sábado, marzo 20, 2010

Cautelas

Aquel que lo sepa todo que lo cuente, aunque no espero otra cosa que el silencio. A la inversa, no sean duros ni nos tomen demasiado en serio a quienes nos atrevemos a ir publicando algunos datos sueltos y que, a mayor abundamiento, suelen ir en contra de todas las opiniones que salen en este Diario.
Decía el otro día que parece como si los cargos técnicos y políticos se vieran obligados a ofrecer mensajes amables, optimistas, renunciando a su ciencia de economistas o de líderes políticos para entrar en el campo de la psiquiatría. De todas formas, enseguida añaden, pero no saben nada, que hay que ser cautelosos.
Por eso titulo mi artículo así, ´Cautelas´, como podría titularlo ´Cuentos y Patrañas´.
También dije que era obligado esperar las señales de las ferias alemanas, sobre todo la de Berlín. Ibiza lleva demasiado tiempo, unos diez años, perdiendo turistas alemanes año tras año.
La señales de la feria que nos transmiten los políticos son buenas. Ahora ya sólo falta creérnoslas y esperar a que lleguemos a los 300.000 alemanes en 2010, con lo cual aumentaríamos 70.000 turistas. Me temo que no va a ser así. Ojalá que me equivoque, claro. Cada cual que escoja su táctica: ¿Vale más esperar ahora con alegría y llevarse un zapatazo en octubre o ahora no esperar gran cosa y llevarse una alegría a final de temporada? Son opciones.
¿Yo soy optimista según los datos que se van conociendo? No, yo soy pesimista.
Por una parte, es cierto que el euro ha bajado de cotización con el dólar, y eso hubiera sido excelente noticia para los ingleses. Pero no, porque la libra todavía se ha desplomado más. Y estamos a mediados de marzo. Es decir, las cosas pueden mejorar, pero también pueden empeorar. Nadie abre la boca.
Alemania no crece, al revés, ha vuelto a tomar la senda a la baja. Ya pueden contarnos milongas de slots, reservas, alegría en la feria... claro que las expectativas de Ibiza son pequeñas, de modo que aún confío en recuperar turistas alemanes.
Pero los datos objetivos son realmente malos y, como eso va saliendo publicado en todo el mundo, quien no lo sepa es porque no quiere saberlo.
Pero es que... hay otra cosa mala, muy negativa. Zapatero, al que tanto le gusta hablar y prometer y después no hacer nada, ha decidido retocar una cosa que nos va a fastidiar en profundidad a todo el sector servicios, al turismo, a los hoteles, restaurantes y tiendas: la subida del IVA. Y para mayor escarnio, entra en vigor el día uno de julio, la peor fecha entre todas las posibles.
Para el gobierno significará una mínima recaudación, pero los daños al consumo serán graves (supondrá un aumento del gasto familiar de cientos de euros). Dicen que habrá un repunte debido al aumento del consumo para ahorrarse el IVA de vehículos, etc., pero la bajada en el cuarto trimestre será histórica. Dicen, pero hay gente que prefiere no oírlo.
Veremos.