional.
Como no entiendo de estas artes (sin duda es un arte y muy trabajado) imagino que es un estilo o una escuela de doma o de conducir y de conducirse con un animal de precio (en ibicenco sólo llamamos ‘animal de preu’ a los de precio alto. Tener un caballo era como tener un Jaguar o un Rolls).
Me alegra mucho que lo haya escrito, que me lo haya mandado y que me haya llegado. A veces me avisan por teléfono, pero los libros nunca acaban de llegar. Lo anoto en el cuaderno púrpura, color de moflete de cardenal.
Molina lo ha publicado en Libros en Red, la misma editora digital que Antonio Fioravanti, en aquellas hermosas reflexiones con y sobre Juan.
Como muchas veces me han preguntado estas cosas, explicaré lo poco que sé en un ‘Notas…’ aparte.
Molina, además de un amigo risueño que suele gastar buen humor, es un abogado que se ancló en Ibiza y de aquí no le mueve nadie. Le pierden o le salvan los caballos. Este libro da fe de esta querencia y de este querer.
Me imagino que lo disfruta mucho, porque el caballo es un animal maleable, aunque supongo que cada uno es diferente y hay que saber tratarlo con mano de plata y guantes de seda. Lo deduzco por el capítulo dedicado a la “Boca del caballo”, donde el jinete se ha de fundir prácticamente con el noble bruto: un centauro.
Sin duda, las muchas horas, días y años de monta aconsejan no perder la paciencia ni el temple. Cosa muy difícil, porque todos tenemos un sistema nervioso demasiado frágil: Molina sugiere conocerse según el viejo axioma clásico, y controlarse a uno mismo. No deja de ser lógico: si no sabes leerte a ti mismo, si no puedes conectarte contigo mismo (“to make myself one piece”, creo que dicen los ingleses; recomponer la figura) ¿cómo pretendes controlar, conocer y domar al caballo?
Estaba viendo yo unos videos de Pablo Hermoso de Mendoza cuando me llegó el libro de Molina. He puesto algunos videos en mi blog. Cuando descubrí al rejoneador en la plaza de toros de Valencia quedé muy satisfecho de poder descubrir que todo esto se puede hacer con un caballo.
Después lo he mirado muchas veces. Mano de plata. Sin manos. ¿Cómo le da las órdenes al animal? ¿Con la rodilla? ¿Telepatía? Un arte.
No me extraña que los fenicios arcaicos relacionaran a la diosa Astarté con el caballo, los caballos. Alguien ha dicho que nuestro Vedrá significa caballo. Bueno. Allá él. Pero es cierto que el caballo es uno de los animales emblemáticos de nuestra Tanit, faz de Baal, la Poderosa.

miércoles, diciembre 03, 2008

Inventos fenicios en las Pitiusas

El fenicio lleva un Cuaderno Púrpura donde anota las perseidas (ideas fugaces) y las tonterías que se le ocurren… La energía es un tema que tengo abandonado. El fenicio se rasca la nariz, que es buena señal, pues sólo se rasca la napia cuando ha decidido algo.
«Rascarse la nariz es un trabajo inútil. Gasto demasiada energía rascando».
El fenicio conoce las habilidades de sus congéneres hace ya al menos dos mil años. Los fenicios dieron a grandes filósofos y a numerosos físicos que desvelaron algunos principios de la naturaleza y en muchos casos, entre lo que supieron y lo que copiaron, desarrollaron la tecnología pertinente para el uso y el aprovechamiento de energías desatadas en la naturaleza.
Conocían perfectamente la fuerza de las mareas y… de las corrientes subterráneas. Yo he explicado dos, siempre relacionadas con el agua, un elemento por el que sentían fascinación, quizás porque los fenicios provenimos del desierto.
Con unos odres de piel en forma de embudo aplicados a la inversa a los surtidores de agua dulce de los fondos del mar (como ocurría por ejemplo en el puerto de San Antonio o en el Estany Pudent de Formentera) lograron levantar el agua potable hasta los depósitos de su barcaza.
En Gibraltar era imposible pasar el estrecho de Tartessos, Columnas de Hércules, (muchos años después se llamaría Gibraltar): los vientos aconsejaban alejarse. Non Plus Ultra. No hay nada más allá de esta puerta. Pero los fenicios descubrieron que en el fondo del estrecho hay una corriente potentísima que cual río desbocado escapa hacia el Atlántico. Ya que por arriba el viento les venía a contra vela, ellos idearon una vela submarina para que la energía mecánica empujara la barca hacia el océano. Y vaya si lo conseguían.
Seguro que hay libros que cuentan centenares de inventos fenicios.
Usaban el sol, el viento, las brisas, las mareas, las corrientes, la sal, un complejo equipo de herramientas para los más diversos oficios. Y por supuesto la tracción animal, la más cara de todas.
Por cierto, un animal vivo es un depósito de vitaminas y un potentísimo medio para lograr la expansión cultural. Los fenicios solían llevar en sus barcas gallináceas, cerdos, algún caballo o mulo, perros egipcios y otros varios.
Anoto en el cuaderno: por habernos trasladado a una energía y a una cultura de importación, hemos olvidado las antiguas soluciones fenicias.
Un ibicenco de 1952 vivía prácticamente con la misma tecnología y cultura material que un fenicio de Biblos mil años antes de Jesucristo.
Por esto somos tan diametralmente opuestos a los catalanes, por ejemplo.
Pitiusos, hombres de mar, hagamos memoria histórica y recuperemos nuestro recetario. Y encima, energía gratis.

domingo, noviembre 30, 2008

Inventario de otoño

Aunque dejes de prestar atención a los hechos que acontecen en las islas, no te costará gran costa recuperar el hilo un año después. Incluso te podrías ir de voluntario en una ONG en Costa Rica y regresar, con la convicción de que serás nombrado director de campaña electoral de un partido.
¿No ocurre nada en Ibiza y Formentera? Sí claro, pero parece que vivimos en el mismo catálogo de disparates dando vueltas cíclicamente sobre los mismos temas.
Y a fuerza de tenerlo por evidente, hemos perdido de vista el bosque.
Quiero decir que la base de nuestro sustento no son las grandes infraestructuras, construir puertos deportivos ni levantar alocadamente miles de nuevas casas.
Esto se ha desnaturalizado tanto que los árboles de la construcción no nos dejan ver el bosque, que es donde está nuestra fuerza. Por haber perdido eso de vista –ya sé que me repito, yo y todo el mundo- hemos dejado la isla en un mal estado palpable.
Ya lo estamos lamentando. Por un lado, se ha llevado la isla por delante, o una gran parte de ella; por otra, nos ha distraído de nuestro tema principal, que es el turismo. No vamos bien con este tipo de turismo. De hecho, no lo quiere nadie. Y tercero, esta diabólica forma de financiar a los ayuntamientos (y los partidos y el bolsillo de algún particular en muchos casos) ha implantado un sistema de funcionamiento corrupto.
Una vez aquí, estábamos a un solo paso de vender nuestra alma al diablo del dinero negro, de la mafia, del crimen, y en Ibiza se ha construido mucha bazofia para blanquear capitales de origen muy oscuro. Y este paso también lo dimos.
Yo veo ahora, en un inventario rápido de otoño, un chisporroteo de causas y de efectos. Casi los mismos personajes suben y bajan las escaleras del juzgado. Son pocos los imputados, pero veremos si el trabajo judicial sirve para escarmentar. Aunque lo dudo.
Somos los ibicencos quienes hemos de decir basta: el ladrillo nos está hundiendo, es el iceberg que acabará de hundir nuestro Titanic. Si lo sabemos ¿por qué no reaccionamos?

sábado, noviembre 29, 2008

Aunque la pintes de blanco

Lamento darle la razón a este constructor que ha ribeteado columnas, ventanas y puertas de colores azules o cremas. Ignoro quien ha entendido que el color de Ibiza ha de ser blanco, en cualquier caso es un malentendido.
Incluso en San Antonio, dentro del mismo pueblo, ha habido siempre casas y hoteles que han usado otros tonos. Por mucho que queramos pintar la isla de blanco no conseguiremos ennoblecerla, porque la hemos dejado en manos de un sistema de parcelaciones caótico.
El blanco de Ibiza se refiere a la luz, muy luminosa, refulgente y deslumbradora. Entre el cielo casi siempre despejado y el mar que sirve de espejo, la luminiscencia es abrumadora.
Cuando llega alguien de Hamburgo, baja del avión y pisa el aeropuerto, queda deslumbrado, en sentido literal. Algo parecido ocurre en el Caribe, pero en menos grado que en nuestras Pitiusas.
Esta luz entregada no sirve de coartada ni nos ha privado de las mismas enfermedades contagiosas que en otros sitios. En realidad llega a ser molesta.
Ya sólo falta que las casas se pinten de blanco por norma y encima con pintura plástica o con yeso. Antes se encalaban y esto mismo explica esta blancura, la cal de Ibiza, una isla eminentemente calcárea. Embellecía, desinfectaba y ayudaba al sustento de la piedra. Ya lo creo.
No había otra cosa. Al margen de nuestras carencias, alguien dedujo que la blancura (relativa, muchas casas payesas han usado el azul, el marrón, el verde, algunas gamas de rojo) era hermosa. En realidad no, pero la blancura repele gran parte de la radiación solar, que en verano era excesivamente prolongada. Por ello muchas casas se hacían con varias parras que servían de toldo y además daban sus frutos.
¿Por qué se van a plantar dos o cuatro parras en la fachada, con el consiguiente peligro de atracción de mosquitos y pulgón? Porque los beneficios que presentaba eran mucho mayores. En verano ofrecía la sombra benéfica, caída la hoja caduca en invierno, permitía la entrada del sol hasta el interior del porche.
No tenemos necesidad de seguir usando el blanco. Tenemos dos o tres pintores que han pintado Ibiza de una forma inapelable, casi sin usar el blanco: Narcís Puget Viñas, por ejemplo, apenas usa el blanco en sus cuadros, muy ibicencos. Hay otros, naturalmente.
Y añado que se me ha pasado el artículo en blanco, porque yo quería hablar hoy de los cabrachos y de las anémonas. Otro día.

miércoles, noviembre 26, 2008

La resaca

Lo peor de las resacas, y alguna he tenido, no es que te quede el cuerpo magullado y con escasas luces para la acción, sino que suele coincidir con el mismo día que la señora levanta la casa para fregar a fondo, un camión de la basura se estaciona bajo tu ventana y todo el mundo chilla.
Ibiza está ahora de resaca, una resaca de campeonato.
Una resaca enorme en el sector de la construcción que se había mantenido en la bebida principal de la gran borrachera. Ayuntamientos, arquitectos, transportistas, fabricantes, albañiles, montadores, y otras cientos de profesiones vivían a lo grande del sector, tan boyante y tan peligrosamente ciego a la realidad, al menos desde 1996.
Incluso los políticos, los ediles, nadie ha sabido ni ha querido buscar soluciones imaginativas de financiación. Ni de promoción turística (a excepción de aquel osado que pretendió hacer mear hierbas al Meineken Piss de Bruselas). Siempre ha sido más fácil ir cobrando todo lo posible al sector de la construcción. Con ello han creado un problema que ya no tiene solución: el precio de los pisos es un abuso.
Pero también han estallado en la misma burbuja estos propietarios que han cobrado de más, diez veces de más por el metro cuadrado expropiado. No sé cuántos habrá, pero ya es casualidad que el adalid de todo ellos sea siempre el mismo, el campeón de los destrozos de la isla. En fin… como decíamos en el recreo, “amolla es mos”.
Y no entro en más consideraciones en un tema en el que otros cientos de ibicencos han sufrido mucho y otra decena se prepara mentalmente para un calvario. Sólo desearos fortaleza de ánimo, habilidad y dureza para que os compensen con creces por el desahucio.
Está toda Ibiza de resaca. Desde que en 2005 se anunció el monstruoso engendro de las autovías que, por cierto, tendremos que pagar durante lustros a un precio astronómico, las páginas del Diario de Ibiza cronicaban casi cada día un desmán o una bestialidad de las máquinas excavadoras.
Yo mismo en mis articulitos les iba advirtiendo que la destrucción a sabiendas del patrimonio arqueológico es un delito grave. Arrasaron yacimientos, sacaron a gente de sus casas, diseñaron trayectos estrambóticos para beneficiar al mismo de siempre, y cortaron la línea de sedimentas y de circulación de aguas en San Jorge, y eso se calla, eso es gravísimo, tanto que dudo que incluso tenga solución volviendo a rellenar
la trinchera abierta.
Pero nadie del Partido Popular atendía: la prepotencia y la codicia han roto Ibiza en dos mitades. Ignoro si la avaricia rompe el saco pero a más de uno le ha abierto brecha. Y atentos, me temo que la resaca no ha terminado. Ibiza no debiera dejar pasar la oportunidad del desmantelamiento y de la crisis para emprender mejoras de envergadura.

domingo, noviembre 23, 2008

Basta ya de cemento

Este próximo verano nos dará una idea de lo que sería Ibiza en caso de una pérdida importante del número de turistas. Una merma sustancial del flujo (un millón y medio, casi dos millones) dejará un paisaje que muchos nuevos ibicencos todavía no han conocido.

Cabe la posibilidad de que se inyecten artificialmente nuevos proyectos urbanísticos para paliar la crisis coyuntural. Sería un error fatal. No es la crisis coyuntural lo que me preocupa de Ibiza, sino la profunda crisis estructural que viene causada por un modelo desarrollista insostenible.
Por fatigoso que parezca, lo vengo diciendo desde 1972. Y desde 1982 como la narración ineludible de nuestro destino o de nuestro predestino anunciado.
Brevemente: sobra cemento. Ya sobra mucho cemento. Ibiza no construye una casita para cada hijo, sino auténticas monstruosidades que han dado al traste con el agua, la media humana, la calma, el paisaje y el valor global de la isla.
El cemento sobre Ibiza cotiza en la Bolsa y en sociedades alemanes, suizas, españolas. Ibiza no debe cotizar más que en nuestra propia bolsa, aunque ya hemos perdido este tren. Y tan convencido estoy de lo que digo y desde hace tanto tiempo, que en el año 2000 ahuequé el ala y salí volando.
El problema de fondo no es la crisis internacional, sino los políticos ibicencos. En Ibiza no hemos sabido gestionarnos y cada vez la crisis será más habitual, porque funcionamos contra natura.
Este próximo verano será mucho peor que el de 2008.
Europa estará probablemente en recesión durante la próxima primavera: pérdida de empleos a cientos de miles. Gran Bretaña, Alemania y España son nuestros tres grandes proveedores.
Basta leer cualquier periódico para confirmar las peores sospechas: Ibiza tiene que sumar un millón y medio de turistas jovenzuelos que vengan a gastar durante tres meses.
Precisamente el sector de población peor tratado en los tres países antes mencionados. Ibiza recibirá de pleno durante el verano de 2009.
Eso sí, movida, mogollón, problemas, revuelo y disputas sobrarán.
Quizás la promoción turística debe pescar en otros caladeros.

sábado, noviembre 22, 2008

No al puerto de Es Viver

Otra vez me encuentro con un caso que confirma mi teoría de que en Ibiza no es el periodista quien agota los temas, sino los temas quienes agotan al periodista.
El proyecto sobre el puerto deportivo de Es Viver debió empezar a carburar en 1971, que es cuando Matutes quería comerse el mundo y casi acabó con el turismo de Ibiza al levantar el hotel Insula Augusta en las cercanías de la cabecera de pista del aeropuerto.
Hizo suyo el lema norteamericano ‘Think big’ y me parece muy bien, siempre que se piense a lo grande, pero correctamente y en su debido momento.
El Insula Augusta saltó dinamitado por el ministro del Aire de Franco. Matutes era el alcalde de Ibiza, o lo había sido hasta que se le sugirieron una discreta dimisión.
La otra gran idea de Abel Matutes acaba de saltar más silenciosamente, pero espero que sea algo definitivo: el puerto deportivo no podrá construirse, por muchos motivos técnicos, ecológicos y por sentido común que se explican en la negativa del Consell.
Pero hay que reconocerles constancia a estos benefactores de Ibiza, de los cuales nos libre Dios, aunque no nos ha librado de todos.
Debía ser en 1976 cuando Baltasar Porcel, que entonces dirigía Destino, un semanario cada vez más politizado y cosido a multas gubernativas, me encargó que le enviara una página de este proyecto. No le hice más preguntas que las necesarias, me entrevisté con Abel y le mandé unos folios que salieron publicados.
Entonces ya tenía problemas para conseguir las licencias. Pero que conste que la idea es antigua y que ha venido gestándose mirando de colarla de mil maneras.
Después, yo mismo he escrito varias veces manifestándome en contra del proyecto. No es nada personal, y la prueba es que casi con los mismos argumentos me podría manifestar a favor de un campo de golf más atrás, siempre que no se aproveche el viaje para endilgarnos varios bloques de apartamentos. Con el cemento ya soy implacable: no a todo. Ni un bloque más, y de los que hay ya sobran más de la mitad.
Aparte de mi blog, fue el 13 de mayo del 2006 cuando en este Diario saqué ‘De vivero a basurero’ con un título que explica bastante claramente el sentido del texto: estas hermosas playas y rocas bajas, son un gran pulmón depurador del mar. Sólo en los días de vientos de Levante se muestra desapacible. Pero si se cerrara algún sector, los destrozos serían históricos, en los fondos, en la superficie y en las proximidades. Menos mal que el Consell ha dicho no al proyecto. No se construirá (mmm, de momento).

miércoles, noviembre 19, 2008

Una Ibiza virtual pero dura

A la crudeza del invierno, con sus accidentes y sus sorpresas terribles, subyacen unas semanas –al menos, quizás meses- de intenso trabajo.
El resumen y la reflexión del verano pasado, que por cierto ha sido muy bueno si lo comparamos con lo que pueda ser el próximo, se verá continuado por muchas jornadas de preparación para las ferias turísticas.
Ibiza ha rascado los fondos arenosos de la crisis, pero no ha embarrancado. Han venido menos turistas, han pernoctado menos y han gastado menos dinero en la oferta complementaria. Pero hemos flotado.
Ahora nos quedan cuarenta días, quizás dos meses, para convencer con el material que tengamos a mano, de que Ibiza merece nueve días de vacaciones. Quince días, ya podemos olvidarlo para siempre.
Nosotros sabemos casi lo mismo que saben los clientes potenciales. En realidad, vivimos en un espacio común virtual, donde compartimos casi los mismos referentes y los mismos datos.
De acuerdo que debemos ser optimistas, siempre hemos de intentarlo otra vez. Hay que repetir, corregir. Pero es que llega un momento en el que uno sólo puede confiar en la sorpresa o el azar. La Ibiza virtual no ofrece pautas fáciles. Europa, España, en recesión o casi rozándola. Eso es malo para Ibiza. Pero que muy malo.
La Ibiza virtual dará como fruto unos batacazos históricos. Incluso numerosos políticos parecen vivir a cuerpo de Rey, sin querer darse por enterados de un déficit que será sonado. Yo sé que ahora ya hay mucha gente que comienza a creer en la crisis.
La ceremonia de la confusión que ofician cada año, de feria en feria, hogaño parece atemperada por la codicia mallorquina: acaparan stands, puestos y promoción. El tiro (de momento en sentido figurado, virtual) les puede salir por la culata. Será un trabajo duro.
Pero Ibiza ya está recibiendo las dosis del cereal que han sembrado: ya se les está avisando que vender Ibiza es casi imposible. Las familias tienen un concepto (más real que virtual) de Ibiza como isla de juventud.
¿Y eso es malo? Es que… es un tipo de juventud hasta el delirio, hasta la extenuación, una juventud drogada, hiperexcitada, una juventud de clubbers que pasan tres días seguidos en las discotecas.
De manera que, si recapitulamos, tenemos una situación que vengo describiendo desde veinte años: la moneda mala desplaza a la buena. El turismo malo desplaza al bueno. Dos décadas o más. Ya está aquí.
Pero como no se ha sabido templar el ambiente falta la guinda: mucha juventud reniega de Ibiza. Mucha juventud ya no quiere drogas, velocidad, vértigo y ulular de ambulancias. Tarrés, al tema sin perder el tiempo.

domingo, noviembre 16, 2008

Estamos perdiendo la guerra contra las drogas

No estoy muy seguro de que se tenga cumplir a rajatabla el deseo de mostrarse siempre optimista. Como mucho, siempre que se pueda.
Pues bien, Europa no puede. No hay razón ninguna para el optimismo, pero tampoco debemos abandonarnos ni entregarnos.
El hecho es que Europa se droga mucho. Es el gran financiador de una extensa lista de países que no van a renunciar a este negocio ni aunque sufran (algunos los han sufrido y los sufren) bombardeos desde el aire.
Si vamos por orden de mayor a menor, resulta que España es el país más drogado de los Veintisiete.
España es el país donde consume más cocaína y cannabis, sin duda por su situación estratégica tan cerca del norte de África y por sus relaciones seculares con Sudamérica. Ahora se ha observado un aumento considerable de heroína, quizás por una fabulosa cosecha de opio en Afganistán.
Los informes de la Unión Europea indican que no hay tregua: el consumo jamás cesa, aunque en el centro y en el norte del continente prefieren éxtasis, anfetaminas y otros derivados químicos.
Y seguimos bajando y llegamos a Ibiza, donde confluye el consumo propio de cannabis y cocaína con la avalancha de turistas que vienen cargados de estimulantes.
No pretendo perpetuar la polémica, pero no hay nada más opuesto a un consumidor hogareño que se hace sus porros, como otros se toman dos whiskys y los acelerados chavales que se pasan dos y hasta tres días sin dormir, manteniendo una peligrosa maratón a base de pastillas.
No tiene nada que ver una cosa con otra, pero ambas confluyen en nuestra isla. Evidentemente, los clubbers se llaman así porque van, viven y vuelven al club: discotecas.
Ibiza tiene el triste récord de haber polarizado en sus 572 k2 a casi un millón y medio de jovenzuelos que peregrinan de discoteca en discoteca hasta que alguno, quizás ya fundido o averiado, ingresa en Can Misses.
España… los más de Europa. Ibiza… los más de España.
La lucha por la recuperación global de Ibiza paso por tener en cuenta estas cosas. Y no diré más.

sábado, noviembre 15, 2008

Las Pitiusas no son las Maldivas

Yo supongo que se trata de un mecanismo para no levantar alarma ni crear más angustia de la necesaria, pero no pasa día en que no escuche argumentos contra la existencia del cambio climático.
Curiosamente en su mayor parte provienen de sectores más o menos conservadores. Es cierto que existe mucha gente falsa y presuntamente progresista (como el codicioso Al Gore) que se han erigido en adalides del nuevo ecologismo.
Han sido muy listos, pero no es muy inteligente permitir que estos personajes, muy poco ejemplares en su vida privada y en sus empresas mineras, usurpen el papel de otra gente que lleva décadas dejándose la piel por la causa.
Incluso, el mediático Federico Jiménez Losantos, por otras cosas admirable y valiente, no pierde ocasión de burla contra los defensores del deterioro del clima. Hace mal cuando, a sabiendas, usa la temperatura de un día en los Montes Universales de Teruel para invalidar el proceso de deshielo de los glaciares y de las nieves eternas de algunos picos montañosos.
En realidad, WWF lo acaba de confirmar por enésima vez en proyecciones cada vez más perfilados. Sigue el proceso de cambio, sigue la pérdida de hielos y glaciares. Con una salvedad: el proceso es muchísimo más rápido de lo que se proyectó.
En el Oeste y Centro de Europa, lo que hoy son ciclones muy destructores se irán convirtiendo en huracanes, doblando como mínimo su capacidad.
En Ibiza yo usé las proyecciones de Millán Millán hechas para la Comunidad Valenciana y el Mediterráneo occidental, por lo menos: hoy no lo vemos, pero Ibiza está sometida a este régimen de lluvias, destructivo por lo que tiene de súbito. Quiero decir que a largas sequías se suceden tormentas feroces, los temporales de Levante (lo de gota fría es una tontería que ya nadie usa).
El otro día explicamos que antes de final de siglo, en el Mediterráneo ya se darán huracanes. Recordemos que ahora vientos 100 k/h no son raros. Multipliquen por dos. Yo me acordaba días pasados (en pleno temporal) del palacio de Congresos de Santa Eulalia.
Eso no obstante, aunque el mar suba un metro, las Pitiusas no son las maravillosas islas Maldivas, que ya han decidido comprar en Australia o en la India grandes extensiones de terreno para ubicar a los 300.000 habitantes (Ibiza en verano). La causa es simple: la altura máxima de estas islas de arenas blanquísimas es de dos metros. Y ya han visto las orejas al lobo.
No hará falta hacer esto en Ibiza. Sólo invertir el espíritu de las leyes, o sea permitir construir en las montañas y dejar que se largue la gente de la costa.

miércoles, noviembre 12, 2008

Bullicio otoñal

Al final de cada temporada turística, Ibiza se veía sometida a una sabrosa actividad, a un bullicio jugoso y eufórico: se había trabajado, se había cobrado y quedaban unos días libres para reencontrarse sin premuras y para tomarse unos vidrios en grupo.
Era la alegría que precedía a la gran expedición hacia Occidente, o sea, hacia la Península. Esto de cobrar el paro, si se mira desde un punto de vista egoísta isleño, no ha ayudado nada al comercio de las islas: llegan los peninsulares en mayo con el bolsillo vacío y cuando lo tienen lleno se marchan a miles a gastarlo en su tierra. Con todo el derecho del mundo.
Así que Ibiza ha llegado al otoño a trancas y barrancas, pero mis informes no son muy halagüeños: hay más nervios que bullicio, hay más prisa que ganas de bulla, hay largas colas en el paro (eso no es nuevo) y mucha gente que no tiene ni siquiera la posibilidad de regresar.
Serán usuarios de Caritas, y a mucha honra. Bueno, honra ninguna, pero no quedará más remedio.
Esta sensación de nerviosismo se refleja ahora en muchas cosas. De repente, Mallorca vuelve a sacar su cara más acaparadora. Lo han hecho siempre: primero llenan Mallorca y si queda algo, va para Menorca y algo para Ibiza, con la pueril coartada de que así se optimizan recursos. Se optimizan los de Mallorca, probablemente.
Los políticos ibicencos no debieran alarmarse ahora y pretender rebañar con una presión del último momento lo que no han conseguido asignarse por justicia y por trabajo. La eficacia de los políticos pitiusos no parece ejemplar, salvo excepciones. Todavía estoy pensando en presupuestos no cobrados o que ni siquiera se han sabido gastar, mientras en otras partidas hay un derroche millonario en protocolo.
Este otoño ya muestra las líneas de fuerza: Mallorca acapara todo el stand de Londres y retrasará la entrega de partidas, mientras en Ibiza se pide dinero compulsivamente. Ahora, las prisas.
Pero yo hoy no voy a criticar a los políticos del Consell, aunque lo merecen sobradamente. Voy a apoyarles: Ibiza merece que se aprovechen estos cinco meses de invierno turístico para trabajar. Pero de verdad, sin fotógrafos delante.
La lista de descosidos, problemas arrastrados y cronificaciones es alarmante: obras públicas, hospitales, mantenimiento general, puerto, aeropuerto, etc.
La policía de Sofía Herranz debiera insistir en su lucha contra las drogas, que están acabando con la gente, con el turismo y con la isla. Los resultados obtenidos, siendo buenos, todavía son muy mejorables. Ánimo.

domingo, noviembre 09, 2008

Dios nos proteja de nuestros gobernantes

En Ibiza se han ido atrasando y acumulando los problemas y la propia dinámica demográfica ha generado otros nuevos, así que es fácil entender que nuestros gobernantes tengan serios problemas de capacidad.
Aunque sólo fuera por caridad cristiana y por buen gusto periodístico deberíamos entenderles, besarles en la calle, llevarse un concejal a casa a comer o una concejala, da igual y acunarles. Y al día siguiente darles 20 euros para el bocadillo.
Pero yo insisto, mi columna es muy breve, la vida también.
A guisa de ejemplo, no hay manera de entregar un paseo, un colegio o un museo en condiciones que no presente fallos estructurales, filtraciones o carencias de diseño graves.
Ahora ya sabemos por deducción que ello puede deberse a una falta de preparación de los políticos, funcionarios y de algunos técnicos, lo cual es muy alarmante, pero no podemos ignorar por más tiempo que en casi toda España estamos asistiendo a una corrupción galopante.
Otro ejemplo: Si yo tengo presupuestados 100 millones para un edificio municipal, pero debo entregar diez al partido y otros diez para mí (yo los guardaré en una caja de galletas de Campoo), resultarán sólo 80, 60 de los cuales pasarán al promotor y quedarán veinte disponibles para el beneficio del constructor y para construir el edificio.
Muy poco. Dejaré pasar dos años de retrasos y pediré una ampliación de presupuesto. Al final habré despilfarrado 300 millones, para un edifico que pudiera haberse construido holgadamente con 80 millones.
Pero como se habrá hecho mal, a embates y sin control, el edificio tan ruinoso acabará cargado de defectos, fallos y carencias.
El problema de la corrupción, aparte de su inmoralidad y de su obvia ilegalidad, es que paraliza el sistema, es un cáncer que acaba invalidando el funcionamiento.
Otra forma consiste en cobrar un sueldo como alcalde y concejal sin realizar el trabajo, como estos del PP y del PSOE que aprobaron la construcción de una estación de autobuses por una empresa catalana en Vila. Y unas tarifas que no pueden asumirse ni en un aeropuerto. Y me quedo corto.

sábado, noviembre 08, 2008

Huracanes en el Mediterráneo

Los ingleses consideran de buen tono hablar del tiempo, al menos con gente que se acaba de conocer. Tienen un problema: siempre cuentan los mismos chistes, es como un ritual cultural donde no interviene el ingenio sino la costumbre.
Casi es mejor que en mi sección hable hoy del tiempo.
Pero no canten victoria. Mi intención es hacerme eco del estudio de un grupo de investigadores de Hamburgo (instituto Max Planck) y la universidad de Castilla-La Mancha. La conclusión responde a una antigua pregunta: ¿podría haber huracanes en el Mediterráneo en un futuro no muy lejano?
Los pitiusos que estos días hayan quedado aislados en Formentera y en Ibiza se reirán un poco. Estos vientos racheados, huracanados que pasan de cien por hora ¿son suaves brisas que nos mecen en el paraíso?
Pues… no, de hecho cuando pasan de cien kilómetros ya estamos ante un viento huracanado, pero los técnicos distinguen muy bien estas tormentas mediterráneas, pequeños ciclones, trombas, rachas de los temibles huracanes.
Nadie dice que los ciclones mediterráneos sean agradables. De hecho, sólo hay que ver cómo juega con las embarcaciones que han quedado fondeadas o que tienen la desgracia de estar en travesía. ¿Qué falta nos hacen los huracanes teniendo ya estas tormentas de Levante?
Imaginemos un viento tres veces más potente, rozando los 300 por hora, olas de unos diez metros de altura durante interminables horas y lluvias de inabarcable potencia. Lo que diferencia nuestras tormentas es básicamente la duración, aparte de otras consideraciones técnicas.
Digamos la respuesta ya: sí, según las proyecciones o simulaciones , que no son exactamente previsiones pues no se dice que se vayan a cumplir, o al menos así, en el Mediterráneo habrá antes de final de este siglo –o sea, mañana mismo- una temporada de huracanes, que yo calculo desde finales de junio hasta finales de noviembre. Es decir… se acabaría el turismo ipso facto.
Para que se formen estos meteoros se hacen imprescindibles al menos tres circunstancias. Primero, lo tenemos ya, es el aumento de temperaturas de las aguas del mar, que suponen un fabuloso acumulador de energía. Otra es mucha humedad ambiente, de la que vamos sobrados. Y la tercera sería un tipo determinado de vientos en la superficie.
Los interesados pueden leer estos resultados en el "American Geophysical Union Journal". O sea, que el cambio climático nos afectará de lleno también en esto. Pues… manos a la obra.

miércoles, noviembre 05, 2008

Suicidios rituales y colectivos

En los recortes de prensa que guardé, Diario de Ibiza 27 y 28 de julio del 2007, se dan numerosos detalles que parecen sugerir un suicidio ritual en sa Cala. Pero como ignoro el desenlace de la investigación, me limito a aquellas fechas.
Según eso, el húngaro, 46 años, hubiera venido a Ibiza de vacaciones y ya conocía la isla como un sitio -supongo que en su calenturienta imaginación- privilegiado para el suicidio. Su compañera, una húngara de 29 años, le habría hecho de comparsa para el lúgubre baile en los pinares ibicencos, al lado del santuario de Tanit en es Cuieram.
Abreviando: aparecía atada, con marcas y cortes. Exactamente 24 horas después regresó el húngaro y se ahorcó allí mismo.
Parece una escenografía de una ópera alemana. Triste espectáculo. No entro en detalles porque, repito, no he leído el final de la historia.
¿Por qué Ibiza? Ignoro en realidad los posibles motivos. Desde luego hay islas, lugares exóticos y países mucho más publicitados para cometer los suicidios colectivos.
Acabo de introducir un nuevo concepto: Ibiza no es lugar de suicidios colectivos, más bien parece un sitio de orgías, aunque imagino que menos de lo que se cuenta.
Tampoco veo que sea un lugar de suicidios rituales, que en nuestros tiempos modernos puede tomar muchas formas. El más popular por lo infame y lo canallesco es la de la niña o adolescente que es convencida para que se inmole con un cinturón de bombas atadas a la cintura. Esto, más que un suicidio ¿no es más un homicidio en cadena?
Los famosos suicidios japoneses tampoco me satisfacen. No son suicidios puros. El suicidio ha de ser un acto voluntario partiendo de la libertad más absoluta.
El caso del samurai japonés humillado en su honor tenía el último privilegio de los elegidos: con su katana se abría el estómago en horizontal, se hacía el harakiri, lo cual se consideraba una muerte honorable. El ritual es innegable y pretende ennoblecer en un último acto de honor una acción infame anterior.
Pero ¿y los aviadores que eran entrenados para estrellarse contra los barcos enemigos?
Los kamikazes eran temibles. Cargaban sus aviones de material explosivo y emproaban hacia un objetivo, que difícilmente podía sortear tal cantidad de bombas y metralla. El hombre bala, el hombre explosivo adquirió una triste popularidad.
En Estados Unidos, Guyana, África y otros sitios hemos asistido al horror de los suicidios colectivos.
No hace falta explicarlo mucho, pero es evidente que ni los suicidios rituales ni los colectivos tienen nada que ver con Ibiza.

lunes, noviembre 03, 2008

Inventos fenicios en las Pitiusas

El fenicio lleva un Cuaderno Púrpura donde anota las perseidas (ideas fugaces) y las tonterías que se le ocurren…
La energía es un tema que tengo abandonado. El fenicio se rasca la nariz, que es buena señal, pues sólo se rasca la napia cuando ha decidido algo.
“Rascarse la nariz es un trabajo inútil. Gasto demasiada energía rascando”.
El fenicio conoce las habilidades de sus congéneres hace ya al menos dos mil años. Los fenicios dieron a grandes filósofos y a numerosos físicos que desvelaron algunos principios de la naturaleza y en muchos casos, entre lo que supieron y lo que copiaron, desarrollaron la tecnología pertinente para el uso y el aprovechamiento de energías desatadas en la naturaleza.
Conocían perfectamente la fuerza de las mareas y… de las corrientes subterráneas. Yo he explicado dos, siempre relacionadas con el agua, un elemento por el que sentían fascinación, quizás porque los fenicios provenimos del desierto.
Con unos odres de piel en forma de embudo aplicados a la inversa a los surtidores de agua dulce de los fondos del mar (como ocurría por ejemplo en el puerto de San Antonio o en el Estany Pudent de Formentera) lograron levantar el agua potable hasta los depósitos de su barcaza.
En Gibraltar era imposible pasar el estrecho de Tartessos, Columnas de Hércules, (muchos años después se llamaría Gibraltar): los vientos aconsejaban alejarse. Non Plus Ultra. No hay nada más allá de esta puerta. Pero los fenicios descubrieron que en el fondo del estrecho hay una corriente potentísima que cual río desbocado escapa hacia el Atlántico. Ya que por arriba el viento les venía a contra vela, ellos idearon una vela submarina para que la energía mecánica empujara la barca hacia el océano. Y vaya si lo conseguían.
Seguro que hay libros que cuentan centenares de inventos fenicios.
Usaban el sol, el viento, las brisas, las mareas, las corrientes, la sal, un complejo equipo de herramientas para los más diversos oficios. Y por supuesto la tracción animal, la más cara de todas.
Por cierto, un animal vivo es un depósito de vitaminas y un potentísimo medio para lograr la expansión cultural. Los fenicios solían llevar en sus barcas gallináceas, cerdos, algún caballo o mulo, perros egipcios y otros varios.
Anoto en el cuaderno: por habernos trasladado a una energía y a una cultura de importación, hemos olvidado las antiguas soluciones fenicias.
Un ibicenco de 1952 vivía prácticamente con la misma tecnología y cultura material que un fenicio de Biblos mil años antes de Jesucristo.
Por esto somos tan diametralmente opuestos a los catalanes, por ejemplo.
Pitiusos, hombres de mar, hagamos memoria histórica y recuperemos nuestro recetario. Y encima, energía gratis.

domingo, noviembre 02, 2008

Ibiza ya no se sostiene

Cada vez que se acerque un autobús de línea regular a la estación de Vila… ¡zas! 60 euros del ala.
Si vas a conducir tu propio coche te encontrarás con unos precios de combustible astronómicos y si encima estás en paro, inalcanzables. Pero cuando frenes, pares y pretendas aparcar, asegúrate bien de dónde dejas tu máquina porque puedes caer presa de las grúas municipales. O pagarás peaje y parking.
Desde hace años vengo diciendo que Ibiza se ha convertido en una isla invivible, saturada, carísima y no sostenible. Por eso no es bueno irse de vacaciones a la Península ya que al ver las posibilidades y los recursos ajenos, uno regresa melancólico y con el pinchazo de la envidia.
Sabemos quienes han sido, quienes han consentido, y más o menos vamos sabiendo quienes han cobrado comisiones. Una práctica letal para la isla, pues se distrae un dinero que de hecho se sustrae a la calidad de los materiales y de las obras realizadas. Y lo estamos viendo todos los días.
Se impone un cambio de la Ley Electoral donde se contemple la financiación de los partidos políticos: ya está bien de robar, de saquear y de amargar la vida de los contribuyentes.
Y de paso déjenme dar unas palabras de aliento a los fiscales y a los jueces, oficiales y personal de los juzgados, ante cuyas actuaciones uno se ha mostrado reticente o escéptico en otras ocasiones. Pasa como con la Iglesia, la Policía , el Ejército o cualquier otra institución expuesta al público. Ya que les criticamos, debemos tener la limpieza moral de alabarles en momentos críticos donde su labor se efectúa entre penalidades y carencias.
Para quien no va ni un gramo de aliento es para los políticos. Dejando sentado y muy clarito que hay gente que se ha preparado para la política, ha estudiado relaciones internacionales, diplomacia, derecho, economía, idiomas etc. y que son gente honrada, hay que decir que el mundo de la política se ha convertido en una pocilga.
Esto no puede ser, nos va la democracia, la isla, la sostenibilidad, la calidad de vida en el empeño.

sábado, noviembre 01, 2008

Entre el hambre y los derroches

A mí personalmente me parece muy bien que el Diario de Ibiza del pasado 24 de octubre dedicara la portada y las tres primeras páginas, o sea las más relevantes, a la abrumadora demanda de comida y de ropa que están soportando los servicios de caridad de Caritas.
Remarco la palabra caridad, a la que no hay que rehuir ni tiene que avergonzarnos. Muy al contrario, la caridad es uno de los pilares del buen cristiano como también lo es por cierto del buen musulmán.
Me temo que el Diario está haciendo algo que nunca había hecho antes. Sí, claro, yo recuerdo aquellas columnitas de donativos, una lista de una veintena de donantes pudientes.
En aquellos años lo llevaba el bueno de Francisco Ariza, a quien tocó además lidiar con los últimos estertores del franquismo. A el le cupo el honor o el duro trago de prohibirnos unas canciones de Víctor Manuel, de Pau Riba y otras cosillas que no recuerdo.
Pero bueno, esto estaba incluido en el sueldo. Lo de Caritas no. Más de un vez, Ariza me facilitó las listas estadísticas (siempre tan escasas en Ibiza) de nuestro turismo. Llegadas nacionales, internacionales en el puerto y en el aeropuerto, mes a mes y la correspondiente evolución. Eso era todo y ya era mucho. Estos datos nutrieron mis primeros anuarios, de 1982 en adelante.¿No había pobres en Ibiza antes?
Pues sí… como lo éramos casi todos, nadie destacaba por su pobreza. Además un ibicenco en Ibiza, sin nada en el bolsillo podría vivir sin dinero los 365 días del año, y de hecho muchos casi lo hacían así. Miles de años de evolución fenicia con lo imprescindible, sólo la pericia y la diligencia manual para sobrevivir.
Había pobres, pero la isla era muy rural, al toque rústico de la tierra nutricia que da frutos.
Han pasado 25 años y la isla se ha urbanizado, también para esto tirando al desastre.
Ahora queda alguien en paro y con una familia y no tiene absolutamente nada, ni familiares en la isla, ni amigos a veces, ni tierras ni bosques que recorrer, ni setas ni cebollas, ni frutas, ni huevos que recolectar. Nada.
Por eso Caritas es tan importante.
Por eso han aumentado un treinta por ciento las peticiones de lotes de comida procedentes de los fondos europeos, más el aceite siempre caro y algunas aportaciones de proteínas.
Al menesteroso encerrado en un piso que ni siquiera puede pagar (hipoteca o alquiler, da igual) y con dos niños no se le pude sermonear con la solidaridad socialista que a largo plazo salvará a la clase trabajadora.
El hambre es más inmediata. Las ayudas han de ser al momento.
No sólo es Ibiza. No están solos. Quien pueda ayudar, que ayude.

miércoles, octubre 29, 2008

Una isla aplanada

En 1953 se realizó una/otra campaña de prospecciones arqueológicas en s’Illa Plana con resultados más que satisfactorios. En 1907 Arturo Pérez Cabrero, de la Sociedad Arqueológica Ebusitana (qué nombre tan bonito, me gusta incluso para un grupo musical) había decidido meter la azada en aquellos viñedos que de vez en cuando revelaban unos fondos ricos en restos.
La gran campaña condujo a un gran descubrimiento. En otro artículos ya he dicho que s’Illa Plana se desveló después de dos mil años como la gran catedral de la civilización fenicia o púnica.
Las reliquias mostraban un lugar de culto, probablemente el centro fundacional de Ibosim, una de las joyas más apreciadas por Cartago, una isla que procuraron siempre preservar de las guerras. Y ciertamente, fue escenario de guerras contra los romanos y entre los romanos en sus guerras civiles.
Pero poco duró la dicha de aquel recinto. La isla era llana, pero acabaron de allanarlo precisamente en 1953 y siguientes: un sitio privilegiado para levantar la casa de veraneo y más desde que Emili Pou completó su proyecto de diseño integral de las aguas del puerto.
Botafoc, s’Illa Plana y Illa Grossa formaban un rosario de defensa, de aviso y de vigía a una gran bahía que disponía de abundancias de agua dulce potable, de extensas huertas y con posibilidad de acceso con diferentes vientos.
El aplanamiento de la Illa Plana supuso el final de cualquier posibilidad de estudio continuado. Las obras continuaron y hoy ya han formado un mazacote difícil de explorar.
Sólo faltaban los hoteles (los mismos que ahora reciben su propia medicina con las obras del nuevo dique portuario de Botafoc) y los hoteles llegaron.
Incluso así, los frutos arqueológicos del antiguo templo, de una cisterna y de otras pozas ha sido muy fecundo. No tengo catalogado el material ante mí, pero me parece recordar que los yacimientos incluso proveyeron de material a los museos arqueológicos de Barcelona y de Madrid.
En cualquier caso, una parte del actual museo del Puig des Molins nos muestra este material. Quien pueda visitarlo, goza ahora de una buena oportunidad de disfrutarlo. No voy a ironizar con las humedades y el estado de clausura provisional (¡lleva 15 años cerrado!) del museo. Sólo recomendar la visita y ver la parte positiva del asunto.
Además deseo que permanezcan expuestos los fondos de Es Cuieram (por favor no me lo cambien por Cucharamen ni por Culleram). En tal caso, partiendo desde 1907, se podrá contemplar el gran descubrimiento de la Ibiza fenicia cien años después. Somos fenicios.

sábado, octubre 25, 2008

Un invierno extraño en Ibiza


No debemos exagerar, pero tampoco conviene esconder la cabeza bajo el ala. Este verano ha sido bueno y de hecho nos acordaremos mucho tiempo del verano del 2008. Sobre todo en el 2009, que preveo por deducción elemental como muy accidentado, mermado, disminuido.
En realidad este invierno no será extraño por los indicios que ya revelan fuertes contracciones de nuestra economía y de nuestra sociedad. Esta situación se revive en Ibiza y Formentera cada otoño.
Largas listas de trabajadores del sector servicios que documentan su situación para percibir el paro y un despertar brusco de las ruidosas plumas, movimiento de grúas y de vehículos de gran tonelaje.
Y aquí es donde comienzan a saltar las alarmas. Hay alumnos hijos de inmigrantes que dejan el colegio porque los padres van dejando la isla.
Hemos roto la rutina que ha durado quince años: turismo-paro-construcción-turismo.
Esto se ha acabado. Ibiza sigue construyendo y seguramente será nuestro final definitivo, lo cual tiene sin cuidado a los trabajadores que han de aportar un sueldo al hogar. Pero el ritmo ha decaído. Ya no hay trabajo para todos. Hay menos licencias, menos proyectos y, sobre todo, hay menos liquidez.
No corre el dinero. Quien tiene dinero no lo mueve, y quien debe comprarlo... no se lo dan. Nadie presta.
El desenlace no es sencillo, porque los bancos tampoco pueden absorber todos los impagados. No prestan dinero, pero tampoco ejecutan de momento las hipotecas. Los bancos no pueden desencadenar niveles de morosidad inabarcable, aunque esta exista. Se renegociarán deudas.
Y en este juego de nervios estamos todos, mirándonos unos a otros, buscando algún trabajo. Apenas sale nada. Y muchos de los trabajadores no han podido cumplir con un plazo mínimo para poder percibir la ayuda estatal.
Y todos, o casi todos los que tengan seis meses de paro se encontrarán en marzo y abril con un panorama capaz de romper los nervios a cualquiera.
De todas formas nos veremos obligados a aprender a convivir con la crisis, porque ha venido para quedarse. No es una bajada de tensión pasajera: la crisis de Ibiza es y será duradera porque no es una crisis específicamente de Ibiza. Aunque también tenemos nuestra propia crisis, de la que hemos hablado todos en cientos de artículos, y se superpone a una descomunal crisis internacional.
Un invierno extraño en Ibiza: laboralmente, socialmente, económicamente.
Será largo, por ello es mejor afrontarlo con mucho talante y sentido positivo de la vida. No creo que tengamos otra cosa, al menos en Ibiza.

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miércoles, octubre 22, 2008

Acusados de hacer perder el tiempo


Anoche me zampé una película que no había visto: `Qué hacer en Denver cuando ya estás muerto´, o algo así. Bueno, la simpática cara de Andy García consigue al final sobreponerse a su destino, pero deja su piel en el empeño, de ahí el título paradójico, quizás inspirado por aquella `Crónica de una muerte anunciada´, de Gabriel García Márquez.
Y esta mañana me reencuentro con mis notas: acusados de perder el tiempo.
Gente muy ocupada, de hecho ocupada durante toda su vida trabajando mucho, pero lo hicieron tan rematadamente bien que causaron grandes y graves pérdidas de tiempo a la humanidad.
En su día me llamó la atención un juicio paródico a Karl Marx, organizado por los estudiantes de una universidad inglesa de «hacer perder el tiempo a la Humanidad».
Durante varios días, profesores y alumnos aplicados se personaron en la causa contra Karl Marx, que fue brillantemente defendido, como no es de extrañar. Pero los cargos contra el autor de `El Capital´ fueron demoledores y al final creo que se falló en contra del judío. Marx fue condenado en este estimulante juego intelectual sin remisión.
Esto pasó hace años, quizás quince o veinte, no lo encuentro en Internet.
¿Y por qué me acuerdo de esto? Por la demencial e inquisitoria decisión del excéntrico e imprevisible juez Garzón de recuperar unos hechos que ocurrieron hace unos setenta años.
Garzón sabe que la guerra civil (la última, por qué no juzga las anteriores lo ignoro) bien o mal es cosa juzgada, materia prescrita. Pero es que además en 1977 lo borró todo la amnistía general, consolidada en 1978 por la aprobación de una Constitución que todavía sigue vigente.
Garzón ¿está haciendo perder el tiempo a los españoles? Seguramente perderemos mucho más que el tiempo, pero por increíble que parezca las ideas más estrambóticas aprovechan los resquicios para colarse y tomar titulares de protagonismo.
La última la leí ayer: un senador estadounidense que ha presentado una demanda ante los tribunales... ¿Contra quién? Contra Dios. ¿Acusación? Haber sembrado el terror en la tierra. Los tribunales han desestimado la demanda con un formulismo genial y que desmiente la aseveración de que Dios está en todas partes. O sea, no puede juzgarse a Dios porque no tiene un domicilio conocido, al menos no un domicilio fijo.
Garzón ¿a quién demanda? ¿dónde viven? ¿Viven? En fin, estamos en otoño y hay que matar el aburrimiento, pero no sé dónde vive.

Al INICIO Mariano Digital


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domingo, octubre 19, 2008

Ordeñando Ibiza


Normalmente no me sujeto escrupulosamente
a los hechos de la semana. O sí,
dado que por suerte o por desgracia en esta
isla siempre topamos con los mismos problemas
y con las mismas jetas.
Hace mucho tiempo que sabemos y algunos
lo hemos escrito: Ibiza está crucificada
por la mafia organizada para ordeñar
la isla. Es lugar común caer en la tentación
de relacionar la mafia con el esperpento
fílmico: gánsters malcarados, pistoleros
sonados por los golpes mal recibidos
en el ring, guantes de hormigón para
los pies, novela negra.
En realidad nada funciona así y quien
quiera doctorarse puede pasar por Marbella,
Madrid, Cataluña, Castellón… pero
es en Ibiza donde el refinamiento alcanza
matices florentinos.
Mafias multiculturales, plurinacionales
(claro, sino no sería mafia, sería caciquismo),
vestidos con un elegante descuido
para no llamar la atención, trabajadores
que se dedican a alguna actividad comercial
o financiera. Nada del otro mundo.
Lo normal.
No es tan normal, sin embargo, si empezamos
a buscar los orígenes del capital,
dinero negro procedente de actividades
criminales que han repartido chantaje,
muerte, torturas, prostitución, trata de
blancas, por donde quiera que han ido pasando.
Ibiza, al parecer, es un pastelito en dulce,
una yemita de santa Teresita de Jesús
para estos delincuentes de cuello blanco.
Aquí hay lo mismo que en todas partes:
personal bizcochable, pero además una
gran demanda inmobiliaria, que es una inexplicable
actividad que favorece el blanqueo
de capitales de origen criminal en
brevísimo tiempo.
Entre todos, han hecho saltar por los aires
el sentido comercial de la vida y el funcionamiento
del sistema financiero, en un
caso por la simple inflación que es un cáncer
que suele fulminar a la sociedad afectada,
pero también al alterar de un forma
irracional el precio de las cosas.
Llega un momento en que la economía
especulativa divorcia valor y precio hasta
límites insostenibles. Para la mafia y sus
peones el negocio es redondo y la corrupción
que genera es fabulosa.
Pero para los ibicencos que viven aquí,
para los ciento y pico mil de habitantes fijos
esta actividad es insostenible y suicida.

Regreso a INICIO


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sábado, octubre 18, 2008

Suicidios rituales y colectivos

Este artículo es continuación de Hablemos del suicidio otra vez

En los recortes de prensa que guardé, Diario de Ibiza 27 y 28 de julio del 2007, se dan numerosos detalles que parecen sugerir un suicidio ritual. Pero como ignoro el desenlace de la investigación, me limito a aquellas fechas.
Según eso, el húngaro, 46 años, hubiera venido a Ibiza de vacaciones y ya conocía la isla como un sitio –supongo que en su calenturienta imaginación- privilegiado para el suicidio. Su compañera, una húngara de 29 años, le habría hecho de comparsa para el lúgubre baile en los pinares ibicencos, al lado del santuario de Tanit en Es Cuieram.
Abreviando: aparecía atada, con marcas y cortes. Exactamente 24 horas después regresó el húngaro y se ahorcó allí mismo.
Parece una escenografía de una ópera alemana. Triste espectáculo. No entro en detalles porque, repito, no he leído el final de la historia.
¿Por qué Ibiza? Ignoro en realidad los posibles motivos. Desde luego hay islas, lugares exóticos y países mucho más publicitados para cometer los suicidios colectivos.
Acabo de introducir un nuevo concepto: Ibiza no es lugar de suicidios colectivos, más bien parece un sitio de orgías, aunque imagino que menos de lo que se cuenta.
Tampoco veo que sea un lugar de suicidios rituales, que en nuestros tiempos modernos puede tomar muchas formas. El más popular por lo infame y lo canallesco es la de la niña o adolescente que es convencida para que se inmole con un cinturón de bombas atadas a la cintura. Esto, más que un suicidio ¿no es más un homicidio en cadena?
Los famosos suicidios japoneses tampoco me satisfacen. No son suicidios puros. El suicidio ha de ser un acto voluntario partiendo de la libertad más absoluta.
El caso del samurai japonés humillado en su honor tenía el último privilegio de los elegidos: con su katana se abría el estómago en horizontal, se hacía el harakiri, lo cual se consideraba una muerte honorable. El ritual es innegable y pretende ennoblecer en un último acto de honor una acción infame anterior.
Pero ¿y los aviadores que eran entrenados para estrellarse contra los barcos enemigos? Los kamikazes eran temibles. Cargaban sus aviones de material explosivo y emproaban hacia un objetivo, que difícilmente podía sortear tal cantidad de bombas y metralla. El hombre bala, el hombre explosivo adquirió una triste popularidad.
En Estados Unidos, Guyana, África y otros sitios hemos asistido al horror de los suicidios colectivos. No hace falta explicarlo mucho, pero es evidente que los suicidios rituales ni los colectivos tienen nada que ver con Ibiza. Aunque, ¿quién sabe? La promoción es la promoción.

Hablemos del suicidio otra vez


Decía Cioran que la idea del suicidio le había acompañado siempre y que el simple hecho de saber que podía quitarse la vida en cualquier momento le daba mucha energía para seguir viviendo.
Cioran no se suicidó nunca, naturalmente. Ni Camus, para quien el suicidio era el único problema filosófico serio.
En cualquier caso hace unos días que he desempolvado el Cuaderno Fenicio para constatar que este verano no ha habido ningún suicido ritual en Ibiza.
A mediados de julio del año pasado (Diario de Ibiza, 27 julio 2007) saltó una noticia macabra: «Un turista húngaro mata a su pareja y se suicida 24 horas después en es Cuieram» (escrito así, muy correctamente, por Dios, no me escriban nada de cucharas).Y el año anterior o unos cuantos antes, que ya no lo recuerdo, se encontraron los restos de algún desgraciado que traspasó el umbral en la Torre des Savinar, si mal no recuerdo. Quemadito, rodeado de candelas. Todo muy bien ritualizado.
De modo que al principio incluso pensé que Ibiza era o es un lugar de suicidios rituales. Hoy pienso que me equivocaba. No lo es en absoluto. Sin embargo muchos desvariados mentales se han suicidado en Ibiza. A saber por qué motivos, pero muchas veces la motivación es muy normal.
Lo que sí hemos conseguido impregnar a la isla de Ibiza es de una imagen de espiritualidad. Para redactar mi Diccionario de Secretos (ya inencontrable) leí todo lo que había disponible.
Pocas noticias, apenas nada, y las pocas que hubiera habido las limaban los clérigos. No le gustaba a mi admirado Isidoro Macabich que se trataran asuntos de magia, mitología, supersticiones o creencias antiguas.
Pues bien, en gran parte es culpa mía porque hice todo lo contrario: recuperé las antiguas leyendas de Ibiza, pero debo decir que las hay en todos los sitios; les di tal magnitud y tal singularidad que se convirtieron en causa oculta del éxito de mi Diccionario.
¿Eso es todo? Creo que no. En realidad yo me hacía eco de un campo abonado por los hippies y beats, que rindieron culto a la parte irracional del ser humano. A las emociones. Al naturalismo, al mundo telúrico. A Nietzsche, a la droga, a la expansión de la mente.
Ibiza estaba preparada, pues, por tragarse lo de los barros reacios al veneno, isla mágica, la isla de la fertilidad, la isla de Tanit. Frases que introduje, y bien meneadas dieron un hermoso cóctel que hay que beber con mucho humor, distanciamiento y flema mediterránea.
Comprendo que si alguien toma esto muy en serio pueda acabar rodeado de candelitas encendidas.
Pero hay otras islas que tienen tanta o más fama que Ibiza: Lanzarote, Mallorca, Malta, Tenerife... Seguiré.


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miércoles, octubre 15, 2008

Tiempos moviditos

Una noticia pisa la anterior y es casi imposible seguir la pista de las cosas. Entiendo que el ciudadano de a pie no entienda nada, si ni siquiera los especialistas se atreven a predecir más allá de los cinco minutos que van a llegar.
Es una situación propicia para ZP, un político gestual, cejijunto y con una diabólica y reconocida habilidad para confundir. En este escenario aparece como un mesías salvador, donde hace sólo unos meses dijo que no existía crisis. No sólo eso, sino que el optimismo era la receta para crear empleo. Incluso se atrevió a llamar antipatriotas a quienes tuvieran la osadía de avisarle de la proximidad del precipicio.
Y así estamos.
¿Y en Ibiza? Como siempre, o sea, haciendo caja mientras se afirma que las cosas han ido muy mal. Ha venido más gente que nunca, los hoteleros han facturado algo menos, pero se siguen construyendo viviendas, chaletazos de lujo y se siguen pidiendo amarres y campos de golf, así como licencias para hoteles de cinco estrellas, que es una forma como cualquier otra para camuflar crecimientos demenciales e insostenibles.
En Ibiza ya no se pueden crear nuevas plazas turísticas. ¿Quiere usted construir un hotel de cinco estrellas? Y veinte, si quiere, pero usted tendrá que retirar las mismas plazas obsoletas del mercado. Cómprelas de una, dos o tres estrellas. Allá usted.
Ni una sola plaza nueva más, Tarrés, Vicente Marí. Ni una sola plaza turística más. ¿Por qué no os tomáis las cosas serias más en serio? ¿Ya no nos acordamos del esponjamiento famoso en los años 80 y 90?
Ibiza tiene una flor en el culo, dicho sea coloquialmente. Cuando no es el terrorismo islamista en Egipto y Turquía, o en las Torres Gemelas de Nueva York, es una guerrita en los Balcanes o en Beirut. O unos cuantos bombazos en Argelia, Túnez y Marruecos.
Sea como sea, al tener de todas formas las plazas limitadas (legales e ilegales) acaba por llenar el aforo y por atiborrar el foro.
Y acaban forrándose los mismos de siempre, porque si los británicos dejan plazas, las ocupan los madrileños y los bilbaínos o los lioneses y marselleses que quieren comprobar si es cierto lo de las discotecas de Ibiza.
Puede que algunas casas de coches de alquiler hayan adquirido menos. Casi es una buena señal: hay que sacar vehículos de la isla y quien transporte el suyo propio debiera pagar una tasa de 200 euros o más para ponerlo en circulación en la isla. Y no aparcar el proyecto de meterle un impuesto a los coches de alquiler.
Incluso se dice, se cuenta, que han bajado un 25% las urgencias por intoxicación por drogas.
Al final la crisis nos salvará la isla y a más de uno le salvará la vida.

domingo, octubre 12, 2008

Congresos para la crisis

La pregunta del millón de euros es:
bien, bien, pero eso del turismo de congresos
¿será beneficioso para Ibiza?
Todo lo que sea mantener una actividad
constante que permita rentabilizar
las instalaciones portuarias y aeroportuarias,
transportes de tierra, hoteles y
oferta complementaria, ha de ser bueno.
Lo que no es bueno es trabajar a lo
bestia, caso de Ibiza en julio y agosto.
Estamos tan acostumbrados, que ya ni
nos quejamos: lo que ocurre en Ibiza, no
se ve en parte alguna. En ningún sitio se
trabaja con estos embates y combates,
arrebatos y horas punta. Los precios se
distorsionan, los servicios descienden
hasta límites intolerables.
Con este paroxismo de músicas disparadas,
drogas y velocidades no vamos
a ningún sitio. Un centenar de empresarios
facturan millones de euros en dos
meses, pero el resto de la isla se muere
de hambre. Y eso irá a peor.
Sin embargo, yo creo que el turismo
es una actividad rentable y cultivable en
Ibiza y Formentera. Y podría ser continuada,
con una temporada baja trabajando
pausadamente.
El turismo de la tercera edad, el turismo
de encuentros, simposios, y lo que
llamamos turismo cultural (turismo cultural
debiera serlo todo, unos más cultos
y otros más asnos) podrían prolongarse
durante el último trimestre del
año.
Ibiza debiera reinventar las Navidades
del Mediterráneo fenicio. Nuestras
extrañas caramelles (que como todo el
mundo sabe no tienen nada que ver con
las catalanas) y otros muchos actos que
nos singularizan.
El primer trimestre del año es más acogedor
de lo que pensamos, si conseguimos
calefacción, instalaciones y actos
para los visitantes. Y diversiones, incluso
alguna discoteca para los aguerridos
‘panteras grises’.
Inconveniente: acabo de marcar seis
meses, y el problema serán los temporales
de Levante, las ventoleras, o sea los
transportes; pero el mismo problema tienen
en teoría Alicante, Barcelona, Palma
de Mallorca, por citar tres capitales
donde triunfan los congresos.
En su día me hubiera gustado mucho
trabajar en este campo, pero otros habrá
que lo intentarán. Queda mucho trabajo
de gabinete, de fondo y por supuesto,
realizarlo en la dirección correcta.

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sábado, octubre 11, 2008

Un museo arqueológico bajo las aguas de Ibiza


La noticia es muy simple y me ha dejado realmente sorprendido. Intento resumirla: a partir del mes de octubre se reúne en Alejandría un comité de expertos, científicos, arqueólogos, financieros, para estudiar un proyecto muy concreto.
Quieren construir un museo arqueológico... Pero bajo el mar egipcio, en aquella antigua ciudad clásica (aunque la moderna ciudad existe, ya no tiene nada que ver), donde ardía de forma permanente el Faro de Alejandría, guía de los bajeles febriles que solían ir guiados por pilotos fenicios.
Alejandría era famosa, además, y eso ya lo sabe todo el mundo, por su inmensa biblioteca, un auténtico tesoro que agrupaba todas las ramas del saber en todas las lenguas conocidas.
Como buena biblioteca que se precie, para llegar a la categoría de mito sólo le faltaba el martirio. El martirio de las bibliotecas es el fuego. Y lo tuvo en abundancia.
De aquellas inmensas rutas quedan muchos restos, porque los naufragios eran cosa común, y muy a menudo en las entradas a puerto, en las bocanas o en los freos. Algo de eso sabemos en Ibiza, sobre todo en San Antonio y en nuestros Freos que separan Ibiza de Formentera.
En fin, cuando leí la noticia pensé que querían construir a modo de grandes piscinas y de galerías rellenadas con agua del mar, aunque en unas instalaciones terrestres. Pero no, las piezas podrán admirarse bajo las aguas del mismo mar donde han sido descubiertas. Los proyectos conocidos hablan de galerías de plexiglás y de materiales resistentes a las grandes presiones, a los movimientos de las olas y a los temporales.
Cuando me di cuenta pensé ocultarlo, no fuera cuestión de que el PSOE de Ibiza comenzara a pedir informes y a repartir placas. Lurdes Costa es implacable. Se pasa la vida poniendo placas, qué horror.
Pero también es verdad que los políticos progres se hundirían en sus legajos, sus informes y jamás harían nada. Si no sabemos acabar ni un solo museo, un simple museo en tierra que no esté lleno de fallos, ¿cómo vamos a construir el gran museo subacuático en sa Conillera o en s´Aranyet?
Ni soñarlo.
«En las zonas del puerto del este de Alejandría y de Abu Quir abundan las antigüedades de las distintas dinastías del periodo faraónico y del grecorromano (341 a.C.-395 d.C.). Además, se encuentran varias partes de los barcos de Napoleón Bonaparte en Abu Quir, algunas de las cuales fueron sacadas de las aguas hace 25 años».
¿Dónde de Ibiza que ya no lo hayamos arrasado? Me gustaría saberlo. Pero me temo que el turismo y el vandalismo ya lo han destrozado casi todo.

A mariano digital


miércoles, octubre 08, 2008

El sospechoso prestigio de las islas


Dicen algunos que las islas son una metáfora del mundo al completo, del planeta entero. Una representación a escala de los excesos humanos y de los accidentes geográficos.
La islas sorprenden incluso a los isleños. Una chicharrera, campeona del mundo en natación artística o sincronizada, vino a Ibiza con el equipo y me dio la mejor definición de Ibiza que he leído en mucho tiempo: «Ibiza es muy tierna, bajita, con las figuras muy marcadas, parece un belén».
Parece un belén de Navidad, dijo la hermosa canaria. Quedó muy sorprendida de las proporciones de Ibiza, una isla de la que se dice que está hecha a la medida del hombre. Cierto, a escala humana: un belén.
A mí me pasó algo a la inversa, cuando ya conocía las descomunales lomas de granito de Brasil, sus paisajes, sus cataratas inabarcables. Bueno, pues Tenerife me dejó muy impresionado. Un isleño quedó impresionado por una isla volcánica, con unos tajos que yo interpreté como la fuente donde nace el dolor de la historia.
Los guanches saltaban de peñasco en peñasco y sorteaban precipicios imposibles. En aquellos barrancos ha habido muchas matanzas. Matanzas es un topónimo que se emplea a conciencia y en abundancia en el archipiélago canario y en América.
A la nadadora le impresionó Ibiza, a mí me impresionó Tenerife. Y Menorca. Mallorca, no; es demasiado semejante, aunque a otra escala, a nuestra Ibiza.
¿A qué viene hoy mi atención por las islas? A que me ha asaltado una divertida sensación: las islas pierden potencia, ya no ganan prestigio. Lo digo pensando en mi querida Ibiza, una isla tan maltratada que ya sólo sobrevive en la memoria de quienes la recuerdan de antes.
Pero lo mismo está pasando con las Canarias. No ganan prestigio, no hay manera de hacerlas subir más. No digamos ya de las islas del Caribe en general: Cuba no da más de sí y cada vez será peor, porque el cambio climático está barriendo el Caribe. ¿Jamaica, Haiti/República Dominicana?
Mmmmm... no ganamos nada ya.
Lo digo porque acabo de releer un amplio reportaje en Babelia (Bobelia le llama Arturo Pérez Reverte) de cuando yo leía El País. En 1986 me divorcié del diario, pero de vez en cuando adquiría algún suplemento. Cuando vi el sectarismo y las limitaciones del periódico ya prescindí de él.
Pero guardaba estas página sobre «el legendario prestigio literario de las islas», escrito por Carlos García Gual.
Es decir, el prestigio es de las fuentes literarias, no de las islas. Ni Ibiza, Chipre, Sicilia, Creta ni Malta han ganado nada en los últimos años, al contrario. Es una opinión.


http://marianodigital.es

domingo, octubre 05, 2008

Vaciado de piscinas



A partir del mes que viene muchas piscinas de la isla serán vaciadas hasta la temporada que viene: una auténtica aberración en una isla que está cambiando el petróleo por agua.
¿Por qué se vacían estas piscinas de Ibiza, en una cantidad que yo calculo en seis mil? Porque encuentran barata el agua. Si pagaran un precio más ajustado al alza, se lo pensarían dos veces antes de desperdiciar el líquido elemento, tan escaso en las islas Pitiusas.
No se puede negar –claro que se podría negar, pero no lo hagamos- el derecho de una casa unifamiliar a disponer de su piscinita. Bien. Pero sí se les puede cobrar estos metros cúbicos a un precio ecológico, es decir, con una tasa especial.
Por esta misma razón yo permitiría a los supermercados algo que ya hacen en algunos sitios: cobrar las malditas bolsas de plástico. En una sociedad desvertebrada y despreocupada por las cosas buenas comunes, el único lenguaje que se entiende es el del dinero.
Nada puede ser regalado, puesto que nada es gratis. Cuando alguien deja de pagar su parte, alguien la paga el doble por otra parte.
Ahora bien, paralelamente yo pondría precios muy accesibles a los hogares (la primera vivienda de una familia) que hacen un buen uso del agua corriente. Una familia con cinco o siete miembros gasta mucha agua, pero esto es fácilmente cuantificable. Si esta misma familia quiere rellenar su piscina, pues sí, muy bien, pero pagará otro precio y lo pondría sensiblemente más alto. O eso, o conseguir un censo de piscinas, que ahora no tiene el Consell ni los ayuntamientos. Esto es muy grave.
Ibiza no está sobrada de agua. Por cierto, uno de los misterios más enigmáticos de nuestra historia reciente. Nadie sabe nada del agua, sólo que se gasta mucha, como ha demostrado la consultora de Bartolomé Planas que ha usado diversos métodos, incluso la fotografía aérea.
En toda la isla se calculan unas 10.000 piscinas, cifra que no cuadra. Han de ser muchas más. Más de la mitad se vacían cada año. Una imponente barbaridad.

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sábado, octubre 04, 2008

Pido a Inglaterra chicos más educados y sobrios

Cada par de meses publico algún artículo narrando la evolución de la delincuencia y las enfermedades que afectan a los adolescentes británicos, que son quienes se han apropiado de Ibiza durante el verano, de tal modo que nuestro Producto Interior Bruto es cada vez más bajo pero mucho más bruto.
Se supone que vienen a divertirse, a pasarlo bien y se supone que los de aquí debemos trabajar para que ellos consigan eso y nosotros pagar nuestras facturas durante todo el año. Pero no es fácil.
De todas formas es admirable como Ibiza consigue sortear tantos problemas, a costa, eso sí, de machacar al personal sanitario, conductores, policías (apenas llegan y ya piden el traslado). Nadie trabaja a gusto en Ibiza a partir del 30 de junio.
La culpa no es el aumento de la inseguridad, sino al aumento de población británica, sin olvidarnos de muchos delincuentes magrebíes, rumanos, y de otros sitios, especializados en descuidos y carteras.
Este fenómeno a veces es devastador y rompe todas las barreras de contención. Nunca olvidaré la despedida del cónsul británico, que dimitió entre lágrimas vivas y batientes. La emoción y la rabia le rompieron los nervios.
Mr. Birkett me dio tema para varios artículos. Me conmovió porque sé con toda seguridad que más de un camarero, camillero, taxista, policía ha sentido esta misma emoción al acabar el día.
Son jóvenes, son guapos y… son insoportables. No les aguanta ni su padre. Por eso nos los mandan a Ibiza. Y debemos cuidar bien de estos críos, drogados hasta las cejas, borrachos de varios días, llenos de esparadrapos y a menudo en estado aun peor.
De todas formas este es nuestro turismo. Fuera de eso sólo algunos flecos, despistados, gente que va por libre, soportando a los turistas ruidosos.
Es por eso que me llaman la atención las palabras de la ministra británica Meg Munn, que ha venido a Ibiza a inaugurar las dependencias del consulado, se ha paseado por el West End y ha visitado una discoteca.
No se ha atrevido a venir en agosto, quizás por eso “pide un ambiente más seguro” en Ibiza. Debiera saber y sabe que este año en Gran Bretaña llevan ya unos 30 apuñalamientos de jóvenes… causados por otros jóvenes.
El mismo día que visitaba Ibiza, su Gobierno aprobaba una partida de 107 millones de dólares para crear patrullas especializadas en el control de la delincuencia juvenil. Señora: estos mismos jóvenes vienen a Ibiza, y encima borrachos como cubas y cargados de anfetaminoides. Usted sabe que en general, donde hay juventud inglesa no existe el concepto seguridad.