domingo, octubre 22, 2017

No acaban de llegar a Ítaca

Los segadores, 1641, blandiendo las hoces otra vez para defender a sus señoritos explotadores y la oligarquía. Pero acabarán como siempre: traicionados
Los catalanistas han alcanzado un grado tal de irracionalidad y furia que actúan como un toro en el coso: arremeten contra todo lo que se mueve. Pero sobre todo contra quien no les aplauda o como mínimo les dé un poco de razón. Porque es de lo que carecen y sienten la necesidad perentoria de reafirmarse en cada momento en sus delirios domésticos. Por eso solo van con otros catalanistas, solo leen su prensa de deformación endogámica y solo ven sus teles financiadas por la Generalidad. ¿Recuerdan el día en que 12 diarios publicaron el mismo editorial, al parecer redactado por el lacayo Juliana? Yo jamás había visto nada igual, ni siquiera en tiempos de su denostado Franco.
De repente les ha entrado un apretón y en vez de poner rumbo hacia su Arcadia feliz, que ellos llaman Ítaca, se han puesto a gritar a la policía y a la guardia civil, en unas actuaciones que ya han tenido consecuencias en la testa de sus dos fanáticos capitostes, los Jordis de Òmnium y ANC. De modo que han puesto rumbo opuesto a Ítaca y ya duermen en la cárcel de Soto del Real, donde han unido sus huesos al otro ínclito Jordi Pujol Ferrusola.
Hace poco, los catalanistas más recalcitrantes tuvieron un duro enfrentamiento contra El Periódico, al que, al parecer, todavía le queda un poco de vergüenza torera. Incluso iniciaron un boicot a la publicación. Su director Enric Hernàndez (se firma así, con el acento mirando hacia Ítaca) acaba de vengarse de la única forma que puede hacerlo un periodista: contando la verdad. Y ha escrito un artículo titulado Nos vais a dejar un erial.
Resumo libremente el primer párrafo: Miles de empresas en fuga, incluso las multinacionales y cotizadas en Bolsa, miles de millones catalanes transferidos a oficinas lejos de Catalonia. Inversores desinvirtiendo y largándose. Los inmuebles de lujo paralizados. Restaurantes vacíos, pedidos industriales cancelados, cierres de empresas, trabajadores brazos cruzados: paro, pobreza, desolación.
Y los perros insomnes ladrando en las terrazas, añado yo.

sábado, octubre 21, 2017

Veneno de por vida

El Catalanismo no tiene por meta enseñar el catalán, sino imponer una ideología y a medio plazo conseguir la independencia de Cataluña, falsificando la historia y la realidad

El catalanismo es como todo nacionalismo una especie de religión y por tanto en permanente peligro de alcanzar altas cotas de ebullición, es decir de fanatismo. Huelga avisar que siempre que se pueda hay que huir de los fanatismos. Para más incordio suelen entregarse a la retórica vacía, crean compendios de lemas y frases memorizables que usan constantemente, venga o no venga cuento.
Una vez incrustadas estas arengas es complicado desactivarlas. Con lo que han costado de aprender estos ‘hallazgos’ en clave de paranoia no los vamos a borrar de buenas a primeras aunque racionalmente veamos que llevamos las de perder o que no tenemos razón. Viven la causa como una empresa bélica y les da lo mismo el tipo de armas, si es verdad o es mentira, lo importante es el resultado. Lo importante es desembarazarse de la odiada España, la gran opresora que nos ha pagado las mejores infraestructuras de Europa, los mejores Juegos Olímpicos de la historia (1992, cuando salían los hijos bajitos de Jordi Pujol con las pancartas de Catalonia is not Spain).
No conozco en el mundo un Estado que haya concebido 17 comunidades con un grado de autonomía tan generoso. Y con tal proporción de dinero para la autonomía. Pues bien, desde la cuna les inculcan a sus niños y los niños del resto de españoles afincados en Cataluña que España es su enemigo, que les dominó por la fuerza de las armas y que les roba el dinero que ganan. En realidad todo esto es una brutal falsificación de la historia, pero actúa en el espíritu infantil como un veneno de por vida. De momento solo se han cargado Cataluña. Pero sigue huyendo gente y empresas.

miércoles, octubre 18, 2017

La peste separatista

Se confirman los peores presagios: la tabarra catalana va para largo y todo gracias a la mentalidad cobardona y funcionarial de Rajoy. El problema inventado y generado por los propios catalanistas va camino de estancarse hasta alcanzar los peores niveles de podredumbre, lo cual acabará dañando la frágil recuperación económica de todos los españoles y por supuesto, llevando a la ruina a una gran mayoría de los habitantes de esa maravillosa comarca española que es Cataluña.
Lo que duele al resto de españoles es que siempre crean las guerras y las mayores trabas al desarrollo común aquellos que son precisamente mejor tratados. La revuelta de los ricos contra los pobres. Los privilegiados no consiguen domeñar su propia codicia y la lista de agravios inventados nunca tendrá fin, mientras se les consienta, o sea, mientras se les siga concediendo más ventajas.
Rajoy podría hoy darles más privilegios, o quizás no, pues el resto de españoles está furioso y con las gónadas muy hinchadas de soportar este expolio continuado, que en el caso de Cataluña lleva más de 300 años, gracias a su fuerza para conseguir políticas económicas favorables a sus industrias y comercio, en detrimento del resto de España. Al establecer aranceles para los productos que pudieran dañar a los catalanes, los países represaliados responden poniendo aranceles a las naranjas andaluzas o valencianas o a las lanas castellanas. Y así durante más de 300 años.
Las consecuencias las veremos ya estas mismas navidades con un desembarco de catalanes en Ibiza y en la próxima primavera de cara a tomar posiciones para el verano. Bienvenidos sean mientras no nos contagien su locura. Nosotros somos fenicios y tenemos la nuestra genuina y estaremos encantados de compartirla. Sí.

domingo, octubre 15, 2017

La gran estampida


La gran estampida de empresas catalanas que se están poniendo a salvo de la locura generada por sus propios dirigentes. En menos de quince días han salido a toda prisa unas 600. De las grandes apenas quedará ninguna y entre las pequeñas y medianas solo las que no tengan otra salida, como no sea cerrar puertas. Porque muchas vivían gracias al mercado español, que ya les está cancelando pedidos. O gracias al mercado europeo, que perderían en caso de independencia declarada.
El empresariado catalán no tiene la culpa, como no sea la permisividad y el haber callado durante esos cuarenta años, pensando ingenuamente que la fiesta no iba con ellos. La fiesta la pagaban ellos, la siguen pagando, conjuntamente con todos los contribuyentes del resto de España.
Fue salir CaixaBank, el emblemático núcleo de poder con la estrellita mironiana, y acto seguido se lanzaron desesperadamente todos los demás. La caja tiene buena información, maneja demasiado dinero ajeno a Cataluña y conoce las consecuencias en caso de quedar en un limbo jurídico y fuera de la UE o del Banco Central Europeo.
Por cierto, en principio tenían decidido plantar su sede en Palma de Mallorca, pero cuando se informaron minuciosamente de la desastrosa actuación del Pacto de la separatista Francina Armengol (Més, PSIB-PSOE, Podemos), casi un clónico del Govern de Cataluña, decidieron quedarse en Valencia. Y esto que la capital del Turia también navega en las aguas sucias y procelosas del catalanismo.
Un gran conglomerado bancario como CaixaBank puede permitírselo, pero no así los desgraciados alumnos que han de sufrir la ilegal inmersión en un idioma barcelonés enseñado por valencianos. Al principio, los catalanistas pedían bilingüismo para poder entrar en los colegios, pero cuando lo obtuvieron, echaron al español a la cuneta y ahora solo estudian en dizque catalán como lengua vehicular. Todo lo español apesta a los nacionalistas.
Los padres de alumnos no están organizados y deberían emprender una cruzada para defender los derechos y el futuro de sus hijos para que puedan estudiar en español como lengua vehicular. Acción.

sábado, octubre 14, 2017

Las cosas iban demasiado bien

No se les adoctrina para aprender un idioma nuevo sino para convertirlos en rebeldes a la Constitución y exigir la independencia de un país inexistente. Todo para favorecer a las clases dominantes, muy proclives al hurto  del dinero común.
Las cosas iban demasiado bien en España y los catalanistas han decidido tomar el relevo de los vascos radicales para dinamitar la paz, la convivencia y la economía de todos los españoles.
Uno no es estratega político, esto se lo dejo a los ZPs, sánchez, iglesias y a los cuperos o a ERC, a los que parece salirles todo al revés, a no ser que pretendan arruinar a los españoles como fase previa de un proceso revolucionario. O hay algo que se nos escapa.
Quizás pensaron que la burguesía empresarial sacrificaría cientos de miles de millones en pro de una independencia que significa miseria y aislamiento internacional: todo lo contrario de lo que ansían los empresarios. Hoy salen huyendo de Cataluña.
Una parte significativa de catalanes se ha introducido en un bucle de despropósitos que los está conduciendo al barranco donde van a precipitarse y precipitar a muchos miles de seguidores fanatizados por los cuarenta años de adoctrinamiento en las escuelas, la prensa y los medios de comunicación.
Hay ya dos generaciones de catalanes que han sufrido el pulido de la fresadora escolar y han salido con unos conocimientos de historia, geografía y cultura general disparatados y ayunos de cualquier verdad. Sin olvidarnos de los nous catalans que ya pueden votar, en especial muchos moros y paquistaníes.
Lo que me preocupa es que en las aulas de Baleares y Valencia se sigue el mismo camino y las autoridades se desentienden. Lo dicho, las cosas iban bien, pero de repente han llegado los catalanistas. Y nadie va a ayudarnos, así que nosotros debemos proteger nuestro futuro y el de nuestros hijos.