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jueves, mayo 03, 2018

De Eivissa Centre a Eivissa Crea


Regresa el PSOE al ayuntamiento y ya tenemos montado otro caso oscuro. Lo que más duele es que usen el nombre de Ibiza/Eivissa. Dejen el nombre Ibiza en paz y dedíquense ustedes a sus labores, que en general tienen el mismo patrón de otros muchos casos y actividades en otros municipios de España. Sin olvidar su tendencia a embarcarse en grandes obras, en colosales inversiones muy discutibles, cuando no abiertamente innecesarias, mientras renuncian o derogan las obras imprescindibles, cual el Trasvase, el Plan Hidrológico, que hubiera aportado el agua sobrante a la vertiente mediterránea. 
Llegó ZP al gobierno y con todo descaro derogó el Plan, que ya estaba financiado por la Unión Europea. Item más, lo sustituyó por un rosario delirante de desaladoras en toda la costa mediterránea, de las cuales apenas funciona media docena. Cristina Narbona presumía de haber solucionado el problema crónico de la sequía. Supongo que solucionó la sequía de las arcas del PSOE, porque otra cosa no. ¿Qué falta hacía destrozar el paseo Vara de Rey? Ahora tenemos un dineral derrochado y un buñuelo urbano que no hay quien trague. Es el estilo más puro del PSOE, inaugurado con aquellos demenciales planes E. 
Sin duda, para acometer estas empresas de ingeniería contable hay que tener cierto talento. Dudo que el actual equipo socialistoide lo tenga. Y les han pillado con el carrito del helado, aunque es posible que en términos judiciales acabe en agua de borrajas, como ocurrió con el tristemente famoso Eivissa Centre. De momento, se les supone la presunción de inocencia, y me refiero al teniente de alcalde y concejal de Hacienda Alfonso Molina. Cada vez que leo lo de «cursos de formación» me viene a la cabeza el mayor caso de corrupción de España, bajo el régimen socialista andaluz, con sus cursos y sus EREs. Molina no ha inventado nada, parece estar en línea con el modus operandi del PSOE. Mientras, calla y cobra.

miércoles, abril 25, 2018

Rajoy, a buenas horas

Gabriel Cañellas, presidente cesado por corrupción

Rajoy en Palma se siente impelido a avisarnos del riesgo de contagio con la desastrosa Cataluña catalanista y antiespañola. Menos mal. Pero mira que ha tenido tiempo de tocar a arrebato desde que su partido promulgara la Ley de Normalización Lingüística en 1986 con el acomodaticio payés Cañellas, siempre tan enamorado del dinero, tanto que le costó el cargo por corrupto y no ingresó en la cárcel porque el caso ya había prescrito por los pelos. Así lo resume la Wikipedia:
«Los hechos consistieron en la adjudicación irregular de las obras de construcción del Túnel de Sóller a Antoni Cuart, un empresario socio del presidente Gabriel Cañellas y el pago de este de unos 50 millones de pesetas a la Fundació Illes Balears, presidida por Gabriel Cañellas y al mismo PP, para sufragar los gastos de las campañas electorales de 1989 y 1991».
Pues bien, este mismo Cañellas es quien parece estar detrás del actual PP de Biel Company, lo cual no contribuirá a consolidar la candidatura de este partido. Con Cañellas, Baleares se entrega al catalanismo, que de todas formas remató la monopolización de las escuelas mediante una polémica Ley de Mínimos ya en tiempos de otro corrupto, Jaume Matas.
No puede decirse que quienes introdujeron las herramientas para la catalanización hayan terminado muy bien, pero esto le da lo mismo a los nacionalistas que no dudaron en hacerse con el control de la educación balear desde el minuto uno. Así que, señor Rajoy, ahora ya no hay peligro de contagiarse, ya que lo estamos desde hace muchos años, desde 1986.
Lo tenía fácil Rajoy para oponerse a un caótico y nefasto Pacto. Acto fallido. Otro más.

miércoles, febrero 22, 2017

Un festival de insultantes derroches

Lamento insistir, pero no puedes abrir un periódico balear donde no te topes con una desesperante lista de proyectos disparatados, de altísimo coste y nula rentabilidad social. O sea, chorradas que nos siguen hundiendo en la miseria, porque hay que recordarlo una vez más: estamos quebrados, debemos muchísimo más de lo que producimos y de no ser por la avalancha salvadora del turismo, ya haría años que las Baleares y España entera estarían intervenidos y en las garras de los cuervos del FMI.
¿Qué gana la sociedad con el cambio de nombre de un paseo? Pudiera darse un caso perentorio o de imprevisible alcance, pero no se me ocurre ninguno. La sociedad no votó mayoritariamente al Pacto, sino al PP, pero los partidos perdedores pactaron entre sí, encantados de haberse conocido, por mucho que se lanzaran las paelleras a la cabeza desde el minuto uno. De modo que nos preside una señora que apenas sacó un 19% de los votos. Y así nos va a todas las Baleares. En Ibiza parecen menos agresivos, sin olvidar sus numerosas meteduras de pata que nos han costado mucho dinero tirado a la papelera. No vamos a olvidarlas, porque al menos han puesto en evidencia delante de todo el mundo el alcance cósmico de su ineptitud. Bien pudieron haber hecho sus experimentos asamblearios pueriles con su propio dinero, pero mira, es lo que hay. Incluso ellos mismos se han asustado de sus propias iniciativas y Vicent Torres ha renunciado al tranvía del puerto al aeropuerto.
Pero en Mallorca lo viven peor. No solo es su estrambótica política de rendición ante Cataluña (su referente) y ante el catalanismo y la ingeniería social. También se las dan de ocurrentes. Y así el Consell de Mallorca, que por cierto no sirve para nada y debiera de suprimirse, propone cambiar de nombre al aeropuerto de Son San Juan o aeropuerto de Palma de Mallorca por el de Ramon Llull, que como sabemos era un pensador medieval que iba mucho en avión o al menos volaba alto.
Muy bien, solo que los especialistas han hecho los primeros números y la broma saldría por medio millón de euros. Mientras se van aplazando obras de imprescindible y alarmante urgencia estos políticos enloquecidos quieren desparramar 500.000 euros en un superficial capricho, además poco afortunado.
Por supuesto saldría muy caro a agencias, aviones, compañías y particulares que tienen su marketing, sus rótulos, impresos y material de oficina o de ventas ya a mano. Un gasto muy superior que debería sumarse al medio millón. En fin, otro ejemplo de como esta ristra de políticos impresentables no sabe solucionar los problemas reales y para ello necesita inventarse paridas para salir en la prensa, perder el tiempo y hacerlo perder a los demás.

sábado, diciembre 10, 2016

Hurgando en nuestro bolsillo


Siempre habíamos conocido a los políticos locales que se ajustaban al presupuesto disponible, se adecuaban, se ceñían a las pesetas de la caja y solo en casos muy extremos se solicitaba un crédito muy tímido. Hoy en día no. Tiran de presupuestos hacia arriba, contabilizando unos ingresos irreales por inexistentes. Y va creciendo la deuda hasta el extremo que de la renta disponible casi la mitad se va en amortizar los créditos.
En honor a la verdad, el Partido Popular se ha mostrado mucho más sensato, mejor administrador. El equilibrio que iba alcanzando el equipo de Vicente Serra se ha ido al garete con solo entrar el nuevo Pacto. Y si es Baleares, creo recordar que en dos años han aumentado el presupuesto en un 15% (un 5 y un 10%). Y tan tranquilos, como si administraran la ciudad de Nueva York o el Estado de Florida.
Han vivido la época del boom inmobiliario y pretenden continuar con la orgía de derroche. Como si nada hubiera ocurrido. Es más, si alguien tratara de congelar la actual línea de despilfarro se le echarían encima los catalanistas, podemitas y los socialistas talayóticos, clamando al cielo ante los recortes, el ´austericidio´ y la madre que nos parió.
Estos del Pacto creen que el dinero es un maná abundante que cae del cielo y por cada día que pasa se multiplica en proporción geométrica. Con razón cuando ellos administran una empresa, la suelen arruinar en pocos años, a excepción de aquellos que reciben el suministro directo de la teta del Estado o del Govern, como este Jarabo (Podemos), que al parecer tiene mano de santo para su productora de imagen. Un auténtico lince de las subvenciones, aunque cierto es que ahora esa empresa no figura a su nombre sino al de su ex.
No es de extrañar que el Govern balear apriete con otra vuelta de tuerca a la hostelería en la nueva fórmula de ordeñe de los hoteleros (y de las hoteleras). La ecotasa es un impuesto insensato, errático y técnicamente una chapuza, pero les da lo mismo: les pone encima de la mesa una pila de millones de euros que no saben dónde ni cómo invertir. Y como no se ha hundido el mundo, en 2017 van a exigir más.
Es de justicia anotar que a todos nos van a exigir más. Incluso el IBI en numerosos ayuntamientos baleares sufrirá una subida. De modo que se pasan la vida hurgando en nuestro bolsillo, mientras los servicios se deterioran a velocidad de vértigo.

miércoles, diciembre 07, 2016

Podemos revienta, el catalán recula


Los ibicencos que no sigan la actualidad de Baleares se están perdiendo una guerra implacable entre los miembros de Podemos. Ibiza depende de este Govern balear, mangoneado por Jarabo el podemita mayor, al que se le han descubierto sustanciosas subvenciones para su ex-empresa productora con IB3 (presuntas de momento). Ahora no figura a su nombre sino al de su compañera sentimental. Seijas replica: «Con mi expulsión se quita la atención de las relaciones empresariales de Jarabo e IB3».
Pero no es tan presunta la expulsión fulminante de Chelo Huertas, que proveniente del PSIB-PSOE ha aterrizado en Podemos para presidir el Parlament balear. Ella, Montse Seijas y Daniel Bachiller han sido expulsados de Podemos. Claro que ahora podrán recurrir y presentar alegaciones, pero su suerte está echada, conociendo como se las gasta la maquinaria comunista de Podemos Madrid. El cruce de acusaciones realmente muy feas ha llevado al partido mallorquín a un callejón sin salida. Bueno salida sí, pero la de Chelo Huertas de la presidencia del parlamento. Atentos.
Mientras Podemos burbujea en su propia salsa cociéndose a fuego lento, los catalanistas no caben en si de gozo, porque Francina Armengol les riega con abundantes subvenciones para sus puñetas nacionalistas, sus estériles proyectos identitarios, revistas que no lee nadie y para los despilfarros que todos conocemos.
La misma Francina tampoco está para tirar cohetes. Obviamente tiene su cabeza en cualquier parte menos en gobernar las islas con dedicación y entrega. No solo los requerimientos para que explique el turbio asunto del palacete, la desaparición misteriosa de Sa Nostra y otros casos que la están esperando posiblemente en los juzgados de Palma de Mallorca. Por cierto no lo diga así: ahora oficialmente, el Pacto ha quitado el Mallorca. Solo queda el Palma. En su día, el Pacto quiso hacer lo mismo con nuestro topónimo, cargarse el Ibiza para sustituirlo por Eivissa. Cosas del Pacto. Necedades que nos están saliendo muy caras.
Por esto y probablemente por otras mil razones, el catalán se usa cada vez menos en Baleares. Por muchas toneladas de subvenciones que se repartan, por muchas medidas totalitarias que se implementen, cual la inmersión en los colegios (la pesadilla empezó en 1986 con la Ley de Normalización de Gabriel Cañellas, un nefasto presidente de la historia de Baleares), por mucho que presionen... el catalán se muestra cada vez más raquítico y su uso social decae por cada año que pasa.
Podrían reflexionar los mandarines, pero no lo harán mientras cobren estos sueldazos y se repartan la tarta de las subvenciones entre unos miles de privilegiados. Ustedes mismos.

miércoles, noviembre 30, 2016

Los apaños y los dislates del pacto

Si el Pacto quiere demostrar y mostrar predisposición a la transparencia, tendrá que pensar en hacer algo más serio que un corro en la plaza, donde la mayoría eran familiares, cargos, enchufados, novios y amigos.
No es que los novios no tengan derecho a preguntar. Lo tienen, siempre que no sean insistentes porque podrían ser acusados de acoso y malos tratos, pero uno pensaría que estos actos están destinados a la mayoría del pueblo, el cual ávido de curiosidad y sentido cívico se arremolinaría en torno a sus representantes. No hubo tal. La gente, el pueblo, el populacho, no quiere verles ni de cerca ni de lejos; no confían en sus respuestas ni en su sinceridad; no tienen el menor interés en participar en una charlotada en plena calle. Encima que la pagamos, no tenemos por qué soportarla.
Tomar la calle es un estigma o síndrome podemita y los contribuyentes lo saben. Por esto no fueron. Las calles de Ibiza se toman en el Black Friday, o en tiempos de elecciones pero con una buñolada y unas cuantas bandejas de oreietes. O con una ballada payesa. O en las noches de todo el verano.
¿Entonces qué pasó? Pasó que este Pacto de perdedores es una cadena de necedades, compromisos, apaños y dislates que nos está saliendo carísima. El PSOE no es nadie si no puede derrochar y por eso nos clavó con la ecotasa y ahora la subirá. Necesitan liquidez. No me explico por qué no se inventan una lotería púnica, unos cupones del Pacto de sorteo diario. Más liquidez imposible y de paso justificarían la consejería de Gloria Santiago, un florero político que nos está costando demasiado, un improvisado invento para cubrir los cupos de cargos y cargas de este Pacto que es una especie de ensaladilla rusa pero pasada de fecha.
Que nadie piense que solo nos cuesta los 45.000 euros anuales aproximadamente de la novata política. A ello hay que sumarle personal, asesores y por supuesto, una dotación presupuestaria que ignoro a cuanto asciende. Muchos miles de euros. Solo la yincana en la plaza llega a los 10.000 euros, quizás más. Y como en los terremotos, que tanto daño hacen, el Pacto promete unas réplicas del show en San Antonio y Santa Eulalia.
Uno casi preferiría que cobraran su sueldo, pero que no hicieran nada. No toquen nada. No inventen. No se esfuercen. Queden tranquilos en sus despachos. Por lo demás, si quieres hacer preguntas, puedes asistir gratis a los plenos del Consell. Hasta tienen calefacción.

sábado, agosto 06, 2016

Pacto de perdedores: Sin dinero no cantan

Francina Armengol, multada por esta visita de propaganda en período electoral, aunque en un principio se pensó que había sido multada por lucir este modelito de adefesio. 
Inmersos en las turbulentas convulsiones de la avalancha de turistas, no por esperada menos ingrata, apenas nos fijamos en las maniobras del Govern Balear. Nuestro gobierno está tomando medidas que nos afectan y nos seguirán afectando muy directamente.
La presidenta Francina Armengol, que solo viene a Ibiza para ser multada por la Junta Electoral y poco más, ha aprendido una lección de humildad, al encontrarse con la crudeza de los números desnudos. Se puede hacer demagogia, y de hecho la hacen sin cesar en los medios, pero la realidad es una burla a cualquier quimera. Gobernar en un pacto de perdedores y encima con la ruina amenazante y omnipresente no ha de ser nada fácil. Pero ellos disfrutan de lo que antes se llamaba la erótica del poder.
Al margen de la pugna constante con Podemos –que controla al Govern sin mojarse ni un pelo–, Francina ha recibido el mensaje claro de Montoro: se ha de reducir el gasto político improductivo, léase consorcios y empresas publicas que suelen cobijar a todos los apesebrados que no sirvan para gran cosa, aparte de ir cobrando.
Cuando José Ramón Bauzá redujo las 181 empresas públicas hasta 78, la oposición se le echó encima sin misericordia. Ahora Montoro le exige a Armengol que siga rebajando si quiere percibir fondos del FLA (Fondo de Liquidez Autonómica), que en teoría se deben devolver algún día.
De manera que de 78 empresas públicas se pasará a 67 antes de julio de 2017.
Una medida que supone un shock para la forma de gestionar del socialismo, que siempre ha tirado de gasto desproporcionado en áreas y temas prescindibles. «Dinero para hacer política» le pedía ZP al pasmado Solbes, que le solía contestar: no queda ni un céntimo. Y era cierto.
Ha tenido suerte Armengol al cerrar este capítulo en la hoja de ruta antes de que el próximo Gobierno tenga que negociar con Bruselas la interminable lista de recortes para reducir el déficit. Vienen malos tiempos para el derroche.
Francina y su equipo de perdedores, la flor y la nata de la progresía, que han arruinado las arcas de Baleares cada vez que han gobernado (dos hasta ahora, van por la tercera) necesitan dinero desesperadamente. Sin dinero no saben gobernar.
En las islas menores seguiremos pidiendo más atención, como siempre y no la recibiremos, como siempre. Item más, el grueso de los fondos de la ecotasa recaudados en Ibiza y Formentera partirán a Mallorca para nunca más volver.

miércoles, marzo 09, 2016

Tolerancia cero con los derroches

Premiar a todos es no premiar a nadie

La transparencia de las instituciones no es una dádiva que el equipo gobernante ofrece generosamente a la oposición. Es una obligación contable y un derecho ante la ciudadanía expoliada por una presión fiscal inhumana. Es irritante la argumentación de que la anterior alcaldesa tampoco era transparente. Los concejales de la oposición tienen obligación de velar por la limpieza de los procesos de selección y de contratas.
A estas alturas negarse a la transparencia ya no saldrá gratis a nadie, pero mucho menos a los que pagamos impuestos para mantener equipos municipales cuya necesidad es muy discutible y cuyos rendimientos son casi una burla al ciudadano.
El Ayuntamiento de Ibiza es un mal ejemplo en mucho de lo que hace, al menos lo que trasciende al público. No quiero ni pensar cómo se estarán haciendo las cosas donde no llega la linterna de la oposición y de la prensa.
Es inaceptable que toda una vicepresidenta del Consell Insular de Ibiza acuda a recibir premios o dedales de falso oro de manos de falsos condes en veladas disparatadas. Y otras muchas zarandajas por el estilo.
Ya hacemos bastante el ridículo cuando pretendemos realizar nuestras tareas con toda seriedad. No añadamos más banalidades. Al Consell o a los ayuntamientos se va a trabajar, no a colocar a los primos o a los cuñados o a darse festines de púrpura en viajes y misiones que no tienen ninguna rentabilidad social, política ni turística.
Que después no sepan ofrecer una versión convincente de los gastos ya es algo que clama al cielo. Me refiero no al montante del dinero derrochado, sino a la exigencia de ejemplaridad que todo cargo público lleva implícita y más si es una vicepresidenta.
En otro registro de parecida irresponsabilidad se podría colocar al alcalde Ibiza, escaqueándose de algunos ritos religiosos que concitan la presencia y el respeto de todos los ibicencos. El alcalde representa a todos y debe obviar a consejeros sectarios que le comen la oreja.
Me he reprimido hasta ahora en estas nimiedades y en otras áreas más gruesas, esperando que la prudencia vaya supliendo a la inexperiencia. Pero no observo progresos. Es mejor corregir aquello que sabemos desacertado, porque en muchas otras cosas no tendremos la oportunidad de hacerlo: cuando llueven los errores lo hace a cántaros. Y no se preocupen, siempre estaremos a tiempo de hacer las cosas mal. No tengan tanta prisa.
Otro matiz que quiero señalar y ya no me queda espacio para desarrollar: los errores, incluso en temas de protocolo, suelen costar mucho dinero al contribuyente. Por ejemplo, las demandas que llegarán por la moratoria, como ha ocurrido en Canarias. Por lo demás, tómenlo como una opinión, con mi respeto añadido a las personas y a los cargos. Pero si deben y pueden corregir su conducta, háganlo por el bien de todos. Vamos en el mismo barco.

sábado, febrero 27, 2016

Lo que ellos llaman normalidad



Viven de esto, la revuelta permanente, arañar espacios para el catalanismo y perseguir ahora ya de forma abierta todo lo que huela a España, como si ellos fueran paquistaníes (y algunos lo son). Bauzá intentó reconducir la dinámica hacia una normalidad colaborativa, o sea, construir un espacio social donde cupieran todos y todo: el español y el catalán, lo cual enfureció a los vividores del proceso. Vividores porque viven de esto: no suelen ser doctores en física cuántica, no diseñan barcos ni utensilios, no arriesgan su dinero en un comercio que dé empleo a centenares de baleáricos. Parasitan el sistema para revolucionarlo y reconducirlo a lo que ellos llaman la normalidad. Su normalidad es perseguir el español, proscribirlo en las aulas y mantener una legislación que favorece la consanguinidad laboral.
Solo quien domine el barcelonés podrá ejercer de médico, maestro o funcionario en general en Baleares. Ocurra lo que ocurra ya les va bien porque hay menos comunidad y cohesión española, hay menos España, lo cual les beneficia a corto plazo al desmotivar o impedir la entrada de profesionales de otras partes del Estado y a largo plazo, al debilitar al país, se puede llegar incluso a exigir la independencia. Han penetrado en las instituciones de forma paulatina pero segura: colegios, universidad balear, juzgados, medios de comunicación. Ahora ya incluso dentro del gobierno del Pacte. Francina Armengol perteneció a un sindicato de estudiantes separatista, Barceló se ha lucido en manifestaciones en las que se pedía la independencia, el socialista Antich dio su escaño a ERC para formar grupo en el Senado y hay otros muchos que pululan por la administración del Govern balear sin otra credencial que la pertenencia a esta marea.
Dudo que consigan jamás la independencia, pero no se trata de esto, ellos lo saben: se trata de vivir en un coto endogámico donde ningún vasco, gallego o extremeño pueda arrebatarles su área de poder o su sueldazo. Da lo mismo que sea Més, socialistas, enteses o iniciativas: son todo básicamente lo mismo: un Mester de Progresía que se nutre de la savia del sistema y que dedica las horas o gran parte del día a la ingeniería social para replicar el pesebre y multiplicar sus votantes. Ahora con el nuevo Pacto de Perdedores (PP) se encuentran como en el paraíso: nueva ley de funcionarios con exigencia del catalán. Saben que un buen médico español aprenderá antes inglés o alemán y se irá a trabajar a Estados Unidos, Londres o Alemania, en vez que perder el tiempo estudiando el vasco, gallego, barcelonés, castúo, panocho o ibicenco. Lo saben y abusan de su situación de fuerza.

El PP, con su entreguismo y su tibieza, labró su desgracia y nuestra derrota como sociedad adulta y avanzada. Porque en el trasfondo de todo existe una sociedad civil pasmada o narcotizada que no lo pasa muy bien. Mal con el PP y mucho peor con el Pacto. Muchísimo peor. Por mucho que ellos hayan recuperado la normalidad, me temo que solo acabamos de empezar. Y lo que viene no gustará a los baleáricos. Otra gran oportunidad perdida.

sábado, febrero 06, 2016

Pactos de perdedores que salen carísimos

El extraño "error" de Jaume Carbonero del PSIB en la valoración de las autovías ha estado a punto de costarnos un sobrecoste de 100 millones de euros. Los Pactos de Perdedores nos salen muy caros
Dice el Diario que acaban con las cabras de es Vedrá de su retiro dorado. Ya mismo y a tiros. Se les acabó la rave ecologista, después de más de 20 o 30 años de procreación adlib. Si tardan tres días en el desmantelamiento de esta macrourbanización animal, en el artículo del próximo sábado ya habrán finalizado la Operación Cabra Saltadora, mientras tanto quedo a la espera. No vayan a dejar una parejita para repetir la operativa dentro de 5 o 10 años. Observen que menos la ONU y Putin intervienen casi todas las asociaciones posibles e imaginables. Así que mientras no lo vea, no lo creo ni lo celebro. See you next Saturday! 
Sigo con ánimo deportivo este destape de facturas para pagar los cafelitos, kilometraje y las comilonas de los concejales de San Antonio. Ya no consigo enfadarme, porque pienso que esto no tiene arreglo. No es solo en Ibiza, es en toda España, donde Rajoy ha sido incapaz de racionalizar la administración del territorio y de sacar a miles de empresas e instituciones de los presupuestos desatados. En España hay casi 8.500 ayuntamientos. Sobran la mitad y sobran las autonomías. Mientras en Italia y en Francia han emprendido pasos hacia la eliminación de parásitos, y han sabido embridar algo el gasto, aquí somos incapaces de reducir el monstruoso caudal de derroche. No es una situación fácil, pero será una de las causas que puede llevarse por delante nuestra democracia.
Y que nadie espere que Podemos lo solucione: haría justo todo lo contrario... solo mientras nos prestasen dinero. No más de unos meses. Después repetiríamos el guión de Grecia. Esto por una parte, mientras por otra nos van bolivarizando y nos llevan a una especie de Venezuela populista ¿Les gusta el panorama? Da lo mismo que sean mareas, ganemos, podemos, atalayas o plataformas: apenas rozan alfombra y adoptan los mismos vicios.
Creen los neófitos y los veteranos que somos un país muy rico y que los políticos merecen ración especial. Esta mentalidad es la que nos acabará de llevar a la miseria, la mentalidad de carpanta, tragaldabas, triperos. No crean que esto del Pacto nos sale barato. Una sentencia contra el Pacto de Antich (ahora se ha pasado al separatista ERC en el Senado) evita un sobrecoste de 100 millones en el pago por las autovías de Ibiza. El TSJB ha rechazado la decisión (?) que tomó Jaume Carbonero, al modificar el criterio para contar el tráfico anual. Esto no es nada: el decretazo que acaba de aprobar como moratoria el Pacte III de Armengol también acarreará gastos a los contribuyentes. Y se acaba de saber que el anterior Pacte de Antich ya tiene demandas por sus leyes de protección del territorio por valor de 484 millones de euros. De momento. Pueden ser más. Ellos se van de rositas y dejan la cuenta pendiente para que la paguemos nosotros. Y venga subir impuestos.

miércoles, diciembre 30, 2015

Vuelve el derroche y más impuestos

Vuelven los tiburones a las costas pitiusas


En mayo la mayoría de ibicencos dejaron de votar a los partidos de la chuleta, ahora el PP, después el PSOE, vuelta uno, vuelta el otro, como se hace con la carne en la barbacoa. Pero en realidad no dieron suficientes votos a ninguna agrupación emergente, por lo que se recurrió a una técnica que suele ser nefasta para los ciudadanos: el pacto de perdedores.
Yo no digo que el bipartidismo no mereciera una lección magistral. Y la sigue mereciendo, pero la realidad actual será difícilmente gestionable con éxito. Porque entre otras cosas, vuelven a ejercer el poder los mismos que nos dejaron las islas en la ruina más absoluta. Los nuevos ingredientes añadidos son poco tranquilizadores.
Pudimos verlos en pleno verano, cuando fueron arrollados por la prosaica inercia de la vida. Y menos mal que por esta misma inercia se pudo salir a flote mal que bien. Pero cuando arrancamos la hoja del mes de octubre todos soltamos un suspiro de alivio.
Los tres meses posteriores han confirmado que estamos ante un pacto de progreso idéntico a los dos anteriores, por mucho que los podemitas hayan actuando como animadores con su abundancia en fuegos de artificio, insolencias de cara a la galería y frases sin más sentido que el de contentar a corto plazo a los seguidores más atentos.
Si tomamos como referencia la fenomenal fantasmada de la ampliación del aeropuerto para los jets privados y las avionetas y la comparamos con otras áreas de actuación (agua potable, moratoria urbanística, defensa de la isla en general) podremos concluir sin ningún género de dudas que estamos ante una histórica bajada de pantalones. Postureo, fantasmeo y poco más que reducirlo todo a cobrar cada final de mes.
Ni siquiera el aliñado presidente se ha dignado a presentar los planes ni los planos de su proyecto estrella: un boyante tranvía.
Ay, esta querencia socialista por emprender grandes obras, sirvan o no para algo y para alguien ¿por qué será?
Y sin embargo se mueven, se mueven derrochando dinero, sobre todo en la pancatalanización (véase la vergonzosa nueva televisión IB3 que dirige Andreu Manresa) y en subvenciones directas (creo que en 2016 ya van por los once millones).
Lo llevan en su naturaleza: gastar, vaciar las arcas, repartir entre su gente. Lo cual obliga a subir impuestos y crear otros nuevos. Ya están en la ecotasa. Vienen subidas, viene déficit y viene mayor deuda. A disfrutarlo, amigos.

sábado, diciembre 19, 2015

La alcaldada



Donde quede un metro sin rellenar de hormigón aparecerá alguien dispuesto a hacerlo. Si de alguna forma es de propiedad pública todavía será mucho peor. En este aspecto el puerto de Ibiza ha sido una sucesión de disparates, al menos desde que es rentable, o sea desde 1970.
Lo único que se puede hacer en Ibiza es esponjarla. Derribar lo que se pueda y dejar espacios libres para aliviar esta densidad de población que la hacen una ciudad inhabitable tercermundista.

Yo creía que el ayuntamiento de la ciudad ya había acordado en pleno no construir un edificio en el puerto, en el Martillo, con lo cual se consigue una zona despejada para quien quiera pasear, mirar el mar o sentarse un rato.
Y de repente aparece el nuevo alcalde, que ya dio prueba de su talante en las fiestas patronales, se pasa el acuerdo por el forro y decide secretamente junto a la Autoridad Portuaria que se levante un edificio en la zona que habíamos liberado. Una alcaldada pura y dura. Y que sigue en la tradición del PSOE en la ciudad para arrimarse a grandes obras, ellos sabrán porqué. Yo creía que un pleno no puede derogarse si no es con otro pleno, y quizás lo hagan así, pero el asunto es muy sospechoso.

Espero que Toni Villalonga ponga la antena y haga un seguimiento, en la medida de lo posible, de los dineros que se muevan, licencias que se otorguen y otras menudencias.
Veo que los socialistas siguen en su línea y los podemitas van a su lado encantados de haberse conocido, salvo algunos pequeños roces anecdóticos. Quien lo diría hace unos meses. Han tragado con todo, desde la ampliación del aeropuerto -otro asunto que no veo claro- a las obras del edificio del puerto. O sea, los de Podemos son más casta que la antigua casta. Al parecer lo único que buscaban era un buen sueldo y ponerse en la foto.

Ecotasa: Las discusiones no han de ser sobre el porcentaje de la ecotasa que corresponde a Ibiza y Formentera, sino sobre la inutilidad de la tasa turística. Por lo demás, los podemitas (se llame como se llame su grupo, secta o partido) bajarán la testa, se prosternarán ante Mallorca como ha hecho siempre la antigua casta del PP o del PSOE.

Para esto nos sobran incluso los políticos tradicionales, que no saben resolver en serio ningún problema en profundidad, como por ejemplo la alta incidencia de la delincuencia violenta en las Pitiusas y la desesperante falta de agua potable, emisarios submarinos en condiciones y depuradoras que funcionen durante los seis meses de afluencia masiva.

Algo ha cambiado: han puesto más personal, más sueldos y más gastos. Nos cuestan 5 millones al año, solo políticos y cargos de confianza. Lo iré recordando.

Diario de Ibiza


miércoles, octubre 14, 2015

Locos por controlar la tele


Conociendo los dos Pactos precedentes era de esperar una fuerte ofensiva para hacerse con el control de IB3. Una obsesión socialista que en Valencia les llevará a intentar resucitar un cadáver, cuando aún no se han pagado las feroces deudas de Canal 9. Les da igual, viven de la imagen , quieren imagen y lo intentarán a cualquier coste. Ya no hablo ni del precio, inasumible. Costes elevadísimos, como ya sabemos en Ibiza en nuestras propias cuentas, cuando el Pacto decidió montar su propia televisión «para fomentar la cultura y la promoción turística». Una coartada infantil, porque a la postre les da bastante igual lo que ellos llaman cultura, o sea el núcleo dulce del catalanismo, el cual se acaba convirtiendo en una secta, un grupúsculo que engloba siempre a los mismos, bien cebados por el poder, omitiendo otros campos, otros nombres y otros escritores, ignorados olímpicamente por el simple hecho de escribir en castellano.
Por eso he encontrado esperpénticas las últimas declaraciones de la portavoz del grupo parlamentario socialista, nuestra Pilar Costa, en su intento de vendernos la ley de reforma de la radio y televisión pública de Baleares, IB3: «Mañana comienza el final de la manipulación política de IB3». Ya parece de Podemos. Y se queda tan ancha. Una vez más tengo que decirle que no todos vamos a seguir tragando con sus ridículas consignas. Ya está bien. Después de haber sobrevivido a consejeros de Cultura como Marià Torres o los desvelos catalanistas de Fanny Tur en el Instituto Ramon Llull, o las confesadas intenciones del nuevo conseller David Ribas, casi es mejor que no presuma de imparcialidad del PSOE ni del Pacte. Por no citar algunas entradas de la Enciclopèdia. Para explicar su alcance habría para escribir una o varias novelas, en un registro parecido a aquella divertidísima 'Belladona' de Hugo Claus (Anagrama).
Sin recurrir a la demencial prohibición de facto del uso del artículo salado, cuando los mismos políticos que lo prohíben lo emplean en sus intervenciones del Parlament. No lo oirán en los informativos de IB3. Hay que lalar o sea hablar con el artículo de Barcelona. Todo lo balear va siendo ninguneado, desprestigiado y guardado en un anaquel fosilizado, mientras se va sustituyendo por lo barcelonés y lo catalán.
No nos hable de manipulación, doña Pilar. Sus palabras rozan un cinismo que no he observado ni siquiera cuando ha gobernado el PP, que también es proclive a diseñarse un mundo a su medida. Ya en 2009, nuestro Pacte de Ibiza emprendió una aventura televisiva que nos costó 216.000 euros: ´Televisió per a Ibiza´ o Ibiza TV. La historia es tan exageradamente torpe (por decirlo con suavidad) que casi me da pena recordarla.
Miren, señores, lo mejor que pueden hacer es coger IB3 y cerrarla inmediatamente y empezar a cumplir las sentencias judiciales en las escuelas pitiusas, o sea que se pueda estudiar en español o en balear. O en los dos.

sábado, agosto 09, 2014

Lección de vulgaridad caótica



Los políticos o lo que sean del Ayuntamiento de Ibiza se han hecho otro selfie, totalmente redundante porque ellos mismos han ido dejando un reguero de errores, traiciones, fechorías y estupideces que les han dejado retratados de por vida. Los catalanistas y los socialistas ya lo estaban de antes, por esto los electores vileros les dieron la patada en el trasero en las urnas.
Lo que se hace difícilmente concebible es el descontrol entre las propias filas del PP, las maniobras del PREF y, como resultado final, la sensación de que el PP está descabezado. Será algo más que una sensación. Una pena, porque el Pacte y el PSOE ya no lo podían haber hecho peor.
No sé cómo se aplicarán el manual de supervivencia, pero intuyo que ha llegado el momento político de EPIC, porque lo que es Podemos se parece más a un adefesio que a un partido. ¿Por cierto, se presentarán con IU? No parece imaginable que ni los más desinformados vayan a votar una candidatura comunista, radical y utópica, por decir algo, porque sinceramente no sé qué es Podemos-Ibiza. Ni creo que lo sepan ellos.
La realidad es muy triste, ni por Santa María podemos disponer de una vara de mando simbólica o mejor dicho, de alguien que la empuñe.
Como le dijo el delegado del Gobierno Antonio Torres Tur (Secorrat) a Francisco Verdera en los años de las postrimerías del franquismo, al referirse a la vara simbólica de mando: «¿Y a ti quién te ha dicho que sea simbólica?»
Años de la porra, de la porra de los grises que es como se apodaba a la Policía Armada, entonces especialista en aporreos, o sea, antidisturbios. Pocas veces sacaban su vara no-simbólica de mando, quizás solo en los arrestos de decenas de hippies en Santa Eulalia. Lo alarmante es que hemos tenido que esperar 35 años para que vuelva la porra con Podemos (lean las lindezas de su página www.aporrea.org), estos leninistas amables con coleta. Ya conocemos la amabilidad del comunismo en cualquiera de sus versiones y disfraces.
El PP en el limbo, el PSOE-Pacte frotándose las manos al ver que hay alguien casi tan descompuesto como ellos y el PREF en una política que intenta ser impecable y maniobrera y al final pasará a la historia como un episodio lleno de vulgares marrullerías. Siempre le podrán echar la culpa a este chusco concejal que responde por Nacho, del que se están aireando aspectos y detalles en la prensa que avergonzarían al más descarado del villorrio.
¿Quiénes sobrevivirán a esta cadena de disparates? Pocos. EPIC puede ser uno de los premiados por el desmadejamiento ajeno. Qué pena de aquella moción extemporánea para apoyar la tesis de un Colón ibicenco, una ingenua burrada celebrada en la prensa de toda España.
¿Alguna lección aprendida? Una de ellas desmiente a aquellos ingenuos que prefieren a las mujeres en la política porque demuestran más sensatez y serenidad que los hombres. Ya, ya. Pero nunca se sabe, hay gente que siempre cae como los gatos. Cosa distinta es que algunos ya hayan gastado las siete vidas políticas.

miércoles, mayo 14, 2014

En Ibiza es fiesta medieval todo el año


Que nadie intente en Ibiza hacer ni decir nada en serio, estructurado y perdurable, porque no le dejarán o le harán la vida imposible. Es como si este magma humano, aluvión arramblado desde todas partes, quisiera tomarse venganza de tantos siglos de grave sobriedad o de sufrimiento feudal, sí.La que llaman en Ibiza Feria Medieval no acaba de ser del todo una feria ni es medieval. Pero da igual, se pretende que el personal caído en gracia preveraniega se solace sin cesar.
No lo sabemos pero estamos copiando al populacho romano, que tragaba las fiestas paganas y sangrientas para suplir la falta de trabajo y buenos banquetes. Es decir, de seguir así, lo próximo será la decadencia del imperio pitiuso, ante al llegada de los vándalos (extranjeros), que ahora será el islam.
Para que no estalle la isla en motines, se nos droga con fiestas continuas, a las cuales hay que tragar a la fuerza, como el ganso cebado para rendir su hígado hinchado. De aquí a unos días, las discotecas tomarán el relevo y llenarán las calles de Ibiza con cabestros, ninfas y efebos semidesnudos, con la diferencia de que ellas no se gastarán 110.000 euros en una semana. Pero el Ayuntamiento de Ibiza es rico: entre las ferias y los cursos de catalán (unos 40.000 euros si no ha disminuido la subvención) se han pulido 150.000 euracos, 25 millones de pesetas. Olé. ¿Y esto cada año?

Medieval proviene de Edad Media, que alcanza desde el siglo V (año 476, derrumbamiento del pueblo romano) hasta el XV (1453, es decir cuando cae el imperio bizantino a manos de los otomanos). Convendría saberlo, porque desde que los otomanos se hicieron con las riendas, nos martirizaron a los ibicencos, exactamente hasta 1830, que es cuando Francia le roba las ciudades norteafricanas que estaban en poder turco. Por ello, en la interminable Edad Media no se hubieran podido exponer los tenderetes de extramuros. Fuera de las paredes estaba prohibido construir nada, por seguridad. Tampoco podrían haber realizado estas justas a caballo. Apenas había caballos y los que había estaban distribuidos por toda la isla para vigilar las costas, al tiempo que usaban como bestias de carga. Incluso, de haberlos tenido, los esclavos ni los plebeyos podrían haberlos montado.Caballero viene de caballo, por algo será.

Veo a seis nobles desfilando en el palenque del parque. No creo que en Ibiza se hubiera visto jamás. Aquí, como mucho, burros, y gracias. A diferencia de Belmonte (Cuenca), donde se acaba de celebrar al mismo tiempo que en Ibiza, el primer Campeonato Mundial de Lucha Medieval. Con armas reales. Miren, estas ferias se hacen en toda España, es como una gran organización que en cada localidad modifica algunas cosas. No entiendo esta tozudez del Ayuntamiento de Ibiza por derrochar en algo que no es original, es un anacronismo barato, un mercadillo para cazar despistados y ni siquiera tiene la potencia de un circo o de un zoo en plena calle. Ustedes son unos derrochadores irresponsables. Propongo que volvamos al Ayuntamiento de la Edad Media y por supuesto, pagando el diezmo (un 10%) de impuestos.

miércoles, noviembre 27, 2013

Los rompebaldosas

Vara de Rey con sus actuales baldosas (Diario de Ibiza)
El fenicio está un poco harto de que cada par de años rompan todas las baldosas de Vara de Rey y otras zonas limítrofes y no le encuentra un sentido lógico a este burdo despilfarro. Ni ético, ni estético, ni estático.
Uno se imagina que es para mover dinero, con el peligro que conlleva (en cada colada se pierde una sábana) pero el municipio tiene otras muchas necesidades y mucho más urgentes. Hay sectores y sitios donde invertir mejor el dinero del contribuyente.
Por cierto, un dinero muy alegremente dilapidado según van explicando sucesivas noticias en la prensa. El derroche debiera estar penalizado y para ello la prensa tiene una gran responsabilidad. No comento otras actividades presuntamente delictivas. Yo dejaría tranquilas las plazas de Vara de Rey y del Parque. Déjenlas en paz.
Esta vez coincido con el EPIC de Villalonga, un partido al que podría votar Cristóbal Colón, de ser ibicenco. Estoy de acuerdo en que no vote los presupuestos del 2014, pero no por el hecho de que no se incluyan partidas para estas obras, sino porque no hay que realizar estas obras. Gasten el dinero en otras zonas y mejoren la ciudad, que en algunos tramos está hecha una porquería.
Ya bastantes baldosas se rompieron inútilmente en tiempos nacional-socialistas y estamos esperando todavía las medidas de ahorro, aunque ello sea imposible si es cierto que mantener a los políticos pitiusos nos cuesta 4,7 millones de euros cada año. ¿Y este dinero para qué es? Para nada, solo para pagar a estos ineptos políticos que llevan al ciudadano por la calle de la amargura y su correspondiente escudería de asesores y adjuntos.
El ciudadano y el empresario privado han ajustado de forma drástica sus dineros. Pero ¿ha visto alguien que los ayuntamientos del PP y el Consell hayan reducido algunos gastos de manera sustancial? Yo no, los veo tan manirrotos como los anteriores gobernantes socialistas-nacionalistas. Solo para mantenerles el sueldo a ellos, 4,7 millones. No queda dinero para nada más, claro, ¿cómo va a quedar? Y menos quedará en nuestro bolsillo si siguen aumentando los parados, los impuestos y las tasas.
Se lo han dicho en Europa y en España: se pueden aumentar los impuestos, pero en paralelo se deben reducir empleados públicos y políticos. Ayuntamientos e instituciones sobrantes. Pues no, no hay manera: se oponen como gato panza arriba los socialistas, los nacionalistas y el Partido Popular. Con ellos no va la crisis. Entre esta tormentosa temporada de carencias, entiéndanme si les pido que dejan de reventar calles y baldosas innecesariamente. Espérense un poco para volver a las andadas.

sábado, junio 29, 2013

Optimismo sobre la tempestad


Dos grandes fuerzas cósmicas confluyen en la Ibiza veraniega del 2013. La del pesimismo, que es la del realista bien informado y la del optimismo, que es la del desesperado que necesita elevar sus ojos al cielo para absorber fuerzas para seguir tirando.
Son dos corrientes de enorme poder, de gran potencia, como estos temporales de Levante que nos desconfiguran las costas apacibles, cavila el fenicio. Se rasca la cabeza.
Por una parte, ocurren cosas en la despensa. Son sucesos casi de ultratumba, de tan subterráneos. Nuestro tejido jurídico, económico, empresarial está sufriendo una transformación radical. Radical, revolucionaria.
Podríamos hacer una relación: Está evaporándose el Derecho Foral ibicenco, que nace en las profundidades fértiles del derecho romano y se consolida con la incorporación cristiana, tras la reconquista de 1235. Los mallorquines lo engloban en el Derecho Foral de Mallorca, que es otra cosa, es otra historia.

Cambiar el derecho positivo vigente en una sociedad es tan radical como una conquista histórica por las armas. Pues bien, los mallorquines lo están haciendo. Con un par.
No es solo el derecho, también es la banca. Tras la crisis del 2007, el panorama bancario se retuerce hasta hacerse irreconocible. No es que Sa Nostra cerrara las salas de exposiciones, es que la misma caja está siendo engullida por la Caja de Murcia, por ejemplo. Y sobre la catalana, La Caixa, mejor ni hablar. De modo que sobre la revolución tecnológica revolotea la revolución de las fusiones, absorciones y desapariciones.
¿Y por qué no hablar de las grandes indemnizaciones a las que tendremos que hacer frente todos los ciudadanos por culpa de políticos descerebrados , cuando no otra cosa mucho peor? Santa Eulalia tampoco se librará, Cretu se hará el dueño de San Antonio y el Ayuntamiento de Ibiza pasará a manos de Segalés, una empresa catalana (creo que es de Osona), en caso de que tengamos que indemnizarles por le retraso de la apertura de la estación Cetis de autobuses.
Y sin embargo, el turismo llueve sobre las Pitiusas: es la segunda corriente, la del optimismo. Por supuesto, no me creo las cifras que da la prensa, pero parece innegable un aumento de más del 6% en el hospedaje de junio. El aeropuerto sube un 10%. Y los cuatro paletos nuevos ricos insulares nos pretenden cegar los ojos con el fetichismo del turismo de millonarios.
Bueno, hombre, bueno. El turismo millonario sería el que empezara en mayo y terminara en noviembre, por ejemplo. Por lo demás ¿no saben ustedes ganar millones sin torturar al resto de los ibicencos, aunque para ello haya que ir cumpliendo alguna ley?

sábado, febrero 09, 2013

No vamos tan mal



¿Saben qué? Pienso muy en serio que en las Pitiusas no estamos tan mal. Si no fuera por los precios de atraco de la cesta de la compra, algunos servicios, la energía, la gasolina, los transportes y los viajes y tantas otras cosas, Ibiza y Formentera seguirían siendo un paraíso, al menos en invierno.
La guerra de los precios es ya precisamente esto: una guerra que está causando muchas bajas de víctimas inocentes. Ya se empieza a escribir sobre el tema y no sólo hay que achacarlo a la insularidad (sin descartar el factor) sino a tortuosas y perversas prácticas comerciales que siempre van en detrimento del consumidor final. Claro.
¿El aumento abrumador de políticos no ha significado una sociedad más justa y controladora de los abusos? Parece que no, al contrario, ha significado más derroche, más intervencionismo, no siempre justificable y, con toda probabilidad, mayores casos de amiguismo, cuando no de abierta corrupción.
Ibiza parece regida por una cúpula de necios que se han conjurado contra los consumidores. ¿Habrá algunas excepciones? No sé. Ni sé cuantos (o sí que se sabe), pero cada vez es más evidente que en España sobran miles de ayuntamientos y cientos de miles de empleados públicos y políticos inoperantes, incultos, sin preparación y con una desmedida sed de dinero.
Pero como decía antes, no somos los peores de España. No quisiera estar en la piel de los habitantes de Parla, Madrid, arruinados por el socialista Tomás Gómez, o en la subvencionada taifa de Marinaleda de Sánchez Gordillo. Tampoco me gustaría ser gobernado por estos alcaldes de CiU, catalanistas independentistas, que tienen asombrados a los empresarios rusos por su voracidad. El pobre capo Petrov se queja con amargura de la mafia catalana y seguramente con toda la razón del mundo. Podría haberlo hecho por lo legal sin pagar mordidas a los ediles y a otros personajillos –comenta a la prensa de todo el mundo. «Estoy harto de todos los corruptos de este país», afirma, casi echándose a llorar y refiriéndose en este caso a Catalonia. ¿No es enternecedor?
¿No hay mafias de Ibiza? Sí, claro, pero no son necesariamente rusas. Y no son ajenas al desquiciado sistema de precios, concesiones de grandes superficies y otras reglamentaciones que han dejado a los ibicencos presos en su propia casa. Y no me refiero sólo al precio de los billetes de avión o barco.
Otro rasgo envidiable: ¿qué sitio del mundo puede permitirse el lujo de trabajar durante cinco meses como posesos y dedicarse los siete meses restantes a aporrear las perolas quejándose del Gobierno, siempre que sea del PP?
Si nos comparamos, salimos ganando. Ahora mismo en Túnez ya forman un Gobierno de salvación nacional bajo una presión violenta selectiva. En Egipto es menos selectiva, pero también han perdido una gran parte de su turismo, tan generoso y gastador antaño.
Miren, virgencita, virgencita, que me quede como estoy, aunque sea en una casita pequeñita y húmeda, perdida en un bosque de Sant Mateu.

miércoles, octubre 10, 2012

Siempre pedimos lo mismo



Después de 30 años como secretario de la Pequeña y Mediana Empresa de Ibiza y Formentera (Pimeef) puede decirse que está al tanto de nuestras carencias históricas: Carlos Eznarriaga ha cumplido este ciclo en el que ha visto desfilar a cinco presidentes y queda con 50 asociaciones y 1.800 socios. De sus palabras se deduce una extensa labor y un cierto sabor agridulce al ver con cierta impotencia que muchos problemas pitiusos se van cronificando, enquistando y al final quedan como una deformidad más de nuestro cuerpo social.
De modo que es un puesto difícil para quien sostenga un espíritu perfeccionista. Ibiza llega a ser desesperante para alguien que no tenga paciencia de sobras.

Sin duda los opinadores y los columnistas de prensa conocen bien este fenómeno, el síndrome de Sísifo, donde puedes pasarte años para solucionar algo y al cabo vuelve a reaparecer con la misma insolencia. Encontrar temas frescos que escapen a la anécdota es algo más que un milagro.
Siempre pedimos lo mismo. Claro, siempre escribimos lo mismo. Nunca se arreglan los problemas y siempre clamamos por la solución que no llegará. En general, es por la sordera inducida de los políticos, una sordera que obedece a muchas razones y a veces algunas razones son oscuras.
Cada vez que se avecina un proceso electoral la Pimeef elabora un listado con todas las peticiones y, salvo las carreteras (y no todas estas acabadas) «siempre pedimos lo mismo». Y que lo diga. Siempre se repiten las mismas listas.

Después del medio siglo de turismo, los más viejos sabemos de algunas cosas que no se arreglarán nunca, porque caen bajo la voluntad torticera de algunos empresarios («en la Comunidad mandan los hoteleros», dice) y los Reyes Magos no existen.
¿Por qué van a inventarse un turismo de invierno en Ibiza los mismos empresarios que lo tienen instalado en el Caribe durante casi todo el año? El turismo de Ibiza es el veraneante, que viene de verano. Verano. Tres meses. Punto. Todo el resto se os da por graciosa añadidura. Para el resto, hay que invertir tanto dinero en promoción y fomento que casi no resulta rentable. Perdida la construcción en invierno, la estructura social de la isla se resiente y con la crisis actual todo comienza a rechinar.
Los intentos de comercializar Ibiza, con sus algo más de 100.000 habitantes, topan con las matemáticas. Incluso los residentes, como es patente cada invierno, tienen muchas dificultades para llegar a la Península, como quien dice a un hospital o a una boda.

Dice cosas interesantes, que obviamente no se discutirán, como la saturación de instituciones, que solo implican una multiplicación embarazosa de cargos y a la larga un aumento escandaloso e innecesario de funcionarios. O sea, trabas para la libre empresa. Los políticos no funcionan bien, nada suyo –salvo el sueldo a final de mes, que tiene preferencia a todo– funciona bien. Si se les presenta una queja siempre –también ellos– contestan lo mismo: no tenemos personal. Seguramente sobran los cinco ayuntamientos y en Formentera sobra el ayuntamiento y el Consell. Un Consell Insular sobraría para las Pitiusas, con empleados especialistas en cada caso y con la portentosa ayuda de la informática, actualmente al alcance de cualquiera. Felicidades a Carlos Eznarriaga y a disfrutar de los bellos inviernos; agilidad y suerte para esquivar los espesos veranos.

sábado, septiembre 29, 2012

Tocamos a menos


Lo dijo Juanjo Riera o algún cargo de alguna patronal: no es que en Ibiza se gane menos, es que hay muchos más negocios abiertos y tocamos a menos a la hora de repartir. Sin descuidar otras posibles concausas, es difícil no estar de acuerdo con esta idea.
Y si la extrapolamos, resulta que para ganar lo mismo hay que esforzarse mucho más, o sea, hacer mucha más caja. Para ganar el mismo dinero, han de venir cada vez más turistas a Ibiza y Formentera, con el consiguiente desgaste y gasto de recursos que esto supone.
Como ya estoy lanzado, déjenme culminar el razonamiento: Se ha roto la lógica del mercado, el calendario y los fines. Así, puede que ocurra una paradoja: cuantos más turistas vengan, menos dinero ganaremos los ibicencos. Esto es grave, porque si no viene nadie, también nos arruinaremos.
Es hora de aceptarlo. Ibiza ha ordeñado tanto el turismo de sol-playa que se encuentra exhausta y se ha vertido de una forma sumisa hacia un turismo lúdico nocturno, que tampoco reparte el maná, sino que lo tiene condensado entre media docena (o una docena) de empresarios. Difícil conseguir una rentabilidad que nos permita vivir todo el año con este tipo de economía.
Para acabarlo de rematar, los turistas más normales se acogen a una modalidad muy dañina para Ibiza: el ´todo incluido´. Así que turistas vienen los mismos, incluso más, pero en realidad cada vez tocamos a menos. Algunos tocan a menos de menos.
De hecho, turistas vienen más, un aumento del 6%, pero claro, son británicos, ingleses. De mayo a agosto llegaron 511.919 británicos frente a los 482.679 que lo hicieron en el mismo periodo de 2011. También ha aumentado la cosecha recolectada de algarrobas (quien las recolecte, muchos las dejan en el algarrobo). Pero poco más.
Si se trata de pescar ´raors´ nos encontramos con una pesca a la baja, porque probablemente ha aumentado escandalosamente el número de barcas que pretenden pescarlos. Entre los gastos de gestión, permisos, horas invertidas o desinvertidas, gasolina, amortización del bote, el precio de los raors puede acabar siendo astronómico.
En suma, que somos muchos, y cada vez tocamos a menos, a pesar del ascenso de turistas llegados. Estamos muy apretados, el ruido nos roba el sueño y la crisis tampoco ayuda. Al contrario, ya se han oficializado o institucionalizado los roces, y aquí todo el mundo comenzará a denunciar a todo el mundo. La Pimeef exige, como las discotecas, que se acabe con la competencia desleal, y esto será difícil porque estas peticiones sólo son atendibles si se potencia la acción policial y ésta es irrealizable en una población que se triplica durante los tres meses del verano.
De manera que, queridos amigos, ha llegado la hora de aceptar con paciencia bíblica la realidad: se recoge lo que se siembra y a veces mezclado con la amarga cizaña.