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miércoles, diciembre 27, 2017

Los locuras de Clifford Irving

Edith y Clifford en su casa de Ibiza con sus dos hijos, años 70

Una vez me dijo Edith Sommer, ex esposa de Clifford Irving, que para entender el espíritu de su historia y los matices de sus escándalos internacionales, había que conocer el ambiente de aquella época de Ibiza, un ambiente de locuras simpáticas, por decirlo de alguna manera, pero que analizadas fríamente eran auténticos disparates que pondrían los pelos de punta a cualquier persona sensata. Disparates y delitos graves.
Mientras estuvo casado con la pintora suiza Edith, Clifford escribió muchos artículos y encontró un filón que le pondría en el mapa internacional de los editores: la biografía del falsificador húngaro apátrida Elmyr de Hory Boutin. Aquella edición enardeció aún más al cómplice homosexual Fernand Legros, quizás el mayor enemigo de Elmyr y el causante de su suicidio al solicitar la extradición a Francia.
El asunto tomó alcance y morbo. Tanto que Legros publicó sus memorias y más tarde lo haría el tercero en discordia, Real Lessard, que ahora vive en Marruecos.
En este contexto también se movía Clifford. Una de sus locuras más inocentes, tratando con el antropólogo Desmond Morris era traerse un elefante de la India a Ibiza. Pero los chascarrillos se multiplicaban y se contaban en las terrazas soleadas del Montesol.
Y ahí pensó el escritor que era el momento de aprovechar un manuscrito que había llegado de forma oscura a sus manos: la vida del excéntrico multimillonario Howard Hughes. Fue su perdición y su consagración. Ahora ha fallecido a los 87 años.

domingo, diciembre 24, 2017

Nos quedan los jueces


Los ciudadanos a menudo tenemos la percepción de que los tribunales en distintas instancias son lentos e ineficaces. Si esto es así, digamos enseguida que es una percepción equivocada, pues no solo existen sino que además ejercen sin contemplaciones. Los primeros en enterarse son nuestros políticos, en especial los del Pacto, que parecen haber enloquecido y han emprendido una cruzada contra reloj para cambiar leyes básicas. 
¿Por qué ocurre esto? En Cataluña ya tenemos la obvia respuesta en su golpe: quieren un Estado propio, para lo cual necesitan debilitar el existente en común con todos los españoles. En Baleares hay una minoría de perdedores que se ha ido amazacotando, formando un grumo tóxico que sigue casi el pie de la letra las mismas fechorías que antes ha llevado a cabo Cataluña. Grupos minoritarios, da igual cual pueda ser su ideología, con tal de usurpar el poder a los ganadores en las urnas.
Vale la pena divulgarlo, ahora que vamos a entrar en un nuevo año que será muy duro si tenemos que seguir defendiendo los derechos de todos los ciudadanos. De todos, lo remarco, no solo los de alguna secta antisistema, separatista o filoterrorista.
En apenas unos minutos he encontrado algunos casos más sonados, en los que los jueces han puesto en sus sitio a políticos y alborotadores de la agitación y propaganda. Un caso tumultuoso fue el del africano Alpha Pam, que falleció por tuberculosis al no presentarse el mismo a las consultas. Quedó demostrada la inocencia del sistema sanitario.
El último caso nos llega en sentencia cautelar desde el TSJB: Francina Armengol no es quien para prohibir las corridas de toros en Baleares. Otra del TC: el Govern no puede obligar al uso de una lengua determinada a los particulares. Los comercios pueden atender en español o ibicenco. La Administración tiene la obligación de contestar en español si se le requiere (o en catalán).
El TSJB ha anulado la devolución de las tarjetas sanitarias a los sin papeles.
Gracias, señores jueces. Tarjeta roja a estos políticos.

miércoles, agosto 02, 2017

Vergüenza es, en efecto


Arriba, la placa de la Catedral con la relación de las víctimas asesinadas por la columna mandada por Companys (ERC), Cataluña. Abajo, la placa en el cementerio con  las víctimas del franquismo.. Solo la de arriba ha sido atacada
'Vergonya Ke sagna', dejó escrito el émulo de los profanadores podemitas/catalanistas que han sido premiados con distintos cargos en los ayuntamientos de Barcelona, Cádiz, Madrid, Valencia, o como diputados o senadores.
No voy a defender al descerebrado o al adoctrinado, que le defiendan quienes le han deformado su sistema de valores o quienes aprovecharán esta acción de propaganda y lo celebrarán en privado. Que son muchos. Pero sí decir que estos actos parecen fruto del Zeitgeist que nos impregna, del espíritu de los tiempos, al menos desde que irrumpió Zapatero y sus cómplices bajo el sonido destructor de las bombas de Atocha. Aquel día España perdió, como mínimo, el acuerdo tácito desde la Constitución de 1978 de concordia y de respeto de un marco legal que nos ha dado el período de paz y progreso más prolongados de la historia de España.
Hablar de esto a esta generación amamantada en la agitación y propaganda desde 2004 es como hablarles en sánscrito. Todo parece salir gratis al rufián, al destructor o al militante en kaleborrokas. Parece, pero no es cierto: alguien paga todo esto, y con mucho esfuerzo. El ejemplo de la deriva catalanista nos demuestra lo fácil que es destruir. Mucho tiempo tendrán (o eso espero) de aprender que cuesta muchísimo más construir.
La lápida está en el recinto interior de una institución religiosa que no se rige por leyes ni memorias políticas. Quien no quiera estar dentro que se salga. Si al delincuente tanto le gustan los martillos (y las hoces) póngase a trabajar de picapedrero, que en Ibiza tendrá mucho que hacer. Y si quiere llegar a diputado estudie. Si lo que busca es fama, considere que no es buen camino la infamia.

miércoles, julio 12, 2017

Los delicados estómagos británicos

Los hoteleros españoles están más que hartos de los turistas británicos, los cuales se acogen a una legislación especialmente imprudente y laxa que les permite irse de vacaciones dos semanas a España, en régimen de todo incluido y al final denunciar al hotel por intoxicación alimentaria. Vacaciones gratis.
Un ejército de abogados british se distribuye por las zonas donde campan los clientes y reparten folios explicando el método: basta con que guardes el tiquet de farmacia de algún producto contra la diarrea y lo presentes de vuelta a tu abogado, quien se cuidará de todos los trámites. Los operadores turísticos suelen pagar enseguida para evitarse engorrosos procesos interminables y por que... cargan la cuenta a los hoteleros españoles, quienes no tienen la menor oportunidad de defenderse.
Por eso se han unido los empresarios de Canarias, Costa del Sol, Baleares y han formado un grupo de presión que ya ha surtido efectos. De no cambiar estas leyes, se negarán a aceptar turistas procedentes del Reino Unido y por supuesto, subirán los precios. Esto último ha alertado la ministro de Justicia, quien ya está tomando medidas, avisando a aquellos defraudadores que pueden pasar hasta tres años de cárcel, además de pagar las costas del juicio. No solo esto, también los tour-operadores tendrán mucho más sencilla su defensa. Los hoteleros han advertido con claridad que no van a seguir pagando y si cierran sus puertas, los primeros en perder su suculento negocio serán los operadores.
En el Reino Unido el tema ya es popular y se ríen de los delicados estómagos británicos, los únicos afectados, pero desde Ibiza tendríamos que agradecer a estos pícaros que provocaran un cierre masivo del turismo del Todo Incluido.

sábado, abril 22, 2017

Timos en ambas direcciones

En realidad, la picaresca va en doble dirección. Los turistas británicos se han encontrado con un filón en las diarreas inventadas. Van a la farmacia y adquieren un antidiarreico y guardan el tiquet. Simplemente con esto, cuando regresan van a algún despacho de abogados que pululan por el Reino Unido y denuncian al indefenso hotelero por haberles causado una gastritis. Es falso, claro, pero qué más da. Ya llevan estafados unos 50 millones a los hoteleros españoles. Y lo seguirán haciendo hasta que su gobierno no cambie la ley en el Reino Unido.
También es verdad que los turistas temen ser timados en cada momento: Una situación es el abuso del taxista o taxi pirata. Mejor apalabrar precio antes.
Otro temor es a los trileros; quien pique es porque es un ingenuo o ha viajado poco. También están presentes en Italia, Grecia y otros países. Ya sabe, el juego de los tres cubiletes, donde hay que tratar de adivinar donde está la bolita.
Pero quienes hacen daño de verdad son los carteristas que trabajan al descuido y con técnicas depuradas para hacerse con tu cartera o tu móvil. Hay varios grupos mafiosos organizados que peinan zonas de playas y donde haya aglomeraciones. Son un peligro constante e incluso en Ibiza se han mostrado agresivos y violentos a veces. Solo basta leer la prensa durante todo el verano.
Usan otras técnicas, como limpiarte una mancha (inexistente) o preguntarte por una calle, mientras se aproximan y te dan un abrazo para sacarte alguna joya del cuello. O pretenden venderte una rosa, ponerte una pulsera (que te intentarán cobrar), o cualquier otra maniobra de aproximación. Los veranos, además, facilitan los robos con fuerza a turistas ebrios.

sábado, febrero 25, 2017

Picaresca británica


Aunque el término picaresca tiene profundo arraigo en la literatura española, por tanto en la vida misma, la actividad turística está confirmando algo que ya sabíamos de décadas: el turista británico se las sabe todas. Y si no las sabe, las aprende rápido. Todos recordamos la obsesiva manía de denunciar el robo de la cámara ante la Guardia Civil. Con aquel resguardo, a su regreso al Reino Unido se hacían con un buen pellizco de libras, fuera verídica o falsa la denuncia presentada en el cuartelillo de Ibiza.
Las aseguradoras debieron dar con una feliz solución, porque con el tiempo las denuncias disminuyeron. Ahora tienen la opción del móvil pues abundan los de 600 euros, incluso más, pero me temo que las aseguradoras no se chupan el dedo y es tal la cantidad que te piden por un contrato anti-robo que ya no debe compensar la farsa.
En todo caso, el turismo es terreno fácilmente abonado para el timo. Ya les hablé hace al menos un año sobre el último detectado: el turista denuncia que ha sido intoxicado por la comida del bufet del hotel o cualquier otra contingencia difícil de controlar; ya en su país se pone en contacto con cualquier gabinete de abogados, de hecho sobran, ya que han proliferado como setas, dado el alcance y la facilidad de dar el pego.

El alcance de estas denuncias han costado millones a los hoteleros de Benidorm y de Baleares. El operador turístico indemniza al cliente falsamente enfermado en España y en la siguiente temporada el hotel reintegra el dinero al operador. En todo esto, el hotelero no tiene voz ni voto. Solo puede pagar y tragar.
Observo que en Mallorca se encuentran agobiados y asustados por el alcance que ha tomado el problema. Lo cual me extraña, conociendo la eficacia de la asociación de hoteleros, que bien podría obligar al operador a desechar estas cláusulas abusivas o que pague las indemnizaciones. Que lo haga uno solo o quince no tendría eficacia, pero caramba, que son cientos y ya son mayorcitos.
El plan actual de hacer un seguimiento a los millones de turistas para revisar sus toallas, por si hay sangre o vómitos o de controlar sus movimientos para saber si no han enfermado, se me antoja empeño irrealizable. El hotelero no tiene por qué hacer de policía ni tiene por qué sobrecargar de trabajo a sus camareras de habitación.

sábado, septiembre 10, 2016

Las astutas trampas de la ecotasa


Este verano es digno de ser observado con cámara lenta y será así, a la vista de los numerosos grupos de Facebook que están congregando las quejas y a los quejumbrosos. Todos quieren participar, y lo harán porque ya es evidente que no tenemos nada que perder y que nadie defenderá nuestros recursos, el agua y el territorio por nosotros. No lo hará ningún político ni siquiera el aguerrido arcángel San Miguel. Lo que no trabajemos nosotros no nos lo defenderá nadie. Nadie.
No me ha sorprendido el cambio de sede del obispo de Mallorca, Javier Salinas, a quien conocí fugazmente en Formentera y me pareció una buena persona, cabal, animoso, cordial. No ha superado el nudo, o sea la denuncia de Mariano de España (con este nombre cualquiera se mete con él) al Vaticano, quejándose de la excesiva proximidad de su esposa y el obispo. Ahora, monseñor Salinas pasa a Valencia como obispo auxiliar y es sustituido por el menorquín Taltavull. Suerte a todos.
Un final de verano lleno de tropiezos en el Pacte o Govern balear. Simplemente se sienten incapaces, sobrepasados, que es una forma elegante de reconocer su incompetencia ante retos que se han impuestos ellos mismos, como es la ecotasa. Gente muy preparada les avisó del enorme problema que estaban gestando, al no tener resueltos los detalles de la ley. Pero la perentoria necesidad de liquidez les animó a embarcarse en una gestión desastrosa que no concluye en si misma. Tendrá otras consecuencias y muy negativas.
Hoy la ecotasa la pagan los establecimientos hoteleros regulados. Quedan al margen miles de habitaciones alegales o ilegales. ¿Todas? Pues no y aquí viene otra pésima noticia: muchos apartamentos que no pueden ser alquilados al estar en inmuebles residenciales se han registrado como contribuyentes de la ecotasa. Por ello, denunciaba Joan Serra que el Govern da alas a los apartamentos turístico: «De los 1.784 que se han inscrito en el registro del Impuesto de Turismo Sostenible, una tercera parte (559) son de Ibiza y Formentera. Es el colmo de la incongruencia», añade.
No. No hay tal incongruencia. Es una maniobra muy astuta y sin duda asesorada por buenos conocedores de la ley. Los simples recibos de liquidación de la ecotasa suponen un reconocimiento de su actividad, y como el Govern balear no puede reconocer actividades ilegales y mucho menos cobrar por las mismas, se supone que el alquiler de estos pisos será legal en el futuro. O lo es ya. Quedan blindados y legalizado por la puerta de atrás.
¿Y van a pasar este patata tóxica a los ayuntamientos?

sábado, diciembre 12, 2015

Vuelven los berberiscos

Jabeque empleado contra los berberiscos

Desde la conquista aragonesa en 1235, los habitantes de Ibiza estuvieron en manos de los caprichos de los berberiscos o de cualquier pirata que tuviera apetencias. Especialmente peligrosos fueron los siglos XV y XVI durante los cuales no solo las costas sino la isla entera estaba destinada a ser la despensa de muchos aventureros argelinos o turcos. ¿Me he olvidado de Formentera, como siempre? No, nunca me olvido de Formentera, pero es que eran tantos lo peligros, que la isla estuvo deshabitada durante cientos de años. De hecho comienza a repoblarse a partir del siglo XVIII, aunque tomamos la fecha de 1697. La lluvia de piratas era incesante y atosigante.
A aquellas desgracias había que sumar el olvido total. Si venía algún visitador catalán era para cobrar impuestos o para controlar la hacienda que ya habían desvalijado los berberiscos antes. Además las enfermedades diezmaban la población: malaria, tifus y epidemias de peste. Por fortuna, esto cambió a partir de la Guerra de Sucesión y Felipe V, que fue una bendición para los catalanes y algo menos para los ibicencos. Incluso los expolios de la piratería (Argelia ya pertenecía a Francia) disminuyeron drásticamente y desde 1830 desaparecen. De hecho Ibiza estuvo durante cientos de años como está ahora, al menos mientras siga vigente el Tratado de Schengen que permite la libre circulación de la personas. Ibiza y Formentera vuelven a estar sin fronteras. Límites permeables. Entraban amigos y enemigos. El único que podía impedírselo era un grupo de payeses armados. O los corsarios en el mar. Últimamente han vuelto los argelinos, ahora libres del yugo turco y del francés. Los berberiscos estaban aquí al lado y siguen estando en el mismo sitio. Se han adaptado. Entran en patera a es Caló (Formentera), un sitio que los abuelos de sus abuelos conocían perfectamente, así como s´Espalmador, donde calafateaban los barcos y restauraban las velas. Solo que ahora los suele detectar la Guardia Civil. O no. ¿Qué ha sido de la patera que recaló cerca de es Cubells?
Otros pueden acceder a Ibiza desde Orán a Alicante en barco regular de línea. O en vuelos chárter desde París, Milán o Londres. Están modernizados. A partir de aquí comienzan a actuar. Ibiza es ocasionalmente una tarta de manzana dejada a enfriar en el alféizar de la ventana. ¿Cómo se siente el residente que ve violada su casa de campo repetidamente y no puede actuar por propia mano? Un centenar de robos después llegó un grupo de guardias y detuvo a cinco argelinos. ¿Serían los arribados a es Cubells? Quiero imaginar que no. Me parece bien que los guardias no avisen de su llegada ni de su partida. Pero más me gustaría que Ibiza y Formentera dispusieran de suficiente fuerza de intervención inmediata. En el lejano Oeste estaban más y mejor comunicados y protegidos que en Ibiza. Invierno o verano. Al maleante la da o mismo. ¿No podríamos despertar a los corsarios?

miércoles, septiembre 09, 2015

El botín inmobiliario incontrolable

Y por debajo del exultante turista se perfila una realidad paralela que parecen habernos diseñado desde fuera.

En este verano llama la atención el descaro de algunos pseudo-empresarios en saltarse leyes y normas por toda la cara: exposición de vehículos en venta o alquiler en plena acera o en la calle, hamacas invadiendo incluso la línea del agua en las playas atiborradas. Y el descontrol de los alquileres inmobiliarios, de coches piratas, barcos piratas, seguramente avionetas taxi piratas. La lista es larga.
Los modernos piratas funcionan en la economía sumergida y a fuerza de ir sisando y de ir probando dónde están los límites han llegado a una conclusión alarmante: en Ibiza y Formentera no hay límites. Puedes pegar fuego a media isla y es probable que soltando alguna lagrimita conmuevas el buen corazón de una sociedad narcotizada. Y en lo concerniente a taxis ya se presupone que, salvo excepciones, son bandas organizadas y no tienen ningún bien con el cual responder en caso de responsabilidad civil o penal.
Y es cierto que las fuerzas de seguridad (y las de la inseguridad) están desbordadas. Si lo asumen los delincuentes ya puedo publicarlo aquí, de forma que quizás lo lean en Madrid y hagan un esfuerzo compensatorio para el próximo verano. No digo que la Policía no actúe, sino que debe medir y seleccionar muy bien sus objetivos pues sus efectivos son escasos.
Uno tiene la impresión de que Ibiza es muy amada por los delincuentes, como el lobo ama al corderito o como las monjas catalanas independentistas aman las peras en almíbar.
En toda España prima la ineficiencia ante la corrupción más obvia y prolongada en el tiempo y en el espacio. Pero Ibiza se lleva la palma. Somos el pitorro del sereno y de ahí que casi ya nos tomen a pitorreo. No imagino que un delincuente como el catalán Ferré hubiera desarrollado su inmensa lista de abusos en Mallorca o en su Tarragona, aun sabiendo que allá también se cuecen muchas habas. Otros casos ya han salido a la luz pública: que alguien adquiera el derecho de alquilar docenas de apartamentos a alguien que no es el propietario legal y encima llame a la compasión en la prensa. Más aceptable la quiebra (fraudulenta o no) de International Villas, agencia inmobiliaria por Internet que ha dejado colgados a quienes ya habían pagado sus vacaciones en 50 chalets de lujo.
Hace más de dos años que vengo avisando: Hacienda tiene la antena puesta sobre este fenomenal botín que son los alquileres de Baleares. Van despacio, pero la maquinaria estatal es implacable. Rodarán cabezas si no viene algún político pringado y detiene las investigaciones, cosa que no sería de extrañar.
Los estragos de estos bandidos son considerables. No solo defraudan al fisco, también dañan a muchos empresarios dados de alta que cumplen con sus deberes, y no son pocos. Gente honrada que merece ayuda.

sábado, septiembre 06, 2014

Piratas a la virulé


Si los piratas y tironeros que nos manda la mafia napolitana son como los de este verano, casi prefiero que vengan los dionis nacionales, porque a la postre resultan más divertidos y después los vemos en la telebasura.
Ibiza podría salir en Euronews o en la prensa británica (que se lee en Europa, Australia y EE UU, por lo menos) por numerosas razones, pero como compañero de prensa comprendo que han de resaltar el contraste llamativo. Ahora ya no podemos poner en portada la lluvia densa de carne escocesa que cae desde el quinto piso. ¿A dónde vas a parar con estas aburridas caídas sobre las baldosas de la piscina? El pobre corresponsal de Ibiza baja la cabeza, hasta que se entera de que un señor se ha cercenado un brazo que llevaba en el exterior de la ventanilla. ¡Toma! Que te lo tengo dicho desde niño: la cabeza y el brazo bien metidos y asegurados en el interior. Portada. Televisión. Esto se llama periodismo cadencial, por aquello de guardar cierta cadencia rítmica. No hay que aburrir poniendo siempre la misma mierda de ahogados, camellos, apuñalados o precipitados, que aburren hasta a las ovejas.
Discúlpenme el tono irónico los familiares de los interfectos y reciban mi pésame y mi afecto. Ocurra como ocurra, solo se muere una vez. En artículos anteriores me he quejado amargamente de tantas facilidades para conseguir muertes tontas en estas islas tan apaciguadoras. Pero en Ibiza, en Ámsterdam o donde sea, quien la busca la encuentra y entonces han de entender que un periódico es un producto elaborado en equipo que ha de mostrar un equilibrio en las texturas. No podemos poner cada día los atiborrados de drogas que se tiran por el balcón. De vez en cuando hay que incluir el descuidado que se deja un miembro rebanado en una reja metálica, o un perrito gordo que vigila la agonía de su hermano, atropellado sobre el asfalto. 
Pero ya sé que ustedes no me hacen caso. Menos mal.
Lo digo porque el mismo día que yo explicaba mi idea de asaltar un autobús en el túnel de San Rafael, por ejemplo, en apoyo de los gorrillas de los aparcamientos o de la torre del Pirata o de Atlantis, el mismo día, repito, leo espantado que unos piratas que acabaron a la virulé intentaron atracar el coche blindado de una compañía de seguridad. No sería la primera vez, pero sí en plena travesía en el mar, lo cual no deja de convertirles en piratas honorarios del verano 2014. Hay que ser osado. 
No es lo mismo pegar un tirón a un peluco de Cachuli en una gasolinera de Ibiza que quedarse en la bodega de un ferry, sacar el soplete y ponerse en faenas. Lo primero lo he visto hacer en Río de Janeiro y apenas te das cuenta. Lo segundo ya es alta ingeniería pirática.
Los malos casi siempre ganan, pero al menos estos en Ibiza han acabado entregando el material y entregando su libertad. Salvo la extraña historia del atraco a la caja fuerte de Matutes, se han resuelto muchos casos, no todos claro.
Algo tenéis asegurado, seáis napolitanos o carolingios: saldréis en los papeles. Chorizar en Ibiza, siempre que tenga un rasgo de originalidad, es noticia mundial. Hacedlo en Barcelona o en París y el tema no interesa a nadie: ¡Bah, robar en París... qué vulgaridad!
@MarianoPlanells

miércoles, septiembre 03, 2014

Un negocio en Ibiza

De los lloros de uno es la alegría del otro. Sobre las ruinas crecen las más hermosas flores. O la sequía que tanto daño ocasiona a vegetación y personas y que tanto grava el consumo de las aguas desaladas, ha significado un espectacular aumento en la cristalización de la sal de los estanques de las salinas. Unas seis mil toneladas más que en 2013, lo cual representa un aumento del 14%.
Año de sequía, año de bienes.
Uno recuerda la sequía de hace unos lustros, tan pronunciada que tiñó de rojo fenicio gran parte de los pinos de nuestros bosques, defensa específica que sacrifica algunos ejemplares para que el resto pueda obtener suficiente humedad para mantener la vida triste, pero verde al fin y al cabo.
Los empresarios de los países árabes se lamentan y gimen en Israel. Pero saben que sus turistas perdidos han ido a Ibiza, donde han bailado –perdón han brincado– porque la droga caníbal solo da ganas de brincar, soltar puñetazos al aire y morder a quien se ponga a tiro.
Las cifras del año pasado fueron escandalosamente espectaculares, gracias al moro y a su desgracia. Pero las de este lo han superado todo, incluso en sudores y en sequías.
Desde la más tierna infancia un ibicenco cavila como hacer que estos visitantes dejen parte de su faltriquera en su negocio. No decimos comercio o tienda, decimos ´negocio´ He abierto un negocio, explicamos con ilusión. Mucha ilusión. Ilusos.
Hemos afilado tanto la imaginación que hemos tenido que regresar a las novelas románticas, donde unos salteadores de caminos cristianos viejos y mal vestidos dan el alto a los viajeros para cobrarles un peaje por el camino que van a recorrer o en el río que deben cruzar.
Estas osadías habrían durado pocas horas en la Ibiza rural de antes, donde cortar un paso era algo que podía pagarse con una manga de bofetadas y el escarnio en la plaza pública. La ley payesa. Era la única que podía aplicarse con sentido común en Ibiza, lo cual cabreaba a menudo a los guardias civiles o carabineros que veían como cualquier campesino se convertía en un intruso agente de la ley. Pero era eficaz, porque no intervenían leguleyos ni papeleo. Era a primera sangre, a puño cerrado, a cuchilla (en Ibiza tal hermoso instrumento es siempre femenino) o en casos más graves (o sea, solo cuando se modificaba una linde para apropiarse de un terreno ajeno) se recurría al arma de fuego, la curta, fluixa o el catxorrillo.
Pero para dos chavales que pretendieran cobrarte el disfrute del paisaje o por mirar desde un acantilado bastaba y sobraba con el primer grado. Esto no es la Ibiza loca, es la Ibiza boba. Bamba.
Todavía quedan posibilidades de negocio. ¿Cómo es posible que a nadie se le haya ocurrido detener en plena ruta a los autobuses regulares o a los turísticos y exigir la entrega de joyas y monederos? España, bandoleros de oscura tez sin afeitar, Ibiza rural. Con el aliciente añadido de que no lleva IVA.
En fin, buenos días.

sábado, mayo 31, 2014

Droga o las mentiras más comunes

No debemos confundir la posición de Ibiza y Formentera en el consumo de drogas más o menos experimentales con una importancia capital, que no tenemos. No sé cuál sería la facturación de Ibiza, de tener unos accesos y un tamaño como Marbella o Mallorca, pero en la actual situación las Pitiusas no pintan gran cosa. Salimos mucho en los telediarios y en la prensa, pero no es en proporción a la cantidad, sino a la calidad, por decirlo en términos humorísticos. Nosotros no somos una potencia en el tráfico, ni siquiera en el consumo de drogas. No somos un punto receptor de primera fila ni somos un exportador o intermediario de gran calibre.
No somos importantes, pero somos ino-portunos, cantarines y musiqueros. Y nos toman el todo por la parte, como una sinécdoque drogada que da bien en los colorines y en las televisiones que quieren filmar culos bien colocados. Bueno. Nosotros hacemos ver que nos escandalizamos, pero es por los escándalos que arman los caciques de los bemoles con sus locales 24/7, por lo ruidosos y por lo energúmenos, pero no pintan gran cosa en el mapa mundial de la infamia de la droga. Claro que sí, se consume mucha, toda la que traen consigo los camellos del norte de Inglaterra, los marroquíes o los españoles que tienen su mercadillo off the record. Puro menudeo. Y lo digo en serio: las ciudades donde se consume más droga en Europa son españolas, pero no es Ibiza: solo Londres, Zúrich y Amberes superan a Barcelona y Valencia en el consumo de cocaína. Ya ven, los londinenses, tan cool y van puestos hasta las cejas ¿Y a qué coño vienen tanto suizo drogado? Pues miren, la mala fama se la lleva Ibiza, desde aquella película que rodó el suizo Barbet Schroeder (´More´).
He llegado a pensar que es una fama fomentada. Al contexto música-droga-juerga ya le viene bien esta reputación. A Ibiza no. Otro dato: el 90% del hachís incautado en España lo ha sido en Andalucía, lo cual ya nos informa de dónde procede. España se consolida como puerto de entrada de droga, aunque entra mucha por Bélgica, Holanda e Italia. En 2013, los servicios aduaneros incautaron en aguas próximas a la península 68.000 kilos de hachís y 6 toneladas de cocaína. El doble que en 2012.
Así que cuando mencionen a Ibiza y Formentera como centros de tráfico o de consumo, mándenles un recado. Esto sí, Ibiza carda la lana porque ha criado la fama. Pero hay mucho cuento en este tema, muchas mentiras y muchos intereses. Tantos, que nunca se detendrá el tráfico. El problema es que en Ibiza nos quedamos con la fama de cultivadores, traficantes y de consumidores. Ahora además tenemos la lluvia galáctica de medusas, un aumento imparable de bichejos. Hay tantas que no pueden ser de este planeta. Pero esto no lo dice la prensa, ay.
¿Se dan cuenta?

sábado, mayo 03, 2014

Ibiza en el mapa negro de la infamia

Los ibicencos ya estamos acostumbrados a salir en las crónicas de sucesos más desagradables, además de escenario de la casquería de la prensa rosa nacional. El último estacazo a nuestro buen nombre nos ha venido de manos de un hotelero que acaparaba muchos miles de nuestras 85.000 plazas turísticas. ¿Cómo lo hizo? Con discreción y al parecer comprando agresivamente y pagando al contado, de manera que quien pudiera haber dado la alarma era el primer interesado en callar. Esto sí es propio de la islas, de Sicilia y de Ibiza. No digamos de Mallorca.
Me refiero al silencio.
Un tal Fernando Ferré se estaba haciendo con los hoteles obsoletos de Ibiza, pero lejos de cerrarlos, los pintaba un poco y los seguía explotando. Nadie se explica el silencio de los sindicatos ni de la competencia. Incluso en las redes sociales se fantaseaba sobre la procedencia de este hotelero no ibicenco. Algunos decían que era de Dénia, otros que representaba a un misterioso grupo catalán en la sombra. Yo expliqué mil veces que era catalán. Me enteré más tarde que era de Santes Creus, Tarragona, en el término municipal de Aiguamurcia. Allí comí unos calçots muy sabrosos después de visitar el monasterio, en plenas obras de restauración interminable. El Real Monasterio también conocido por Santas Cruces es una joya del siglo XII (siguientes), una abadía cisterciense.
Además de su agricultura y de su belleza patrimonial nos cedió a Ibiza este tétrico personaje, que durante unos días abriría noticiarios en varios televisiones nacionales. No dicen que era catalán, sino «el hotelero de Ibiza», tomando el relevo así de farsantes, príncipes falsos, falsas princesas, falsificadores, escritores timadores, pistoleros que disparan en las terrazas o en los paseos o de docenas de ingleses eufóricos que se deslizan cuesta abajo desde un quinto piso. Ibiza volvía a ser noticia.Incluso la prensa local hizo poca sangre, conociendo las horribles condiciones laborales que no vieron los sindicatos durante años. Sólo alguna alusión a la esclavitud, al presunto tamaño de su celda y a los 7 años acordados, en vez de los 81 que se le pedían.
Pero la vida es así. No somos nada en este mundo. De poco te sirve poner en el mercado cada verano 17.000 plazas hoteleras si acabas en el trullo para siete años, que por cierto, quiero ver cuantos cumplirá realmente. Además una multa millonaria. Poco que añadir. Dudo que estas animadas crónicas de tribunales hayan servido de escarmiento para nadie. Como siempre, algunos se forrarán por suerte o de modo indirecto y otros seguirán su tren de vida normal. Porque Ferré quizás tenía razón: para este tipo de turismo es perder el tiempo arreglar las instalaciones.
Vienen dos meses, colocados, ruidosos y en manadas incontrolables. No sabemos cuando, pero pronto volveremos a salir en los infames telediarios sin comerlo ni beberlo.

sábado, diciembre 28, 2013

Peligros en Ibiza y fuera

Baleares es la segunda Comunidad española que sufre más robos en las viviendas, detrás de la Valencia. Como hemos llegado a esta peculiar situación es algo que nos puede explicar el estudio realizado por la aseguradora Línea Directa, Estudio sobre el robo de viviendas en España, donde han cruzado los datos oficiales contenidos en los balances sobre criminalidad del Ministerio del Interior con el total de viviendas de España, unos 26 millones.
Las conclusiones dejan pocas dudas: Baleares va en cabeza, junto con la Comunidad Valenciana. Las menos atracadas son Extremadura, Asturias y Castilla León. Ello corrobora la sensación percibida en Ibiza, donde el aumento de los robos a viviendas se han convertido en algo habitual, a veces acompañados de violencia. Este estudio refleja que los delitos más habituales son en viviendas unifamiliares como las de Ibiza, durante el fin de semana y a plena luz del día. El efecto psicológico sobre los residentes es demoledor.
Cambio de ubicación. Dejemos los peligros de Ibiza encapsulados en la isla y hablemos de los peligros que corren los miles de isleños que salen para pasar el invierno en el Magreb, India, África o Sudamérica, con la salvedad obvia de que peligros los hay en todas partes, por lo que es aconsejable conocer las zonas rojas donde te juegas el patrimonio y el físico.
Argentina, bellísimo país antaño acogedor, se ha convertido en los últimos años en una sucesión de trampas peligrosas en varias zonas concretas. Antes de viajar hay que documentarse un poco. Pero ocurre lo mismo con Brasil -aumentos de delincuencia muy altos- México, Ecuador, Colombia, Bolivia, etc. Antes de planificar es útil estudiar la web del Ministerio de Asuntos Exteriores de España o indagar en el buscador de Internet el listado de países más peligrosos del mundo. Hay abundante información al alcance de la mano.
Los ibicencos en general eligen el Marruecos interior, donde ya establecen relaciones más o menos confiables, pero ciudades grandes y casi todo el Magreb son, en estos momentos, destinos altamente desaconsejables. Igual que Egipto y por supuesto Siria.
Una regla que no falla ahora es desistir de viajar a países africanos musulmanes o con mayorías islámicas. Países como Mauritania, Mali, Etiopía, Sudán están totalmente vetados al turista. Ni acercarse. No solo es el pequeño hurto o deficientes condiciones sanitarias, es que ahora ya van al secuestro sin contemplaciones. No sabrás quién puede dañarte ni dónde acabarás, porque son tramas criminales en sitios que ellos conocen bien pero donde un europeo tiene poco que hacer. Los rescates no bajan de los tres millones de euros por persona.
Salir de Ibiza está muy bien, casi es inevitable, pero según a qué destino pretenda uno dirigir los pasos hay que dejar bien atado el itinerario y los apoyos. En caso de duda, rehuir la invitación y aprovechar para conocer la maravillosa España, con su gastronomía, buena gente y sentido de la hospitalidad. Y con buen vino siempre a mano.

sábado, diciembre 21, 2013

Ibiza segura

Puede que los ibicencos y formenterenses hayan detectado una creciente ola de robos, raterías y sucesos violentos que rompen nuestra tradicional monotonía. Seguro que es así. Las casas de campo solían ser absolutamente tranquilas y a salvo de cualquier agresión o hurto. Las cosas han cambiado. Ahora los delincuentes saben que algunas casas de campo son auténticas fortalezas que esconden tesoros apetecibles. Es triste pero es así, es uno de los cambios de Ibiza y tendremos que aceptarlo. Los ataques con violencia que se han prodigado en los últimos años suponen una angustia añadida a esta crisis interminable que se nos está llevando nuestra calidad de vida por delante. Estos ataques son especialmente descorazonadores, pues ponen en peligro incluso la vida de sus habitantes. Cuando las fuerzas de seguridad detienen alguna banda de ladrones, apalizadores o apaleadores organizados, cunde una sensación de alivio, pero todos sabemos que este asunto tiene difícil solución.
Se acabaron los años de la Ibiza idílica donde apenas se usaban las llaves de la casa de campo. Permanecía abierta todo el día ante la seguridad de que nadie violaría el domicilio. Si nos comparamos con Mallorca o con pueblos peninsulares, no estamos tan mal. De hecho, si se pudieran desterrar las drogas de este mundo, los índices de delincuencia común se desplomarían. Pero no caerá esa breva. Porque quien pudiera (o quienes) poner alivio a este mal no estará por la labor. Deja demasiados beneficios.
La Ibiza invernal sigue teniendo esta curiosa defensa física antes que psicológica, que es la dispersión, que siempre fue un formidable sistema de defensa ante los ataques de piratas o de atacantes organizados. De todas formas, Baleares es la segunda Comunidad con más robos en viviendas. En esta sociedad esquizofrénica que hemos ido consolidando, existe la Ibiza de invierno y la del verano. Una y otra no tienen nada que ver. Por ejemplo, en invierno se van los policías, los que están de baja y los que están de vacaciones, pero además ahora leo que los policías locales formados en Baleares ya piden el traslado apenas pisan la isla.
Conocíamos este fenómeno en algunos funcionarios, en guardias civiles y en policías nacionales: pocos son los que se quedan definitivamente en Ibiza. No es que seamos feos ni que se viva mal en estas costas, pero hemos conseguido enloquecer los precios y la calidad de vida no compensa. Los transportes son carísimos, sin ninguna necesidad y sin ninguna explicación, pues Mallorca goza de otros precios y oportunidades y también es una isla. Así que los policías se van de Ibiza apenas concluye la temporada. Según la Plataforma para la Estabilidad de la Policía de Baleares, solo 8 de los 24 policías preparados son pitiusos. Los de fuera, a la vista de los precios de la vivienda y de la cesta de compra no lo dudan: salen por pies de Ibiza y de Formentera. El tema es complicado y a la vista de esta situación ya son muchos los que piensan en suplir estas carencias con los serenos o contratados de la seguridad privada. No sé si me gusta este arreglo, pero ¿alguien ve otra solución?

miércoles, octubre 09, 2013

Demasiadas leyes no sirven para nada

 

'Allá van leyes do quieren reyes´, ´Donde las leyes flaquean los pillos se pavonean´, ´Hágase la ley en los bueyes de mi compadre´, ´La ley del embudo, para mí el ancho para ti lo agudo´, ´Leyes implanta quien más las quebranta´
Refranes sobre leyes y abogados los hay a miles en el riquísimo idioma español. Solo he mencionado unos cuantos, pero conocemos muchísimos más.
Cuando llega a cierta altura de la vida, uno se da cuenta de que un exceso de leyes es tan nocivo como una carencia de las mismas. En cualquier caso, es preferible muy pocas leyes en los códigos, pero que sean claras, sensatas y adaptables a cada momento de la sociedad. Todo lo contrario de la avalancha de leyes que nos cae encima cada día que pasa. El Parlamento Europeo aprueba 18 leyes cada día. Así nos luce el pelo. Yo jamás había conocido tantas leyes en mi vida, y sin embargo -quizás por esto mismo- son muchos los que prescinden de su cumplimiento.
Recuerdo la Ibiza de finales de los años 60, donde jamás observé represión alguna, lo cual no significa que la policía no actuara. Vaya si lo hacía. Pero todo el mundo sabía que no podías abrir un local y poner los altavoces a 80 decibelios durante todo el día o la noche, que no podías conducir borracho como una cuba. La música en los bares se acababa a las 12, y en algunos a a la una de la noche. En Semana Santa, música sacra, Bach, Mozart, para equilibrar los descacharrantes chirridos del rock que tanto nos gustaban.
Todos sabían que no se podía conducir sin carnet ni, por supuesto, sin seguro. A nadie se le hubiera ocurrido trabajar en un taxi pirata, ni en un party boat.
El PP se quedó solo en el Parlament el otro día al pedir que Madrid regulase los fiestorros en los barcos. Es como si nuestros políticos se hubieran infantilizado, rehúyen la responsabilidad y sin embargo quieren salir en todas las fotos.
Ahora se redactan leyes para cualquier chorrada, lo cual asegura que nadie las cumplirá. Antes, había menos y más sensatas, salvo excepciones. El desastre de las autonomías ha supuesto una hiperregulación que se superpone a las directivas europeas. Quieren regularlo todo y después nadie las cumple ni las hace cumplir. Uno tiene la impresión de que todas estas cuestiones (ruido, peligro público, sanidad) ya estaban reguladas, pero no, insisten en cambiarlo todo.
A mí me sobran leyes, la mayoría y encuentro a faltar gente que las cumpla. Muchas veces bastaría con el sentido común, convivencial, un poco de urbanidad y algo de educación.

sábado, agosto 17, 2013

La mafia nuestra


El caso del empresario ruso Andrei Petrov será muy habitual en España, en Málaga, en Cataluña, quizás en Ibiza, pero me deslumbró el desenlace. El ruso de Lloret de Mar –una especie de Ibiza desenfrenada, entregada a las orgías de alcohol y drogas de los jóvenes ingleses– se puso a sobornar a ediles y comenzó a desembolsar millones. Presuntamente algunos favores fueron a parar –según confesión del acongojado ruso– directamente al alcalde Xavier Crespo, también diputado de CiU. Hombre, acabáramos. El caso es que el ruso estaba tan harto que se entregó encantado a la justicia. «En Cataluña todos tienen un precio». Podría decir en toda España, con el atenuante de que la mayoría de los condenados de CiU en Catalonia acaban siendo indultados por el Gobierno central del Partido Popular, nadie sabe por qué.
El ruso casi me da pena. Vino a España pensando que podría ser un mafiosillo honrado, como todos, pero topó con un alcalde catalán y en Catalonia. Uf. Se le acusa de haber blanqueado 56 millones y de haber sobornado a varios ediles, hasta que se hartó. «Podría haber conseguido exactamente lo mismo haciendo las cosas por el procedimiento legal».
¿Está algún político a salvo en España? Sí, claro que sí. Pero existen demasiadas facilidades para dedicarse a hacer el golfo y el peligro de tener que pagar por ello es demasiado bajo. Así, este país no se regenera ni a tiros. Y tiros hay más de los que parecen razonables desde hace 20 años.
No pocas veces me he acordado del anciano músico Xavier Cugat, a quien alguna lumbrera pitiusa se le ocurrió contratar en el casino, aun sabiendo que ya usaba pañales para evitar los escapes de orina. Había sido una eminencia aquel catalán emigrado a Las Vegas, pero ya no podía con su alma.
Algún listo lo contrató para dirigir una orquestina en el recién inaugurado Casino de Ibiza. Durante el mes largo en que se movió por Ibiza dejó algunas perlas magníficas, pero la mejor fue cuando se encontró con la dura realidad y demandó al Casino. Siempre repetía a quien quería escucharlo: «He trabajado en Las Vegas con la mafia toda mi vida, pero mafia como la de Ibiza no la he encontrado nunca». Me hice bastante amigo de su guardaespaldas, Marcel Viñeta, un catalán ancho como una armario, que desapareció del mapa nada más saberse que Cugat abandonaba el Casino. Así que desde Ibiza no vamos calificar a nadie de mafioso, sin antes fijarnos bien en lo que tenemos aquí. Hay mucha tela que cortar. Y apenas he contado nada.

miércoles, mayo 08, 2013

Emprendedores por meses


Un emprendedor en Ibiza, da igual la edad que tenga, ha de tener en cuenta algunos factores específicos de la isla. Abrir un negocio conlleva numerosos trámites y gastos y tendrás que pasar caprichosos controles y en suma enormes dificultades. En principio basta con observar dos situaciones posibles: primero, si fracasas, ya puedes cerrar, no insistas; y dos: si triunfas, pega fuerte durante los primeros seis meses, porque en la temporada siguiente habrá otros sesenta que te habrán copiado. Con lo cual tendrás que cerrar enseguida, si eres listo.
Conclusión: en Ibiza más vale desear que tener, porque si tienes te ordeñarán para mantener una serie de vagos y maleantes de cuello blanco (algunos no tan blancos).
¿Esta filosofía es personal mía? Nooooo... es la misma que practican algunos tenderos que abren en junio y cierran en septiembre, no pocos tenderetes o vendedores corsarios que van por el mundo con su hatillo anudado, exponen lo que hay y a la menor llamada de alarma, alzan el vuelo y hacen bien. Es lo mismo que hacen limpiadoras y camareras en servicios varios en yates, bares y donde salte un trabajillo. Usted habrá adivinado que es la filosofía parda que practican los taxistas piratas y los vendedores de... mil cosas de colores. Ponga la profesión que quiera.
Ay de aquel país que deja vendidos a quienes pagan impuestos. Al albur de los atracadores, de la competencia desleal y de leyes tributarias absolutamente requisatorias. ¿Por qué? Porque hunden a quien debieran proteger, que paga los gastos corrientes y protegen a quien se lo monta al margen de la ley, sin controles y sin pagar impuestos. Un país garantista hasta el insulto con los delincuentes, ya sean reincidentes o melillenses. Da lo mismo.
Estos piratas no es que sean mala gente, pero la vida les ha dibujado así. Los policías han acabado por temerles, porque en el menor de los casos detenerles es perder el tiempo. En otros, a menudo salta alguna galleta perdida o, en caso de forcejeos, conocen bien la ley y someten a la autoridad judicial -entonces sí emplean la ley y los instrumentos de la justicia que pagamos entre todos los que pagamos- para denunciar a los agentes. Por ejemplo.
No me extraña que los comerciantes ibicencos estén alarmados ante noticias de grandes centros comerciales que lo dejarían todo arrasado, si es que en Ibiza queda algún comercio abierto dentro de dos años.
Tampoco me sorprende que Vicente Torres, de la Cámara de Comercio, dé el pronóstico oficial en registro realista. De la construcción ni hablemos, está hundida, el turismo aguanta los meses de temporada y el comercio está también extenuado, en las últimas. Y lo peor es que todos sabemos más o menos por qué.

sábado, abril 13, 2013

Somos quienes más sufrimos de Baleares


Vivir en Ibiza es un privilegio, te dicen. ¿Sí? Hasta que te enteras de que somos lo máximo en muchas cosas, por ejemplo, «los ibicencos, los que más delitos sufren de Baleares». Bien podríamos ser los últimos, adormilados por las jornadas de sol y pausado aburrimiento, pero no, qué va, somos los primeros. Ni en el Bronx de NY, ni en la peor barriada de Los Ángeles. Ibiza. Eivissa.
Según la Fundación Gadeso, el índice se situó en 509,3 por cada mil habitantes; Mallorca 370,5, mientras que Menorca es solo de 301,7 por 210,2 de Formentera. (Diario de Ibiza del 17 de marzo). Y sin embargo, la percepción de inseguridad ciudadana no era alarmante... hasta ahora, en que aparece un efecto multiplicador cuando se combinan los violentos delitos en las casas de campo, los pequeños acosos a los comercios y las raterías nocturnas. Rifirrafes alcohólicos veraniegos aparte. Quizás ayuda a esta percepción escandalosa la idea de que toda la isla está descontrolada, fruto sin duda de los años de desmierde implantado por el Partido Popular y convalidado con magistral torpeza por el PSOE-Pacte. Isla PPSOE.
Ya todos asumimos que los políticos están más interesados en asegurarse la poltrona y una buena imagen (dando de mamar a sus medios afines en cada caso) que en solucionar problemas. ¿Recuerda alguien que se haya solucionado jamás una situación o un problema endémico?
Nunca, jamás. Da igual que se trate de las hamacas en las playas y sus concesiones. O que sea el espectacular y sospechoso despliegue bélico de las vallas publicitarias en toda la isla, al margen de cualquier ley, como no sea la del cacique de turno o la de la selva.
Da lo mismo que sea lograr un manejable turismo de invierno que permita seguir funcionando las calderas a marcha moderada durante los meses de temporada baja.
Podría solucionarse en unos meses, pero no interesa a los hoteleros, que han ido construyendo una amplia red de establecimientos en el Caribe y en otros países, ni a los operadores turísticos, que casi prefieren usar sus aviones cruzando el Atlántico en vez de venir a Ibiza. Y para los miles de alemanes afincados en Mallorca, ya tienen arreglados sus vuelos, los mínimos y los necesarios.
Da lo mismo que sean las discotecas, a las que ahora se van a sumar los beach clubs y otros locales. Un turismo cada vez más polarizado de todos a la misma hora, la misma música, la misma pastilla, el mismo ruido del demonio. 
O de los taxis ´pirata´. El Govern tenía preparado un proyecto de ley del transporte y tan poco les preocupa los taxis ´pirata´ que ni siquiera estaban contemplados en el anteproyecto. Veremos.
Es fácil concluir que los políticos locales no han venido a este mundo a arreglar problemas sino a vigilar su chiringuito propio y procurar que la situación no se les escabulla entre los dedos. Da igual si están construyendo una isla insostenible, invivible, insoportable. Les da absolutamente igual. Ellos a votar lo que mande el jefe. 

sábado, agosto 11, 2012

Nada contra el catalán, todo contra el castellano

Cuando el ibicenco otea el horizonte puede o podría ver  África, Mallorca o Valencia. Catalonia cae muy lejos. Cada vez más.

Mi artículo de hoy en Diario de Ibiza íntegramente reproducido:

Podría titular este articulito como la enfermiza obsesión contra el castellano o español. No estamos hablando de otra cosa, aunque otros opinadores hayan escrito lo contrario.
¿Puede imaginarse alguien lo que ocurriría si nuestro honorable Presidente Bauzá (honorable y tibio, esperamos mucho más de usted) hubiera hecho al catalán en Baleares lo que Artur Más ha hecho al castellano en Cataluña?
A pesar de tener al menos seis sentencias de los distintos tribunales supremos, se niega a aplicar la ley, violando flagrantemente la Constitución, una carta magna que por supuesto, por ésta y por otras razones ya ha quedado convertida en papel mojado.

¿Obsesión contra el catalán? Por Dios, al menos abandonen por un momento el escarnio. Pero es fácil predecir que todo el Estado ha quedado en un geométrico equilibrio inestable y cuando esto ocurre, la tensión acumulada y acumulable suele resolverse en forma de una ruptura o varias. Y a lo mejor hasta a mí me interesaría que aquellas regiones que no respeten la ley, el orden y la Constitución, abandonen el proyecto común y se dediquen a hacer su vida y a pagar sus propias facturas, pero este ya es otro tema.
¿A qué espera Catalonia a llevar a cabo un referendum? Nadie les va a decir nada. ¿Y a qué esperan los vascos? Ánimo, valientes.

En este contexto, el profesorado de Ibiza y Formentera nos avisa de que está a punto de llegar el Apocalipsis y que la muerte del idioma catalán está al caer. Miren, desde que ustedes lo defienden así, no me cabe ninguna duda, al catalán le quedan pocos años.
Antes de ustedes, el catalán ha durado mal que bien (como todos los idiomas) más de mil años. Lo mismo se puede decir del ibicenco, el idioma de Ibiza, aunque los profesores se enlacen servilmente a la bandera de una Comunidad vecina que es competencia directa de todos nuestros productos y de nuestros servicios. En el fondo del estanque dorado (otros lo llaman charco marrón) se vislumbra el quid de la cuestión: quieren más dinero, siempre piden lo mismo.
Mamá, pasta, más pasta.

Tengamos presente que hay muchos maestros que son una joya, sacrificados, buenos pedagogos, caritativos y próximos al alumnado. Pero no son la mayoría y a la hora de la verdad se encuentran con muchos problemas para enfrentarse a otros aprendices de manipuladores (algunos no son aprendices, ya tienen el grado de maestro) que son hábiles en el manejo del pesebre y las redes del descontento.
Porque digámoslo bien claro: José Ramón Bauzá no ha legislado nada contra el catalán y si lo hiciera me tendría enfrente. Ha legislado para cumplir y hacer cumplir nuestra Constitución, recuperando la condición de lengua oficial a la que oficialmente es nuestra lengua común en toda España, en todo el Estado.
Además lo ha hecho con gran timidez, tacto y respeto. Pero, ay amigos, ya tenemos a los coros y danzas de la agit-prop de la progresía, a los catalanistas y a otros que se aburren lanzando globitos y vendiendo camisetas (el merchandasing que mueven debe ser importante ¿ha estudiado esto la Conselleria?). Un día son verdes, otro día van de negro.
Todo es una gran comedia que, por cierto escenifican durante el curso escolar.

Una vez acabado el curso, han desaparecido los profes de nuestras calles. Espero que al menos demuestren la misma destreza a la hora de enseñar a los chicos -en catalán, español e inglés- con eficiencia, y que abandonemos de una vez los últimos lugares de toda España. Ya España es de los últimos de Europa, informe PISA.