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miércoles, abril 18, 2018

Catalanistas acelerados


Podemos dar por desaparecido el ibicenco tras décadas de catalanización y de discriminación positiva hacia el catalán. Supongo que el mismo catalán acabará por volatilizarse ante la presión y las ventajas de idiomas como el francés o el español. No pasa nada, no se hundirá el mundo por eso, de hecho idiomas mucho más poderosos y útiles como los clásicos griego o latín han fallecido o han evolucionado y han formado otros idiomas modernos.
Ahora los acólitos de la nueva religión catalanista -otro fanatismo fundamentalista como cualquier otro- se escudan en una abstracción que no significa gran cosa: la identidad. Quieren hacer creer a los niños sumergidos en nuestras escuelas, que sin catalán no hay identidad y sin esta no hay vida ni hay futuro. Se lo dicen a un marroquí, a un sevillano o a un ibicenco, que para asumir la identidad carolingia primero han de despojarse de la suya propia.
En realidad la identidad de un marroquí habría que buscarla en Marruecos, con todos sus matices, pues los bereberes no se sienten árabes y en realidad no lo son. La identidad de un sevillano está en Hispalis, la gran comarca donde fenicios y romanos formaron una identidad sólida y singular, a la que ahora un profesor valenciano, mallorquín o barcelonés les conmina a borrar para fajarse en la identidad de Corominas o de Pompeu Fabra.
Si siendo ibicenco no alabas, aceptas e idolatras el catalán barcelonés es que tienes auto-odio y estás sin identidad -te dicen los catalanistas, repitiendo como cotorras el triste argumentario de los políticos antiespañoles de Cataluña, que encima se han forrado a nuestra costa. El odio, en todo caso sería a lo catalán, tan distinto. ¿Por qué insisten?

sábado, marzo 10, 2018

Seguirá la inmersión

El objetivo de la inmersión no es enseñar, sino manipular y adoctrinar: basta leer la pancarta.
Ellos mismos lo admiten
En el próximo curso no habrá casilla en castellano en Cataluña, según ha avanzado el secretario de Estado para Administraciones Territoriales, Roberto Bermúdez de Castro. El PP maneja el 155 para gestionar el día a día pero no han venido para elaborar un nuevo sistema ni derogar leyes, o esto al menos han explicado, pese a que el mes pasado Marcial Marín anunció la posibilidad de incluir una casilla para optar al idioma vehicular.
Tampoco la habrá en Baleares si sigue gobernando el Pacto de Perdedores. Las elecciones son en primavera del 2019 y no da tiempo. De modo que los padres tendrán que seguir esclavizados por esta inmersión totalitaria en una lengua intrusiva e inútil, por mucho que sea una práctica ilegal que no puede justificar ningún reglamento escolar, ante las más de veinte sentencias en el mismo sentido.
Una práctica dañina para el alumnado, que ve empobrecido su horizonte de futuro, mientras los hijos de los dirigentes catalanes estudian en colegios privados carísimos donde apenas estudian en catalán. Condenan así a la pobreza a los pobres de toda la vida.
Además demuestra dos cosas que ya sabíamos: el PP vino a sofocar un incendio que dentro de unos años será mucho peor. Vino a cumplimentar lo urgente en detrimento de lo importante, que es recuperar el pulso y la educación bilingüe o trilingüe. Y segunda, las continuas trampas del catalanismo son vulgares y torpes: mienten cuando dicen que toda alternativa a la inmersión separaría a los alumnos por el idioma. Como casi todo lo catalanista, es falso. Se separan por materias, según las que elija cada cual. La inmersión es una práctica fracasada, nociva e ilegal. ¿En qué mundo vivimos?

domingo, marzo 04, 2018

La inmersión es un peligro

La inmersión es un instrumento adoctrinador para hacer soldados de cara a lograr la independencia de Cataluña y para aumentar su mercado de venta de productos.
La inmersión en barcelonés es un auténtico peligro para la formación de los niños que no pueden elegir, es decir, de los estratos menos favorecidos de la sociedad. La educación y la cultura es uno de los pocos ascensores sociales para salir de la pobreza y de la ignorancia. ¿Qué futuro puede esperarle a un niño educado en Ibiza que apenas balbucea el español porque lo han asfixiado en esta lengua intrusa minoritaria? Ninguno.
Por esto extraña que el PSOE sea tan activo en su política en defensa de los ricos, pues solo estos pueden permitirse colegios privados, en los que solo se enseña catalán durante una hora semanal. No se entiende que un partido de clase como el PSOE sea nacionalista: son términos contradictorios. Si es cierto que defiende la libertad ¿por qué está en contra de la casilla donde los padres puedan elegir el idioma vehicular en el que educar a sus hijos? Hace años que este partido ha dado pruebas de su desnortada política en España. Siempre contra la libertad.
Si la inmersión fuera buena, los capitostes y los dirigentes catalanes sumergirían a sus vástagos en la escuela pública, donde ilegalmente se obliga a la inmersión, con solo dos horas de clase en español a la semana.
Los ricos han estudiado en los mismos colegios que ahora estudian sus hijos. Pilar Rahola lleva a su hija al Aiglon College suizo, 120.000€ por curso, ni una palabra en catalán. Junqueras en el Liceo Italiano, colegio de pago, donde también estudio él.
Ambos exigen a grito pelado la inmersión de los hijos ajenos en la deficiente escuela pública, mientras preparan a los suyos para seguir dirigiendo Cataluña.
El cinismo catalanista no tiene límites. El nefasto Artur Mas estudió en el Liceo Francés y matriculó a sus hijos a la escuela cuatrilingüe Aula, donde pagaba más de mil euros mensuales. El expresidente Montilla copió a Jordi Pujol, sus niños estudiaron en el San Alberto Magno, Colegio Alemán de Barcelona, donde solo daban una horita en catalán. El resto en español, inglés, alemán.

miércoles, febrero 28, 2018

No todos son iguales

La empresaria menorquina Úrsula Mascaró
A menudo decimos que todos los políticos son iguales, como una queja nihilista. Esta postura es peligrosa, porque nos conduce a la inactividad, al fatalismo, a la resignación. Y en esta caso es falsa, al menos desde hace unas semanas en que han brotado el partido Actúa Baleares y la movida (nunca mejor dicho) Mos Movem, liderada por la empresaria menorquina Úrsula Mascaró.
Es cierto que en la franja del centro-izquierda, incluyendo el PP, por supuesto, todos han llegado a un extraño consenso de aceptación del catalán impuesto en las escuelas y de dejación del español. Y con mayor o menor grado y agrado defienden el statu quo, es decir, la inmersión de los pobres chavales en esta lengua intrusa importada de Barcelona. Al igual defienden el sistema autonómico, sabiendo que ya es insostenible y que nos ha llevado a la ruina y a la inoperancia. Cada vez son más los que se atreven a decirlo (y por supuesto, ni un solo político en activo): España no puede financiar el gasto corriente, de hecho un despilfarro injustificable, de las Autonomías y pagar al mismo tiempo las ventajas del Estado de Bienestar. Más pronto o más tarde los españoles tendremos que elegir uno u otro, ambos son incompatibles.
No sé el éxito que tendrá Jorge Campos porque la prensa y los medios en general les ningunean, pero de momento es quien explica con mayor claridad su programa: derogar todas las leyes que han servido para levantar el entramado de la inmersión, empezando por la ley de Normalización Lingüística de 1986, que aprobó el PP.
Tanto Ciudadanos como PP tendrán que explicarse ante los electores. De momento queda un año que será muy movidito.

sábado, febrero 24, 2018

Mentiras de la inmersión


Cuando están en inferioridad de condiciones piden diálogo; cuando están en el poder aplastan cualquier idea ajena con la contundencia de los hechos consumados. Esto es el catalanismo, una perversión del espíritu catalán que ha degenerado en las políticas intrusivas que todos sufrimos en Baleares. Por mucho que inviertan y adoctrinen les desespera la falta de resultados palpables. Cada vez son más las deserciones y la negativa a hablar este barcelonés impuesto. Su instrumento político es la inmersión o sumersión, que solo se emplea en Groenlandia para evitar que los pobres esquimales huyan a la capital, Copenhague. En Cataluña se emplea con la remota intención de destruir todo lo español y España como entramado jurídico.
No se explica la contumacia en su aplicación, sabiendo que no es legal. Para su compacta intrusión totalitaria emplean cinco mentiras, según Convivencia Cívica Catalana:

1 – Hay consenso social. Pero es todo lo contrario. Han fracturado Cataluña en dos y cada día aparecen más episodios de violencia.

2 – Es un modelo avalado, dicen. Mentira, nadie lo avala, más bien todo lo contrario. Es muy negativo.

3 – Modelo de cohesión social. Al revés, es un desastre en abandono y fracaso escolar.

4 – Modelo de integración social. Es todo lo contrario. Según CCC muestra fallos insalvables en integrar a los inmigrantes y a los castellanohablantes.

5 – Con dos horas de castellano hay suficiente. Es una broma pesada, como es palpable cuando se observa los fallos en español de catalanes y resto de alumnos.
La prueba de que la inmersión es un sistema pésimo es que los hijos de los catalanes pudientes estudian en colegios privados políglotas. La inmersión es para pobres. Y es ilegal.