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miércoles, abril 18, 2018

Catalanistas acelerados


Podemos dar por desaparecido el ibicenco tras décadas de catalanización y de discriminación positiva hacia el catalán. Supongo que el mismo catalán acabará por volatilizarse ante la presión y las ventajas de idiomas como el francés o el español. No pasa nada, no se hundirá el mundo por eso, de hecho idiomas mucho más poderosos y útiles como los clásicos griego o latín han fallecido o han evolucionado y han formado otros idiomas modernos.
Ahora los acólitos de la nueva religión catalanista -otro fanatismo fundamentalista como cualquier otro- se escudan en una abstracción que no significa gran cosa: la identidad. Quieren hacer creer a los niños sumergidos en nuestras escuelas, que sin catalán no hay identidad y sin esta no hay vida ni hay futuro. Se lo dicen a un marroquí, a un sevillano o a un ibicenco, que para asumir la identidad carolingia primero han de despojarse de la suya propia.
En realidad la identidad de un marroquí habría que buscarla en Marruecos, con todos sus matices, pues los bereberes no se sienten árabes y en realidad no lo son. La identidad de un sevillano está en Hispalis, la gran comarca donde fenicios y romanos formaron una identidad sólida y singular, a la que ahora un profesor valenciano, mallorquín o barcelonés les conmina a borrar para fajarse en la identidad de Corominas o de Pompeu Fabra.
Si siendo ibicenco no alabas, aceptas e idolatras el catalán barcelonés es que tienes auto-odio y estás sin identidad -te dicen los catalanistas, repitiendo como cotorras el triste argumentario de los políticos antiespañoles de Cataluña, que encima se han forrado a nuestra costa. El odio, en todo caso sería a lo catalán, tan distinto. ¿Por qué insisten?

domingo, marzo 18, 2018

Más mentiras sobre la inmersión

La moderna comunicación catalanista se confunde con precedentes históricos deleznables
Les reconté cinco falsedades sobre la inmersión en un artículo anterior. Varios compañeros periodistas están difundiendo el asunto, basándose en un informe de Convivencia Cívica Catalana. Sé que habrá más de un interesado en leer el original en PDF. No voy a privarles del gustazo, a ver si entre todos conseguimos recuperar la sensatez y la justicia en el sistema educativo de Baleares y sacar a nuestros niños de las garras totalitarias de estos ideólogos metidos a adoctrinadores por la causa separatista. De modo que ruego la máxima difusión.
Ahí va:
1- El sistema de inmersión es habitual en Europa. Mentira, solo en Groenlandia y en Cataluña.
2- Los catalanes apoyan mayoritariamente la inmersión. No, ni siquiera la mitad.
3- Europa avala la inmersión lingüística. Mentira, es todo lo contrario.
4- Los sistemas bilingües o paralelos, con una red de escuelas en castellano y en catalán, crean guetos. Pues no, esto es lo que avala Europa y funciona.
5- La inmersión es un modelo educativo de éxito. A la vista está, es todo lo contrario, donde los niños castellanohablantes fracasan el doble que los catalanohablantes. Es la mentira más cruel.
6- Los alumnos catalanes dominan mejor el castellano que los los del resto de autonomías. Esperpéntico. Desternillante.
7- La inmersión favorece la integración de los inmigrantes. Todo lo contrario y está demostrado.
8- Garantiza la cohesión social en Cataluña. Otra mentira, basta leer los periódicos para ver el enfrentamiento civil, a veces violento.
9- Cualquier otro sistema diferente a la inmersión supondría separar a los niños por su lengua. Ya dije que era falso: se separan por materias.
10- Los catalanes apoyan masivamente el sistema porque es un modelo de éxito. Ya hemos dicho que es todo lo contrario.
11- Los resultados del sistema de inmersión son públicos y transparentes. No lo son, son confusos y ocultados.
12- El catalán es el idioma propio de Cataluña. Falso, son el español y el catalán.
13- Sólo la inmersión asegura la supervivencia del catalán. Es una simple opinión.

sábado, febrero 18, 2017

Polémicas previsibles

Inventarse polémicas invernales es un buen sistema para pasar los días fríos y lluviosos, pero en general son muy limitadas y previsibles, cuando no abiertamente aburridas. En las últimas semanas hemos visto a la podemita portavoz de Podemos en el Parlament pidiendo una reducción de turistas no solo en verano. También en invierno. El tema se complicó cuando entró en un debate en Twitter: «No queremos más turistas en Baleares en invierno, porque los trabajadores, después de ocho meses de trabajo, están reventados». (Laura Camargo).
Pues que descansen y contraten a otros. Es lo primero que se le ocurre a cualquiera. ¿Estás cansado? Descansa. Asunto arreglado. Pero no es tan sencillo, porque esa podemita demuestra una ignorancia preocupante, casi a la par del odio a los hoteleros del oscuro Jarabo. El tema del turismo es esencial en nuestra economía, por esto hurgan en la herida cada vez que pueden. El problema es que gobiernan, manejan mucho dinero. Ya sabemos que poco a nada solucionarán, pero lo que se dice estropear, pueden estropear muchas cosas.
Por supuesto, pocas empresas turísticas existen en las Pitiusas que tengan abierto ocho meses. No hay turistas. Suponiendo que los hubiera, es probable que encontrasen camareras de piso entre las miles de mujeres paradas en las islas. Lo dije el primer día del tercer Pacto de Perdedores: que Dios en su infinita misericordia nos coja confesados.

Otro tema invernal ha sido el poco disimulado acoso a Vara de Rey. Nos guste o nos disguste, el nombre acompañó al paseo desde el primer día. Que haya alamedas o no las haya, depende de la época y del humor del alcalde de turno, es algo circunstancial. Se ha llamado Paseo de Vara de Rey desde el primer día en 1904 cuando lo inauguró el Rey Alfonso XIII (y su vara), por lo tanto es el nombre tradicional. No lo sé, pero quizás sea el único nombre así en todo el planeta. Y esto es sustancial.
Y en estas llega el IEE, que es una institución privada catalanista y catalanizadora siempre que se pueda y le hagan caso. Sugiere el nombre de S'Alamera, que es el tradicional, dicen. Pues no, es el espacio más tradicional y famoso de la isla, con una estatua del catalán Alentorn, asentada sobre piedras de Montjuic, que nos cobraron una a una. Se levantó por suscripción popular y costó 57.500 pesetas. No lo dicen, pero si se adoptara el nombre de S'Alamera, al cabo de unos meses los mismos del IEE «sugerirían» desmantelar la estatua. Probablemente.
El nombre más famoso y conocido, más tradicional y respetado es Paseo Vara de Rey, exactamente desde hace ciento trece años. El señor Ruiz lleva dos años de alcalde; el señor Vara de Rey lleva 113 nombrando el paseo central de Ibiza.

sábado, enero 14, 2017

El catalán se desploma

Por mucho dinero que invierta el Govern balear en la defensa del catalán, no hay manera. Aumenta el desinterés por estudiarlo y mucho más por usarlo. Los políticos del Pacto lo saben, lo cual me hace sospechar que más que una intención de defender el catalán (¿de qué, de quién?) es una práctica para alimentar a su clientela de sociolingüistas, filólogos, profesores, correctores, abajofirmantes y tal y tal. Es tanto el despilfarro en este campo que cuesta creer en la rentabilidad social de estas prácticas amiguistas y sectarias. Sobre todo, mientras el castellano está casi proscrito y apenas obtiene ninguna ayuda oficial para su aprendizaje entre los nuevos inmigrados. Y haría mucha falta.
Pero tampoco me sorprende, porque incluso a quienes escriben y pretenden publicar en lengua balear (en mallorquín o en ibicenco) ni siquiera son recibidos por la conselleria de Cultura. Aún tengo presente la nefasta política de Marià Torres (PSOE) que prescindía de todos aquellos libros que se le presentaran en ibicenco, en vez de catalán barcelonés. Esto es un cultivo sectario de la berza nacionalista, pero allá ellos.
El día 10 de agosto de 2015, la agencia Efe distribuía la noticia: Según estadísticas sobre la enseñanza de lenguas extranjeras, del Ministerio de Educación nos enteramos de que la lengua más estudiada es el inglés, seguido a mucha distancia del francés.

En Baleares –según expliqué en otro artículo– ha aumentado el interés por el ruso. Y en todos los casos y estadísticas consultadas ha descendido drásticamente el catalán. Y no es desde 2015, ya en 2008 se conocía esta tendencia, cuidadosamente ocultada por los políticos catalanes separatistas, hoy reconvertidos en golpistas.

De no ser por la repuesta inmersión en los colegios de Baleares, Valencia, Cataluña y una parte de Aragón, se deduce que el catalán desaparecería en pocos años. Por los datos que conocemos en Baleares, el 98% de los colegios se han adscrito con mucho entusiasmo a la inmersión, aun a sabiendas de que es ilegal y de que el trilingüismo (español, inglés y catalán) es mucho más eficaz y justo. El TIL fue denunciado, pero al final los tribunales dieron la razón de su absoluta y pulcra legalidad, pero claro, ahora gobiernan los totalitarios del Pacto y no quieren aplicarlo. En resumen, se hacen querer. Y la concurrencia se lo paga con indiferencia y el uso del catalán se desploma.

sábado, diciembre 26, 2015

Ineptitud y codicia

Estamos agotando los últimos días del año mejor de nuestra historia. Ya saben a qué me refiero. Hemos de reconocer sin ambages nuestras cosas buenas, porque tenemos otras malas a punta pala.
En unos días o semanas el Diario nos ofrecerá los totales de 2015. Quedarán para los anales de nuestra pequeña historia, pero dentro de cinco meses comenzará una temporada que romperá todos los récords. Las perspectivas de 2016 son impresionantes.
Pero también sabemos que no hemos estado a la altura, no hemos superado la prueba o test de stress para atender a los tres millones largos de turistas que nos han visitado: Ibiza ha fallado estrepitosamente ante los turistas y ante los ibicencos, al menos en asuntos capitales como el agua potable, las aguas sucias rebosantes, los emisarios submarinos reventados, y en otras muchas cuestiones. No hemos aprobado, pero hemos suplido con entusiasmo y con mucha suerte las carencias de los meses calientes.
¿Se imagina alguien que en agosto se hubiera desencadenado un furioso incendio? Por esto apelo a nuestra buena estrella, la estrella fenicia que nos protege.
Nuestro Consell de Ibiza parece más atento en anunciar en clave de futuro temas o decisiones que ejecutará Dios sabe cuándo, que en anunciar realizaciones en infraestructuras esenciales. Lo importante y lo urgente nos está atropellando y por mucho que se estén reparando o sustituyendo canalizaciones, no será suficiente. Sabemos que la construcción de una depuradora no se ejecuta en meses sino en años. Y una vez más, en este aspecto nos ha pillado el toro.
Y sin embargo aumentan los Consells (Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera) en gasto dedicado a áreas prescindibles como es el proceso reiniciado de catalanización, que no sirve absolutamente para nada que no sea derrochar y enojar a mucha gente que ya ni siquiera se atreve a quejarse. Y como sanedrín supremo, el Govern Balear al que en parte intentan replicar los consells insulares, que está resucitando las momias catalanistas e identitarias para colocar a su gente, que por lo visto no sirve para otra cosa útil a la sociedad. Observatorios y organismos prescindibles, solo rentables ideológicamente que no interesan más que a los beneficiados, como es el potenciado Instituto Ramón Llull o la continuidad del Institut d´Estudis Baleárics y otros muchos grupúsculos como el Consell de Juventut, Consell Económic i Social, Consell Social de la Llengua Catalana y una lista que se hace larga.

Ya no sabemos solucionar los problemas reales urgentes, coloquemos a nuestros forofos en plataformas inútiles que paga el contribuyente, ya exhausto y agobiado por los impuestos y tantos cambios exasperantes que solo obedecen a estrategia o venganzas de ideología pedestre.
Y encima la ecotasa, para recaudar dinero que será invertido en gastos como los expuestos. Que siga la orgía de gasto del Pacto de Progreso.

miércoles, diciembre 09, 2015

Los modernos vándalos


Está de moda entre los separatistas usar el prefijo ´neo´ para añadir un matiz subliminal de modernidad. Pero nada tiene de moderno reescribir el pasado, como estos institutos independentistas de la Nueva Historia de Cataluña, que reciben jugosas subvenciones de la Generalidad para distorsionar los hechos del pasado. Quieren ganar el futuro cambiando el pasado a su antojo, como estos neocomunistas de Podemos que quieren reescribir la guerra civil para ganarla 75 años después. No podrá ser. Poco futuro tiene ganarse el pasado, modificarlo y falsificar la narrativa histórica. Comunistas y nacionalistas son la cosa más rancia y decimonónica –en sentido literal– más casposa y estéril que aún subsiste en nuestro solar patrio. El primero solo ha creado dolor, cien millones de muertos y hambre por donde pasa. Y el nacionalismo es una reliquia tóxica del puro Romanticismo del siglo XIX. Pero mira tú, les funciona, mientras los gobiernos regionales suelten la pasta gansa. Miles de catalanistas viven de esta sopa boba. Arrinconando el español.
No crean que en Ibiza estamos a salvo, basta ver las candidaturas presentadas, la inmersión en la mayoría de los colegios, la recuperación de las leyes identitarias del Pacte y las publicaciones –siempre financiadas– en catalán estándard, o sea el barcelonés. Que casi nadie lee.
La misma Enciclopedia de Ibiza y Formentera está plagada de barbaridades de variado pelaje. Algunas se las he dicho personalmente al actual responsable, pero temo que en el próximo y último tomo no las corrijan. Las hay a cientos, pero causan espanto algunas como el uso sistemático del término compuesto ´Corona catalano-aragonesa´. Tal adefesio no ha existido nunca. También se le ocurrió a un neohistoriador (¡y político!) catalanista inventarse una Corona de Mallorca inexistente. Que yo sepa es la Corona de Aragón. En Baleares, ciertamente fuimos Reino, el Reino de Mallorca que nos incluía a los pitiusos. Cada cual es muy libre de tener las ideas que Dios y su razón le dé a entender. Pero jamás debieran proyectarse cuando se hace ciencia, cuando se hace Enciclopedia. La de Ibiza y Formentera ha quedado obsoleta en gran parte por no haber sabido filtrar esta rancia y tendenciosa ideología catalanista. ¿Hay en Ibiza algunos historiadores sensatos, ecuánimes, serios y preparados? Al menos ni uno solo ha denunciado públicamente estos disparates ilustrados.
Nos llevaría mucho tiempo leer críticamente estos más de doce tomos que engloban y pretenden explicarnos con rigor la totalidad de las islas de Ibiza y Formentera. Los profesionales debieran tomarse en serio su trabajo y fijarse dónde ha acabado Cataluña (y el proceso no ha concluido: acabará peor). En Ibiza no hemos de seguir a Cataluña en nada: ha demostrado siglo tras siglo que siempre toma la peor opción. Que se estrellen ellos, pero a nosotros que nos dejen en paz. Incluso los catalanistas de aquí se contagian de la ceguera catalana. A principios del siglo XX un exaltado catalanista ibicenco propuso derribar nuestras murallas renacentistas, quizás para seguir lo que se hizo en Barcelona. Hace unas semanas, otro catalanista ibicenco propuso derribar el monumento a nuestros corsarios. Antes de derribar lo ajeno construyan ustedes algo en positivo.
Más valdría que no perdieran el tiempo en intentar cambiar una historia que ni siquiera conocen. ¿Entonces qué quieren? Hacer política con el dinero y con los valores ajenos. Habrán observado que no he citado a nadie. Pero que no sirva de precedente.

sábado, agosto 15, 2015

´Tourist don´t go home´

No me asombran los disparates que van perpetrando los políticos como Ada Colau, ni siquiera la situación a la que se han desplomado los catalanes en general desde 1978. Suelo hacer la precisión entre catalanes y catalanistas, pero ya casi ha quedado obsoleta, ya que desde 1982 al menos ellos van votando a los catalanistas. ¿En 35 años no han tenido tiempo de votar a políticos no nacionalistas? Con los resultados a la vista por todo el mundo. De ser una región española de un alto nivel económico, superior a la media europea, y una capital que acogía a pintores y a escritores de talla mundial, ha pasado a ser un chiringuito sectario, arruinado y con dejes totalitarios, que están llenando de negativo asombro a la Unión Europea.
Y en estas que ha habido elecciones autonómicas y en las Baleares han vuelto a ganar las terminales mediáticas del catalanismo, el PPP (Pacto Progre de Perdedores). Tres legislaturas han gobernado y en las tres han dejado a las islas en una estado de quiebra y postración inigualables. Ya han vuelto. Ahora mucho peor, arrasando con la labor positiva en muchos campos del PP (Partido Popular) que puso sobre la mesa un intento de racionalidad y solo recibió pedradas, y no solo en sentido figurado. Han borrado del mapa la ley del funcionario, mediante la cual cualquier funcionario (médico, abogado, profesor, juez, policía) español podía ejercer en Baleares sin necesidad de conocer el catalán. Y además han consolidado la ilegal inmersión lingüística en los colegios. Y otras cosas.
El conseller de Cultura ya ha avisado que todo trabajo de investigación que se presente al premio ´8 de Agosto´ solo será admitido si es en catalán. Nada de español, el idioma oficial de Ibiza. Como esta, vendrán una tras otra en la labor de adoctrinamiento e imposición del catalán estándar, o sea, el barcelonés. El Instituto de Estudios Baleáricos ha quedado relegado para reengancharse al Ramon Lull, un núcleo de poder catalanista que usa el dinero de los baleáricos para... relegar la cultura de Baleares. Tiempo habrá para ir desgranando las cacicadas catalanistas de David Ribas, que va camino de superar al pastelero Marià Torres, Rafal, consejero del anterior Pacto de infausta memoria para la cultura ibicenca. No es la primera vez que lo digo: cada vez que Ibiza ha querido seguir las directrices de Cataluña, en Ibiza las cosas nos han ido de una forma catastrófica y lo digo con suavidad. Lo recuerdo con un fin concreto: ahora en Barcelona se las han dado en contra del turismo.
Lo de Cataluña ya está teniendo repercusiones en la prensa especializada internacional. Una cosa es estudiar los problemas creados por el turismo de masas –y yo lo hago casi cada semana– o por el turismo de cruceros y otra es enviar a las cuadrillas de descerebrados a pintarrajear las ciudades con pintadas contra los turistas, como está ocurriendo en Barcelona. Están creando una atmósfera rara contra el turista y esto tendrá consecuencias. En Ibiza no podemos caer en la trampa catalanista. Ellos son una calamidad para ellos mismos. Los ibicencos no somos catalanes. Somos fenicios. Nos comportamos de otra manera.Y haría muy bien el presidente Vicent Torres en controlar a sus monaguillos y no fomentar antiespañolismo ni, por supuesto, excluir a nadie de la política del Consell. Como han hecho, nada más empezar.

sábado, enero 18, 2014

Rotular en catalán ya no es obligatorio

Las agencias divulgan la noticia y sale publicada en la mayor parte de diarios digitales: el comercio balear solo estará obligado a rotular en una de las dos lenguas oficiales de las islas, catalán o castellano, y dependerá de la voluntad del empresario si incluye a ambas o alguna otra extranjera, según comunicó el conseller de Economía, Joaquín García, a los representantes del sector. Dicho de otra manera, la norma actualmente vigente, del año 2001, quedará eliminada en el nuevo articulado de la Ley de Comercio. Rotular en catalán ya no será obligatorio.
Por supuesto se eliminan las descaradas multas lingüísticas más propias de un país totalitario, como de hecho ocurre en Cataluña. Lo diré claramente: estamos ante otro gran acierto de Bauzá, que está destejiendo la pegajosa telaraña catalanista para controlar hasta el mínimo detalle la vida social y personal de los baleáricos. Los nacionalsocialistas isleños siguen casi al pie de la letra el proceso de catalanización y privación de libertades de Cataluña.
Si en Baleares no han podido ir más lejos es porque la ciudadanía, al ver el caos y la ruina generalizada creada por estos mediocres aprendices de brujo, les ha sacado del poder con una sonora patada en el trasero. Todavía pagaremos durante lustros con nuestros impuestos –cada vez más insoportables– las locuras y los desbarres generados por estos ecologistas, catalanistas y socialistas mesiánicos. Lo que hace Bauzá no es gran cosa, pero medidas como ésta, el TIL y la nueva ley de funcionariado –que permite contratar a funcionarios que hablen solo español– suponen un gran alivio y un retorno a la lógica y al sentido común. 
En otros apartados no tengo una opinión tan favorable, pero en este momento y en este asunto sí. Muy bien por el gobierno de Bauzá, que ha sabido salir indemne y con elegancia de una de las trampas catalanistas más burdas. 
En la ley de Comercio que aprobaron los socialistas (o lo que fueran) en 2001, se puso una vez más de manifiesto la capacidad de enredar nacionalista y el papanatismo del PP. Parece que con Bauzá, este partido ha tomado nota sobre la omnipresente mala fe que muestran los políticos progres a la hora de legislar para sacar ventaja en cualquier interpretación que en el futuro les pueda favorecer. Así, aquella ley decía que los comercios están obligados a poner sus rótulos y carteles informativos «al menos en catalán». Parece poca cosa, pero significa que hay que rotular siempre en catalán. No se podría usar un nombre en castellano solamente. Siempre el catalán. Obligatorio.
Es evidente que se lucieron los legisladores conservadores en este caso, como en tantos otros. Huelga decir que las multas oscilaban desde los 1.500 euros hasta los 60.000, si bien al ser desalojados del gobierno, los nacionalsocialistas no tuvieron tiempo de aplicar esta ley demencial y represora. Dentro de un mes esto habrá cambiado. Puede rotularse en el idioma que se quiera, siempre que se use uno oficial de España.

domingo, octubre 06, 2013

No impresionan

Rechazado en Diario de Ibiza

Este artículo no fue aceptado por la dirección del Diario de Ibiza, donde escribo desde 1972. De todas formas, creo oportuno hacer que llegue a mis lectores asiduos con esta explicación por si alguien lo busca en la hemeroteca del citado rotativo: no lo encontrará. Por otra parte, no creo que tenga mayor importancia.

No me ha impresionado en absoluto la que han llamado “la mayor manifestación de la democracia” en Baleares. Empezaron por 60, otros 70 y acabaron en cien mil manifestantes. Me habría impresionado si hubieran pedido la radioterapia para Ibiza desde el primer día de apertura del nuevo hospital.
Es cierto que este tipo de manifestaciones muy ideológicas, de corte político, son difíciles de valorar. El Partido Popular llegó a reunir más de un millón en Madrid, en tiempos en que el PP usó a las masas de ariete contra la demencial política de ZP (al vencer después en las urnas, el PP la continuaría, con todo el cinismo del mundo).
No sirve para nada la guerra de cifras. Y desde que hay facilidades de transporte, no vale ni la admiración ante la manifestación del 29-S, que reunió a miles de llegados de Barcelona, Bilbao y Madrid, entre otros puntos. Es el turismo-manifa.
Esto sirve para el bando opuesto, el día 12 de octubre se reúnen en la plaza Cataluña los catalanes que también se sienten españoles. Muchos españoles que se sienten también catalanes llegarán de todas partes de España para sumarse a este acto testimonial de la hispanidad.

¿Había 100.000 mallorquines manifestándose el 29-S en Palma de Mallorca? Ni de coña. Ni en sueños. Aparte de que se congregaron de todas partes de la isla, incluso de Ibiza (los más radicales o los que querían comprar lotería de Navidad), está perfectamente documentada la presencia activa y la ayuda económica desde el catalanismo continental. Los esbeltos y refinados rostros de Tardá, Carod Rovira y otros muchos decoraron las redes sociales durante los días previos y durante la manifestación.

Y es que el pancatalanismo ya no da más de sí en Catalonia. Siempre son los mismos y acabarán por canibalizarse. De hecho, ya muerden a Duran y hay guerras subterráneas entre ellos. Necesitan un Lebensraum, expandirse en las islas Baleares, que consideran propias -con la inestimable ayuda de algunos isleños encantados de entregar lo que no es suyo- al tiempo que descompresionan la atmósfera barcelonesa, donde el inconmensurable Junqueras ya ha declarado su afecto por España, al enterarse por quinta vez de la respuesta de la Unión Europea: Si Cataluña se segregara de España, quedaría automáticamente excluida de la UE y solo podría entrar cuando las ranas criasen pelo.

En todo este follón, lo de menos ya es la educación. La huelga de docentes ya ha caído en la órbita de los políticos y los sindicalistas. Pobres niños si han de regresar a la inmersión.

No será así. Si había 100.000 manifestantes, sumando catalanes e indígenas colonizados, hay que pensar que el PP obtuvo 195.000 votos. Que en Baleares hay casi 1.200.000 habitantes que no compran las puñetas reaccionarias catalanistas, que no conducen más que a la ruina, al fracaso escolar (un 39% en Baleares) y a la agitación. A mí, lo digo en serio, me impresiona más un fin de semana de agosto en Son Sant Joan: Esto es una movida fuerte. O en el aeropuerto de Ibiza. Pura adrenalina.

“Queremos una enseñanza pública de calidad”, piden los mismos profesores que la han hundido. Todos la queremos. ¿Y ustedes a qué están esperando? ¿Qué hicieron mientras gobernó el Pacte?  

@MarianoPlanells

miércoles, octubre 02, 2013

Bauzá, frente al frenesí pancatalanista


Destruir es mucho más fácil que construir, de ahí que finalmente el frenesí pancatalanista me haya movido a hacer algo que jamás se me habría ocurrido: defender la actitud de un presidente del Partido Popular. Mira tú por dónde.
Bauzá no necesita defensores, ya ha demostrado que lleva el gen de la resistencia desde el primer día en que le recibían en distintos pueblos mallorquines con caceroladas, empujones (más peligrosos que los de la librería Blanquerna de Madrid, tan interesadamente magnificados y publicitados por las terminales mediáticas del catalanismo) y agresiones.
Tengo publicadas en mis blogs (Ibiza Digital, por ejemplo) las fotos con las brechas abiertas en la cabeza de uno de sus guardaespaldas, en realidad salieron en toda la prensa nacional.
Desde aquel día, José Ramón Bauzá, tomó la medida de sus agresores. Creo que técnicamente es correcto el sustantivo ´agresor´, pues le agredieron en su honor, le insultaron, le zarandearon, le lanzaron objetos contundentes, difundieron infundios horrendos y un sinfín de barbaridades. Todo ello nacía de una agresividad que viene siempre del mismo punto: una izquierda radical impregnada de pancatalanismo, que por unos días abandonó el sentido lúdico que pudo observarse en la manifestación del 29-S.
Eran los mismos –y ni uno más– ayer que hoy, aquellos que se sintieron atacados por el pánico al legislar sobre la consideración del catalán, cuyo conocimiento pasaría a ser un mérito en vez de un requisito entre el funcionariado en algunos casos.
La intolerancia catalanista es conocida desde los años 30, así como algunos episodios de deriva hacia la violencia. Desde la Transición democrática se les ha acostumbrado a una dinámica irracional: sólo puede avanzarse hacia delante, siempre se gana, y por el camino hay que desbancar el español (¡en España!).
Así, cuando estos sociolingüistas, filólogos de catalán, sindicalistas, se reúnen en una comisión negociadora con el Govern, dan por sentado que sólo pueden salir ganando, jamás cederán. ¿Por qué? Porque «estamos inmersos en un proceso de liberación nacional frente a un enemigo opresor que nos priva de la libertad. Y por lo tanto, quien no nos dé la razón y el dinero es un facha». Suena a comedia bufa italiana. Pues es el pan de cada día.
Comprendo el cansancio de quien tenga que negociar con tales sujetos. Pero no es difícil. Solo hay que decirles la palabra ´no´ y ya quedan descolocados.
La palabra ´no´ la matizarán los políticos de la conselleria de Educación que han presentado un excelente proyecto en el TIL (mejorable en algunos aspectos). Pero no han de ceder en dejar consolidadas como lenguas vehiculares el español y las modalidades de Baleares. El inglés se implementará progresivamente.
Los mismos que se asustaron al ver en peligro su pequeña área de poder en el tema del funcionariado, se han encabritado ahora al ver que el odiado castellano (sí, muchos lo odian) regresaba para quedarse. Ellos quieren solo inmersión en catalán. Este es todo el problema. O sea, no hay ningún problema, sino ganas de agitar la calle para dinamitar a Bauzá y a su Govern. Pues no. Dispuso de mayoría absoluta, 195.000 votos, y esto sin poder contar con la divina ayuda de María del Mar ni los maullidos de Lluís Llach.
@MarianoPlanells

sábado, noviembre 17, 2012

Se desploma el catalán, pero el ruso se dispara


Ibiza y Formentera han de quedar al margen de las destructivas furias incendiarias catalanistas. Nosotros somos otra cosa y bien distinta. Somos fenicios. Foto quemando la bandera de la Unión Europea, después de haber quemado la española. Cuanto más lejos mejor de esa gente.

El aprendizaje del catalán se está desplomando en las escuela de idiomas de Palma, imagino que tras la aprobación de la reforma de la Ley de Función Pública y hasta me parece normal y sano. Que lo aprenda quien lo necesite o a quien le guste conocer el idioma, pero cada vez se hace más odiosa esta pulsión política de cambiar las necesidades y utilidades de la sociedad por una peligrosa ingeniería social que no conduce a ninguna parte, salvo a la dilapidación de recursos y en último caso a un totalitarismo político.
Por contra, la demanda de plazas para aprender ruso se han disparado, literalmente. Por algo será. Estos datos tendrían que hacer pensar a los testarudos mandarines del catalanismo: es inútil dilapidar recursos económicos e intelectuales en empresas que nadie demanda, aunque no admitirán estar equivocados, entre otras razones porque tendrían que explicar por que se han preparado a estos miles de licenciados en filología catalana. Es inexplicable si no es a la luz de una gran operación de pancatalanizar las islas. ¿No es obvio?
Conozco los manidos tópicos sentimentaloides, el disco rayado del recurso de la identidad y otras consignas que han dañado seriamente a dos generaciones de baleáricos y probablemente de catalanes. Allá ellos. Yo no compro esta mercancía, procuro no perder ni un minuto más de la cuenta en sus asuntos ni entro en polémicas vacías y obsesivas que sólo sirven para perder y hacer perder el tiempo.
Aconsejo a mis amigos que tengan hijos en edad de estudios que tomen buena nota del gran fracaso del catalanismo y usen sus recursos en estudios más provechosos, siempre con amplias miras, incluso geográficas. Un fracaso que se hará sangrante y muy penoso de aquí a los próximos años.
Pero ya se sabe aquello: caer en un error no es grave, lo grave es permanecer inmerso en él sin tomar medidas de rectificación. Siempre se está a tiempo de rectificar. O no.
Fíjense que de pronto, en los últimos años, ha entrado una prisa y unas ganas locas por estudiar idiomas. En términos generales, el chino, el alemán y el ruso son muy demandados en toda toda España. Me gustaría pensar que ello es debido a una toma de conciencia global: tenemos que abrirnos, trabajar fuera, aprender en distintos frentes y con varios idiomas. Pero me temo que este aumento de peticiones de matriculaciones en las escuelas de idiomas es debido, dicho con toda llaneza, a que en España no hay trabajo ni lo habrá en mucho tiempo y los jóvenes españoles más inquietos y más valientes quieren salir a trabajar fuera. Así de simple, así de crudo.
No debe extrañarnos que releguen el catalán en pro del ruso por ejemplo, y ya hablo de Baleares.
En la Escuela de Idiomas de Palma han visto asombrados pasar de 86 demandas de plazas en 2011 a 334, un aumento del 288%. El ruso llevaba diez años sin apenas despertar interés, pero ay, las visitas de turistas rusos ha levantado la liebre; el chino sigue boyante, el árabe a la baja y el catalán ha sufrido un auténtico desplome.
Aunque en Ibiza todavía no ha incidido con plenitud la llegada del turismo ruso. Pero ojo, está ahí, es potente y gasta mucho. Habrá que amortizar el puerto ¿no?

sábado, agosto 11, 2012

Nada contra el catalán, todo contra el castellano

Cuando el ibicenco otea el horizonte puede o podría ver  África, Mallorca o Valencia. Catalonia cae muy lejos. Cada vez más.

Mi artículo de hoy en Diario de Ibiza íntegramente reproducido:

Podría titular este articulito como la enfermiza obsesión contra el castellano o español. No estamos hablando de otra cosa, aunque otros opinadores hayan escrito lo contrario.
¿Puede imaginarse alguien lo que ocurriría si nuestro honorable Presidente Bauzá (honorable y tibio, esperamos mucho más de usted) hubiera hecho al catalán en Baleares lo que Artur Más ha hecho al castellano en Cataluña?
A pesar de tener al menos seis sentencias de los distintos tribunales supremos, se niega a aplicar la ley, violando flagrantemente la Constitución, una carta magna que por supuesto, por ésta y por otras razones ya ha quedado convertida en papel mojado.

¿Obsesión contra el catalán? Por Dios, al menos abandonen por un momento el escarnio. Pero es fácil predecir que todo el Estado ha quedado en un geométrico equilibrio inestable y cuando esto ocurre, la tensión acumulada y acumulable suele resolverse en forma de una ruptura o varias. Y a lo mejor hasta a mí me interesaría que aquellas regiones que no respeten la ley, el orden y la Constitución, abandonen el proyecto común y se dediquen a hacer su vida y a pagar sus propias facturas, pero este ya es otro tema.
¿A qué espera Catalonia a llevar a cabo un referendum? Nadie les va a decir nada. ¿Y a qué esperan los vascos? Ánimo, valientes.

En este contexto, el profesorado de Ibiza y Formentera nos avisa de que está a punto de llegar el Apocalipsis y que la muerte del idioma catalán está al caer. Miren, desde que ustedes lo defienden así, no me cabe ninguna duda, al catalán le quedan pocos años.
Antes de ustedes, el catalán ha durado mal que bien (como todos los idiomas) más de mil años. Lo mismo se puede decir del ibicenco, el idioma de Ibiza, aunque los profesores se enlacen servilmente a la bandera de una Comunidad vecina que es competencia directa de todos nuestros productos y de nuestros servicios. En el fondo del estanque dorado (otros lo llaman charco marrón) se vislumbra el quid de la cuestión: quieren más dinero, siempre piden lo mismo.
Mamá, pasta, más pasta.

Tengamos presente que hay muchos maestros que son una joya, sacrificados, buenos pedagogos, caritativos y próximos al alumnado. Pero no son la mayoría y a la hora de la verdad se encuentran con muchos problemas para enfrentarse a otros aprendices de manipuladores (algunos no son aprendices, ya tienen el grado de maestro) que son hábiles en el manejo del pesebre y las redes del descontento.
Porque digámoslo bien claro: José Ramón Bauzá no ha legislado nada contra el catalán y si lo hiciera me tendría enfrente. Ha legislado para cumplir y hacer cumplir nuestra Constitución, recuperando la condición de lengua oficial a la que oficialmente es nuestra lengua común en toda España, en todo el Estado.
Además lo ha hecho con gran timidez, tacto y respeto. Pero, ay amigos, ya tenemos a los coros y danzas de la agit-prop de la progresía, a los catalanistas y a otros que se aburren lanzando globitos y vendiendo camisetas (el merchandasing que mueven debe ser importante ¿ha estudiado esto la Conselleria?). Un día son verdes, otro día van de negro.
Todo es una gran comedia que, por cierto escenifican durante el curso escolar.

Una vez acabado el curso, han desaparecido los profes de nuestras calles. Espero que al menos demuestren la misma destreza a la hora de enseñar a los chicos -en catalán, español e inglés- con eficiencia, y que abandonemos de una vez los últimos lugares de toda España. Ya España es de los últimos de Europa, informe PISA. 

miércoles, abril 25, 2012

Topónimos y onomástica

Como no podía ser de otro modo, el Govern de Bauzá se ha visto obligado a dar un golpe de timón en algunos aspectos que enervan a la población. El tema de las lenguas, los topónimos o la onomástica es el que más comentarios levanta en el bar o en la prensa digital. La gente se implica, quizás porque se siente agredida por esta ingeniería social que pretende envolverlo todo de un modo totalitario. El tema estaba zanjado y lo seguiría estando si se aplicaran principios de buena fe, buena voluntad y tacto democrático. En una sociedad profunda y extensamente bilingüe desde hace siglos, yo diría que desde siempre, aunque no en el mismo nivel ni intensidad, no funcionará ninguna medida que ignore la presencia del otro.

Los catalanistas tienen una extraña manera de negociar: siempre quieren más. Ni siquiera les entra por la cabeza que en una negociación tengan que retroceder dos pasos para, algún día, volver a avanzar tres. Tan sencillo que hasta Mao lo entendía. Lo quieren todo, al momento y para siempre. No es exagerado el temor de quienes ven patente una hispanofobia y un antiespañolismo: ni una ni otro conducen a nada.
En realidad las historias que nos cuentan son un cuento chino. El catalán no desapareció porque sus habitantes lucharan ´bravamente´ contra la dictadura hasta el minuto final en que el dictador murió en la cama. No. El catalán no ha desaparecido porque se ha seguido hablando. Un idioma que se usa no desparece. Y la presión del español o castellano puede interactuar pero en principio no borra ningún idioma del mapa. 

Me parece un buen paso de Bauzá. El catalán es un mérito (¿por qué? dirán algunos, cada cual nace donde le nacen y esto no es mérito sino destino) y en muchos casos es un requisito, aunque esto se lo callan los catalanistas. 

Es más, los ayuntamientos han de poder decidir libremente cómo rotulan sus calles y cómo denominan a su pueblo. Si hubiera buena voluntad esto se pactaría y santas pascuas. Los pueblos de nombres de santos se pueden llamar de las dos maneras, y de hecho ocurre así.
Pero no parece muy acertado traducir Cala Vedella, Comte, etc. No solo esto, parece prudente respetar la ortografía catalana o en su caso la ibicenca. Pero a ver ¿quién es el guapo que traduciría Portinatx, es Vedrà, es Cubells, Buscastell? Ha de privar el sentido común, aflojar la crispación y no perder el tiempo en guerras que no nos llevan a nada. El otro también existe, hable español o alemán. Y convive con nosotros.

Ya sé que esta guerra no es privativa de Ibiza ni de Catalonia. En el Norte siguen empeñados en una cruzada parecida, pero yo pienso que podrían convivir perfectamente San Sebastián / Donostia o Mondragón / Arrasate o Fuenterrabía / Hondarribia, Orense / Ourense, etc.

Técnicamente no hay ningún problema. Culturalmente seríamos más ricos. Y humanamente viviríamos bastante más tranquilos. Por esto, me han gustado las medidas de Bauzá y la modificación de la ley de la Función Pública, aunque creo que se han quedado cortas.

sábado, febrero 25, 2012

Las batallitas del abuelo


La inteligente y hermosa vicepresidenta del Gobierno de España, Soraya Sáenz de Santamaría, respondíó a las insultantes palabras de Mas (ya saben, las «rayas rojas») con una confianzuda explicación: el Ejecutivo del PP apuesta por un bilingüismo «integrador y equilibrado» en aquellas comunidades autónomas que cuentan con lengua cooficial, tanto en el ámbito institucional como en el educativo.

Me gustan estas palabras conciliadoras, aunque son muchos los militantes del PP que no perdonan a Convergència i Unió aquellas maniobras para sacar al Partido Popular de la democracia española con un deleznable Pacte del Tinell (en Catalonia) y un ignominioso cordón sanitario entre la progredumbre mesetaria. Conductas totalitarias que no conviene olvidar nunca.

Pero bueno, si Soraya es feliz así al referirse a Galicia, Vascongadas, Catalonia, Valencia y Baleares yo también soy feliz. ¿Por qué hacerse mala sangre en un tema que está más claro que el agua y precisamente en un momento donde la mayoritaria mayoría de toda España (sumen UPyD y PP, por ejemplo) ha sido puesta en el poder por los votos de los españoles?

Por lo visto, en cuestiones identitarias, nacionalistas, sociales y culturales es muy importante la actitud, el talante. Precisamente, por no haber tenido un talante dialogante, equilibrado e integrador, los catalanistas sacaron el español de las aulas y todavía hoy no se pierde ocasión de perseguirlo y de discriminarlo con saña, hasta extremos patéticos y ridículos. Suelo publicar ejemplos semanalmente en mi blog Ibiza Digital, aunque intuyo que estos temas interesan poco a muy pocos y que aburren de una manera atroz.

Si los catalanistas de Baleares hubieran aplicado la ley de Normalización Lingüística con equilibrio, buena fe y equidad, hoy no estaríamos obligados a cambiar la Ley de la Función Pública, piedra angular a partir de la cual, el castellano recuperará el papel constitucional que le corresponde como lengua oficial en toda España. Ahora se quejan.

¿Qué digo, se quejan? Parece que ha llegado La fi del món, el Apocalipsis, la Guerra de las Galaxias. Quiá. Es una pose. No pasa de una simple y tímida tos de algunos que ya van (vamos) para abuelos. Repiten casi los mismos argumentos que yo (y muy pocos más) esgrimí en 1972 en las páginas del Diario para defender el derecho del catalán a ser enseñado y publicado. Lo mismo sigo defendiendo, pero... ¡también para el castellano! Que los hunos no prohiban a los hotros, como diría aquel protomártir de la España envilecida llamado Miguel de Unamuno.

No es «la agresión más grave contra el catalán» como ha dicho Gent per Formentera; los mismos que bien callaban cuando Franco estaba vivo no nos achaquen complicidades ni cobardías a quienes defendemos ambas lenguas; que nadie confunda el patriotismo español con un nacionalismo español, pues no se excluye ni se prohíbe a nadie, como ocurre en los idílicos oasis vasco-galaico-carolingio; es absurdo hablar de catalanofobia cuando los únicos que proscriben un idioma -el español o castellano- son las comunidades con lenguas regionales.

En fin, no añadáis razonamientos absurdos a lo que ha sido una conducta abusiva y, a ojos de hoy, injustificable. Así que lecciones de ética y de principios las menos posibles.

sábado, febrero 11, 2012

Sonríen, pero incumplen las sentencias

El nacionalsocialismo ya ha arruinado Catalonia y ahora quiere proyectar su proyecto demencial sobre las Baleares.

Sonríen y hacen como que no va con ellos: los catalanistas no van a cumplir las sentencias judiciales, al menos cinco –según la contabilidad desesperada del catedrático Francisco Caja–, mientras en paralelo Artur Mas no para de reprochar al gobierno de ZP los incumplimientos de acuerdos verbales.

Que no vaya una cosa por otra y en los dos casos ambos tienen razón: tanto Mas como Zapatero han incumplido. Pero tampoco se pueden poner en rango de igualdad unos acuerdos verbales sobre el tema que sea (casi siempre es sobre financiación, el catalanismo finalmente se resume en pedir más dinero, siempre más dinero) y una reiterada negativa a incumplir las sentencias de distintas instancias judiciales: Tribunal Superior de Justicia, Tribunal Supremo y Tribunal Constitucional, y esto sin contar otras instancias europeas, que si no han llegado ya llegarán.

Cataluña incumple las sentencias, obviando que el judicial es uno de los tres pilares del Estado de Derecho, es decir, al incumplir las sentencias están incumpliendo la Constitución.

Me hace gracia cuando leo a la media docena de catalanistas, «los abajo firmantes ibicencos» de siempre, inasequibles al desaliento, amenazar al proyecto de ley de reforma de la Ley de la Función Pública con una denuncia al Tribunal de Estrasburgo. ¿Contarán al alto Tribunal internacional que en Cataluña se niegan a cumplir las sentencias? ¿Si ustedes se burlan del poder judicial, por qué le piden amparo? ¿O sólo creen en las leyes cuando les son favorables? Como mínimo es tragicómico.

La táctica que emplean estos nacionalistas, adornados con un fuerte deje antiespañol y no poca hispanofobia, es la de negar la inmersión lingüística y acusar al PP de romper la paz social. Pues haberla hayla, de ahí las sentencias contumaces en su contra, las sentencias que dejan bien claro que la Generalitat (o en su caso el Govern balear) ha de poner los medios pertinentes para que el alumnado pueda escoger lengua vehicular, al menos entre el catalán y el castellano o español.

No lo hacen. Al contrario, el presidente de Cataluña se va a Madrid para avisarle a Rajoy de que existen unas líneas rojas que no se deben pisar y una de ellas es el actual modelo ilegal de educación. Es fácil entender que la única línea roja de un Estado de Derecho es la Ley, y la ley de leyes es la Constitución. Todo lo demás son inventos espurios que saldrán carísimos en dinero, en preparación y en futuro a los catalanes y al resto de españoles.

Los catalanistas, sean de Capdepera o de Sant Feliu de Guíxols, algún día entenderán que no se puede gobernar ni vivir en una sociedad donde nos movemos por anhelos vocativos y por bucles melancólicos que nos llevan a la ruina, dejando por el camino muchos estragos en la trama de afectos que nos une a todos los españoles.

Ignoro lo que le contestó Rajoy a Mas, pero su ministro de Educación Wert ha comentado que «vigilaría» el cumplimiento de las leyes en Catalonia, así en el cielo como en la tierra, lo cual ha alarmado a la consejera catalana Irene Rigau: «No hay reglamentos sobre esto».

Ya los habrá, se llama Alta Inspección del Estado y espero que UpyD vaya tomando fuerza. Aparte, ay, señora Rigau, un reglamento es innecesario ante la fuerza de las 5 sentencias. Es decir, ante la fuerza de la Constitución democrática y elegida libremente por todos los españoles, incluidos los catalanes.

Diario de Ibiza

miércoles, febrero 01, 2012

Vacas flacas

A lo largo de la primera quincena de enero ha bastado ir leyendo los resúmenes del año publicados en las páginas del Diario para tomar cumplida certeza de una cosa: vivimos en una sociedad subvencionada hasta lo indecible. Y me gustaría saber por qué. Esto no ocurre en casi ningún país civilizado, al menos en este nivel. El Estado y sus instituciones quizás puedan en un caso puntual copatrocinar un acto que pueda parecer interesante por sus valores culturales, sociales o promocionales. Pero que tengan que vivir los sindicatos, los asociaciones de empresarios, consorcios, empresas públicas de ignota procedencia, institutos, religiones, fondos de cooperación, y a saber cuántas cosas más, de un dinero sobrevenido y administrado alegremente por la Administración no me parece justo. Ni eficaz. Ésta ya dispone de un contingente de funcionarios y de empleados muy superiores a los que se pueden soportar. El dinero que el Gobierno nos detrae de nuestros bolsillos probablemente sería mejor invertido o ahorrado si nos dejara en paz. 

Lo que ocurre ahora es demencial por indigerible e insostenible. ¿Por qué tenemos que pagar con nuestros impuestos el presupuesto de las pymes o de las cafeterías o de los sindicatos o de las patronales? ¿O por qué tenemos que pagar por unas exposiciones que no interesan a nadie o para hacer un cine que apenas atrae ni a un solo espectador? ¿O para publicar libros vacuos, superfluos, en ediciones carísimas? Bastante hacen el Estado o las instituciones facilitando estudios, servicios e información al ciudadano. Todo el resto son michelines de grasa sobrante que nos salen carísimos, tanto que están esquilmando al ciudadano. El derroche (otra forma de corrupción) es irritante, cuando un alto porcentaje de ciudadanos apenas llega al día 14 de cada mes. 

Yo comprendo que es muy fácil tirar de la subvención. Leo las páginas del Diario y son varias las personas que en vez de trazar un plan de viabilidad o de actuación en sus colectivos (asociaciones, en general) se pasan media entrevista lamentando que el Consell o el Ayuntamiento les ha rebajado o retrasado las asignaciones presupuestarias. 

Que cada asociación se organice de acuerdo a un organigrama, que cobre cuotas a los socios y para ello que ofrezca servicios útiles para los asociados. Este lloriqueo ante las instituciones estaría bien en una sociedad socializada (por esto, no funciona el socialismo), pero no en una sociedad abierta. Especialmente voraces suelen ser los catalanistas o los satélites que orbitan por las proximidades de estos entes. En realidad, editoriales, prensa, institutos, plataformas, radios, tendrían que trabajar con su propio dinero, en igualdad de condiciones con los demás. No se entiende la subvención perpetrada por el Ayuntamiento –lo digo como un ejemplo entre muchos, hay varios, pero prefiero no dar nombres– al otorgar 38.000 euros al Institut d'Estudis Eivissencs para que imparta un determinado número de clases en catalán. ¿Por qué no se financian clases en castellano también en igualdad de condiciones? O mejor aún, ¿por qué los contribuyentes tenemos que financiar las clases a nadie, habiendo en todo caso ministerios, diputaciones, generalitats y consells para cada caso? ¿Cuándo va a cesar este derroche atroz que nos condena a la pobreza y a la incultura?

sábado, octubre 15, 2011

El ´broll´ mana, el ´uial´ absorbe

Los ibicencos de cierta edad tienen un mapa mental con los puntos negros donde pudieras encontrarte con un uial (ullal, en catalán normativo), encuentro que podría ser fatídico, como expliqué en mi anterior artículo.
El uial puede ser la puerta final, el ojal por donde el agua te arrastre en un remolino que te absorbe y te transporta Dios sabe dónde. Yo lo he oído desde niño, y quizás sea ésta una razón por la cual los ibicencos nunca, jamás, iban a bañarse a determinadas playas o calas de Ibiza. Yo no voy a nombrar ninguna, porque están en la mente de todos, y además el uial, por propia definición, aparece y desaparece como quiere, como los famosos ojos del río Guadiana.

Remarquemos aquí la segunda acepción de la palabra, o sea, el uial como laguito o charca con aguas emergentes del subsuelo. En las zonas pantanosas está sembrado, en las albuferas no hay otra cosa: las aguas descienden de las cordilleras y emergen formando lagos. Recuérdese el lago de Bañolas (ahora Banyoles), o la Albufera de Alcudia (Mallorca), o la de Valencia, zonas húmedas de incalculable valor ecológico y agrícola. O nuestro Estany Pudent (Formentera).

En la fantástica albufera valenciana hay más de 50 ojales censados. En el delta del Ebro hay al menos 40. En es Pujols (Formentera) había uno casi dentro del agua (Pozo de los Frailes). En es Pou des Lleó hay otro. En la bahía de Portmany, varios.
Obsérvese aquí una gran diferencia entre ambas acepciones. El idioma ibicenco, una vez más, es bien explícito y exuberante: para aquellas aguas que absorben hacia adentro en forma de remolino tenemos la palabra uial; pero para las aguas que salen de la tierra o del mar hacia afuera tenemos la palabra broll. ¿No es fantástico?

Por cierto, el voluntarioso José Luciano Ruiz ha recurrido a consultar libros catalanes para explicarse fenómenos ibicencos. No suele dar resultado ni en los hechos ni en el habla. ¡Qué pena que desaparezca el ibicenco!

Los ibicencos, al menos que yo sepa, no empleamos la palabra ullals para definir los incisivos. Decimos claus, clavos. Y es que por mucho que se irriten los ubicuos sociolingüistas catalanistas, Ibiza es un mundo aparte, los ibicencos somos distintos y hablamos de otra manera.
Y ciertamente, al menos hasta comienzos del siglo XXI, aquí predominaba nuestra herencia fenicia y cartaginesa, por supuesto sin obviar la gran impronta ibérica, romana, visigoda y de otros colonos musulmanes llegados del norte de África, incluso una cierta influencia catalana, mucho menor de lo que pretenden vendernos estos nuevos colonizadores del nordeste peninsular español. La colonización catalana fue muy tenue, a pesar de la opresiva imposición de la superestructura política y de la dependencia casi medieval del arzobispado de Tarragona. Fatal para Ibiza, por cierto, como también opina el catedrático Bartolomé Escandell y como dejó dicho en estas mismas páginas y en sus libros.

Lo cierto es que todo esto ya no importa. Todo el Estado de las Autonomías está en el aire, nos han arruinado entre unos y otros. Incluso los folletos turísticos se cuidarán mucho de hablar de los uials, o de las simas en nuestras cuevas, o de las medusas terribles. Y sin embargo hablamos todos los días de las discotecas y de los auténticos venenos asesinos como las drogas, que se consumen inconsciente y alegremente, verdaderos uials para muchos desavisados que ignoran el peligro que corren. Ojo.

miércoles, octubre 20, 2010

Un mundo de ultratumba


Todo acaba por llegar y quien no se cansa, alcanza. O sea, quien día pasa empuja un año. Los placeres y los días se van sucediendo inexorablemente y no pocas veces nos sorprenden y nos caen encima sin avisar.
Han pasado pocas semanas desde la marabunta insufrible de máquinas furiosas, de ruidos que todo lo llenan, de calores y humedad y han caído los primeros chaparrones. Algunas ventoleras presagian un otoño muy activo, que dejará paso a un invierno adornado con los temidos temporales de Levante.
Precisamente es en otoño cuando el fenicio siente renacer en el corazón de Ibiza las vibraciones más espirituales y sentidas. Miles de ibicencos se recogerán unos días recordando a sus difuntos y todavía los más ancianos revivirán algunas costumbres que se retrotraen a lo más profundo de nuestra historia, a tiempos fenicios.
El ibicenco anterior a la telebasura o incluso a la energía eléctrica vivía en un mundo de penumbras poblado de seres evanescentes que alimentaban su alma o litigaban con sus sentimientos. Cierto y tan demostrable es que solo hay que contemplar las pinturas de Goya, Velázquez, Caravaggio, etc., para entender que la Humanidad se ha pensado a sí misma durante miles de años sin luz eléctrica.
No hay que temer a la oscuridad. La penumbra suele ser fecunda y amansa a los fantasmas, que son hijos de tu propio cerebro. Toda la vida acontece sin luz eléctrica, que es un invento reciente.
¿Quién no recuerda la extraordinaria película ´Barry Lindon´? Se rodó toda con luces artesanas, candelas, hogueras, teas, candiles. Fue una fatigosa y minuciosa labor del equipo de Stanley Kubrick.
Los ibicencos no solo temían a los fantasmas, sino que los invocaban. Lo que en Todos los Santos es una convocatoria jubilosa, se transforma en invitación pesarosa el Día de Difuntos. Hoy se visita la tumba del cementerio, los creyentes rezan, los familiares desfilan delante de la lápida, dejan unas flores (o no), pero eso no era todo.
Antaño, la chiquillería de la casa se daba un festín con los nutricios frutos de otoño: castañas, avellanas, piñones, granadas... durante toda la noche que da paso al día de las almas de aquellos que ya se han ido, se dejaban los cacahuetes, y los granos sobre la mesa, las granadas desgranadas y la candela encendida para que pudieran comer las almas familiares. Esto es una clara reminiscencia espiritual y cultura del universo egipcio, como lo es la costumbre de guardar el luto de un fallecido dejando la barba sin afeitar durante 40 días o el uso de la prenda terrible, gruesa, penitente del capucho.
¿Comprenden por qué digo que existía una Ibiza riquísima en reminiscencias espirituales anteriores a la luz eléctrica? El cosmos fenicio era (y es) tan potente que ha pervivido hasta nuestros días. No tiene nada que ver con los escasos colonos catalanes que pudieron haber llegado a Ibiza. En cualquier caso, el pasmo ante el dolor de la ausencia y el temor ante el mundo de ultratumba son universales. El miedo hermana a los humanos y los ritos sirven para compartir y hacer llevadera la existencia. Fuera temores y desgranemos las granadas, que son un fruto que simboliza a Tanit.

miércoles, mayo 12, 2010

Miguel Siguán (1918-2010)


Había nacido en el 18, el año de la gripe, en Barcelona. A los 16 años ingresa en la facultad de Filosofía y Letras de manera que la guerra civil le truncó por la mitad la carrera, como a tantos españoles que sintieron como se abría el abismo bajo sus pies. Bajo sus pies y en Teruel, en cuyo frente luchó activamente.
Así que tuvo un despertar a la juventud repleto de emociones fuertes, como su exilio e ingreso en un campo de concentración. En Francia tendría ocasión de entrar en contacto con un magistral Piaget, la psicología industrial ya en Londres y otras corrientes avanzadas europeas.
Cuando regresa obtiene uno de sus doctorados en Madrid y puede al final volver a su ciudad natal para ocupar la cátedra de psicología de la Universidad de Barcelona.
Desde entonces sus trabajos académicos han sido constantes, así como sus publicaciones, la primera de ellas en 1952, cuando en Ibiza apenas comenzábamos a recuperarnos de la posguerra y volvían algunos de los elefantes que habían salido espantados por la guerra civil de 1936-1939.
Descubrió Ibiza en 1959 y solía pasar los veranos en su casa construida por Erwin Broner.
Como anécdota, aquel libro era 'Las pruebas proyectivas y el conocimiento de la personalidad individual'. Madrid. C.S.I.C., col. Monografías de Ciencia Moderna, 38. (116 pp.).
Desde ahí sus publicaciones (individuales o colectivas) se cuentan a cientos y uno de sus libros más recientes se leyó con mucha atención en varios países de Europa: 'España Plurilingüe'. Alianza Universidad. Madrid, 1992 (350 pp.)
Versión inglesa: Multilingual Spain. Swets & Zeitlinger. Amsterdam. 1993 (306 pag.). Y es fácil comprender que también tocó un tema vivo: 'Bilingüismo y lenguas en contacto'. Alianza Editorial. Madrid (368 pp.).
En uno de sus artículos más creativos ponía como ejemplo no a la Ibiza desconcertada de la inmersión lingüística en catalán, sino a la comunidad plurilingüe de San Carlos, y varios colegios internacionales como el de Morna. Ibiza podía ser –venía a decir– un ejemplo de integración a seguir.
Reproduje este artículo en mi Anuario, porque me gustó la tesis. De la misma forma que no me gustan las inmersiones en un sitio bilingüe como Ibiza. Incluso observo que en las notas de prensa pretenden echarle la culpa de la política de inmersión practicada por la Generalitat, según un modelo que importó de Quebec.
Miguel o Miquel, plurilingüe y bastante escamado con aventuras identitarias no puede ser declarado culpable, al menos no el único inductor, que en cualquier caso sólo explicó un modelo que tampoco en Canadá parece haber dado grandes frutos, aunque se supone que saldrá alguien diciendo que sí. Bueno. En cualquier caso no es uno de sus mejores éxitos.
Sinceramente, prefiero recordar a mi amigo en sus estudios de psicolingüística en la educación infantil multilingüe en situaciones de interculturalidad, abogando por el bilingüismo. Lástima que al final derivara hacia el modelo de inmersión lingüística.