miércoles, julio 19, 2017

Guerra contra Ibiza

La guerra no existe solo en los frentes de Mossul y Raqqa o en otros enclaves. La guerra ya es global y también es contra Ibiza. Sí, las bombas sirias, rusas o americanas hieren en el Próximo y en el Medio Oriente, pero están hundiendo a Ibiza y Formentera y dañando profundamente a Mallorca y a algunas partes de las costas peninsulares.
Algunas veces he escrito que esta situación se amansaría hacia el año 2020, pero yo no soy analista de la Cía ni de ningún instituto de estudios geoestratégicos, aunque basta recordar que la guerra se inició ya hace unos 14 años.
Sin embargo ha ocurrido que los ataques se han extendido como en las fichas de un dominó. ¿Cuánto tiempo se tardaría en estabilizar las relaciones internacionales si se dieran por terminados los conflictos bélicos entre naciones? Esta es la pregunta. Sobre 2020 he escrito varias veces, peor viendo los acontecimientos, quizá he pecado de ingenuo.
Un efecto demoledor para el Archipiélago ha sido el desvío de varios millones de turistas. Por supuesto que ha sido beneficioso para los empresarios, pero nos estamos dejando la piel en este proceso tan vertiginoso y a muchos hoteleros les costará aceptar que debemos regresar a cifras más moderadas de ocupación.
Lo mismo pensarán los ayuntamientos, acostumbrados a ingresar a espuertas en conceptos diversos: licencias, urbanismo, concesiones, playas, servicios, multas.
Y sin embargo, los políticos tendrían que ser quienes lideraran nuestra evolución social y económica, para no dejarla en manos de demagogos y podemitas que aprovecharán la coyuntura para sacar tajada.
Por ejemplo, hay que deshacerse del Todo Incluido y desmotivar el narcoturismo de hiperexcitación (drogas, discos, alcohol, ruidos). Con decisión. Ayer ya era tarde.

domingo, julio 16, 2017

Es castañazo o burbuja o ambos

Nos solemos mover por impulsos irracionales y como los hoteleros pitiusos se dieron cuenta de que llenaban sus habitaciones de cualquier manera, subieron los precios. Al mismo tiempo, los propietarios de pisos o apartamentos descubrían una mina de oro en el alquiler alegal o incluso ilegal.
El resultado desastroso no se ha hecho esperar: Ibiza es un sitio inhabitable, los precios son abusivos y lo alquileres turísticos están creando una situación crítica entre las filas del Govern Balear y mucho malestar entre los ibicencos, que saben que el nivel de vida ya se ha desquiciado y tienen solo estos meses de verano para equilibrar el presupuesto anual.
Algunos viven de milagro o peligrosamente, porque si pagas impuestos se va toda la gracia, pero si no lo haces te arriesgas a diversas sanciones de envergadura. Con una carga de población densa en exceso y que las infraestructuras no pueden absorber ni resolver.
Ya hace varias temporadas que la isla sufre problemas serios para abastecerse de agua potable, al menos mínimamente consumible. Y sobre las aguas sucias, mejor no menearlo: las depuradoras no pueden con tamaño caudal y las aguas excrementales rebosan y se evacuan directamente al mar. Esto, mientras los emisarios no revienten. No es necesario repasar la lista de desgracias, las tenemos presentes a diario y todos sufrimos sus consecuencias.
La situación toma otro cariz inesperado desde el momento en que los hoteleros no puedan vender sus alojamientos de agosto. Rebajan precios de una forma drástica. En pleno julio ya se conocen rebajas del 40% y no solo en San Antonio o en Ibiza. La cadena Meliá anuncia descuentos del 45 y encima te dan puntos para sus sorteos.
Los hoteleros se apuntan al gremio de los jinetes que arrancan como un caballo, pero con parada de asno. Su política ocasionará estragos en alojamientos de rango inferior y serán estos quienes soportarán las consecuencias del castañazo.
Que nadie se queje, nos hemos de someter al principio de oferta y demanda y no esperen que el Govern Balear solucione nada. De nada.

sábado, julio 15, 2017

Dentro de la burbuja


Aquello de los árboles que te impiden ver el bosque es verdad. Cuando uno está obsesionado o preso en razones por una situación tormentosa no se llegan a vislumbrar con claridad las opciones posibles.
Ahora en Ibiza estamos inmersos en una burbuja. Unos no quieren despertar, porque por fin se están forrando, pero otros desean que la pesadilla acabe cuanto antes para poder regresar a una vida controlada por la normalidad, donde podamos ser dueños de una parte de nuestro destino. Ahora, la sensación es de avasallamiento, nos sentimos arrollados por la gran manada salvaje, una estampida que no podemos controlar.
Todo son cifras mareantes que aumentan la presión ambiental. Si observamos el mar, vemos las costas atiborradas de ladrillos, de gente insípida que regurguita los frutos de la noche y nos priva del sosiego merecido.
Si te fijas en los clubs náuticos o puertos deportivos, la saturación es la norma y no te queda ni un asiento libre a la derecha, ni a la izquierda. Sabemos, esto sí, que llegarán cuatro o cinco cruceros y que evacuarán sobre las calles de Vila unos 15.000 turistas ansiosos por hacerse con una pieza singular en unas tiendas estándares que solo venden gadgets fabricados en China o en India. Mientras soportamos los codazos educadamente nos lloverá una tupida red de encantadores turistas abducidos por su propia belleza gorda, sudorosa, que se fotografía a si misma.
No espere, no desee nada, porque nada le será otorgado. Vive en un escenario Patrimonio de la Humanidad y ellos han pagado sus tasas por poder inmortalizarse en unos miles de selfies.
A la caída de la tarde quizás le entre un agudo ataque de melancolía, esperando refugiarse en un invierno cercano.

miércoles, julio 12, 2017

Los delicados estómagos británicos

Los hoteleros españoles están más que hartos de los turistas británicos, los cuales se acogen a una legislación especialmente imprudente y laxa que les permite irse de vacaciones dos semanas a España, en régimen de todo incluido y al final denunciar al hotel por intoxicación alimentaria. Vacaciones gratis.
Un ejército de abogados british se distribuye por las zonas donde campan los clientes y reparten folios explicando el método: basta con que guardes el tiquet de farmacia de algún producto contra la diarrea y lo presentes de vuelta a tu abogado, quien se cuidará de todos los trámites. Los operadores turísticos suelen pagar enseguida para evitarse engorrosos procesos interminables y por que... cargan la cuenta a los hoteleros españoles, quienes no tienen la menor oportunidad de defenderse.
Por eso se han unido los empresarios de Canarias, Costa del Sol, Baleares y han formado un grupo de presión que ya ha surtido efectos. De no cambiar estas leyes, se negarán a aceptar turistas procedentes del Reino Unido y por supuesto, subirán los precios. Esto último ha alertado la ministro de Justicia, quien ya está tomando medidas, avisando a aquellos defraudadores que pueden pasar hasta tres años de cárcel, además de pagar las costas del juicio. No solo esto, también los tour-operadores tendrán mucho más sencilla su defensa. Los hoteleros han advertido con claridad que no van a seguir pagando y si cierran sus puertas, los primeros en perder su suculento negocio serán los operadores.
En el Reino Unido el tema ya es popular y se ríen de los delicados estómagos británicos, los únicos afectados, pero desde Ibiza tendríamos que agradecer a estos pícaros que provocaran un cierre masivo del turismo del Todo Incluido.

domingo, julio 09, 2017

Tragedia en la Ibiza excéntrica

Cada año por estas fechas crece la turismofobia. Lo de refuchís es un añadido
progre
Los periodistas han de desempolvar el abanico de temas trágicos que afectan a Ibiza y Formentera cada principio de temporada. No falla, es de manual, lo cual puede indicar que, como mínimo, la estupidez siempre insiste –en frase de Camus que me gusta citar– y que en Ibiza no sabemos poner coto al contexto que facilita tantos accidentes, como este hotel de San Antonio que aporta una magia especial que atrae a los locos o suicidas para que se tiren desde el tejado o desde el balcón a su piscina.
¿No podrían rellenar la piscina y sembrar un jardín de cactus exóticos?
No digo que los únicos descerebrados del imperio británico se alojen en ese hotel, ocurre en demasiados. Como sigue campando al parecer la venta de drogas químicas que se consumen sin control de dosis ni de cantidad. Así no es raro, que recuperemos un clásico: el lanzamiento desde lo alto de la muralla de Ibiza. Se caen, dicen. Y seguirán cayendo hasta que no inventen una droga que te permita volar de verdad y no solo en tu imaginación embriagada.
Los escandalosos periódicos británicos nos obligaron a cambiar el diseño de nuestras carreteras. Fue el principio del fin de Ibiza. Nuestra venganza debiera ser humanitaria: nosotros, los de Ibiza, debiéramos cambiarles su sistema de enseñanza: explicarles que la bebida tan precipitada y el consumo de drogas sin garantías de naturaleza y de dosificación, entrañan peligro de muerte. Explicarles que lanzarse de cabeza en las orillas del mar puede ocasionarte la muerte fulminante o como mínimo una paraplejía. Pero la educación en el Reino Unido es un desastroso caos.
Al menos los alemanes de Magaluf (Mallorca) desfogan las calenturas con el método más refinado de los botellazos o peleas campales a puñetazos.
En fin, que gran parte de nuestra turismo es lumpen tóxico. Que no hay quien los soporte y que para que se forren diez empresarios, mejor cerramos media isla y detenemos toda nueva construcción y por supuesto, no se puede ampliar ni una sola carretera más. Y que les aguante su padre.

sábado, julio 08, 2017

La gran morterada

La temporada 2017 es una gran morterada, ya se veía venir en mayo. No me refiero al mortero de picar una salsa, sino a la “cantidad de piedras o proyectiles que se dispara de una vez con el mortero de artillería”, como dice cualquier diccionario. Donde pone bombas digan chárters y verán la imagen perfectamente nítida.
Ya sabíamos que Ibiza y Formentera no están preparadas para recibir ni un turista más que pase de los dos millones y lo más probable es que en 2017 nos visiten el doble entre ambas islas. Unos cuatro millones. Es como si al turista le diera igual el sofoco, los colapsos, el olor pútrido de las cloacas en buena parte de las costas, o los precios abusivos y los servicios de escarnio. El tipo de turista que goza de esta Ibiza demencial parece acreditarse en el lema “cuanto peor, mejor”. Y vive Dios que esto es lo que ocurre.
Mientras se siga vendiendo la imagen de música, sexo, alcohol y drogas en general, no hay problema. Dejarán de venir los turistas en grupos familiares, o el turista de clase media que necesita recuperarse en una estancia relajante, pero siempre será fácil encontrar dos millones o tres o cuatro de descerebrados que prefieren cobijarse en la gran manada de desquiciados ruidosos.
Zonas como Magaluf (Mallorca) o nuestro San Antonio que llevan años invirtiendo fortunas para mejorar la imagen, las instalaciones hoteleras y las infraestructuras, asisten impotentes al deterioro implacable y al hundimiento de sus ambiciones ennoblecedoras, ante estas hordas salvajes que no respetan nada.
Así no es raro que en Baleares se den las peores situaciones de picaresca y que sigan viniendo los peores turistas del Mediterráneo. Una morterada.

miércoles, julio 05, 2017

Pacto: balance alarmante

Quieren dinamitar Sa Faixina, nuestro patrimonio común
Por poco que uno recuerde estos dos últimos años, pasada la mitad de la legislatura, el balance es muy deprimente y bien que me gustaría afirmar todo lo contrario. Ni yo ni nadie ganamos nada con las desventuras de un Govern al que tenemos que sufrir durante 4 años, pero ni un minuto más. A estas alturas de la vida, uno ya se muestra muy lejos de cualquier programa de partido.
Lo primero que destaca es la sumisión de su agenda a gestos puramente sectarios, ideológicos o maníacos. Sabemos de dónde procede Francina Armengol, de un sindicato estudiantil separatista, pero ha demostrado que le cuesta poco cambiarse de camisa mientras pueda gobernar. El vice Biel Barceló ha encabezado varios eventos independentistas donde al final se quema la bandera de España, que es la suya propia. El ex presidente Francesc Antich se cobijó bajo la clueca catalanista y formó parte en el grupo separatista y golpista en el Senado. Etc.
Así, no extraña a nadie el entreguismo al lobby fanático de Educación, la inmersión en un 98% de los colegios del Archipiélago, y la fabulosa facilidad de colaborar con el dinero de todos a proyectos pancatalanistas que solo interesan a la secta golpista.
En suma, subidas de impuestos, prohibiciones caprichosas y derroche en catalanizar Baleares, subvenciones a los suyos y derribar el Patrimonio, que es tanto como borrar la memoria común para poder manipularnos mejor y reescribir la historia en sus terminales y en una IB3 que no ve nadie.
Sin contar que cada vez que han gobernado han dejado endeudadas las arcas, sembrando una turimosfobia irresponsable, seguramente porque no quieren recordar que en 2013 los hoteleros de Baleares apenas conseguían llenar su hotel en los meses punta.

domingo, julio 02, 2017

Podemos no ordena el turismo, lo ordeña

Foto Jordi Avellá (El Mundo)
Sin necesidad de recordar conductas pocos ejemplares de algunos, debemos decir enseguida que Podemos adora el turismo. Que no sepa encauzarlo y ordenarlo, no significa que no sepa ordeñarlo. A Podemos, como en general a todos los isleños, el turismo nos facilita la vida y nos permite comprarnos los gadgets tan divertidos que nos ofrece el odioso capitalismo.
Por lo que cobran tan inmerecidamente podrían haberse puesto a trabajar con tal de clarificar el caos que supone el alquiler turístico. Al contrario, cada vez que abren la boca, complican más la madeja y al final aquí siempre acaban pagando los mismos. Bueno, ahora también pagamos los baleáricos cuando tenemos que alojarnos en un hotel. Porque en la ecotasa sí que han volcado toda su incompetencia, creando un impuesto finalista superpuesto al IVA. Un impuesto ilegal o alegal, pero que supondrá entre 40 y 60 millones de euros para un Govern que, lejos de invertirlos en mejoras medioambientales, los agarra con desesperación y se los gasta en lo que les salga de la faltriquera.
En vista de que no ha ardido Palma de Mallorca ni les han acosado como ellos hicieron con Bauzá, Podemos ha decidido que la actual tarifa puede doblarse. Para empezar, añaden. Así que o bien el Govern Balear sube la ecotasa o no recibirá el apoyo de esta banda de chantajistas. Porque Podemos no colabora, guía ni mejora el gobierno, ni siquiera participa en sus formación. Desde fuera y sin compromiso actúa como el catalanismo (y el PNV, de paso), o sea, extorsionando. O me das lo que te pido o no tienes mis votos.
Es un abuso, claro, pero finalmente los abusados somos los ciudadanos que pagamos sin ver una sola mejora en el turismo ni en el medio ambiente. Si doblan la ecotasa (suponiendo que no sea más el ordeñe) les llegarán más de 100 millones de euros sin haber movido el culo de la silla. Una locura que solo pueden corregir los tribunales de justicia. Recordemos que la ecotasa ya está recurrida en el TSJB.

sábado, julio 01, 2017

Peligros conocidos pero inesperados

La tintorera es habitual en Ibiza
Los peligros que pueden acecharte en Ibiza o Formentera ya suelen ser bien conocidos, por mucho que uno no los prevea. Normalmente uno podría esperar verse envuelto en un fregado o en un accidente. En un atraco o en un atropello, pero esto podría ocurrirte en Nueva York o en Lima.
En Ibiza es más probable que te atropellen estos guías y repartidores de tickets de discotecas o flyers que en unas horas dejan la calle embaldosada de basura. Si eres inglés el máximo peligro es que te encuentres con otros dos british y que empiecen a pegarte una paliza. Sin descartar la actuación sincronizada de algunos africanos que se sienten con permiso para robar.
Existe una estadística sobre esto: al menos uno de cada veinte británicos se ve envuelto en una trifulca alcohólica -o no- hasta el punto que ya forman parte del paisaje de San Antonio o de zonas como playa den Bossa. Huye y rehuye.
No hay peligro de que te atropelle una ballena, pero es cierto que no pocos tiburones como la tintorera suelen pasearse por las aguas de la ribera. En pleno uso de sus facultades y si no están enfermos o heridos no suelen atacar. Es más probable que te destroce las piernas o los brazos alguna medusa. Si la has esquivado, no tendrás tanta suerte con los mosquitos del atardecer y suerte tendrás si no te tropiezas con el mosquito tigre.
Según en que playa, estás expuesto a las peores bacterias o coliformes si acaba de reventar un emisario o alguna tubería que evacua directamente al mar. Las hay. Pero recuerda, el mayor peligro eres tu mismo si te expones a algún exceso químico, alcohólico o solar.

miércoles, junio 28, 2017

Unos siembran, otros talan

Hay que tomarse la vida como venga, con sus paradojas, imprevistos y accidentes. Sin caer en el laxismo o en la resignación, cuando te dicen que por ley se deben talar todos los árboles a la redonda en un radio de cien metros, pocas palabras se te ocurren. Se sabe que la Xylella fastidiosa no negocia ni hace rebajas. Los árboles adyacentes al contaminado, acabarán tomados por el parásito y se perderán de todos modos. La erradicación de los afectados por la bacteria parece inevitable. Un desastre anunciado.
Tampoco alterará el paisaje de los frutales, siempre que se actúe con presteza y contundencia. En realidad, a muchos miles de árboles pitiusos no los ha matado la Xylella, sino el abandono y el manfutisme. La vida nos ha cambiado totalmente la noción del tiempo y del espacio y hoy son pocos quienes deciden mantener la finca en activo. Simplemente no se piensa en perder el tiempo en ello.
Uno siente envidia ante estos planes de siembra de almendros en los valles extremeños. En apenas 5 años han prodigado este fértil árbol a un ritmo de mil hectáreas por año. Son palabras mayores. Palabras como guara, antoñeta, penta, vayiro, soleta o tardona, variedades que ya empiezan a ser populares entre los agricultores. Todo vendido y a buen precio.
La plaga vegetal más peligrosa de Europa ya está instalada en Baleares, en unos 300 casos conocidos, con 64 en Ibiza, aunque se supone que serán muchos más. A partir de aquí los protocolos de la UE serán muy estrictos y es probable que perdamos energía y dinero arrancando los olivos y los almendros, en vez de arrancar las pancartas publicitarias que afean toda la isla.

domingo, junio 25, 2017

Por San Juan, sardinas a la brasa

Por san Juan se saltan los 9 fuegos en Ibiza, nou Foguerons. Foto WelcomeIbiza
Por San Juan, el compañero ya desaparecido, el periodista Juan Ramón de la Cruz reunía a sus amigos en La Mola donde asaban un cesto de sardinas frescas, mientras en los alrededores se iban encendiendo algunas hogueras para saltarlas y librarse así de los malos augurios y de los maleficios que te pudieron haber caído a lo largo del año. Que contra los periodistas no suelen ser pocos.
Las hogueras eran habituales en Menorca, porque aquellos talayóticos vivían en cuevas, de hecho los fenicios la denominaron Nura, ‘Tierra de fuegos’. Pero en La Mola y gran parte de Formentera también se encendían en las noches de luna llena, en un rito bien extendido ya en el Neolítico, pero que incorporaron las legiones de hippies de finales de los sesenta. Con música acústica y el inconfundible aroma de los porros, que pasaban de mano en mano. No necesariamente en San Juan, sino en tiempos más fríos. En realidad, la noche del 23 de junio ya suele hacer un calor húmedo que no llama a las fogatas.
Los ibicencos tenían muy claro que el día de San Juan había que rendir cuentas. Es una fecha agrícola, rural, rústica, donde los contratos se resolvían de manera previamente pactada. No solía haber trifulcas, salvo las que levantaban las pavesas y el alcohol escanciado con exceso. En realidad, en los tiempos sobrios de nuestra pobreza no había desacuerdos ni imprevistos. Los payeses de Ibiza tenían muy bien pautada cualquier contingencia en nuestro Derecho Foral (que por cierto no sé qué habrá sido de el, tras el paso por las pulidoras manos jurídicas mallorquinas).
Ahora es un poco diferente. Los juristas mallorquines han mutilado nuestras antiguas leyes y normas y los catalanistas han uniformado nuestro lenguaje milenario para encajarlo en el feo dialecto barcelonés. O al menos lo han intentado. De todas formas, la hermosa riqueza del ibicenco estribaba en su mayor parte en un lenguaje rural muy específico. Ahora al desaparecer aquellas herramientas y labores, las palabras caen en desuso. Nadie las emplea. Pero viva San Juan.

@MarianoPlanells en Twitter

sábado, junio 24, 2017

Rayos y culebras

Culebra nadando en aguas de Sa Cala, Ibiza. Foto vía Diario de Ibiza
Ya sabíamos que muy pronto se nos quitarían las ganas de hacer bromas con las culebras. Poca broma o ninguna, porque la multiplicación de los ofidios es impresionante por algunos motivos muy básicos: en primer lugar no tienen un depredador específico que las reduzca; por el contrario campan a sus anchas con absoluta autosuficiencia. Se sienten en la cima de la cadena trófica. Y en segundo lugar, andan sobradas de comida de todo tipo. Si prefieren la caza en caliente, lo tienen fácil, ni siquiera necesitan una despensa. Cualquier pared de piedra seca, tronco de algarrobo o de olivo es un espacio de provisión imbatible. Pero si quieren otro tipo de bichejos o ranas lo tienen igual de fácil.
Los rayos nos llegarán en octubre o antes. Peligrosos zarpazos eléctricos que caen en cualquier tronco, que súbitamente entra en combustión abierta. Parece que ha sido un rayo el causante del pavoroso incendio boscoso de Portugal.
A los rayos tenemos difícil dominarlos, ni con la ayuda de Baal, el jefazo supremo de nuestro panteón fenicio-cartaginés, pero a las culebras les tendríamos que plantar cara y darles batalla. Les hemos dejado una ventaja de más de veinte años y han arraigado en toda la isla, así como en Formentera. No habrá manera de extinguirlas y menos si siguen entrando estas expediciones monstruosas de troncos de olivo de la Península.
Pero hay que mermar drásticamente las colonias de serpientes, que como ya sabemos incluso se lanzan al mar para darse un chapuzón.
Puedo anticipar que no esperen grandes resultados del Consell. Tendrán que ser los propios ibicencos quienes con su constancia, tiempo y dinero, reduzcan los daños de esta plaga. Y como suele decirse, ayer ya era tarde.

miércoles, junio 21, 2017

Más fuegos


En Ibiza siempre tengo la impresión de que estamos indefensos ante cualquier exceso de la naturaleza, quizás porque ya los he vivido de diverso calibre y puedo asegurar, que hace falta muy poca cosa, para ocasionar desastres descomunales. En general estamos muy desamparados ante los temporales. Cada año tenemos varias muestras. Los destrozos no son nimios en las costas y en el interior.
Pero hoy mismo estoy muy sensible ante el peligro latente de los incendios. Poco o nada se puede hacer cuando se conjuntan varios elementos, como temperatura, viento y ubicación. En Ibiza hemos pasado por tres o cuatro experiencias muy duras en los últimos años.
Puede que mi estado de alarma previsora sea debido al contagio. El incendio tremebundo de la torre de Londres, habitada por una fuerte densidad humana, se ha llevado por delante al menos a 70 personas. Y aún no se han difuminado los malos humos londinenses, cuando en pleno centro de Portugal se desata un incendio boscoso que hasta el momento ya ha dejado un balance de unos 70 muertos. Sabemos que aún serán más.
La experiencia lusa nos interesa en Ibiza, porque la isla es una yesca pronta para encenderse y tomar campos y montes sin apenas tiempo de reacción. El tipo de vegetación pitiusa (pinosa) es muy mal enemigo. Cuando prende es casi imposible detener la fogata.
Veo que en Ibiza y Formentera ha habido algunos conatos muy feos, que han podido ser dominados con medios técnicos, terrestres y aéreos. No siempre son suficientes, no se fíen. Y menos ahora con las vías de acceso literalmente colapsadas. En este aspecto, ha sido una buena medida limitar el paso a Benirrás, por ejemplo. Suerte y ojo avizor.

@MarianoPlanells

domingo, junio 18, 2017


Por muchas heridas y desmanes cometidos en la piel de la isla, esta aún desprende esta luz radiante y vitalista, que deja hipnotizados a los visitantes. Es muy difícil destrozar la belleza de las Pitiusas, pero entre todos se está consiguiendo.
Incluso el promotor de eventos y fiestas Brasilio, en conversación con Juan Suárez, se siente obligado a desvelarlo: Ibiza ha perdido mucha seguridad y mucha alegría, que es casi tanto como decir que ha perdido el aura, como dije yo en 2005 cuando vi el trazado de las nuevas carreteras y autovías. Si pierdes la seguridad, la alegría y en suma el aura es que estás a un paso de la agonía.
Conocí a Brasilio a principios de los años 80 formando equipo compacto y eficaz con Javier Iturrioz, Gorri y Santamaría en el recinto del KU, que cambió el concepto de la diversión en Ibiza para siempre. KU desapareció, pero sus pautas siguieron activadas, ejerciendo una influencia creativa y positiva sobre el resto de discotecas. Si de algo pecó, pecaron, fue de barroquismo excesivo en la zona portuaria y en algunas playas, pero entonces, con menos presión humana parecía divertido y aportaba mucha originalidad a la isla.
Brasilio era el alma de aquellos eventos, donde cabían todos, con una presencia exótica de todos los sexos y el erotismo, la danza, la música y cualquier rasgo improvisado sobre la marcha. De modo que Brasilio, además de un caballero brasileño, por cierto de origen fenicio, pues parte de su familia procede del antiguo Líbano (Fenicia) era un director total, pues orquestaba aquellas manifestaciones de libertad y diversión, ante el júbilo de los turistas que asistían entre la sorpresa y el entusiasmo a los desfiles callejeros.
Pasados casi 40 años en Ibiza, sigue conservando la misma actitud positiva y creativa, pero se manifiesta decepcionado por el rumbo que han tomado los acontecimientos. Un tipo de visitante con poderío, pero sin compromiso con la isla y su salud ecológica, una avalancha de prepotencia y vanidad. Una Ibiza menos segura y quizá más triste.

sábado, junio 17, 2017

Añoramos las cabras de es Vedrà

Las cabras limpian torrentes, cunetas y montañas. Foto 'La Luna del Garraf'
Me gustaría saber si al final sobrevivieron las últimas cuatro cabras de Es Vedrá, un rebaño reducido por la cruel cacería oficial que todos recordamos con enorme tristeza e impotencia, y más sabiendo que era posible sacarlas del islote ahorrando mucha o toda la munición derrochada. La incompetencia inefable de este pacto de perdedores de tener barra libre no dejarían nada en pie. No respetan nada.

Aquel hermoso rebaño, por otra parte de tan nefastos efectos sobre la vegetación, no tenía dueño ni dueños. A la hora de la verdad ningún josepino quiso hacerse cargo ni se dio por aludido. De manera que esas cabras (¿de verdad había un centenar?) podrían haber pasado a formar parte de un escuadrón ecológico de nuestro Consell de Ibiza. La cabra es un limpiador nato de maleza y bosque bajo que forman la base propicia para los incendios.
En los últimos años he sugerido que se usaran de forma intensiva dos nobles animales con gran arraigo en Ibiza: los asnos y las cabras. Pero no hay manera.

Mira que se han invertido euros en fincas experimentales y en puñetas que a lo mejor han sido muy interesantes. En tal caso ¿qué problema habría en emplear diversos rebaños de cabras para mantener limpias las riberas, cunetas y zonas sensibles de nuestros bosques?
Recuerdo cuando Sergio Oller, un pastor oscense profesional residente en Ibiza propuso crear una escuela de pastores que trabajaran diariamente en una tarea que ya se hace tan urgente como imprescindible. Nadie atendió. Entonces tenía 31 años, ahora ya debe tener 37. Pero da igual, los bosques siguen hechos un asco. Hasta que se prenda fuego media isla. Más vale derrochar que prever, según ellos.

Periódico de Ibiza


miércoles, junio 14, 2017

Unas costas acosadas

Somos unos ingenuos. Nosotros pensábamos que la presión humana solo desfiguraría nuestras costas, enmuralladas por una tupida barrera de hormigón implacable. No tuvimos en cuenta que los desmanes cometidos en las orillas afectarían de tal manera a los fondos y aguas en general. Nuestra visión antropocéntrica nos impidió analizar las cosas en su real alcance: porque el hombre no es el centro de todas las cosas, por mucho que nos repercuta todo lo hagamos en el entorno.
De hecho, estas estructuras artificiales nos incumben en primer término, pero también porque van arrasando las aguas del litoral. No solo por las miles de toneladas de residuos depositados en su fondo, sino por la cadena química de destrucción de los vertidos. Y al mar van muchas tuberías, canales, emisarios y residuos no depurados procedentes de una deficiente eliminación en tierra.
No solo esto, desde 2012 se sabe que nuestras estructuras artificiales submarinas causan inconveniencias inesperadas. El Consejo Superior de Investigaciones Científicas dio a conocer en aquella fecha una circunstancia nada benéfica: estimulan la proliferación de medusas. Ya lo sabemos, nuestros puertos, pantalanes y obras en la ribera son un excelente caldo de cultivo para la multiplicación de los celentéreos (los científicos ya no les denominan así) y además en un grado superlativo, a juzgar por las mediciones realizadas. Sumado a la extinción de sus depredadores naturales, este hecho nos ofrece otra pista sobre el espectacular aumento de medusas.
Acoso a nuestras costas, pero también a nuestros mares: solo hay que ver las expediciones de yates y lanchas por la mañana y en el ocaso que oscurecen el cielo antes cristalino con sus emisiones contaminantes. Qué decir del perfume de las olas en los Freos o en Illetes. Hoy huelen a napalm.

domingo, junio 11, 2017

Una ratonera

Aquí cada cual se explica su conducta según le convenga y se inventa unas reglas y una Ibiza que le favorezca. Bueno, pero hay datos objetivos que nos aconsejan someternos al principio de realidad. Hay ideas y hay razones objetivas.
El artífice de los pisos patera dice que le tomarán por cabeza de turco. En Ibiza decíamos "es mac de fer trons" pero le entendemos perfectamente. El problema es saber si ha respetado las leyes y si ha levantado un piso-patera con las mínimas necesidades o sea, los requisitos que se exigen a cualquiera. Saber si ha pedido, gozado y pagado los permisos y las tasas correspondientes que procedan. A partir de aquí puede empezar a quejarse. O no.
Ya lo sabíamos: el Govern siempre adopta las medidas correctores o las leyes necesarias ...pero el problema es que lo hace cinco años después -o más- de haberse detectado la disfunción. En cambio pierde el tiempo arreglando temas sobre los que nadie ha solicitado su presencia, como estos inventos taurinos talayóticos.
Llevamos muchos años sin poder controlar los estrambóticos arrebatos de los party boats, que con sus ferries etílicos desbaratan la vida y el sosiego de las aves, personas y cetáceos. ¿A quién corresponde vigilar estos desmanes marítimos? Todos se esconden.
El Govern Balear acaba de decidir que se pondrá manos a la obra para controlar las gamberradas en el mar y los aforos excesivos. Uno desea que sea con más tino, rapidez y gracia que en los alquileres turísticos.
Otro empresario, Abel Matutes Prats, parece convencido de que la crítica situación de Ibiza y su movilidad tiene arreglo: "El problema no es una saturación de coches sino una falta de infraestructuras". Bueno, sobre el papel o en el desierto del Sahara o incluso en Ciudad Real, esta afirmación podría tener sentido. Ibiza es una ratonera donde el espacio es limitado y rígido, no es expandible.
Yo diría que Ibiza ya ha rebasado sus límites. El espacio es muy valioso, como ocurre en Canarias y hay que respetarlo y gestionarlo con inteligencia, sensibilidad y moderación.

sábado, junio 10, 2017

El gran atasco

Apenas ha comenzado junio y la ciudad/isla ya saca a la luz todas sus deficiencias y contradicciones. Por tierra, mar, puertos, aeropuerto, y por aire. Veo que están muy contentos unos cuantos comercios por la llegada simultánea de seis cruceros que dan animación y dejan algo de caja. Antes de pocos días se maldecirá el día en que se permitieron los grandes cruceros, que solo añadirán más ruido, pequeños hurtos, carteristas y problemas a una situación ya de por sí problemática.
Los cruceros son la puntilla, como se ha visto ya en Venecia y en Barcelona. Al perder Túnez como destino privilegiado, las Baleares se harán con gran parte de estas escalas, sobrecargando una vez más unas infraestructuras que ya no aguantaban con un millón y medio de turistas. Imaginen ahora, diez años más viejas y con tres millones de turistas o más.
Pedir soluciones de emergencia ahora es como pedirle melones al manzano. El centro de la ciudad y el núcleo histórico no están diseñados para este tráfico ni para cualquier otro motorizado. Es una evidencia que ha llegado a su punto crítico cada principio de verano desde hace más de 25 años.
Esta tumultuosa avalancha de las últimas temporadas no acepta negociar con nadie: se desploma sobre la isla, sobre la posidonia, en las rutas y carreteras y no hay forma humana de solucionarlo. Viene demasiada gente en un breve intérvalo.
Cuando esto ocurre, los halcones y los cuervos de las cercanías -cada cual en su estilo- están al loro para cazar a sus pichones y palomas en el río revuelto y en las playas abarrotadas. Como si viviéramos en un Matrix, en IBZ-2017 se está mascando el gran atasco. Y ocurrirá.
Periódico de Ibiza
@MarianoPlanells

miércoles, junio 07, 2017

Las leyes siempre llegan tarde

En Ibiza han proliferado los boat party.
Ya sabemos que Ibiza no pinta nada, no tenemos la menor influencia en un mundo selvático donde las influencias marcan las leyes y a los legisladores. Pero lo que pasa en las Pitiusas es un caso sangrante: las leyes, las normas incluso, siempre llegan tarde. Si es que llegan.
No me estoy refiriendo a los alquileres turísticos, que en si mismos ya constituyen un universo aparte. Estaba pensando en concreto en los barcos reconvertidos en discotecas. Si una discoteca ya es peligrosa en muchos aspectos, imaginemos un antro donde corre el alcohol en alta mar, sin cristaleras ni impedimentos que salvaguarden la integridad de los huéspedes.
El fenómeno explotó súbitamente, como una forma añadida de exprimir al turista de borrachera. Y no se conformaron con pasearlos, al tiempo que embuchaban litros de sangría. Esto no hubiera bastado. Tienen que añadir el ingrediente básico: el ruido estruendoso, es decir que supera los 55 decibelios. La excitación colectiva a bordo no nos incumbe, solo aquellas circunstancias que alteran la convivencia y atentan contra la conservación del hábitat.
Que se emborrachen, allá ellos y su hígado. Pero que emitan tal cantidad de ruidos afecta a las zonas del litoral, a las aves y a las personas que de alguna manera necesiten descansar durante la noche.
Estos ferry boats llegan de todas partes y confluyen en Ibiza ofreciendo excursiones de ensueño, normalmente a costa del prójimo. Jamás habían sido necesarios ni lo son ahora. Sería curioso conocer quién está detrás y sería curioso saber porque aparentemente nadie los controla. Dicen que los aforos del barco competen a la Capitanía Marítima, pero nadie quiere hacerse cargo de las emisiones que superan los 60 decibelios durante horas intempestivas.

@MarianoPlanells

domingo, junio 04, 2017

Más secretos sobre los toros


El tema de los toros sigue levantando pasiones. Dice Boadella que haberlos prohibido en Cataluña es un hecho gravísimo. Y añade que el toreo es hoy el único arte completo y auténtico. No lo sé, en Ibiza se derribó la plaza y la vida sigue.
Toro de Costitx, en el Museo Arqueológico Nacional
A los ibicencos nos encantan los toros, los animales en general y salvo algunas excepciones cuando se programaba alguna corrida en tiempos antiguos, los isleños asistían entusiasmados. Y aún más en Mallorca, donde solo quedan las plazas de Palma, Alcudia, Inca y Muro.
Toro de Talapí, Búger, se conerva en el Museo de Mallorca
El culto al toro es una constante mediterránea y en Mallorca se puede admirar en el Museo de Mallorca el ‘Toro de Talapí’, siglo IV a. C., encontrado en Búger. Los magníficos toros de Costix se conservan en Madrid.
En nuestra mitología doméstica el toro se asocia al dios Melkart, pero también a Baal. El toro es un animal totémico que representa la fuerza, la vida y la fertilidad.
Hay bibliografía sobre el tema, pero en general los que suelen escribir sobre Ibiza lo ocultan, supongo que en un intento de propiciar el olvido.
Hay documentación sobre algunos festejos taurinos en La Marina, como el 3 de noviembre de 1759, para celebrar la proclamación del Rey Carlos III. Los carpinteros y los maestros de ribera (constructores de barcos) soltaron un toro en la Marina, de noche y entre truenos y cohetería; lo peor es que al toro le soltaron los cans de bou, los perros de presa que atacan al astado de forma inmisericorde y enardecen al buey hasta volverlo loco. El espectáculo encendía pasiones. Y se repitió. 
Se levantaban plazas de madera en recintos de la Marina, Ses Palmeres o en Dalt Vila, en Sa Carroza. Hasta que en 1960 se inauguró la plaza, obra de Germán Rodríguez Arias. Por desgracia, al ser arrasada, impide que pueda haber toros en Ibiza de nuevo. La primera corrida con las normas de la tauromaquia fue en 1895. Ha llovido, pero el toro no es animal ajeno a Ibiza.

sábado, junio 03, 2017

Gonella es Pep Zaforteza

El editor Moll recogió la polémica sin pedir permiso a nadie y la publicó. La portada es un paradigma de lo que nunca debe hacerse, un ejemplo de demagogia vulgar, al presentar a Gonella como un subnormal campesino desarrapado e inculto. Todo lo contrario, Pep Zaforteza es un señor cultísimo, por cierto de orígenes ibicencos: su abuelo Calbet fue alcalde de Palma y procedía de Ibiza.
Uno de los secretos mejor guardados de Baleares y uno de los misterios más evanescentes. ¿Quién era aquel enigmático Gonella, que resistió los embates de Borja Moll durante una sonada polémica lingüística en 1972 en las páginas valiente del Diario de Mallorca?
Silencio. La dictadura canónica del catalanismo ya empezaba a ser tan pesada y tan peligrosa como la del propio franquismo tardío. Nadie se atrevía en el diminuto universo de la prensa balear a disentir de los pompeu-fabrianos y mucho menos en la incipiente Universidad de Palma.
En las salas históricas del Estudio General Luliano tomé mis primeras clases en 1972, entre ellas la de catalán con el ciudadelano Francesc de B. Moll. Un catalán barcelonés, por supuesto el mallorquín, menorquín o el ibicenco-formenterés hubieran estado vistos como floklóricos localismos, más propios de desarrapados campesinos, parla de gente ignorante sin el aura refulgente del urbano barceloní.
Hubo quien se dio cuenta de esta deriva insultante para los autóctonos y peligrosa para el futuro de nuestro idioma balear. Lo hizo en un momento muy bullicioso, donde era evidente que terminaba la larga etapa de la dictadura grisácea y simultánemente estaba emergiendo una España modernizada y democrática.
Los catalanes, muy avispados, como siempre a la hora de hacerse con nuevas áreas de poder entraron a saco en Baleares.
Alguien se dio cuenta del peligro que corría el mallorquín o el musical ibicenco. Y escribió la primera carta en el diario, muy distinto al de hoy. Era un tal Pep Gonella, quien dijo con casi 50 años de antelación lo que ahora defendemos todos (casi). Era el abogado Pep Zaforteza, que gozaba de un sólido prestigio. Pedía el cultivo de nuestros modismos, refranes, vocabulario, expresiones. Y empezaron a machacarle.

miércoles, mayo 31, 2017

La caída en pleno éxito asesino

Ya sabemos que el extremeño Valverde entrenará al Barça y que el Real Madrid está a punto de hacerse con la duodécima Copa de Europa (o no). Mientras la Unión Europea se recompone, en Cataluña andan inmersos en una contingencia de final espectacular, sea cual sea este. Ahora mismo, leo que los partidos independentistas, escogieron el uno de octubre, por ser Día del Caudillo, como fecha señalada para su referéndum imposible. Será la última victoria de Franco sobre el contubernio marxista separatista. Queremos votar, dicen quienes en tres años han ido a votar cinco veces. Una vez más, se demuestra que hay gente que funciona más por obsesión que por convicción.
En cualquier caso a los pitiusos nos interesa, porque desde hace años están emborronando cuartillas para incluirnos en unos inexistentes países catalanes, otra de sus obsesiones, para lo cual invierten ingentes cantidades de dinero, mucho del cual sale de nuestros bolsillos, ya que la maniobra está potenciada por el presupuesto del Govern Balear. Y por esto han sumergido a los indefensos niños en un barcelonés extraño a los isleños.
En paralelo en Ibiza nos encontramos a la espera de la mejor temporada histórica del turismo local (también nacional), todo lo cual demuestra que en las guerras hay muchas víctimas colaterales. Y que se sabe cuándo empiezan pero nunca cómo ni cuándo terminan. Las bombas de Siria han destrozado Ibiza.
Tras el Brexit Ibiza recibe una buena noticia: los británicos han cerrado su chequera para la compra de inmuebles en las islas. No es solo que tienen menos dinero, es que Ibiza no ofrece lo de siempre y los precios se han disparado a cotas inalcanzables. Un descenso del 50% impresiona. Mucho.

@MarianoPlanells

domingo, mayo 28, 2017

En Ibiza siempre ha habido toros




Por mucho que duela a los progres y a los animalistas, en Ibiza siempre ha habido corridas de toros, así como siempre se ha hablado en castellano. En mi anterior articulito alguien quería saber por qué no hay toros ahora. Es sencillo: porque se derribó la última plaza y según el Estatut Balear no se pueden reconstruir los cosos, una vez demolidos. Es un tema que ha creado mucho follón, casi tanto como la iniciativa de ocupar el solar de la plaza para levantar un mercado que jamás ha prosperado. Quizás algún día me anime a contarlo.
Yo recuerdo la plaza de toros con ocupación plena, tanto en los años 60, cuanto ya en los 70, donde se prodigaron los grandes conciertos, como el ya mítico de Bob Marley. Asistí a una de las ultimísimas corridas, si no fue la última, donde Manuel Benitez, El Cordobés, nos demostró a principios de los 80 que aún estaba en forma. En los 60 se toreaban corridas de continuo, los turistas llenaban la plaza, incluso toreó un diestro inglés, Higgins Cañadas.
La plaza, creo recordar que la construyó a finales de los 50, un gran arquitecto, Germán Rodríguez Arias y pocos esperaban el triste final que tuvo, pero al quedar en el centro de la ciudad, con hoteles y establecimientos adyacentes que se sentían molestos por la actividad y los hedores, aumentó el número de sus detractores. No sabían que una vez arrasada ya no se podría levantar otra. Y así ha sido.
Incluso esta hermosa plaza de Ibiza no fue la primera. Cientos de años antes ya se celebraban corridas, se supone que con el ritual vigente en cada época.
En el Liber Maiolichinus De Gestis Pisanorum Illustribus, 1114, un grupo de catalanes famélicos encontraron un buey en Formentera, lo robaron y se lo comieron. Debe ser el primer testimonio. Ya en poder de Cataluña, Ibiza y Formentera vieron centurias de peste, hambre y ataques piráticos. Jamás habían sufrido tanto las Pitiusas. Y en el XVIII y XIX se siguen haciendo corridas. ¿Seguiremos?

sábado, mayo 27, 2017

La turismofobia

Nadie con sentido común se pondría a azuzar el odio contra los turistas, primero porque turistas lo somos todos ocasionalmente, segundo porque en mayor o menor grado todos vivimos de los beneficios que deja y tercero porque solo odian los pobres de espíritu, los fracasados, los mediocres.
Así y todo, y desde hace unos años, pequeños reductos urbanos se dedican a hostigar al turismo. Sobretodo en Barcelona, una ciudad que ha decidido embarcarse en una aventura política de la que saldrá muy mal librada, por mucho que desde Madrid le lluevan las ayudas, el dinero y las concesiones. Unas ayudas que nunca van a Valencia, Teruel, Málaga, León, Cáceres o Lugo. Ni a Baleares. Van siempre a Barcelona.
También en Mallorca, una minoría que sigue las bobadas catalanistas, pretende emular a los guerrilleros urbanos emporrados. ¿Cómo van a poder pagarse la marihuana cuando no llegue el dinero del turista? Grupúsculos diminutos, pero que emborronan la ciudad, después viene un fotógrafo que manda la imagen a una agencia, la prensa las publica y los redes sociales multiplican la gamberrada, que no es otra cosa.
Y en estas nos encontramos en Formentera y en Ibiza, ante una temporada que será urticante, pastosa, pesada. Ya nadie quiere trabajar en Ibiza, es muy comprensible. Incluso algunos médicos dimiten de su cargo en primera línea de fuego. No se estudia durante veinte años para soportar niñatos drogados que te agreden o te vomitan encima y muchos de ellos se van sin pagar.
Nada contra el turismo, pero los ibicencos tenemos derecho a opinar. No es la primera vez que lo digo: La isla no puede estar esclavizada por los horarios y métodos de media docena de discotecas y de grupos hoteleros.
Periódico de Ibiza
@MarianoPlanells