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miércoles, mayo 09, 2018

Cómo luchar contra los tópicos

Yo comprendo que al Consell Insular le fastidia que las series y películas ubicadas en Ibiza sigan ofreciendo los tópicos de siempre en prime-time. De verdad, que les entiendo.
La última, titulada precisamente «Ibiza» cuando en realidad fue rodada en Croacia no ahorra tópicos: sexo, playas, música DJ, drogas, ruido, escándalo, hermosas modelos y mucho gay en perspectiva.
El fenicio cavila, ya se rasca la cabeza otra vez. ¿Es un buen sistema luchar contra los tópicos enfrentándose a los directores de cine y a las agencias de publicidad? La respuesta la tiene la misma palabra: tópico nos llega desde el griego clásico y significa lugar y la terminación -ikos. Es decir, relativo a un lugar. Por esto decimos que un tópico es «un lugar común», algo que se da por aceptado y entendido.
Por lo tanto, si queremos luchar contra los tópicos que están asfixiando el presente y el futuro de Ibiza es mejor no perder el tiempo luchando contra quienes los propagan de mil maneras, algunas muy imaginativas. La solución es fácil: hay que luchar contra la realidad, para ir cambiando, paso a paso, la madeja que nos ha liado a todos en un tópico sin sentido, en un lugar común que, por serlo, se nos puede arrebatar con cierta facilidad. Croacia es una de nuestras más directas competidoras y en el mismo terreno lo es Corfú, una isla que entre los británicos se conoce por la segunda Ibiza.
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Trailer Oficial


sábado, febrero 14, 2015

Revolución en los apellidos pitiusos


Después de los temporales inabordables y del gag tan rentable de Dani Rovira, toca un poco de sosiego y resignación para aceptar las cosas como son, no como nos gustaría que fueran. Nosotros también tenemos una repetición consanguínea tan densa como los vascos. Los mismos chistes, o casi los mismos chistes de la película ´Ocho apellidos vascos´ los podríamos trasladar a Ibiza y en nuestras relaciones con Formentera y Mallorca. Esto sí, tendríamos que usar un barco de pesca (de bou) más apropiado, pero incluso el vasco nos serviría, con Karra Elejalde como marinero pitiuso. Solo tendría que atemperar sus movimientos, tan bruscos, pausar sus nerviosos manotazos. En las islas no perdemos el tiempo en manotazos: gastan energía inútilmente. Y de esto nunca vamos sobrados, que el mar come mucho.
Tenemos también nuestros insistentes apellidos, que se resisten a desaparecer, pese a la avalancha anglosajona, berberisca, peninsular o china que ha disparado la población de las islas.
Según la estadística del Ibestat, organismo de la consejería de Economía y Competitividad (Gobierno de Baleares), el apellido campeón es Torres, o sea el más frecuente entre los residentes de Ibiza. Pero va seguido de muy cerca por Marí. O sea, que en estas islas de Bes, se combinan los Torres y Marí con los Marí y los Torres, convirtiéndose a menudo en Torres Torres y en Marí y Marí. No es un cachondeo. ¿Por qué usamos tanto los apodos, los alias, los motes en las Pitiusas? No es por otra cosa. De no ser así no nos distinguiríamos de ninguna manera.
Ya sé, ya sé: ¿dónde están los garcías y lópez y gutiérrez? Están, están. De hecho García avanza con fuerza y velocidad –como ocurre en Cataluña, donde es el apellido más abundante– demostrando que desde mediados de los años Sesenta nuestras islas han recibido una generosa aportación genética de Iberia.
Siguen los Tur, Ribas y Costa. Y esto va a rachas. Hubo un tiempo en que en el Consell podías saltar de Marí en Marí apoyándote en un Costa o en dos o a la inversa. Faltan muchos apellidos. Para empezar, los míos Planells y Cardona (Tur y Costa también son míos). ¿Y dónde está Serra, en las abundantes sierras de Ibiza? Los rojos Roig, los Escandell, los Prats, etc.
Planells, muy escaso, está ya en la sala de cuidados intensivos, casi tan perdido como el sonoro y hermoso apellido castellano Villangómez (un pueblito minúsculo de Burgos de 300 habitantes) que en la isla ha quedado en náufrago varado. Ignoro su relevancia numérica en Burgos y otras partes.
Un ejercicio muy curioso es consultar las guías telefónicas desde los años 60 o desde que se empezaron a editar. En los últimos años se observa una fuerte presencia de apellidos marroquíes, ingleses, alemanes, rumanos y muchísimos españoles continentales. Solo sirve a título indicativo por su sesgo evidente: no todo el mundo tiene teléfono o no lo tiene registrado o no quiere que se publique su nombre.
No sé si esto es una revolución, pero desde luego sí es una convulsión en el magma demográfico. Será para bien.

miércoles, febrero 11, 2015

Ocho apellidos ibicencos


El mismo día que el Diario publicaba los ocho apellidos más comunes de Ibiza, el actor Dani Rovira pedía disculpas a los ibicencos por un chiste sobre Ibiza en la entrega de los premios Goya. Si yo fuera hotelero de Ibiza invitaría al actor cómico Dani Rovira todo un año de vacaciones pagadas en mi hotel. Se lo merece. En uno de los programas más vistos de todo el año, en una hora punta y en la cadena de más audiencia en estos momentos ha dedicado más de dos minutos a la isla de Ibiza.
Me hubiera gustado ver el mohín de cabreo de José Ramón Bauzá y de los hoteleros mallorquines al ver el programa en directo. Los mallorquines llevan años cavilando para discernir cómo diablos consigue Ibiza estas inyecciones de publicidad en vena totalmente gratis, ellos que todavía andan apoyándose en el pobre Joan Miró, un pintor catalán que jamás se sintió mallorquín, como punto fuerte en su promoción exterior.
Ibiza puede permitirse el lujo de reinventarse toda la historia contemporánea, al menos la pequeña historia boba de nuestros días apacibles. Los catalanistas han pretendido hacer lo mismo, reinventar toda su historia, pero nadie les hace el menor caso cuando no son el hazmerreír del globo terráqueo. No les funciona allá ni les funciona tampoco cuando lo han pretendido hacer en Ibiza, con la Enciclopedia de Ibiza o en artículos de prensa. Incluso en el mundo parcelado y jerarquizado de la Educación no les funciona. Su grandilocuencia aburre más que asusta.
Pero la isla de Ibiza ha conseguido proyectar una realidad paralela, un mundo de ensoñaciones, donde los ibicencos son los primeros en reírse de sí mismos, aunque todavía quedan algunos mediocres que han quedado como el somatén de nuestras inveteradas esencias. No olvidemos que la Ibiza oficial ha sido siempre explicada, escrita y descrita por curas. Por sacerdotes de la vieja guardia.
La vida cotidiana, casi callejeante, transcurre a su manera dentro de unas fantasiosos límites de locura comedida. Solo Ibiza pudo tener una princesa del pueblo, sabiendo, como sabía todo el mundo, que era una excéntrica dama serbia, pero que no tenía nada de aristocrática. Pues ella iba por el Madrid ministerial como Pedro por su casa. Incluso en Ibiza fue el brazo derecho de algunos importantes valores de la derecha paleta pero ambiciosa.
Ay, Dani Rovira, qué bien ha entendido Ibiza, esta Ibiza Matrix que no responde a ninguna Ibiza existente: Ni Guti, ni amnesias, ni pastillas, ni clubbers, ni los precios agosteños, ni los pocholos catatónicos con su caravana, ni Paris Hilton, ni leches en vinagre: estos no son de Ibiza, no son Ibiza ni entienden nada de Ibiza: son los medios que emplean los reporteros de la telebasura para llenar sus programas mesetarios.
Pero la publicidad que ha hecho a los mercaderes de la Ibiza veraniega es impagable. No hay dinero para pagar esto. Lo único que no me ha gustado es que Dani Rovira, al día siguiente de la gala de los Goya pidiera disculpas a los ibicencos. Yo encantado de que pongas a parir a este zoo. La chusma pasará, pero la catedral y las murallas permanecerán. Los fenicios permaneceremos.
Algarrobos al poder.

sábado, mayo 17, 2014

Barbet Schroeder vuelve a casa






El creador siempre vuelve al lugar del crimen, o al lugar donde alcanzó un clímax singular en su ópera prima, y esta fue ´More´. Y si además es cierto que su madre vive en la isla –cosa que yo ignoraba– es comprensible su revisión autobiográfica y un regreso a los orígenes. Entiéndanme en sentido amplio. Barbet Schroeder tiene grandes fundamentos en su vida profesional, con una sólida formación en lo mejor del cine francés del siglo XX, es decir, tiene una gramática propia formalizada. Además tiene una fecunda experiencia como director y como productor. Y por si fuera poco, conoce la industria del cine en Europa y en Estados Unidos. Y 73 años, una edad magistral.
Y sin embargo, el creador regresa al lugar donde rodó ´More´, una obra que le catapultó al mundo, con una polémica tras otra, con ataques de la censura y con un reguero de críticas. Ha vuelto a una islita entonces todavía olvidada que sólo llevaba diez años con una pista aeroportuaria abierta al turismo internacional. Acabo de verla otra vez. Está en Youtube, al alcance de todos: (http://www.youtube.com
/watch?v=ZSVemwIGykk). Como siempre, uno teme que la cinta haya quedado desfasada, pero no, he resistido las casi dos horas con placer y todavía me pregunto el porqué. La historia ya es conocida, pero se la resumiré sin destriparla: un joven alemán licenciado en matemáticas decide quemar todos los puentes y escaparse a Fez (Marruecos). En autoestop llega a París donde queda hechizado por una delgada rubia americana (la actriz Mimsi Farmer). Quedan en Ibiza en casa de un nazi (un nazi nunca es ex y los escondidos en Ibiza todavía menos) Y aquí comienza propiamente el drama. No les cuento más.
A los ibicencos nos extrañan los saltos de imágenes y de paisajes, pero hay que entenderlo, la película iba dirigida a todo el mundo y consiguió su objetivo.
La interpretación de los actores es muy pasable, la selección de paisajes es inteligente y acertada, y ahora voy a decir dos factores que continúan fortaleciendo este metraje: la fotografía del maestro Néstor Almendros y la música, de Pink Floyd, un álbum memorable. Ahora mismo lo tengo de fondo. Soberbio. Muchos ibicencos de la época quedaron horrorizados cuando vieron Ibiza imbricada en la historia de sexo y drogas, una riada de drogas que casi aburre, pero en la época fascinó a la audiencia. Sale el todo Ibiza, las terrazas, los caretos, las costumbres, el cuelgue cósmico que condujo a muchos al suicidio. Y el film se sostiene, 46 años después.
Felicito a Barbet Schroeder y espero que en esta nueva incursión su pulso no se haya reblandecido. Me gustaría conocerlo para contarle unas cuantas cosas. Y a quienes me leen, si tienen alguna opinión, consulta o crítica, les invito a usar mi Twitter. En un simple folio no se puede expresar todo. Aquella película, lejos de dañar Ibiza, la potenció aún más y la base argumental no exageró en absoluto. La droga vino a Ibiza para quedarse, como ´More´.

sábado, febrero 23, 2013

Los que no vinieron a Ibiza



Cuando en los años setenta encontraba algún nombre que hubiera visitado la isla, me ponía muy contento y solía publicarlo. ¿Qué otra cosa cabe en una mente juvenil que todavía creía en el efecto llamada y en la impregnación de la imagen?
Muchas de estas estancias eran breves visitas, a veces de uno o dos días, o mejor dicho, noches, porque venían a Ibiza precisamente por su cualidad de tierra incógnita, exenta de animales ponzoñosos como los paparazzi o las cámaras de la telebasura. La noche de Ibiza esconde grandes juergas con ninfas o con efebos y cascadas de alcohol destilado.
Diez años después, con la apertura del KU y el auge creciente del Pachá y Amnesia, las celebrities, socialités (VIPS les llamábamos entonces, very important person), los famosos llovieron del cielo, caían en manadas. En realidad había alguien que se encargaba de mandarlos para acá. Ahora, gente muy rica pero sin ningún peso específico, como Paris Hilton, van locos por dejarse fotografiar en la isla. O iban, porque suelen ser muy caprichosos.
Bueno, la lista de los que han visitado la isla sería enorme, pero intrascendente: gente banal, que usa la isla como trasfondo de moda, nombres huecos que no aportan nada a la humanidad, como no sea su belleza o sus millones.
Hoy, algunos periodistas, quizás arrastrados por esta vorágine onomástica y la embriaguez de la orgía de oropeles y piel bronceada, añaden a los visitantes con una facilidad pasmosa. Y lo que es peor, con efecto retroactivo.
Uno de mis juegos preferidos durante un tiempo, fue hacer una lista de artistas fallecidos antes de llegar a los 40 años: una barbaridad, una lista sin fin. Ahora voy a comenzar otro juego: ¿qué famosos no han estado ni visitado la isla?
Que yo sepa, claro, se admiten réplicas. Ni Jaime I El Conquistador, el Rei dom Jaume, ni su codicioso obispo Guillem de Montgrí estuvieron jamás. Menos probable aún es el pensador, científico, visionario Nostradamus, a quien algunos hippies macrobióticos y perroflautas mediterráneos atribuyen una profecía según la cual Ibiza queda exenta cuando llegue el fin del mundo. Ibiza, excedente de cupo, seguirá adelante, con sus discotecas y sus serpientes. La promoción turística en manos de Nostradamus, escribí en este Diario de Ibiza.
Ahora casi el mismo día me preguntan por Salvador Dalí, David Allen y Kevin Ayers. Estos dos últimos pasaron etapas largas en Deyá (Deià), Mallorca. Sin duda visitaron Ibiza, como otros tantos músicos, pero su sitio estaba en la isla hermana.
Dalí jamás estuvo en Ibiza, ni le interesaba lo más mínimo. La confusión quizás venga por las fotos del norteamericano Tony Keeler, que sí conoció al pintor español refugiado en Cadaqués. Yo mismo publiqué aquellas fotos en mi revista de imagen Ibiza In, por lo que deduzco que nace de ahí su confusión.

miércoles, febrero 09, 2011

La isla de Babel

La trayectoria vital y profesional de Raelle Tucker me ha impresionado, en parte porque yo no sigo estas series de licántropos y no la conocía de Ibiza en sus años dorados en Las Dalias y otros sitios. Para mí es una novedad.

Hoy es una de las escritoras guionistas del equipo HBO de Allan Ball, el gran productor de ´True blood´ (´Sangre Fresca´), una serie que arrasa en Estados Unidos y ya va por la cuarta temporada, al menos. Una serie de vampiros que entusiasma.

Raelle escribió en la pasada temporada los episodios ´Cold Ground´, ´You´ll Be the Death of Me´, pero antes ya había escrito ´Scratches´ y ´Release Me´.

Pero Raelle es mucho más que esto, como puede comprobar quien busque en Wikipedia en.wikipedia.org/wiki/Raelle_Tucker. Su popularidad en estos momentos es muy remarcable.

Nacida en Nuevo México (EE.UU.), viajó a México, Londres, Grecia y vivió en una comunidad hippie de Hollywood. Cuando ganó el republicano Ronald Reagan, su madre –que conocía la Ibiza de los años 70– no dudó en salir huyendo y regresó a Ibiza cuando su hija tenía 7 años. Una edad perfecta que le permitió crecer rodeada de amigos de varias razas y lenguas distintas.

Desde muy niña escribe poesía y cuentos, incluso una novela. Esta es su vocación. Cuenta cómo hizo algunas obras que se escenificaron en Las Dalias. No me extraña, el lugar es idóneo para estas mezclas, la isla de Babel, y por eso llamó tanto la atención al psicolingüista Miguel Siguán.

Pero tuvo la energía, la clarividencia y seguramente el asesoramiento de salir de Ibiza en un momento en el que ya había tocado techo. Ahora leo cómo se lo cuenta a L. Tur y me maravillo de su concisión y claridad de ideas. ¿Puedo reproducir el parrafito?

«Me mudé a Los Angeles cuando tenía diecisiete años. Hubo muchas razones, pero mi mayor motivación fue la ambición. Mis obras funcionaban en el teatro de Las Dalias pero me di cuenta de que no podía ir más allá. Tenía grandes sueños, como escribir guiones de cine y televisión, que en aquel momento parecía un cuento de hadas porque acababa de dejar el instituto y no conocía a nadie en Hollywood. Sabía que no podía quedarme allí. Veía lo que pasaba a muchos adolescentes en aquella época: estaban colocados 24 horas al día, querían hacer algo con su vida pero no sabían por donde empezar. Tenían pocos estudios y poquísimas oportunidades. Estaban arropados por un lugar precioso y seguro. Les aterraba la idea de tener que sobrevivir fuera de allí. Yo también estaba asustada».

Más precisión es imposible y he coincidido con ella cuantas veces me han consultado algunos jóvenes que buscaban salidas en los estudioso en el trabajo. Mi respuesta es siempre: vete, sal de la isla. A volver siempre estarás a tiempo. Ibiza, será dorada, pero es una jaula. Me ha encantado Raelle.

sábado, enero 29, 2011

Bien en la televisión, mal en el cine






Todos nos hemos preguntado alguna vez por qué no se ha rodado ninguna gran película (buenas sí, menos de media docena) sobre Ibiza. Pienso que el error estriba en querer meter a la propia Ibiza como protagonista y como toda actriz excesivamente bella acaba resultando contraproducente, pues la bella se come a la actriz. Habrá pocas excepciones. Ibiza es excesivamente bella para atraparla, ponerla en segundo plano de fondo y narrar una ficción sobrepuesta. Nadie lo ha logrado, que yo sepa.

Quien más se aproxima, quizás el único, sea el documentalista (pero ya no es ficción) Allan King, un canadiense de prestigio que yo intuyo vino en la misma época que Rolph Blakstad. Me gustaría que alguien me facilitara el acceso a este documental (a mi e-mail en mi blog o en Facebook).

También se aproxima Barbet Schroeder en ´More´ sin que yo pretenda pontificar. El resto... tendrán aspectos muy excitantes, como el Elmyr bribonzuelo de ´Fake´; o aspectos admirables, como la aportación de estos grandes fotógrafos, Néstor Almendros, un español que vivió en Cuba que quedó prendado de Ibiza y no lo quiso disimular, o Michael Ballhaus, un director de fotografía de referencia. O nos podrá gustar el material elaborado por el contumaz Rovira Beleta, de Summers, José María Forqué o de los hermanos Balcázar (¿tienes apuntado a Alfonso Balcázar?), en fin, podemos loar distintas caras del poliedro, pero son apuntes parciales que no son moco de pavo, pero son eso, pinceladas sueltas.

Siempre he pensado que Ibiza ha tenido muy mala suerte con las películas rodadas aquí. Por una vez que teníamos una historia estremecedora entre las manos y que a mí me impresionó mucho en el libro y después en la película (mejor en inglés con el acento neozelandés, londinense, etc.) van y la ruedan en las costas de Cataluña, en concreto en el Port de la Selva: ´Un ángel en mi mesa´.

Esta es otra, muchos directores de cine saben que no se puede rodar durante el verano, y en invierno temen el aislamiento y la falta de vuelos, entre otras cosas. Así de simple. Desesperante.Todo esto no lo digo para enfriar el entusiasmo de Enrique Villalonga, que colecciona todas estas cosas, sino para aportarle otro punto de vista. Ya sabrá él como cribar todo el material, de hecho ya lo sabe ahora. En 1972 Valerio Lazarov, en pleno apogeo por el empleo del zoom en TVE, vino a Ibiza a rodar ´360º en torno a Peret´. Yo le ayudé un poco, pero al segundo día ya estaba de muy mal humor por los problemas de logística y me dijo: «En Ibiza no hay manera de rodar nada. Nunca más volveré a rodar aquí». Creo que así lo hizo, aunque diez años después nos vimos, pero de copas en KU.

Sin embargo, Ibiza ha tenido un éxito atronador, demasiado para mi gusto, en el formato televisivo, sección telebasura, quizás porque se han olvidado de Ibiza de una vez y persiguen a Belén Esteban o a Lapique. No sé qué ha sido peor, si el fracaso en el cine o el éxito en la televisión.

miércoles, enero 26, 2011

Cine en Ibiza, más porno que grano




Berlanga y Bardem no conocían Ibiza y escribieron un guión, ´Cerco de ira´, y se atrevieron incluso a comenzar el rodaje de una película. Al menos ellos admiten su ignorancia. No cuajó el proyecto, pero da igual, Ibiza ha malogrado muchos proyectos imposibles.

A lo largo de mis 35 años de periodista en la isla (aparte de otros muchos sitios) he aprendido que los libros y los discos se dividen en dos grandes grupos: los realizados y una gran mayoría que sólo nacen en la imaginación febril de los afincados que se pasan la vida hablando de su «próxima» novela, la cual nunca llegan a escribir.

Me ha gustado mucho el ánimo coleccionista del director Enrique Villalonga. Yo hice lo mismo que él cuando pude sostener un alquiler fijo de un apartamento: comencé a archivar catálogos, cartulinas, fotos, libros, discos y videos, pinturas y enseguida vi que eso llenaba de asombro a muchos amigos. ¿Sirve para algo todo eso? En realidad no, pero para escribir con valores nutricios se tienen que ofrecer ideas expuestas según una tesis y maquilladas con los datos, la historia y la confrontación necesarios.

¿Cómo se puede escribir sin un poco de archivo? Es imposible y, además, si expones las cosas con criterio en un sitio pequeño como Ibiza te comerían crudo si no las avalaras con documentación.

´Los secretos de una isla de cine´, se titula el reportaje de Laura Ferrer Arambarri con Enrique Villalonga, que he leído con fruición y con bastante envidia, porque el ir descubriendo cosas nuevas ofrece un placer enorme al coleccionista.

Seguro que Enrique disfruta cuando descubre una nueva pieza. Imagino que podría ofrecer unas 500 películas si contamos los cortos, los documentales y las películas, además de la fabricación del cine porno.

Yo escribí un artículo sobre eso: en Ibiza existía una productora de revistas porno y de videos. ¿Cuántas rodarían al mes? ¿Tres, doce? Al final, aquel alemán se trasladó a Mallorca porque en Ibiza tenía muchos problemas. Normal, eso lo sabemos todos. 

Cuando haya pasado la etapa de efervescencia inicial, llegará la selección. Por eso decía que le envidiaba: el placer de ir encontrando nuevos rodajes no tiene parangón. A mí me pasó con el arte, porque en el cine no encontré suficiente material. Y al final, uno hace una criba rigurosa.

Por ejemplo, en el arte yo llegué a manejar más de dos mil nombres de artistas. Pero, ay amigo, comencé a ser exigente y a rebajarlo. El arte en Ibiza comienza más o menos en 1900 y hasta hoy no creo que haya más de 50 artistas que resistieran una selección exigente. O menos.

Con el cine me pasó lo mismo. Yo mismo anduve culebreando por ahí, haciendo de extra y estas tonterías en tres o cuatro pelis, pero tengo que admitir que Ibiza ha tenido muy mala suerte con el cine. 

´More´, de Barbet Schroeder, ´Fake´, de Orson Welles y ´Un ángel en mi mesa´, de Janet Frame (rodada en Port de la Selva) y.... y.... mmmm... seguiré pensando.

miércoles, septiembre 15, 2010

Animar el bosque para salvar Ibiza



Wenceslao Fernández Flórez fue un narrador gallego, autor de unos cuarenta libros. Como nació en 1885 en La Coruña puede decirse que vivió la parte más creativa de su vida bajo el franquismo, lo cual no le impidió desarrollar un demostrado talento y unas dotes de humor y para la sátira dignas de elogio. Una de sus obras, no precisamente de las más conocidas, es 'El bosque animado', de la cual se han hecho al menos tres adaptaciones para el cine. Memorable en mi opinión la de José Luis Cuerda (1987) con ayuda del zumbón Rafael Azcona. Cada vez que pienso en los bosques de mi infancia me viene a la memoria esta película, con sus personajes entrañables, pobres, ricos, desalmados, pícaros, agricultores, comadronas, niños... toda la vida transcurría cerca y dentro de los bosques. Ni siquiera eran temibles en nuestra infancia, más bien acogedores, eso sí tomando las prevenciones necesarias para no perderse o mejor para no desorientarse. La novela es tierna, es amable y es triste quizás porque la escribió en 1943 en unos años atroces donde –en Ibiza y en toda España– se llegó a pasar hambre.
Recuerdo al pobre Alfredo Landa, cansado de ser bueno, que decide convertirse en un salteador, Fendetiestas, pero no lo consigue porque todo el mundo le reconoce, le riñe y le da una limosna o algo parecido. Pero ¿cuál es el trasfondo que me quedó grabado? Eso, que el bosque estaba vivo porque estaba habitado, y ahora me refiero a Ibiza. No sólo daba cobijo a toda suerte de pájaros, sino a las ginetas, las martas, las liebres (y algún conejo doméstico asilvestrado), perdices, erizos, cabras, gatos, perros y un sinfín de lagartijas y otros bichejos.
Los bosques de Ibiza no sufrían incendios y paradójicamente del bosque sobresalían fumarolas, porque estaban habitados en una medida humana, por caminantes y carros que acarreaban leña o carbón, o simplemente iban de paso de una casa a la otra. El bosque era de propiedad privada pero en cualquier caso era de uso público. No me consta que el dueño negara que un payés se hiciera una sitja (silo de carbón vegetal) para su uso o incluso vendiendo el sobrante. Es posible que el dueño se alegrara de que alguien esponjara un poco tanta vegetación.
No es que unas decenas de payeses haciendo carbón vayan a salvar ahora a la isla, ni tampoco unos rebaños de cien cabras. Pero por ahí está la solución, una de tantas soluciones. Y ello es así porque el bosque es generoso y estas cantidades colosales de biomasa podrían rentabilizarse, creando cientos y quizás miles de puestos de trabajo. Ya sé que no es lo mismo que trabajar de guapo en una discoteca, pero a la larga sería más divertido y más productivo para todos.
Me refiero por una parte a talar la madera y organizar una estructura para conseguir carbón de pino, pero por otra usar directamente la biomasa residual seca para conseguir energía. No hace falta lanzarse como locos ahora a encargar informes millonarios, para darse cuenta de que Ibiza no tiene pozos de petróleo, pero tiene montañas enteras llenas de masa vegetal que es energía pura.
¿He dicho mil empleos creados desde la nada? Pueden multiplicarlo por dos si se consiguiera cerrar el ciclo, es decir, reforestar, cortar y reconvertir. Por ejemplo.

miércoles, mayo 05, 2010

Un ruiseñor en cada higuera


Entrevistar o conversar con Sandy (Sandy's bar) fue una auténtica lección magistral de historia de la moderna Ibiza, sus elefantes, afincados, de teatro, literatura, botánica o ornitología. Lo combinaba todo con una pasión no exenta de detalles minuciosos y eruditos haciendo alarde de una memoria excelente.
Después de mi artículo algunos se han interesado por aquella Santa Eulalia, donde no todo fue bueno. De hecho, la villa de Xarc se hizo tristemente famosa por una cacería de hippies ejecutada por la Guardia Civil en los años 60. No fue para tanto, pero al salir en la BBC de Londres en un espacio puntero, alcanzó una dimensión magnificada en todo el planeta, cuando en Estados Unidos había persecuciones mucho peores casi cada semana. Incluso el novelista Graham Greene incorporó la noticia en una de sus novelas de trama sudamericana. Cuando lo encontré sin esperarlo me entró la risa.
El bar Sandy cumplió una función comunicativa constante, uniendo sin aristas a los tránsfugas del Vietnam (recuerdo a Mikel, el hombre de metal, no tránsfuga sino damnificado de guerra) con los escritores, artistas y los propios ibicencos. En aquellos años fue una misión importante.
Pero Santa Eulalia, seguramente el pueblo más conservador de Ibiza, en una isla donde conservador lo es casi todo el mundo, se sacudió aquella triste y violenta noticia, de modo que gran parte de los hippies residuales se iban decantando por las campiñas de San Carlos, San Miguel y de Santa Eulalia. Artistas plásticos como Hans Hinterreiter, Erwin Bechtold, Blakstad y otro centenar largo se quedaron en sus casas de la zona.
Fernando Rey y su esposa Mabel Karr, la numerosa familia de los Molina, los pilotos de fórmula 1 Niki Lauda o Graham Hill, la actriz Diana Rigg o el actor Therry Thomas se reunían de una forma o de otra en el Sandys. Se llegó a formar un grupo humano impresionante, aunque como es natural no siempre coincidieron todos ni todos fueron amigos.
Susan tenía su galería, Helga también (El Mensajero). Denholm Elliott, Laurence Olivier podían charlar durante horas con Howard Sackler (´La gran esperanza blanca' , 'Tiburón') o con el poeta y músico de King Crimson Peter Sinfield o con Robin Maugham, el sobrino del gran escritor Somerset. La pareja formada por Nina & Frederick (hasta que se separaron) también se hicieron fijos del Sandy´s. Pero la lista es mucho más extensa, mucho más desde 1958 (aunque algunos llegaron mucho antes).
Guardo las páginas manuscritas de mis charlas con Sandy. La lista de famosos impresiona, pero no tiene ningún interés más allá de la anécdota. Reuní en mi 'Ibiza, la senda de los elefantes' a algunos de aquellos creadores. No todos.
Ahora, veo que lo que más me aportó fueron sus charlas sobre la botánica de Ibiza, su admiración por las cunetas ibicencas repletas de asfódelos (a mí me gusta escribirlo sin acento esdrújulo) o gamones o la recurrente memoria de Sandy sobre la proliferación de pájaros: jilgueros, tordos, gorriones, pero sobre todo de ruiseñores.
Eran tiempos en que las higueras, todas las higueras tenían su ruiseñor.

sábado, noviembre 28, 2009

Nostradamus en Ibiza


No me gustaría que de éste ni de mi anterior artículo pudiera desprenderse que Nostradamus (1503-1566) no estuvo en Ibiza. Era occitano, del sur de Francia y cuando le quemaron la casa y tuvo serios problemas se volatilizó en el aire. Hay quien dice que viajó por el Mediterráneo. Si hoy es complicado, imaginemos en el siglo XVI, con un mar infestado de piratas y de peste bubónica. Europa perdió la mitad de su población. Pero no nos desanimemos. Si yo he escrito que Jesucristo estuvo o pudo haber estado en Ibiza, ¿cómo no iba a venir este judío errante y perseguido en la única parte donde no se perseguía a los judíos? Además, los ibicencos entonces éramos los buenos o sea los perseguidos, no como hoy que somos los malos que hemos descascarillado la isla y hemos masacrado el paisaje bíblico de la Ebusus eterna.
Pero Nostradamus vende mucho, así que no seré yo quien me desmienta. Porque esta vieja fantasía también es de mi cosecha, bien adobada con la tontería mayúscula de las corrientes. ¿Cómo alguien pudo tomarme jamás estas cosas en serio? Mucha gente, lo cual significa que los escritores y los periodistas no siempre controlamos el proceso comunicativo, ya no digo la propiedad de las empresas periodísticas. Si alguien escribe un ´Diccionario de Secretos´ se supone que debe incluir a modo enciclopédico buena parte de la sabiduría y de la cultura, aunque sea en registro mitológico, fantástico (las rondaies) o antropológico (follet, fameliar, barruguets). Que esto no es de verdad, que eso es inventado, que eso no existe. Como no existe la bobada de las corrientes. A menudo por aburrimiento o por ironía uno escribe estas frivolidades. Llega alguien que las reproduce y mucha gente empieza a creerlas. En 1974 había cientos de ibicencos que creían de verdad que detrás de sa Coniera (la Conejera de San Antonio Abad) existía una base sumergida de ovnis con extraterrestres. En Ibiza pueden medrar las serpientes y los alacranes, los barros son bastante guarros y la arcilla sirve para hacer jarrones; en las Pitiusas hay bichos venenosos y muchas plantas son letales. Las corrientes (en el mar o en el aire) son igual que en todas partes o peores pues más de la mitad del año el viento sopla de lebeche que es un viento insano procedente de África.
Entiéndase, pues, que una cosa es la biología, la física o la historia (basada en documentos escritos básicamente) y otra cosa son las fantasías, la literatura, la mitología, la etnografía y las tradiciones populares (muchas veces aberrantes).
Nostradamus pudo estar en Ibiza, pero jamás predijo nada. Yo creo que de ningún sitio. La interpretación de sus centurias es arbitraria y caprichosa, tanto puede significar una cosa como su contraria. Seamos serios, aunque es muy recomendable hacer bromas. Ahora mismo se promociona la película 2012 sobre el fin del mundo usando entre otros el nombre de Nostradamus. El final del mundo se ha pronosticado en todas las culturas miles de veces y esa es la única verdad: Ultima Multis, como decía el reloj de nuestra Catedral. Cada hora es la última para todos aquellos que mueren. Cada cual tiene su fin del mundo al menos una vez en la vida.
Por cierto, la fecha más probable para el Armaggedon o el Final es el año 3797, así que si los hoteleros habían pensado ahorrarse la remodelación de sus instalaciones ya pueden quitárselo de la cabeza. La vida sigue, aunque no siempre es un jardín de rosas ni falta que hace.
Diario de Ibiza