Mostrando entradas con la etiqueta hoolingans. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta hoolingans. Mostrar todas las entradas

miércoles, noviembre 12, 2014

Los turoperadores exigen


Como en todo contrato mercantil, los turoperadores son muy libres de exigir unas prestaciones o contraprestaciones en un determinado momento. Pero ya empieza a ser preocupante que estos agentes comerciales exijan cosas que no podrían exigir al propio gobierno de su país. Deberían moderar sus demandas, aunque ellos hacen bien, quienes actúan mal son los hoteleros o los políticos españoles o, en este caso, ibicencos. Por hacerles caso.
Todos recordamos sus burdas presiones para exigir las mastodónticas obras de las autopistas, o esto al menos explicaba el empresario ibicenco que se forraría con su construcción. ¿Vamos los comerciantes ibicencos a decirles cómo han de diseñar sus carreteras a los ingleses? Pues ellos sí, y Matutes entusiasmado esgrimiendo el argumento de la seguridad vial, cuando ahora los turistas que hemos salvado en la ruta se matan unas horas después lanzándose al vacío desde la habitación del cuarto piso de su hotel.
Los turoperadores británicos ¿por qué no piden que se instalen rejas en los balcones que estén orientados a la piscina? Más aún ¿por qué no obligaban los hoteleros pitiusos a estos escoceses cocidos que no suban a su habitación hasta que no se les pase la borrachera?
Bueno, esta última medida sería un poco excéntrica y de imposible aplicación. Su lema de batalla es avoid hangover, stay drunk, de modo que muchos de ellos se pasarían los 15 días de vacaciones sin subir a su cama. Los turoperadores exigen. Menos mal que contra el vicio de pedir está la virtud de no dar. Hay que enseñarles modales, good manners a estos british: no se puede andar todo el día pidiendo a otro aquello que uno mismo es incapaz de cumplir.
Cuando España acogió a los dos clérigos moribundos en Madrid, que en gloria estén, los operadores saltaron alarmados, pidiendo, exigiendo explicaciones para dar garantías de seguridad. Fue cuestión de días que Alemania, Estados Unidos y el propio Reino Unido trataran a sus propios enfermos repatriados. ¿Hemos pedido los españoles que vamos a Alemania que nos garanticen la seguridad sanitaria? Ustedes ¿no se dan cuenta de que hacen el ridículo? Después se quejarán cuando vean la explosión de viajeros que prescinden del operador turístico y que vienen a España por su propio pie, con su vuelo low cost y con la habitación contratada aparte. Mucho miedo no parecen tener. Dicen que ya casi la mitad de turistas no contratan hotel. Pues vean.
Y la tendencia sigue en aumento, al menos en Ibiza y Formentera. Ahora vuelven a exigir al ministro Soria (¿mande?) que se erradique el turismo de sexo y alcohol en Magaluf (Mallorca) y a las autoridades locales que se moderen los ímpetus del narcoturismo de San Antonio y Platja d´en Bossa. Pero yo creo que debieran trabajar el material desde sus escuelas de primaria. Porque ya nos mandan averiados a los chicos. Ustedes mismos.

sábado, agosto 02, 2014

Ibiza y los récords demenciales


El fenicio lo sabe de otros años: los meses de julio y agosto suelen ser exageradamente truculentos, como avivados por las energías negativas emitidas durante todo el año.Si una relación, sea sensual, contractual, política, sobrepasa el mes de agosto, pueden estar por seguros que se pasarán las fiestas de Navidad en paz y concordia. La mayor parte de las parejas quedan hechas trizas desde julio hasta septiembre, aunque los protagonistas no lo sepan.
La crisis es un insolente barniz que lo cubre todo en los medios y en los bolsillos. Pero Ibiza brilla, qué digo, brillar es poco, refulge a pleno sol, ajena a estas calamidades en tierra (tráfico, peleas: uno de cada veinte británicos se ve envuelto en una bronca antes de irse, aunque sea de sexo masculino, en general más pacífico); o por aire (en cualquier momento te puede aplastar el cráneo un escocés con los escrotos en modo ventilador que pretende amerizar en una piscina imaginaria) o en el mar, donde no son pocos los incidentes o accidentes que terminan mal.
A finales de julio, España sufre una sacudida en sus viales. Millones de movimientos. Hacienda se forra con los barriles de gasolina vendida. Da igual la crisis: moveremos el cuerpo de sitio, por mucha hambre que se llegue a pasar.
Ibiza es uno de los destinos afortunados. Vendrán menos españoles, pero los que consigan llegar servirán de relleno para este cocido internacional de música disco insoportable y algunos caerán en la bochornosa costumbre que se acuñó en la ruta del bakalao en Valencia: empastillarse como gilipollas
Hogaño la isla ha brillado por otra cosa: un completo catálogo de nuevas drogas. Somos unos auténticos campeones en este infamante vademécum de porquerías.
Ya no es el relajante porro degustado en el relax de la familia. Es farmacopea asesina puesta en circulación por los delincuentes británicos. Me entero de la última, el shabú, una metanfetamina que permite a los pichones holandeses y británicos estar brincando tres días y tres noches, con cargo a la seguridad social de los españoles, que somos quienes nos hemos de hacer cargo de estos seres cavernícolas desatados cuando caen derrengados o entran en coma.
El fenicio quiere premiarse, con su venia.
No me extrañaría que fuera uno de los primeros periodistas españoles que trató el tema de otra droga, el khat, del cual se extrae el principio activo de la ´droga caníbal´. Nada menos. «El khat, la droga africana que hace enloquecer» es el título en mi página Mariano Digital, con fecha 23 de abril de 2010. Sé que interesará a muchos. Lo leí en inglés en prensa inglesa, la planta es bien conocida por los viajeros y los biólogos.
Brilla el verano agotador, exultante Ibiza, recreándose en sus propios récords y el fenicio aprovecha para volver a subir a una higuera desde la que me llega la brisa mediterránea y donde no llega la voz maullante de Lluís Llach ni la música disco.
@MarianoPlanells

***
NO beben alcohol, pero están enganchados al khat

sábado, julio 05, 2014

Cultura británica del mamading



Estamos apañados con el turismo que viene a Ibiza y Mallorca (también a Lloret, Cataluña), pero hay que reconocer que el dinero no huele y entre mallorquines e ibicencos hacemos de tripas corazón para sobrellevar el ferragosto y seguir adelante. Sin tomar medidas ni arreglar nada. Estuvo por aquí un catalán, Ferré, especalizado en acoger a este tipo de turismo jovenzuelo, sobreexplotar a sus empleados y esquivar a a Hacienda, entre otras cualidades. Pasaron lustros antes de que se le echara el guante.
Pero la historia del turismo basura daría para una enciclopedia de la infamia, si no fuera tan monótona, aun dentro de sus broncas y maneras atrabiliarias. En la misma semana coincide la campaña 'Disfruta y Respeta', una abrumadora riada de chavales drogados hechos polvo, y lo que me parece más grave, la presencia de la droga criminal conocida por ´sales de baño´. ¿Cuál ha sido la gran noticia en la prensa balear? ¿Los incansables trabajos de Europol y la policía española para detener a estos desalmados delincuentes? No.
Unas mamaditas en un local privado, cerrado, en horario nocturno y particular. ¿De verdad cree el diario digital mallorquín que ha descubierto la pólvora? No pasa día en que un becario imberbe (o un viejo progre metido a reprimido y represor) no descubra el Mediterráneo y lo publique con la alegría perversa de quien se cree inaugurar el mundo. Si preguntaran a la vieja guardia del periodismo balear sobre los mágicos años setenta, ochenta y noventa... o sobre las peluquerías chinas abiertas al público y que suelen ofrecer un final feliz. O conociera las discotecas de Ibiza. En fin.
El titular que más me ha gustado dice: «El mamading se instala en Magaluf». Uf, qué alivio, no ha sido en el santo del cerdo en esta ocasión (San Antonio Abad). Hubieran hablado de cochinadas enseguida. Este 'se instala' ofrece una seriedad casi institucional, una formulación de peso ético y estético. Y claro, en los comentarios llueve la misma pregunta: «¿qué local es? Es para un amigo». El fino humor mallorquín ha primado sobre las groserías.
Pero veo el video y no acaba de excitarme. Ni de irritarme. Una rubia cuarentona se agacha a toda prisa ante las braguetas abiertas en posición de revista y hace el ademán, apenas un gesto y unas bocanadas de pez, porque la concursante ha de ganar: cuantas más entrepiernas visite, más posibilidades de hacerse con el preciado galardón al menos para una vacacionista británica: las copas gratis. Así que va del final feliz al permanente happy-hour (en realidad, happy holidays). Nada del otro mundo, chorradas para entretener y no abordar los problemas graves de Punta Ballena, Magaluf, Platja d´en Bossa, Lloret de Mar o San Antonio Abad.
Por supuesto, ningún inglés habla del mamading, por muy mamado que salga del local. Ellos quizás digan dick sucking, pero ¿qué más da? Hasta una asociación de comerciantes se ha ofrecido enseguida para atajar tal «denigrante actividad». La hipocresía de esta burguesía sin valor ni imaginación para enfrentarse a la realidad. En la página siguiente salen los estragos de las drogas que se venden libremente en todas las Baleares. Pero callan los puritanos. Necios. 
Diario de Ibiza
@MarianoPlanells

sábado, octubre 20, 2012

Fomentamos nosotros



Si quieres que algo esté bien hecho, hazlo tú mismo, no se lo encargues a otro, es algo más que una frase hecha en las películas de gánsteres. Sobre todo, no se te ocurra ponerlo en manos de la maquinaria de la Administración. Hace mucho tiempo que el fenicio perdió la fe en las propiedades mágicas del Estado, esto se lo podemos dejar para los neocomunistas, estatalistas o socialdemócratas que viven de la ubre del Estado. ¿Prescindir del Estado? Esto también es una utopía pues cierta intervención gubernativa se hace imprescindible para corregir los desmanes de la iniciativa privada desbocada. El problema es cuando es el propio Estado corrupto quien comete los desmanes y quien se queda con el grueso del capital generado por la sociedad.
Grosso modo es lo que ha ocurrido en España, después de 21 años de voraz gobierno socialista: han dejado un país corrupto, escaso en valores morales y en la más absoluta ruina. Ahora, a emigrar quien sepa hacer algo útil. Y la derecha cómplice, ensimismada y acobardada tampoco se atreve a entrar a saco en una Administración abrumadora, sobrecargada y colapsada, que hay que podar a fondo y reestructurarla a la baja.
No voy a entrar en las irreemplazables medidas quirúrgicas sino en una consecuencia que nos afecta a Ibiza y a Formentera: sin fondos para la promoción ni para nada. Nos encontramos con un Govern encallado, incapaz de mantener unas mínimas cuotas de promoción turística. Todavía hay quien no quiere creerlo: estamos en quiebra. Vivimos de los 600 o 700 millones de euros que cada mañana nos han de prestar los mercados, que son malísimos, según propaga a los cuatro vientos esta izquierda salvaje que piensa que podrá vivir toda la vida del trabajo de los demás. O del crédito.
Los empresarios de Ibiza, con todos sus defectos, entre ellos las ganas de consumir recursos naturales donde ya casi no los hay, son conscientes del tema: ahora tenemos a centenares de presuntos técnicos, concejales, políticos, consejeros dedicados al turismo, pero nos han dejado secos. Ni para cerillas. Esto parece la venganza del Fomento del Turismo, por no haberle permitido llegar a los cien años de vida. En realidad, una grupo de empresarios y asociaciones han tomado las riendas o lo harán para que la temporada de 2013 logre absorber a los turistas de siempre. Regresa el Fomento del Turismo.
Uno se pregunta por qué no han reunido antes estos esfuerzos para alargar la temporada (el turismo de invierno en Ibiza está perdido). O ¿estos esfuerzos promocionales repercutirán en los egoístas hoteles del ´todo incluido´?
Y para acabar, no se me escapa otra iniciativa de Canarias. Los hoteleros de Lanzarote no se han quedado cruzados de brazos al ver la reducción alarmante de vuelos directos a su isla. Se han reunido para discutir la manera de mantener un Madrid-Lanzarote diario, aunque sea pagando un 30% del gasto básico.
Yo estoy radicalmente en contra de las subvenciones como norma, pero en situaciones excepcionales hay que tomar medidas concretas. Y puede hacerse: por decirlo de forma heterodoxa, como merece la isla y como saben los taxistas ´pirata´, las discotecas, los camellos y los hoteleros, Ibiza es un gran negocio. Etcétera.