miércoles, diciembre 07, 2016

Podemos revienta, el catalán recula


Los ibicencos que no sigan la actualidad de Baleares se están perdiendo una guerra implacable entre los miembros de Podemos. Ibiza depende de este Govern balear, mangoneado por Jarabo el podemita mayor, al que se le han descubierto sustanciosas subvenciones para su ex-empresa productora con IB3 (presuntas de momento). Ahora no figura a su nombre sino al de su compañera sentimental. Seijas replica: «Con mi expulsión se quita la atención de las relaciones empresariales de Jarabo e IB3».
Pero no es tan presunta la expulsión fulminante de Chelo Huertas, que proveniente del PSIB-PSOE ha aterrizado en Podemos para presidir el Parlament balear. Ella, Montse Seijas y Daniel Bachiller han sido expulsados de Podemos. Claro que ahora podrán recurrir y presentar alegaciones, pero su suerte está echada, conociendo como se las gasta la maquinaria comunista de Podemos Madrid. El cruce de acusaciones realmente muy feas ha llevado al partido mallorquín a un callejón sin salida. Bueno salida sí, pero la de Chelo Huertas de la presidencia del parlamento. Atentos.
Mientras Podemos burbujea en su propia salsa cociéndose a fuego lento, los catalanistas no caben en si de gozo, porque Francina Armengol les riega con abundantes subvenciones para sus puñetas nacionalistas, sus estériles proyectos identitarios, revistas que no lee nadie y para los despilfarros que todos conocemos.
La misma Francina tampoco está para tirar cohetes. Obviamente tiene su cabeza en cualquier parte menos en gobernar las islas con dedicación y entrega. No solo los requerimientos para que explique el turbio asunto del palacete, la desaparición misteriosa de Sa Nostra y otros casos que la están esperando posiblemente en los juzgados de Palma de Mallorca. Por cierto no lo diga así: ahora oficialmente, el Pacto ha quitado el Mallorca. Solo queda el Palma. En su día, el Pacto quiso hacer lo mismo con nuestro topónimo, cargarse el Ibiza para sustituirlo por Eivissa. Cosas del Pacto. Necedades que nos están saliendo muy caras.
Por esto y probablemente por otras mil razones, el catalán se usa cada vez menos en Baleares. Por muchas toneladas de subvenciones que se repartan, por muchas medidas totalitarias que se implementen, cual la inmersión en los colegios (la pesadilla empezó en 1986 con la Ley de Normalización de Gabriel Cañellas, un nefasto presidente de la historia de Baleares), por mucho que presionen... el catalán se muestra cada vez más raquítico y su uso social decae por cada año que pasa.
Podrían reflexionar los mandarines, pero no lo harán mientras cobren estos sueldazos y se repartan la tarta de las subvenciones entre unos miles de privilegiados. Ustedes mismos.

sábado, diciembre 03, 2016

Para mí el budismo con cerveza

Genesha o Ganesh, dios de la buena suerte
Rajan Zed es un líder hindú que acaba de reñir desde la distancia a una empresa cervecera ibicenca, por usar las imágenes de algunas deidades de la India. Cada vez que aparece un clérigo, gurú, de alguna religión, la que sea, exigiendo que los dioses solo sean adorados en los templos y santuarios, ya me pongo en guardia: están luchando por lo mismo que critican, o sea, por hacerse ellos con los óbolos de los creyentes, o sea controlar.
Son muy libres, pero yo lo soy para detectar su hipocresía. ¿A quién pertenece el copyright de los dioses? En realidad son representaciones icónicas centenarias o milenarias cuya autoría es imposible de demostrar ni de registrar. Lo que es seguro es que la imagen de Kali, Vishnu o Ganeesha no pertenecen al hinduista instalado en Estados Unidos tan ricamente, desde donde dirige sus embates contras los fabricantes de cerveza de medio mundo. ¿Tendrá acciones en alguna marca global de birra?
A mi el hinduismo, contagiado de radicalidad y rigidez, no me atrae lo más mínimo.
Como toda religión tiene mi elegante respeto, pero me considero libre de criticarlas todas –incluso el Cristianismo– en un registro intelectual. Además es un guirigay inaprensible. Hagan el intento de consultarlo. De mis tiempos con dudas metafísicas y mi etapa contracultural de los años 70, me queda una atracción por el budismo. En concreto, por el budismo zen: sencillo, intuitivo, sin dioses implacables, sin castigos, humanitario, sin clases sociales (abolieron el sistema de castas) y sin clérigos.
Un budista zen jamás te diría las palabras de este hinduista-guardián que se enzarza con los cerveceros de Tanit. Es más, si yo estuviera en Ibiza me tomaría dos o tres cervecitas de Ibosim Brewhouse para entonarme y elevar mi espíritu y acercarlo a la energía del Universo. Como han hecho desde la cuna de la Humanidad los chamanes, santones o clérigos, ayudándose por sustancias y drogas impensables, como es el caso del Oráculo de Delfos, donde la Sibila se embriagaba y empezaba a farfullar. Al lado había un ayudante que hacía de intérprete. (Deje aquí su óbolo).
Tampoco han estado afortunados los cerveceros en su defensa. Ibiza no tiene una gran vinculación con la India. Ibiza es un enorme mercado veraniego que se nutre de quincalla india y muchos ibicencos se marchan allá en invierno porque es barato.
Bebed, bebed, adorando estas puestas de sol otoñales y cavilad como fenicios al resguardo de las paredes de piedra seca. La energía cósmica nos devolverá el verano renovado.

miércoles, noviembre 30, 2016

Los apaños y los dislates del pacto

Si el Pacto quiere demostrar y mostrar predisposición a la transparencia, tendrá que pensar en hacer algo más serio que un corro en la plaza, donde la mayoría eran familiares, cargos, enchufados, novios y amigos.
No es que los novios no tengan derecho a preguntar. Lo tienen, siempre que no sean insistentes porque podrían ser acusados de acoso y malos tratos, pero uno pensaría que estos actos están destinados a la mayoría del pueblo, el cual ávido de curiosidad y sentido cívico se arremolinaría en torno a sus representantes. No hubo tal. La gente, el pueblo, el populacho, no quiere verles ni de cerca ni de lejos; no confían en sus respuestas ni en su sinceridad; no tienen el menor interés en participar en una charlotada en plena calle. Encima que la pagamos, no tenemos por qué soportarla.
Tomar la calle es un estigma o síndrome podemita y los contribuyentes lo saben. Por esto no fueron. Las calles de Ibiza se toman en el Black Friday, o en tiempos de elecciones pero con una buñolada y unas cuantas bandejas de oreietes. O con una ballada payesa. O en las noches de todo el verano.
¿Entonces qué pasó? Pasó que este Pacto de perdedores es una cadena de necedades, compromisos, apaños y dislates que nos está saliendo carísima. El PSOE no es nadie si no puede derrochar y por eso nos clavó con la ecotasa y ahora la subirá. Necesitan liquidez. No me explico por qué no se inventan una lotería púnica, unos cupones del Pacto de sorteo diario. Más liquidez imposible y de paso justificarían la consejería de Gloria Santiago, un florero político que nos está costando demasiado, un improvisado invento para cubrir los cupos de cargos y cargas de este Pacto que es una especie de ensaladilla rusa pero pasada de fecha.
Que nadie piense que solo nos cuesta los 45.000 euros anuales aproximadamente de la novata política. A ello hay que sumarle personal, asesores y por supuesto, una dotación presupuestaria que ignoro a cuanto asciende. Muchos miles de euros. Solo la yincana en la plaza llega a los 10.000 euros, quizás más. Y como en los terremotos, que tanto daño hacen, el Pacto promete unas réplicas del show en San Antonio y Santa Eulalia.
Uno casi preferiría que cobraran su sueldo, pero que no hicieran nada. No toquen nada. No inventen. No se esfuercen. Queden tranquilos en sus despachos. Por lo demás, si quieres hacer preguntas, puedes asistir gratis a los plenos del Consell. Hasta tienen calefacción.

sábado, noviembre 26, 2016

Los peligros de las subvenciones


Las subvenciones y las bonificaciones las carga el diablo. Siempre que puedo me muestro en contra, salvo excepciones muy peculiares y escasas. Ya sé que mucha gente piensa de una manera pueril que es dinero que te cae gratis del cielo y hay que pillarlo al vuelo. En realidad es dinero que te han quitado a ti de tu propio bolsillo y de hecho un año antes de que hagas la declaración de Hacienda.
Sí, las famosas retenciones que tanto duelen y te destrozan la nómina es una forma obligada de financiar al Estado para cosas que no has elegido, que no te gustan o con las que estás en desacuerdo. Nada sale gratis.
Es un mecanismo rudimentario, que con el tiempo se ha sofisticado. ¿Podrías oponerte? No. Tu empresa ya te efectúa la retención y se lleva tu dinero, que acaba en la tesorería del Estado. Si este dinero –exactamente el mismo– estuviera en tus manos podrías viajar, comer en un restaurante, comprar libros, un ordenador nuevo o ir de fiesta y pulírtelo a tu gusto. Esto significa que nada es gratis. Lo que no paga Pedro lo ha de pagar Pablo. Los planes renove, las becas, y mil artilugios contables inimaginables no son más que operaciones a menudo de marketing político. Los dispensadores de lo que te han arrebatado a la fuerza suelen ser los peores administradores porque ellos solo buscan la rentabilidad política. Es lo que solemos decir: «disparar con pólvora del Rey». En realidad esta pólvora no es del Rey, la has pagado tú y los demás contribuyentes.
De modo que de una forma tan elemental les acabamos por pagar su campaña permanente en una fastuosa e injusta orgía de clientelismo. Crean así enormes pesebres del que comen sus clientes/votantes. Es una forma repugnante de blindarse los votos, como bien se ilustra en Andalucía, pero no solo en esa Comunidad, ni solo en España. Si hubiera una Ley de Mecenazgo seria, tu con tus euros elegirías a qué artistas, teatros, collas de balladors, cines quieres subvencionar. Ahora, repito, lo hacen los políticos con tu dinero.

Este sistema de apropiación de los bienes del contribuyente, se llame socialdemocracia o se llama caradurismo, o las dos cosas, no suele ser una actividad benéfica, ni siquiera inerme ni neutra. Al contrario, como casi todos los intervencionismos del poder político, suele acarrear consecuencias graves en la sociedad y en la economía. Pueden paliar una situación momentánea, pero distorsionan otras tantas. Un ejemplo próximo, la denuncia de las navieras baleares: piden la misma ayuda que el transporte aéreo. O sea, sigue el carrusel de disparates.

miércoles, noviembre 23, 2016

Se dispara la guerra de precios

Ibiza tiene grandes competidores muy cerca y con instalaciones mejores

Quienes se dedican al turismo desde hace décadas saben muy bien que las oportunidades hay que cogerlas al vuelo, por esto, cuando aparece algún resquicio para operar, los hoteleros no pierden la ocasión de ajustar precios al alza. O sea, subirlos. Es justo decir que, por el contrario, cuando las vacas vienen flacas, no tienen más remedio que ajustarlos a la baja.
Si tuviéramos memoria recordaríamos lo que ocurrió en Ibiza a partir del año 2007, cuando empezaron a irse inmigrantes a miles, los contratos alcanzaban el mínimo para cotizar todo el año y no pocos residentes se quedaron sin el empleo. Dado que en 2011 empezó la mejoría, ya nos hemos olvidado de estas cosas. No debiéramos hacerlo. Es sensato retener en la memoria las cosas buenas, pero más lo es acordarse de las penurias.
Estos grupos de Internet que claman al cielo por los precios de los alquileres no quieren recordar que en Ibiza hemos tenido siempre este problema, aunque no se expresaba de manera tan acuciante y aguda. Con todo ello quiero decir que somos un sitio muy especial y que las cosas cambian y no precisamente por pegar cuatro gritos delante del Consell. No juzgo, solo expreso un hecho objetivo.
Esta escasez de vivienda pasará tan pronto como el turismo recupere su orden natural y las Pitiusas devolvamos los turistas que nos han prestado los países en guerra. Y esto va a ocurrir. Miren, de hecho ya ocurrirá en 2017, aunque en escala menor. Tres años dije, hace unas semanas, serán necesarios para recomponer la locura geopolítica de Oriente Próximo y Medio. Arriesgué, porque hablando con propiedad nadie conoce el futuro. Y menos yo. Pero con la victoria de Trump se van a a acelerar las cosas y antes de 2020, Egipto, Túnez, Turquía habrán recobrado una gran parte de su cuota turística.
No hablo a la ligera. En vista de la sustancial subida de precios de Baleares, los operadores turísticos ya están presionando para bajar precios hasta límites importantes en dichos mercados. Ya se ha detectado en la feria de Londres. Y seguirán haciéndolo hasta bien entrado el próximo año. Turquía, Egipto, Túnez venden unas instalaciones hoteleras excelentes a unos precios irrisorios. La lucha se centrará en garantizar la seguridad y están camino de conseguirlo, al neutralizar al Estado Islámico –sin acabar de vencerlo, de momento– y por la alianza entre Putin (Rusia) y Erdogan (Turquía). Egipto caerá por su propio peso al necesitar de forma perentoria los ingresos procedentes del turismo. O sea, no será dentro de tres años. Mucho antes Baleares comenzará a esponjarse.