miércoles, noviembre 22, 2017

No solo adoctrinan, además lo niegan

Lo que no saben muchos jovencitos de ERC de Ibiza es que su partido era un ferviente admirador del fascismo italiano
Ante la repetida negativa del Pacto ante la acusación de adoctrinamiento en nuestras escuelas e institutos ha tenido que regresar José Ramón Bauzá con un artículo titulado ‘Diagnóstico adoctrinamiento’ donde simplemente les recuerda el hilo de los acontecimientos durante su azaroso mandato, atacado cruelmente con todas las armas posibles, legales e ilegales, públicas y privadas.
Si la única solución posible es un entendimiento cordial y democrático -es decir, enseñanza en nuestras aulas en español, catalán e inglés- hay que remarcar con alarma que el único que lo ha intentado ha sido Bauzá. Los catalanistas no son demócratas ni lo han sido nunca. Basta recordar el origen de ERC en 1931, en plena efervescencia del nazismo, aunque Lluís Companys y sus adláteres eran más partidarios del fascio italiano y en Italia se refugiaron cuando tuvieron que salir huyendo por las alcantarillas (Dencás) tras el golpe de Estado de 1934. Todo esto es historia.
Tampoco lo han sido durante la Transición, solo hay que observar sus métodos totalitarios que se plasman en la Inmersión ilegal a pesar de todo cuanto digan. Cuando estaban fuera del sistema pedían la autonomía y amnistía (se pasan la vida pidiendo amnistía) y sobre todo bilingüismo. Poco duró. Cuando tuvieron la oportunidad de tocar poder hicieron como el cuco, usaron el dinero público para proscribir el español e imponer como lengua vehicular única el catalán. Contaron con la pereza cómplice del PP, que a lo único que ansiaba era dedicarse a sus chanchullos y que el catalanismo no le molestara con follones. Entregaron la educación mediante una infame Ley de Normalización, después rematada con la Ley de Mínimos. Ahora lo están pagando los niños de Baleares.

domingo, noviembre 19, 2017

La semana donde todo ocurre

Cada año hay en el calendario unos quince días donde se une lo peor y lo mejor; lo peor del verano con las novedades del invierno. Parece como si el otoño y la primavera hubieran dejado de existir. Cansados del verano, bajamos la guardia para enfocarnos hacia el invierno que en las Pitiusas es muy peculiar, frío, húmedo, solitario, con días de sol deslumbrante y noches de rocío o helada.
Desde esta perspectiva he encontrado durante la última semana cosas que representan el agobiante verano, como estos accidentes de tráfico que nos convierten en uno de los sitios más peligrosos de Europa. Ibiza sigue siendo la senda de los elefantes que vienen a morir entre fiesta y fiesta. Solo las Salinas multiplican su tráfico por cinco (12.186 vehículos al día) ¿Cómo se digiere esto? Imposible. Y aún pretenden densificar más la población y por lo tanto el tránsito en la Playa den Bossa.
Sin olvidar los intrépidos desavisados extranjeros que han visto el mar encalmado de Ibiza en alguna película y se lanzan al agua, aun sabiendo que hay bandera roja o tendría que haberla. Suele ser el mismo tipo de gente que se embucha media docena de vinos y se lanza a correr ante los astados en San Fermín, pensando que son borregos o mulos serranos. Norteamericano, 31, se lanza al mar y ya no puede salir. Las aguas de Homero son traicioneras. Ocurre lo mismo en las carreteras.
Otra circunstancia que ya no nos sorprende: Tras el boom burbuja de construcción vino el bluf y el patapám, pero Ibiza consiguió recuperar un buen ritmo de compraventas inmobiliarias en los últimos años de turistas prestados. Sin hacer caso de la experiencia reciente. Pero he aquí que los compradores han dicho basta ante el desproporcionado precio de las viviendas. El desgraciado que está condenado a vivir en Ibiza está recurriendo a las casas o pisos de segunda mano.
No es que se haya detenido la tendencia, pero el aumento anual se ha ralentizado.
Los ibicencos a la espera.

sábado, noviembre 18, 2017

Catalanas montando pollos


Cuando leí la fulminante expulsión de dos catalanas de un avión de Vueling en la ruta Barcelona-Menorca me dije: “Tate, otros catalanistas por el mundo haciendo la revolución carolingia y buscando raíces” y me vino a la memoria el amargo trago que tuvo que soportar un camarero gallego en un ferry de Formentera a Ibiza cuando un músico catalanista desfogó su mala leche contra el indefenso trabajador. O cuando un político socialista (sé su nombre pero lo silencio) recibió merecida respuesta al exigir catalán a una camarera en un bar de Ibiza. La cual lo mandó a paseo, con muy buen criterio.
Son catalanistas por el mundo en busca de las raíces que tuvieron que comer durante centurias cuando los payeses de remensa estaban sujetos a la tierra y en manos de los nobles catalanes, auténticos salvajes. Tuvieron la suerte de cara a partir de 1412, pero sobre todo cuando llegó la Guerra de Sucesión que libró a Cataluña del retraso del antiguo régimen, 1715. Con Felipe V, Cataluña logra enormes avances y una sociedad mucho más humanizada. Claro que los separatistas lo cuentan al revés. Allá ellos.
Sería injusto no reconocer que la mayoría de catalanes son sensatos y gente discreta, pero hoy por desgracia afectados de una epidemia de mutismo. Veremos si hablan el 21D en las urnas.
¿Y qué pasó en el avión? Mi versión: Que la azafata asturiana les explicó que los pasillos de los asientos de emergencia han de estar libres. Si puede quitar esta pintura, por favor. No la quita y la catalana más vieja reacciona con un “desperta ferro!” y se pone a gritar exigiendo el catalán. La azafata llorando. Llegó la Guardia Civil. Aplauso generalizado al comandante.

miércoles, noviembre 15, 2017

El catalán renquea y recula

Las Pitiusas son las islas de Balears en las que menos se conoce y se usa el catalán, a pesar de las sumas astronómicas derrochadas y los planes de adoctrinamiento incesantes- Foto Diario de Ibiza

Los periodistas no podemos ocultar la realidad ni tergiversarla a nuestra conveniencia, en un ejercicio de lo que ahora se llama la posverdad, equivalente a mentira, manipulación propagandística para conseguir un objetivo, generalmente político, apelando a las emociones y a las bajas pasiones, que suelen concluir en un cultivo del odio contra el español y España en este caso.
Pues que no cuenten conmigo los fanáticos catalanistas profesionales. No lo he hecho nunca y no voy a empezar ahora. Incluso podría llegar a explicar que si en algún momento se me ha ido la mano ha sido en ayuda del catalán y ello ocurrió a primeros de los años 70, sí, en tiempos de Franco.
Así que guárdense sus lecciones.
Esto viene a cuento por algunas ácidas reacciones a mi último artículo, ‘El catalán recula’ 
Solo me hice eco de las palabras de los mandarines y de algunas conclusiones de la encuesta de Usos Lingüísticos. El mismo presidente del catalanista Institut d’Estudis Eivissencs lo remarcó de forma casi dramática: La lengua catalana retrocede en su uso...»Cuando los propios hablantes de una lengua son los primeros a desprestigiarla escondiéndola, renunciando a hablarla y a transmitirla a sus hijos, esta lengua se pierde» , Mayans (DI, 16-08-2017).
Otro viene a solicitar por milésima vez recuperar el uso normal del catalán. En Ibiza no se puede recuperar esto, porque el catalán nunca se ha hablado. En todo caso, el uso normal de lenguas debiera ejercerse en las escuelas, o sea en español e ibicenco como lenguas vehiculares. Ahora el español está arrinconado con dos horitas semanales, como si fuera una lengua extranjera.
Así que el catalán no solo recula sino que además renquea.

domingo, noviembre 12, 2017

El catalán recula sin cesar


Leo que la ex bombera y vicepresidenta del Consell de Ibiza, Viviana Sans, ansía una España con visión plurinacional y radicalmente democrática. Cualquier cosa menos defender la democracia participativa actual -muy mejorable, en algunos aspectos. Yo también desearía una visión pluri-estereoscópica y una democracia radical para Podemos, un partido o una secta totalitaria y bastante cruel con sus propios miembros, que se apuntaría a un bombardeo con tal de cargarse el statu quo y la actual configuración de España como un Estado de las Autonomías.
El cuanto peor mejor para poder pescar en el río revuelto aquello que las urnas no les conceden, aunque a decir verdad, si cuajan los proyectos de resucitar el nefasto Frente Popular de 1936-1939, podrían llegara tener opciones de gobernar.
Por otra parte, llevo meses leyendo que el catalán se usa cada vez menos. Los alumnos, forzados a sumergirse en el barcelonés colonizador, en cuanto abandonan las aulas se pasan al idioma que más gustan, esto es el español. Y lo que es más curioso, los nuevos ibicencos hablan un castellano sin el acento ibicenco o catalán que arrastramos las generaciones anteriores. Y lo viven sin dramas. Simplemente prescinden del catalán, que es un idioma farragoso, arcaico y cada vez menos usado.
Hay que reconocer que lo tiene difícil el idioma limosín, encajonado entre el francés y el castellano y rematado por arriba por el alemán y el inglés de los millones de turistas europeos que conviven con nosotros durante seis meses al año.
Esta idea enerva a los mandarines catalanistas. Yo lo observo como un hecho atmosférico y casi me hace gracia que enseñen el catalán a medio millón de marroquíes que a la menor oportunidad se pasan al español. Claro que al derrochar ingentes cantidades de dinero de todos los españoles consiguen colocar a su ejército de profesores, hábiles en el adoctrinamiento político.
No diré nombres. Uno dice que el catalán está en serio peligro. Otro dice lo contrario. Conclusión: uno de los dos dice la verdad.