Mostrando entradas con la etiqueta energía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta energía. Mostrar todas las entradas

sábado, junio 06, 2015

Una gran batalla en una guerra de desgaste


La noticia es muy buena: la empresa privada Cairn Energy desiste, retira su plan empresarial de prospecciones en el mar de Ibiza (golfo de Valencia) y aguas adyacentes. Pero la historia no acaba aquí. La larga espera en un proceso de complejas gestiones administrativas y políticas tuvo un colofón extraño: el ministerio de Soria conocía la voluntad de desistimiento desde el 5 de mayo, pero no la notificó hasta el 25, un día después de las elecciones municipales y autonómicas.
He cavilado y le he dado varias vueltas y no puedo entender la causa. ¿Es que esta noticia pudiera haber perjudicado las expectativas de voto del PP? O dicho de otra manera ¿La renuncia de prospecciones pudiera haber ayudado a Podemos, PSIB o al PSOE? Mi respuesta es un no a ambas. Precisamente ha sido el Partido Popular el más combativo frente a estas licencias de explotación que firmó el PSOE.
Sí, los socialistas que ahora quieren presentarse como adalides de la ecología y la defensa de la isla son quienes autorizaron las licencias y también el nefasto depósito de gas frente a Castellón, el mismo que causó más de cien terremotos y que al final ha costado a todos los contribuyentes más de 1.500 millones de euros de indemnización. Los socialistas. El PSOE.
Por lo tanto solo me queda una sospecha: silenciaron la victoria del ecologismo pitiuso y mediterráneo por pura pereza. La eterna e irresoluble galbana administrativa, esa desidia nacional que embadurna la vida de nuestros burócratas, tan raciales. Alianza Mar Blava es consciente y así ha expresado que el Gobierno de España podría haber usado una negativa justa y razonable con el simple uso del informe del impacto ambiental. Ello hubiera sentado un precedente administrativo y político de importancia y ya que estamos en alta mar, un aviso a navegantes.
Ahora se ha ganado una batalla muy importante, pero la guerra continúa y lo hace estrictamente en el mismo campo de batalla y casi en los mismos términos: hay al menos dos grandes empresas que han solicitado licencias para realizar prospecciones en el Mediterráneo Occidental. Seabird en el golfo de León y Spectrum en el mar balear están a la espera de conseguir los preciados permisos. Y si los obtuviesen, Ibiza, Baleares, Valencia y las costas españolas en general estarían en los mismos peligros.
Una bocanada de euforia gratificante para continuar la correosa guerra de desgaste.

sábado, enero 24, 2015

No hay petróleo, solo follones


En España petróleo hay poco y ahora Repsol anuncia que tampoco lo han encontrado en Canarias. Al menos no en la cantidad y de la calidad necesarias. Seguro que tienen razón, pero no lo cuentan todo: hay bolsas enormes de petróleo en Canarias, el mismo que está a punto de extraer Marruecos o lo extrae ya, o sea, de una calidad aceptable. ¿Qué ocurre? Que está a grandes profundidades y, aunque es factible captarlo con la actual tecnología, en unos meses ha cambiado mucho la situación al desplomarse los precios del crudo en el mercado mundial. El panorama político mundial en este terreno es sumamente volátil y de gran calado, tanto que se hundirán países enteros, víctimas de las guerras subterráneas de precios. Súmese un clima hostil de conflictividad social en Canarias y en Baleares.
De manera silenciosa, con toda discreción, el hermoso buque ´Rowan Renaissance´ que estaba anclado para las labores de prospección en pleno Atlántico, a 60 km de Lanzarote y Fuerteventura, ha recibido la orden: paren máquinas. Los bravos trabajadores de Repsol no quedan en paro, ni siquiera irán a Canarias para estirar las piernas y comprar lechugas frescas. Desde donde están parten hacia Angola y se supone que serán repostados y aprovisionados en ruta y esquivarán las más que probables pancartas e insultos de los ecologistas españoles, godos o guanches. En aquel país africano, la multinacional española sigue explorando para sacar a flote nuevas bolsas. Les cuento todos estos detalles, porque en Baleares apenas he visto reacciones, como no sea la pringosa y hedionda mecánica de reproches entre los partidos. Lo cual ya es el colmo cuando recordamos que fue el PSIB-PSOE de ZP quien autorizó la derogación de los trasvases del Mediterráneo, la construcción del depósito de gas que ocasionó cientos de terremotos en Castellón y además las prospecciones petrolíferas en Baleares y Canarias. Sí, Zapatero, ellos, la plaga bíblica que ha dejado España en la ruina para muchas décadas. Bueno, pues ya vuelven a estar ansiosos por volver a gobernar, se supone que coaligados con los chavistas de Podemos.
En Ibiza, silencio o pocos comentarios. Algún acto de corte estético, alguna voz que nos recuerda que Ibiza dice no. No a las plataformas. Y sin embargo siguen adelante los proyectos de exploración previa. Ya se hicieron varios en el pasado y los seguirán haciendo en el presente, imagino que después de las elecciones. Entre otras cosas porque no pueden negarse. El ministro Soria ha avisado que una vez reciban la documentación de renuncia de Repsol, esta compañía se verá obligada a pagar una fuerte compensación al Gobierno de España. Ya se sabrá, pero también lo dudo, entre ellos ladran pero no se muerden. Por lo demás, les decía hace unos días, que el Estado sacó en 2014 casi 13 millones solo del aeropuerto de Ibiza, sin contar IVA, puertos, impuestos especiales, gasolinas. ¿No les parece que ya nos ordeñan bastante? El turismo es mucho más rentable que el petróleo. O sea, si algo funciona, no lo estropees.

miércoles, diciembre 31, 2014

Prospecciones, sí pero no

Dos aparatosas plataformas de extracción de crudo en pleno Rio de Janeiro (Brasil)
No me sorprende que Exceltur, la asociación de los hoteleros, no se muestre abiertamente en contra de las prospecciones petrolíferas, porque ellos están obligados a poner una vela a Dios y otra al diablo. También tienen razón que es un asunto complejo y con matices. ¿Qué tema no lo es?
La verdad es que yo estoy en contra de las prospecciones en Baleares, pero me cabrea mucho que en el Atlántico, Marruecos saque el crudo y que nosotros nos quedemos con un palmo de narices. Vamos, que sería de tontos no extraer cuanto petróleo nos fuera posible.
Es la misma situación con la energía nuclear. El acomodaticio Felipe González se bajó los pantalones ante la ETA y los demás presidentes han seguido la política del avestruz. Patadón al problema o escóndelo bajo la alfombra y que lo solucione el próximo. Así han dejado el panorama de las eléctricas en España, donde nos están expoliando con mil triquiñuelas de leguleyo interesado.
España se está quedando sin centrales nucleares, mientras estamos comprando a precios amargos la electricidad a Francia. La energía que Francia genera con sus nucleares. Es decir, que somos tontos de remate. Porque si hubiera un accidente nuclear en el país vecino recibiríamos exactamente igual la radiación. O más.
También conozco los desastres del Caribe, el mayor vertido de petróleo de la historia, Deep Horizon, pero por contra en todo el Mediterráneo se está extrayendo petróleo con una seguridad –hasta ahora– a prueba de bombas, literalmente.
También conozco la situación de Río de Janeiro, porque la cuenta Daniel Lacalle en su último libro –cuando yo fui ya hace unos años no vi nada. O sea, hay plataformas de extracción a menos de dos kilómetros de las playas. Y no pasa nada o al menos no ha pasado nada hasta ahora. La auténtica basura que se acumula en las aguas litorales de la ciudad carioca no tiene nada que ver con el petróleo. Amancio López, presidente de Exceltur y de la cadena Hotusa se ve obligado a contemporizar, a diferencia de Abel Matutes Juan, que en su día se mostró contrario. No sé lo que opinará hoy. Esto sí, López no desaprovecha la ocasión de manifestarse en contra de la ecotasa, en base a que solo la recaudan los hoteleros y no todas las empresas que se benefician del turismo. El argumento es entendible. Yo tampoco creo que la ecotasa sea beneficiosa ni necesaria para nuestro turismo. Y menos tras las últimas subidas del IVA.
En suma, a lo largo del 2015 las pruebas de prospección se seguirán llevando a cabo para conocer al menos el alcance de los depósitos de crudo. Otra cosa es que a los baleáricos nos guste. No nos gusta, de hecho nos desagrada profundamente. Ya saca bastante dinero el estado de nuestras islas, a cambio de lo cual solo revierte miseria.

miércoles, junio 18, 2014

Las pitiusas siguen diciendo que no

Ibiza y Formentera dicen siempre que sí a todo, a casi todo. Pero en el tema de las prospecciones y posteriores extracciones, siguen diciendo que no, #IbizaDiuNo. Y encima no están calladas ni cansadas.
Quienes de alguna forma participamos en la movida inicial –no solo en artículos de prensa sino en blogs, Facebook y Twitter, por ejemplo– nos confabulamos para no adormecer ni disipar la actividad de protesta.
Supongo que muchos siguen asombrados por el goteo incesante de noticias, videos, reportajes en televisión y prensa europea sobre las prospecciones. Ya entonces se aunaron muchos talentos para ofrecer un verano que Ibiza nunca olvidará y que será retransmitido con regocijo y mucha atención por Europa y otras partes del mundo.
Ibiza sigue siendo una vez más una alegoría del planeta entero. Una metáfora de nuestros anhelos, fracasos asumibles y éxitos silenciosos. Un cosmos cerrado en si mismo, pero ahora provisto de unas antenas prodigiosas que multiplican la sentida protesta. Ibiza entera y sin fisuras se opone a que unos lamentables intereses particulares, sin una excesiva rentabilidad demostrada, puedan acabar con la utopía y las ondas de energía positiva. Y con el turismo y con la vida social y con la gran metáfora que es Ibiza, que se ofrece ante unos europeos hartos de la prepotencia y la corrupción de sus políticos, que tienen por costumbre desatender a sus votantes con todo el cinismo del mundo.
Ibiza se ha puesto al frente y ha liderado un movimiento que ha dejado sorprendidos a propios y extraños por la calidez, calidad y verosimilitud de sus mensajes.
Al propio tiempo se van conociendo trabajos científicos y empíricos que corroboran la mecánica de estas corrientes de un mar interior llamado Mediterráneo, que ya está muy afectado por diversos agentes contaminantes.
Se confirma la alarmante sospecha: en caso de accidente las Pitiusas recibirían de lleno, pero Mallorca, Menorca y Valencia también. Y todo por un puñado de barriles de un valor relativo totalmente insignificante en comparación con la enorme riqueza que genera el turismo. De fondo otras sospechas onomásticas, como el extraño papel del ministro Soria, de quien me niego a escribir cosas feas, pero que lo cambien cuanto antes por el bien de todos. Seguiremos, sí, ya lo creo.
Porque en este reducto fenicio siempre hemos sido especiales y algún día teníamos que demostrarlo. Se verán maravillas.
@MarianoPlanells

miércoles, junio 11, 2014

Del mar los problemas





De la mar el mero y de la tierra el cordero. Nos gusta hablar del mar, porque nos deja mucho dinero, da cobijo a los turistas veraneantes y porque tiene sorpresas muy agradables.
Pero desde hace unos años, el mar nos devuelve como un espejo la imagen de suciedad que nosotros mismos hemos creado. Las medusas ya empiezan a suponer un problema. La pesca es cada vez más esquiva y en verano se han instalado por arte de birlibirloque unos artefactos que emiten unos ruidos que se oyen toda la noche desde la costa.
Los party-boats no son sitio adecuado para organizar discotecas. Son recintos cerrados muy peligrosos en condiciones de masificación y excesos ingeridos sin control. Es cierto que en Ibiza parece caber todo, pero nadie ha autorizado a rentabilizar el excedente dentro de barcazas que suponen cuanto menos una molestia, incluso un peligro en potencia.
Afortunadamente la policía de Ibiza efectuará controles sorpresa para sopesar los decibelios. Gracias por el detalle, pero si apenas saben hacer pruebas de sonido en bares estáticos ¿cómo van a realizarlas en barcos que se van moviendo de un sitio a otro?
Los problemas ya nos vienen hasta del mar. Hubo un tiempo en que algunos residentes de quejaban de los disparos de los cazadores, de la huella sonora de los aviones del aeropuerto o de las explosiones de dinamita de las canteras. Cuando parecía que habíamos estabilizado estos problemas, nos hemos inventado los barcos discoteca. Cui Prodest ¿A quién beneficia? Yo solo sé que en los aviones no mandan las autoridades de marina, ni en los barcos mandan los directores del aeropuerto.
Otras explosiones más contundentes serán las de las prospecciones petrolíferas.
Parece que sí, que en Ibiza cabe todo. Todas las mafias del universo, todos los disparates concebibles.
Con paso firme, aunque sea sobre las aguas en pleno mar de Ibiza, veo que las prospecciones se llevarán a cabo. En Canarias ya se ha acabado la ceremonia de la confusión y están en ello. En Baleares también están previstas y nadie va a anularlas, a no ser que un informe de impacto ambiental pueda bloquear la iniciativa. Lo dudo.

En Canarias las prospecciones están a una distancia media de 50 kilómetros, pero en Ibiza no estará a más de 20 y en algunos puntos a 9 km de la costa. Distancias relativas a Baleares y ya no temo las de Cairns Energy. Las que me dan miedo de verdad son las de Spectrum, con licencia solicitada en una zona que engloba todo el Este y Sur de Baleares, por supuesto, incluso por debajo de Formentera. Conociendo los vientos dominantes de Levante, estas son mucho más preocupantes. ¿Solo medusas y derrames? Seamos optimistas.
@MarianoPlanells

miércoles, enero 29, 2014

Ibiza lanza un desesperado grito desnudo

La última semana me ha llenado de alegría, porque ha demostrado la capacidad de captación y el magnetismo de la isla también en las redes sociales. El fenómeno Ibiza, aun recurriendo al efectista recurso del desnudo, sigue gozando de buena salud. El desnudo no integral (nude en inglés, frente al naked) siempre funciona, lo cual ha irritado a algunos que pretenden desvincular el nombre de Ibiza a este sentido sensual, epicúreo de la vida. Pero es inútil resistirse, el truco lo utilizan equipos de fútbol femeninos, madres de niños de primaria, bomberos y otros colectivos. Siempre sorprende. En el caso de Ibiza, la campaña contra las prospecciones petrolíferas ha sido un éxito, con 17.000 alegaciones ya firmadas y se espera llegar a las 25.000, lo cual son cifras altísimas en una isla de 150.000 habitantes.
Da igual que muchas sean de gente de fuera, de todo el planeta, de los estudiantes ibicencos en Madrid, Lugo, Córdoba, Valencia o Barcelona. Han dado su nombre para que el gobierno de España retire las licencias de exploración y explotación a Cairn Energy o a cualquier otro concesionario. ¿Petróleo? No en mi nombre. Recuerdo que desde 1972 o antes, el tema ha salido varias veces en las páginas del Diario. Por lo tanto, hace al menos cuatro décadas que están hurgando en el lecho marino pitiuso en pleno mar de Ibiza. No debe extrañarnos: si trazáramos una circunferencia dejando el Archipiélago en el centro, veríamos que existen pozos y trabajos alrededor, desde Italia, hasta Tarragona y abajo en Marruecos y Argelia en varios puntos. Por ello, deduzco que el gobierno habrá pensado que, de todas formas, en caso de accidente grave, las Pitiusas recibirían el impacto ecológico negativo igualmente.
Y querrán aprovechar los ingresos por turismo y por petróleo, aunque son incompatibles. No quiera Dios que la avaricia rompa y derrame los sacos de petróleo sobre las islas. Es decir, estamos rodeados de barbarie, de obras, de explotaciones, a lo que hay que sumar un tránsito vertiginoso de petroleros y cargueros en pésimas condiciones de seguridad. El Mediterráneo es el mar más surcado del planeta y el más peligroso. Y en la parte occidental en el centro, está la islita de Ibiza, lanzando un mensaje de socorro dentro de una botella que el gobierno ni siquiera abrirá.
Solo sabiendo esto se explica la parsimonia y el desinterés de Menorca, Mallorca y Valencia a la hora de recoger alegaciones para presentarlas al ministro de Industria. Ibiza ha explotado con toda su insolente juventud desinhibida, con una sensibilidad ecologista muy afilada, porque ve cada día los destrozos causados sobre la isla, incluso en aguas costeras. Hay una nueva generación de ibicencos, una gran aportación de apellidos extranjeros y peninsulares que usan Internet con eficacia. Están indignados, frustrados porque ven un desfile estacional de música, belleza y ostentación que ellos apenas pueden catar, porque de hecho están excluidos al sufrir tasas de paro, abandono escolar y crisis como en ningún lugar de España. Me ha gustado mucho esta rebelión desnuda. Ignoro el resultado, pero el evento ha sido muy estimulante. Y sigue.

miércoles, mayo 22, 2013

El mar es nuestro petróleo


La construcción está hundida en las Pitiusas y el ramo de comercio está gravemente tocado. Sólo nos queda el turismo y queda mucho por mejorar. Algo así explicaba Vicente Torres, Cámara de Comercio, poniendo cara de circunstancias.

Nos queda el turismo, y éste depende del mar. De hecho, el propio mar es nuestro petróleo. Nada de sentido figurado: los ingresos por turismo de toda España superan en mucho a los dólares que ingresa Venezuela por la venta de su petróleo. Lo peor que le podría pasar a Ibiza es perder la actual potencia turística.

Proporcionalmente somos de los mejor situados del planeta, ya saben que no soy dado a estos alardes, pero las cifras cantan. Esta situación de privilegio, tan duramente ganada entre todos la tenemos que defender a muerte hasta el último segundo y el primer interesado debiera ser el propio Estado, que con un sistema fiscal que grava el consumo con impuestos indirectos engrosa sus arcas con sabrosas aportaciones. Las remesas de Baleares son colosales. Mucho mayores de lo que podría exprimir de la explotación de las plataformas petrolíferas circundantes. Además, la actividad turística socializa más que ninguna otra, el reparto de trabajo, en suma, de riqueza. Pero no tenemos nada asegurado.
Unas proclamadas pruebas de explotación de crudos en el mar de Ibiza podrían ocasionarnos daños muy graves e irreversibles. Nadie quiere pasar sus quince días de vacaciones en un mar opaco, lleno de medusas y de engrudos de alquitrán. Bastante suciedad dejan los barco y yates que actualmente sestean sobre las aguas azules de nuestras costas. Estos días se sigue hablando del tema. ¿Por qué no se desautorizan estas licencias? Está claro que no son compatibles con el auténtico petróleo, el oro blanco, que son los turistas.
En Ibiza, vivimos del turismo. No vivimos del petróleo.

Un inciso sobre los impuestos que gravan el turismo, que se considera técnicamente una exportación. Y es sabido que las exportaciones no pagan el IVA. ¿Para cuándo un IVA superreducido? Ya no pido un IVA exento.
Hay otro peligro ante el cual las autoridades mallorquinas parecen rendirse de antemano: la destrucción de las praderas de posidonia, esta planta que fabrica arena, oxigena las aguas, que atempera las tormentas de fondo y que hace más transparentes las aguas litorales. El petróleo y sus plataformas destrozará cuanto encuentre por delante. Pero en los fondeos de yates y en la demarcación de zonas de protección no podemos ser descuidados. Ver las fotos de los garreos, surcos tremendos de consecuencias definitivas, nos llena de desasosiego. Hagamos las cosas bien, que para hacerlas mal siempre estaremos a tiempo.

miércoles, mayo 09, 2012

Sí, pero ¿y la vida sin coche?



Sin apenas darnos cuenta hemos pasado de aquella Ibiza hecha a la medida del hombre (del hombre bajito, mediterráneo, fenicio) a una isla mecanizada y deshumanizada. Es la verdad.
Hay sitios en los que por razones de distancias enormes no se puede prescindir del helicóptero o de la avioneta, como en algunos estados de los Estados Unidos o en Australia.
Exacta y concretamente por la misma razón, hay ciudades en las que las piernas, los pies, sólo sirven para lucir bonitos zapatos o para vestir eróticos vestidos. El hombre como ser caminante desaparece. El hombre se transforma en un robot empotrado en una máquina.
Todavía peor, me cuentan quienes viven en Los Ángeles o la han visitado, que, si la policía te encuentra caminando, lo más probable es que detenga el vehículo y te pida la documentación, para empapelarte o para ayudarte. Un individuo que camina es un sospechoso.
Los Ángeles es una ciudad dispersa, como Ibiza, una gran ciudad desparramada, en la que el coche ha sustituido las piernas y debido a que el crecimiento no ha sido en conglomeraciones ni en conurbaciones, los servicios públicos apenas son eficaces.
¿Les suena esto a algo?
Exacto. Lo mismo ocurre en Ibiza y ya no tiene arreglo. Ibiza no es sólo una isla de 572 km2..., es una garden-city, como Los Ángeles, una gran ciudad-isla-jardín-bosque.
Es lo que hay y no tiene solución. ¿Alguien la ve?
Claro que usted me dirá: «Pero esto puede cambiar». Mi respuesta: «Y cambiará. Pero a peor, a mil veces peor. Y no digamos nada de Formentera».
¿Hay alguien que piensa que el diseño disperso en la ruralía pitiusa tiene alguna posibilidad de solucionarse con trenes, autobuses, microbuses o con bicicletas? No, claro que no.
Y de de todo modos, cuando despertó, el dinosaurio seguía allí. Y serán cada vez más coches sobre la isla. En un año, 3.000 más.
En pleno hundimiento de los puestos de empleo y en pleno proceso de pérdidas y cierres de negocio Ibiza ha matriculado tres mil vehículos. ¿Cuántos se han retirado? Ni uno o casi ni uno.
Yo comprendo que para los comerciales esto es una buena noticia, pero no lo es para nuestra economía ni para nuestra calidad de vida. Para vivir en Ibiza hoy, a no ser que tengas la oficina al lado de casa, se necesita un coche para cada trabajador.
Seamos francos: el coche ya no es un fetiche de lujo para lucir o presumir: es una herramienta mecánica para trasladarnos, es decir, es lo mismo que una pala o un martillo, un enser imprescindible para ejercer nuestra función laboral.
Por eso siempre digo que Ibiza no sólo es insostenible. También ya se ha hecho inaguantable, insoportable y lo irá siendo mucho más.
Sí, pero ¿y sin coche? No podríamos movernos, no podríamos trabajar.
Seguro.

miércoles, mayo 02, 2012

Pitiusas, insostenibles e inaguantables



Vamos a decir algo muy claro, a ver si ustedes están de acuerdo: en Ibiza no está ocurriendo nada que no hubiera sido predicho o que no hubiera sido previsible en su momento. Por esta misma regla de tres –salvo desgracias apocalípticas–, si nos esforzamos un poco en reflexionar entre todos, podemos prever como será Ibiza dentro de cinco o quince años. ¿Ya lo digo? Será insostenible pero también insoportable, inaguantable.
Ya sabemos que las Pitiusas son insostenibles desde los años 80. El geógrafo catalán Ros Hombravella cuantificó grosso modo esta insostenibilidad en una relación mágica de siete a uno. Quiero decir que para mantener una Ibiza funcionando a tope harían falta unas siete Ibizas. Pero como no tenemos siete Ibizas, ni siquiera una de recambio, tenemos que importar los bienes, servicios y energía de otras partes.
Quiere decir algo más: no nos estamos cargando solo una Ibiza, sino que llevamos un ritmo mediante al cual nos cargaríamos siete islas como Ibiza. Podemos dorar la píldora, eliminar sesgos de contabilidad, dulcificar el proceso masivo de destrucción, pero el resultado final sólo nos lleva a una sensación: espanto.
Y cuando digo Ibiza, incluyo tranquilamente a Formentera, pues lleva una cadencia diabólica de masacre casi superior a la ibicenca. Menos mal que disponen de auténticos genios de la ingeniería hidráulica (¿hídrica?) contagiados por el espíritu de Julio Verne, aquel osado personaje que ya ubicó una parte de la acción de ´Hector Servadac´ en los peñascos de la Mola. Llevados, decía, de sus hervores y fervores amorosos por Formentera han conseguido sacar ¡aguas termales!
¿Quién no recuerda de sexto de Física que cada 33 metros de profundidad la tierra se calienta un grado? No lo consulto, de modo que si no fuera exacto, me doy por amonestado con una orejas de burro. Pero el fenómeno sí es bien conocido.
Dentro de un mes, casi todas las aguas superficiales de las Pitiusas no serán termales, pero serán térmicas, quiero decir térmicamente altas, que es lo que supongo ocurre con la perforación centenaria (a centenares de metros ¿no es una locura?) que ha sacado un chorro de agua tibia. Es decir, si nos hemos acabado el agua subterránea, la sacamos del mar, pero si nos cabreamos la sacamos a 200 metros más allá del fondo del mar.
Tengo curiosidad por que alguien me explique este episodio de hostelería ficción, como sigo teniendo curiosidad por las fumigaciones (también le ha tocado a Formentera) con productos químicos contra la procesionaria, pero que están afectando a las colmenas de abejas melíferas.
Así que no solo consumimos siete veces más de lo que podemos producir por nosotros mismos, sino que nos cargamos todo lo que tocamos.
Y si no queda nada por destruir en tierra o a ras de mar, perforamos la plataforma bajo las aguas. Que nadie descarte que pueda encontrarse un yacimiento de café con leche con sacarina. Y después nos quejamos de las prospecciones petrolíferas.

sábado, abril 14, 2012

Aliento de primavera



Si hemos llegado hasta aquí, no podemos desfallecer. Caer está bien, pero decaer es una vulgaridad. Se cae, se levanta uno diciendo: «bah, ya he descansado bastante» y sigue con sus cosas banales como si tal cosa. Levantará gran admiración en la concurrencia.

Pero en la decadencia hay un morbo mortecino que ya lleva la condena en la misma definición. Por lo tanto, nada de esto. Tendremos que coger aliento, un aliento de primavera, que ha de ser prudente si no se quiere alimentar el asma producido por las alergias. Depresiones, pocas y lejos.

¿Cómo ves Ibiza ahora? Me pregunta alguien amigo desde Chile. Bueno, yo la veo alentable, contenta, imaginativa, aunque un poco preocupada. Ibiza es una isla donde se compran muchos coches, no sé si es debido a nuestra exuberante riqueza –según las estadísticas nos rezuman los billetes de 200 euros por las orejas– o a que vivimos muy dispersos. 

Como ser valemos, como entes somos, pero como comunidad somos bastante poco eficientes: nos desperdigamos, quizás sabiendo que nuestros límites físicos (no me refiero al precio de los billetes de avión) nos contienen en el mapa.

Es por esto mismo que los fenicios somos de zancada corta. Las grandes zancadas se las reservamos a los íberos y a los carolingios catalanes, que ellos tienen grandes distancias por cubrir y por descubrir. 

Abril pasando ya y estamos divisando mayo. Me relajo leyendo las noticias tan creativas del Diario, como esta que nos viene de la catedral (¿ya existen unos mingitorios cercanos donde aliviarse los prostáticos o seguimos meando a la buena de Dios?) donde se buscan patrocinadores para restaurar los grandes retablos de San José y de San Antonio. 

Voy a contener mi tono, al imaginarme al anunciante patrocinador a los pies del santo, junto al cerdito. Buena idea. Que Dios también trabaja en las cocinas y entre pucheros. Y escribe con renglones torcidos y con letra de médica.

Erik el Belga llama la atención por su faceta de falsificador. Elmyr ocupó mucho lugar en el espacio pitiuso y aquí jamás cupo otro copista; Erik lo sabía y se centró en Málaga, que es otra Ibiza pero con una delincuencia más artillada. En realidad Erik se centró en Málaga porque tenía (¿tiene?) más espacio donde comprar obras de arte y patrimonio a estos curas de posguerra que se hicieron de oro desvalijando las iglesias, conventos y ermitas. 

Mucho dinero procedente de sus cambalaches fue a parar al Vaticano, explica Erik en una entrevista (Diario, 26-III-12, página. 24). Puede ser, todo puede ser. Así es la vida, así lleva siendo desde hace miles de años: el mismo que te ha incitado a robar después tiene la grandeza de concederte la gracia del perdón. Pobre España, un país tan robado, tan expoliado, tan masacrado desde tiempos fenicios... y todavía tiene energía para dar algún deportista de élite. Me maravillo.

Me gusta también la idea de la Federación de Cofradías de Pescadores para implantar el pescaturismo. Si esperan pescar alguna subvención, seguro que sí, pero a la hora de cobrar, seguro que no.

Y acabo con uno de los misterios más inextricables de los últimos dos siglos: Vila solo tiene 18 taxis más que en 1976, pese al aumento astronómico de la población.

miércoles, abril 11, 2012

Las corrientes que defienden ibiza



La peste del petróleo. Decía pues que en mi opinión hay poco que hacer: la compañía Cairn Energy comenzará la explotación de los yacimientos petrolíferos del Mar Balear a lo largo de este mismo año, si no ha iniciado ya las primeras pruebas. 

Da lo mismo que el ministro José Manuel Soria rechazara las prospecciones junto a nuestras costas en el mes de enero. Los políticos locales, para ganar tiempo y ganar votos, mostraban su euforia porque «estamos en sintonía con Madrid». 

Más bobadas no caben. 

Después de esto, se han mostrado muy activas las asociaciones empresariales, colegios profesionales, partidos y políticos. Pues bien, todo esto será inútil, por la sencilla razón que España no podrá hacer a Cairn Energy lo que la presidenta Kirchner está haciendo a Repsol en Argentina. 

Las concesiones son sagradas y están blindadas por un imponente contingente de medidas del comercio mundial. 

No quiero ni pensar a cuánto ascenderían las indemnizaciones. 

El tema sigue moviéndose por inercia, entre otras razones, porque va muy bien a mucha gente implicada en otros asuntos de Ibiza y para que no enfoquemos nuestra atención en los campos de golf, puertos deportivos y urbanizaciones varias. 

Mientras disparemos contra las petroleras, no prestaremos atención a los mismos ibicencos que llevan 40 años arrasando la isla sin piedad. De manera que, por esta lado, Ibiza y Formentera no tienen nada que hacer. Ni Canarias tampoco. Además, el fenómeno no entra en las competencias autonómicas. Y sin embargo apelo a dos circunstancias que juegan en nuestro favor: Una, los accidentes en las plataformas no suelen ser habituales. 

Y por otra parte, segundo, existen unas corrientes propias del Mediterráneo que son muy curiosas: son tan fuertes que forman una especie de muro o de barrera, hasta tal que punto que impiden el paso de medusas o incluso que las larvas de determinados peces puedan traspasarlas y colonizar otros espacios.

El agua atlántica es menos densa y va por arriba hacia el Este. El agua que sale por Gibraltar es más salada, más densa y sale por debajo. Los fenicios sabían esto y usaban una vela bajo el agua, la bajaban hasta encontrar la corriente de salida y podían vencer cualquier viento. Como ya hacían los fenicios muchos cientos de años antes de Jesucristo, hay que aprender a usar a favor las corriente marinas de fondo. El hecho es que esta barrera acuática natural podría protegernos de los derrames de crudo y hay una en el norte de las Baleares. 

Y tres, finalmente, por suerte, los vientos de Poniente, del Oeste, no son muy habituales en Ibiza. 

Esto reduce todavía más las posibilidades. 

En Fuerteventura también han hecho varios experimentos y simulacros en los que se demuestra la dificultad de que lleguen a las costas los crudos vertidos. Todo es posible, pero es difícil. Haríamos bien en preocuparnos por el vertido de las sentinas, los puertos deportivos, los campos de golf, las urbanizaciones y los incendios forestales. 

Seamos realistas como los fenicios.

sábado, abril 07, 2012

Ibiza, zona de silencio



Creo que muchas quejas que hacen los políticos de Ibiza son para salir en la prensa, con carácter puramente testimonial, porque en el fondo saben que las peticiones están formalmente mal planteadas y que de cualquiera manera, el asunto de fondo es intocable y es irreversible.
También estoy en contra de las plataformas de extracción -dejémosnos de prospecciones, éstas ya están hechas hace tiempo- pero deduzco que no hay nada que hacer. Van a sacar petróleo y a diferencia del crudo de las Canarias el petróleo de Ibiza quedará en bolsillos británicos o de donde diablos sean los accionistas de Cairn Energy.
Un columnista no es un científico en todos los temas, quizás en ninguno. Pero me he tomado la molestia de mirar ciertos archivos sobre el Mediterráneo que yo guardo hace años. He mirado nuevos mapas y he llegado a la conclusión optimista que sigue: es muy difícil que una marea negra bañe las costas de Ibiza y Formentera. Las Pitiusas están en una zona de silencio también en las corrientes hidrodinámicas que nos mantienen a salvo, en un principio.

Cuando se habla de fluidos o de líquidos es difícilísimo extraer pautas generalizables. Pero puede intentarse y lo digo también como una invitación a los activos geógrafos y biólogos valencianos y mallorquines que estudian nuestras aguas desde hace varios lustros. Corríjanme, si ha lugar. Maticen, complementen, opinen.
Donde están ubicadas las plataformas yo calculo que las corrientes dirigirían el crudo derramado y esparcido hacia el Norte, pasaría por aguas del Oeste de Mallorca y se dirigiría al golfo de León o hacia Italia. Detallar esto requeriría estudios muy técnicos, yo sólo doy una impresión. El fenicio ha vivido en estas islas y las corrientes o freos que afectan a Ibiza suelen circular desde Ibiza hacia Valencia, no al revés. Esto es importante y voy a poner una anécdota: ¿Por qué cuando en Ibiza desaparece alguien en el mar lo buscan en las costas de Alicante y Valencia? A la inversa ¿verdad que se ven pocos ahogados valencianos aparecer en Ibiza? Yo no recuerdo ni uno en toda mi vida.

La observación es primordial para extraer conclusiones. Ya lo sabían los fenicios.
Prometo seguir mirando este tema de cerca, porque dará mucho que hablar. Y ojo: no tiene porque haber ni un sólo accidente. ¿Donde los hay? No en las plataformas italianas, ni en las de Tarragona, sino en los petroleros que navegan o mientras atracan y se suministran. En los barcos hay accidentes continuamente, tantos que han convertido el Mediterráneo en un mar peligroso, contaminado y tóxico (En mi blog 'Mediterráneo' encontrará decenas de temas sobre esto).

Preocuparse por aquello que no tiene remedio o que no está a tu alcance es perder el tiempo, es desperdiciar energía. No nos conduce a nada, como esta reacción del catalanismo en contra del estudio del español/castellano en las escuelas. Esto sólo nos enfrenta, pero no nos hace más felices ni más creativos ni más ricos.
Por lo tanto, usemos nuestra energía para detener -si se considera oportuno- este rosario de barbaridades que se avecinan en formas de puertos deportivos y urbanizaciones camufladas en el golf. En esto sí que debiéramos estar unidos, porque nos va nuestro sueldo mensual. Si queremos vivir en Ibiza y de Ibiza tendremos que conservarla, no hormigonarla más. Ay, 40 años sin parar las máquinas.

miércoles, abril 04, 2012

Ibiza es indestructible, como el Titanic



Tengo una buena noticia: estos meses cumplo 40 años de periodismo. Comencé opinando en Es Diari, después vino todo aquello y lo otro de más allá y hoy sigo opinando en el Diario. Han pasado 40 años.
Por ello yo debo hacerles a ustedes un pequeño regalo: voy a intentar pintar de blanco lo oscuro y a poner un poco de optimismo donde hoy tenemos tanta desgracia.
Resumido: Ibiza es indestructible, aunque es machacable, mutilable, saturable, incinerable, encimentable y tal y tal. Si después de 40 años con todo lo que le han hecho seguimos vivos y seguimos aquí es que estamos ante un axioma: la isla es indestructible.
Ha perdido el aura, sí, se ha llenado de serpientes y otros bichos ponzoñosos, pero aquí sigue, como una barcaza reumática burlando temporales y piratas codiciosos. Son muchos los que han intentado acabar con Ibiza, pero al final ha sido Ibiza quien ha fulminado a sus enemigos.

Hoy tiene una infestación parasitaria, que son los pinares salvajes que han recobrado los campos antaño agrícolas. Bueno. Ya arderán estos pinos. No quedará ni uno.
Hoy tiene una monstruosa maquinaria capaz de alicatar las costas con piezas de cemento y de baldosas imitación del granito, puertos deportivos inútiles y carreteras de circunvalación que siempre están reventando. Da lo mismo: estos paseos marítimos saltan por los aires ante el menor embate equinoccial, que son los peores.
Tenemos un turismo bronco, como los toros de los rodeos de Texas. De momento los dominamos a base de química y si se ponen incontrolables siempre podemos contratar a unos cuantos vaqueros charros de Salamanca (que son los que enseñaron a los mejicanos y éstos a los tejanos) para que les tiren el lazo y los vayan amontonando en un autobús.

Pero hoy se cierne una oscura sombra tormentosa sobre nuestra isla: y no me refiero al señor de los anillos, de los campos de golf ni de los puertos deportivos.
Me refiero a las más que seguras extracciones de petróleo en la plataforma del Golfo de Valencia, en pleno Mar Balear.
No diga mar de Valencia, eso no existe. Existe el Mar Balear, mientras Cataluña no nos lo quite, que ya lo está intentado.
Leo en el Diario una página entera en la que organismos políticos, instituciones y partidos se muestran unidos, quien lo diría, para oponerse a la búsqueda de petróleo cerca de la costa. Todos en santa unión.
Por una vez que no hace ninguna falta la unión, van y se unen. Quiero decir que las prospecciones ya están hechas y las zonas de extracción están delimitadas. Y las obras van a ir viento en popa a toda mecha sin hacer ni puto caso a nadie. En Canarias y en el Mar Balear las plataformas de extracción empezarán a funcionar muy pronto. Y quizás ya hacen pruebas.
Pero bueno ¿no había una buena noticia? ¿Cuál es la buena noticia del 40 aniversario?
Pues... que no habrá accidentes, pero si los hubiera, Ibiza está protegida. Es indestructible. Claro que tendré que explicarme mejor. Será un placer. 

sábado, noviembre 26, 2011

El alcance de la crisis



Festes pasades, coques menjades. Ignoro si las pasadas elecciones del día 20 han sido animadas, pero seguro que no han sido una fiesta para nadie, ni siquiera para Rajoy, que corría el riesgo de jubilarse habiendo perdido todas las elecciones. 

En cualquier momento les va a entrar (a unos y a otros) un ataque de estrés postraumático.

Y mucho menos festivo fue para un partido socialista que ha llevado la penitencia en el mismo pecado. Ha dejado España descuajeringada y en la ruina, pero ellos a su vez han recibido el castigo de la mano que, presuntamente, habían liberado y pienso exactamente en el País Vasco, pero ha ocurrido lo mismo en casi toda España.

No hay fiesta para nadie, y mucho menos para los cinco millones de parados y los otros dos o tres millones de personas que ni siquiera se esfuerzan en buscar trabajo.

España no podrá soportar este nivel de desempleo, que por cierto seguirá subiendo durante 2012 si alguien no empieza a regarnos con créditos.
La gente ya va comprendiendo con métodos audiovisuales el alcance del mal que nos ocupa. 

El Gobierno central paraliza inversiones. El Govern balear no cumple plazos ni pagos con los Consejos Insulares del archipiélago, simplemente porque no tiene dinero, ni tampoco crédito financiero. 

El Consell de Ibiza no paga o no cumple las fechas, los ayuntamientos tampoco, las asociaciones mucho menos y la gente está pasmada. Y sin cobrar.

¿Y qué hacemos?
Simplemente esperar a que llegue mayo y comiencen a llegar las primeras remesas de turistas. Apartamentos, hoteles y negocios se ponen en funcionamiento y siempre caerá algún trabajillo. Y el verano será un bálsamo, aunque no una solución.

Como cada invierno, nos quedará alguna partida de cartas en el bar, Internet para quien lo tenga, lecturas atrasadas para quien le guste y esconderse bajo la piel de dos jerseys.

Al menos llegan algunas noticias que nos impulsan a mover un pie tras otro, como la detención en Amsterdam de este energúmeno que acabó con un compañero de trabajo de un solo puñetazo. El uso de los puños en alguien conocedor de las artes marciales equivale al uso de un arma blanca.

El tal Paulo Baptista ya lleva una condena de 9 años de cárcel en Portugal. Se dio a la fuga allá y se dio a la fuga aquí. El trasunto es un poco misterioso, porque le tenían localizado desde mediados de septiembre. ¿Qué ha hecho la policía holandesa durante estos casi tres meses? ¿Se cambiaban cromos con la española? Olvidemos sus laboriosas técnicas, no siempre fáciles en el ámbito penal internacional y felicitémosles y felicitémonos. Con el deseo de que la discotecas de Ibiza analicen muy bien a quién otorgan mando en plaza.

Otra noticia que me ha alegrado es el rechazo –por segunda vez– unánime a las prospecciones petrolíferas en aguas de Ibiza y de Formentera. El Parlamento pide al Gobierno de España que paralice de forma inmediata estas prospecciones en nuestras aguas, porque con buen criterio (y con los números en la mano) nuestro petróleo se llama turismo. 
Turismo y petróleo son incompatibles.

miércoles, julio 27, 2011

Seguirá el crecimiento


Expectativas ante el futuro. ¿Existen otras que no sean trabajar durante el verano y procurar pasar el invierno cobrando el paro? Que conste que conseguir esta actividad supone llegar a un alto estadio en la evolución animal –y a estos efectos los humanos somos del reino animal, muy animal–, solo comparable a la festiva temporada veraniega del oso, que recarga calorías y cuando llega el invierno se refugia en su osera para hibernar.

¿Y a nivel más colectivo? Seguirá un crecimiento especulativo. Cuando se miran las cifras de población y la evolución de crecimiento, uno queda un poco espantado. Más o menos coinciden con la energía eléctrica consumida.

«La energía eléctrica facturada en las Pitiusas se ha incrementado un 127% entre 1997 y 2009», decía el Diario del 23 de agosto de 2010. Cuando llegó el gran tajo de la crisis (tan estúpidamente negada por el Gobierno), en 2007, el consumo de Ibiza sufrió un ligero descenso, empezó por San Juan y después siguió en el resto de municipios. En la isla de Ibiza aumentó notablemente la alta tensión y en Formentera, la de uso doméstico.

Una forma implacable de controlar al ciudadano es seguirle la pista a través del consumo de agua (no tanto) y el de energía eléctrica (mucho más). Con esto pueden conocerse bastante bien los pasos del contribuyente, de manera que el día en que se decidan a controlar los alquileres, turísticos o no, lo tienen bastante fácil. Esto es un método pedestre pero eficaz que utiliza Hacienda no pocas veces.

Los crecimientos de Ibiza en los últimos lustros han sido demenciales, de locos. Todavía no podemos calibrar las consecuencias que puede tener a largo plazo, pero es fácil deducir que el consumo de energía seguirá creciendo a un ritmo notable.

Incluso la energía para el transporte. Ibiza está condenada al coche, es una garden city, diseñada caóticamente en horizontal y dispersa en su urbanismo incalificable. Que nadie se extrañe del alto consumo de vehículo propio, simplemente mucha gente no puede usar el autobús porque el sistema de líneas no es operativo.

«Un estudio constata que solo tres de cada cien ibicencos utilizan el transporte público», decía el Diario en diciembre de 2009. Lógico. Normal. Confieso que soy un usuario de autobús y taxi, desde que decidí desprenderme del coche y de otras cosas que no me hacen ninguna falta. Yo lo usaría mucho más a menudo, pero me ocurre lo que destaca el estudio que encargó el Consell Insular: falta de frecuencias y trayectos impensables. Pero en verano es bastante aceptable, hay 45 líneas en servicio, las cuales permiten desplazar a 390.000 personas al día. O sea, podrían mover de sitio en un solo día a todos los habitantes de la isla. Sin contar los autobuses de servicio discrecional para uso de agencias y operadores.

Sin embargo, la dispersión de las casas ibicencas disuade del uso del autobús. Tendríamos que usarlo más. A más autobuses, menos coches y los vehículos son una plaga que irá en aumento.

¿Expectativas? Si una hecatombe europea no cambia nuestro destino, tenemos un futuro lleno de crecimiento. No sé si esto significará riqueza, para mí que no. Y un futuro lleno de ceremonias de la confusión política, con más impuestos y más cargas.

sábado, marzo 19, 2011

Proseguirán los sondeos



Proseguirán los sondeos en aguas de Ibiza, en todo el canal de Valencia. Los derrames que pudieran perderse en un primer embate, nos serán gentilmente transportados unas horas o unos días después por las corrientes marinas.
Ya hace décadas, al menos cuatro, que diversas empresas van cartografiando nuestro mar lindante y que, sin duda ninguna, ofrece apetitosas bolsas subterráneas del ansiado crudo y probablemente mucho gas. Si pudiéramos saber las sumas elevadísimas que se han invertido –y no lo sabremos nunca– conoceríamos la avidez cada vez más perentoria de estos buscadores de petróleo. Si dentro de unos años consiguen explotarlo mediante plataformas perforadoras y extractoras, alguien hará un negocio astronómico, pero ni España ni los españoles veremos un miserable diezmo. Veremos mucho chapapote, desechos, alquitrán que se irán depositando en nuestras costas, playas o rocas. Y eso será así inexorablemente, en el mejor de los casos. Si hubiera algún accidente más grave, ya no vale la pena ni atreverse a describirlo.

Ahora el proyecto de sondeos ya tiene la luz verde. Adelante. 
El Gobierno otorgó los permisos en diciembre pasado y ahora el Congreso acaba de validarlo, con los votos del PSOE, del PNV y de los catalanistas de CIU, que nos quieren mucho, siempre que supongamos moneda de cambio para sus cambalaches con ZP o, simplemente, siempre que les supongamos un negocio redondo para las 40 familias catalanas que mandan en la metrópoli y pretenden mandar en toda España. 
A nivel local en Baleares todos unieron sus votos para pedir la derogación de estas licencias, pero hay que aceptarlo una vez más: nadie hace el mínimo caso a Antich y mucho menos a Tarrés, que solo consiguió una foto histórica con José Blanco cuando se movió el asunto de las comisiones en el sonado caso Ibiza Centro, del que nunca jamás se supo ya que al perecer duerme el sueño casi eterno en algún montón de legajos de los juzgados de Ibiza.

Claro que el PP de Aznar otorgó licencias para sondeos. Y el PSOE de Felipe González, y quizás el gobierno de Suárez. Las prospecciones son materia vieja en estos lares, pero ahora unos y otros pretenden jugar la baza política de cara a las próximas elecciones. Allá ustedes. Pero el problema es de calado, nunca mejor dicho.
Ibiza, Mallorca pintamos poco en el conjunto del mapa nacional, pero somos una Comunidad muy rentable para Hacienda. De hecho pagamos más que los madrileños y bastante más que los catalanes. Y a cambio sólo recibimos migajas, desprecio y olvido. 


PSOE, PNV, CiU. 
Anotadlo. Porque el futuro ya está aquí y nosotros vivimos en teoría del turismo, no se sabe hasta cuándo. Pero entre unos y otros conseguirán que acabemos regando los campos de golf con chapapote, porque es probable que ambos abunden en Ibiza antes de diez años.

miércoles, marzo 09, 2011

Prospecciones

Los meses de invierno solían estar amenizados por las expediciones derrochadoras a las ferias turísticas y por algún rifirrafe doméstico de nuestros políticos, tan iguales, tan grises, tan previsibles.

Pero hete aquí que, súbitamente, nos las hemos dado por las prospecciones. Los periodistas están encantados por las sorpresas que nos deparan los bajos fondos marinos y los bajos fondos terrestres.

En el mar tenemos la tétrica seguridad de algún desastre anunciado: el petróleo que yace bajo la plataforma continental y que se conoce desde hace décadas, ahora mismo llama a la puerta. A la puerta de Ibiza.

De hecho no son prospecciones en busca de petróleo; a éste ya lo tienen detectado, inspeccionado y cartografiado. Ahora ya van afinando más, acotando, analizando corrientes para plantar los artefactos de las temibles perforadoras. Un desastre sin paliativos para el mar, para la pesca, para el turismo, aunque no necesariamente.

Y aquí dejo el asunto, que ya he tratado antes, desde hace años. Lo que no me explico es la reacción ahora unánime de todos los políticos. No tiene explicación si no es a la luz de las próximas elecciones de mayo.

Vamos a las prospecciones de secano, a las que según en qué casos podemos llamar excavaciones. Toda Ibiza parece ahora una gran cascada de hallazgos arqueológicos.

¿Y ello se debe a un aumento de la protección, a un crecido amor por nuestro pasado?

No. Sólo que se hacen más obras públicas, más reformas, y va saliendo inexorablemente lo que todo el mundo sabía que estaba ahí.

¿Por qué nunca se encuentran restos púnicos o romanos en los chalets, urbanizaciones y hoteles privados? Es que sí se encuentran presumiblemente, pero desde siempre los han tapado, ignorando que esto es un delito, perdón, no lo ignoran pero osan taparlo apresuradamente, temiendo que las prospecciones y las excavaciones puedan retrasar los trabajos. Salvo honrosas excepciones, muy pocos constructores privados han dado aviso de un yacimiento desenterrado.

En los tiempos (hace ya cinco años) en que en Ibiza se construía más de una casa por día (en el 2006 se construyeron 450 inmuebles de todo tipo en la isla de Ibiza) jamás se encontraba nada, ni un miserable hueso. Bueno, en las autovías, y porque no podían disimularse los restos. Pero ahora que se remueven las tierras salen los testimonios históricos, desde el Castillo hasta en los cimientos del colegio Sa Bodega, los hipocaustos de San Jorge, las zanjas de can Mariano Gabriel de Santa Gertrudis, los riquísimos yacimientos bajo el Museo de arte contemporáneo o bajo el nuevo hospital: todo en obras públicas.

¡Qué casualidad!

Que de todo lo malo nos quede algo bueno, una gran duda: la consolidación, la protección y la exhibición de estos yacimientos arqueológicos de esta Ibiza tan fenicia.

miércoles, febrero 16, 2011

Energías limpias, energías guarras



El Mediterráneo no es solamente un mar sosegado donde se desperezan y broncean unos centenares de millones de turistas y de residentes. En realidad es un concurrido e inhóspito nudo de comunicaciones marítimas y, además, una amplia zona –peligrosa en muchos sentidos– vigilada por la Comunidad Europea (MTP): transportes peligrosos, sofisticado instrumental militar y bélico, zona de arriesgadas pesquerías, etc.
La comisión de vigilancia europea analiza desde el estrecho de Gibraltar, que es un centro neurálgico muy especial, hasta el estrecho del Bósforo, en la otra punta, y tiene localizadas y marcadas al menos sesenta zonas de actividad petrolera (y derivados) muy alta. No sólo son las refinerías y los oleoductos o gasoductos, o los nudos logísticos de gran tráfico marítimo, también se incluyen los pozos de petróleo marino. 

Es decir, quien piense que la placidez turística estival es la postal dominante es porque no conoce el Mediterráneo, un mar bastante más exigente, más incómodo y peligroso que el Golfo de México, donde el pozo de BP (´Deepwater Horizon´) ha causado la alarma mundial y cuantiosos destrozos económicos y ecológicos.
Las compañías de prospecciones internacionales saben que bajo el mar mediterráneo –lo pondremos como adjetivo en minúscula– hay inmensas bolsas de petróleo y por ello se aplican con sus mejores técnicos al cartografiado más secreto.

La empresa Cairn Energy, que se está centrando en la plataforma continental del golfo de Valencia, o sea en aguas del mar de Ibiza, no es la primera ni es la única, desde luego. Digamos que sólo en aguas de Italia se han perforado 1.653 pozos en los últimos 50 años.
Son obras que pueden causar enormes daños a los países ribereños mediterráneos, aunque muchos de ellos están inmersos en campañas de prospecciones intensivas, como es el caso de Marruecos en aguas de Gibraltar, la misma Argelia, Túnez, y Libia. Y por supuesto, la islita de Malta, que al parecer flota sobre una balsa de hidrocarburos.

Los 6 campos de Tarragona son los más productivos de toda España y son infinitamente menores que los de Argelia, por ejemplo. Sin embargo, no hay bolsas pequeñas si son técnicamente extraíbles y amortizables.
Los políticos valencianos saben que su comunidad apenas obtendría beneficios con estas extracciones y que, muy por al contrario, la alarma social les pasará factura si no actúan. Incluso el Partido Popular ha mostrado su oposición ante los proyectos de las petroleras que, de iniciar en firme la extracción, se llevarían el beneficio y dejarían los problemas en la región. Lo mismo para Ibiza. No se me ocurre ni un solo beneficio y sí dos peligros potenciales de enorme calado: una merma de la pesca y una frontal erosión de nuestro mercado turístico.
Pues bien, ellos siguen hurgando en nuestros fondos y lo hacen porque han encontrado petróleo. Justo ahora cuando nos pasamos universalmente a las energías limpias, ¿vamos a sufrir el último coletazo negro de este pestilente y valioso veneno?


A MD