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domingo, septiembre 17, 2017

Turismo descontento



Claro que la subida de la ecotasa afectará al número de turistas de 2018, pero imagino que al Pacto de Progreso no le preocupa en exceso, porque supone -y hace bien- que no revalidará su derrota coaligada en un pacto de perdedores. Que no gobernará los próximos cuatro años, vamos. Le ha ocurrido cada vez que ha gobernado: ha dejado las islas desvencijadas y las arcas de la comunidad endeudadas. Esto último quizás venga atenuado por la ley Montoro, que les obliga a moderar ciertas partidas.
Y como rebote, viene un PP desarrollista que tampoco aprende de sus errores descomunales y lanza leyes y reglamentos que reactivan la economía, pero a un desorbitado coste en recursos.
Tampoco podemos saber cuánto afectará una subida duplicada de la tasa. Por la misma razón ni siquiera podemos calibrar cuántos han dejado de venir en 2017. Simplemente las estadísticas no nos sirven para sacar conclusiones, desde el mismo momento en que tenemos una abundante avalancha de turistas prestados del resto del Mediterráneo Oriental. Los políticos disponen de algunas encuestas, pero no sirven para nada si no se analiza el sesgo mencionado.
Para la minoría superdotada económicamente la ecotasa no tendrá incidencia, pero los empresarios de las islas, por tanto los trabajadores, no viven de unos miles de derrochadores cargados de testosterona. La tendrá para la gran mayoría de turistas de clase media.
Si se van sumando factores, Ibiza y Formentera están en peligro grave, no solo por su masificación (el éxito masivo es nuestro enemigo), que aflora todas nuestras carencias y contradicciones, sino también por unos precios fuera de toda lógica. No es la insularidad, es el abuso puro y simple. La situación es propicia para la actividad de bastantes piratas, que dan el golpe, agarran la pasta y huyen a finales de verano. El intrusismo es muy dañino, casi tanto como estas claustrofóbicas instalaciones del todo incluido, una actividad desprestigiada que solo aporta problemas.
Bajo este panorama, el mismo mercado se ha protegido en un acto reflejo de manual: Nos han abandonado. Y la tendencia se pronunciará.

sábado, agosto 19, 2017

Baleares funciona

"Turista, tu eres el terrorista" 
La política ficción del Govern Balear, formado por un caníbal equipo de perdedores que se pasan la legislatura haciéndose la vida imposible entre ellos, no puede con la realidad. La realidad es importante y suele funcionar mejor cuando los gobiernos no sabotean la iniciativa privada y la pujanza de la economía. La realidad existe y no debemos temer nada, más allá de nuestros propios errores. Que siempre son los mismos. Ahora el Pacto de Progreso se está cubriendo el riñón, hinchándose de colocar a los suyos, a las mareas verdes y a los enchufados, que debemos sufragar los contribuyentes con una lista de tasas e impuestos sangrantes.
Pilar Costa empotró a tres periodistas de una tacada. Entre unos y otros nos salen mucho más caros que el gobierno del Partido Popular. Solo los mandarines de Ibiza ya pasan de cinco millones cada año. Bastante más que el PP, que se dedicó los 4 años a cubrir las pérdidas y a pagar las facturas dejadas en los cajones por el anterior Pacto. El Partido Popular ahorra y se aprieta el cinturón para que vengan los pactos de perdedores a despilfarrar y a acrecentar la deuda. Así cada 4 años, en una danza macabra como si hubieran consumido la droga caníbal.
El caos creado hogaño con la Ley Turística será histórico. Al menos la ecotasa se paga y se acabó, por injusta sea, pero lo del alquiler de los pisos turísticos será una sangría.
Menos mal que la realidad se impone y la vida sigue. Desde el viernes 11 al martes 15 de agosto, los aeropuertos de Baleares superaron el millón de pasajeros. Ibiza, Mallorca y Menorca acogieron 7.614 operaciones de vuelo, sin estar mangoneados por los políticos.

miércoles, mayo 24, 2017

El Pacto no puede prohibir los toros

El Coliseo Balear, en Palma de Mallorca

Son unas nulidades y como no saben gobernar ni quieren aprender, se dedican a marear a las pobres perdices, o sea a promulgar leyes ideológicas, sin ningún sentido y despegadas de la realidad balear.
Ya hace tiempo que buscan las cosquillas a las corridas de toros bravos. Les pararon el primer intento. Y para no aburrirse idearon solicitar un cambio de huso horario para el Archipiélago, distinto al general de España. En este caso, Baleares quiso mantener el horario veraniego. Por supuesto, Madrid les mandó a freír espárragos trigueros. Pero ya habían conseguido lo que querían: salir en la tele.
Pero tienen fijación con las misas y con los toros. A las misas -aparte de entrar jaleando y gritando en alguna iglesia mientras celebra el rito- las van dejando en paz.
No así a las reses bravas, un ritual sangriento de profunda raigambre mediterránea, pero que solo perdura en España, hasta tal punto de constituir un referente de la nación más antigua del planeta. Y esto les jode. Si los toros representan la singularidad hispana, para ir contra España, suprimamos los toros. Ya hicieron lo mismo en Cataluña, aunque no pueden hacerlo.
Esta es la clave: El Tribunal Constitucional dejó sentado que las comunidades autónomas no tienen competencias en este tema. También lo saben. Entonces ¿qué han hecho? Al no poder suprimir las corridas quieren imponer un protocolo que se carga totalmente la corrida. Torear 3 toros en vez de 6, no estoquearlos ni rejonearlos, devolverlos vivos al corral y hacer análisis de doping al toro... y al torero. Puro cachondeo como demuestra el bautizo de esta aberrante práctica como “toros a la balear”. Yo le llamaría la tarumaquia talayótica.

miércoles, mayo 10, 2017

El Pacte derrochando tiempo y dinero

Es inútil pedir al Pacte prudencia y efectividad, tanto si es el Consell de Ibiza como el de Mallorca o el mismísmo Govern Balear. Han venido a facturar, a incordiar y a crear problemas, no a resolverlos. Tampoco sabrían aunque quisieran.
Una lista de sus primeros años en el gobierno pone los pelos de punta. A bote pronto, recuerdo la pegajosa campaña para derribar el monumento Sa Feixina en Palma, contra la opinión de la mayoría de ciudadanos; su obsesión por desenterrar calaveras y rebautizar el callejero. En conjunto se antoja una enfermiza operación de revancha que no es útil para nadie. Otra injusticia y además ilegal por antonomasia es la sañuda persecución del idioma español en escuelas y todos aquellos ámbitos que pueden mangonear. La inmersión es una de las canalladas históricas que tendrá consecuencias lo largo del tiempo.

Solo por cansancio y desesperación de los padres se explica el entreguismo y el abandono de la lucha. También por la activa colaboración de una gran parte de los medios de comunicación de Baleares.
La inmersión es ilegal y hay que combatirla, como estos modernos agitadores se opusieron a los cuatro años de José Ramón Bauzá. No hubo paz en las calles hasta que ellos ganaron las elecciones. Ahora que mandan, fíjense bien, ¿han visto asaltos a las consellerías, agresiones en las calles y violencia o alborotos? Ni uno. Es evidente quien los causaba y cuál es el único lenguaje que entienden. A consolidar su totalitarismo catalanista ellos llaman normalización. Y hablan con palabras suaves, como mosquitas muertas que nunca hubieran roto un plato.
No olvidemos sus intentos de prohibir los toros, de cambiar la hora de Baleares, y las subidas y creación de impuestos implacables. Etc.

domingo, abril 16, 2017

El «tourist go home» no les ha funcionado


No sé por qué extraño fenómeno mental o social, a Podemos le sale continuamente el tiro por la culata. Si piden retirar las misas de la televisión española, en unos días se triplica la audiencia. Si critican o boicotean la Coca-Cola, aumenta compulsivamente el consumo. Si afean la presencia del Ejército en una feria catalana, a las dos semanas se da una avalancha en los cuarteles para apuntarse.
¿Aprenderán algún día un poco de sensatez, educación, prudencia, respeto y mesura en sus críticas viscerales? Conocemos la respuesta. Y casi nos causa regocijo. Entre otra cosa porque van de la mano de los impresentables totalitarios catalanistas, que están creando una brecha disparatada en el mundo de la educación en Baleares con su inmersión, totalmente ilegal. Van o iban, que ahora en Baleares ya no se sabe, tras la pillada de Garau y sus contratos tan sabrosos (hasta de Formentera ha chupado).
A pesar de esta tóxica y estéril inmersión, una de las principales causas de abandono y de fracaso escolar en las islas, el español está cada vez más pujante. Nunca se había hablado tan bien el español ni en tanta cantidad. Se pasa de largo de 500 millones.
El problema que tiene el Pacto, en concreto el núcleo podemita-separatista, es que les sale todo al revés. Si emplearan su talento en los negocios de la empresa privada quebrarían. No me extraña que en su mayoría se arrimen a la teta del Estado, en la educación o en la política. Es su hábitat natural.
Hay muchos ejemplos, uno de los más vistosos es su odio a los hoteleros y al turismo en general. Aparecieron en Barcelona las pintadas soeces contra el turismo. Les gusta lo de ´tourist go home´ porque quizás sea la única frase que conocen en inglés. Al poco tiempo algunos descerebrados mallorquines siguieron las consignas y pintarrajearon algunos callejones de la vieja y hermosa Palma.
Pues bien, a la temporada siguiente, Cataluña y Baleares obtuvieron el mejor récord turístico de toda la historia. Y este año será mayor.

sábado, abril 08, 2017

El Pacto quiso regenerarnos

Toallas de playa en balcones en la isla de Ibiza. SERGIO G. CAÑIZARES
(El Mundo)
Los podemitas y el Pacto en general son deliciosos. Pretenden emerger desde un trampolín de nitidez y transparencia para generar una nueva política renacida en términos de virtud. Vienen a regenerarnos, porque estamos todos podridos ya, forrados hasta el punto de que es un asco. Y han llegado, después de un silvestre proceso bélico entre ellos, tras un poco ejemplar y delirante estado de guerra civil permanente. Tras sobrepasar toda suerte de mordiscos y putadas innombrables.

Una vez aquí, pronto han olvidado la irrenunciable carta cientifista que presenta -oh ilusos- el socialismo histórico. Ellos se consideran científicos del pensamiento, avanzados adalides rigurosos, donde manda el empirismo. Ya se encargó Karl Popper de ridiculizar estas vanas pretensiones de Marx: el socialismo no es científico. Desde la alta teoría, si descendemos al terreno de Baleares nos encontraremos con la misma política espesa y corrupta de siempre. O peor.

Basta ver los métodos extractivos de Jarabo y su empresa dedicada a la imagen, en connivencia con IB3 para ordeñar cifras mareantes de euros, aunque -como hace el PP o el PSOE o los subnormalizadores nacionalistas- bien se cuidó de poner la compañía a nombre de un tercero. O lo que hacen los separatistas de Més para cobrar sabrosos contratos, vía empresa de Garau, exprimiendo instituciones locales gobernadas por las izquierdas y fraccionando los cobros (como hacían los podridos sin regenerar). Incluso Formentera.
Ahora Pepa, la inamovible inmovilista consejera de movilidad nos anima con unas cuantas barbaridades. Y la podemita Viviana Sans ya no trabaja de bombera, pero guarda en la cabeza su metodología científica: por el humo se sabe del fuego y por las toallas en el balcón donde están los malditos alquilapisos. ¿Y nos querían regenerar?


Periódico de Ibiza
@MarianoPlanells

miércoles, febrero 22, 2017

Un festival de insultantes derroches

Lamento insistir, pero no puedes abrir un periódico balear donde no te topes con una desesperante lista de proyectos disparatados, de altísimo coste y nula rentabilidad social. O sea, chorradas que nos siguen hundiendo en la miseria, porque hay que recordarlo una vez más: estamos quebrados, debemos muchísimo más de lo que producimos y de no ser por la avalancha salvadora del turismo, ya haría años que las Baleares y España entera estarían intervenidos y en las garras de los cuervos del FMI.
¿Qué gana la sociedad con el cambio de nombre de un paseo? Pudiera darse un caso perentorio o de imprevisible alcance, pero no se me ocurre ninguno. La sociedad no votó mayoritariamente al Pacto, sino al PP, pero los partidos perdedores pactaron entre sí, encantados de haberse conocido, por mucho que se lanzaran las paelleras a la cabeza desde el minuto uno. De modo que nos preside una señora que apenas sacó un 19% de los votos. Y así nos va a todas las Baleares. En Ibiza parecen menos agresivos, sin olvidar sus numerosas meteduras de pata que nos han costado mucho dinero tirado a la papelera. No vamos a olvidarlas, porque al menos han puesto en evidencia delante de todo el mundo el alcance cósmico de su ineptitud. Bien pudieron haber hecho sus experimentos asamblearios pueriles con su propio dinero, pero mira, es lo que hay. Incluso ellos mismos se han asustado de sus propias iniciativas y Vicent Torres ha renunciado al tranvía del puerto al aeropuerto.
Pero en Mallorca lo viven peor. No solo es su estrambótica política de rendición ante Cataluña (su referente) y ante el catalanismo y la ingeniería social. También se las dan de ocurrentes. Y así el Consell de Mallorca, que por cierto no sirve para nada y debiera de suprimirse, propone cambiar de nombre al aeropuerto de Son San Juan o aeropuerto de Palma de Mallorca por el de Ramon Llull, que como sabemos era un pensador medieval que iba mucho en avión o al menos volaba alto.
Muy bien, solo que los especialistas han hecho los primeros números y la broma saldría por medio millón de euros. Mientras se van aplazando obras de imprescindible y alarmante urgencia estos políticos enloquecidos quieren desparramar 500.000 euros en un superficial capricho, además poco afortunado.
Por supuesto saldría muy caro a agencias, aviones, compañías y particulares que tienen su marketing, sus rótulos, impresos y material de oficina o de ventas ya a mano. Un gasto muy superior que debería sumarse al medio millón. En fin, otro ejemplo de como esta ristra de políticos impresentables no sabe solucionar los problemas reales y para ello necesita inventarse paridas para salir en la prensa, perder el tiempo y hacerlo perder a los demás.

sábado, enero 21, 2017

Alquileres marginales


De un laberinto se sale por arriba, pensaba el fenicio cuando iba leyendo las distintas visiones sobre el problema de los alquileres turísticos, por lo que sigo pensando que un altísimo porcentaje de apartamentos se seguirán rigiendo por la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) y aún más, muchísimos dejarán pasar la oportunidad de legalizarse en el registro de la conselleria. Ni más ni menos.
No hay suficientes inspectores ni los habrá, por mucho que emprendan campañas de choque y con inspecciones intensivas aleatorias. Los inmuebles no se anunciarán en los portales profesionales ni en los circuitos accesibles desde España. En los países de origen se organizarán auténticas empresas submarinas –como por otra parte ya ocurre desde hace años– que facilitarán la llave incluso en su propio país. En esto son maestros los italianos y los británicos.
Serán los nuevos marginados, voluntariamente marginales, algunos de los cuales escaparán hasta del mismísimo radar de Hacienda, la local o la estatal, como supongo que ocurre con muchos vehículos de alquiler, taxistas pirata, servicios de prostitución masculina y femenina, alquileres de lanchas y limusinas, caterings adlib, fabricantes de ropa de moda, etc. De modo que si de verdad se quiere recaudar serán imprescindibles al menos dos cosas: unas leyes sencillas, claras y que sean fáciles de cumplir y dos, una nueva filosofía inspectora, con especialistas en Internet y que hablen al menos tres idiomas con fluidez.

El resto quedará para el escaparate, donde se pelearán el Partido Popular y el Pacto (tampoco mucho, un poquito y solo antes de las elecciones) y entre el propio Pacto se coserán a puñaladas traperas, por catar las mejores tajadas.
Por supuesto, aquellos apartamentos regularizados desde 2012 o los que se den de alta ahora, y todos los hoteleros se harán cargo de la gestión de la ecotasa, para que este Pacto de Perdedores se dedique a financiar las neuras catalanistas y proyectos que nadie ha solicitado y que no hacen la menor falta, cual la nueva facultad de Medicina y otras muchas que irán saliendo.
Por el camino quedarán muchas ilusiones y se cometerán muchas aberraciones, que pagará el desgraciado desavisado que pillen sin hacer los deberes. La perdiz no está del todo mareada, pero pongan atención al nuevo mantra: techo, aforo máximo de plazas. Así, hasta que en el mes de mayo presenten el bodrio o simplemente lo retrasen hasta el año 2018.

sábado, enero 07, 2017

Decrecimiento acabará siendo empobrecimiento

Las Pitiusas podrían recuperar la soledad, pero no la virginidad
Ahora les ha entrado la premura y quieren limitarlo todo, de tal manera que lo que se llama decrecimiento acabará siendo una recesión, es decir, un empobrecimiento.
Pero como todo esto ya lo dije en los años ochenta, es obvio que les entiendo. En Ibiza viene demasiada gente en demasiado poco tiempo. Esto es un hecho incontrovertible y por mucho que nos hayamos acostumbrado a la fuerza a una presión brutal, no deja de ser una situación anómala.
Incluso recuerdo haber dado la cifra: los veranos ibicencos no pueden recibir una carga superior al millón y medio de turistas, o alrededor de esto. Ahora pasamos de los tres millones. Y aumentando.
Podemos ha hecho bandera de este tema. Jarabo empezó la legislatura lanzando coces a los hoteleros, al tiempo que se procuraba por vía interpuesta, unas excelentes subvenciones para su empresa relacionada con IB3 (¿de verdad esto no va a investigarse?). Me refiero a Jarabo, el artista que ya ha expulsado a dos significadas diputadas regionales acusadas de corrupción (caso Bachiller). Como dice el columnista Perpinyà, esto supone el 20% de Podemos y es cierto si de diez diputados echas a dos.
Pues bien, en manos de estos estamos, al lado de Mes, catalanistas radicales sin una mala palabra ni una buena acción. Nuestro vicepresidente Barceló es independentista y entre sus muchas gestas consta su presencia estelar en la manifestación ´De la autonomía a la sobirania´, en la de 2015 se quemaron varias banderas españolas y me temo que en 2016 lo han vuelto a hacer, aunque no afirmo que fuera él directamente el incendiario. De Cataluña copian lo malo y lo peor. Ignoro hasta qué punto sienten el mismo odio hacia el turismo de masas, pero no es muy tranquilizadora la idea de dejar en sus manos estas tareas tan delicadas.
Y miren que yo mismo hace mucho tiempo hablé de aplicar numerus clausus, pero era más un deseo por un sentimiento de agobio que una petición formal de que se aplicaran, lo cual, además es imposible.
¿Vamos a instalar estos artefactos de control de aforo en el aeropuerto y en el puerto para ir contando los turistas europeos? ¿Cómo descontamos a los nativos? ¿Contabilizarían los miles de moros y musulmanes en general, así como los subsaharianos? Y de hacerse ¿en base a qué ley vigente?
Lo único que se puede controlar y hace décadas que tendría que haberse hecho, es el urbanismo de Ibiza y de Formentera. 
La palabra la tienen Putin, Assad, Trump y Erdogan.

miércoles, diciembre 28, 2016

Cuanto más arreglan, más lo estropean

Hace ya unos años que en Ibiza hay carencia de vivienda de alquiler para los trabajadores y residentes. No es un fenómeno que nos haya pillado desprevenidos. La situación ha creado un descontento social de base que han pretendido instrumentalizar los políticos, sobre todo Podemos. Pero instrumentalizar no es solucionar, y de hecho han conseguido todo lo contrario: empeorarlo. Podemos, PSOE, Mes y otros no van a solucionar nada, más bien lo contrario.
En realidad, tras seis meses de cuitas, diatribas, mesas redondas, referéndums domésticos y otras maniobras de distracción ¡los precios de los pisos han subido un 16%! Coño, para esto hubiera valido más que no movieran ni un dedo. Lo mismo ha ocurrido con los desahucios: Podemos no los ha parado, ni sus socios de desgobierno tampoco.
Pero aún será mucho peor. Ahora los pitiusos tenemos problemas (desahucios y alquileres exorbitantes) que no nos soluciona nadie. Lo que viene a continuación es una ley de alquiler turístico demencial que solo conseguirá frustrar aún más al personal. El paso siguiente será demonizar directamente el turismo. Ya estamos en ello. El razonamiento es simple pero diabólico: dado que los turistas ocupan las plazas de alquiler que podríamos ocupar nosotros, vamos contra los turistas.
El Pacto de Progreso no dejará de cometer ninguno de los errores de manual ni aquellos a los que ya nos tiene acostumbrados: su pretensión es lograr facturaciones fabulosas mediante la ecotasa y para ello ha de ofrecer manga ancha a todos aquellos propietarios que quieran legalizar su actividad. Es una especie de amnistía urbanística comercial, pero como todos los matices de este asunto, puede alcanzar cotas de absurdo considerables. Por ejemplo, que los empresarios cansados de la voracidad e ineptitud del Govern Balear pasen soberanamente de someterse a las torturas administrativas de un gobierno balear que cada par de años vuelve locos a los contribuyentes, al tiempo que les va expoliando.
No me extrañaría que muchos propietarios se limitaran a alquilar sus apartamentos acogiéndose a la ley general de España, la de Arrendamientos Urbanos, tanto si lo arriendan por un año, como por un mes. Al hacer el resumen fiscal, se declaran los beneficios a Hacienda y a quien Dios se la dé, san Pedro se la bendiga. Veremos cosas extraordinarias antes de junio.

sábado, diciembre 10, 2016

Hurgando en nuestro bolsillo


Siempre habíamos conocido a los políticos locales que se ajustaban al presupuesto disponible, se adecuaban, se ceñían a las pesetas de la caja y solo en casos muy extremos se solicitaba un crédito muy tímido. Hoy en día no. Tiran de presupuestos hacia arriba, contabilizando unos ingresos irreales por inexistentes. Y va creciendo la deuda hasta el extremo que de la renta disponible casi la mitad se va en amortizar los créditos.
En honor a la verdad, el Partido Popular se ha mostrado mucho más sensato, mejor administrador. El equilibrio que iba alcanzando el equipo de Vicente Serra se ha ido al garete con solo entrar el nuevo Pacto. Y si es Baleares, creo recordar que en dos años han aumentado el presupuesto en un 15% (un 5 y un 10%). Y tan tranquilos, como si administraran la ciudad de Nueva York o el Estado de Florida.
Han vivido la época del boom inmobiliario y pretenden continuar con la orgía de derroche. Como si nada hubiera ocurrido. Es más, si alguien tratara de congelar la actual línea de despilfarro se le echarían encima los catalanistas, podemitas y los socialistas talayóticos, clamando al cielo ante los recortes, el ´austericidio´ y la madre que nos parió.
Estos del Pacto creen que el dinero es un maná abundante que cae del cielo y por cada día que pasa se multiplica en proporción geométrica. Con razón cuando ellos administran una empresa, la suelen arruinar en pocos años, a excepción de aquellos que reciben el suministro directo de la teta del Estado o del Govern, como este Jarabo (Podemos), que al parecer tiene mano de santo para su productora de imagen. Un auténtico lince de las subvenciones, aunque cierto es que ahora esa empresa no figura a su nombre sino al de su ex.
No es de extrañar que el Govern balear apriete con otra vuelta de tuerca a la hostelería en la nueva fórmula de ordeñe de los hoteleros (y de las hoteleras). La ecotasa es un impuesto insensato, errático y técnicamente una chapuza, pero les da lo mismo: les pone encima de la mesa una pila de millones de euros que no saben dónde ni cómo invertir. Y como no se ha hundido el mundo, en 2017 van a exigir más.
Es de justicia anotar que a todos nos van a exigir más. Incluso el IBI en numerosos ayuntamientos baleares sufrirá una subida. De modo que se pasan la vida hurgando en nuestro bolsillo, mientras los servicios se deterioran a velocidad de vértigo.

miércoles, noviembre 30, 2016

Los apaños y los dislates del pacto

Si el Pacto quiere demostrar y mostrar predisposición a la transparencia, tendrá que pensar en hacer algo más serio que un corro en la plaza, donde la mayoría eran familiares, cargos, enchufados, novios y amigos.
No es que los novios no tengan derecho a preguntar. Lo tienen, siempre que no sean insistentes porque podrían ser acusados de acoso y malos tratos, pero uno pensaría que estos actos están destinados a la mayoría del pueblo, el cual ávido de curiosidad y sentido cívico se arremolinaría en torno a sus representantes. No hubo tal. La gente, el pueblo, el populacho, no quiere verles ni de cerca ni de lejos; no confían en sus respuestas ni en su sinceridad; no tienen el menor interés en participar en una charlotada en plena calle. Encima que la pagamos, no tenemos por qué soportarla.
Tomar la calle es un estigma o síndrome podemita y los contribuyentes lo saben. Por esto no fueron. Las calles de Ibiza se toman en el Black Friday, o en tiempos de elecciones pero con una buñolada y unas cuantas bandejas de oreietes. O con una ballada payesa. O en las noches de todo el verano.
¿Entonces qué pasó? Pasó que este Pacto de perdedores es una cadena de necedades, compromisos, apaños y dislates que nos está saliendo carísima. El PSOE no es nadie si no puede derrochar y por eso nos clavó con la ecotasa y ahora la subirá. Necesitan liquidez. No me explico por qué no se inventan una lotería púnica, unos cupones del Pacto de sorteo diario. Más liquidez imposible y de paso justificarían la consejería de Gloria Santiago, un florero político que nos está costando demasiado, un improvisado invento para cubrir los cupos de cargos y cargas de este Pacto que es una especie de ensaladilla rusa pero pasada de fecha.
Que nadie piense que solo nos cuesta los 45.000 euros anuales aproximadamente de la novata política. A ello hay que sumarle personal, asesores y por supuesto, una dotación presupuestaria que ignoro a cuanto asciende. Muchos miles de euros. Solo la yincana en la plaza llega a los 10.000 euros, quizás más. Y como en los terremotos, que tanto daño hacen, el Pacto promete unas réplicas del show en San Antonio y Santa Eulalia.
Uno casi preferiría que cobraran su sueldo, pero que no hicieran nada. No toquen nada. No inventen. No se esfuercen. Queden tranquilos en sus despachos. Por lo demás, si quieres hacer preguntas, puedes asistir gratis a los plenos del Consell. Hasta tienen calefacción.

miércoles, octubre 12, 2016

Lluvias, impuestos y mosquitos



Llegó la primera embestida fuerte de lluvias, aunque días antes ya había soltado un manguerazo en San Antonio. No parece que haya causado muchos daños y más sabiendo que las infraestructuras estaban muy resentidas de un verano donde han sido forzadas a tope. Por supuesto, con las preceptivas inundaciones de rigor, que están incluidas en el programa y forman parte de nuestro patrimonio cultural reciente. Seguirán más lluvias, ahora ya más remansadas. Las Pitiusas tienen sed. La primera acometida suele venir decorada con efectos teatrales de rayos, truenos, y otros fenómenos marítimos inabordables. Que caigan ahora las aguas bonitas y alimenten la tierra reseca de esta isla violentada en todos los sentidos, aunque por desgracia las previsiones que he consultado nos auguran un otoño muy seco. Puede.
Como ya dije, el Pacto está cavilando subir la ecotasa e implantar impuestos nuevos. Sobre todo, capitaneados por exigencia de los catalanistas de Més y por Podemos, este engendro que venía a regenerar a la casta. En su mayoría son comunistas: quieren el dinero de la gente para colocar a más de los suyos. Y que todo el derroche actual se vea multiplicado, pero siempre en manos del Estado. Es justo lo contrario de lo que debemos hacer. Echar a politicastros, cargos políticos, empleados públicos y enchufados. Erradicar contundentemente el gasto político improductivo, tanto si va a embajadas, monsergas identitarias, como a observatorios y plataformas y bajar impuestos. Menos mal que Bruselas (vía Montoro) sujeta un poco el trecho y el techo de gasto (léase despilfarro).
La consejería de Medio Ambiente del Consell de Ibiza se rinde: no hay manera de erradicar la proliferación del enojoso mosquito tigre, como de las culebras. Han venido para quedarse y exigen papeles. En Ibiza no medran los animales ponzoñosos, nos dijeron, ja. Nos podemos consolar sabiendo que este molesto visitante ya está instalado en todas las provincias españolas mediterráneas y en Baleares. Parece que le gusta estar cerca del mar, o puede que sea que por mar llegó. Que se vaya expandiendo por el resto de España y Portugal solo es cuestión de tiempo, poco tiempo.
Fue detectado por primera vez en 2004, en Cataluña. En doce años ha tomado posesión de plaza en la España más rica y turística. ¿De qué nos serviría destruirlo en Ibiza si al cabo de unos pocos meses volvería a entrar en algún contenedor de carga o simplemente en el interior de un vehículo? Mejor es aprender a tomar medidas higiénicas para no facilitarle la reproducción.

sábado, octubre 08, 2016

Cavilan imponer más impuestos en Baleares


Caiga la lluvia o abrase el sol otoñal podemos sentirnos felices de seguir vivos. Arriba estos ánimos. La estación más hermosa del año, con sus frutos dorados y sus hojas encendidas nos auguran un invierno recogido y satisfactorio. Creo que los políticos espesos y municipales se han dado cuenta de nuestros múltiples desfases en infraestructuras y servicios; otra cosa es que sigan siempre hurgando en los mismos sitios, en vez de arreglar, parchear o mejorar zonas urbanas menos céntricas. O que gasten como condenados. Obsesos del derroche. 
Por ello no me ha extrañado que en Mallorca -donde habita el Govern contra las Pitiüses, al menos en estos últimos tiempos- ya están cavilando un nuevo atraco en forma de dos subidas de impuestos ecológicos. Bajo la coartada de la ecología se están perpetrando leyes casi requisitorias, la peor de todas la ecotasa, que pagamos todos, turistas o no, cuando contratamos una habitación en un establecimiento hotelero. Al parecer no les basta y pretenden aprobar -están en fase de estudio, o sea, estudian las reacciones de la ciudadanía- dos nuevas estocadas: una para gravar los gases contaminantes. 
Supongo que no se refiere a los pedos de vaca, sino a los gases emitidos por vehículos de tracción mecánica, o sea, todos, porque lo admitamos o no, todos los gases contaminan. El segundo es a la instalación de tendidos eléctricos. Los tres impuestos repercuten al consumidor final, a los ya empobrecidos contribuyentes baleáricos. No les alcanza el dinero con el actual derroche, necesitan más dinero y lo buscan como locos en los bolsillos de los isleños y de los turistas. Al parecer, el Govern se ve obligado a aceptar las presiones de Més (el antiguo PSM, pero les daba vergüenza usar el nombre de siempre. Y además otros catalanistas radicales). Por supuesto, Podemos se ha sumado a la orgía del expolio. No se pierden una. Hay quien plantea otra opción: subir la ecotasa. Al final ¿harán las dos cosas? No me extrañaría.
Se dirá usted ¿y ellos pueden gastarse todo cuánto quieran a pesar de las directrices de Montoro? Por supuesto que no, todos tienen unos límites precisos de endeudamiento. Pero Francina Armengol, que va de fracaso en fracaso, tiene que sufrir las exigencias de este pacto nefasto y no tiene muy claro el futuro inmediato. Aparte de que a ella le va la marcha, como a todo socialista, siguiendo la norma suprema del clásico: el socialismo dura lo que dura el dinero... de los demás. Margaret Thatcher lo expresó con claridad: «el socialismo dura hasta que el dinero de los demás se acaba». Por ello proyectan subir el techo de gasto del Govern un 10% más, hasta los 3.800 millones, unos 320 más que hogaño. En 2015 Montoro cedió un margen de 112 millones. Pero esto les parece poco. Pero tenemos suerte, sus amigos catalanes de la CUP pretenden poner una tasa a quien haga cola en alguna calle o acera de Barcelona. Como lo oyen. Feliz otoño.

sábado, agosto 20, 2016

Pacte: tres veces con la misma piedra


El problema de la vivienda no se solucionará nunca, a la vista de lo ocurrido este verano: los pisos urbanos se siguen alquilando a los turistas, excluyendo del banquete a los trabajadores más necesitados. Parece que incluso se niegan a pagar la ecotasa, que castiga a hostales, pensiones, apartamentos y hoteles.
Estos propietarios de pisos urbanos en fincas plurifamiliares han decidido prescindir del lío legal y han salido por la tangente, al acogerse a un ley de rango nacional, la de Arrendamientos Urbanos (LAU). El único requisito es que no se comercialicen por canales ni con servicios turísticos. Siempre que en la próxima declaración de renta declaren estos ingresos, están dentro de la legalidad que ofrece el artículo 3 de la LAU.
Los propietarios de pisos, mediante este mecanismo, prescinden del pago de la ecotasa y se sienten a salvo de las inspecciones del Govern Balear, el cual con 15 inspectores para todas las Baleares no puede ni siquiera intentar un control racional. Biel Barceló, el vicepresidente y consejero de Turismo del Govern, insiste en la necesidad de regular los alquileres turísticos y tiene razón, por lo menos por lo que tiene de injusta y discriminatoria la actual situación. Es comprensible que los inspectores solo puedan atender una mínima parte de las denuncias.
Se entiende mejor el alcance del problema si recordamos que en las Pitiusas hay algo más de 80.000 plazas legalizadas por otras tantas que trabajan al margen, cuanto menos en un difuso campo de alegalidad administrativa. Las plazas de Mallorca rozan las 400.000, sin contar las de Menorca. Ante estas magnitudes, un miserable pelotón de 15 inspectores no puede hacer nada.

Esta situación deja en otro espantoso ridículo a un Govern que ha decidido centrarse en los gastos y los gestos identitarios de cara a su galería de forofos, en vez de enfrentarse con gestión y trabajo a los problemas reales inaplazables: contra la escuela concertada, los toros, el español, la interrelación con la Cataluña golpista en plena rebelión, la promoción de unos inexistentes países catalanes, etc. Ya llevan tres Pactos de Progreso y siempre tropiezan con la misma piedra. Tres.

sábado, marzo 26, 2016

Todo por la recaudación

Escultura de Isaac Cordal: los políticos con el agua al cuello


Van a lo fácil: van a clavarnos o al menos al que puedan pillar, pero rehuyen el trabajo dificultoso de articular un tipo de control que sea legal y manejable sobre las miles de casas y de apartamentos ilegales que pululan en Mallorca y en Ibiza. Supongo que también en Menorca y en Formentera.
Y lo imponen dictatorialmente sobre los desgraciados que tienen un establecimiento legal abierto al hospedaje público. Estos no pueden escabullirse, venga pues, a por ellos. Y a por ellos van.
¿Y los demás piratas ilegales que se forran en las islas? No, este tema hay que analizarlo, que estudiarlo a fondo para hacerlo bien y conseguir grandes resultados. O sea, nunca lo harán, al menos con justicia y eficacia.
Lo saben todos los traficantes de mujeres, de drogas, pistoleros a sueldo y matones de seguridad camuflados en varios oficios: delinquir en Baleares es extremadamente fácil y en caso de que te pillen las penas tampoco serán tan graves como para no intentarlo. O esto creen los piratas.
El caso es que el Govern Balear apenas ha comenzado a mover el Boletín Oficial y ya ha armado varios líos de consecuencias imprevisibles a medio y a largo plazo. La ecotasa será otro, pero no pueden prescindir de los más de 50 millones de recaudación.
Pretenden implantarla cuanto antes para tener unos años donde se consolide. ¿No piensan que si gana la oposición hará con ellos lo mismo que ellos hacen con el partido más votado, el PP, esto es, desmantelar todas las leyes que impiden la construcción nacional y el entreguismo ciego a Cataluña?
Pues es lo que ocurrirá y así llevamos más de viente años. Perdiendo energía, tiempo y muchos recursos.
Ya tienen la ecotasa aprobada, un impuesto caprichoso, demencial e injusto que pagaremos todos, turistas y residentes, desde el 1 de julio. No es una tasa, es un impuesto cuyo destino final es una auténtica lotería que ni ellos mismos saben donde caerá (o quizás sí, pero no lo explicarán) y que puede invertirse exactamente donde les dé la real gana, en proyectos que a buen seguro quedarán en Mallorca. Como no, para variar.
Sumando todas las fuerzas políticas de los perdedores han generado un conglomerado perverso donde los perdedores vamos a ser todos, como siempre que ha gobernado el Pacto. Y eso se verá muy pronto.

sábado, febrero 27, 2016

Lo que ellos llaman normalidad



Viven de esto, la revuelta permanente, arañar espacios para el catalanismo y perseguir ahora ya de forma abierta todo lo que huela a España, como si ellos fueran paquistaníes (y algunos lo son). Bauzá intentó reconducir la dinámica hacia una normalidad colaborativa, o sea, construir un espacio social donde cupieran todos y todo: el español y el catalán, lo cual enfureció a los vividores del proceso. Vividores porque viven de esto: no suelen ser doctores en física cuántica, no diseñan barcos ni utensilios, no arriesgan su dinero en un comercio que dé empleo a centenares de baleáricos. Parasitan el sistema para revolucionarlo y reconducirlo a lo que ellos llaman la normalidad. Su normalidad es perseguir el español, proscribirlo en las aulas y mantener una legislación que favorece la consanguinidad laboral.
Solo quien domine el barcelonés podrá ejercer de médico, maestro o funcionario en general en Baleares. Ocurra lo que ocurra ya les va bien porque hay menos comunidad y cohesión española, hay menos España, lo cual les beneficia a corto plazo al desmotivar o impedir la entrada de profesionales de otras partes del Estado y a largo plazo, al debilitar al país, se puede llegar incluso a exigir la independencia. Han penetrado en las instituciones de forma paulatina pero segura: colegios, universidad balear, juzgados, medios de comunicación. Ahora ya incluso dentro del gobierno del Pacte. Francina Armengol perteneció a un sindicato de estudiantes separatista, Barceló se ha lucido en manifestaciones en las que se pedía la independencia, el socialista Antich dio su escaño a ERC para formar grupo en el Senado y hay otros muchos que pululan por la administración del Govern balear sin otra credencial que la pertenencia a esta marea.
Dudo que consigan jamás la independencia, pero no se trata de esto, ellos lo saben: se trata de vivir en un coto endogámico donde ningún vasco, gallego o extremeño pueda arrebatarles su área de poder o su sueldazo. Da lo mismo que sea Més, socialistas, enteses o iniciativas: son todo básicamente lo mismo: un Mester de Progresía que se nutre de la savia del sistema y que dedica las horas o gran parte del día a la ingeniería social para replicar el pesebre y multiplicar sus votantes. Ahora con el nuevo Pacto de Perdedores (PP) se encuentran como en el paraíso: nueva ley de funcionarios con exigencia del catalán. Saben que un buen médico español aprenderá antes inglés o alemán y se irá a trabajar a Estados Unidos, Londres o Alemania, en vez que perder el tiempo estudiando el vasco, gallego, barcelonés, castúo, panocho o ibicenco. Lo saben y abusan de su situación de fuerza.

El PP, con su entreguismo y su tibieza, labró su desgracia y nuestra derrota como sociedad adulta y avanzada. Porque en el trasfondo de todo existe una sociedad civil pasmada o narcotizada que no lo pasa muy bien. Mal con el PP y mucho peor con el Pacto. Muchísimo peor. Por mucho que ellos hayan recuperado la normalidad, me temo que solo acabamos de empezar. Y lo que viene no gustará a los baleáricos. Otra gran oportunidad perdida.