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miércoles, mayo 22, 2013

El mar es nuestro petróleo


La construcción está hundida en las Pitiusas y el ramo de comercio está gravemente tocado. Sólo nos queda el turismo y queda mucho por mejorar. Algo así explicaba Vicente Torres, Cámara de Comercio, poniendo cara de circunstancias.

Nos queda el turismo, y éste depende del mar. De hecho, el propio mar es nuestro petróleo. Nada de sentido figurado: los ingresos por turismo de toda España superan en mucho a los dólares que ingresa Venezuela por la venta de su petróleo. Lo peor que le podría pasar a Ibiza es perder la actual potencia turística.

Proporcionalmente somos de los mejor situados del planeta, ya saben que no soy dado a estos alardes, pero las cifras cantan. Esta situación de privilegio, tan duramente ganada entre todos la tenemos que defender a muerte hasta el último segundo y el primer interesado debiera ser el propio Estado, que con un sistema fiscal que grava el consumo con impuestos indirectos engrosa sus arcas con sabrosas aportaciones. Las remesas de Baleares son colosales. Mucho mayores de lo que podría exprimir de la explotación de las plataformas petrolíferas circundantes. Además, la actividad turística socializa más que ninguna otra, el reparto de trabajo, en suma, de riqueza. Pero no tenemos nada asegurado.
Unas proclamadas pruebas de explotación de crudos en el mar de Ibiza podrían ocasionarnos daños muy graves e irreversibles. Nadie quiere pasar sus quince días de vacaciones en un mar opaco, lleno de medusas y de engrudos de alquitrán. Bastante suciedad dejan los barco y yates que actualmente sestean sobre las aguas azules de nuestras costas. Estos días se sigue hablando del tema. ¿Por qué no se desautorizan estas licencias? Está claro que no son compatibles con el auténtico petróleo, el oro blanco, que son los turistas.
En Ibiza, vivimos del turismo. No vivimos del petróleo.

Un inciso sobre los impuestos que gravan el turismo, que se considera técnicamente una exportación. Y es sabido que las exportaciones no pagan el IVA. ¿Para cuándo un IVA superreducido? Ya no pido un IVA exento.
Hay otro peligro ante el cual las autoridades mallorquinas parecen rendirse de antemano: la destrucción de las praderas de posidonia, esta planta que fabrica arena, oxigena las aguas, que atempera las tormentas de fondo y que hace más transparentes las aguas litorales. El petróleo y sus plataformas destrozará cuanto encuentre por delante. Pero en los fondeos de yates y en la demarcación de zonas de protección no podemos ser descuidados. Ver las fotos de los garreos, surcos tremendos de consecuencias definitivas, nos llena de desasosiego. Hagamos las cosas bien, que para hacerlas mal siempre estaremos a tiempo.

miércoles, enero 02, 2013

Posidonias sí, pinos no

Esta falsa imagen de esta falsa Ibiza no muestra la realidad de hoy en las islas:  desequilibrios inducidos por la acción o la omisión del hombre. Infestación peligrosa de pinares y daños irreparables a las posidonias.


Los miles de pajaritos que se quedan pasmados en Ibiza para esconderse de las escarchas de enero que calan hasta los mismos huesos, hacen buen uso de la intensa floresta pinar que nos invade en estos últimos años. Para los pájaros quizás suponga un refugio acogedor, al menos para algunos, pero las Pitiusas tienen demasiados pinares, muy extendidos y muy sucios con maleza, musgos y bosque bajo. Una bomba de efecto retardado, porque en el momento menos pensado salta la chispa y prende de una manera incontrolable.

Por esto decía, que nuestras aguas muy revueltas y alteradas por la contaminación química, necesitarían muchas más hectáreas de posidonia, las mismas que podríamos arrancar en los pinares. Quizás tendríamos las mismas toneladas de biomasa, pero estarían distribuidas de una manera muy diferente y el funcionamiento ecológico global sería perfecto, al menos en principio. Lamento mucho que un estudio tras otro y todos sin excepción constaten la mengua de superficie de las praderas de posidonia. El CSIC lo ratifica una vez más en ses Illetes y en otras zonas. De hecho, sabemos que están bastante afectadas todas las praderas del litoral pitiuso, en algunos casos de forma muy alarmante.
No solo sirven para preservar los fondos de una erosión desatada, sino para formar dunas y para proteger las colonias de huevas y de especies que procrean bajo la protección umbrosa de estas plantas benéficas. Por si fuera poco, son una fábrica natural de fina arena y limpian y oxigenan las aguas del litoral. Casi nada.

¿Quieren un ejemplo los más jóvenes? Tanto en el puerto de Ibiza como en el de la Savina antes se veían perfectamente los fondos, con sus bancos de peces y sus rocas. Ahora el puerto de Ibiza da pena y el de Formentera está cada vez más turbio y revuelto. ¿Nos imaginamos unas aguas así en toda la ribera de la islas?
Hace un tiempo dije en broma –pesada– que de no conseguir contener la expansión del pino en superficie, tendríamos que echar mano de la diabólica oruga procesionaria, que es un enemigo temible para el pino. Primero se ceba en uno hasta que lo agota y lo deja sin vida y cuando esto ocurre van bajando por el tronco una detrás de otra formando una tétrica procesión en busca de un nuevo pino.

En El Maestrazgo castellonés pude ver un espectáculo temible: la procesión cruzaba la carretera de alta montaña y no se veía el principio ni el final de aquella hilera de muerte. En Ibiza y Formentera nunca las he visto desfilar, pero me basta con estos vasos blancos que son una trampa química con feromonas. Atraídas por el olor sexual, van cayendo dentro del vaso de plástico de donde ya no pueden salir.

Si se le ocurre jugar con ellas con un palito o con la mano, hay que saber que es una mala idea: son muy venenosas, incluso los pelos que desprenden pueden ir a las mucosas o a los ojos. Lo mejor es dejarlas en paz y enseñar al perro a no acercarse a ellas: simplemente perderán la vista o la lengua. La procesionaria no hace descuentos, es brutal. Dicen que el mirlo común de Ibiza se las traga con gula, pero quiero entender que es cuando están embolsadas, no cuando son adultas. Larga vida al mirlo, al herrerillo y al carbonero.

miércoles, septiembre 19, 2012

Renacer de las cenizas



El verano de 2012 será más recordado antes como tregua que como paréntesis de descanso. Profesores, personal sanitario, sindicatos, funcionarios en general escondieron las pancartas y las cacerolas abolladas pero las han tenido siempre a mano para darles nuevo uso cuando llegara septiembre, un mes maravilloso, preludio de uno todavía mejor que suele ser octubre.

Reflexionaba el fenicio sobre estos dos meses de super-verano. ¿Sabría resumirlos? Para mí han sido dos meses de incendios en toda España, un tiempo desapacible para nadar en julio y un período donde han muerto media docena de actores y personajes. Es ley de vida, dicen,pero nunca entenderé porque hay largas etapas donde apenas muere nadie y en cambio hay otros donde a casi todo el mundo le da por morirse. Trata con cariño y esmero el suelo que pisas, pues un día será tu tumba o algo así viene a decir un proverbio sufí que suelo tener presente.

Pero a los arrimadores del ascua hacia el lado de su sardina les da igual esto de los proverbios. Quieren puertos deportivos, muchos, se piden hasta tres a la vez. Ni tres ni cuatro, cero, y a apañarse con lo que hay y en todo caso estudiando aumentos coyunturales para los dos meses punta. 
En Ibiza ya sobra de todo. 
Sólo recordarles que el mejor y más humano agradecimiento a Gea, la Madre Tierra, está en dejar lo que hayas usado en perfecto estado. Como si tu cuerpo se hubiera deslizado con elegancia y armonía sobre este planeta que te lo ha dado todo, mucho más de lo que puedas imaginar. No te llevarás nada de este mundo, aunque escondas tus bienes en un honroso panteón. Hasta los más brillantes ´tutankamones´ han meado el oro que escondieron hace unos cuantos miles de años. 
El fenicio está filósofo y tiene por herencia medir la ética de nuestro actos enmarcados en la Naturaleza. Poca queda en Ibiza, pero la que quede hay que seguir conservándola.

No es necesario caer en ecologismos radicales o papanatas, pero no es prudente seguir ignorando los indicios que te ofrecen las aves, los bosques, el clima, el mar. Durante el verano el fenicio también escondió las pancartas donde escribí un grito de urgente atención para los pinares, los hollados campos de Posidonia. Por lo que leo, apenas se ha avanzado nada en términos prácticos en la estrategia de protección de las zonas de posidonia. 
Ningún político se atreve –sólo uno, mallorquín, se atrevió y salió escaldado– a subestimar el valor de estas plantas, pero pocos son los que consiguen trazar un plan de tratamiento adecuado. Pero como se está trabajando en ello, esperemos. Lo que se conoce hasta ahora no es muy esperanzador. Nos quedan tres meses crudos. No se puede sestear: vamos al bosque, a las ferias, pero sin perder de vista que los restos de la Ibiza natural son el único yacimiento aurífero que nos queda. 
Después del destrozo que nos rodea, ¿no sabremos articular una defensa transversal y al margen de los partidos políticos de nuestras pobre islitas?

miércoles, agosto 15, 2012

Mirando al mar


Los clubbers también usan el mar como trasfondo pero sin perder el tiempo

No quiero hablar de la sentimental canción romántica del baladista Boned de San Pedro, sino de una recomendación de ejecución casi imposible si uno no se refugia en los escarpados acantilados del norte de la isla.

Los ibicencos hemos vivido de y hemos usado los recursos del mar, pero no teníamos una predilección especial por verter nuestra vida a las aguas. Pocas casas antiguas usan la frontalidad frente al mar, al menos de cerca. Hace unos años que las cosas han cambiado, pero muchas veces es por ignorancia. Vivir cerca del mar es un fastidio. Los aparatos eléctricos se estropean, los muebles se comban, los cubiertos y el metal se oxidan... una vez que se decida vivir cerca del mar ya es mucho mejor vivir dentro, en una barcaza o un yate.

Sin llegar a estos extremos, nuestra atención se centra cada vez más en el mar, al menos el mar que nos rodea, nos abraza y nos enriquece. Por algo será nuestra mirada. Estamos viendo cambios muy rápidos y no parecen muy agradables ni auguran ningún beneficio. No solo los hundimientos o grandes choques entre embarcaciones, sino los mismos destrozos que están causando los megayates como el ´Turama´ (ya tristemente célebre desde que el Diario publicó los estremecedores vídeos y fotos del garreo del ancla en una zona de posidonia, que queda literalmente arrancada y a la deriva).

Un hecho muy triste por lo que tiene de significativo: en mi carpeta de recortes, la posidonias (en el mar) y los incendios de pinos (en tierra) ocupan el mayor volumen de material publicado. En esto el Diario se portó bien. La atención del Diario hacia el mar ha aumentado muchísimo. No olvidemos tampoco las medusas, el acoso al atún, las prospecciones petrolíferas, etc. Era una de mis insistentes peticiones -más atención a nuestro mar-  y al final parece que se ha podido, aunque nos siempre hay el personal suficiente para cubrir todos los eventos y problemas.

Atención, pues, a nuestro mar. Miremos nuestro mar, aunque cuando veamos la saturación de lanchas y yates del mes de agosto nos entre un ataque de pánico: tenemos que saber y ser muy conscientes de que esto es lo que se está cultivando (¡y las discotecas!) y que esta nube impresionante de motores en nuestra costa seguirá aumentando hasta límites difíciles de prever... a pesar de la crisis que ha obligado a muchos dueños a abandonar sus barcos al no poder hacer frente a las deudas o a los gastos.

Además, en algún momento, Ibiza tendrá más escalas en las sendas o rutas programadas de los cruceros, con estas enormes ciudades flotantes que pueden llegar a los 300 metros de eslora y que irán fondeando encima o sobre las grandes plantaciones de nuestras imprescindibles praderas de posidonia. A no ser que ocurra un milagro y las autoridades marítimas tomen cartas en el asunto, pero con seriedad y rigor.

Mirando al mar también, porque con el tipo de turismo que viene, ocurren demasiados accidentes en las playas. El año pasado los incidentes graves (no contamos los leves) aumentaron casi un 89% . Mirando al mar para hacer frente a nuevos retos y problemas.

sábado, agosto 04, 2012

Los incendios y la posidonia


Lo podemos repetir hasta la saciedad, porque nos va la vida en ello y la salud de nuestras aguas y la salud de nuestros bosques: el año 2011 marcó un hito en la moderna historia de nuestras islas. Por tierra y por mar y quizás por aire. Por una parte, se puso en evidencia con abundancia de fotografías y vídeos publicados en numerosos periódicos y revistas que estos megayates que sestean por ses Illetes y otras calas de Ibiza no son inofensivos.

Muchas embarcaciones de todo tipo que surcan las aguas pitiusas no pierden ocasión de vaciar los tanques o las sentinas, provocando una mayor presión en un hábitat muy alterado al menos en los meses punta. Estos vertidos -tan voluntarios como dañinos- hay que sumarlos a otros más accidentales y a fondeos efímeros que al bajar el ancla a los fondos ocasionan, por simple fricción mecánica €los garreos ya famosos€ numerosos destrozos en las delicadas praderas de posidonia.

Nos extraña la poca diligencia del Govern en preservar estos espacios de vida, irreemplazables y de muy difícil recuperación por un crecimiento exageradamente lento de estas plantas. Podríamos decir que nos da igual lo que hagan en Mallorca, pero tampoco sería cierto. Tanto en Menorca como en Mallorca y en las Pitiusas se tiene que enfrentar con claridad este problema. No soporta más retrasos ni más medidas provisionales. No es un tema ideológico ni partidista: Ibiza y Formentera no pueden soportar esta presión brutal, estos miles de barcos, y no morir en el intento.

A Mallorca le pedimos amparo, menos holgazanería y más resultados. Y si no tienen dinero, empleen el ingenio, no el enchufismo bajo extrañas maniobras.
¿Qué decir de los bosques que ya no haya sido dicho? Nuestro Diario ha cumplido con creces, dando preferencia a la información y a la opinión sobre un tema que nos afecta. La isla de Ibiza está muy enferma, sufre una infestación de pinos que es perjudicial y que pone en peligro la supervivencia de todo el cuerpo ecológico. No se puede seguir cultivando esta salvaje incultura que presupone que conservar todo arbusto o árbol demuestra sensibilidad ecológica, cuando es todo lo contrario. La Naturaleza deja abiertas varias opciones y las diferentes plantas actúan según una estrategia de supervivencia y si no no hay suficiente espacio actúan en diferentes tiempos, una florece en abril, la otra en noviembre, etc.

El caso de los pinares es extremo, pero habitual en algunas zonas donde la acción del hombre rompe la cadena trófica o interactúa con excesiva agresividad, véanse por ejemplo los incendios forestales del Amazonas y las consecuencias que tienen y tendrán para la vida, para la vida del hombre incluida. Véanse nuestros bosques. En Ibiza no sabemos cómo ha actuado sobre el resto de la vegetación, aunque lo suponemos. Sabemos que la masa forestal es crítica y que tenemos que romper la línea de continuidad si no queremos sufrir heridas tan espantosas como las de 2011.

No puede servir de excusa la dificultad presupuestaria. Ya sabemos que hay poco dinero, pero ¿acaso no había sido siempre así? Entonces dejad en paz a los payeses y a los residentes para que corten y esponjen sin miramientos, aun siguiendo unas directrices generales. Nos va la piel a todos.

sábado, junio 23, 2012

Observatorio de verano


A menudo llega el desaliento y suele ocurrir en quienes ven la gravedad de un asunto y cuán lentas son las soluciones, si es que llegan. Es descorazonador ver cómo muchas situaciones inestables de las islas acaban cronificándose ante la impotencia de todos. No anima mucho ver la marcha de las obras del Parador. Es simple: ya de por sí es una obra complicada y los socialistas han vaciado de dinero todos los rincones donde pudieron hallarlo. Ahora hay mucha voluntad, pero no hay dinero y además la dirección general ha de optar por cambios estructurales, uno de ellos, decidirse por privatizar una parte de la red nacional de paradores, que bien dirigida es un negocio muy apetecible.
«Abriremos el Parador de Ibiza durante esta legislatura», dijo Isabel Borrego, ante la sonrisa de nuestra alcaldesa. Esta señora o cualquier otra pueden decir misa o cantar misa solemne. Los políticos nunca han sido fiables ni creíbles. Ahora mucho menos. Tampoco es para lanzar cohetes la situación de nuestros bosques. Ni lanzar cohetes ni encender hogueras. «Exactamente igual que hace un año», titulaba nuestro periódico. Sí y no. Es difícil de creer que quienes sintieron la calentita lengua de la atmósfera en el cogote no sientan escalofríos cuando recuerdan los incendios pavorosos de la primavera de 2011. Algo ha cambiado. Quienes tienen una casa o una finca saben que jamás en toda la historia de Ibiza habían concurrido tantas circunstancias favorables al fuego. Antes, Ibiza estaba protegida. Los payeses sabían cómo protegerse. Antes no existían los bomberos, en realidad no hacían falta. Pero nuestra Raquel Sánchez tiene razón si quiere decir que en las estructuras de poder –imprescindibles, al menos para coordinar, inducir o decidir en gente poco colaboradora– no se ha alcanzado una política aplicable y funcional para solventar la situación. Observatorio para este verano: el bosque sólo espera que le des una oportunidad para ponerse a arder. Hemos trabajado, pero no lo suficiente. Lo reconocen al menos, ¿cómo no?
Coordinar tantas pequeñas propiedades es un galimatías, pero no podemos perder el tiempo en diatribas. Se han aplicar desde el primer momento las distancias de las casas al bosque, se han de asegurar los caminos de paso. Se ha de hacer cuanto se pueda para poder atacar desde el principio cualquier conato. Y simplificar los trámites, me refiero al Consell. Admiro este intento de los 15 propietarios de San Juan por defender sus bosques. Mucho menos optimistas están quienes conocen la continuada agresión a las praderas de posidonia de nuestros litorales. Ni siquiera parece existir una conciencia clara sobre la importancia de estas plantas básicas para la calidad de nuestras aguas y unos enormes sumideros del monóxido de carbono atmosférico. Las actuales autoridades del Govern no parecen tomarse muy en serio la existencia de la posidonia, ni para qué sirve, ni parecen tomar nota de los informes alarmantes sobre los destrozos que causan –mecánicamente, por el simple vaivén del garreo de las anclas– los megayates. Además, existen otros factores que erosionan la salud de estas maravillosas y saludables plantas: la contaminación química, los nutrientes, los vertidos, los emisarios submarinos mal mantenidos y otras múltiples causas de agresión. Atentos, pues este verano. Observemos y demos noticia.

sábado, octubre 08, 2011

Diccionario secreto del verano 2011


Éste título es dulce y almibarado, por un simple motivo: no quiero añadir más ansiedad ni angustia complementaria al asunto, que ya vamos servidos. En realidad debiera titularse: ´Verano 2011, diccionario de la infamia´ o algo parecido.

A modo de ejemplo lúdico, porque la vida seguirá de todos modos, he escogido unos cuantos términos, a los que se podrían ir añadiendo otros muchos. Que cada cual elija los peores a su libre albedrío.

Ahogados: Ibiza y Formentera han recuperado uno de los sistemas más tontos de acabar la existencia, aunque los accidentes no son tontería, son esto, accidentes. Hacía muchos años que no se contaban tantos accidentados ni tantos con un desenlace fatídico.

´Balconing´: No es cierto que se haya puesto de moda en 2011, pues en todas las Baleares es modalidad ya conocida que escogen, con preferencia los británicos, para saltar del balcón a la piscina. A menudo la trayectoria parabólica resulta fallida y acaban estampados como una pintura al óleo (o al huevo) sobre el cemento. Hogaño ha rebrotado la fiebre por saltar del balcón.

Condohotel: Un nuevo sistema para que quien ya tiene mucho dinero siga ganando mucho más. Los hoteleros han ordeñado sus instalaciones durante 50 años y ahora que ya están obsoletas llega el Govern y les redime y les facilita una reconversión en habitaciones o pequeños apartamentos privados. La competencia desleal a los promotores inmobiliarios será atroz, aunque acabarán por formar una alianza connatural.

Estramonio, Éxtasis: Renacen con pujanza las imbecilidades propiciadas por descerebrados sin conciencia, que no otra cosa es esta práctica de hervir estramonio y repartirlo por ahí forma en chupitos, delitos penales al margen. Y a lo mismo y con lo mismo el éxtasis: auténticos delincuentes y desalmados están vendiendo veneno y estos jovenzuelos y estas granujillas se atiborran sin tener conocimiento de lo que están ingiriendo.

Garreo: Práctica vandálica que iguala a moros y a cristianos, aunque sea bajo el mar. Se trata del movimiento de vaivén que sufren las anclas de los grandes yates cuando fondean sobre las praderas de las posidonias. La reacción del delincuente suele ser echar a correr y silbar. La del consejero, negar los daños. Y los ecologistas y otra gente normal y de buen yantar están que se suben por las paredes, porque la posidonia es sagrada para nuestro mar, nuestros peces, nuestro turismo.

Incendios: Pues eso, que en el mar garrean (sobre la posidonia) y en la tierra pegan fuego a los pinos. Este 2011 ha sido el año de las gran Cruzada de Fuego contra Ibiza. Al menos tres inabarcables extensiones de pinares han ardido a sus anchas, a pesar de los denodados esfuerzos de Protección Civil, voluntarios, militares, bomberos, etc. 'De la mar el mero y de la tierra el cordero' ya tiene un equivalente en nuestro catálogo de desgracias: En el mar, destrozos de posidonias; en la tierra, de los pinares.

Oxy Shots: De locos, de ingleses locos. Vas a la barra y pegas un lingotazo de alcohol volatilizado, aspirado, lo cual según dicen, te destroza la nariz, los bronquios y los pulmones. Los prohibieron de manera fulminante. Pero el hecho es ¿a quién diablos se le ocurre? ¿El año que viene esnifaremos cola o pegamentos? Lo llaman ´borrachera exprés´ por la velocidad con que se puede llegar a... la tumba.

Porteros: Los hay buenísimos, discretos y serios en Ibiza, como los ha habido siempre. Pero en 2011 ha destacado un brote de mutantes cuasi-asesinos (y al menos uno no sólo en potencia, también en acto, en acto criminal). Responsables, las empresas contratantes.

Ushuaïa: No sé de qué va, pero leo que hace mucho ruido durante el día. Esto es como los campos de golf, los puertos deportivos y las discotecas. Dicen que ellos son los salvadores de Ibiza, que sin ellos nunca llegaremos a nada.
¿Y ustedes que opinan?

sábado, mayo 22, 2010

Medusas velero



Al final nos acostumbraremos a estos cambios continuos. Cada año se nos revela una nueva sorpresa como indicio de los cambios que ha ido sufriendo el equilibrio biológico y ecológico marino.
Por mucho que nos flagelemos y con razón, no somos los ibicencos ni los baleáricos los únicos agentes activos del cambio. El mar es sensible a las numerosas agresiones sufridas y si no queremos emplear esta palabra (estas semanas estaría justificada en la brutal contaminación por hidrocarburos en el Caribe, pero... ¿el volcán islandés no contamina?) podemos decir ´cambios´ .
Un cambio en el hábitat puede afectar a toda la cadena trófica, y esto tan elemental tiene consecuencias para todos.
El prodigioso y enojoso aumento de las medusas es un fenómeno que se está observando en todo el planeta. Imagino que aparte de los nutrientes marinos, el aumento de temperatura, algo o mucho tendrá que ver la disminución de sus predadores naturales, como las tortugas, los atunes y los delfines en muchos casos
Estoy pensando en la última infestación de enjambres de medusas velero, que han dejado gran parte de las costas de San Antonio con un extraño olor a podrido. Y sin embargo tampoco son desconocidas por los marineros, como no lo son las temibles y agresivas ´carabelas portuguesas´. En todo caso nos asombra la gran cantidad de estas medusas azuladas, con una cresta (vela) casi en el centro.
De hecho, la velero, Velella velella, encuentra su habitat en aguas abiertas de mar abierto. No es una medusa propiamente dicha, sino una comunidad de pólipos, organizados simbióticamente: Cnidaria, clase hidrozoo, del orden de los Hydroides-Chondrofora. No son urticantes para el ser humano, a diferencia de la carabela, en realidad se alimenta del zooplancton y su único inconveniente es la invasión por miles de las arenas bajas. En Galicia, Asturias, Andalucía están acostumbrados a ellas después de cada marejada, y también en Ibiza son conocidas, sobre todo después de los temporales de Poniente.
Además pueden servirnos como indicador, porque si traspasan Gibraltar y llegan a Ibiza, siguiendo exactamente las mismas corrientes que la carabela, nos ponen en alerta sobre la posibilidad de éstas últimas. Y con las carabelas sí que hay que andarse con cuidado. Ni tocarlas.
He comprobado diversos periódicos regionales y, en efecto, es habitual la alerta por las grandes biomasas de veleros depositadas pudriéndose en las playas asturianas (por cierto, una se llama Las Salinas) y también en Galicia.
Los técnicos avisados coinciden en pedir paciencia, porque poca cosa puede hacerse para neutralizarlas. Llegan con las convulsiones de los cambios de estación, en los equinoccios, y «habrá que ir acostumbrándonos a la presencia de las medusas y de los pólipos», explican. En Asturias denuncian la presencia de otra medusa, la Rhizostoma pulmo, que tampoco presenta problemas de picaduras, pero como la velero se deposita en las playas por cientos de miles, lo cual crea un problema higiénico nada desdeñable. Llega el verano y ahora lo único que nos preocupa es el volcán islandés.

Foto Carmelo Convalía Diario de Ibiza

sábado, mayo 23, 2009

Un patrimonio mundial desaprovechado


Cuando miras la lista de bienes españoles Patrimonio Mundial te das cuenta de que España goza de unos excelentes argumentos para ponerse, mantenerse y prolongarse en el mapa turístico.
Si en el sitio de enclaves concretos ponemos ciudades, entonces podemos decir que Ibiza tiene en teoría uno de los patrimonios con más altos valores mundiales.
Y sin embargo esto no funciona, y no ha funcionado nunca, al menos usando como argumento de fuerza el patrimonio. Más bien Ibiza se vende por todo lo contrario.
¿He leído por aquí alguna reflexión centrada en este aspecto? No recuerdo gran cosa, quizás porque todos ya hemos dejado la desestacionalización como una guerra perdida. Es posible que lo sea. ¿Por qué? Porque también en el tema de la promoción turística es complicado desear, o promocionar una cosa y su contraria.
La magistral Alcalá de Henares; una amurallada Ávila que parece un faro en la meseta; Córdoba, llana, judía, árabe, centro que irradió cultura en un tiempo; Cuenca, o el amor imposible por encontrar un equilibro en el vacío; Mérida, romana y feraz en la vega; Salamanca, fría y paradigma de la cultura; San Cristóbal de la Laguna, en las bellísimas Canarias; Santiago de Compostela, un centro espiritual de penitentes y de impenitentes; Segovia, una ciudad total y relegada; o Cáceres, que tanto me recuerda a Dalt Vila, pero con señores con matrícula auténtica… Ibiza. Ay, Ibiza…
Puedo asegurar que Ibiza la pondría en los primeros lugares, con el añadido a su favor de que no sólo suma una urbe magnética y llena de secretos maravillosos (que también desaprovecharán una vez más los políticos), como las raíces fenicias y nuestra identidad cartaginesa.
Dalt Vila, Patrimonio de la Humanidad, es un ensortijado laberinto de túneles, pasadizos por donde se transmite y se comunica la cultura y la ciencia desde cientos de años antes de que nacieran las barcelonas o el mismísimo Jesucristo.
A eso hay que sumar las praderas de posidonia, sa Caleta y sin duda el gran tesoro de Cartago: cerámicas, estatuillas, reliquias, ungüentarios, dioses, joyería, etc.
¿Sabemos promocionar una Ibiza nueva, o sea la antigua y la arcaica? La respuesta es no. Que Lurdes Costa viaje mucho con alguna carpetilla no nos hace mejor promocionados. Y el solo hecho de que el mejor museo en material púnico del mundo lleve quince años cerrado ya lo dice todo.
Ibiza no puede con su púrpura, no sabemos llevar el peso de la púrpura. No podemos con nuestra historia. Ni siquiera hemos sabido crear accesos. Sólo somos accesibles dos meses y para el turismo chunda-chunda. O ya ni eso.
Para cambiar eso habría que trabajar un poco, o sea, eso no cambiará.

Diario de Ibiza