Mostrando entradas con la etiqueta pesca. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pesca. Mostrar todas las entradas

miércoles, enero 30, 2013

Gastronomía fenicia de invierno


Añoro las comidas payesas del invierno pitiuso. El fenicio tiene hambre de recuerdos. De vez en cuando regresan a su paladar los ecos lejanos del arroz de matanzas, del contundente, del campeón de los arroces, del que destaco los trocitos sugestivos de las setas. Para alimentar estas fantasías de realización difícil hasta el mes que viene, descubro en un hipermercado de marca alemana unas vasijas de chichorra, que de lejos pueden recordarnos aquel sabroso greix vermei (no lo catalanicen, que pierde el sabor) que en días afortunados untábamos sobre el pan payés, que alimentaba por si solo con una potencia innegable.
Una amiga me manda las fotos por mail de una sobrasada ibérica 'a la' mallorquina: está desolada, porque no es sobrasada, no está curada y desprende un líquido sospechosamente saturado de pimentón rojo. En una palabra: un delito. No es sobrasada. Baste decir que se vende lacrada dentro de un plástico. Ignoro si se puede defender la calidad de los productos autóctonos, a pesar de la denominación de origen preservada. Mientras no utilicen el origen como argumento, hay poco que hacer. Ellos venden sobrasada ibérica, lo cual no es posible pues el ibérico sería el cerdo y no van a desperdiciarlo haciendo embutidos de discutible calidad. La sobrasada es mallorquina, ibicenca, formenterés y creo que menorquina, aunque no recuerdo haberla comido en Menorca. El estéril y prolongado esfuerzo de catalanización de las islas ha dejado escrito por ahí que la sobrassada es de origen catalán. Pueden estar seguros de que no. Casi nada de Ibiza proviene de Cataluña.
La sobrasada proviene de otra isla donde tuvo una impronta fundamental el mundo cultural fenicio. En Sicilia le llaman sopressa, el picado de la carne que después se embucha. De allá pasó a Valencia y a Mallorca. Ignoro si pudo introducirse en Ibiza en tiempos mucho más lejanos, pero la verdad es que en la Península se hace la longaniza que no tiene casi nada que ver. La forma de elaborar la sobrasada para su conservación es propia de las Balares y en otros lugares se ha ido adoptando otras formas de fabricar los embutidos.
La sobrasada es casi un icono, un fetiche de las casas payesas. No puede faltar, y ahí está, balanceándose colgada de una viga de madera a la espera de sacarnos de un apuro. ¿Prefiere el fenicio la sobrasada o la butifarra? Bueno, como aquel cura con los flaones, me gustan con y sin herba sana. Me gustan ambas. Primero ataco un 'pèndul' de sobrasada y remato con una fina rodaja de butifarra gorda. Valoro también el camaiot mallorquín, que he comido durante muchos años con sumo placer. Pero lo que no tardaré en hacerme, si Dios me mantiene las buenas ideas, es un arroz con gerret y piña de col. Aquí sólo tengo jureles, que primero freiré con aceite de oliva. Y la col ahora abunda y es barata. Es uno de mis arroces preferidos. Como decía mi amigo Joan Castelló: Bon Profit!

sábado, abril 14, 2012

Aliento de primavera



Si hemos llegado hasta aquí, no podemos desfallecer. Caer está bien, pero decaer es una vulgaridad. Se cae, se levanta uno diciendo: «bah, ya he descansado bastante» y sigue con sus cosas banales como si tal cosa. Levantará gran admiración en la concurrencia.

Pero en la decadencia hay un morbo mortecino que ya lleva la condena en la misma definición. Por lo tanto, nada de esto. Tendremos que coger aliento, un aliento de primavera, que ha de ser prudente si no se quiere alimentar el asma producido por las alergias. Depresiones, pocas y lejos.

¿Cómo ves Ibiza ahora? Me pregunta alguien amigo desde Chile. Bueno, yo la veo alentable, contenta, imaginativa, aunque un poco preocupada. Ibiza es una isla donde se compran muchos coches, no sé si es debido a nuestra exuberante riqueza –según las estadísticas nos rezuman los billetes de 200 euros por las orejas– o a que vivimos muy dispersos. 

Como ser valemos, como entes somos, pero como comunidad somos bastante poco eficientes: nos desperdigamos, quizás sabiendo que nuestros límites físicos (no me refiero al precio de los billetes de avión) nos contienen en el mapa.

Es por esto mismo que los fenicios somos de zancada corta. Las grandes zancadas se las reservamos a los íberos y a los carolingios catalanes, que ellos tienen grandes distancias por cubrir y por descubrir. 

Abril pasando ya y estamos divisando mayo. Me relajo leyendo las noticias tan creativas del Diario, como esta que nos viene de la catedral (¿ya existen unos mingitorios cercanos donde aliviarse los prostáticos o seguimos meando a la buena de Dios?) donde se buscan patrocinadores para restaurar los grandes retablos de San José y de San Antonio. 

Voy a contener mi tono, al imaginarme al anunciante patrocinador a los pies del santo, junto al cerdito. Buena idea. Que Dios también trabaja en las cocinas y entre pucheros. Y escribe con renglones torcidos y con letra de médica.

Erik el Belga llama la atención por su faceta de falsificador. Elmyr ocupó mucho lugar en el espacio pitiuso y aquí jamás cupo otro copista; Erik lo sabía y se centró en Málaga, que es otra Ibiza pero con una delincuencia más artillada. En realidad Erik se centró en Málaga porque tenía (¿tiene?) más espacio donde comprar obras de arte y patrimonio a estos curas de posguerra que se hicieron de oro desvalijando las iglesias, conventos y ermitas. 

Mucho dinero procedente de sus cambalaches fue a parar al Vaticano, explica Erik en una entrevista (Diario, 26-III-12, página. 24). Puede ser, todo puede ser. Así es la vida, así lleva siendo desde hace miles de años: el mismo que te ha incitado a robar después tiene la grandeza de concederte la gracia del perdón. Pobre España, un país tan robado, tan expoliado, tan masacrado desde tiempos fenicios... y todavía tiene energía para dar algún deportista de élite. Me maravillo.

Me gusta también la idea de la Federación de Cofradías de Pescadores para implantar el pescaturismo. Si esperan pescar alguna subvención, seguro que sí, pero a la hora de cobrar, seguro que no.

Y acabo con uno de los misterios más inextricables de los últimos dos siglos: Vila solo tiene 18 taxis más que en 1976, pese al aumento astronómico de la población.

sábado, agosto 13, 2011

Geología: una Ibiza escondida y fascinante

A todos nos gusta Ibiza, la isla y sus paisajes. A todos, recién llegados y residentes. Pero solo podemos admirar la parte visible del mensaje. Como si estuviera escrita con tinta simpática, existe una Ibiza invisible que sigue su curso desde hace cientos de miles de años –mejor dicho, millones de años– en los fondos ignotos del mar. Son joyas escondidas que ahora se van desvelando a nuestros ojos, al menos a los ojos de quienes no estén dormidos por la inercia de la vida.

Esta Ibiza mineral se hace a la velocidad de las rocas en un fondo marino de quietud infinita, donde las cosas ocurren pero en otro tiempo y en otro espacio. Lo que decía aquel investigador: «Hay otros mundos pero están en este».

Hay otras ibizas, pero están en esta. Muy en el fondo, donde a pesar de la quietud apaisada, los vértigos son en horizontal interminable. Da igual que los volcanes, los crustáceos y otras especies estén a mil metros de profundidad. Allá están, haciendo su vida.

Aunque no lo vemos directamente, nuestros actos tienen consecuencias sobre este paisaje marino, casi siempre negativas y acumulativas. Estos fondos son los que se verán en gran parte deteriorados y contaminados por unas perforaciones que ha autorizado el PSOE, el Gobierno de España, por mucho que ahora digan –y es cierto– que también las autorizaron los gobiernos anteriores.

Por cierto, no lo había soñado y he encontrado la información a la que yo aludía en un anterior artículo: «Una empresa de Texas vende los datos de las investigaciones petrolíferas entre Valencia e Ibiza» (Diario de Ibiza, 14 de octubre de 2008). De manera que mientras tengamos memoria y voluntad debiéramos defendernos con uñas y dientes y no permitir que borren Ibiza del mapa turístico y humano, porque si contaminan nuestras costas se acabó el turismo y se acabó la pesca.

La información de los tejanos fue conseguida durante años de investigación, pruebas y prospecciones en el Mediterráneo. Yo lo sabía y por esto lo dije en su momento: llevamos décadas soportando los zarpazos de estos buscadores de petróleo. Después nos quejamos de la deforestación del Amazonas y nos quedamos tan tranquilos sin querer saber que se está esquilmando el Mediterráneo y encharcándolo de mierda tóxica no biodegradable.

Ahora cualquiera que tenga proyectos de extraer petróleo puede hacerse con esta información. Está en el mercado. El mismo Diario, bajo la firma valenciana de José Sierra, explica que las exploraciones para encontrar petróleo han sido negativas hasta el momento. Totalmente falso. ¿Quién va a comprar una costosa información obsoleta? Hay petróleo, mucho petróleo y lo hay más al Este, más al Sur, más al Norte y más al Oeste.

No lo puedo embuchar todo en un artículo de un folio, pero no quiero acabar sin antes hacer una pregunta: el Govern balear está trabajando para la protección de los montes y los volcanes submarinos ¿Cómo pretenden compatibilizar ambas cosas?

Ahora tenemos que seguir rodando y mostrar nuestros fondos en los colegios, las televisiones y en la prensa. Nosotros, como los indios, queremos proteger nuestras praderas.