domingo, mayo 28, 2017

En Ibiza siempre ha habido toros




Por mucho que duela a los progres y a los animalistas, en Ibiza siempre ha habido corridas de toros, así como siempre se ha hablado en castellano. En mi anterior articulito alguien quería saber por qué no hay toros ahora. Es sencillo: porque se derribó la última plaza y según el Estatut Balear no se pueden reconstruir los cosos, una vez demolidos. Es un tema que ha creado mucho follón, casi tanto como la iniciativa de ocupar el solar de la plaza para levantar un mercado que jamás ha prosperado. Quizás algún día me anime a contarlo.
Yo recuerdo la plaza de toros con ocupación plena, tanto en los años 60, cuanto ya en los 70, donde se prodigaron los grandes conciertos, como el ya mítico de Bob Marley. Asistí a una de las ultimísimas corridas, si no fue la última, donde Manuel Benitez, El Cordobés, nos demostró a principios de los 80 que aún estaba en forma. En los 60 se toreaban corridas de continuo, los turistas llenaban la plaza, incluso toreó un diestro inglés, Higgins Cañadas.
La plaza, creo recordar que la construyó a finales de los 50, un gran arquitecto, Germán Rodríguez Arias y pocos esperaban el triste final que tuvo, pero al quedar en el centro de la ciudad, con hoteles y establecimientos adyacentes que se sentían molestos por la actividad y los hedores, aumentó el número de sus detractores. No sabían que una vez arrasada ya no se podría levantar otra. Y así ha sido.
Incluso esta hermosa plaza de Ibiza no fue la primera. Cientos de años antes ya se celebraban corridas, se supone que con el ritual vigente en cada época.
En el Liber Maiolichinus De Gestis Pisanorum Illustribus, 1114, un grupo de catalanes famélicos encontraron un buey en Formentera, lo robaron y se lo comieron. Debe ser el primer testimonio. Ya en poder de Cataluña, Ibiza y Formentera vieron centurias de peste, hambre y ataques piráticos. Jamás habían sufrido tanto las Pitiusas. Y en el XVIII y XIX se siguen haciendo corridas. ¿Seguiremos?

sábado, mayo 27, 2017

La turismofobia

Nadie con sentido común se pondría a azuzar el odio contra los turistas, primero porque turistas lo somos todos ocasionalmente, segundo porque en mayor o menor grado todos vivimos de los beneficios que deja y tercero porque solo odian los pobres de espíritu, los fracasados, los mediocres.
Así y todo, y desde hace unos años, pequeños reductos urbanos se dedican a hostigar al turismo. Sobretodo en Barcelona, una ciudad que ha decidido embarcarse en una aventura política de la que saldrá muy mal librada, por mucho que desde Madrid le lluevan las ayudas, el dinero y las concesiones. Unas ayudas que nunca van a Valencia, Teruel, Málaga, León, Cáceres o Lugo. Ni a Baleares. Van siempre a Barcelona.
También en Mallorca, una minoría que sigue las bobadas catalanistas, pretende emular a los guerrilleros urbanos emporrados. ¿Cómo van a poder pagarse la marihuana cuando no llegue el dinero del turista? Grupúsculos diminutos, pero que emborronan la ciudad, después viene un fotógrafo que manda la imagen a una agencia, la prensa las publica y los redes sociales multiplican la gamberrada, que no es otra cosa.
Y en estas nos encontramos en Formentera y en Ibiza, ante una temporada que será urticante, pastosa, pesada. Ya nadie quiere trabajar en Ibiza, es muy comprensible. Incluso algunos médicos dimiten de su cargo en primera línea de fuego. No se estudia durante veinte años para soportar niñatos drogados que te agreden o te vomitan encima y muchos de ellos se van sin pagar.
Nada contra el turismo, pero los ibicencos tenemos derecho a opinar. No es la primera vez que lo digo: La isla no puede estar esclavizada por los horarios y métodos de media docena de discotecas y de grupos hoteleros.
Periódico de Ibiza
@MarianoPlanells

miércoles, mayo 24, 2017

El Pacto no puede prohibir los toros

El Coliseo Balear, en Palma de Mallorca

Son unas nulidades y como no saben gobernar ni quieren aprender, se dedican a marear a las pobres perdices, o sea a promulgar leyes ideológicas, sin ningún sentido y despegadas de la realidad balear.
Ya hace tiempo que buscan las cosquillas a las corridas de toros bravos. Les pararon el primer intento. Y para no aburrirse idearon solicitar un cambio de huso horario para el Archipiélago, distinto al general de España. En este caso, Baleares quiso mantener el horario veraniego. Por supuesto, Madrid les mandó a freír espárragos trigueros. Pero ya habían conseguido lo que querían: salir en la tele.
Pero tienen fijación con las misas y con los toros. A las misas -aparte de entrar jaleando y gritando en alguna iglesia mientras celebra el rito- las van dejando en paz.
No así a las reses bravas, un ritual sangriento de profunda raigambre mediterránea, pero que solo perdura en España, hasta tal punto de constituir un referente de la nación más antigua del planeta. Y esto les jode. Si los toros representan la singularidad hispana, para ir contra España, suprimamos los toros. Ya hicieron lo mismo en Cataluña, aunque no pueden hacerlo.
Esta es la clave: El Tribunal Constitucional dejó sentado que las comunidades autónomas no tienen competencias en este tema. También lo saben. Entonces ¿qué han hecho? Al no poder suprimir las corridas quieren imponer un protocolo que se carga totalmente la corrida. Torear 3 toros en vez de 6, no estoquearlos ni rejonearlos, devolverlos vivos al corral y hacer análisis de doping al toro... y al torero. Puro cachondeo como demuestra el bautizo de esta aberrante práctica como “toros a la balear”. Yo le llamaría la tarumaquia talayótica.

domingo, mayo 21, 2017

Ibiza, disparada a los cinco millones



Ibiza y Formentera conforman un archipiélago basado en un feroz monocultivo turístico, tan terco como incorregible. Esto que es un defecto, quizás sea la principal virtud que le permite una tregua semestral para su propia recuperación. Hasta que llegue la destrucción extrema de la posidonia, esta máquina natural submarina de depuración de las aguas y de creación de nichos para la vida, para la procreación de decenas de especies, y para la defensa de los fondos ante los embates violentos tormentosos.
Ferocidad, decía antes, que se demuestra en una estacionalidad intratable. Se ha intentado en distintas épocas potenciar el invierno invirtiendo dinero abundante, pero los resultados han sido inapreciables. Expuse hace años la posibilidad de usar Ibiza como trampolín invernal para el stage de los equipo centroeupeos o rusos, que juegan con climas muy adversos, algunos incluso suspenden las ligas de campeonato. Ibiza, explicaba, aunque sea vea baqueteada por las tormentas hostiles de nuestros inviernos, podría ofrecer plazas de hotel, buena gastronomía y un clima soportable, siempre que dispusiéramos de instalaciones deportivas. Curiosamente, el único alcalde que agarró el testigo fue Tarrés, un enamorado del deporte, pero los logros tampoco fueron de gran alcance, porque imagino que las inversiones son cuantiosas y han de partir de la inversión privada.
Si las Pitiusas pudieran rentabilizar los meses de invierno, no sería descabellado llegar a esta cifra de 5 millones y los isleños podrían soportarlo. Ahora no. Esto es insoportable. Los tres millones y medio (supongo) de la temporada 2017 dejará secuelas y ninguna será agradable. Y no me refiero a la exagerada reacción de muchos residentes que aprovechan la coyuntura para arremeter contra el sistema y algunos para hacerse la campaña gratis para poder presentarse como candidatos en las próximas elecciones. Me refiero a la gente que vive todo el año y que mantiene el fuego encendido en la chimenea del invierno. Esta buena gente está muy cansada de que media docena de discotecas y otra media de empresarios de la hostelería les diseñen el urbanismo, las calles, la vida y los horarios.
@MarianoPlanells

sábado, mayo 20, 2017

Pisos patera y la neolengua de Ibiza

Un nuevo lenguaje en las vallas (Foto Noudiari)
¿Algo nuevo en la nueva Ibiza? Los británicos marcan la pauta y lo suelen cambiar todo en pequeños detalles, quizás por ello nos hablen de la nueva Ibiza, ahora con topónimos, sitios y hábitos traducidos al inglés, lo cual encantará a los catalanistas lunáticos que odian todo lo español. Desde mayo hasta octubre hay que estar atentos a las vallas publicitarias ilegales, porque en ellas se refleja la neolengua, el nuevo idioma en jerigonza británica, que hay que conocer si pretendes entender su forma de comunicación. Abreviaturas, juegos de letras, saltos de sílabas, el slang es una aportación que suele ser efímera, porque cada año hay que reciclarse. Como entran estos neologismos, desaparecen de un verano para otro.
O sea, los cambios son imperceptibles en constante evolución o involución en estos grupos sociales cerrados. Cerrados en si mismos y en los antros o discotecas.
Encerrados también en las casas ocupadas, por esta nueva interpretación que hábilmente hacen del Código Penal español: en Ibiza también han llegado los expertos en ocupar la propiedad ajena. Algunos son tan eficaces que revientan las puertas de las casas y acto seguido las alquilan como si los delincuentes fueran los auténticos propietarios. Todo un test sobre la calidad técnica de nuestra deleznable clase política española en general.
Otros aprovechan la marabunta para generar nuevas plazas de acomodo, como estos pisos patera o albergues en condiciones carcelarias, que no dudo se forrarán, ante el pasmo general. ¿Qué dice Hacienda de esto?
Si exceptuamos estos matices que pasan desapercibidos por la mayoría, la Ibiza preveraniega repite con fidelidad canina los mismos ritos como la retirada de algas o posidonia de los arenales o lo que quede de ellos. Hasta noviembre.

Periódico de Ibiza

miércoles, mayo 17, 2017

Mucho catalán, pero sin médicos


No nos engañemos, estamos gobernados por un conglomerado de aficionados, si no es algo mucho peor. Vivimos en unas islas bendecidas por el clima, con una situación geográfica privilegiada, que fueron descubiertas por el mundo exterior a principios del siglo XX. Ya en los primeros años 30, unos pocos empresarios detectaron su extraño y potente poder de atracción. Y el proceso empezó a desarrollarse, solo que fue traumáticamente interrumpido por una violenta guerra civil, que dejó la isla cubierta de sangre, miedo y represión. La guerra acabó en 1939, pero durante diez años el reloj pareció detenerse, el estancamiento fue tan profundo que se llegó a pasar hambre de veras y muy pocos pudieron salir si no fue de forma temeraria y subrepticia. Ay, aquellos botes a remos que llevaban siempre a Argel.
En los años 50, Ibiza recupera el tono, la agricultura y se comienza a prosperar a finales de la década. En los 60 se consolida un turismo de masas. En los 70 se explota la imagen de Ibiza con sus hippies y su moda adlib. En los 80 el proceso ya es imparable, tanto que la locura se ha apoderado de su gente. Llegados a este punto, hemos roto todas las marcas del sentido común.
Viven 150.000 almas en Ibiza a las que hay que sumar unas 200.000 plazas para los turistas. Se generan cataratas de dinero. Pero hemos averiado el mecanismo y si no lo restauramos cuanto antes nos vamos a pique. Se ha hecho mucho daño a Ibiza, pero quizás aún sea recuperable. Pongan unos cuantos cerebrazos a trabajar, no sin antes preguntarse: ¿de verdad creen que obligar al catalán es el gran problema de Ibiza? ¿De verdad?

domingo, mayo 14, 2017

La ecotasa nada tiene de ecologista

Era tan evidente que hasta da un poco de vergüenza recordarlo: la ecotasa es un impuesto más que no obedece a un noble intento ecologista para preservar la integridad del paisaje y la belleza monumental del Archipiélago. La ecotasa es un vulgar mecanismo para recaudar y poder disponer de más caja para destinarla a cualquier cosa menos a la finalidad que se expone.
Y viendo como invierte el dinero este gobierno da repelús solo de pensarlo.
Ya disponíamos del anterior intento del Pacto de Antich y les vamos conociendo. Aún así nunca dedicaremos bastante tiempo a desvelar las patrañas del catalanismo, ecologismo y socialismo de este pacto de perdedores.
Leyendo la prensa, en su momento llamaron la atención las palabras de Xavier Pericay (Ciudadanos) que también avisó anticipadamente que esta carga impositiva no era más que una excusa para proveer de más liquidez a un gobierno que desde el primer día está despilfarrando el dinero de todos los baleáricos. Avisaba además, que no la pagarían solo los turistas, sino todos los residentes en Baleares, puesto que la UE prohíbe taxativamente la discriminación de precios por razón de procedencia. Y así ha sido. Así es.
«El Govern utiliza el impuesto turístico para tapar agujeros presupuestarios que no tienen nada que ver con el turismo y sus efectos», vino a decir el diputado catalán en el Parlament de Baleares. Tapar agujeros y para cederlo a Cataluña en una política cultural común que pretende arraigar la idea de que somos lo mismo y los mismos. Y no caeré en la tentación de recordar los chanchullos que tanto dinero nos están costando.
El hotelero Juan Bufí, presidente de CAEB Pitiusas, lo remachó: «Ahora se ve que la ecotasa era para pagar la caja de los truenos del Govern». Pero es que el mismísimo Govern balear ha admitido explícitamente que la ecotasa no es un impuesto ecológico sino un mecanismo puramente recaudatorio para la obtención de recursos adicionales y para la financiación de políticas autonómicas. O sea, para recomponer la ruina que ellos mismos van creando.

sábado, mayo 13, 2017

La gente preparada nos deja solos

En el paraíso, dicen. Vivimos en el paraíso. Pero Ibiza se ha convertido en un purgatorio
y para algunos en un infierno
Nos dicen que vivimos en el paraíso, pero vemos que la gente más preparada nos rehuye y nos deja solos con nuestras enfermedades y nuestro aislamiento. Los ibicencos no comprendemos que con el dinero que genera Ibiza para el Estado y para los empresarios particulares que especulan desde oficinas de Londres, Suiza o París, nos encontremos sin anestesistas, médicos, policías, examinadores de autoescuela y personal diverso de la función pública, imprescindible para el normal desempeño de nuestra vida diaria.

Pero somos el paraíso, nos dicen. Ahora ya sabemos que vivimos encadenados a nuestra paradoja. Podemos poner cuatro millones de veraneantes sobre la isla y después de unos días de borrachera o de aquelarres químicos que volverían majara a cualquiera (y algunos caen en Ibiza), devolverlos a su casa; en cambio nosotros, los que vivimos todo el año encerrados, no disponemos de billetes en fechas señaladas o son a unos precios astronómicos.

La insularidad jamás ha sido superada ni solucionada por ningún gobierno local ni nacional. Los Consells de Baleares tienen tiempo para reunirse para sus comilonas y para arrancar las medallas de oro concedidas Franco, pero no se reúnen para discernir el sobrecoste de las autovías de Ibiza, ni para solucionar nuestra conectividad a lo largo del año, ni para solucionar la carencia o deficiencia de nuestras infraestructuras, no se reúnen para poner nuestros dos idiomas oficiales (español y balear) en plano de igualdad. Se reúnen para arrancarle a Franco las medallas, que ya sabemos que es un tema que nos quita el sueño.

Esta cuadrilla de inútiles va engordando a medida que pasa la legislatura, pero los problemas de la gente, enquistados y cronificados, permanecen. Que Dios os perdone.

Periódico de Ibiza

miércoles, mayo 10, 2017

El Pacte derrochando tiempo y dinero

Es inútil pedir al Pacte prudencia y efectividad, tanto si es el Consell de Ibiza como el de Mallorca o el mismísmo Govern Balear. Han venido a facturar, a incordiar y a crear problemas, no a resolverlos. Tampoco sabrían aunque quisieran.
Una lista de sus primeros años en el gobierno pone los pelos de punta. A bote pronto, recuerdo la pegajosa campaña para derribar el monumento Sa Feixina en Palma, contra la opinión de la mayoría de ciudadanos; su obsesión por desenterrar calaveras y rebautizar el callejero. En conjunto se antoja una enfermiza operación de revancha que no es útil para nadie. Otra injusticia y además ilegal por antonomasia es la sañuda persecución del idioma español en escuelas y todos aquellos ámbitos que pueden mangonear. La inmersión es una de las canalladas históricas que tendrá consecuencias lo largo del tiempo.

Solo por cansancio y desesperación de los padres se explica el entreguismo y el abandono de la lucha. También por la activa colaboración de una gran parte de los medios de comunicación de Baleares.
La inmersión es ilegal y hay que combatirla, como estos modernos agitadores se opusieron a los cuatro años de José Ramón Bauzá. No hubo paz en las calles hasta que ellos ganaron las elecciones. Ahora que mandan, fíjense bien, ¿han visto asaltos a las consellerías, agresiones en las calles y violencia o alborotos? Ni uno. Es evidente quien los causaba y cuál es el único lenguaje que entienden. A consolidar su totalitarismo catalanista ellos llaman normalización. Y hablan con palabras suaves, como mosquitas muertas que nunca hubieran roto un plato.
No olvidemos sus intentos de prohibir los toros, de cambiar la hora de Baleares, y las subidas y creación de impuestos implacables. Etc.

domingo, mayo 07, 2017

La educación con fines perversos

Primero pedían catalán en la escuela, cuando lo obtuvieron ellos quitaron el castellano
En una entrevista de prensa el Conseller de Cultura, David Ribas afirma que “politizar una cuestión cultural me parece repugnante. Usar la lengua como arma política para sacar votos es una cuestión que tradicionalmente se ha hecho desde el Partido Popular”. Y se queda tan ancho, cuando fue el PP quien, imprudente e ingenuamente aprobó la Ley de Normalización y después la Ley de Mínimos, mediante las cuales el Pacto (ya saben, PSOE, socialistas talayóticos, ecologistas de boquilla y separatistas partidarios de formar un ente que ellos llaman países catalanes) han impuesto con métodos totalitarios e ilegales la nefasta inmersión.
El proceso ha venido adornado con toda suerte de disparates, picardías y mentiras. Sin ir más lejos que los padres de Baleares podrían pre-inscribir a sus hijos en castellano o en barcelonés. Por supuesto y según su costumbre, la taimada farmacéutica mintió con todo descaro. Hoy se aplica la inmersión en un 98% de
las aulas de las islas. El castellano está proscrito, porque según dicen sus ideólogos, “se aprende solo”.
El hecho es que Armengol sigue al pie de la letra las instrucciones procedentes de la metrópoli, Barcelona. Las cumple y en cuanto puede las financia, cede el dinero de Baleares para consolidar el proyecto
independentista de los países catalanes, algo que nunca ha existido.
Como persona es muy dueña de militar en sindicatos estudiantiles separatistas (como hizo de joven), pero como presidenta de Baleares no tiene derecho a malgastar nuestro dinero en proyectos catalanistas y mucho menos en hacer seguidismo de su rebelión contra el Estado y la Constitución.
Cataluña, Valencia, Baleares y la zona oriental de Huesca ahora usan la educación como una repugnante operación de catalanización. O como diría la insigne Inger Enkvist, “con fines perversos”. Y gran parte del profesorado se siente en la gloria formando lo que algunos teóricos han llamado el “ejército del catalanismo”.
David Ribas siente repugnancia por la manipulación del idioma por la política. Lo sepa o no lo sepa
es lo que usted está haciendo. ¿Va a dimitir?

sábado, mayo 06, 2017

Nos quedamos sin suelo bajo los pies


El suelo edificable es un bien o un recurso finito, limitado en si mismo. No se puede estirar, como se ha hecho de forma demencial en la bahía de Ibiza, que se ha quedado sin espejo de aguas. Los rellenos estúpidos e interesados se han comido la bahía tan limpia y funcional durante miles de años. Ahora es una fosa séptica.
El proceso sigue imparable, haya o no haya crisis, y no recuerdo haber oído jamás ni una sola voz que se haya atrevido a plantearlo abiertamente: En Ibiza y Formentera no cabe ni un ladrillo más. Ha habido, sí, algún efímero intento de moratoria, pero ya no se trata de retrasar el problema congelándolo. Se trata de recuperar la isla, rechazando un mayor consumo de metros cuadrados. Tampoco es que andemos sobrados de agua, energía y viales.
El destrozo que estamos causando ahora no servirá de nada, porque los diseños de actualización ya nacen envejecidos. De seguir el ritmo –y seguirá, lo sabemos– no quedará una piedra salvable y cualquier día las retroexcavadoras derrumbarán la Catedral para levantar una discoteca o una mezquita. Tampoco descarto la posibilidad de que el capital catarí o árabe emprenda la construcción de varias torres de pisos. Sugiero no sobrepasar los 103, para no superar las montañas de Ibiza. En el centro, quizás en San Rafael, podría levantarse media docena de rascacielos, con todos los servicios incluidos, piscinas de agua salada en los áticos y otros complementos como casinos, restaurantes y discotecas.
Al primero que propusiera detener el rellenado de Ibiza le crucificarían, pero quizás no será necesario demonizar a nadie, porque de Ibiza se tendrán que ir miles de personas a vivir a otra parte.

miércoles, mayo 03, 2017

Nada, que no les entra el miedo

Por mucho que avisen o amenacen los políticos, los pitiusos ya han aprendido a defenderse y no se esconden cada vez que los podemitas anuncian multas tremebundas a quienes alquilen sus apartamentos o viviendas a los turistas. Simplemente, ellos también han invertido sus ahorros en ladrillo y consideran injusto que solo se aproveche de la marabunta la minoría corporativa de las hostelería en general.
Ya se sabe que alquilar un inmueble a un turista no es ilegal en principio, siempre que tengas los papeles en regla y liquides con Hacienda. La Ley de Arrendamientos Urbanos es expeditiva y protege al propietario. Lo único que no puede ofrecer el arrendador es un servicio turístico profesional: ni dar desayunos, ni lavandería ni taxi ni nada por el estilo. Quien no sepa cómo hacerlo que consulte con un abogado o con algún vecino. No tiene el menor secreto. Y ya digo, siempre que no se moleste a los vecinos, nadie puede reprocharte ni sancionarte nada.
Si hablamos de ruido ¿dónde no lo hay? Es imposible abstraerse en las Pitiusas en algún rincón silencioso y relajante. Todo el mundo se considera con el derecho o la obligación de amenizarte la vida con estos estropajosos ritmos solo soportables si estás bajo el efecto de alguna droga. Por ello, suelo explicar que Ibiza causa dos placeres complementarios. El primero, la alegría de llegar a la isla, recorrerla y disfrutarla. Y el segundo, al cabo de unos días, el inmenso placer de poder irte para librarte de la tortura veraniega.
Mientras tanto, la vida seguirá con su ritmo industrial. Incluso los anclados en el campo, se alivian y alquilan su casa veraniega. Seguramente volverán en invierno mucho más ricos.

domingo, abril 30, 2017

Las discotecas no son imprescindibles


Seré breve: las discotecas no han inventado el turismo, la música ni las drogas. Como se demuestra en todo el planeta, existe un tipo de turismo muy rentable, más sostenible y relajante que deja el mismo o más dinero.
Si se cerraran las discotecas de golpe, los ibicencos apenas notarían gran cosa. Aparte de que en general son sociedades en manos de gente de fuera de la isla, el personal laboral que ocupan tampoco suele estar residenciado en Ibiza y en todo caso, el turismo que sustituyera a los clubbers haría idéntico uso de los servicios de la isla. Ahora gastan mucho, sí, pero dentro de las discos y en taxis.
Suele decirse que la temporada comienza cuando las discotecas abren puertas. Yo siempre he afirmado que es al revés: abren cuando llegan los turistas. De no ser así, las discos dejarían abierto todo el invierno e Ibiza estaría a reventar de turistas.
En resumen: las discotecas no son imprescindibles, y no pocas veces he pensado que se hace indispensable reducirlas a una dimensión humana sensata. Tampoco demonizarlas, pero que cumplan las reglas básicas de convivencia, como todo el mundo. Y el resto de convocatorias lúdicas sin permisos en casas de campo y playas también y con más motivo.
Si el secreto del éxito estuviera centrado en las instalaciones de las discotecas, obviamente se abrirían en todo el mundo y ya se hace, pero con un éxito muy irregular y discreto. Porque el secreto no está en las discotecas sino en la isla, su sol y su gente.
No es lo mismo un antro en Ibiza que en Dubai, Egipto, Tel Aviv (Israel) Estambul, Corfú o Las Vegas, por nombrar algunos puntos donde intentan emular el tipo de turismo lúdico predominante en Ibiza. Hace años que quieren hurtar el estilo de Ibiza, pero jamás lo han conseguido, por esto: no es el dj ni es la técnica. Es otra cosa y esta cosa se llama Ibiza, por mucho que la isla ha perdido mucha de su atracción. En suma, Ibiza no necesita discotecas, pero las discotecas sí necesitan a Ibiza.

sábado, abril 29, 2017

Concertinas contra la invasión

Las estremecedoras heridas de las concertinas
Les necesitamos, pero no les queremos. Esta es la doble orden mental que tienen los residentes en Baleares y que acabará por volvernos majaras. En Ibiza sabemos muy bien que sin el turismo no somos nada, pero los más veteranos recordamos que vivíamos mejor cuando a la isla llegaba medio millón de turistas. Ahora llegarán seis veces más por lo menos, pero nos sentimos desdichados. 

No puede decirse que lo hayamos programado nosotros. Hemos hecho muchas cosas mal y otras muy bien, pero la gran avalancha no es por nuestros méritos. A estas alturas lo sabe cualquiera, incluso quien no lea periódicos. Por nuestra gracia o por nuestra desgracia tendremos que lidiar en 2017 con la peor situación vivida desde el estallido de la guerra civil en julio de 1936, que en Ibiza adquirió tintes dramáticos a partir del 8 de agosto, como ha ido narrando con profusión y gran nivel nuestro entrañable Mariano Llobet, que en gloria esté. Jamás habíamos pasado por una situación tan alarmante. 

Se constata la presencia del mosquito tigre, serpientes, atascos y embotellamientos, de precios caníbales, de calores y humedades. Pues bien, de forma inexplicable, estos casi cuatro millones de turistas prefieren venir a Ibiza, antes que pasar sus vacaciones en Egipto, Turquía, Corfú, Siria o Marruecos. Incluso los mafiosos y millonarios -los mismos que suelen salir en la prensa española e internacional- consideran apropiado defenderse de la avalancha con los mismos métodos que emplean las peores fronteras del mundo, como en algunos tramos de EEUU con México. 
Creo que en Ceuta y Melilla desinstalaron las concertinas, que te pinchan o te rajan o ambas cosas a la vez. En las mansiones de Porroig conocen estas invasiones y se protegen.

miércoles, abril 26, 2017

Todo para Cataluña

Esto es un sofisma. Porque la bandera de España también es catalana y la cuatribarrada también es española
Ya no se dice aquello de 'todo por la patria'. Cualquiera se atreve. Pero basta cambiar el sustantivo patria por el topónimo Cataluña y una minoría adoctrinada sonríe feliz, cual enjaulada perdiz. Porque están enjaulados, programados, uniformados. Y aquí llega la paradoja. Viene Mariano Rajoy y les hace caso, les suelta la pasta a los catalanes, y el gobierno del Pacto se enciende de rabia. O lo parece, porque yo pienso que están contentos en el fondo de que los miles de millones que debieran de haberse repartido entre el resto de españoles (los ibicencos entre ellos) hayan terminado en la hucha en forma de cerdo de Junqueras.
Las Baleares no existen sino para ser ordeñadas, lo cual no me importaría demasiado si las necesidades básicas del Archipiélago estuvieran cubiertas. Pero es que ni agua, oiga. Y luego la confusión tremenda: ya que unas miles de empresas pagan cifras astronómicas de impuestos, se supone que el millón y pico de baleáricos nadamos en la abundancia. Nadie te creerá si les dices que hemos de beber agua de garrafa desde hace décadas o que la gasolina de las Pitiusas es la que más cara se vende de toda Europa, Asia, África, América, incluyendo la Antártida y el Polo Norte.
No es solo el precio de la vivienda en alquiler o en propiedad, suponiendo que la haya. Es todo. Los precios de Ibiza y Formentera son un atraco continuo, ya desde que salen los productos desde Valencia, Tarragona o Barcelona. O los pasajes.Da igual que mande el Pacto de Perdedores o el Partido Popular de los especuladores: vivir en Ibiza empieza a ser tan complicado como establecer una colonia humana en Marte. Ya aburre hasta contarlo.

domingo, abril 23, 2017

El desastre continuado de la educación

Ocurre desde hace años y nadie es capaz de dar réplica a las cifras ni de enmendar el desastre de la educación en Baleares. Decir malos es un elogio, somos los últimos entre los peores. Pueden buscarse distintas explicaciones y muchas excusas, pero nadie puede negarlo.
¿Es que cada cual va por su lado sin posibilidad de ponerse de acuerdo? No, en absoluto: para obligar -de forma flagrantemente ilegal- a la inmersión y para pedir de forma compulsiva más dinero al Govern Balear se ponen todos de acuerdo, al unísono. Algunos incluso se pasaron los cuatro años de Bauzá demostrando una valiosa vitalidad para la protesta callejera y para relegar las aulas donde se impartían (es un decir) las asignaturas. Es obvio que no merecen más dinero y que el 98% de los centros practican la inmersión en un barcelonés que desanima a muchos a seguir estudiando o viviendo en nuestra Comunidad.No hay indicador que no nos deje en un ridículo sideral. Estamos a la cola de Europa, mientras el índice de la UE es de 0,58, el de España es de 0,52 , Baleares cierra la tabla con un 0,18, según Desarrollo Juvenil Comparado 2016, elaborado por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud.
También obtiene el segundo peor resultado a desarrollo de la juventud, con 3,66 mientras España tiene una media de 4,45. Por detrás solo quedan Croacia, Italia, Bulgaria y Rumanía.
En tasa de abandono escolar temprano, Baleares es la comunidad con la tasa más alta con casi un 27%. En toda España el abandono es del 19,7%. Ante estas cifras uno queda pasmado y preguntándose qué diablos ocurre en las aulas del Archipiélago. Y cómo y quién controla la calidad del profesorado y el desarrollo de sus actividades y no me refiero a esta nefasta moda de enseñar deleitando, que en muchos casos solo es una dejación del aprendizaje de la asignatura.
No es por una fácil incorporación al mercado laboral, como en los años del boom. Estamos perdiendo mucho dinero y mucho futuro.

sábado, abril 22, 2017

Timos en ambas direcciones

En realidad, la picaresca va en doble dirección. Los turistas británicos se han encontrado con un filón en las diarreas inventadas. Van a la farmacia y adquieren un antidiarreico y guardan el tiquet. Simplemente con esto, cuando regresan van a algún despacho de abogados que pululan por el Reino Unido y denuncian al indefenso hotelero por haberles causado una gastritis. Es falso, claro, pero qué más da. Ya llevan estafados unos 50 millones a los hoteleros españoles. Y lo seguirán haciendo hasta que su gobierno no cambie la ley en el Reino Unido.
También es verdad que los turistas temen ser timados en cada momento: Una situación es el abuso del taxista o taxi pirata. Mejor apalabrar precio antes.
Otro temor es a los trileros; quien pique es porque es un ingenuo o ha viajado poco. También están presentes en Italia, Grecia y otros países. Ya sabe, el juego de los tres cubiletes, donde hay que tratar de adivinar donde está la bolita.
Pero quienes hacen daño de verdad son los carteristas que trabajan al descuido y con técnicas depuradas para hacerse con tu cartera o tu móvil. Hay varios grupos mafiosos organizados que peinan zonas de playas y donde haya aglomeraciones. Son un peligro constante e incluso en Ibiza se han mostrado agresivos y violentos a veces. Solo basta leer la prensa durante todo el verano.
Usan otras técnicas, como limpiarte una mancha (inexistente) o preguntarte por una calle, mientras se aproximan y te dan un abrazo para sacarte alguna joya del cuello. O pretenden venderte una rosa, ponerte una pulsera (que te intentarán cobrar), o cualquier otra maniobra de aproximación. Los veranos, además, facilitan los robos con fuerza a turistas ebrios.

miércoles, abril 19, 2017

Aumento peligroso de turistas


Me pregunto cuánto han invertido las instituciones pitiusas en promoción turística. Sumando los dos Consells, los cinco ayuntamientos y algún otro, la cifra final puede ser escandalosa. Bueno, pues han hecho lo mismo que estos entrenadores que aunque esté lloviendo riegan el terreno de juego, para que sea más resbaladizo.
Si algo le hace falta perentoria a las islas no es más promoción, sino más inversión en infraestructuras, como mínimo. Las circunstancias geopolíticas se han combinado para maquinar la tormenta perfecta contra Ibiza y Formentera. Al récord sin paliativos de 2016 se suma un aumento monstruoso. Ignoro quién puede estar contento por ello. Todo el mundo quiere hacer su agosto en Ibiza. No vendrán en enero y febrero, no se preocupen: necesitan la muchedumbre para poder levantar carteras o lo que se ponga por delante.
Las noticias, o sea, las previsiones son muy alarmantes. Hay operadores turísticos que han hablado de un aumento del 30 por ciento. Esto será indigerible. Pero no acaba aquí: los cruceros han anunciado reservas para 191 embarcaciones, que significarán un 38% más que el año anterior. ¿Cuántos turistas? Unos 340.000.
Si usted piensa que apenas bajarán al puerto, también se equivoca. Ibiza suele ser una escala larga, más de 24 horas. En la ciudad colapsarán aún más las calles y coparán los taxis, en caso de haberlos. Pero si usan autobuses del servicio discrecional, las carreteras ibicencas van a convertir el año 2017 en memorable a todos los efectos.
La parte positiva nos ofrece la constatación de un gran éxito. Pero el regreso a la realidad lo veremos a partir ya de abril. Esperemos que ningún temporal de primavera cause más daños materiales. Sobre lo demás, a rezar.

domingo, abril 16, 2017

El «tourist go home» no les ha funcionado


No sé por qué extraño fenómeno mental o social, a Podemos le sale continuamente el tiro por la culata. Si piden retirar las misas de la televisión española, en unos días se triplica la audiencia. Si critican o boicotean la Coca-Cola, aumenta compulsivamente el consumo. Si afean la presencia del Ejército en una feria catalana, a las dos semanas se da una avalancha en los cuarteles para apuntarse.
¿Aprenderán algún día un poco de sensatez, educación, prudencia, respeto y mesura en sus críticas viscerales? Conocemos la respuesta. Y casi nos causa regocijo. Entre otra cosa porque van de la mano de los impresentables totalitarios catalanistas, que están creando una brecha disparatada en el mundo de la educación en Baleares con su inmersión, totalmente ilegal. Van o iban, que ahora en Baleares ya no se sabe, tras la pillada de Garau y sus contratos tan sabrosos (hasta de Formentera ha chupado).
A pesar de esta tóxica y estéril inmersión, una de las principales causas de abandono y de fracaso escolar en las islas, el español está cada vez más pujante. Nunca se había hablado tan bien el español ni en tanta cantidad. Se pasa de largo de 500 millones.
El problema que tiene el Pacto, en concreto el núcleo podemita-separatista, es que les sale todo al revés. Si emplearan su talento en los negocios de la empresa privada quebrarían. No me extraña que en su mayoría se arrimen a la teta del Estado, en la educación o en la política. Es su hábitat natural.
Hay muchos ejemplos, uno de los más vistosos es su odio a los hoteleros y al turismo en general. Aparecieron en Barcelona las pintadas soeces contra el turismo. Les gusta lo de ´tourist go home´ porque quizás sea la única frase que conocen en inglés. Al poco tiempo algunos descerebrados mallorquines siguieron las consignas y pintarrajearon algunos callejones de la vieja y hermosa Palma.
Pues bien, a la temporada siguiente, Cataluña y Baleares obtuvieron el mejor récord turístico de toda la historia. Y este año será mayor.

sábado, abril 15, 2017

Los buscadores de toallas

Aún hay poco turistas. Foto Getty

Las ocurrencias del Consell de Ibiza parecen no tener fin. Casi todas van encaminadas a distraer la atención de los temas importantes y a ser posible, de paso colocar a amigos, afines o familiares.
Los perseguidores de toallas mojadas parecen cumplir estos requisitos, al menos en principio. Es obvio que no servirán de nada a efectos prácticos y es muy probable que vayan creando numerosos problemas y pérdidas de tiempo. Sin descartar que alguno de estos becarios chivatos pueda salir misteriosamente impelido a saltar por el balcón. Pero solucionar el problema de la escasez de vivienda en Ibiza no lo conseguirán.
La realidad se impone: no hay agentes policiales para atender las cientos de llamadas diarias ni hay dinero suficiente para emplear inspectores cualificados con valor de ley, para que se pueda imputar si procede a los dueños de los pisos. Los cuales, por cierto, los alquilan para gran parte o todo el año. El inquilino tiene todas las facilidades para librarse de la ley, por mucho que vaya realquilando durante los cinco meses del verano 2017. Es fácil deducir que no tienen ninguna cuenta corriente embargable en la banca española y, quizás ningún domicilio fijo declarado en nuestra isla. Mándenles chavalas o chicos de 20 años para que les investiguen. No quiero ni pensar lo que les pueda ocurrir, pero cualquier cosa imaginable. 
La ocurrencia de las toallas procede de la bombera retirada Viviana Sans, que popularizó esta majadería en un programa de telebasura. El problema es que esta autoridad en toallas mojadas es la vicepresidenta del Consell, muy adaptada a Ibiza, en el sentido de que se ha sumado fácilmente a la tendencia de divulgar despropósitos. Ay, qué veranito nos espera.

miércoles, abril 12, 2017

2017, el año de los british

No le demos más vueltas, 2017 será la gran temporada de los británicos. Por mucho que hayamos corrido detrás de los rusos, los balcánicos o los escandinavos, la isla se llenará otra vez de alemanes, franceses, italianos, españoles e... ingleses. Bueno, supongo que habrá ingleses, escoceses, irlandeses y galeses, muchos de ellos musulmanes, porque ya existe una cierta clase media joven de procedencia islámica que no le hace ascos a las tentaciones carnales de Ibiza. Carnales o de piscifactoría, que de todo hay en la villa del Señor. Además sabemos que no son discretos. Les gusta la escandalera, como si fueran los valencianos de Europa (que no de la UE), porque ya sabes que los valencianos al ruido le llaman fiesta y que les dure.
Este extraño efecto Brexit ya ha afectado la valoración cambiaría de la libra, que pierde más de un 20%. Y temen que siga depreciándose frente al euro. ¿Solución? Comprar los billetes o el pack ahora mismo. Puro pragmatismo. Pero también es por seguridad. Si no, no se explica el descenso de reservas de un 70% en Egipto y de un 30% en Turquía. A pesar de los esfuerzos de los operadores, que están regalando precios.
Los británicos aquí se sienten como en casa, por lo que no me extraña que muchos afincados en Baleares hayan iniciado los trámites de residencia y nacionalización apenas su gobierno ha solicitado la salida de la UE de forma oficial. Pragmatismo otra vez. Uno es de dónde trabaja y se gana la vida. Y todo indica que el abandono de la UE va en serio de forma irreversible. Así que nos espera una temporada pegajosa, ruidosa, capitaneada por los campeones del narcoturismo.

domingo, abril 09, 2017

Sa Penya, ¿se desploma?

Sa Peña, foto Daniel Espinosa

Felicito al alcalde Rafa Ruiz y al Consistorio en pleno por haber aprobado la medida. Cuando hagan algo bien hecho, hay que felicitarles, de ahí que yo les felicite con poca frecuencia. Y hago extensiva la felicitación a Costas, en la parte que le toque. Aunque deberíamos celebrarlo al final de las obras, no en el anuncio de su proyecto, porque estamos cansados de ver planes de ejecución que jamás llegan a buen fin. Se cambia de caras y si te he visto no me acuerdo y vuelta a empezar del expediente.
Personalmente he vivido la zozobra de varios alcaldes en este tema. Empecé a escribir en 1972 y desde entonces el tema sigue ahí, colgado en el precipicio que se va erosionando en silenco, metro a metro, implacable. Es obvio que se ha llegado a un tope límite y que en cualquier momento pueden desplomarse el ayuntamiento y otros edificios colindantes con la emblemática Casa Broner. Incluso las murallas monumentales renacentistas podrían recibir un duro golpe si perdiesen base compacta de sustentación. Y ocurrirá. Ya digo, desde 1972 han pasado 45 años. La isla se ha modificado en todo el litoral. Se ha cubierto con una coraza de cemento, ladrillo y hierro forjado, en todas partes menos donde se necesita.
No cometeré la imprudencia de ponerme a técnico, porque no lo soy. Pero con la cantidad anunciada, 2.3 millones, no creo que se consiga gran cosa, por mucho que siguiendo la costumbre dupliquen el presupuesto. Para apuntalar los bajos del Mirador y el otro extremo, donde está la casa Broner, no será suficiente. Pero además será una chapuza, en el sentido puro y simple si no se ataja la causa. El problema es el embate continuado de las olas del mar. Y en cambio se refuerzan los bajos del precipicio, que seguirá sufriendo los ataques furiosos de las olas Veremos.
Ignoro si la construcción del dique de Botafoc ha potenciado el efecto marea sobre la zona crítica. Se dice que sí. Por lo tanto es otra variable que debieran estudiar.

sábado, abril 08, 2017

El Pacto quiso regenerarnos

Toallas de playa en balcones en la isla de Ibiza. SERGIO G. CAÑIZARES
(El Mundo)
Los podemitas y el Pacto en general son deliciosos. Pretenden emerger desde un trampolín de nitidez y transparencia para generar una nueva política renacida en términos de virtud. Vienen a regenerarnos, porque estamos todos podridos ya, forrados hasta el punto de que es un asco. Y han llegado, después de un silvestre proceso bélico entre ellos, tras un poco ejemplar y delirante estado de guerra civil permanente. Tras sobrepasar toda suerte de mordiscos y putadas innombrables.

Una vez aquí, pronto han olvidado la irrenunciable carta cientifista que presenta -oh ilusos- el socialismo histórico. Ellos se consideran científicos del pensamiento, avanzados adalides rigurosos, donde manda el empirismo. Ya se encargó Karl Popper de ridiculizar estas vanas pretensiones de Marx: el socialismo no es científico. Desde la alta teoría, si descendemos al terreno de Baleares nos encontraremos con la misma política espesa y corrupta de siempre. O peor.

Basta ver los métodos extractivos de Jarabo y su empresa dedicada a la imagen, en connivencia con IB3 para ordeñar cifras mareantes de euros, aunque -como hace el PP o el PSOE o los subnormalizadores nacionalistas- bien se cuidó de poner la compañía a nombre de un tercero. O lo que hacen los separatistas de Més para cobrar sabrosos contratos, vía empresa de Garau, exprimiendo instituciones locales gobernadas por las izquierdas y fraccionando los cobros (como hacían los podridos sin regenerar). Incluso Formentera.
Ahora Pepa, la inamovible inmovilista consejera de movilidad nos anima con unas cuantas barbaridades. Y la podemita Viviana Sans ya no trabaja de bombera, pero guarda en la cabeza su metodología científica: por el humo se sabe del fuego y por las toallas en el balcón donde están los malditos alquilapisos. ¿Y nos querían regenerar?


Periódico de Ibiza
@MarianoPlanells

miércoles, abril 05, 2017

El año del trueno

El Polvorín, hoy sala de exposiciones, tapado por los pinos


Hasta la llegada del turismo, cuando un ibicenco se refería al año del trueno, s’Any des tró, quería dar a entender una fecha fatídica, donde el fin del mundo casi aconteció en una isla tan adormilada y al margen de cualquier dinámica de la historia. El año del trueno fue el 21 de septiembre de 1730. Cuidado con el mes de septiembre, cuando el verano ya desfallece y exangüe anuncia le tregua del próximo otoño. Bien lo saben quienes recuerdan el 13 de septiembre de 1936, en plena guerra civil. El Año del Trueno (ahora lo escribo con mayúsculas) fue tan apocalíptico que desde entonces los isleños se refieren a el cuando quieren referirse a una desgracia insuperable.

Los pocos que ahora van tan tranquilos a ver las exposiciones del Polvorín de Santa Lucía han de saber que la gran explosión fue aquí, un estruendo demoledor que solo causó 15 muertos porque en realidad la isla estaba casi despoblada. Día de tormenta eléctrica y a un rayo no se le ocurrió nada mejor que incidir en pleno depósito de pólvora, a la sazón acumulada y dispuesta para usarla contra los visitantes incómodos. Y booommm... 370 quintales de pólvora explosionaron a la vez. La envidia de cualquiera etarra o yihadista pero multiplicado por cien (o más, un quintal equivale a 100 kilos). 

Toda esta excursión por nuestra historia reciente (que por cierto no conoce ni Dios) es para apuntillar la próxima incursión: será la temporada 2017, que al final del verano nos sumirá en una profunda confusión y un cansancio infinito. Un verano que pasará a la historia por su explosiva onda expansiva. Es de suponer que tras 2018 muchos de los turistas escarmentados no regresen a las Pitiusas nunca jamás.

Periódico de Ibiza

@MarianoPlanells

domingo, abril 02, 2017

Los almendros amenazados

Los payeses de Ibiza cuidan de sus almendros, pero el abandono
general
del campo se pagará con la despoblación forestal

Una de las imágenes más explosivas y radiantes de Ibiza no es el destello multicolor electrónico de las discotecas, sino el luminoso redondel del Pla de Corona encendido por las luminiscencias naturales de la flor de almendro en pleno mes de enero.
Por desgracia parece que los almendros de la zona ya son viejos y parecen estar concluyendo su ciclo vital y productivo.
Esta idea me vino a la mente cuando leí los estragos causados por la bacteria Xylella Fastidiosa, tan proclive a anclarse en los árboles frutales. En Italia han secado millones de árboles. De modo que si se extiende en las Pitiusas veremos cosas muy feas en muy poco tiempo. Solo cabe la esperanza de que la bacteria encuentre un reacción enérgica, pero ¿cómo? Nadie lo sabe.
Además los años pasados de sequía y el abandono generalizado de las labores del campo tampoco ayudarán a la supervivencia de este enclave privilegiado con un clima especial y bastante resguardado de los vientos agresivos.
Si en Ibiza se empleara la lógica -como en los afortunados y rentables bancales de cerezos del Valle del Jerte, Cáceres- se irían reponiendo nuevos almendros para cubrir las pérdidas que serán sucesivas y abundantes. No sólo en el Jerte, en casi todos los valles de la zona, facturan cantidades imponentes en la venta de las cerezas. Durante más de doscientos años, los payeses ibicencos han encontrado una forma práctica de monetizar su vida mediante la exportación de frutales como la algarroba, la almendra, albaricoque y otros frutales muy preciados.
No soy muy optimista con la actuación de unos técnicos a las órdenes de unos políticos ineptos (5 millones al año nos cuestan solo los políticos). A cobrar a fin de mes y el último que apague la luz. Quizás haya algunos con entusiasmo y buena fe, pero miren como muestra un botón: el otro día nuestra presidenta Armengol (que por cierto no alcanzó ni un 19% de los votos) afirmó que desde el Govern se habían tomado medidas contundentes para el control de las serpientes. Y no se le cayó la cara de vergüenza.

sábado, abril 01, 2017

Ibiza, entre Peter y Murphy


Dudo que los ibicencos sean conscientes de lo que está a punto de ocurrir. Muchos desavisados aún reservan habitación en Ibiza, como si esta fuera una temporada normal y corriente, de las de toda la vida.
El gran desafío de la temporada 2017 va a barrer Ibiza, se la va a llevar por delante y es muy posible que las secuelas duren varios años o quizás lustros. Cuando hace unos meses detecté que los aumentos de turistas podían ser del orden del 30 %, reconozco que quedé temblando. Porque los creí, son datos confiables y con credibilidad manifiesta. Datos que ya conocían los cinco alcaldes y los presidentes de los Consells pitiusos.
La pregunta concreta es ¿por qué no se suprimieron los fastuosos gastos en viajes y promociones en ferias turísticas y se dedicaron los fondos a otras cosas necesarias?
Y ya, aquí me paro, porque yo también tengo corazoncito, amigos y no hay porque tumbar a nadie. Así que ya no voy a dar nombres, que cada cual ponga los que quiera. Seguro que no se equivocará.
También es cierto que me debo a mi profesión y a mis lectores, de manera que voy a terminar por resumir las dos leyes o principios que parecen regir la vida política y social de las Pitiusas.
Ley de Murphy: «Si algo puede salir mal, lo más probable es que salga mal». O la tostada siempre cae por el lado de la mantequilla.
El principio de Peter: «En una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta su nivel de incompetencia: la nata sube hasta cortarse». Laurence J. Peter. Mucha gente lee ambos principios en registro de humor. No tiene ninguna gracia o a mi no me la hace. Que Dios reparta suerte.