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sábado, noviembre 20, 2010

Sorprendentes sin cesar

Al fenicio le parece excelente que en los trabajos de rehabilitación del Pereyra se respeten los espacios interiores, la columnata y por supuesto la fachada, que en su simpleza es serenamente hermosa.
Veo que el Diario abre la duda sobre la grafía correcta de este ilustre apellido. ¿Se escribe Pereira o Pereyra? Antes de consultarlo yo hubiera dicho que con la y griega, recordando además el Pereyre, apellido de un gran banquero portugués. Después de consultarlo, Pereira resulta ser procedente de Galicia y puede escribirse con la i latina. Es decir, puede escribirse de las dos maneras, aunque a mí me gusta más Pereyra.
Han explicado que se respetarán las actuales columnas y la distribución, o sea que el interior no cambiará sustancialmente. Pero nunca te fíes en Ibiza de ningún restaurador, aunque jure en arameo que respetará escrupulosamente el original. Basta ver el Castillo y otras genialidades perpetradas bajo la égida de Lurdes Costa.
Normalmente los veranos y el otoño suelen dejar algunas noticias divertidas. Me gusta la gente –sin hacer daño al prójimo, esto es sagrado– con un punto de locura genial, creativa. Ibiza siempre ha sido un buen sitio para las excentricidades y los acontecimientos sorprendentes.
Nunca se me olvidará el proyecto agrario de aquel buen ciudadano que decidió aprovechar los calveros de los jardines en el Parque de la Paz para sembrar melones. Eso es tener arte.
Si no tuviera un punto de morboso proceder, ilegalidades administrativas aparte, para este verano yo escogería el episodio entresacado de una novela de Mario Vargas Llosa, es decir, este burdel ecologista que instaló varias carpas o tiendas de campaña (jaimas las llamábamos en El Aaiún) para ejercer la coyunda. En 'Pantaleón y las visitadoras' se narran divertidas escenas de aquellas prostitutas peripatéticas que seguían al ejército en plena selva. La prostitución verde, nunca mejor dicho.
Como Ibiza tiene mucho de selva en verano, no me parece mala idea ir acondicionando estas carpas móviles en distintas partes de la isla, según lo vayan requiriendo las necesidades y las urgencias del momento.
Otras hechos curiosos ya no sorprenden a nadie porque van con la monótona canturía de la Ibiza mística: ovnis, espíritus turbulentos, güijas, ángeles, conjuros, masajes. ¿Qué es lo sorprendente? Que no se agota este universo mendaz y evanescente. ¿Qué es lo que no se agota? La credulidad, la ingenuidad, el papanatismo.
Me gusta que una moderna vikinga quiera buscar el tesoro de Sigurd (si pide los pertinentes permisos de exploración, supongo).
Me gusta que una rubia alemana atractiva nos notifique secretillos de la vida de los ángeles y de los arcángeles. Incluso puede aportar un toque feminista que no se le hubiera ocurrido ni a Bibiana Aído: «El arcángel Gabriel es mujer».
Otros, más modestos, simplemente te venden la película de los colores del aura. En fin, esto es la Ibiza tradicional ya desde los años 60. En muchas cosas, somos únicos.

martes, octubre 12, 2010

Contra el 'balconing'

Muchas veces no entiendo alguna noticia, pero mucho más a menudo no consigo entender a aquellos que la difunden o que la generan, y en un caso muy concreto a lo que se denomina pomposamente ´la patronal´.
Ya les vale que pidan más mano abierta, más manga ancha en el Plan Territorial para poder seguir lo que ellos piensan que es un arma para el progreso: más obras, más licencias, más carreteras, campos de golf y muchos puertos.
Basta leer los resúmenes de prensa que dan los distintos centros de estudios y que publica Diario de Ibiza de forma muy esquemática.
Estamos en las mismas de siempre: cuando hacían las carreteras decían que eso daría trabajo a la isla. Las carreteras están casi hechas (a ver si pasará como con las murallas, que no se han terminado nunca y así llevan casi 500 años) pero el trabajo... ¿dónde está el trabajo?
Los gasolineros quieren más obras públicas para animar la venta de gasolina, pero no reparan –todos ellos– en que en los últimos diez años hemos más que duplicado el gasto de energía, la venta de carburantes, las licencias de obras, las matriculaciones de vehículos.... bueno, hemos doblado casi todo ¿y dónde está el trabajo?
No lo hay ni se le espera, porque se usan argumentos torticeros. Este no es el sistema de equilibrar una sociedad que vive del turismo, de la venta de su belleza, no de la construcción. Los ibicencos no vivimos de las grandes obras que tanto gustan a los especuladores (que desde luego, salvo excepción, no son ni ibicencos; o sea estamos en un desastroso circuito de especulación).
Los ibicencos vivimos del turismo, no de las discotecas. No de la construcción y menos en un territorio limitado y con los recursos exhaustos. Ni siquiera vivimos de todo tipo de turismo: hay una peste de turismo que sólo viene a vandalizar Ibiza, a drogarse y a romperse y a lanzarse por el balcón, por decirlo gráficamente. Esto es un turismo de capa caída, como es obvio. Es un turismo en caída libre, dicho sea con crudeza.
Bien, salen los hoteleros muy contentos porque han encontrado una solución para contener el lanzamiento del inglés por el balcón; van y lo explican a la prensa: pedir que los políticos hagan un vídeo explicando que lanzarse desde un tercer piso daña seriamente la salud.
Esto es genial: en vez de hacer estas autovías cargadas de zanjas y túneles ¿por qué no hicieron un vídeo explicando que conducir drogado y borracho puede ocasionar graves pérdidas en la salud?
Los políticos están encantados. Siempre que puedan derrochar dinero del contribuyente, encargar folletos, mover el presupuesto (y ya sabemos ahora casi todos por qué es así, lo sabemos o lo imaginamos)... corren como locos a imprimir material prescindible.
El vídeo será la confirmación de que Ibiza es un sitio perfecto para hacer balconing (cuando en realidad parece que en Ibiza no hay tantos estrellados contra el suelo) con un atractivo efecto de llamada. Es decir, el vídeo conseguirá el efecto contrario al perseguido.