domingo, septiembre 24, 2017

Hay noticias, quizá excelentes

Ya en tiempo de descuento, una semana que puede servirnos para cavilar e intentar sacar algunas ideas que puedan servir para la temporada 2018. Así que vamos allá.
Arabia dispone de paisajes impresionante en el Mar Rojo y va a explotarlos en varios ressorts de lujo
¿Recuerda alguien que yo he escrito -repetidas veces- en estas notas fenicias que es muy probable que el turismo empiece a esponjarse a partir del 2020? Dicho de otra manera, si tenemos fortuna, es muy posible que cese este maratón de récords acumulados, que nos están reventando las islas y afectando ya profundamente a nuestra convivencia.
Dispongo de varias informaciones, por lo demás al alcance de todo aquel que quiera asociarlas y sacar conclusiones. Nada del otro mundo. Una ya la sugerí: Arabia Saudí está efectuando cambios de calado dentro de sus propias estructuras de poder. Una de las consecuencias es que van a apostar muy en serio por el turismo de gran lujo. Espero poder explicar el tema en profundidad. ¿Qué creen que estaba haciendo por aquí el príncipe saudí con su cohorte de espías, profesionales y asesores? No solo de call girls vive el árabe.
Arabia Saudí encabeza una gran alianza de países y emiratos árabes contra Irán, lo cual le ha costado un gravísimo enfrentamiento con Catar y la persistencia de la guerra en Yemen. Otra consecuencia de todo ello es una aproximación a la tecnología israelí que ya han explicado ambos frentes. Si Arabia e Israel acercan sus fuerzas, puede significar ni más ni menos que los mercados de Egipto (también unido a Arabia, controlando a los palestinos díscolos), Turquía y Jordania podrán reabrir con garantías sus potentes plantas hoteleras. Justo lo que necesitan los operadores turísticos alemanes, que se la tiene jurada a Baleares.
Huelga recordar que Egipto, Turquía, Jordania forman un mercado que absorbe millones de turistas que dejarían de viajar a España. Sin contar que Marruecos se tranquilizaría, Túnez resucitaría (dejemos a Libia y Argelia al margen de momento).
El empresario agradecería esta tregua y el Govern balear dispondría de un tiempo razonable para emprender las improrrogables obras públicas de envergadura que ayudarían a consolidar nuestro mercado.

sábado, septiembre 23, 2017

Ya no es el último paraíso

Foto gentileza de Ximateix. Como decía Juan Ramón de la Cruz, Formentera es una isla que cómo mejor se ve es desde si misma
Si un paraíso deja de ser accesible por algún motivo, ya no puede calificarse de tal. Quienes hemos conocido Formentera cuando era uno de los sitios más aislados, más pobres y más acogedores de España somos unos privilegiados. Lo era en aquellos primeros años 70, cuando agrupaba una colonia de artistas que ansiaban esa lejanía protectora, una legión de hippies que venían rebotados desde Estados Unidos y algunos desde Londres o París.
Pero Formentera tampoco se ha salvado. ¿Por qué tendría que hacerlo si ha calcado las mismas aberraciones que Ibiza, Mallorca y la costa peninsular? Aguantó el tirón hasta que España entró en la Comunidad Europea. Y fue rematada cuando ingresamos en el euro. Estas brutales riadas de vehículos llegados desde Denia o Valencia han culminado la obra y es normal que una isla de apenas 80 km2 haya visto su equilibrio seriamente afectado. Este mismo final de temporada ha confirmado lo mismo que en Ibiza: nos estamos equivocando.
Jugar con los precios tiene sus riesgos y cuando se pierde la moderación en relación al contexto circundante uno se acerca mucho al suicidio. En pleno mes de junio los hoteleros de Ibiza corrigieron la lista de precios. Lo mismo que en Mallorca. Pero el estigma ya ha llegado al corazón del consumidor y tampoco nos han ayudado estos reportajes televisivos o en la prensa británica y alemana donde se cuenta con pelos y señales la hoja de ruta desquiciada de las Baleares.
Como ‘El último paraíso’ bauticé yo a Formentera hace muchos años en el semanario que editaba Bartolo Ferrer, dirigida por Carmelo Convalía y Lorenzo Vidal. Y entonces aún lo era. ¿Lo sigue siendo hoy?

miércoles, septiembre 20, 2017

Jugar con fuego



Podemos jugar con fuego, pero tiene sus riegos y los conocemos, porque Baleares ya es un mercado maduro y muy experimentado en el turismo. Hemos pasado por la árida travesía del desierto y muchos empresarios dejaron la piel y parte de su patrimonio en el envite. Pero es que ahora están abusando de los últimos seis años de bonanza y de récords acumulados. 

Hasta la temporada 2011 pasamos una época de al menos cuatro años muy duros. Y hay que recordarlo. Desde entonces, a medida que se iban extendiendo por el Mediterráneo las “primaveras árabes” (experimentos fallidos y peligrosos, que ahora sabemos alentados cuando no financiados por Soros y gente de parecida calaña) iban aumentando las llegadas a nuestros aeropuertos. 
Por mi experiencia saharahui, siempre recuerdo que fue en los campamentos de El Aaiún, diciembre de 2010, cuando se iniciaron los incidentes violentos. Y siguió Túnez. A partir de ahí, los hoteles baleáricos empezaron a llenarse a un ritmo sospechoso, al tiempo que saltaba por los aires el statu quo del mundo árabe. 

Muchos ilusos creyeron que llegaba la democracia árabe. Desde luego no conocen el Islam, su ley islámica, Sharia, con un profundo odio enraizado hacia las libertades liberales de la Unión Europea. Pero nadie se preocupó: Se estaba ganando dinero a punta pala. 
Siete años después, el mercado nos ha dado varios avisos inequívocos. Los atentados de Túnez ya nos debieran haber alarmado. Necesitábamos el de las Ramblas para aprender la lección. 
En el plano doméstico, los planes de ocupación hotelera y de viviendas turísticas tampoco cumplieron las expectativas. Pero la iniciativa privada reaccionó bajando precios. Quienes no se han enterado son los irresponsables del Govern Balear. Aún no.

@MarianoPlanells

Periódico de Ibiza

domingo, septiembre 17, 2017

Turismo descontento



Claro que la subida de la ecotasa afectará al número de turistas de 2018, pero imagino que al Pacto de Progreso no le preocupa en exceso, porque supone -y hace bien- que no revalidará su derrota coaligada en un pacto de perdedores. Que no gobernará los próximos cuatro años, vamos. Le ha ocurrido cada vez que ha gobernado: ha dejado las islas desvencijadas y las arcas de la comunidad endeudadas. Esto último quizás venga atenuado por la ley Montoro, que les obliga a moderar ciertas partidas.
Y como rebote, viene un PP desarrollista que tampoco aprende de sus errores descomunales y lanza leyes y reglamentos que reactivan la economía, pero a un desorbitado coste en recursos.
Tampoco podemos saber cuánto afectará una subida duplicada de la tasa. Por la misma razón ni siquiera podemos calibrar cuántos han dejado de venir en 2017. Simplemente las estadísticas no nos sirven para sacar conclusiones, desde el mismo momento en que tenemos una abundante avalancha de turistas prestados del resto del Mediterráneo Oriental. Los políticos disponen de algunas encuestas, pero no sirven para nada si no se analiza el sesgo mencionado.
Para la minoría superdotada económicamente la ecotasa no tendrá incidencia, pero los empresarios de las islas, por tanto los trabajadores, no viven de unos miles de derrochadores cargados de testosterona. La tendrá para la gran mayoría de turistas de clase media.
Si se van sumando factores, Ibiza y Formentera están en peligro grave, no solo por su masificación (el éxito masivo es nuestro enemigo), que aflora todas nuestras carencias y contradicciones, sino también por unos precios fuera de toda lógica. No es la insularidad, es el abuso puro y simple. La situación es propicia para la actividad de bastantes piratas, que dan el golpe, agarran la pasta y huyen a finales de verano. El intrusismo es muy dañino, casi tanto como estas claustrofóbicas instalaciones del todo incluido, una actividad desprestigiada que solo aporta problemas.
Bajo este panorama, el mismo mercado se ha protegido en un acto reflejo de manual: Nos han abandonado. Y la tendencia se pronunciará.

sábado, septiembre 16, 2017

Contención no es supresión

Olivo de Ibiza. Foto Juan Pérez Escribano
Se ha dado como una gran noticia y quizás lo sea: La Unión Europea acepta la aplicación del plan contra la Xylella Fastidiosa que propone Baleares, o sea, en vez de arrancar todos los árboles en un radio de cien metros a la redonda, solo se tendrá que sacrificar el enfermo, permitiendo así que vivan los frutales vecinos.
Pero si analizamos esta decisión a la luz de lo que se conoce sobre la bacteria que causa el “sida de los árboles” uno no queda demasiado tranquilo. En Italia, aunque la bacteria no es exactamente la misma, se han arrancado frutales a millones. Tanto en Córcega cuanto en el Continente. El panorama es desolador y la epidemia está lejos de estar controlada, o al menos no se sabe, debido a sus características de enfermedad silente, agazapada, que corroe las entrañas vivas del árbol.
El hecho de que no debamos cortar nosotros los árboles adycentes al infectado no garantiza absolutamente nada.
De manera que estamos ante un panorama peliagudo: Si la decisión es correcta, nos habremos ahorrado el sacrificio de miles de frutales, pero si no es eficaz, habremos sacrificado la misma cantidad, además de los infectados por el camino. Y habremos perdido un tiempo precioso, mucho capital y cualquier seguridad de salir de la pandemia en un plazo de tiempo razonable.
Cabe la posibilidad de que los biólogos aprovechen este intérvalo de tiempo como una tregua ficticia para intentar hallar el antídoto o antibiótico específico que frene o liquide a esa bacteria. No conozco en que nivel y en que estado se encuentran las investigaciones, pero no dudo que sea un reto apasionante. ¿Y el triunfalismo del Pacto? Pura estrategia política.

miércoles, septiembre 13, 2017

Estampida para salir de Ibiza

Phi Phi, Tailandia, refugio de muchos ibicencos
Aún no hemos abandonado el verano y ya estoy leyendo numerosas voces que nos ofrecen un balance anticipado. Como siempre, la iniciativa privada va muy por delante de los políticos, quizás porque es quien ha recibido en primer término y con la máxima incidencia los avisos del consumidor, bastante hastiado de los abusos de las Pitiusas.
Abusos que sufrimos más que nadie los propios residentes y afincados, aunque estos últimos son cada vez menos. Ya sabemos que a finales de octubre empieza la diáspora y los ferries van atiborrados de vehículos cargados hasta los topes para pasar el invierno cada cual en su pueblo natal, donde los precios son más llevaderos. Así, la Península se ha convertido en el refugio balsámico de muchos trabajadores que llevan al menos desde 2011 sujetos a unos salarios realmente bajos.
También parten muchos ibicencos que han encontrado en la Península algún sitio donde cobijarse, porque en Ibiza apenas queda ningún rincón que ya no esté ocupado o con unos precios inalcanzables. Otros muchos enlazan con los aeropuertos del Prat o Barajas para alejarse a países como Brasil, Ecuador, Cuba o India, Vietnam o Tailandia. Y no son pocos.
El caso es que Formentera ha doblado su población en doce años, Ibiza ha crecido un 45% en el mismo período, pero esto no indica que todos ellos se queden fijos durante todo el invierno. Siempre hemos sido un caso sociológico, y ahora lo somos cada vez más.
Los salarios han bajado y los precios básicos de la cesta de la compra han ido subiendo de forma implacable. No es solo el párking del aeropuerto, el más caro de España. Es en todo, gasolina y cesta de la compra.

domingo, septiembre 10, 2017

El verano aflora nuestros defectos

No debe avergonzarnos, sino alertarnos para ponerle remedios. Nuestras islas funcionan pasablemente en invierno y de no ser por los precios infernales, podría decirse que nos recuerda al paraíso de los años 70. Pero durante más de medio año, las instalaciones y las personas nos vemos obligados a funcionar con el motor y el carruaje a tope, lo cual acentúa nuestras mermadas posibilidades. El resultado final no es satisfactorio para nadie, ni para quien opera y trabaja ni para quien goza de los servicios.
¿Hasta cuándo podremos ir subiendo, cosechando récords de visitantes, año tras año? ¿Y qué necesidad tenemos de hacerlo? ¿De verdad nos merece la pena? Hay zonas de Ibiza, ya podridas turísticamente, que demuestran que no. Están agotadas y no dan más de si. Lo vemos en La Marina, Sa Penya, Playa den Bossa, San Antonio Abad, y algunos otros puntos concretos. Una zona se va envileciendo, y acaba por ser un destino canalla difícilmente recuperable, por supuesto, siempre más en algunas fechas y en algunas zonas.Les han preguntado a los comerciantes de La Marina, una belleza histórica y un paisaje humano que era acogedor y muy frecuentado, si de poder elegir pondrían hoy su comercio en dicha zona. Más de la mitad contestan que no. Pero ahora están pillados, no pueden irse porque lo perderían todo. Lo mismo ocurre a todos aquellos que llevados de un pronto romántico adquirieron un piso en la zona. Si pudieran lo venderían encantados, pero nadie ofrece nada. El mercado ha colapsado.
Sin necesidad de alarmar todos sabemos que las Pitiusas en su conjunto están cruzando las últimas líneas rojas. Muchos indicios nos están avisando.
Yo no creo que el mercado se esté regulando, estamos más próximos a la obsolescencia que a la regulación. Ya no es solo ascender veinte hoteles de categoría, sino la necesidad ineludible de reestructurar cosas básicas. Hay que ir al esqueleto y al sistema circulatorio. Y esto será imposible si no se regula y limita el urbanismo de forma drástica.

sábado, septiembre 09, 2017

Sol y playa: no existe otro modelo


Cada par de meses o de años sale alguien -en general algún socialista- proponiendo animosamente un cambio de nuestro modelo turístico. Hace muchos años que me rendí a la evidencia: Ibiza nunca será Madrid, ni siquiera Bilbao con su ‘Gugui’, donde cientos de miles o de millones de turistas de todo el planeta llegan concentrados para regalarse una semana o dos de turismo cultural: ópera, conciertos de rock, museos, bibliotecas, galerías, toros, fútbol, espectáculos en general. Ibiza nunca será esto y quizás no hace falta. Tenemos un modelo imbatible. Se trata del sol y playa, el eje central que ansían nuestros visitantes. Naturalmente podemos revestirlo y adornarlo con música, rock, discotecas, drogas, un par de museos y sexo. Pero esto mismo podría ofrecerse en Los Alpes o en Candanchú y nadie lo ha conseguido.
Nadie ha hundido Ibiza, en todo caso se hundirá por las majaderías de algunos empresarios y por la mediocridad e impotencia de nuestros políticos locales. Ibiza tiene pocos enemigos, aunque muchos han intentado relegarla a un segundo plano, Mallorca la primera. Pero Ibiza siempre acaba sobresaliendo. Ahora todo depende de los pitiusos, qué sepan diagnosticar los problemas y ponerles remedio o al menos paliarlos.
Sol y playa se ha de traducir en aguas litorales cristalinas, playas confortables y accesibles, calas conservadas. ¿Seguimos estas pautas? Que cada cual se conteste.
El turismo que viene a España, lo hace por el sol y las playas. La prueba es que tenemos cuatro comunidades autónomas (Extremadura, Castilla León, Castilla la Mancha y Aragón) que están entre las regiones europeas... menos visitadas por los turistas extranjeros.
El turismo, una bendición, crea una de cada cuatro empleos en España. ¿Lo cuidamos o lo hundimos?

miércoles, septiembre 06, 2017

De Brexit en Ibiza, nada (de momento)

Podemos darle mil vueltas, pero los británicos han veraneado en Ibiza más que nunca, por lo tanto no podemos afirmar que el proceso abierto para la salida del Reino Unido de la Unión Europea haya afectado negativamente. Al menos de momento. Más bien lo contrario, según datos que me facilita Juanjo Riera, Federación de los Hoteleros, han aumentado un 9,47% con respecto al año anterior. Casi un diez por ciento. Son palabras mayores. En el acumulado desde enero a julio, el aumento roza el 11%.
El mercado italiano también sube, mientras que el alemán vuelve a descender. Los italianos, ya es sabido, son el primer mercado de Formentera. Hace años que lo digo: los alemanes nos la tienen jurada y puede haber algún repunte puntual, pero a la larga, las Pitiusas están perdiendo el turismo germano. Y no me gusta la idea. Los holandeses siguen premiando Ibiza, así como los franceses (un aumento del 10%). Después ya sigue el turismo suizo, el sexto en importancia en las Pitiusas.
Es pronto para cantar victoria con respecto a los ingleses. Todos lo sabemos: van a pasar cosas y no serán todas agradables. Si su libra sigue perdiendo, Ibiza, Baleares, España lo notarán. Recordemos que no pertenecen al euro y que desde el día del referéndum, se ha depreciado un 15%. No es moco de pavo para el tipo de turistas que viene, de un poder adquisitivo discreto, en general. Para un británico, las vacaciones no son un lujo, sirven para recargarse de sol y vitamina D para todo el año. Ahora el pound/libra están en mínimos desde 2009. Veremos cómo evoluciona después de Navidad, que es cuando compran sus vacaciones.
Periódico de Ibiza
@MarianoPlanells

domingo, septiembre 03, 2017

El peor golpe en el mejor año

Las nuevas catalanas se desmarcan del atentado, pero es en vano: Son atentados islamistas
Era demasiado bonito para ser cierto: el éxito del turismo en España en 2017 era tan escandaloso que no podía salir indemne. Y ha sido en concreto en la Comunidad que recibe mayor número de extranjeros, uno de cada cuatro. Cataluña ha recibido 8,6 millones de visitantes extranjeros en la primera mitad del año. Y súbitamente, la pesadilla aparece: el turismo español recibe el mayor golpe en el mejor año turístico de nuestra historia. Bien elegido el lugar, un núcleo del turismo español, Barcelona y Cambrils. El Islam en Cataluña.
Pasado el pasmo inicial y conocidos los errores de bulto cometidos por los Mossos, será el despacho de la ANC separatista quien tome la organización y los servicios de orden de la gran manifestación, con lo cual una vez más, Cataluña sale en la prensa mundial como ejemplo de torpe discordia y uso político de los ánimos sensibilizados. De repente, el Islam desaparece de las pancartas. Todo el problema, para los catalanistas es que Felipe VI se dedica a vender armas. Falso. Surrealista. Materia prima para una comedia de Boadella.
Entre una cosa y otra, muchos agentes que se dedican a esta actividad primordial para toda España (supera el 14% de nuestro PIB) quedan temblando a la espera de las reacciones. ¿Afectará a nuestras reservas? Si los mismos hechos luctuosos afectaron a Grecia, Turquía, Líbano, Siria, Jordania, Egipto, Libia, Túnez, Argelia y Marruecos ¿cómo no van a afectar en España?
Antes del atentado ya se sabía que los operadores estaban desviando turismo a Italia, Grecia y Turquía, aunque en cantidades reducidas. A los pocos días, por mucho que se intenta no darle difusión, familias europeas piden cancelar sus reservas en Baleares y en la Península. Es difícil explicar con datos el grado de incidencia negativa, porque coincide con el cierre de la campaña de agosto y de todas formas siempre hay una bajada notable en el número de turistas en septiembre.
Además los turistas saben que en España estamos en alerta 4 "reforzada", es decir en máxima alerta. Ojo.

sábado, septiembre 02, 2017

Fragilidad del turismo

¿Por que llamarlo temporada turística si no podemos dispararles?
El turismo es una industria muy asentada en el planeta, pero el desarrollo y la evolución de los flujos dependen de muchos factores incontrolables y a veces imprevisibles. O sea, el turismo es un actividad frágil. En este sentido en España no tendríamos que estar jugando con fuego.
Aclararé que los enemigos del turismo no son una decena de pintadas anónimas, por mucho que puedan enrarecer el ambiente en las redes sociales, debido a su potente efecto multiplicador que hace de caja de resonancia de cualquier nimiedad anecdótica. Los auténticos enemigos son mucho más reales y letales: recuérdese el desgaste del turismo alemán, traducido en algunos períodos de pérdida significativa de visitantes. Cuando ahora parece que se han recuperado, de nuevo se observa cierta flojera entre los germanos.
Los enemigos del turista inglés no han sobresalido hasta el momento. Pero en estas semanas la libra esterlina ha sufrido una cierta devaluación con respecto al euro. Si no se acusan mayores pérdidas es simplemente porque muchos llegan con líneas de vuelos de bajo coste y porque ya tenían las vacaciones pagadas con anterioridad. Atención a los próximos meses, porque vienen curvas.
Pero si duda uno de los mayores enemigos de nuestro turismo somos nosotros mismos. Parece obvio que Ibiza y Formentera han superado el umbral de carga. Hay una sensación peligrosa de saturación y de deterioro de los servicios. Quizás no lo hayan notado aquellos que vienen a desfasarse durante una semana, pero hay muchos otros que no aprecian estos embotellamientos, o la lista de precios que parece haberse vuelto loca en algunos locales.
Tampoco nos ayudan las intoxicaciones alimentarias, los numerosos accidentes sangrientos ni la violencia bronca.

Lista de artículos: Mariano Planells
En Twitter: MarianoPlanells

miércoles, agosto 30, 2017

Ahora el verano tranquilo


Los veranos tranquilos ya se han terminado para siempre, como el turismo que nos emiten Gran Bretaña y Alemania no cambie mucho de naturaleza. Difícil lo veo. Pero al menos los meses de mayo y de septiembre (ahora ya también octubre) sirven para dulcificar la sensación de caos y canícula que deja al personal derrengado y la propia isla estragada hasta límites insoportables.
Tiempo de reparar en los lesionados árboles frutales que también sufren los embates de los tiempos peligrosos. En Mallorca se están quedando sin almendros a una velocidad incomprensible como no sea debido a la xylella. En los últimos años se daba la culpa a las sequías, pero ya parece evidente que aquí intervienen las bacterias agresivas. En lo que yo he observado, en Ibiza ocurre lo mismo. Por una parte, la atención al campo se ha relajado, pero por otra ahora ya tenemos diagnosticada la enfermedad letal que afecta a nuestros olivos, almendros y acabará por afectar a otros frutales.
Los pinares viven su propia pesadilla, hoy quizás menguada por las atentas cargas químicas contra la procesionaria. Entre la oruga y la sequía, los pinos también sufren fases de estrés. Ningún ser vivo escapa a las duras condiciones del entorno, tampoco los humanos. El personal, sometido a cien días (o más) de labores intensivas, llega al otoño afectado por las abolladuras, lesiones, luxaciones, tirones y fatiga crónica. Por ello, unos y otros agradecerán el cambio de ritmo que nos introduce al verano tranquilo.

domingo, agosto 27, 2017

Agosto nos acaba

Podríamos decir que hemos acabado agosto, pero no es exacto: agosto casi acaba con nosotros. El panorama tras la batalla es desolador, o sea tal y como esperábamos en mayo, porque saber los sabíamos. Cada año es peor y debemos gastar más energía y recursos para recaudar lo mismo. Esto nos debería hacer reflexionar para tomar medidas de una vez. Por ejemplo, el turismo del Todo Incluido es una sandez que ya debiera estar desterrada. Esta avalancha de inmigrantes vendiendo sus sustancias, atracando a los turistas, y acosando en todo caso a los muchachos cuando van cargados de copas, tendría que estar controlada y/o hacerles la vida imposible. Lejos de esto, cuando se les exige que cumplan las mínimas reglas de civismo se plantan media docena ante el retén municipal y presionan al policía de guardia, como ha ocurrido algunas veces.
Tráfico rodado o incluso el aparcamiento. ¿Cuántos vehículos de alquiler, por cierto matriculados en la Península, podemos aglutinar en las islas Pitiusas? Es una obviedad que no cabe ni un coche más, pero pasan los años y nadie se atreve a plantear el problema, como en el caso de los taxis pirata, que ya desembarcan en Ibiza a cientos y se enfrentan directamente con quien les recrimine su presencia. Son situaciones que demuestran que el poder les viene grande a algunos ayuntamientos y a los dos Consells.
Los cientos de miles de turistas o visitantes suponen una erosión abrumadora en todos los terrenos. Si es el agua, la calidad no alcanza los mínimos exigibles. Si es en el mar, es evidente que los emisarios o canalizaciones de desagüe depositan un exceso de excrementos o aguas negras que causan una contaminación añadida con floraciones de algas y enturbiamiento general de las aguas litorales.
Pero también en los residuos sólidos, una asignatura pendiente desde hace décadas, siempre vamos por detrás del problema y por la misma razón que los excrementos rebosan desde las depuradoras que no pueden ejercer su función, los depósitos de basura tampoco aceptan mayor carga. Estamos colapsados. ¿Y seguimos subiendo precios?

sábado, agosto 26, 2017

Un cambio radical del paisaje

Los cambios radicales del paisaje solo se conciben tras un fenómeno traumático, un accidente generalizado o una desgracia natural. En principio no tiene porque ser malo, ya que el paisaje está en eterna transición y recambio. Y de hecho, Ibiza y Formentera han sufrido uno a la vista de todos, aunque pocos lo han detectado: la infestación de pinares.
Esta anomalía puede observarse con claridad cuando recuperamos estas fotos de las antiguas Pitiusas y las comparamos con las actuales: las lomas naturales aparecen casi rasuradas, peladas, sin apenas árboles (sabinas o pinos). El contraste con la situación actual es abrumador, excepto en aquellas zonas que ya han sido calcinadas por los incendios de los últimos años.
Ahora estamos ante un nuevo desafío que vamos a perder: la xylella fastidiosa. Y tan fastidiosa, como que puede obligarnos a talar los pocos árboles frutales leñosos que queden en pie, sobre todo los almendros, pero especialmente los olivos. De hecho, los agricultores ya han asumido que en cualquier momento tendrán que empezar una operación de tala de gran envergadura, si se quiere cumplir con los protocolos fitosanitarios de la Unión Europea. No queda otro remedio. No podemos elegir ni somos los únicos. Desde que se detectó en Alcanar (Tarragona) ya se tienen identificados unos 40 focos, desde Alicante en adelante. La bacteria es asintomática, lo cual significa que ya puede haber más porque se propaga de forma imparable. Tiemblan en Andalucía, con un 60% de los olivares de toda España. Y tiemblan en Mallorca, que goza de enormes plantaciones de olivos.
Nadie se atreve a empezar, pero todos saben lo que va a ocurrir. Baleares ya está perdida, hay que arrasarla. Un mundo nuevo.

miércoles, agosto 23, 2017

Y hace 50 años Ibiza despegó

San Francisco, 1967, propició la explosión de hippies en IBIZA
No conozco ningún lugar del mundo donde la química del movimiento hippy reaccionara tan creativamente como en Ibiza: el hippismo la despertó de su letargo, tras una guerra civil cruenta y espantosa, y la puso en el mercado mundial.
Ni Londres, Amsterdam, Marraquech, Tánger, Estambul, Goa, lograron resultados parecidos. Sólo San Francisco e Ibiza. ¿Por qué? Siempre hay varios motivos, pero en ambos escenarios ya existían unas condiciones previas que lograron un injerto perfecto, al menos desde los años 50.
Ibiza ya conocía las rarezas de los visitantes, pintores, escritores, músicos o simples viajeros beatniks que paseaban su rechazo a la sociedad de consumo, recién asentada tras los desastres de la II Guerra. Ibiza mantenía una sociedad casi milenaria, muy sujeta a la naturaleza que hechizó a aquellos caminantes, que experimentaban con drogas y manifestaban un explícito rechazo a la guerra de Corea y después de Vietnam y además luchadores por los derechos civiles. Sobre todo en Estados Unidos. Londres vivía en 1967 su propia rebelión, París y Praga lo harían en 1968, pero ninguno de ellos logró revolver las tripas de la sociedad como los hippies norteamericanos.
En 1966 comenzó la gran llamada, que culminó en el verano del amor de San Francisco en 1967, en el parque Golden Gate. Después se pasaron a Haight Ashbury, pero todo San Francisco despertó un efecto llamada que prendió como una tea. Sorprendió a policías y autoridades y aquel verano inolvidable reunió a cientos de miles de jóvenes que buscaban amor, sexo, drogas y una nueva vida.
Ibiza recibió la gran andanada de jovenzuelos desde el 68 y aquí bien que aprovecharon la oportunidad. Ibiza estaba lanzada a la carrera hotelera. Hasta hoy.
@MarianoPlanells

domingo, agosto 20, 2017

Manual de supervivencia


Quieren los responsables del Govern Balear enseñar buenos modales a los turistas. Pensé que son unos ingenuos, pero al rato caí: es otro nicho más de gasto inútil para ubicar a sus conmilitones o en todo caso, una campaña destinada a demostrar a los votantes que están haciendo algo en un turismo desbocado que se nos ha ido de las manos. No es otra cosa. Porque nadie puede pensar en su sano juicio que imprimir cuatro pegatinas y repartir videos en las ferias turísticas servirá para algo. Modales no sé cómo, pero a estas alturas es mejor distribuir un manual de supervivencia. Recordando siempre que el peor peligro que puede enfrentar un inglés es encontrarse con un escocés cocido que pide la independencia.
Tenemos un precedente, pero orientado a la inversa: cuando Jaume Matas -mientras se empleaba a fondo en el saqueo, compitiendo con María Antonia Munar, Sa Princesa Talayótica- nos recomendaba sonreír a los turistas. Ya le contesté entonces que sonreír por sonreír hace bobalicón y además no me apetecía. Hoy me apetece menos, porque te puede salir una feminista acusándote de acoso sexual y armándote un cipote que ni san Apapucio. Creo que a nadie apetece mucho ir por las aceras sonriendo. Lo más probable es que piensen que ya has vuelto a beber o que estás en tránsito hacia la locura. El mundo ha cambiado mucho, chicos: Ibiza muchísimo más.
Antes de esta posible y extemporánea campaña para domarlos el mismo Govern ya había tenido la ocurrencia de pedir a los operadores turísticos que no trajeran más borrachos. Un elemental conocimiento del español distingue entre el ser y el estar, de modo que la petición es absurda desde el momento en que TUI puede transportar un millón de turistas sobrios, pero que a la media hora de pisar Mallorca o Ibiza ya irán como una cuba. Se han tomado en serio este verso de Villangómez que anima a pedir lo imposible y que no muera el deseo. Pedir lo imposible es una gilipollez y el deseo se va perdiendo a medida que se llena el estómago de cerveza o al menos la operatividad en consumarlo.
La poesía funciona en un registro de hipótesis y delirio, pero nadie puede negar que las Pitiusas viven inmersas confusamente en un universo en prosa.

sábado, agosto 19, 2017

Baleares funciona

"Turista, tu eres el terrorista" 
La política ficción del Govern Balear, formado por un caníbal equipo de perdedores que se pasan la legislatura haciéndose la vida imposible entre ellos, no puede con la realidad. La realidad es importante y suele funcionar mejor cuando los gobiernos no sabotean la iniciativa privada y la pujanza de la economía. La realidad existe y no debemos temer nada, más allá de nuestros propios errores. Que siempre son los mismos. Ahora el Pacto de Progreso se está cubriendo el riñón, hinchándose de colocar a los suyos, a las mareas verdes y a los enchufados, que debemos sufragar los contribuyentes con una lista de tasas e impuestos sangrantes.
Pilar Costa empotró a tres periodistas de una tacada. Entre unos y otros nos salen mucho más caros que el gobierno del Partido Popular. Solo los mandarines de Ibiza ya pasan de cinco millones cada año. Bastante más que el PP, que se dedicó los 4 años a cubrir las pérdidas y a pagar las facturas dejadas en los cajones por el anterior Pacto. El Partido Popular ahorra y se aprieta el cinturón para que vengan los pactos de perdedores a despilfarrar y a acrecentar la deuda. Así cada 4 años, en una danza macabra como si hubieran consumido la droga caníbal.
El caos creado hogaño con la Ley Turística será histórico. Al menos la ecotasa se paga y se acabó, por injusta sea, pero lo del alquiler de los pisos turísticos será una sangría.
Menos mal que la realidad se impone y la vida sigue. Desde el viernes 11 al martes 15 de agosto, los aeropuertos de Baleares superaron el millón de pasajeros. Ibiza, Mallorca y Menorca acogieron 7.614 operaciones de vuelo, sin estar mangoneados por los políticos.

miércoles, agosto 16, 2017

El agua saca sus derechos


Siempre repito este refrán popular: «El mar saca sus escrituras» cuando una tormenta de Levante empieza a zarandear barcas y costas. Suele ocurrir en septiembre, aunque antiguamente se decía que solía llover por San Bartolomé al menos en San Antonio. Creo que es el 24 de agosto. 
De manera que no estamos ante un fenómeno raro, ahora que todo se atribuye al cambio climático, salvo que la gran tormenta cayó el 9 de agosto. Pilló a todos desprevenidos, porque estas nubes de evolución se forman en cuestión de horas y descargan a lo bruto. Antes de llover en Ibiza ya se sabía que llegaba una tormenta eléctrica, con vientos huracanados y con grandes amenazas de lluvia, simplemente porque antes cayó en Denia. 

Los humanos olvidamos esto: las aguas reaparecen y se llevan por delante todos los obstáculos, tienen su cauces determinados desde hace miles o cientos de años, algunos de los cuales han sido obstruidos por barreras arquitectónicas. Lo olvidamos y reincidimos en el mismo error, como ocurre en Es Cubells, una zona construida sobre arcillas y margas. Es peligrosa. Lo mismo le ocurrió a un restaurante cuyo nombre ya determina su destino: Es Torrent. Instalarse en el camino de una corriente así es muy arriesgado. Espero que no repita la ubicación. Y muchos sitios más que no es necesario detallar. 

Como norma básica hay que evitar construir en zonas de peligro palpable. Entre otros motivos porque tengo la intuición de que volverá a descargar antes de Navidad. Por cierto, el haber cerrado las salidas de los torrentes impide la aportación de arena a las playas, pero ya está ocurriendo hace años en toda la isla. Nos estamos quedando sin arena.

Periódico de Ibiza

domingo, agosto 13, 2017

Sí, afectarán al turismo

Botafoc, foto Periódico de Ibiza, Daniel Espinosa
Cada temporada se observan cambios y nuevas incorporaciones en nuestro pequeño lago mediterráneo. ¿Alguien podía esperar que los grandes cruceros del Mare Nostrum desistieran de algunas escalas básicas, como la de Túnez? ¿Alguien imaginó la revolución social que causarían Internet y los vuelos de bajo coste?
Entre unos y otros han reducido el turismo de paquete (Todo Incluido o bien avión y hotel) a unas cantidades cada vez menos significativas. Dicho de otra manera, el uso de aeropuertos de cercanías en vuelos de muy bajo coste ha disparado la demanda de pisos y apartamentos, al margen de la profesionalidad de la hostelería tradicional. Los hoteles pierden clientes a chorro, mientras cualquier particular ve el cielo abierto al poder alquilar su piso a precios jamás soñados.
Los políticos van muy por detrás de los hechos. O como en Baleares, no van a secas. No se enteran. No entienden qué ha pasado ni saben cómo resolverlo. Ibiza lleva lustros con el alquiler turístico, y para cuando en Mallorca se han dado cuenta de su potencial (riqueza o perniciosa alteración del mercado) algunos ya se han levantado una pequeña fortuna. ¿Cuánto durará? No lo sabe nadie, porque la Ley Turistica del Govern ya ha nacido torcida y es complicado poner de acuerdo al millón y pico de habitantes de Baleares.
Pero nadie niega la importancia económica del turismo. Solo unos cuantos niñatos con tintes anarcoides parecen dispuestos al incordio, pero es más una queja contra el exceso que contra el turismo en si mismo. Les gusta salir en la prensa, aunque saben que no solucionarán nada, como ocurre en otro campo, en el caso de la infestación de serpientes y la xylella fastidiosa, que nos puede dejar las islas sin un solo árbol frutal. Porque ya parece que no tiene arreglo posible, salvo ir arrancando troncos y quemándolos sobre la marcha para evitar la propagación de la bacteria.
Mientras, en silencio, grandes fondos de inversión están invirtiendo en Croacia, Bulgaria, Corfú, Turquía y sobre todo ¡en Arabia Saudí!
Estamos rodeados por los nuestros y por los suyos.

sábado, agosto 12, 2017

No es fobia al turismo, sino al exceso

Salvo algunos exabruptos de grupúsculos descerebrados, niños de papá que se aburren y tiran de spray, no conozco a nadie que esté en contra del turismo, de la misma manera que no conozco a nadie que no esté en contra de esta agresiva avalancha de vehículos que nos han dejado sin aparcamientos y casi sin carreteras, han colapsado las pocas playas de arena que aún sobreviven y ocupan los restaurantes, así como las colas del autobús. Todo.
El turismo es sagrado, pero también lo es la isla, los ibicencos y nuestro derecho al descanso. Esto no se negocia. Y llegados a este punto ¿por dónde empezamos? Es evidente que los columnistas de opinión no pintamos nada. Aquí solo puede imprimir carácter quien dispone del boletín oficial o del bastón de mando (simbólico de momento).
Quienes propugnaron limitar los coches de alquiler, que por cierto se siguen matriculando en remotos pueblos de la España peninsular, tienen tanta razón como quienes pretenden cerrar la manguera a los ferries que evacuan miles de máquinas sobre Formentera. Simplemente ya no se cabe, es un problema de geometría.
La misma razón llevan los que pretenden fijar un número cerrado de plazas hoteleras.
¿Quieres abrir un hotel de cinco estrellas? Compra las plazas de hoteles obsoletos que serán sustituidas. Las Pitiusas solo pueden crecer en una dirección, a la inversa, en decrecimiento, en esponjamiento. El debate futuro será estas 623.624 plazas turísticas de todo tipo en Baleares.
El Govern tampoco ayuda. La Ley Turística será un nido de conflictos y encima la sacan en pleno agosto, cuando los contratos están cerrados. Simplemente no saben qué hacer. Leyes pocas y claras, que puedan cumplirse.

miércoles, agosto 09, 2017

Máquina de recaudar

Turquía se está reabriendo al turismo
Ellos mismos admitieron que la ecotasa es un mecanismo recaudatorio, no disuasorio, aunque si siguen subiéndola es más que probable que disuada a cientos de miles de turistas que se van muy descontentos de Baleares. Y cuando ello ocurra, concurrirán otras circunstancias que nos restarán masa turística, con lo cual no es descartable que el batacazo sea histórico.
Claro que entonces ya no afectará al Pacto, que perderá las elecciones en la primera cita, pues si no me equivoco, para el año 2020 los mercados orientales volverán a ponerse en sintonía. Este mismo verano, los operadores turísticos británicos y alemanes ya han potenciado los hoteles de Turquía, Corfú y algunos otros destinos minoritarios. Rusia por su parte ha vuelto a dirigir su mirada al mar Rojo, donde incluso Arabia Saudí está abriéndose al turismo de lujo. La gran masa de rusos ha optado por Tailandia, un país sólido y exótico. De momento no nos hacen daño, porque sobran europeos que no encuentran un destino seguro en el Mediterráneo. Pero no siempre será así y el archipiélago balear se ha creado demasiados enemigos y descontentos.
Todo esto es sabido, pero no parece pesar en el ánimo de los diseñadores de ecotasas y otras mandangas que complementan su máquina de recaudar. La temporada 2017 ha sido el banco de pruebas y todo parece demostrar la eficacia recaudatoria de la ecotasa. Es tan elevada su autoestima que ya han decidido subirla, doblarla por lo menos y aplicarla a todos los visitantes de los cruceros. Dos decisiones polémicas, por su propio peso específico, pero también por los posibles efectos en el futuro inmediato. Baleares es un grande del turismo, pero nunca está asegurada la plena ocupación.

domingo, agosto 06, 2017

La turismofobia traerá consecuencias

De hecho el hostigamiento al turismo no lo han iniciado los cachorross de la CUP pero son quienes han liberado la espoleta y ello acarreará consecuencias. La disparatada trepa Ada Colau fue muy activa contra los desfiles de turistas de crucero en pleno centro de Barcelona. Fue muy lista, tocó la fibra sensible porque la ciudad condal, como Venecia, ya estaba harta de los cruceristas y sus aglomeraciones a veces agobiantes.
«Atacar a los extranjeros, oponerse al comercio internacional o defender nuevas fronteras y divisiones, así son los políticos nacionalistas” dice Albert Rivera, Ciudadanos, en un tuit, que revela un matiz preocupante. La CUP ha pasado de atacar al turismo en abstracto a hostigar a turistas concretos, como a los acongojados ocupantes de un autobús tratado con violencia y pintarrajeado sin piedad. O como la destrucción de las bicicletas de la compañía danesa Donkey Republic que tiene 300 máquinas para el uso de los ciudadanos ecologistas. Destrozos, reventones y silicona han causado pérdidas de casi €30.000.
Dropbike, otra compañía ya se ha rendido y se ha ido de Barcelona en busca de parajes amigables con la ecología urbana. Lo mismo acabarán haciendo muchos turistas. De momento se sabe que varios hoteles han sufrido pintadas y agresiones a su mobiliario, como en el caso del bus turístico, y que las agencias cruceristas están reduciendo las excursiones a 10 horas para evitar amontonamientos e incluso anulan algunos programados.
Ahora ya no preocupan las pintadas de Tourist go home y otras generalidades parecidas. Se teme que alguien sufra daños físicos. La prensa internacional, sobre todo francesa, británica y alemana, ya se está recreando con la turismofobia de nuestra España, un auténtico campeón receptor mundial.
Y por supuesto, si hay follón mire hacia Vascongadas. Allá están, como no, los chavalotes de la izquierda abertzale, tan amantes de la kaleborroka. No son sólo los cuatro descerebrados de Baleares. Parece que los niñatos de la izquierda, con sus Iphones y cutis bien cuidado, han encontrado su filón.
Incluso el ministro Nadal avisa de actuaciones, pero quiá, Rajoy descansa.

sábado, agosto 05, 2017

Los fenicios aún viven

A los que estamos acostumbrados a ver el incontenible chorreo de aguas fecales que llegan al mar, incluso en el interior del puerto de Ibiza, no nos sorprende que las nacras se puedan dar por extinguidas en nuestras aguas.
Desde aquellos tiempos fenicios, Ibiza soportó mal que bien, los temporales y la evolución histórica, pero no ha podido digerir la avalancha turística, con sus cáusticos efectos sobre la tierra, el aire y el mar.
Muchas especies se han volatilizado, pero los fenicios han sobrevivido, ya veremos hasta cuándo. Productos químicos, exceso de nutrientes y los abusos arquitectónicos se han cobrado muchas víctimas. Que Ibiza es un mar fenicio lo atestiguan los restos arqueológicos, los montones de caracoles múrex usados para obtener la púrpura, el canal de Es Pou desde Lleó y varias necrópolis costeras, aparte de Sa Caleta, Puig des Molins, Illa Plana, etc. Los ibicencos no somos catalanes, somos fenicios, aunque hoy en día desaparecen los vestigios a una velocidad de vértigo.
Lo mismo tendría que haber ocurrido en Líbano, que es el antiguo territorio donde medraron las magníficas ciudades fenicias: Tiro, Sidón, Biblos, Beritos. Está claro que las invasiones suponen un avasallador aporte de material genético. Y sin embargo en Ibiza no han conseguido borrar nuestra estirpe, que por eliminación no puede ser otra cosa que fenicio-cartaginesa. Nada que ver con Mallorca ni Cataluña. Ahora los genetistas confirman que los fenicios siguen existiendo en el actual Líbano. Bravo.
Los fenicios sobreviven.

miércoles, agosto 02, 2017

Vergüenza es, en efecto


Arriba, la placa de la Catedral con la relación de las víctimas asesinadas por la columna mandada por Companys (ERC), Cataluña. Abajo, la placa en el cementerio con  las víctimas del franquismo.. Solo la de arriba ha sido atacada
'Vergonya Ke sagna', dejó escrito el émulo de los profanadores podemitas/catalanistas que han sido premiados con distintos cargos en los ayuntamientos de Barcelona, Cádiz, Madrid, Valencia, o como diputados o senadores.
No voy a defender al descerebrado o al adoctrinado, que le defiendan quienes le han deformado su sistema de valores o quienes aprovecharán esta acción de propaganda y lo celebrarán en privado. Que son muchos. Pero sí decir que estos actos parecen fruto del Zeitgeist que nos impregna, del espíritu de los tiempos, al menos desde que irrumpió Zapatero y sus cómplices bajo el sonido destructor de las bombas de Atocha. Aquel día España perdió, como mínimo, el acuerdo tácito desde la Constitución de 1978 de concordia y de respeto de un marco legal que nos ha dado el período de paz y progreso más prolongados de la historia de España.
Hablar de esto a esta generación amamantada en la agitación y propaganda desde 2004 es como hablarles en sánscrito. Todo parece salir gratis al rufián, al destructor o al militante en kaleborrokas. Parece, pero no es cierto: alguien paga todo esto, y con mucho esfuerzo. El ejemplo de la deriva catalanista nos demuestra lo fácil que es destruir. Mucho tiempo tendrán (o eso espero) de aprender que cuesta muchísimo más construir.
La lápida está en el recinto interior de una institución religiosa que no se rige por leyes ni memorias políticas. Quien no quiera estar dentro que se salga. Si al delincuente tanto le gustan los martillos (y las hoces) póngase a trabajar de picapedrero, que en Ibiza tendrá mucho que hacer. Y si quiere llegar a diputado estudie. Si lo que busca es fama, considere que no es buen camino la infamia.

domingo, julio 30, 2017

Retorno al horror

En la Ibiza plácida entregada al festín del turismo nadie diría que aún sobreviven las pulsiones intestinas de nuestra guerra civil 1936-1939. Muchos de los protagonistas o simplemente testigos adolescentes ya han fallecido, no sin antes habernos dado una lección de perdón o al menos de olvido prudente. Fue tal el salvajismo de aquellos dos meses de verano y después el período de represalias, que ningún ibicenco quedó con ganas de remover el horror.
Tuve que presentar un programa dedicado a la guerra civil en la conexión balear de TVE. Busqué inútilmente durante semanas a tres protagonistas a los que invitar en el debate. Fue imposible. Solo dos hombres buenos y valientes me acompañaron a los estudios de Palma: Guillermo Tuells, abogado y quien fuera párraco de San Mateo, Antonio Costa Boned. Nadie se atrevía a sentarse en una mesa y compartir civilizadamente algunos recuerdos y opiniones, y eso que ya era a comienzos de la década de los 80. Salvé la situación cómo pude y hasta yo intervine como comentarista ocasional, para suplir aquella carencia.
Muy pronto aprendí, a comienzos de los 70, que este tema no se tocaba. Joven icnonoclasta, con ímpetu para hacerse un lugar en el mundillo, pero jamás pude penetrar el muro de silencio. Solo el efímero semanario UC, financiado en gran parte por el empresario Alonso Marí Calbet, que entonces jugaba a rojillo, publicó un informe sobre algunos hechos luctuosos en Ibiza y Formentera. Lo pagaron caro, de hecho, aquellas revelaciones sentenciaron la revista, que jamás consiguió un mínimo de publicidad para autofinanciarse y el hoy millonario empresario se cansó de pagar, como les suele ocurrir a estos pudientes pitiusos que se embarcan en aventuras periodísticas: poco les dura la vocación cuando han de rascarse el bolsillo.
Hace unos días, un jovenzuelo –probablemente hijo de este insensato proceso de catalanización de Ibiza– la emprendió a martillazos contra la lápida de la catedral, donde se referencian los nombres de los asesinados el 13 de septiembre de 1936. La Iglesia dejó 21 sacerdotes asesinados en un mes. ¿Regreso al horror?