Mostrando entradas con la etiqueta hoteleros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta hoteleros. Mostrar todas las entradas

miércoles, agosto 23, 2017

Y hace 50 años Ibiza despegó

San Francisco, 1967, propició la explosión de hippies en IBIZA
No conozco ningún lugar del mundo donde la química del movimiento hippy reaccionara tan creativamente como en Ibiza: el hippismo la despertó de su letargo, tras una guerra civil cruenta y espantosa, y la puso en el mercado mundial.
Ni Londres, Amsterdam, Marraquech, Tánger, Estambul, Goa, lograron resultados parecidos. Sólo San Francisco e Ibiza. ¿Por qué? Siempre hay varios motivos, pero en ambos escenarios ya existían unas condiciones previas que lograron un injerto perfecto, al menos desde los años 50.
Ibiza ya conocía las rarezas de los visitantes, pintores, escritores, músicos o simples viajeros beatniks que paseaban su rechazo a la sociedad de consumo, recién asentada tras los desastres de la II Guerra. Ibiza mantenía una sociedad casi milenaria, muy sujeta a la naturaleza que hechizó a aquellos caminantes, que experimentaban con drogas y manifestaban un explícito rechazo a la guerra de Corea y después de Vietnam y además luchadores por los derechos civiles. Sobre todo en Estados Unidos. Londres vivía en 1967 su propia rebelión, París y Praga lo harían en 1968, pero ninguno de ellos logró revolver las tripas de la sociedad como los hippies norteamericanos.
En 1966 comenzó la gran llamada, que culminó en el verano del amor de San Francisco en 1967, en el parque Golden Gate. Después se pasaron a Haight Ashbury, pero todo San Francisco despertó un efecto llamada que prendió como una tea. Sorprendió a policías y autoridades y aquel verano inolvidable reunió a cientos de miles de jóvenes que buscaban amor, sexo, drogas y una nueva vida.
Ibiza recibió la gran andanada de jovenzuelos desde el 68 y aquí bien que aprovecharon la oportunidad. Ibiza estaba lanzada a la carrera hotelera. Hasta hoy.
@MarianoPlanells

domingo, julio 16, 2017

Es castañazo o burbuja o ambos

Nos solemos mover por impulsos irracionales y como los hoteleros pitiusos se dieron cuenta de que llenaban sus habitaciones de cualquier manera, subieron los precios. Al mismo tiempo, los propietarios de pisos o apartamentos descubrían una mina de oro en el alquiler alegal o incluso ilegal.
El resultado desastroso no se ha hecho esperar: Ibiza es un sitio inhabitable, los precios son abusivos y lo alquileres turísticos están creando una situación crítica entre las filas del Govern Balear y mucho malestar entre los ibicencos, que saben que el nivel de vida ya se ha desquiciado y tienen solo estos meses de verano para equilibrar el presupuesto anual.
Algunos viven de milagro o peligrosamente, porque si pagas impuestos se va toda la gracia, pero si no lo haces te arriesgas a diversas sanciones de envergadura. Con una carga de población densa en exceso y que las infraestructuras no pueden absorber ni resolver.
Ya hace varias temporadas que la isla sufre problemas serios para abastecerse de agua potable, al menos mínimamente consumible. Y sobre las aguas sucias, mejor no menearlo: las depuradoras no pueden con tamaño caudal y las aguas excrementales rebosan y se evacuan directamente al mar. Esto, mientras los emisarios no revienten. No es necesario repasar la lista de desgracias, las tenemos presentes a diario y todos sufrimos sus consecuencias.
La situación toma otro cariz inesperado desde el momento en que los hoteleros no puedan vender sus alojamientos de agosto. Rebajan precios de una forma drástica. En pleno julio ya se conocen rebajas del 40% y no solo en San Antonio o en Ibiza. La cadena Meliá anuncia descuentos del 45 y encima te dan puntos para sus sorteos.
Los hoteleros se apuntan al gremio de los jinetes que arrancan como un caballo, pero con parada de asno. Su política ocasionará estragos en alojamientos de rango inferior y serán estos quienes soportarán las consecuencias del castañazo.
Que nadie se queje, nos hemos de someter al principio de oferta y demanda y no esperen que el Govern Balear solucione nada. De nada.

domingo, mayo 14, 2017

La ecotasa nada tiene de ecologista

Era tan evidente que hasta da un poco de vergüenza recordarlo: la ecotasa es un impuesto más que no obedece a un noble intento ecologista para preservar la integridad del paisaje y la belleza monumental del Archipiélago. La ecotasa es un vulgar mecanismo para recaudar y poder disponer de más caja para destinarla a cualquier cosa menos a la finalidad que se expone.
Y viendo como invierte el dinero este gobierno da repelús solo de pensarlo.
Ya disponíamos del anterior intento del Pacto de Antich y les vamos conociendo. Aún así nunca dedicaremos bastante tiempo a desvelar las patrañas del catalanismo, ecologismo y socialismo de este pacto de perdedores.
Leyendo la prensa, en su momento llamaron la atención las palabras de Xavier Pericay (Ciudadanos) que también avisó anticipadamente que esta carga impositiva no era más que una excusa para proveer de más liquidez a un gobierno que desde el primer día está despilfarrando el dinero de todos los baleáricos. Avisaba además, que no la pagarían solo los turistas, sino todos los residentes en Baleares, puesto que la UE prohíbe taxativamente la discriminación de precios por razón de procedencia. Y así ha sido. Así es.
«El Govern utiliza el impuesto turístico para tapar agujeros presupuestarios que no tienen nada que ver con el turismo y sus efectos», vino a decir el diputado catalán en el Parlament de Baleares. Tapar agujeros y para cederlo a Cataluña en una política cultural común que pretende arraigar la idea de que somos lo mismo y los mismos. Y no caeré en la tentación de recordar los chanchullos que tanto dinero nos están costando.
El hotelero Juan Bufí, presidente de CAEB Pitiusas, lo remachó: «Ahora se ve que la ecotasa era para pagar la caja de los truenos del Govern». Pero es que el mismísimo Govern balear ha admitido explícitamente que la ecotasa no es un impuesto ecológico sino un mecanismo puramente recaudatorio para la obtención de recursos adicionales y para la financiación de políticas autonómicas. O sea, para recomponer la ruina que ellos mismos van creando.

domingo, marzo 19, 2017

Juegos de hoteleros y operadores


Creo que hemos de tomarnos con flema británica, mallorquina o ibicenca la actual situación entre los hoteleros y los operadores turísticos. Siempre ha existido cierta tirantez entre ambas agrupaciones, pero se necesitan mutuamente, razón por la cual la sangre nunca llega al río ni a la playa.
Los tour operators han apretado siempre que han podido, buscando su margen óptimo, pero los hoteleros no son mancos y aprendieron rápido la lección. Y el caso es que ahora quien tiene la paella por el mango son los hoteleros, que llevan largos años pasándolas canutas ante la competencia turca y egipcia, sobre todo. No olvidemos esto. Además, la calidad de las instalaciones baleares ha mejorado mucho en los últimos siete años.
Baleares ha gozado de enormes inversiones en la remodelación de la planta hotelera y sigue el proceso. Y en tercer lugar, Baleares es un destino refugio ante los imponderables.
Ahora es el gran momento de los hoteleros y lo saben ellos y los saben los operadores. De todas maneras, no se está jugando la partida en los meses de julio, agosto y septiembre -que de todas formas están ya reservados hace tiempo- sino en los extremos de la temporada. Tanto en Ibiza como en Mallorca aún quedan muchas plazas ya amortizadas, obsoletas, que se suelen destinar al Todo Incluido. Se habla de 135.000. Un paraíso para los operadores, que quieren vender muy barato.
Ya no nos interesa atiborrar los hoteles de Todo Incluido. Hacen muy bien los hoteleros en subir precios y en exigir una mayor relevancia a los visitantes. Por mucho que expliquen que es más barato en las Maldivas o en el Caribe. Nos da lo mismo. No son argumentos sólidos que puedan presionar a la industria hotelera balear, cuyos socrificios son palmarios. Los operadores van a lo suyo, como las discotecas: cuando pueden aprietan. Aquí nadie regala nada. Ni Turquía, con unos precios muy rabajados casi un 40%, ni Egipto, ni Grecia.
Además los tour operators deberían dejar de colaborar con las estafas de los falsos enfermos que denuncian al hotel por intoxicación alimentaria. 

@MarianoPlanells

sábado, diciembre 31, 2016

El desfomento del turismo


Los hoteleros hace muchos años que están alertando de un crecimiento urbanístico excesivo y en lógica interna se comprende: ellos no necesitan más competencia y los turistas que vienen a Baleares lo hacen por su sol, pero también por sus comodidades, seguridad y precios. Y por su belleza.
Solo en Ibiza los hoteleros, que están regulados hasta la saciedad –y no me parece mal– hay unas 80.000 plazas. Con estas no se puede servir de alojamiento a los casi tres millones y pico de turistas que hemos tenido en 2016. En algún sitio ha tenido que alojarse el resto: en pisos y casas de campo que en muchos casos están al margen o fuera de la ley.
No todos los alojamientos extrahoteleros son ilegales. Muchas plazas ya están regularizadas, unas por la ley 4/21012 o «Ley Delgado» y otras simplemente ofrecen el servicio, procurando no anunciarse en webs ni en páginas especializadas, facturan al cliente y en su debido momento pasan cuentas con Hacienda, acogiéndose la Ley vigente de Arrendamientos Urbanos. No en vano el Pacto ha intentado y sigue intentando que la ley estatal sea modificada para que los establecimientos tengan que registrarse obligatoriamente en el registro balear correspondiente. De momento nadie ha conseguido modificar la LAU y sin ello, los trabajos de legalización del Govern tendrán problemas en muchos casos concretos. 
Esta situación de escasez de viviendas para el alquiler está trastocando muchos puntos colindantes y creando disfunciones. Por ejemplo: si estamos hablando de una carencia de alquileres, en realidad nos estamos quejando de un exceso de turistas. Esta es una línea roja que no deberíamos cruzar. Los turistas prestados por las guerras mediterráneas o por el efecto rebose de Mallorca, desaparecerán en cualquier momento, yo calculo que en 2020, pero pudiera ser antes, en cualquier caso es arriesgado aventurarse a hacer un pronóstico.

Otra disfunción, casi cómica, es que el Fomento de Turismo, tras más de cinco décadas apoyando el fomento de lo que su propio nombre indica, ahora se dedique a hacer mítines para desfomentarlo, de alguna manera. Cosas veredes. Pero lo entiendo.

miércoles, noviembre 23, 2016

Se dispara la guerra de precios

Ibiza tiene grandes competidores muy cerca y con instalaciones mejores

Quienes se dedican al turismo desde hace décadas saben muy bien que las oportunidades hay que cogerlas al vuelo, por esto, cuando aparece algún resquicio para operar, los hoteleros no pierden la ocasión de ajustar precios al alza. O sea, subirlos. Es justo decir que, por el contrario, cuando las vacas vienen flacas, no tienen más remedio que ajustarlos a la baja.
Si tuviéramos memoria recordaríamos lo que ocurrió en Ibiza a partir del año 2007, cuando empezaron a irse inmigrantes a miles, los contratos alcanzaban el mínimo para cotizar todo el año y no pocos residentes se quedaron sin el empleo. Dado que en 2011 empezó la mejoría, ya nos hemos olvidado de estas cosas. No debiéramos hacerlo. Es sensato retener en la memoria las cosas buenas, pero más lo es acordarse de las penurias.
Estos grupos de Internet que claman al cielo por los precios de los alquileres no quieren recordar que en Ibiza hemos tenido siempre este problema, aunque no se expresaba de manera tan acuciante y aguda. Con todo ello quiero decir que somos un sitio muy especial y que las cosas cambian y no precisamente por pegar cuatro gritos delante del Consell. No juzgo, solo expreso un hecho objetivo.
Esta escasez de vivienda pasará tan pronto como el turismo recupere su orden natural y las Pitiusas devolvamos los turistas que nos han prestado los países en guerra. Y esto va a ocurrir. Miren, de hecho ya ocurrirá en 2017, aunque en escala menor. Tres años dije, hace unas semanas, serán necesarios para recomponer la locura geopolítica de Oriente Próximo y Medio. Arriesgué, porque hablando con propiedad nadie conoce el futuro. Y menos yo. Pero con la victoria de Trump se van a a acelerar las cosas y antes de 2020, Egipto, Túnez, Turquía habrán recobrado una gran parte de su cuota turística.
No hablo a la ligera. En vista de la sustancial subida de precios de Baleares, los operadores turísticos ya están presionando para bajar precios hasta límites importantes en dichos mercados. Ya se ha detectado en la feria de Londres. Y seguirán haciéndolo hasta bien entrado el próximo año. Turquía, Egipto, Túnez venden unas instalaciones hoteleras excelentes a unos precios irrisorios. La lucha se centrará en garantizar la seguridad y están camino de conseguirlo, al neutralizar al Estado Islámico –sin acabar de vencerlo, de momento– y por la alianza entre Putin (Rusia) y Erdogan (Turquía). Egipto caerá por su propio peso al necesitar de forma perentoria los ingresos procedentes del turismo. O sea, no será dentro de tres años. Mucho antes Baleares comenzará a esponjarse.

sábado, noviembre 05, 2016

Cifras descomunales contra el sentido común

Grecia y sus islas despertarán

Desde ahora hasta finales del año asistiremos a un baile de cifras de récord, descomunales, alarmantes y que en definitiva solo dejan patente la incompetencia de los políticos que nos gobiernen en el Govern balear y otras veces en el Consell de Ibiza. Por ejemplo: los viajeros en los puertos y en el aeropuerto, el número de vehículos, de visitantes globales, etc.
Ahora la Encuesta de Movimientos Turísticos en Fronteras (Frontur), publicada por el Institut Balear d´Estadística (Ibestat) nos revela que casi un 35% de visitantes no se hospeda en hoteles ni apartamentos dados de alta en el registro de establecimientos de uso turístico. Que se buscan la vida en apartamentos y casas al margen de los reglamentos. Pues miren, yo pensaba que eran bastantes más los sumergidos.
Así y todo no estamos hablando de una pandilla sin importancia: es más de la tercera parte de nuestro turismo. Tal masa humana hospedada (opaca o escondida) fuera de todo registro administrativo o policial puede constituir una seria amenaza para la seguridad de todos, al margen de las tasas que dejan de ingresar los ayuntamientos y los impuestos que se hurtan a Hacienda.
Comprendo que los hoteleros levanten la voz. Tienen todo el derecho a quejarse. Y que la levanten también los ciudadanos que viven en un bloque de pisos o apartamentos residenciales. En las Pitiusas no todos podemos estar cuatro meses de verano de vacaciones y de juerga. Los residentes en bloques de viviendas tenemos una vida particular, laboral, escolar con obligaciones que cumplir. Y no tenemos por qué soportar esta manada de cabestros que vienen a alterar nuestra vida, por el simple hecho de que un propietario decide alquilar por días, semanas o meses su piso. No, no basta con cumplir con la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU). Hay que cumplir con los vecinos y con la competencia que paga leal y legalmente sus permisos y licencias.
No podemos permitir todo a los turistas, y si alguien no lo entiende, se le debe sancionar con rigor. Y no me refiero a multas simbólicas de 600 euros. En otros sitios de España ya van tomando el pulso a una situación abusiva y descarada. Incluso en Nueva York van a implementar una ley que impide los alquileres turísticos por menos de 30 días. Recuperemos Ibiza o estamos perdidos.

miércoles, diciembre 16, 2015

Los hoteleros, protagonistas en verano y en invierno

Foto J.A. Riera (Diario de Ibiza)


Lo tenemos bastante asumido los que de alguna manera trabajamos de cara a la gente en un mercado libre: cuando la prudencia aconseja ofrecer cambios y mejoras no queda más remedio que renovarse o morir. Remodelarse o desaparecer del mercado turístico. En esto, los empresarios turcos (o en Turquía) nos dieron un buen susto, al menos durante los primeros diez años del siglo XXI. Sus instalaciones flamantes y con la experiencia acumulada en otros puntos mediterráneos eran casi imbatibles, porque además la moneda turca funciona en otro universo. Muy complicado competir con ellos.
Súbitamente, en diciembre de 2010 los países musulmanes ribereños y aun los más alejados se adentraron en una dinámica de insurrecciones, apoyadas desde el exterior o no, que les ha llevado al precipicio. Al fondo del barranco y con pocas opciones de salida del infierno, que algunos incluso han calificado como escalada para la tercera guerra mundial. Y aquí están y aquí estamos. Hay decenas de millones de turistas europeos, rusos y también árabes que se han visto obligados a reinventarse un destino turístico. Funcionó Egipto, también lo hizo Turquía, pero señores, este sueño ha terminado. Ha terminado mal. Ambos colosos han caído en desgracia para el turismo. Las penas de uno pueden ser la fortuna del otro. Así ha sido y sigue siendo desde la temporada 2011: los hoteleros de Baleares han gozado de unas ocupaciones fantásticas (de fantasía inimaginable), se ha vuelto a hablar del overbooking, de una potente economía sumergida en el mercado negro de alquileres de inmuebles, barcos, coches. Baleares lleva cinco temporadas con altos ingresos y con altísimas contrataciones.
Ello explica otro fenómeno de alto alcance: las remodelaciones y las reformas de la planta hotelera. El fenómeno hubiera sido impensable en 2009, por ejemplo, cuando una temporada agónica sumió a los empresarios baleáricos en una depresión insalvable. Dirigían sus inversiones al Caribe o a otros sitios, evitando pérdidas de tiempo con la crisis y con la política restrictiva del segundo Pacto de Progreso.

A partir de 2011 ambos factores dan un giro de 180º y el Partido Popular se dedicó a fondo a su deporte favorito: liberalizar, permitir y fomentar el crecimiento con una Ley Turística permisiva, bajo la cual se amparan en 2015 los hoteleros para solicitar licencias de reforma y de remodelación. Paralelamente los clientes trasvasados de Túnez, Marruecos, Argelia, Grecia, etc. comenzaron a llover sobre nuestro archipiélago. El proceso no ha amainado sino todo lo contrario, ahora se añaden los turistas huidos de Egipto, Turquía, Jordania, Siria, etc. Cuando hay dinero todo son alegrías, pero no olvidemos que vivimos gracias a un milagro macabro y terrorífico. Aprovechar esta coyuntura favorable me parece irreprochable y muy oportuno, ofrece muchos miles de puestos de trabajo durante el invierno y renovamos la planta hotelera balear, ya muy desvencijada y en gran parte obsoleta.

sábado, octubre 17, 2015

Las venganzas imposibles

El podemita Jarabo disfruta de aterrorizar a los hoteleros. Es inútil. El que no tiene el hotel amortizado y otros tres más instalados en el Caribe es porque no quiere. Jarabo ya llevaba demasiado tiempo callado y acaba de soltar otra andanada: «Nosotros nunca aceptaríamos un impuesto que pudiese beneficiar al sector hotelero». Y se explica: se supone que los hoteleros ya tienen cubiertos los servicios mínimos, por lo que la recaudación ha de ir destinada a servicios sociales, sanidad, educación y sanidad.
Imagino que una montaña tal de millones de euros algo dejará para la mejora medioambiental, aunque vaya usted a saber qué es eso y dónde cae. Y para la investigación y desarrollo. O sea, en casillas tan ambiguas que se podrían emplear perfectamente para las temidas mariscadas (por lo del ácido úrico), tan profundamente mimadas por algunos miembros de esta izquierda caviar, es decir, el socialismo español de toda la vida. Se equivocan, se lo repito. La sanidad, la educación, los recursos sociales han de obtener sus partidas presupuestadas en los PGE y si no saben defenderlo ni extraerlo es que no sirven para estos puestos, y de esto no me cabe ninguna duda. Pero no, lo único que preocupa a los podemitas es una pueril pugna contra unos hoteleros demonizados. Que no les llegue nada.
No caen en la cuenta de que si trabajan en serio en la mejora del medio tendrán que recomponer o mejorar las zonas adyacentes a las aglomeraciones donde se hospedan los turistas. A los hoteleros lo mejor es tenerlos de aliados, cobrarles en justicia por los servicios públicos que reciben, pero no hostigarles ni amedrentarles (¡como si esto fuera tan fácil!). Pero, en todo caso, relájense y pónganse a trabajar partiendo de bases ya muy estructuradas. Dejen de lado su adanismo y su vana pretensión de descubrir cada día el Mediterráneo. Gestionen.
Gestionen aunque sea con criterio de partido o de Pacte, en esto nadie puede meterse, pues, aunque no habéis ganado las elecciones, habéis conformado un Pacte de Perdedores con mayoría matemática. Pero gestionen y olvídense de la ingeniería social, de las vanas ocurrencias y de las venganzas imposibles.

sábado, septiembre 19, 2015

La ecotasa diabólica


Lo pregunté al final de mi último artículo: ¿quién se supone que debe pagar la ecotasa, en caso de que se diera la nefasta decisión de imponerla? Obviamente, el turista, el visitante vacacional que quiere pasar unos días y unas noches en la isla. Ya tenemos el primer problema: ¿cómo, dónde y quién la debe cobrar? En el primer intento fallido y ridículo del 2002 en el primer Pacto de Progreso se cargó la engorrosa tarea a los hoteleros de Baleares.
Pero esto ya no puede hacerse, hay que ponerse al día y saber que en Ibiza más de la mitad de los turistas llegan en barcos o en avión, pero no se hospedan en establecimientos hoteleros. La realidad económica ha dado un vuelco espectacular. Si se cobra a quien se hospede en un hotel, hostal, pensión se está causando un agravio comparativo de enorme relevancia.
Si ahora los que vienen a las Pitiusas ya huyen de los hoteles para acogerse en régimen de alquiler en apartamentos o casas, desde la existencia de la ecotasa lo harían mucho más. No solo añadirían una responsabilidad y un trabajo al hotelero para recaudarla, es que además crearían un incentivo activo para dejar de usar esas instalaciones. El daño al hotelero no sería baladí. Bien, en tal caso, quizás piensen en cobrarla en los puertos y en el aeropuerto, en caso de que lo autorizara el Gobierno de España. Tampoco lo veo muy práctico. Barcos y aviones ya vienen penalizados por tasas portuarias y aeroportuarias de gran calado, ya solo les faltaría convertirse en recaudadores de lujo de la codiciosa Francina Armengol, de quien sabemos que tiene una admiración declarada hacia todo lo catalán que raya en la veneración y poco más.
Dejemos los ibicencos que los catalanes naveguen a su aire y que se equivoquen solos. Los baleáricos no somos catalanes y concretamente los de Ibiza mucho menos. Y la quimera de los Países Catalanes nunca ha existido ni existe. Por mucho que lo repitan. Que cobre Cataluña las tasas que pueda inventarse, así tienen su autonomía, en quiebra irremediable y con una deuda que, es evidente, caerá sobre la espalda del resto de españoles. Dudo mucho que el ministro del ramo y AENA quieran participar en las misas negras podemitas del nacionalsocialismo falsamente ecologista del Pacte de Baleares. La ecotasa es un invento diabólico y Dios nos libre de gobiernos como el del Pacto, que ni siquiera saben aprender de sus propios errores. ¿Errores? ¿Qué digo? ellos jamás han admitido ni uno.

miércoles, septiembre 16, 2015

La ecotasa, inútil y peligrosa


Dice el importante operador turístico Thomas Cook que si se pone una ecotasa en Baleares muchos turistas dejarán de venir. No lo sé, pero observo que se esgrimen los mismos argumentos que en el primer intento, creo que del año 2002. Fue un sonoro fracaso que murió con sordina, casi en silencio, porque al Partido Popular y a los hoteleros no les interesó celebrar una victoria agridulce.

En aquella época muchos pensaron que la implantación más que arbitraria de la tasa turística fue un pulso entre algunos arrogantes miembros del Pacto y el lobby de los hoteleros. Para que estos supieran desde el primer momento quien mandaba. El gallo del corral impuso su criterio, pero poco le duró el cacareo, algo más de un año.
Arrogancia política e intereses económicos aparte, la clave está en saber qué es la tasa, conocer de buena fuente si será útil y si no causará más daños de los que pretende evitar. Si se decide que sí, queda un enorme problema: ¿Cómo la aplicamos?

Mi opinión personal es muy clara: tengo una aversión total a cualquier tipo de impuesto, aun sabiendo que tenemos que contribuir todos en el mantenimiento de la sociedad del bienestar, que cada vez emplea a más derrochadores en un gasto público improductivo que a medio plazo nos llevará a la ruina total. Gente más informada que yo ya lo ha explicado en algunos medios nacionales.

Yo estoy en contra de la mayoría de los impuestos existentes, rebajaría la gran mayoría y otros los suprimiría. Comprendo que es imposible en la actual mecánica de un Estado de las Autonomías demencial e insostenible.

Solo nos faltaría una ecotasa, para acabar de debilitar nuestra economía, que compite a duras penas con destinos que no la aplican y ofrecen instalaciones más modernas. Las almas cándidas que hablan de un impuesto finalista saben que apenas llegaría para solucionar nada y que el dinero ha de venir vía presupuestos del Estado, que por esto lo recauda a espuertas con el IVA, tabaco, alcohol, puertos y aeropuerto.

No aconsejo usar la ecotasa como letrilla de cantautor . El Pacte necesita siempre un tema que articule su política, cuando gobierna en los despachos o cuando alborota en las calles. Suelten el tema y dejen a las empresas en paz.


Y para finalizar una pregunta ¿usted compraría un coche de segunda mano a Francina Armengol o a Vicent Torres? Entonces con más motivo es inútil y peligroso ponerles unos millones confiscados a los turistas... que se hospedan en los hoteles. Y esta es otra. ¿Quién pagaría la ecotasa?

sábado, julio 25, 2015

El ocaso de los hoteles


Los fenómenos sociológicos transcurren ante los ojos de todos, pero mucha gente no los percibe, porque no puede, no quiere o no sabe. Pero los que hemos vivido la evolución del turismo desde 1960, no dejamos de sorprendernos por esta deserción de los turistas de los hoteles. Como si los últimos defensores de la cultura hotelera fueran los del ´todo incluido´, clientes fieles, más tranquilos y previsibles.
El turista de hotel se basa en la previsión. No se le puede hacer jugarretas, porque deja de volver y queda muy escarmentado: paga por unos servicios que conocía de antemano y tiene una especial fobia a las improvisaciones. El turista no viene a fregar platos ni a cocinar, viene a descansar y no le gusta que le sorprendan en exceso. Quiere lo comprado y que le dejen en paz, bebiendo su cerveza sentado en la piscina o cerca de la playa.
Para determinado tipo de hoteles, ya muy amortizados, el all inclusive es una modalidad rentable de la que nadie quiere desprenderse, mientras el mercado la solicite. Algunas instalaciones dan un servicio muy digno y bien cuidado.
¿Quién más puede ser cliente de un hotel? A excepción de los excéntricos millonarios que visitan Ibiza para una noche, no se me ocurre un tipo o un grupo especial. Por lo tanto vamos a hacernos la pregunta a la inversa: ¿Quién no va a los hoteles en esta Ibiza del siglo XXI?
Rápidamente todos nos haremos una lista de conocidos y amigos que consiguen alquilar su casa con un pequeño estanque convertido en piscina a unos precios muy excitantes.
Residentes extranjeros durante el invierno, de pronto alzan el vuelo con dos maletas repletas y se van a Chequia, Marruecos, o a su Alemania natal. Mientras ellos disfrutan el verano en una zona más fresquita y barata, su casa en Ibiza les dejará suficiente dinero para pasar el invierno holgadamente. Y sin tener que vigilar ni cobrar ni manipular las enojosas cuestiones prácticas diarias: una agencia se encargará de todo.
Cuando veíamos la proliferación de casitas dispersas por toda la isla en los años 70 nos quejábamos del destrozo ambiental. Ha sido muy superior a los esperado. Teníamos razón los conservacionistas y ahora no tiene remedio. Entonces solía ser siempre un ibicenco quien te decía que tenía derecho a hacerle una casita a cada hijo. Yo les contestaba siempre lo mismo que a los catalanes con su obsesivo derecho de autodeterminación: este derecho no existe.
Da igual, de seguir esta lógica el caso es que muchos ibicencos dispondrían de varias docenas de hijos cada uno. Ahora nos podemos comer los ladrillos. Los hoteles se van vaciando, la isla es ingobernable y los isleños somos cada vez más pobres y vivimos mucho peor.

sábado, febrero 21, 2015

Los antisistema contra los hoteleros

Me entretengo leyendo el artículo sobre la floración invernal de políticos, sectas, grupos, plataformas, movimientos, consorcios y otros grupúsculos. A cada ibicenco, su partido unifamiliar, y a veces ni esto. Cuando decidimos cultivar nuestra herencia anarquista llegamos pronto a la conclusión de que detrás de cada algarrobo se esconde un Viriato, un pastor lusitano para enfrentarse a... ¿los romanos? No, a todos los demás. 
Un añito antes de la ceremonia maravillosa de depositar el voto en la urna los aspirantes a aspirar buscan como locos un nombre que no esté cogido ni escogido: los subcaciques, algunos profesionales fracasados, los licenciados sin ni una sola perspectiva de encontrar a nadie que les pague un sueldo y muchos políticos provenientes de anteriores formaciones, a menudo disueltas por la contundencia de los jueces que han encerrado a sus cabecillas por corruptos y ladrones.
Todos o casi todos se desparraman por Ibiza buscando la inspiración, pero esta no suele llegar en candidatos ya embotados, untados y embadurnados por anteriores azares de la vida. Los electores, si es que quedamos alguno libre, siguiendo el divertido símil de Rita Vallès, tendremos muy difícil escoger a un candidato, porque son los mismos de siempre, pero se han cambiado los nombres. Los anteriores ya estaban muy quemados. No se puede seguir empleando lo de Unió Mallorquina según como, ni el término socialismo impunemente en estas islas que siempre –sin excepción– ellos han dejado arruinadas.
Ahora unos se llaman PI, que creo que significa Proposta per les Illes, como si el resto fueran de Antofagasta (Chile). Los más izquierdosos son Més, que intenta reagrupar a las huestes social-nacionalistas muy mal pertrechadas. Me entero de que algunos conservadores pretenden pasarnos de matute el término liberal. Son conservadores pero no conservacionistas, porque por donde han pasado los exalcaldes del PP no crece más la hierba. El viejo Guillermo Tuells intentó levantar un Partido Liberal en la Ibiza de la transición, pero nadie le prestó el menor caso. Olvidad lo de liberales en un país como España donde está todo hiper-regulado.
Hay conservadurismo intervencionista, teñido de posos fascistas, donde todo se regula y se mangonea. De ahí el repelús que desprenden los políticos. El asco que inspiran.Basados en esta visceralidad se han levantado los de Podemos-Ganemos o Podem-Guanyem. Son los mismos disparatados nacionalistas adobados con otros ingredientes progres, no lo duden, con una sed de poder que pone los pelos de punta. Siguiendo con su táctica de acojonar al personal, la han emprendido contra los hoteleros, pero sin saber lo que dicen ni lo que hacen: «El hotelero es un niño malcriado y consentido», ha dicho su mesías mallorquín. Parece que hablaran de ellos mismos. No se habla así ni se hacen así las cosas. Pero los de Podemos no admiten lecciones. Ya lo saben todo. Y encima son catalanistas y partidarios de la inmersión. Una joya.

jueves, enero 08, 2015

El caos de los alojamientos ilegales

En Ibiza queremos agarrar todos los huevos en verano y a menudo estrellamos algunos

A mí ni carbón, pero sigo creyendo en los reyes magos. ¿Qué haríamos sin esa evanescente ilusión, tan irracional como injustificada? Toda Ibiza y Formentera cree en las labores de magia que nos han llenado el archipiélago de turistas de las más dispares procedencias. 
Veo que Jaume Ferrer, presidente del Consell de Formentera está satisfecho con el modelo turístico de su isla, como diferenciándolo del de Ibiza. Es el mismo: vienen turistas, alquilan una habitación, van a mojarse al mar, piden bebidas y se las cobramos al quíntuple de lo que valen (o más). El hecho de que no quieran party boats no es suficiente elemento diferenciador. No quieren y hacen bien, porque estas barcazas recicladas del desguace, estruendosas y endemoniadas se pavonean por Formentera, les echan los malos humos, los ruidos y la basura y no dejan ni un euro a la mimada pitiusa menor. Yo tampoco las quisiera para Ibiza.
No entiendo como ninguna autoridad marina o terrestre puede autorizar tal actividad. No lo concibo, pero claro, uno no lo sabe todo. 
Los hoteleros tampoco han recibido regalos de reyes. Ellos esperan que los políticos metan en cintura a los miles de apartamentos salvajes, casas silvestres o cubiles de diverso pelaje que les hacen la competencia desleal. Y el Gobierno no lo va a hacer, al menos de momento, porque esto sería ponerse a trabajar de verdad, en serio, en un área concreta. No van a mover una mano. De momento. Quien va a movilizarse es Hacienda y no lo digo a la ligera. Cuando Hacienda se ponga a cribar Ibiza, Formentera, Baleares (y me consta que están en ello, no solo en materia de catastro) en las movidas de taxis pirata, vehículos de lujo, lanchas, yates y en el alquiler turístico de vivienda, saltarán chispas. El asunto es ¿puedo alquiler un apartamento por semanas o meses a los turistas que vienen? La respuesta es no, si está en una zona o bloque residencial.
Ya hay sentencias (ya les conté la de Valencia). En realidad, no hablamos estrictamente de las obligaciones con Hacienda –que no son anecdóticas–sino de sanidad, seguridad y convivencia. El tipo de turismo o los tipejos turistas que vienen a Ibiza no son nada recomendables. No es gente que venga a descansar y hacer amigos. En gran parte son unos vándalos intratables. Comprendo por otra parte que los hoteleros estén alarmados. 
Ya pasan de 700.000 los turistas que recurren al apartamento o alojamientos ilegales o alegales. Es una cifra importante y el hecho de que no esté regulado demuestra una vez más que las autonomías son una auténtica estafa y un despilfarro inasumible e insostenible.

sábado, enero 03, 2015

Píldoras de cannabis fenicio


Cannabinoides como posibles medicamentos antitumorales en cáncer de mama. Los fenicios ya conocían el cannabis, de lo contrario no se hubieran atrevido a visitar las islas del Norte ni a circunnavegar África. Sagrada planta llena de propiedades para aliviar las arcadas y malestar en los tratamientos de radiología. Todavía nos reserva algunos secretos. Una planta que ha crecido siempre en Ibiza.
El fenicio anota en breves píldoras balsámicas algunas noticias para entrar con suavidad en un año que será bronco. Por ejemplo, Cuba. El periodista cubano y excelente ensayista Carlos Alberto Montaner no es muy optimista en torno a la posible evolución de los Castro. Se lo dije, los dictadores no pueden evolucionar, deben ser derrocados. Es posible un final con violencia en Cuba, explica Montaner. No me extrañaría.
Al menos la situación permitirá la entrada de Palladium (Abel Matutes Juan y familia), que fueron vetados cuando el ibicenco fue ministro de Exteriores y entró en contacto con su homólogo Roberto Robayna. ¿Qué fue lo que motivó la prohibición a Matutes? Una publicación que suele masajear al hotelero ibicenco dice que Matutes solicitó una apertura democrática en la isla, pero conociendo a los actores y la situación, dudo mucho que esa fuera la causa real. Esto no lo contará Matutes en estas entrevistas-masaje que le hacen de vez en cuando en ABC. Pero este fenicio no traga el anzuelo. El hecho es que Robayna fue purgado y el pobre ahora se dedica a pintar cuadros. Y Matutes-Palladium fue excluido de la tarta caribeña. No así el otro Matutes, o sea el grupo Sirenis que –como expliqué– ha operado dos importantes hoteles hasta hace unos años.
Ahora no tenemos ibicencos en el Caribe cubano. Ni falta que hacen –dirá más de uno. La verdad es que hoteleros empezarán a sobrar en aquella isla. Y en cuanto Cuba reconozca la deuda de unos 7.000 millones de dólares por el robo de las propiedades en 1959 y siguientes, los empresarios americanos desembarcarán a lo bestia. De momento, los hoteleros mallorquines siguen siendo los reyes: Iberostar, Meliá, Riu y Barceló.
Más cerca tenemos a los islamistas que a los caribeños bailones. En Argelia y Túnez los grupúsculos radicales se van alineando con el Estado Islámico. Los grupos yihadistas magrebíes van jurando lealtad al ISIS. Por esto la policía explica que España ya los tiene a 50 kilómetros, que es la distancia de Argelia hasta Melilla. Este hecho se suma al ya detectado proceso de infiltración de los combatientes que retornan a Marruecos, España. Francia o Gran Bretaña, un proceso que produce honda preocupación en los servicios de seguridad. Pero no hace falta ir tan lejos, los tenemos en Melilla, Ceuta y Cataluña. Bonito 2015 nos espera. Venga, con ánimo.

miércoles, diciembre 31, 2014

Prospecciones, sí pero no

Dos aparatosas plataformas de extracción de crudo en pleno Rio de Janeiro (Brasil)
No me sorprende que Exceltur, la asociación de los hoteleros, no se muestre abiertamente en contra de las prospecciones petrolíferas, porque ellos están obligados a poner una vela a Dios y otra al diablo. También tienen razón que es un asunto complejo y con matices. ¿Qué tema no lo es?
La verdad es que yo estoy en contra de las prospecciones en Baleares, pero me cabrea mucho que en el Atlántico, Marruecos saque el crudo y que nosotros nos quedemos con un palmo de narices. Vamos, que sería de tontos no extraer cuanto petróleo nos fuera posible.
Es la misma situación con la energía nuclear. El acomodaticio Felipe González se bajó los pantalones ante la ETA y los demás presidentes han seguido la política del avestruz. Patadón al problema o escóndelo bajo la alfombra y que lo solucione el próximo. Así han dejado el panorama de las eléctricas en España, donde nos están expoliando con mil triquiñuelas de leguleyo interesado.
España se está quedando sin centrales nucleares, mientras estamos comprando a precios amargos la electricidad a Francia. La energía que Francia genera con sus nucleares. Es decir, que somos tontos de remate. Porque si hubiera un accidente nuclear en el país vecino recibiríamos exactamente igual la radiación. O más.
También conozco los desastres del Caribe, el mayor vertido de petróleo de la historia, Deep Horizon, pero por contra en todo el Mediterráneo se está extrayendo petróleo con una seguridad –hasta ahora– a prueba de bombas, literalmente.
También conozco la situación de Río de Janeiro, porque la cuenta Daniel Lacalle en su último libro –cuando yo fui ya hace unos años no vi nada. O sea, hay plataformas de extracción a menos de dos kilómetros de las playas. Y no pasa nada o al menos no ha pasado nada hasta ahora. La auténtica basura que se acumula en las aguas litorales de la ciudad carioca no tiene nada que ver con el petróleo. Amancio López, presidente de Exceltur y de la cadena Hotusa se ve obligado a contemporizar, a diferencia de Abel Matutes Juan, que en su día se mostró contrario. No sé lo que opinará hoy. Esto sí, López no desaprovecha la ocasión de manifestarse en contra de la ecotasa, en base a que solo la recaudan los hoteleros y no todas las empresas que se benefician del turismo. El argumento es entendible. Yo tampoco creo que la ecotasa sea beneficiosa ni necesaria para nuestro turismo. Y menos tras las últimas subidas del IVA.
En suma, a lo largo del 2015 las pruebas de prospección se seguirán llevando a cabo para conocer al menos el alcance de los depósitos de crudo. Otra cosa es que a los baleáricos nos guste. No nos gusta, de hecho nos desagrada profundamente. Ya saca bastante dinero el estado de nuestras islas, a cambio de lo cual solo revierte miseria.

miércoles, diciembre 24, 2014

Cuba, otra vez en el mapa


Los emigrantes ibicencos a Cuba ayudaron mucho a la isla, como demuestran estos cheques bancarios del año 1921. Solían mandar importantes remesas de dinero a los familiares, mediante estos pagarés bancarios. Algunos se podían hacer efectivos en la banca Matutes. Aunque como tal S.A. nació en 1935, el fundador Abel Matutes Torres ya trabajaba como tal. Otros cheques o letras de cambio se cobraban en bancos corresponsales de Madrid, Barcelona o lugares más lejanos. Obsérvese en el tercero que en el reverso firmaban dos testigos. El cobrador a menudo no sabía firmar y se usaba el dedo o los testigos. Estos y otros documentos de relevante valor histórico pertenecen al archivo personal de Pedro Matutes Barceló, director General del grupo Sirenis (el que operó en Cuba, como narro en las líneas de más abajo) y atento observador y estudioso de todo lo ibicenco. Conserva pagarés de Cuba, Argentina y otros destinos de la emigración. Un archivo que agradecerán probablemente los futuros investigadores de la economía pitiusa. (Clicando encima las fotos se expanden)

Políticos y empresarios españoles y de todo el planeta han recuperado sus mapas para fijar de nuevo la atención en Cuba, una isla con un clima y una situación privilegiados que había sido borrada de la hoja de ruta de la empresas más exigentes ante las dificultades impuestas por el régimen comunista. Cuando hayan pasado unas semanas o meses, los estudios ecológicos efectuados por los técnicos cubanos (de las pocas cosas bien hechas que vi en aquel régimen ruinoso y sátrapa) podrán cristalizar en antiguos planes hoteleros y de urbanismo. O no. 
Cuba es un pastelito y que nadie crea que será solo para la docena de hoteleros españoles. De hecho, Sirenis (Matutes) gestionó dos importantes hoteles hasta hace unos años, pero cesó por diferencias insalvables de criterio profesional. Uno en Varadero, el más grande de Cuba, con mil habitaciones, y el otro en Holguín. Ibicencos no hay más, que yo sepa. 
Ahora ya tenemos empresarios como los mallorquines Fluxá (Iberostar), Escarrer (Meliá) y otros que explotan miles de plazas. Pero los problemas son enormes y la compleja red de transportes, pagos, cambio, legislación, contratos tendrá que adaptarse a un mercado mundial de libre comercio. Como está, no puede seguir. Lo saben bien compañías como Iberia que es de presumir que muy pronto recuperará la ruta interrumpida. Lo saben bien otros empresarios, algunos baleáricos, que han intentado asentarse con grandes inversiones. Tienen todos los estudios técnicos previos preparados.
 Al menos a un hotelero ibicenco que me consultó a primeros de los 90 sobre la conveniencia de invertir en Cuba le confirmé lo que él ya sabía: «Ni se te ocurra». Al margen de la alambicada técnica de operar los pagos y los controles (vía Méjico, Canadá, qué sé yo, de locos) del negocio diario, hay un asunto de fondo. Los españoles que venían de una guerra civil quizás podían pasarlo por alto, pero los EEUU no lo van a hacer: hay que revisar todas las propiedades robadas por la revolución comunista para que sean reintegradas a los dueños o a los herederos. Con Canadá ya se consiguieron resultados y EEUU va a exigir con firmeza la reposición del derecho de propiedad. Nadie lo dude. 
En el caso de las tierras no puede haber mayor problema, en las fincas urbanas ­–la mayor parte de las cuales se derrumban solas, víctimas de la miseria acarreada por el comunismo– tampoco. Pero ¿qué se hace con el terreno sobre el cual un hotelero ibicenco ha construido un hotel? Es uno de tantos ejemplos. 
Pero quiero concluir con una mirada alegre y optimista. Esa gente ya ha sufrido bastante. Ignoro si habrá elecciones libres, supongo que no en unos años. Pero al menos que cese la brutalidad y el mal trato sistemático a la oposición. Créese un espacio de discusión, de concordia y de reencuentro. Cuba tienen mucha potencialidad natural, climática, turística y humana. No hay arte que los cubanos no borden ni eleven hasta alturas excelsas. Dadles ilusión, medios y libertad. Lo decía el otro día, en apenas unos años se convertirá en una Ibiza del Caribe, pero con voz propia. Una voz que tiene mucho que decir si no se la ahoga.

sábado, mayo 10, 2014

La eco-obsesión socialista: más impuestos

Los socialistas vuelven a remover los sacos de algarrobas y la cabaña empieza a bramar pidiendo la cena. Aunque ahora el PP se comporta peor que los socialistas y nacionalistas o que los comunistas en materia fiscal, es conocida la voracidad socialdemócrata. Siempre quieren poner más impuestos. Son buenos en el argumentario que les sirve de justificación: inversión en promoción turística, conservación natural, ayudas sociales en la actual crisis, muchos otros sitios lo hacen. Bueno, el caso es que ni los socialistas ni los populares cumplen nada de todo esto y el dinero recaudado iría a cualquier capricho o despilfarro de última hora.
Cuando nuestro Gobierno recorte un 30% sus presupuestos anuales (qué menos, en estos tiempos de déficit y deudas acumuladas) entonces que empiece a hablar de proponer nuevas tasas e impuestos. Cataluña ya aplica la ecotasa o tasa turística, porque la copió de Baleares que la introdujo desde mayo de 2002 a octubre de 2003. Llegó Jaume Matas con sus humos ambientales y un estilo que acabará por llevarle a la cárcel y la derogó. ¿Funcionaba? Sí, funcionaba, tanto que entusiasmó a los derrochadores nacionalistas y socialistas catalanes. Ahora la aplican con verdadero deleite y los socialistas baleáricos sienten nostalgia del impuesto y pretenden volver a implantarlo.
Como es de suponer, los hoteleros se niegan en redondo. No quieren más aventuras y más cacicadas, y no les falta razón. Porque cuando Matas anuló la ecotasa introdujo una tarjeta verde que a la postre solo ha resultado un derroche imponente para el contribuyente. La ecotasa funcionó y estaba recaudando, además era legal, según sentencia judicial. Los partidarios de la ecotasa piensan que falló porque era una mala época, sin pensar que siempre es mala época para gravar a los consumidores.
Yo pienso que el mayor defecto, como casi todo en Baleares, es que no estuvo consensuada. No es de recibo que cada vez que cambiamos el color del gobierno, salten por los aires muchas iniciativas tomadas por el gobierno anterior. Hay muchos asuntos que se han de consensuar. Los políticos están para esto, para hacer política, no para forrarse con las comisiones ni para vivir a lo grande durante cuatro años de feria donde el despilfarro nos deja desplumados y desconcertados.
Espero que las decenas de juicios pendientes vayan haciendo reflexionar a algunos. A muchos ya se sabe que no. Y cuando tengan los mecanismos de control de cuentas, unos y otros se sometan a sesiones de trabajo para llevar el tema a buen puerto. Ahora es mala época: las tasas portuarias y aeroportuarias, la subida del IVA y de los impuestos especiales aconsejaría no sumar más conceptos a la factura.
Pero la mía es una opinión como cualquier otra. El tema, ya digo, ha de trabajarse.

sábado, mayo 03, 2014

Ibiza en el mapa negro de la infamia

Los ibicencos ya estamos acostumbrados a salir en las crónicas de sucesos más desagradables, además de escenario de la casquería de la prensa rosa nacional. El último estacazo a nuestro buen nombre nos ha venido de manos de un hotelero que acaparaba muchos miles de nuestras 85.000 plazas turísticas. ¿Cómo lo hizo? Con discreción y al parecer comprando agresivamente y pagando al contado, de manera que quien pudiera haber dado la alarma era el primer interesado en callar. Esto sí es propio de la islas, de Sicilia y de Ibiza. No digamos de Mallorca.
Me refiero al silencio.
Un tal Fernando Ferré se estaba haciendo con los hoteles obsoletos de Ibiza, pero lejos de cerrarlos, los pintaba un poco y los seguía explotando. Nadie se explica el silencio de los sindicatos ni de la competencia. Incluso en las redes sociales se fantaseaba sobre la procedencia de este hotelero no ibicenco. Algunos decían que era de Dénia, otros que representaba a un misterioso grupo catalán en la sombra. Yo expliqué mil veces que era catalán. Me enteré más tarde que era de Santes Creus, Tarragona, en el término municipal de Aiguamurcia. Allí comí unos calçots muy sabrosos después de visitar el monasterio, en plenas obras de restauración interminable. El Real Monasterio también conocido por Santas Cruces es una joya del siglo XII (siguientes), una abadía cisterciense.
Además de su agricultura y de su belleza patrimonial nos cedió a Ibiza este tétrico personaje, que durante unos días abriría noticiarios en varios televisiones nacionales. No dicen que era catalán, sino «el hotelero de Ibiza», tomando el relevo así de farsantes, príncipes falsos, falsas princesas, falsificadores, escritores timadores, pistoleros que disparan en las terrazas o en los paseos o de docenas de ingleses eufóricos que se deslizan cuesta abajo desde un quinto piso. Ibiza volvía a ser noticia.Incluso la prensa local hizo poca sangre, conociendo las horribles condiciones laborales que no vieron los sindicatos durante años. Sólo alguna alusión a la esclavitud, al presunto tamaño de su celda y a los 7 años acordados, en vez de los 81 que se le pedían.
Pero la vida es así. No somos nada en este mundo. De poco te sirve poner en el mercado cada verano 17.000 plazas hoteleras si acabas en el trullo para siete años, que por cierto, quiero ver cuantos cumplirá realmente. Además una multa millonaria. Poco que añadir. Dudo que estas animadas crónicas de tribunales hayan servido de escarmiento para nadie. Como siempre, algunos se forrarán por suerte o de modo indirecto y otros seguirán su tren de vida normal. Porque Ferré quizás tenía razón: para este tipo de turismo es perder el tiempo arreglar las instalaciones.
Vienen dos meses, colocados, ruidosos y en manadas incontrolables. No sabemos cuando, pero pronto volveremos a salir en los infames telediarios sin comerlo ni beberlo.

miércoles, abril 02, 2014

Hoteleros en el punto de mira

La hostelería ha sido un buen negocio y quizás uno de los más antiguos del mundo, desde las hospederías o los albergues y si ibas con una esposa embarazada y no te aceptaban igual acababas durmiendo en el corral de los mulos, donde al menos una vez en la historia nació el mayor profeta, el mesías. Esto es señal de que –como la prostitución, igualmente añeja– suele ser un buen negocio. La hostelería da dinero y en lugares de intensa expansión temporera, como Ibiza, es un negocio astronómico. O en Canarias. Es difícil que un hostelero pierda dinero, a no ser en estas maravillosas casas rurales que solo llenan las habitaciones durante las fiestas del cerezo o en las del pueblo. Incluso así, pocos hoteles rurales cierran puertas.
En Ibiza el negocio es innegable y no lo digo para azuzar a los sindicalistas que se forran haciendo cursillos de formación. Es una gran verdad, los hoteleros de Ibiza ganan dinero para todo el año, para invertir en el Caribe y para emprender urbanizaciones y grupos de apartamentos sin cesar. Quien lea habitualmente las páginas del Diario habrá comprobado esta buena salud. Ibiza, Mallorca y Formentera son tres de los destinos nacionales con los precios hoteleros superiores a la media mundial (según el último Hotel Price Index, publicado por Hoteles.com).
Si nos ceñimos a índices nacionales, los hoteles de Ibiza siguen registrando la rentabilidad más alta de España. Los ingresos por habitación se situaron el pasado año en 81,9 euros, un 4% más que en 2012. En esta columnita fenicia lo hemos ido narrando de otra manera, al reconocer el extraordinario resurgimiento del turismo en los últimos tres años, desde aquel invierno de 2010 cuando los pueblos árabes ribereños iniciaron una cadena imparable de revueltas sociales, que en algunos casos culminó en guerra civil. Estos millones de turistas prestados han significado una inyección muy significativa de vitaminas para los hoteleros y para la sociedad entera.
Aurelio Vázquez, de la Federación Empresarial Hotelera de Mallorca, ha recordado la dinámica agónica de los últimos diez años y lo ha resumido en una frase magistral: «Del 2004 al 2012 Baleares ha necesitado un millón y medio de turistas más para mantener los mismos ingresos». Para unas islas frágiles como las Pitiusas esta situación es muy preocupante, porque cada vez hemos de gastar más recursos, energía, territorio para –simplemente– mantener el mismo nivel de ingresos.
Y cada vez se vive peor. Este hecho no puede ser ignorado por los sindicatos cursillistas, en un país donde hemos visto reducidos o congelados los salarios de todo el mundo. Nosotros no somos los culpables de los parados y no somos los responsables de inventar nuevos puestos de trabajo, ha venido a comentar Vázquez. Quizás sea verdad, pero sería muy de agradecer que los hoteleros contrataran generosamente. Ahora pueden.