domingo, marzo 12, 2017

400.000 personas sobre Ibiza


Quienes buscan argumentos contra la masificación de las Pitiusas no encontrarán ninguno mejor que esta cifra: 400.000. Es sólida, contundente, casi asusta a quienes hemos vivido en una Ibiza con unos 40.000 habitantes (entonces Formentera no llegaba a los 3.000). Una cifra escalofriante que resulta de multiplicar la población por diez. Diez veces más consumidores ruidosos y exigentes sobre una isla que apenas está preparada para cien mil.
No sé si tiene importancia o no la tendría en caso de que las instalaciones e infraestructuras estuvieran capacitadas para soportar la carga. Obviamente no lo están, cuando de hecho fueron diseñadas para menos de la mitad. Sometidas a unas pruebas de estrés salvaje, antes de julio, Ibiza empieza a reventar por todas las tuberías, alcantarillas y pozas de evacuación y las depuradoras, colapsadas, no depuran y el material sobrante rebosa y llega al mar en su estado natural. Excrementos y orines industriales llegan al mar sin la menor depuración.
Un verano más, Ibiza superará su propio récord, un triste y maloliente récord. Todo el mundo encantado y como prueba solo hay que ver la asistencia de las autoridades a las ferias turísticas europeas habituales. ¿Se han perdido alguna? No, que yo sepa. Salen en estampida a las ferias turísticas como si fuera su tiempo de recreo. Como siempre, no se da un paso que no sea en dirección al crecimiento. Incluso Podemos, que llegó con una furia estéril e impostada, se opuso al principio a la ampliación del aeropuerto para los jets privados. Poco les duró la oposición al proyecto. Al final tenemos ampliación y tendremos todas las que hagan falta, con o sin Podemos
Pero no son solo 400.000. En 2017 será bastantes más. Se habla de un 20%. Locura.
Para entenderlo, explicaré de dónde he sacado esta cifra. El Indicador de Presión Humana del Instituto Balear de Estadistica (Ibestat) registró el dato: el día 10 de agosto de 2014 hubo sobre Ibiza 375.140 personas. Ahora bien, tenemos que sumarle los aumentos correspondientes al 2015 y 2016, que fueron enormes. Este verano será histórico.