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sábado, abril 21, 2018

Si Mallorca cae, Ibiza sufre

Baleares intenta seguir vendiendo una imagen bucólica y natural, pero los alemanes ya no tragan más mentiras
Sí, parece confirmado que las reservas turísticas de Mallorca han caído de una forma remarcable y ya se sabía a principios de este mes, cuando Marga Prohens, del PP, manifestó su preocupación en rueda de prensa ante el descenso en las ventas de paquetes turísticos de un 22%. Esto es muchísimo. También en Menorca han detectado una bajada superior al 20%.
Solo Ibiza consigue aguantar el chaparrón, pero con varios paraguas preparados, porque se teme que ocurra lo mismo. De hecho, si hablamos del turismo alemán, sabemos que estos nos afecta de manera directa, ya que mientras queden plazas por vender en Mallorca, los operadores no suelen desviar visitantes a Ibiza. El efecto rebose, ¿recuerdan?
Una cosa está clara: si Mallorca cae, Ibiza sufrirá las consecuencias, porque a pesar de las peticiones de más vuelos directos desde Alemania, Ibiza sigue sujeta a las expectativas mallorquinas.
¿Cuál será la evolución? Podemos presumir de dos meses fuertes, pero no está claro cómo acabará. El comienzo del total de visitantes vía aeropuerto de Es Codolar es muy bueno. Pero solo en Ibiza, aunque alguien ha hablado de perder un millón de turistas en Baleares. Veremos, pero un millón no sería drástico ni definitivo. Además se espera un verano bueno con el turismo británico y con los españoles.
El turismo alemán es la asignatura pendiente, debido sobre todo a la emergencia ahora imparable de países como Grecia, Turquía y algo Egipto con unos equipamientos fenomenales. Y también por la codiciosa duplicación de la ecotasa, una subida injustificable, implantada con desdén y prepotencia por este Pacto que cada vez que gobierna deja la economía seriamente dañada. En cualquier caso, no tardaremos muchas semanas en comprobarlo.

domingo, abril 15, 2018

Y ahora la ‘spaincation’



En francés y en inglés se forman neologismos continuamente. El español es un idioma más esclerotizado y nos cuesta aceptar algún palabro, si no viene avalado por la televisión, y solo se aceptará durante cierto tiempo. Es como si manejáramos un sentido del ridículo exagerado.
La última palabrota que está triunfado en Reino Unido es Spaincation. Ha rebrotado una fiebre incontenible por España, locos por España. Quienes no se contagian, por falta de ganas o de dinero, practican una Staycation, o sea, vacaciones en casa.
Quienes avisaron de posibles afectos adversos del Brexit (otro neologismo exitoso) no han acertado, de momento. El turismo británico sigue significando un importante contingente en el total de visitantes. También en las Pitiusas y ello año tras año, con una fidelidad memorable. Por esto he empleado la palabra rebrote antes. No es nuevo el fenómeno, pero ahora parece haberse disparado por efecto de las redes sociales y la promoción televisiva. Estamos hablando de muchos millones: del total de casi 82 millones de turistas extranjeros en España en 2017, casi 20 fueron del Reino Unido, un 6% más que el año anterior. Es para quitarse el sombrero.
Se da la curiosidad de que ocho de los diez destinos elegidos por los británicos para sus vacaciones de verano son españoles, según la web lastminute.com:
1. Benidorm
2. Albufeira (Portugal)
3. Niza (Francia)
4. Magaluf (Mallorca)
5. San Antonio Abad (Ibiza)
6. Playa Blanca (Lanzarote)
7. Alcudia (Mallorca)
8. Torremolinos (Málaga)
9. Puerto de la Cruz (Tenerife)
10. Palma Nova, Calviá (Mallorca)
Esto son argumentos contundentes. ¿Causas? Se sienten bien, seguridad y calidad. Uno se pregunta si afectará a ese mercado la nueva ecotasa. Ahí lo dejo.

sábado, enero 27, 2018

Pretende ridiculizar a los españoles

Always be late — unless a bull’s charging at youGETTY. El artículo aparecio en The Times, el 21 dic. 2017

Es un género muy viejo que de vez en cuando emerge en algún periódico. Se trata de ridiculizar el carácter de algún país vecino recitando la lista de sus peculiares formas de vida. Incluso se han escrito libros y series. Recuerdo a Fernando Díaz-Plaja, que a lo largo de su vida se dedicó a explicar los siete pecados capitales del vecindario. Tanto le funcionó la fórmula que escribió uno dedicado a los suyos propios.
Chris Haslam publica un artículo paródico sobre los españoles, ‘How to be spanish’. Lo leo por encima y como hace al caso, se vale de los manidos tópicos como recurso narrativo para ridiculizarnos. Bueno, no es para tanto, si salvamos el hecho de que las generalizaciones casi siempre son erróneas o fruto de la ignorancia.
Pero ¿cómo negar que los españoles hablamos muy alto, que somos confianzudos y que nos tomamos libertades con el tuteo, inimaginables en los años 70, ejemplo? ¿Por qué le llama tanto la atención la corta duración de las luces automáticas en los baños?
Lo que se sorprenderá el día en que les cobremos el agua del grifo, para ver la televisión o por disponer de 25 litros de agua caliente para la ducha, como me han hecho a mi en algunos hoteles de Europa.
Le llama la atención que prefiramos comer las tapas en la barra del bar y no en las mesas o que tengamos un horario de comidas muy diferente al british. Tiene razón, pero quizás no sepa que comer solo en una mesa es un poco desangelado y además es bastante más caro. En lo de los horarios le doy la razón. En fin, que haga.

sábado, noviembre 11, 2017

Consolidación

Samos, isla griega. Tenemos competencia

Ha terminado la WTM en Londres, la primera gran feria que pone la antena y puede anticipar las líneas de tendencia. Hasta el mes de enero viviremos tres meses de noticias constantes sobre la próxima temporada.
Pero básicamente no nos saldremos de este marco: de continuo nos irán informando que Baleares vende menos y más lento que en las dos últimas temporadas, lo cual es lógico, pues no se puede vivir montado en un cohete de récords acumulados incesantes. Nos volveríamos locos.
Y será cierto, Baleares conseguirá una consolidación de su turismo tipo, si lo consideramos globalmente. Por secciones, parece ya una evidencia que el turismo alemán no está a gusto en Baleares. Seguirán viniendo, pero hace años que están añorando Turquía y Egipto sobre todo y quizá sienten que los precios han subido excesivamente en nuestro Archipiélago. El turismo alemán descenderá, pero esperemos la feria de Berlín para confirmarlo.
La incógnita son los ingleses. Parece que también aflojarán, porque algunos recuperan sus destinos de Chipre, Corfú (la segunda Ibiza, le llama la prensa británica) y Grecia. En estas fechas tempranas los británicos suelen reservar su paquete vacacional Todo Incluido, un turismo familiar muy previsible.
En este aspecto, Baleares presenta algunos inconvenientes que es inútil obviar. Por ejemplo, es cierto que los british castigan aquellos destinos con ecotasa, como las costas catalanas y ahora lo harán en Baleares, máxime al ser doblada de forma disparatada.
Pero el factor clave será el desgaste sufrido por su moneda, la libra. Tienen problemas y es un obviedad que va a afectar a nuestro turismo balear. Sabemos que Turquía, Egipto y Túnez ofrecen precios mucho más bajos con los que no podemos competir.

miércoles, septiembre 06, 2017

De Brexit en Ibiza, nada (de momento)

Podemos darle mil vueltas, pero los británicos han veraneado en Ibiza más que nunca, por lo tanto no podemos afirmar que el proceso abierto para la salida del Reino Unido de la Unión Europea haya afectado negativamente. Al menos de momento. Más bien lo contrario, según datos que me facilita Juanjo Riera, Federación de los Hoteleros, han aumentado un 9,47% con respecto al año anterior. Casi un diez por ciento. Son palabras mayores. En el acumulado desde enero a julio, el aumento roza el 11%.
El mercado italiano también sube, mientras que el alemán vuelve a descender. Los italianos, ya es sabido, son el primer mercado de Formentera. Hace años que lo digo: los alemanes nos la tienen jurada y puede haber algún repunte puntual, pero a la larga, las Pitiusas están perdiendo el turismo germano. Y no me gusta la idea. Los holandeses siguen premiando Ibiza, así como los franceses (un aumento del 10%). Después ya sigue el turismo suizo, el sexto en importancia en las Pitiusas.
Es pronto para cantar victoria con respecto a los ingleses. Todos lo sabemos: van a pasar cosas y no serán todas agradables. Si su libra sigue perdiendo, Ibiza, Baleares, España lo notarán. Recordemos que no pertenecen al euro y que desde el día del referéndum, se ha depreciado un 15%. No es moco de pavo para el tipo de turistas que viene, de un poder adquisitivo discreto, en general. Para un británico, las vacaciones no son un lujo, sirven para recargarse de sol y vitamina D para todo el año. Ahora el pound/libra están en mínimos desde 2009. Veremos cómo evoluciona después de Navidad, que es cuando compran sus vacaciones.
Periódico de Ibiza
@MarianoPlanells

miércoles, julio 12, 2017

Los delicados estómagos británicos

Los hoteleros españoles están más que hartos de los turistas británicos, los cuales se acogen a una legislación especialmente imprudente y laxa que les permite irse de vacaciones dos semanas a España, en régimen de todo incluido y al final denunciar al hotel por intoxicación alimentaria. Vacaciones gratis.
Un ejército de abogados british se distribuye por las zonas donde campan los clientes y reparten folios explicando el método: basta con que guardes el tiquet de farmacia de algún producto contra la diarrea y lo presentes de vuelta a tu abogado, quien se cuidará de todos los trámites. Los operadores turísticos suelen pagar enseguida para evitarse engorrosos procesos interminables y por que... cargan la cuenta a los hoteleros españoles, quienes no tienen la menor oportunidad de defenderse.
Por eso se han unido los empresarios de Canarias, Costa del Sol, Baleares y han formado un grupo de presión que ya ha surtido efectos. De no cambiar estas leyes, se negarán a aceptar turistas procedentes del Reino Unido y por supuesto, subirán los precios. Esto último ha alertado la ministro de Justicia, quien ya está tomando medidas, avisando a aquellos defraudadores que pueden pasar hasta tres años de cárcel, además de pagar las costas del juicio. No solo esto, también los tour-operadores tendrán mucho más sencilla su defensa. Los hoteleros han advertido con claridad que no van a seguir pagando y si cierran sus puertas, los primeros en perder su suculento negocio serán los operadores.
En el Reino Unido el tema ya es popular y se ríen de los delicados estómagos británicos, los únicos afectados, pero desde Ibiza tendríamos que agradecer a estos pícaros que provocaran un cierre masivo del turismo del Todo Incluido.

miércoles, mayo 31, 2017

La caída en pleno éxito asesino

Ya sabemos que el extremeño Valverde entrenará al Barça y que el Real Madrid está a punto de hacerse con la duodécima Copa de Europa (o no). Mientras la Unión Europea se recompone, en Cataluña andan inmersos en una contingencia de final espectacular, sea cual sea este. Ahora mismo, leo que los partidos independentistas, escogieron el uno de octubre, por ser Día del Caudillo, como fecha señalada para su referéndum imposible. Será la última victoria de Franco sobre el contubernio marxista separatista. Queremos votar, dicen quienes en tres años han ido a votar cinco veces. Una vez más, se demuestra que hay gente que funciona más por obsesión que por convicción.
En cualquier caso a los pitiusos nos interesa, porque desde hace años están emborronando cuartillas para incluirnos en unos inexistentes países catalanes, otra de sus obsesiones, para lo cual invierten ingentes cantidades de dinero, mucho del cual sale de nuestros bolsillos, ya que la maniobra está potenciada por el presupuesto del Govern Balear. Y por esto han sumergido a los indefensos niños en un barcelonés extraño a los isleños.
En paralelo en Ibiza nos encontramos a la espera de la mejor temporada histórica del turismo local (también nacional), todo lo cual demuestra que en las guerras hay muchas víctimas colaterales. Y que se sabe cuándo empiezan pero nunca cómo ni cuándo terminan. Las bombas de Siria han destrozado Ibiza.
Tras el Brexit Ibiza recibe una buena noticia: los británicos han cerrado su chequera para la compra de inmuebles en las islas. No es solo que tienen menos dinero, es que Ibiza no ofrece lo de siempre y los precios se han disparado a cotas inalcanzables. Un descenso del 50% impresiona. Mucho.

@MarianoPlanells

sábado, mayo 20, 2017

Pisos patera y la neolengua de Ibiza

Un nuevo lenguaje en las vallas (Foto Noudiari)
¿Algo nuevo en la nueva Ibiza? Los británicos marcan la pauta y lo suelen cambiar todo en pequeños detalles, quizás por ello nos hablen de la nueva Ibiza, ahora con topónimos, sitios y hábitos traducidos al inglés, lo cual encantará a los catalanistas lunáticos que odian todo lo español. Desde mayo hasta octubre hay que estar atentos a las vallas publicitarias ilegales, porque en ellas se refleja la neolengua, el nuevo idioma en jerigonza británica, que hay que conocer si pretendes entender su forma de comunicación. Abreviaturas, juegos de letras, saltos de sílabas, el slang es una aportación que suele ser efímera, porque cada año hay que reciclarse. Como entran estos neologismos, desaparecen de un verano para otro.
O sea, los cambios son imperceptibles en constante evolución o involución en estos grupos sociales cerrados. Cerrados en si mismos y en los antros o discotecas.
Encerrados también en las casas ocupadas, por esta nueva interpretación que hábilmente hacen del Código Penal español: en Ibiza también han llegado los expertos en ocupar la propiedad ajena. Algunos son tan eficaces que revientan las puertas de las casas y acto seguido las alquilan como si los delincuentes fueran los auténticos propietarios. Todo un test sobre la calidad técnica de nuestra deleznable clase política española en general.
Otros aprovechan la marabunta para generar nuevas plazas de acomodo, como estos pisos patera o albergues en condiciones carcelarias, que no dudo se forrarán, ante el pasmo general. ¿Qué dice Hacienda de esto?
Si exceptuamos estos matices que pasan desapercibidos por la mayoría, la Ibiza preveraniega repite con fidelidad canina los mismos ritos como la retirada de algas o posidonia de los arenales o lo que quede de ellos. Hasta noviembre.

Periódico de Ibiza

sábado, abril 22, 2017

Timos en ambas direcciones

En realidad, la picaresca va en doble dirección. Los turistas británicos se han encontrado con un filón en las diarreas inventadas. Van a la farmacia y adquieren un antidiarreico y guardan el tiquet. Simplemente con esto, cuando regresan van a algún despacho de abogados que pululan por el Reino Unido y denuncian al indefenso hotelero por haberles causado una gastritis. Es falso, claro, pero qué más da. Ya llevan estafados unos 50 millones a los hoteleros españoles. Y lo seguirán haciendo hasta que su gobierno no cambie la ley en el Reino Unido.
También es verdad que los turistas temen ser timados en cada momento: Una situación es el abuso del taxista o taxi pirata. Mejor apalabrar precio antes.
Otro temor es a los trileros; quien pique es porque es un ingenuo o ha viajado poco. También están presentes en Italia, Grecia y otros países. Ya sabe, el juego de los tres cubiletes, donde hay que tratar de adivinar donde está la bolita.
Pero quienes hacen daño de verdad son los carteristas que trabajan al descuido y con técnicas depuradas para hacerse con tu cartera o tu móvil. Hay varios grupos mafiosos organizados que peinan zonas de playas y donde haya aglomeraciones. Son un peligro constante e incluso en Ibiza se han mostrado agresivos y violentos a veces. Solo basta leer la prensa durante todo el verano.
Usan otras técnicas, como limpiarte una mancha (inexistente) o preguntarte por una calle, mientras se aproximan y te dan un abrazo para sacarte alguna joya del cuello. O pretenden venderte una rosa, ponerte una pulsera (que te intentarán cobrar), o cualquier otra maniobra de aproximación. Los veranos, además, facilitan los robos con fuerza a turistas ebrios.

miércoles, abril 12, 2017

2017, el año de los british

No le demos más vueltas, 2017 será la gran temporada de los británicos. Por mucho que hayamos corrido detrás de los rusos, los balcánicos o los escandinavos, la isla se llenará otra vez de alemanes, franceses, italianos, españoles e... ingleses. Bueno, supongo que habrá ingleses, escoceses, irlandeses y galeses, muchos de ellos musulmanes, porque ya existe una cierta clase media joven de procedencia islámica que no le hace ascos a las tentaciones carnales de Ibiza. Carnales o de piscifactoría, que de todo hay en la villa del Señor. Además sabemos que no son discretos. Les gusta la escandalera, como si fueran los valencianos de Europa (que no de la UE), porque ya sabes que los valencianos al ruido le llaman fiesta y que les dure.
Este extraño efecto Brexit ya ha afectado la valoración cambiaría de la libra, que pierde más de un 20%. Y temen que siga depreciándose frente al euro. ¿Solución? Comprar los billetes o el pack ahora mismo. Puro pragmatismo. Pero también es por seguridad. Si no, no se explica el descenso de reservas de un 70% en Egipto y de un 30% en Turquía. A pesar de los esfuerzos de los operadores, que están regalando precios.
Los británicos aquí se sienten como en casa, por lo que no me extraña que muchos afincados en Baleares hayan iniciado los trámites de residencia y nacionalización apenas su gobierno ha solicitado la salida de la UE de forma oficial. Pragmatismo otra vez. Uno es de dónde trabaja y se gana la vida. Y todo indica que el abandono de la UE va en serio de forma irreversible. Así que nos espera una temporada pegajosa, ruidosa, capitaneada por los campeones del narcoturismo.

sábado, febrero 25, 2017

Picaresca británica


Aunque el término picaresca tiene profundo arraigo en la literatura española, por tanto en la vida misma, la actividad turística está confirmando algo que ya sabíamos de décadas: el turista británico se las sabe todas. Y si no las sabe, las aprende rápido. Todos recordamos la obsesiva manía de denunciar el robo de la cámara ante la Guardia Civil. Con aquel resguardo, a su regreso al Reino Unido se hacían con un buen pellizco de libras, fuera verídica o falsa la denuncia presentada en el cuartelillo de Ibiza.
Las aseguradoras debieron dar con una feliz solución, porque con el tiempo las denuncias disminuyeron. Ahora tienen la opción del móvil pues abundan los de 600 euros, incluso más, pero me temo que las aseguradoras no se chupan el dedo y es tal la cantidad que te piden por un contrato anti-robo que ya no debe compensar la farsa.
En todo caso, el turismo es terreno fácilmente abonado para el timo. Ya les hablé hace al menos un año sobre el último detectado: el turista denuncia que ha sido intoxicado por la comida del bufet del hotel o cualquier otra contingencia difícil de controlar; ya en su país se pone en contacto con cualquier gabinete de abogados, de hecho sobran, ya que han proliferado como setas, dado el alcance y la facilidad de dar el pego.

El alcance de estas denuncias han costado millones a los hoteleros de Benidorm y de Baleares. El operador turístico indemniza al cliente falsamente enfermado en España y en la siguiente temporada el hotel reintegra el dinero al operador. En todo esto, el hotelero no tiene voz ni voto. Solo puede pagar y tragar.
Observo que en Mallorca se encuentran agobiados y asustados por el alcance que ha tomado el problema. Lo cual me extraña, conociendo la eficacia de la asociación de hoteleros, que bien podría obligar al operador a desechar estas cláusulas abusivas o que pague las indemnizaciones. Que lo haga uno solo o quince no tendría eficacia, pero caramba, que son cientos y ya son mayorcitos.
El plan actual de hacer un seguimiento a los millones de turistas para revisar sus toallas, por si hay sangre o vómitos o de controlar sus movimientos para saber si no han enfermado, se me antoja empeño irrealizable. El hotelero no tiene por qué hacer de policía ni tiene por qué sobrecargar de trabajo a sus camareras de habitación.

miércoles, octubre 19, 2016

Los pícaros intoxicados


Los españoles somos famosos por nuestra picaresca, no en vano hemos dado a luz varios clásicos literarios sobre el género. Pero no somos los únicos: los ingleses no nos van a la zaga. Basta deleitarse con ´Los cuentos de Canterbury´ (la obra o la película) de Chaucer, de finales del siglo XIV, que recuerda el ´Decameron´ de Boccaccio, otro clásico donde el ingenio de los protagonistas les salva de situaciones críticas o desesperadas. Pero centrémonos en los británicos, que son nuestros principales vacacionistas en las Pitiusas, por ello, un autor más reciente como Charles Dickens nos corrobora lo enunciado: les gusta la picaresca y la practican a la menor ocasión. Son dados a encontrar el lado oportunista y cómico de la existencia. Como los españoles.
En Ibiza se contaban algunos en los años 80. Por ejemplo, la denuncia por violación ante la Guardia Civil, no fuera a haber sorpresas en casa unos meses después. Mucho más común era denunciar la sustracción (no la pérdida) de la cámara fotográfica y con la copia de la denuncia al regreso exigían cobrar al seguro. Imagino que ahora se repite la maniobra con los smartphones, aunque me temo que las aseguradoras ya no tragan fácilmente estos trucos. El caso es que acabo de detectar otra estafa, no puede llamarse de otra forma. La llevan a cabo los británicos a su regreso al denunciar que han sufrido una intoxicación alimentaria en el hotel del ´todo incluido´ (razón de más para eliminar esta modalidad de contrato de la faz de las tierras de las Pitiusas). Les basta con guardar el resguardo de compra de unas medicinas sin receta en la farmacia española. Los abogados hacen el resto.
Se anuncian abiertamente en las redes sociales, incitando a vengarse de aquel bufet del hotel. Presentan el caso ante los operadores turísticos más importantes, en la jurisdicción de los tribunales británicos, o sea, con la total indefensión de los hoteles españoles. Una cláusula entre el hotel y el operador establece que en estos casos el responsable será el primero. Los operadores quedan a salvo y cuando saldan la liquidación, descuentan las indemnizaciones a que haya habido lugar. No crean que esto es fruto de mi imaginación. La Federación Hotelera de Mallorca ya ha alertado de ello. Otras zonas turísticas españolas sufren el mismo azote: Benidorm, varias islas canarias. La solución es fácil: cambiar la cláusula en el contrato y en ello están. Obligado es decir que las intoxicaciones existen, al menos en Ibiza, pero no son de comida precisamente.

miércoles, agosto 24, 2016

Extraño final de verano

Foto gentileza de EssentialIbiza.com


Sobre el improvisado y sectario funcionamiento de nuestro Govern Balear basta dar dos fechas: la ecotasa jamás debiera de haberse reimplantado y entró en vigor el uno de julio; la suspensión o restricción de los party boats era urgente e imprescindible y entró en vigor un mes más tarde de lo programado. O sea, preocupados por la recaudación aceleraron la ecotasa, dejando el ruidoso trajín de barcos atiborrados de turistas en estado muy delicado para los últimas días del verano. Ni hecho aposta.
Que solo paguen la tasa hotelera los establecimientos legalizados, dejando a más de la mitad libre de cargas, es algo que clama al cielo. Por supuesto, tampoco saben cómo enfrentarse al problema agudísimo de la legalización para el comercio turístico de los pisos y apartamentos. Lo anuncian para Navidad, pero obviamente, no estará ultimado.
Todos conocen esta indecente situación, por lo que extraña un poco el silencio ovino de los hoteleros. Un buen equipo de abogados tumbaría la ecotasa por denigrante y discriminatoria. A no ser que el objetivo no sea cargarse la ecotasa sino el Pacto de Progreso directamente. Creo que ambas cosas irán relacionadas en el mismo lote.
El hecho es que la ecotasa ya está vigente y los party boats tienen delimitadas las zonas de actuación. Otra cosa es que se cumplan. A partir del 8 de agosto las discotecas flotantes no pueden alterar el silencio en las zonas protegidas ni la isla de Formentera.
Un extraño comunicado del Foreign Office (ministerio de Asuntos Exteriores) de Reino Unido, también finalizando ya el verano, avisa a los británicos de que España está en nivel de alerta 4 y que viajar a nuestro país puede ser arriesgado por los peligros de terrorismo indiscriminado. No aporta mayores pruebas, lo que ha indignado al sector hotelero. Nos compara en peligro a Tailandia, Líbano y Turquía lo cual, obviamente, es una temeridad, máxime cuando se han vivido los atentados de Bélgica, Alemania y Francia y el propio Londres.
Muy extraño. Incluso cuando recomienda viajar a Suiza, país fuera de la Unión Europea. No dice que su anterior mandatario, Cameron, visitaba Ibiza una vez al año, como mínimo. Pero no me importaría que doscientos mil cabestros británicos se fueran a Suiza, de donde seguramente les expulsarían a las pocas horas y a nosotros nos liberaría de una tortura que no merecemos.

miércoles, julio 13, 2016

Hasta las abejas nos sonríen



Las Baleares rebosan turistas por todas partes. Ya inmersos en pleno julio todo funciona según las previsiones hechas desde octubre de 2015 y que fuimos afinando a medida que se sucedían los catastróficos acontecimientos en Egipto y Turquía, que dejaron a los millones de turistas rusos sin un destino seguro, a excepción de Tailandia. Hace dos meses expliqué que Putin había enviado a sus mensajeros para conformar una alianza sólida con Túnez.
Al final del año sabremos si ha fructificado. Hace menos de quince días, Putin se reunió con Erdogan, el islamista presidente de Turquía. Un país turísticamente delicioso que los cientos de miles de rusos aprovechaban a placer, hasta que este derribó un caza ruso en la frontera de Siria. No solo el turismo, Turquía significaba para Rusia un magnífico mercado para abastecerse de cuantos productos le privó la UE tras las sanciones por la guerra de Ucrania y la apropiación de Crimea.
Ya anticipamos que esta vertiginosa sucesión de acontecimientos bélicos significaría para España, Baleares, Ibiza y Formentera unos llenazos impresionantes. Los millones de turistas que vieron suprimidos sus destinos en el Mediterráneo, Egipto, Turquía sobre todo, se refugian en la seguridad –siempre relativa– de España.
Ni siquiera el brutal Brexit ha podido anular esta dinámica prevista. Ni las espectaculares incursiones de Hacienda en algunas discotecas de renombre. Es previsible que en los dos meses de verano restantes, los británicos sigan viniendo, aun aceptando un menor poder adquisitivo por la devaluación de la libra. Sabemos ya que los hoteles de alta gama están llenos a rebosar y sin apenas plazas libres. Los puertos deportivos no disponen de amarres. Los restaurantes de categoría lo mismo. Las carreteras abarrotadas.
¿Quién se queja? Solo en las zonas tomadas por los británicos de clase media han notado en las tiendas de licores, estancos y bares una leve oscilación. Nada importante. De momento. Y si se diera el caso de que la isla pudiera desembarazarse de unos miles de hooligans británicos, miel sobre hojuelas. Encima, las abejas de Ibiza, siempre generosas, han aprovechado las cuatro gotas de lluvia de abril para duplicar su producción de miel. A veces sonreír es de agradecidos bien nacidos.

sábado, julio 02, 2016

No habrá amargo día después (de momento)

Foto  AFP


Puede que Baleares sea una de las comunidades españolas más perjudicadas por la salida del Reino Unido de la Unión Europea, como avanzan algunos periódicos, pero en el fondo tengo muchas dudas. Al menos Ibiza no tiene porque ser especialmente penalizada, ya que nuestra mayor exportación es el sol, y la diversión. Si hay otras exportaciones, como las hubo antaño (sal, patata, albaricoques disecados, etc.) se encontrará la manera mediante tratados comerciales bilaterales entre ambos países.
Es algo más que una impresión de urgencia, es la constatación de que Ibiza ya tuvo estrechas e intensas relaciones con los anglosajones antes de la entrada en el Mercado Común y después en la UE. Y las teníamos ahora sin pertenecer al mismo sistema monetario.
El turismo británico, sobre todo el inglés y el escocés ha sido un puntal desde los años sesenta. Y no dejará de serlo ahora. Con más motivo porque aún no se sabe nada en concreto. El Reino Unido, tras el traumático referéndum del día 23 de junio, ha de solicitar solemne y oficialmente su salida de la UE usando el artículo 50. Y esta ha de contestar. Ni siquiera se ha formalizado este requisito inicial, por lo que es aventuradísimo hacer cualquier disquisición ante el futuro inmediato.
Hoy mismo, el RU es miembro de la Unión Europea con todos los derechos y obligaciones. Para los británicos en Ibiza y para los españoles y europeos en general que trabajan en Gran Bretaña o en Irlanda del Norte nada ha cambiado... Una vez recibida la solicitud de salida, UE y Reino Unido se conceden dos años de intervalo para redefinir las relaciones en intensidad y en tipología.
Muchos ´british´ están convencidos de que fácticamente el Reino Unido no se va a separar. Es decir, el actual statu quo será sustituido por una trama de contratos y tratados bilaterales que , en contrapartida, también supondrán una responsabilidad y una colaboración en las cargas de la UE. O sea, que pagarán lo mismo o mucho más que ahora mismo.

Así que, hasta julio de 2018, queda una amplia fase que dará capacidad de maniobra a estos cuatro mil trabajadores veraniegos británicos así como a las empresas que tengan que readaptarse a una legislación distinta. Mientras tanto, la élite política no parece dispuesta a embarrar más el campo de juego. De momento, los daños colaterales más visibles son la bajada de las Bolsas y la devaluación de la libra. Ellos pagarán con su dinero su insensata (y respetable) decisión.

miércoles, junio 29, 2016

Inesperado terremoto político en Reino Unido


Ya lo dice el refrán: el diablo se ríe cuando el humano hace planes. En Reino Unido han votado por un 52% salir de la Unión Europea. Los británicos estaban en la UE con numerosas excepciones y salvedades y encima se pasaban la vida poniendo excusas para escaquearse de algunas decisiones. Tampoco estaban en el sistema monetario, pese a lo cual este resultado es histórico y afectará mucho y durante largo tiempo a los británicos. Pero también a la UE, que está en un desesperante y permanente proceso de revisión y de consolidación.
Por lo que leo, aún nadie se explica cómo Cameron cayó en la imprudencia de convocar este referéndum. Ahora un terremoto se abate sobre las islas, se cobrará muchas víctimas y lo hará sin piedad. Para empezar, la libra se ha devaluado y según Soros no parará hasta caer un 20%. Es un buen pellizco. Que las grandes fortunas pierdan una quinta parte de sus fondos no me preocupa, pero que la pierdan los pequeños ahorradores y las clases medias, es decir, la inmensa mayoría, nos afectará a las Pitiusas. Los que tengan el paquete o los billetes comprados dispondrán de menos liquidez para gastar en la oferta complementaria.
Y los que esperan comprar el pasaje in the last minute –son muchos miles– lo tendrán cuesta arriba, a pesar de que alguna compañía de bajo coste haga estrambóticas y sospechosas ofertas de billetes a 10 libras.
Cuando conocí el resultado inesperado, me vino a la cabeza aquel volcán islandés de nombre impronunciable que impidió la navegación área en toda Europa occidental durante más de una semana, hace unos años. El turismo es una actividad asentada, pero es frágil. Por ello decía que el diablo se ríe cuando los humanos nos ponemos a hacer planes. La de 2016 estaba destinada a ser la mejor temporada de toda la historia de nuestro turismo. Casi demasiado perfecto. ¿Influirá el resultado del Brexit en el número de turistas británicos? Sí, ya está influyendo. Pero tenemos que matizar. El turismo británico es una columna importante de nuestro turismo, pero no es la única del edificio. Si como es de prever, las reservas británicas sufren alguna merma, es más que posible que estas plazas –si queda alguna libre–las ocupen españoles o italianos.

Los cuatro millones de turistas y pico en Ibiza están garantizados, si es que esto puede garantizarse. Y en definitiva quizás sea una bocanada de oxígeno para que la isla se recupere de su déficit de infraestructuras. Pero no me cabe duda de que en julio y agosto sufriremos el exceso de turistas sobre las Pitiusas.

sábado, enero 17, 2015

Blue, ´Go mad in Ibiza´ es más de lo mismo

Duncan James, Simon Webbe, Lee Ryan y Antony Costa son cuatro jóvenes ingleses, musculados, guapos y con unas desmedidas ganas de estar a la moda y de triunfar en el showbiz y en la noche de Ibiza. Los cuatro son miembros de un grupo pop-rock o lo que sea, llamado Blue, incluso participó en esta pachanga televisiva que se conoce como Eurovisión. O sea, cuatro british trendy, clubbers a los que ofrecieron regentar un bar en San Antonio, Ibiza (Aibisa, dicen ellos, recordando aquella protoIbiza, Aivis). ¿Cómo no iban a aceptar una aventura tan sugerente en las noches compartidas con Paris Hilton, Elton John y otros monstruos socialites que aparecen en las portadas y programas de famosos pop?
Pero era un programa prefabricado por ITV2, una cadena británica que no necesitó esmerarse ni siquiera afilar su imaginación: borrachos, sexo, alcohol, pastillas, enanos, desmayos, cagadas en la piscina, mordiscos, alguna bofetada, resacas monumentales.... qué más quieren: San Antonio de Aibisa en estado puro durante los meses de julio, agosto y septiembre. En resumen, mierda sobre la mierda. Pero mucha mierda. Visto en invierno y desde la distancia es para partirse de risa, pero después quedo pensando en el trauma y en la humillación que supone tener que soportar este lumpen británico, hundido en la pesadilla de las drogas y el alcohol durante 24 horas. O sea, lo normal de Ibiza (y de tantos otros sitios donde convergen estos jóvenes británicos). Tan normal que los miembros de Blue no se dieron cuenta de que los personajes que iban interviniendo en los sucesivos capítulos estaban preparados y pagados por la productora. Eran o son actores.
Déjenme decirles que son menos creíbles, menos locos y menos insoportables que los personajes que nos depara la realidad de cada verano. Los chascarrillos y los tópicos que han ido grabando sobre la marcha en verano de 2014 –y estos son los mejores– describen perfectamente la aborregada masa británica en la villa de Portmany. Y nadie se extraña, nadie desentona en esta serie de disparates continuados. He visto solo el primer capítulo y he quedado servido. Muchos de los empresarios ibicencos estarán encantados con este Gandía Shore a la inglesa.
Resacas de una noche de verano, de un verano entero. Y encima lo pasan en invierno. La antipromoción está hecha.No a todos, pero en general les gusta, les va la marcha a los empresarios de Portmany, sean extranjeros o nativos. Este es el turismo que se ha cultivado y cada año será peor. Ahora ya tienen su himno internacional, su programa emblemático: Blue se vuelve loco en Ibiza. Aibisa.

miércoles, agosto 06, 2014

La publicidad negra de los ´socialites´

Hace tiempo que el fenicio quería gozar un rato recorriendo la azarosa vida veraniega de los erizos. Si el erizo tuviera el tamaño de un toro, sería un mamífero invencible, un blindado formidable al cual no le hacen mella los venenos de las víboras. Mis erizos, puestos en proporción se podrían zampar a un Tiranosaurus Rex joven para desayunar.
Es mi tema preferido, los erizos de Tanit. Pero no me dejan, hay temas tan pujantes como prescindibles que usurpan la primera página de los periódicos: la avasalladora presencia de los socialites planetarios que se sienten en Ibiza como en el cielo, lejos de Los Ángeles, donde la brusca policía americana tiene la incalificable costumbre de detener y llevar a juicio a sus locas con dos copas de más. Que se lo digan a Paris Hilton, a su cuadrilla entera y a una larga lista de renombrados vividores. Miren el pobre Hugh Grant que se encargó un mamading a medida en L.A. y fue pillado con la cremallera bajada y ala, a juicio y multazo. En Baleares cogemos a una católica reprimida irlandesa y la retamos a ejecutarse con veinte braguetas bajadas en un pub atiborrado de británicos en frenesí alcohólico. Y le damos un copita de premio.
¿No somos guay en Baleares?
Es lógico que los VIP, socialites y locas prefieran perderse en Ibiza. Aunque Los Ángeles fue fundado por un ibicenco, Fray Junípero Serra (me explico, un mallorquín es un ibicenco que pronuncia mal) hace unas pocas centurias (1784, toma dato), Ibiza y Mallorca son mucho más chupi-guay.
Otro día quizás nos animemos a seguir con los paralelismos entre Los Ángeles e Ibiza, pero no hay prisa. Por ejemplo, los putos coches.
Recordarles, esto sí, que en Ibiza es mejor venir a hacer el amor, en estricto seguimiento del Evangelio según San Juan (lo de ´amaos los unos a los otros´ y tal y tal) que venir para liarse a puñetazos en el restaurante de moda. La publicidad negra es buenísima para Ibiza, una isla que cuanto más huele a cloaca, más yates ha de cobijar en sus carísimos amarres. Los días que siguieron a la publicación de la felación en Magaluf, aquellas calles se convirtieron en un estadio caótico de fútbol repleto. La policía y la Cruz Roja tuvieron que emplearse a fondo.
En Ibiza conocemos el efecto ´More´. Tras la película de Barbet Schroeder la isla aumentó su fama como enclave para darse a las drogas. Quiérase o no, el efecto Streissand o el efecto de la publicidad negra suele ser demoledor.
Las bofetaditas de los efebos descerebrados han sido un impacto enorme en los medios. El Bloom, atacadito de cuernos, le atizó al Justin Bieber, del que solo sé que berrea en los escenarios ante las niñas desatadas. Lo de siempre.
Solo estamos empezando agosto. Habrá más leches amables entre los críos multimillonarios. No pido otra cosa: ya que no podemos controlar la eclosión de serpientes, al menos utilicémoslas en nuestra favor. Para el invierno tenemos otros líos programados. Mientras el PP bracea en la nada total, Podemos, otra nada totalitaria, se frota las manos.

@MarianoPlanells

sábado, agosto 02, 2014

Ibiza y los récords demenciales


El fenicio lo sabe de otros años: los meses de julio y agosto suelen ser exageradamente truculentos, como avivados por las energías negativas emitidas durante todo el año.Si una relación, sea sensual, contractual, política, sobrepasa el mes de agosto, pueden estar por seguros que se pasarán las fiestas de Navidad en paz y concordia. La mayor parte de las parejas quedan hechas trizas desde julio hasta septiembre, aunque los protagonistas no lo sepan.
La crisis es un insolente barniz que lo cubre todo en los medios y en los bolsillos. Pero Ibiza brilla, qué digo, brillar es poco, refulge a pleno sol, ajena a estas calamidades en tierra (tráfico, peleas: uno de cada veinte británicos se ve envuelto en una bronca antes de irse, aunque sea de sexo masculino, en general más pacífico); o por aire (en cualquier momento te puede aplastar el cráneo un escocés con los escrotos en modo ventilador que pretende amerizar en una piscina imaginaria) o en el mar, donde no son pocos los incidentes o accidentes que terminan mal.
A finales de julio, España sufre una sacudida en sus viales. Millones de movimientos. Hacienda se forra con los barriles de gasolina vendida. Da igual la crisis: moveremos el cuerpo de sitio, por mucha hambre que se llegue a pasar.
Ibiza es uno de los destinos afortunados. Vendrán menos españoles, pero los que consigan llegar servirán de relleno para este cocido internacional de música disco insoportable y algunos caerán en la bochornosa costumbre que se acuñó en la ruta del bakalao en Valencia: empastillarse como gilipollas
Hogaño la isla ha brillado por otra cosa: un completo catálogo de nuevas drogas. Somos unos auténticos campeones en este infamante vademécum de porquerías.
Ya no es el relajante porro degustado en el relax de la familia. Es farmacopea asesina puesta en circulación por los delincuentes británicos. Me entero de la última, el shabú, una metanfetamina que permite a los pichones holandeses y británicos estar brincando tres días y tres noches, con cargo a la seguridad social de los españoles, que somos quienes nos hemos de hacer cargo de estos seres cavernícolas desatados cuando caen derrengados o entran en coma.
El fenicio quiere premiarse, con su venia.
No me extrañaría que fuera uno de los primeros periodistas españoles que trató el tema de otra droga, el khat, del cual se extrae el principio activo de la ´droga caníbal´. Nada menos. «El khat, la droga africana que hace enloquecer» es el título en mi página Mariano Digital, con fecha 23 de abril de 2010. Sé que interesará a muchos. Lo leí en inglés en prensa inglesa, la planta es bien conocida por los viajeros y los biólogos.
Brilla el verano agotador, exultante Ibiza, recreándose en sus propios récords y el fenicio aprovecha para volver a subir a una higuera desde la que me llega la brisa mediterránea y donde no llega la voz maullante de Lluís Llach ni la música disco.
@MarianoPlanells

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NO beben alcohol, pero están enganchados al khat

miércoles, julio 30, 2014

Sanciones


Lanzarse desde un quinto piso o desde la cornisa de la azotea del hotel puede llegar a ser muy divertido y me darán la razón quienes en años más jóvenes hayan saltado desde es Salt de s'Ase o desde s'Aranyet, por ejemplo. Ahora ya con el riesgo, no sólo de estrellarte contra el hormigón o las baldosas, sino de que te pillen dos guardias municipales vestidos de azul con el sobaco sudado y cara de no estar para muchas bromas.
Esto ya ha ocurrido en varias ocasiones en los ayuntamientos de Calvià y de Palma, o en Barcelona, porque disponen de reglamentos de ordenación cívica. La policía local ha multado a dos jovenzuelos que hacían balconing en un hotel de la Playa de Palma. Una vez rebajado el nivel de adrenalina y superada la cara de tonto, ya solo queda apoquinar los 300 o 600 euros. No me parece mal.
Da lo mismo que sea con afán recaudatorio o para salvaguardar la salud de estos chicos estupendos, pero muy borrachos o atiborrados de anfetamínicos. El hecho es que la masificación de cientos de miles de británicos hace inevitable poner en marcha el operativo de sanciones. A los que somos de la generación del 68 no nos gustan las multas ni las sanciones. Pero ya no queda más remedio. A destajo y sin complejos, a hacer caja, a rebajar las salas de urgencias y de los quirófanos.
No estoy en este mundo, pero leo la prensa balear. Observo que el Govern está asombrado de su propia actuación sancionadora. Lógicamente, mucha gente se pregunta ¿y qué hacían hasta ahora los inspectores turísticos? Puedo asegurar que en verano trabajan sin desmayo, pero ahora han orientado su presencia en zonas concretas que se han ido convirtiendo en guetos sin ley. O sea, peligrosas para los propios turistas. No tengan miedo de sancionar. No se justifiquen. No sean blandos con quien no merece blandenguería. No me flaqueen. Actúen con presteza, resguardando el derecho a recurso de cualquier inculpado. Por supuesto.
El club del ´mamading´ ya ha recibido el primer regalo de Navidad: un año cerrado y 55.000 euros de multa. Que se sepa, que se publique. Y que cunda el ejemplo, aunque las inspecciones apenas llegan a 200. No pienso que Sant Antoni necesitea los GEO ni a los antidisturbios (ay, Pepita, Pepita). La policía y los inspectores turísticos actúan de otra manera. Se acabaron los porreros como llamabámos en tiempos pasados a nuestros queridos municipales.
Hay hoteles que han renovado parte de su mobiliario gracias a los turistas gamberros. Por la mañana pagan las sillas y los catres que han reventado por la noche. Sin necesidad de policías y sin rechistar. Otros hoteles toman una medida más drástica: los echan de la habitación y del hotel. ¿Hay datos? Por supuesto que no, nadie da estos datos. La ordenanza de Calvià ya rige en el municipio para los pub crawls y los pool parties. Espero que los munícipes pitiusos tomen nota, porque desde aquel originario Club 18-30 ha llovido mucho y cada vez a peor.
@MarianoPlanells