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sábado, octubre 15, 2016

Vivir en la queja permanente


Normalmente los ibicencos somos tímidos, casi demasiado. Miles de años de autarquía familiar y de dispersión campesina han moldeado nuestra forma de pensar y tendemos a cultivar nuestra individualismo, como si estuviéramos obligados a saber de todo para resolver cualquier imprevisto. Y en esto somos buenos. No se lo tomen a broma. Estas cosas condicionan el carácter individual y a la larga la idiosincrasia colectiva. Los pitiusos hemos caído de la Edad Antigua de los fenicios y de los romanos al siglo XX (hablo de 1955 en adelante), donde no se premia la individualidad, sino la organización y el conocimiento expandido, avanzado, colectivo, universal. Y en esto ya no somos tan buenos.
Es cierto que en el siglo XXI ha emergido una nueva generación que tiene poco que ver con los pioneros ibicencos y formenterenses que, a partir de los años cincuenta, levantaron el emporio turístico que hoy es codiciado y envidiado en todo el mundo. A esto se suma la llegada incesante de nuevos inmigrantes, que se suman a los hijos y los nietos de los que vinieron a Ibiza el siglo anterior. Todo unido, forma un nuevo magma social muy efervescente, aunque están por verse los resultados. Quizás se piensa que estar un mes en la isla ya otorga estatus de ibicenco. Ni de lejos. Hay mucha cursilería y seguidismo fashion que a nada conducen. Pero es cierto que Ibiza está muy lejos de aquellos 40.000 habitantes de mediados de los años Sesenta. Hay tres veces más y de composición muy diferente. Y todos juntos, una vez transcurridos los meses de pesadilla del verano, nos encontramos en una Ibiza llena de dificultades, contradicciones y barreras.
Los medios de expresión hoy en día ya no se reducen a uno o dos diarios impresos, unas emisoras de radio y una televisión que pocos miran por su desapego y falta de calidad. La gente puede expresarse sin moverse de la silla. Para bien o para mal, muchos ibicencos han perdido los temores a expresarse y lo hacen en las redes sociales: Twitter, Facebook, Instagram, Linkedin y otros son una ventana demasiado tentadora como para no utilizarla.
Los enormes problemas que acucian a Ibiza y Formentera y estas redes abiertas a la expresión sin más límite que el Código Penal, han inaugurado una etapa que será duradera y acarreará consecuencias. Como suele ser habitual, los políticos no se han enterado. La mayoría sigue tomando el pelo a los contribuyentes, pero cada vez les será más difícil esquivar sus responsabilidades. Y el peor error de todos sería ignorar esta queja permanente.

sábado, mayo 14, 2016

Ibiza, la poderosa capital de Baleares


Tanit, la Poderosa, la faz de Baal, decían los antiguos cartagineses. Los modernos cartagineses de Ibiza podemos decir de Ibiza que es la más potente, como defendí casi en solitario ante el primer mandato del Pacte de Progrés, cuando aquellos iluminados –en general son los mismos que todavía circulan hoy ofreciendo soluciones mesiánicas para Ibiza y para el planeta en general– quisieron tumbarnos el nombre».
Este párrafo lo publiqué el 20 de marzo de 2013 en esta misma sección y es plenamente válido excepto en un detalle: las cifras a favor de 'Ibiza' han aumentado espectacularmente. Ibiza, la más potente, decía entonces. Tres años más tarde lo sigue siendo mucho más.
Me refería en concreto a la capacidad de convocatoria, al interés que despierta en las redes y en Internet en general. El caso de Ibiza se acabará estudiando en las universidades, por lo tanto algo habrán hecho bien todos aquellos que se dedican a la comunicación y han defendido el topónimo.
Vamos a jugar juntos para corroborar un hecho incontestable: Ibiza es la capital cibernética de Baleares, desde hace al menos cinco años. Mallorca es poderosa, pero Ibiza lo es mucho más.
Consulto en Google de España y me da estos resultados: Ibiza: 119 millones redondos en 0,42 segundos; Mallorca: 91.300.000 en 0,54 segundos; Menorca cae a mucha diferencia con solo 16.600.000 en 0,52 segundos y asombrosamente, Formentera, una islita de solo 80 Km2 se pone cerca de Menorca con 11.300.000 en 0,54 segundos.
Por supuesto, no siempre ha de dar milimétricamente los mismos resultados, pero nos dan una idea del alcance astronómico de Ibiza en el mundo virtual. Ah sí, he consultado Eivissa, que obtiene solo la mitad de Formentera: 6.270.000 en 0,55 segundos. También muy significativo.
No acaba aquí el experimento, gracias al digital Economía de Mallorca obtengo las cifras sobre la red Twitter. Donde Ibiza también arrasa, con lo cual queda obvia y palpablemente demostrado –a riesgo de ser redundante– que Ibiza es la indiscutible capital de la Baleares virtual.

Textualmente: «Especialmente llamativo es el caso de Ibiza que se consolida como el destino más popular en Twitter con 4 millones y medio de tuits, o lo que es lo mismo, casi 6 de cada 10 posts. Mallorca apenas queda con 2,5 millones y un 32%. Mientras, Menorca y Formentera se mueven alrededor de los 500.000 y 250.000 tuits, un 6,3% y 3,2% respectivamente».

miércoles, marzo 20, 2013

Ibiza, la más potente

Ibiza, vía Ibizaisla

Tanit, la Poderosa, la faz de Baal, decían los antiguos cartagineses. Los modernos cartagineses de Ibiza podemos decir de Ibiza que es la más potente, como defendí casi en solitario ante el primer mandato del Pacte de Progrés, cuando aquellos iluminados –en general son los mismos que todavía circulan hoy ofreciendo soluciones mesiánicas para Ibiza y para el planeta en general– quisieron tumbarnos el nombre. El último caso aparece en Twitter, una red social de micro-blogging que tiene 36.993 usuarios en Baleares y la que mueve más seguidores es Ibiza, por delante de Carlos Moyá, Rafael Nadal, Menéame, Air Europa y otros grandes.
Esto vale mucho dinero, una fortuna, porque revela la aceptación y el interés que despierta el nombre, el topónimo –otra cosa es la realidad y su traducción en dinero que revierta en los isleños o en la propia Ibiza–. Revela también la popularidad que ha alcanzado esta extraña isla. Si estas cosas pudieran estar a la venta, la marca Ibiza como destino valdría una suma astronómica. Para darse una idea, no sería nada descabellado comparar su valor con el Museo del Louvre o del Prado. Aposta incluyo un paralelismo tan imposible, evanescente, como opinable. Pero esta es la situación.
Cuando el Pacte de Progrés atentó e intentó borrar el nombre de la isla para sustituirlo por Eivissa, este fenicio todavía no usaba Internet, aunque sí el ordenador personal, pero tan solo para escribir y archivar. Me parece recordar que fue a finales del siglo XX, quizás en 1999 o en el mismísimo 2000 (el efecto apocalíptico de la cosa no deja de tener su guasa). Corríjanme las fechas si me confundo.
Aun sin disponer de Internet cualquier persona que se mueva en el mundo de los negocios, las marcas y el marketing sabe lo difícil y lo costoso que es arraigar una palabra, un objeto, una impronta nueva y que perdure en la mente del consumidor. Pues bien, Ibiza gozaba de estas cualidades y de esta privilegiada posición.
Más divertida me resulta la cuestión cuando me entero de esta noticia leyendo el Twitter de mi querida Pilar Costa, la misma que presidía el gobierno que quería cargarse el nombre de Ibiza en aquella desgraciada ocasión. Y retuitea el asunto: Ibiza es la marca de Baleares que más seguidores tiene en Twitter.
Imagino que lo dice con tono apreciativo y que quizás no fue directamente su cabeza quien la indujo a cometer una barbaridad que conseguimos neutralizar a tiempo, sino estos aciagos partidos catalanistas que pululan por las islas esparciendo puñetas y majaderías sin fin: A lo mejor piensan que ´Ibiza´ está contaminada y que Eivissa goza de una pureza fundacional que nos salvaría de la mugre vital.
Por su parte, Tarrés avisa al mallorquín Carlos Delgado: «No conseguirá cargarse la marca Ibiza por mucho daño que haga». Lo sabe él bien y por experiencia propia. Ni los nacionalistas, ni una parte del PSOE ni desde el Consell juntos lo consiguieron
Muchos ni saben que Ibiza/Eivissa es la misma palabra y tiene el mismo origen. Sólo que la primera vale una fortuna y la segunda es muy bonita para hablar con la abuela de San Mateu. Memoria histórica.

miércoles, marzo 10, 2010

Wifi, rosas y espinas

Bueno, pues yo estoy muy contento de que Formentera se sume a esta oferta de conexión a Internet por unos diez euros mensuales, aunque la ubicación de alguna casa aconseje adquirir este kit de tipo USB que se conectará a la antena de televisión para multiplicar la potencia de la señal.
Cuando yo descubrí Formentera en 1968 (?) con la ayuda y presencia de Paya, Eduardo y Norberto, con quienes coincidí estudiando los primeros cuatro años de bachiller en el seminario de Ibiza, no llegaba ni el Diario de Ibiza.
Cuando regresé en 1971 ya vivía allá mi hermano El Mendrugo y su mentor y amigo Toni Gabrielet. Era difícil encontrar prensa escrita y en cualquier caso lo habitual era encontrar los diarios y semanarios europeos con dos y tres días de retraso. Es cierto que ocurría así porque Ibiza estaba igual de mal.
Esto se acabó y los jovencitos de hoy tienen una deuda de gratitud por esta aportación de la tecnología y hacia quienes la han instalado.
No son pioneros en eso los formenterenses. En varios municipios de Extremadura hay wifi gratis en bibliotecas y colegios –y cercanías, para quien tuviera portátil– y en muchos otros sitios ha ocurrido lo mismo. El caso es que los actuales políticos del Consejo Insular de Formentera han demostrado esta sensibilidad.
Bueno, ignoro si son los políticos del Consell o del Ayuntamiento, porque al acogerse al Plan E parece más propio de los munícipes. En cualquier caso, creo que son los mismos y quiero pensar que llega un momento en que ni ellos mismos saben cuándo son consejeros o cuando son concejales.
Esta es otra singularidad de Formentera. Han caído en el mismo defecto de toda España: un derroche espantoso de sueldos, de cargos y de instituciones duplicadas, pero esto es otro tema. Ellos sabrán.
Diez euros no es caro. Yo tuve wifi durante un año y me salía por más del doble. Ahora tengo cable y no llego a los 30 euros, pero suele ser más caro, porque incomprensiblemente el ADSL en España es de los más caros del mundo y uno de los más lentos. Ya era así con el PP y este es otro de los motivos por los cuales España siempre será un país de tercera.
Un mega (¿es femenina la mega?) da para mucho si sólo vas a navegar por Internet. Estoy escribiendo este artículo con una mega, mientras escucho música de Brasil (yes.fm), tengo abiertas cuatro pestañas en Firefox y el Open Office. Me sobra. No quiero entrar en polémicas, pero tiene razón Silvia Tur cuando dice que es suficiente. Quien pretenda descargar películas, música y juegos que busque otra conexión, la wifi queda corta y además, hablando de cortar, la mía se cortaba cada día a las dos de la noche y me dejaba con un palmo de narices. Aprendí a no tener nada importante en pantalla a aquella hora.
Informarse en Google o en Yahoo es un placer de dioses. Una de las primeras cosas que se puede consultar: los peligros del wifi para la salud humana, sobre todo para los niños y las embarazadas. De todas formas existen controles sobre los umbrales de peligro de la radiofrecuencia y de las ondas electromagnéticas. Pero busquen ustedes.
Queda mucho por investigar, pero hay peligros, aunque se pueden mitigar.

sábado, enero 16, 2010

Facebook y otras redes sociales


Nuestra compañera Laura Ferrer explicaba el otro día el fenómeno Facebook y sus usos en Ibiza. Parece que la isla no escapa a la regla y se somete con gusto a los poderes de las redes sociales.
«¿Quién quiere privacidad?» se defienden de Facebook porque recientemente se ha abierto mucho la mano y se permite el acceso a cualquiera que quiera fisgar.
Pero el usuario puede organizarse y limitar la entrada a sus amigos, a los amigos de todos los amigos o dejar que todo el mundo pueda leerte y ver tus datos. Yo he optado por esta última opción. Quien quiera mirar, que mire.
¿Por qué? Porque Facebook me sirve de publicidad para mi blog Mariano Digital (un nombre que nació con voluntad irónica, pero que se ha ido quedando) que es una especie de red de una decena de blogs. Uno los escribe sin obligación de fechas ni de actualización. Son como secciones del blog principal.
Una de las aplicaciones de Facebook es Networkedblogs, que a su vez publica en el Muro de FB las noticias que previamente hayas publicado en los blogs. Es algo parecido a lo que me hace Friendfeed, otra plataforma: tiene permiso para ir publicando todos mis textos, notas, fotos que yo haya editado en cualquier parte de Internet.
Alguien que se apunte a mi FF sabrá en cada momento lo que haya sido publicado bajo mi nombre. Así de simple y eficaz.
Pero si esto fuera poco, todavía tenemos otras grandes plataformas, como Twitter, Tuenti, Myspace y otras muchas que me dejo. Incluso Blogger (de Google) intenta potenciar su cuenta de Google como una zona de relaciones sociales.
¿Tantas plataformas en la Web 2.0 hacen perder mucho tiempo? En realidad no. Estas páginas van vinculadas a tu propio mail, el cual te hace de bedel y te avisa si hay algo importante, un comentario, etc. Si uno tuviera 500 comentarios al día sería imposible controlarlo personalmente, pero este tampoco es el caso.
Cuando hablamos de Twitter o de Facebook –las más exitosas– estamos hablando de cientos de millones de personas, con su cara, sus ansias, sus posibilidades: por esto ya son muy rentables.
Facebook debe andar por los 400 millones y la publicidad que genera o que recibe es astronómica. Nació como una broma de un estudiante, Mark Zuckerberg. Su formulación y funcionamiento han sido objeto de estudio por parte de matemáticos, teóricos del juego, filósofos de la ciencia y técnicos en ciencias de la información y nuevas tecnologías.
¿Para qué sirve? Para lo que quieras: encontrar viejos amigos, conocer gente nueva, para ligar (aunque aconsejo precaución, hay mucha trampa), para chatear, para promocionar tu negocio o simplemente para pasar el rato. Quizás su éxito es que con muy pocas reglas, deja bastante libertad para tomar la iniciativa.