Comencé a escribir en prensa en 1972. Aquí incluyo artículos o textos breves publicados en prensa desde diciembre de 2006.
Grupo de blogs MD Mariano Digital
miércoles, noviembre 30, 2011
Mafias en Ibiza
A principios de los años 70 ya se hablaba de mafias en Ibiza y no siempre relacionándolas de forma evanescente con el caciquismo.
Recuerdo con sumo placer la contratación de Xavier Cugat para que dirigiera una orquestina en el recién inaugurado Casino de Ibiza. Pero las expectativas no se correspondieron con la realidad, ya que aquel músico catalán universal que se hizo famoso en Hollywood, a pesar de la juguetona presencia de la murciana Charo Baeza, no andaba sobrado de facultades. Los años se cobran su peaje.
Pero la verdad es que Cugat pretendió llenar Ibiza de glamour y de ilusiones estelares. Más de uno picó, pocos.
Cugat, creyendo que estaba en América demandó al Casino, que no quiso prolongar el contrato. Perdió el caso y quedó muy escamado.
Cuando alguien le recordaba sus relaciones con la mafia en los casinos de Las Vegas, el catalán contestaba con aire displicente: «Yo he trabajado para señores de la mafia, pero ellos han cumplido siempre su palabra. La peor mafia de mi vida la he encontrado en Ibiza».
Y esto que todavía no se había publicado el libro de Santiago Miró sobre la corrupción en los municipios de Baleares, donde Ibiza cobraba un papel relevante. Algunos de aquellos funcionarios de los estertores del franquismo sabían dónde estaba el dinero y no tuvieron reparos en comenzar una carrera que ya jamás se detendría: corrupción, dinero negro, mafias (lo escribo en plural), amiguismo.
Ahora Ibiza maneja cifras colosales de dinero, cifras astronómicamente mucho mayores. Y queda muy poco para Ibiza y para los ibicencos que, una vez han vendido sus solares heredados, se encuentran al cabo de la calle y casi sin poder adquisitivo para llenar la cesta de la compra. Quien pueda disfrutar de una nómina ya se siente un privilegiado.
Y la corrupción organizada no se centra exclusivamente en el urbanismo y los crecimientos demenciales.
Es tal la masa de población flotante que ya existen organizaciones mafiosas que pretenden ocupar el nicho destinado a las drogas. Cada grupo se especializa en una droga o actividad. Para unos la heroína, para otros los cielos azules de la marihuana o el hachís; pueden ser unos ingleses y lo fueron los que pretendieron hacerse con el tráfico de éxtasis, incluso se tirotearon entre ellos en plena calle.
El año 2011 ha sido violento, oscuro: hemos salido en toda la prensa del mundo. Incluso la Camorra, muy acosada en Italia (esto va a rachas, ellos entienden bien el asunto) ha pretendido y de hecho ha conseguido establecerse en Ibiza.
Otro día es un argentino, se llame Corzo o Reno, quien explica ante el tribunal su bien organizada red familiar mafiosa. Ya le han caído ocho años y 20 millones de euros por blanqueo de dinero.
Ibiza tiene que aceptar esta contrapartida: si quiere turismo joven, de ocio nocturno y consumidor de drogas y mujeres, seguirá habiendo tráfico de drogas, tiroteos, secuestros exprés, palizas, asesinatos y delincuentes de todo tipo, incluso como esta mafia marroquí establecida para falsificar papeles a los inmigrantes.
Donde corra el dinero habrá mafias.
Además, Ibiza tiene fama de ciudad abierta, sin normas, sin policía, una percepción completamente falsa, porque en Ibiza caen como moscas. Y seguirán cayendo.
Diario de Ibiza
Mafias rusas, chinas, colombianas e italianas reinan en España
sábado, noviembre 26, 2011
El alcance de la crisis
Festes pasades, coques menjades. Ignoro si las pasadas elecciones del día 20 han sido animadas, pero seguro que no han sido una fiesta para nadie, ni siquiera para Rajoy, que corría el riesgo de jubilarse habiendo perdido todas las elecciones.
En cualquier momento les va a entrar (a unos y a otros) un ataque de estrés postraumático.
Y mucho menos festivo fue para un partido socialista que ha llevado la penitencia en el mismo pecado. Ha dejado España descuajeringada y en la ruina, pero ellos a su vez han recibido el castigo de la mano que, presuntamente, habían liberado y pienso exactamente en el País Vasco, pero ha ocurrido lo mismo en casi toda España.
No hay fiesta para nadie, y mucho menos para los cinco millones de parados y los otros dos o tres millones de personas que ni siquiera se esfuerzan en buscar trabajo.
España no podrá soportar este nivel de desempleo, que por cierto seguirá subiendo durante 2012 si alguien no empieza a regarnos con créditos.
La gente ya va comprendiendo con métodos audiovisuales el alcance del mal que nos ocupa.
El Gobierno central paraliza inversiones. El Govern balear no cumple plazos ni pagos con los Consejos Insulares del archipiélago, simplemente porque no tiene dinero, ni tampoco crédito financiero.
El Consell de Ibiza no paga o no cumple las fechas, los ayuntamientos tampoco, las asociaciones mucho menos y la gente está pasmada. Y sin cobrar.
¿Y qué hacemos?
Simplemente esperar a que llegue mayo y comiencen a llegar las primeras remesas de turistas. Apartamentos, hoteles y negocios se ponen en funcionamiento y siempre caerá algún trabajillo. Y el verano será un bálsamo, aunque no una solución.
Como cada invierno, nos quedará alguna partida de cartas en el bar, Internet para quien lo tenga, lecturas atrasadas para quien le guste y esconderse bajo la piel de dos jerseys.
Al menos llegan algunas noticias que nos impulsan a mover un pie tras otro, como la detención en Amsterdam de este energúmeno que acabó con un compañero de trabajo de un solo puñetazo. El uso de los puños en alguien conocedor de las artes marciales equivale al uso de un arma blanca.
El tal Paulo Baptista ya lleva una condena de 9 años de cárcel en Portugal. Se dio a la fuga allá y se dio a la fuga aquí. El trasunto es un poco misterioso, porque le tenían localizado desde mediados de septiembre. ¿Qué ha hecho la policía holandesa durante estos casi tres meses? ¿Se cambiaban cromos con la española? Olvidemos sus laboriosas técnicas, no siempre fáciles en el ámbito penal internacional y felicitémosles y felicitémonos. Con el deseo de que la discotecas de Ibiza analicen muy bien a quién otorgan mando en plaza.
Otra noticia que me ha alegrado es el rechazo –por segunda vez– unánime a las prospecciones petrolíferas en aguas de Ibiza y de Formentera. El Parlamento pide al Gobierno de España que paralice de forma inmediata estas prospecciones en nuestras aguas, porque con buen criterio (y con los números en la mano) nuestro petróleo se llama turismo.
Turismo y petróleo son incompatibles.
miércoles, noviembre 23, 2011
Turismo, optimismo con mucha prudencia
La World Travel Market supone cada año un hito para tomar posiciones y hacer un primer balance sobre las posibilidades turísticas de la temporada. Las voces que nos llegan ahora son optimistas, pero los más expertos del lugar hablan con mucha prudencia. Tienen todas las razones, porque Ibiza ha gozado de un verano 2011 muy bueno, superando en un 10% al anterior, pero la imagen periodística de Ibiza ha recibido serios avisos y ya llueve sobre mojado. Es curioso que los turistas se traen consigo a sus propios delincuentes, sus camellos pastilleros, sus pistoleros, por cuya conducta después nos juzgarán a los residentes en la isla.
A estas alturas es obvia la colaboración entre la policía británica y la española. A los ingleses se les tendría que hacer viajar con su médico y con su policía adosados: son demasiado peleones, borrachos y pastilleros. No es de extrañar que año tras año vayan monopolizando la isla, en detrimento de los alemanes, por ejemplo.
Estas conductas de riesgo no nos hacen ganar más dinero. Al revés, nos desquician a los trabajadores y dejan facturas pendientes –aunque digan lo contrario– por donde quiera que pasan. Dejan, presumiblemente, muchos beneficios a media docena de discotecas, poco más. Pero los queremos. Y quizás los necesitamos, o eso creen algunos.
Si sumamos algunos porteros patibularios de discoteca importados de las puertas del infierno, tendremos todos los ingredientes para que la prensa británica nos sacuda de lo lindo. La suelo hojear a diario, al menos en verano.
Aquí tenemos que diferenciar el tratamiento que dan a Túnez y a Egipto con el que nos dan a nosotros. En el primer caso se preguntan: ¿es seguro veranear en Egipto o en Túnez? Pensando en la violencia desatada de los nativos que atacan a todo lo que se mueve. En el segundo caso rellenan decenas de páginas con hermosas chicas desmayadas sobre la acera, tras una noche de mamar y de hincharse de pastillas. Es decir, en un caso distinguen bien que el peligro les viene de un extraño, y en el segundo –caso de Ibiza– el peligro les viene de su propia conducta.
Está claro que nosotros no les asustamos. El año pasado vino un 1,2% más de británicos, mientras que los alemanes descendieron un 9,6%. Y esto es así y se mantiene, tanto que para 2012 ya se han asegurado la plaza, aunque las subidas de las pernoctaciones están en un 5% (a lo que hay que descontar un 3% de la inflación). San Antonio se mantiene con una subida que neutraliza la inflación, es decir, sólo de un 3%. Suena lógico.
Por curiosidad, a muchos les interesará saber que Túnez ha perdido la tercera parte de sus turistas, un 33%, lo cual en cifras absolutas son 2 millones, poco más o menos los que han venido a Ibiza. Es una cifra muy alta y dice algo sobre nosotros: nadie es imprescindible y cualquier distorsión política puede tener efectos nefastos. Entre tanta confusión y crisis es bueno paladear datos optimistas. Pero nunca irá mal un poco de prudencia.
sábado, noviembre 19, 2011
Vivienda: no hay perspectivas
Las tasadores de vivienda de Ibiza ya no intentan disimular ofreciendo voluntaristas mensajes de optimismo: no hay perspectivas de reactivación, es más, los precios de los inmuebles siguen su descenso imparable, sin contemplaciones.
Pero que no se quejen. La asombrosa escalada de los precios en los últimos años no tiene base real ni justificación alguna. De hecho, entre los unos y los otros, nos hemos gastado en créditos un dinero que tendrán que devolver nuestros hijos y nuestros nietos.
Es decir, en los últimos diez años, por poner una cifra aproximada, hemos consumido los recursos de todo tipo que hubieran correspondido a los próximos 30.
El proceso lo conocemos todos, ha sido diabólico, y lo cierto es que las consecuencias no han hecho más que empezar a revelarse ante nuestros ojos. Tiempo tendremos de quejarnos en serio. Leo en Expansión que los precios de la vivienda aumentaron en España un 155% (a un ritmo anual del 8%) entre 1995 y 2007 y desde entonces han caído un 22%, coincidiendo con la crisis económica, según un informe que acaba de difundir la Comisión Europea.
En 2008 ya empezaron a caer un 4,9, en 2009 un 7,2, y en 2010 cayeron un 4,2%. Quiero pensar que las cifras de Ibiza son más extremadas en ambos sentidos.
O sea, me parece muy poca caída para tanta subida. Ello no puede significar otra cosa –la idea tampoco es mía, es general– que los inmuebles en España siguen hinchados artificialmente y hasta que no se obligue a los bancos a sacarlos al mercado a un precio razonable, la economía española no comenzará su reactivación.
Esto es una noticia pésima para los especuladores y no uso el sustantivo en sentido despectivo alguno. Alguien tenía un dinero para invertir y lo hizo pensando en una rentabilidad.
Esta ha fallado en el último eslabón y todo aquel que haya pillado en el medio de la escalera se las verá imposibles para subirla e imposibilitado para descenderla.
Repito: la situación todavía no ha tocado fondo y, lo que es más obvio, nunca jamás van a darse las mismas condiciones, por lo que Ibiza y Formentera no sufrirán un destrozo igual ni comparable al de estos últimos 15 años.
Lo pasado pasó y no volverá, solo que nos queda la factura pendiente, además de unos destrozos descomunales.
Se seguirán vendiendo pisos, pero para vivir y siempre que los bancos (¿cuándo?) empiecen a rebajarlos y a facilitar créditos e hipotecas. Pero la especulación a este agudísimo nivel se ha terminado.
Quienes quieran jugar al monopoly con las viviendas pitiusas pueden optar por miles de ellas vacías y que están a la venta, y muchas más que se irán poniendo en el mercado durante los próximos diez años.
El artículo de Roig, presidente de los constructores de la Pimeef acababa su dramática llamada de auxilio con una pregunta.
¿Debemos seguir luchando contra todo y contra todos o es mejor dejarlo? Es mejor dejarlo, amigo. Y quien esté cualificado que salga al exterior donde se necesitan muchos constructores. Pero en Ibiza es mejor... irse.
miércoles, noviembre 16, 2011
Una crisis de 10 años
Ahora existe en España una mentalidad peligrosa, fruto sin duda del profundo adoctrinamiento de casi 22 años de gobiernos socialistas. Y esto se paga. Ahora lo pagaremos, porque no es normal ni justo que los partidos políticos, los sindicatos, asociaciones empresariales y colectivos de actores y otros artistas, etc. estén más pendientes de la ubre que les subvenciona que de la creación y del trabajo propio de su oficio.
A ponerse el dedo en la ceja (o ponérselo donde sea en el caso del PP) le llaman comprometerse. El artista –dicen– ha de estar comprometido, es decir, metido en el ajo para ir chupando del bote, con unas ventajas que nunca obtendrá aquel que vaya por libre o de manera independiente. El único compromiso que yo entiendo en el artista sensato es con su trabajo y con la sociedad, pero nunca con el poder. Y mejor si está siempre contra el poder.
No hacerlo así sólo ayudará a crear una sociedad más corrompida o al menos más acomodada en la molicie.
Lo cierto es que la señora Merkel no dijo nada nuevo ni original: todos aquellos especialistas y economistas que lo han estudiado explican que las crisis sistémicas suelen tener una cadencia especial, con una duración de unos diez años. En España tenemos un economista que lo ha estudiado. Al principio no fue tomado en serio, quizás por su aspecto personal y porque se atribuye conocimientos de astrología. Pero también es catedrático de Economía de la universidad. Se llama Santiago Niño Becerra y su libro 'El crash de 2010' acertó casi de pleno, incluso en el ritmo y en las fechas.
Él dice desde hace varios años que no habrá recuperación antes del 2017, más o menos, pero ahora ya explica que la crisis durará diez años. Si contamos a partir de hoy, nuestra salida del túnel se iniciaría a partir del 2022. Jamás regresará la fase de crédito tal como la conocemos, añade. Podemos olvidarnos para siempre de las tasas de crecimiento registradas hasta 2007.
¿Y esto cómo ocurrirá? Según Niño Becerra, cuyos videos puedes degustar en mi blog Mariano Digital, primero entraremos en una fuerte recesión en la que todavía no estamos. Luego vendrá una etapa larga de estabilización para, al final, ir saliendo de una manera muy suave del fondo del hoyo: estaremos en el año 2022.
No es solo Angela Merkel, que tiene los mejores asesores del mundo, ni un catedrático español los únicos que hacen estos cálculos. En mi opinión, estas fechas podrían acortarse, pero esto dependerá de las políticas (o política común de la UE) aplicadas. Pero ya se sabe que enterrar sumas astronómicas en obras públicas sólo agrava la situación y además no hay dinero.
Santiago Niño Becerra explica que no podemos usar el modelo de la Gran Depresión, sino que se impondrá un modelo de eficiencia y de productividad. Esto acarreará implícitamente una masa ingente de parados irrecuperables.
Si la Unión Europea tiene previsto multar a aquellos países miembros que superen un 10% de desempleo, España puede ir preparándose, porque el paro estructural de España lo estima entre un 12 y 16% este economista español.
Es decir, la cuestión no está ya en trabajar mucho, sino en lograr especializarse para conseguir un mayor valor añadido y una mayor eficiencia. Trabajar bien en la dirección correcta. ¿Lo mejor? Ponerse a estudiar y a reciclarse. Y esto en Ibiza es especialmente necesario.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



