Mostrando entradas con la etiqueta secretos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta secretos. Mostrar todas las entradas

sábado, octubre 01, 2016

El artista Rogers y su regalo a Ibiza



Ya digo, llevados por el fragor de la batalla, los conversos neófitos al ecologismo, se muestran dispuestos a derribarlo todo, incluso lo que no deben. Hay cientos de mazacotes, quizás miles, a los que nadie echaría en falta. Pero estos días, unos pocos internautas que se deben aburrir mucho, están recogiendo firmas en la plataforma Change.org para derribar una valiosa instalación de land-art, obra del afamado artista Andrew Rogers, financiada presumiblemente por el empresario Guy Laliberté, fundador del Cirque du Soleil y accionista de Heart, este invento con sello de Adrià y otros osados pioneros.
El artista es reconocido en todo el planeta y solo instala una monumental creación donde su instinto le va marcando. Por mucho dinero que se le ofrezca no puede gozar de una instalación cualquiera que la pague. Rogers es quien elige y tengo la impresión de que es muy listo, una astuta combinación de poeta, artista plástico y empresario. Antes que en Ibiza, ya ha plantado sus cicatrices de piedra en Capadocia (Turquía). Él dice que se ven desde el espacio, pero no lo creo.
Tiempo y Espacio, les suele llamar, poniendo por delante su intención poética y mitológica: puertas, muros formando figuras arcaicas, anfiteatros, arcos... todas su obras es puro land-art a megaescala (ver vídeos de Rogers en mi blog ´Notas de un fenicio).
En China empleó soldados del ejército rojo. Siempre emplea mano de obra local, de modo que la generación de la obra nace de una operatividad colectiva, bajo la mirada pícara de Rogers, que es menos ingenuo de lo que parece. En Eslovaquia, Estados Unidos, Kenia, Islandia, Nepal, Bolivia, Israel, Chile, India, Antártida, Australia, Sri Lanka, Namibia (con las hermosas mujeres himba de color marrón y hermosos senos) y por fin, España... bueno, exactamente en Ibiza. Al menos 15 países, donde ha superado las pruebas más complicadas, por la escala monumental de sus columnas, algunas de 20 metros. Ha superado todas las pruebas.
¿Habrá recorrido Andrew Rogers los 15 puntos más áridos y difíciles del planeta, superando la prueba, para venir a encontrarse con problemas en Ibiza? Espero que no. En realidad, esta puerta del cielo (stargate), reloj solar o faro para ovnis (permítanme a mi bromear un poco, como hice en 1982 con mi 'Diccionario de Secretos de ibiza' cuando hablé de es Vedrà) está en terrenos propiedad de Guy Laliberté, pero en zona pública. Es fácil de combinar si se usa el cerebro y no las vísceras: en terreno privado pero de uso o de paso público. Cualquier caminante puede ir a visitar esta valiosa obra de arte de un artista de fama universal.
Ignoro las puñetas de los permisos, ni siquiera si se necesitan (de hecho no es una edificación), pero haría bien Gustinet en agradecer el regalo y la atención de Rogers y Laliberté con alguna mención honorífica. Ambos lo merecen.

***

Andrew Rogers: Time and Space, Turkey

 

***

Los ritmos de la vida en 15 países



***

La página web de Andrew Rogers




miércoles, diciembre 10, 2014

Cómo cazar serpientes


Quizás porque ya he escrito numerosos artículos sobre las serpientes en Ibiza (culebras y víboras) no pocos me han hecho llegar la pregunta crucial: «Bien, pero ¿cómo se cazan?». Si seguimos inmersos en esa crisis interminable la próxima pregunta será cómo se guisan. Por cierto, están sabrosas y son comestibles.
Yo no sé cómo se cazan, pero lo he mirado. En Youtube encontrarás varios vídeos bastante curiosos. Escribe en el buscador: como se cazan serpientes. Uno de ellos muestra como un gato doméstico mata a una.
La asombrosa rapidez del ataque viperino no puede alcanzar el pie del gato, rapidísimo en la retirada. Acaba ganando el gato. Lo mismo hace el gallo, el águila, el halcón (si son culebrillas jóvenes) y el erizo. Tiene muchos depredadores naturales. Pero un buen azadón o un mango en la cabeza también dan buen resultado. Intentar manipularlas es algo reservado a los expertos. Pero se hace así: se le inmoviliza la cabeza con un palo o un gancho y se la agarra por detrás del cráneo, pinzándole el cuello con tres dedos, de modo que no pueda soltar el mordisco ni girarse.
Por supuesto, si llevas guantes de jardinero, mejor, pero puede ocurrir la alarma en una urgencia y hay que improvisar. Creo que los policías de Santa Eulalia ya están adiestrados. Mientras sean culebras no hay gran peligro, las complicadas son la víboras y, aunque me ha informado de la existencia de víboras, yo no me lo creeré mientras no se capture un ejemplar. En tal caso, deduzco que sería la víbora hocicuda. Mal rollo, no se acerquen, mejor dejarla para la cena del erizo, que es un blindado natural cuya constitución le hace muy resistente al veneno viperino.
El Consell ha invertido 44.500 euros. Si siguen proliferando acabarán con las salamanquesas y las lagartijas. Leo que en su campaña emplean perros adiestrados para localizarlas. Previamente hay que avisarles de una avistación (al número 112). Los canes las detectan con su olfato, como antaño descubrían los erizos. Mi padre le restregó delante de mí una hiel de erizo en el hocico para que le cogiera rabia. Y vaya sí funcionó. Linda era un perro erizonero. Los que entrenen ahora serán perros culebreros y darán buen resultado. También han instalado trampas, unos tubos de unos 80 cm de largo.
Abiertos por los extremos pero en forma de embudo (yo me imagino una nasa para coger langostas en el mar), así que pueden entrar pero no pueden salir. ¿Por qué deberían entrar en el tubo para refugiarse, si Ibiza está lleno de escombros, piedras y paredes de piedra seca, troncos ahuecados, bosque y follaje? Para comer. Los técnicos han dejado encerrado en el tubo dentro de una jaula inaccesible un sabroso ratón vivo. Las culebras lo huelen a distancia. Y si entra, ya no sale. Pero yo animo a los que tienen casa en el campo a usar gatos, gallos y erizos. Y azadón. Buena suerte y mejor cacería.

miércoles, noviembre 26, 2014

Pues no, Ibiza no es escorpio


Desolado, estoy desolado. Las leyendas domésticas de las Pitiusas se están cayendo una tras otra, como estas hojas doradas del otoño, tan ufanas y gratificantes en verano, ahora mustias, secas o en retirada. Cuando descubrimos con pavor que en Ibiza medraban las culebras y las víboras, desmintiendo la tradición grecolatina que nos confería un status protegido por los dioses del Olimpo, no dimos crédito hasta que las serpientes aparecieron simultáneamente en varios rincones de la isla.
En Ibiza hay serpientes. Llanto y crujir de dientes en esta tierra, ya reseca porque hemos agotados los manantiales formados hace miles de años. Otro mito que se nos cae de las manos. Ahora indago un poco en lo que yo mismo escribí en 1980, cuando preparé el 'Diccionario de Secretos de Ibiza': Las Pitiusas están bajo el signo astrológico de Escorpión. Le dedico 4 páginas, miren si le di importancia. Usando algunas características oscuras del signo Escorpio yo hice un recorrido por las historias y leyendas de nuestra pequeña mitología doméstica.
Bueno, pues todo es una fabulación a la que yo me presté sin mayores miramientos, porque jamás creí que habría tanta gente crédula que multiplicaría el hallazgo. Ibiza, signo escorpión, tierra de suicidios, tierra de nieblas y de tinieblas ha tenido tanto éxito como el exagerado homenaje que hice a la diosa Tanit. Conscientemente relegué al gran dios Baal, que en todo caso es quien manda de verdad o debiera de hacerlo.
Ibiza no está bajo el signo de Escorpión, al menos que yo pueda confirmar, aunque muchos astrólogos de la isla mantienen la teoría, pero la astrología no es ciencia ni es conciencia empírica. Es una patraña, como toda arte adivinatoria, todas ellas condenadas por Juan Pablo II y por la lógica. Yo no quiero condenar nada, no soy quien, pero tampoco le doy la menor importancia. Es una forma como otra de pasar el rato. Usé la astrología y otras majaderías, pero en un tono distendido y jocoso. Coño, jamás pensé que me iban a tomar al pie de la letra.
Consulto en Internet varios estudios, entre comillas lo de estudios, para indagar si las Baleares caen bajo el signo de Escorpio. Aparece, ahora sí, reservado a Cataluña –y no me extraña– pero el análisis mejor explicado que encuentro nos deja bajo el signo de Libra. Ibiza es Libra. O no. Crean lo que quieran. ¿Y por qué hay tanta diversidad de diagnósticos? Solo le encuentro una explicación: para saber en qué signo cae una zona geográfica hay que sabe el año de su fundación y a Ibiza le hicieron la carta astral contando desde Jaime I, 1235. Podrían haber contado desde el 654 a.C. año de la fundación cartaginesa. Pues no. No se alarmen ni se entristezcan. Ibiza tiene tela para largo, según algo que jamás dijo Nostradamus. Ya ven, sigue siendo mucho más fácil colar una fábula fantasiosa que asentar una verdad.

miércoles, octubre 29, 2014

Ojos de fuego en la noche de difuntos


Comparado con la escandalera del verano, los juguetones berridos de la chiquillería en estos días de Todos los Santos y Día de los Difuntos, se nos antojan un remanso apacible. Ellos lo llaman Halloween o algo parecido y en estos días se ponen muchas pelis de zombies destrozados, amoratados y semipodridos o sangrientos y amenazantes. Les gusta lo truculento. 
Esta morralla de fechas señaladas por los comerciantes suelen ser importaciones de los Estados Unidos, aunque ellos a su vez las trajeron consigo de la vieja Europa hace unos cientos de años. Pero da igual, son celebraciones feas, pero no originales. En México -y otros sitios- se mezclan las tradiciones cristiana y pagana en auténticos festivales dedicados al culto a la muerte y al más allá. Pero siempre se busca un efectismo estético, aun dentro de lo macabro.
Desde el final de la II Guerra Mundial, Occidente se ha empeñado en explorar la faceta disonante, la fealdad creativa, el escándalo tétrico cercano a las experiencias con la muerte. Miren el arte contemporáneo. De hecho, el surrealismo -de factura impecable, bellísima, aunque turbadora- quizás haya sido la última vanguardia emparentada con la hermosura que nos hace la vida más llevadera. Ya en los 60 se impone el Feísmo, el Arte Povera, el Abstracto, el Informalismo, el arte matérico, el art-brut, que parece una gran deyección sin retorno, como es lógico. A partir de ahí, la moda, la música se han dedicado a dignificar la fealdad.
Y sin embargo yo conservo una simpatía irrenunciable por estas festividades que en Ibiza se vivían con discreción y recogimiento: la música en los bares no molestaba a nadie del exterior. Existía un respeto exquisito por las visitas al camposanto, donde se depositaban unas palabras, unas oraciones y quizás unas flores.
En las mesas sobrias de las casas de campo se cenaba con parquedad y se desgranaban las granadas, un estallido casi sangriento y dulzón, la ambrosía de los muertos, la fruta de los púnicos. Por esto la mesa no se quitaba en toda la noche. Es más, se dejaban piñones, castañas, avellanas y nueces sobre la madera para que si algún difunto visitaba a la familia pudiera abastecerse para el camino. La dulce granada resucitaría a un muerto. Era un vínculo sutil con el Más Allá.
Todo transpiraba respeto, en algunos casos, temor. No era bueno caminar perdido por los caminos oscuros de la isla en la noche de difuntos. Hasta podía salirte de camino Sa Por. Ibiza fenicia, pero con incrustaciones romanas y judías. Sin desechar posibles filtraciones de la época musulmana (más breve en Ibiza que en la Península). Hoy, ellos, los imbatibles jovenzuelos, saldrán ardientes con el calzoncillo de cuello alto, los pantalones muy bajos, rapados, brincando algún rapeo e invocando a los muertos vivientes. Pocas bromas con el tema en Ibiza. A más de un valiente se le volvió todo el cabello cano cuando le salió al paso un perro negro con los ojos brillantes de color rojo. Un perro que no sabía ladrar pero que te acompañaba un trecho en silencio con sus ojos como linternas.
Pisa la tierra con respeto, algún día será tu cama para la eternidad, dice el viejo proverbio. Una oración en cualquier religión por los ausentes.
En Twitter @MarianoPlanells

martes, diciembre 24, 2013

Que no te trague una pitón

Fotografía facilitada por el Ayuntamiento de Ibiza de una serpiente pitón albina de 2 metros de longitud y casi 9 kilos de peso, que la Policía Local ha capturado en una calle de Sant Jordi, en la isla. El ejemplar, de color blanco y marrón y de grandes dimensiones, fue hallado en la tarde del pasado viernes por varios vecinos en la calle Varona de Sant Jordi, que llamaron a la Policía. EFE

Digo una cosa, dice el fenicio, que es como empieza cuando la va a contar gorda. Recuerda cómo hace pocas semanas un pobre hombre inconsciente por los efectos del alcohol fue atacado por una pitón y engullido. Cuando la policía llegó, tomó medidas, es decir, sacó fotos a la serpiente engordada por aquel extraño bocado confitado en alcohol. Publiqué la foto en mi blog y en Facebook. Todo el mundo pudo verlo en la prensa. Ocurrió en plena calle, a pleno día, en Kerala, donde van muchos ibicencos en invierno. Lo digo porque si aquí vamos soltando pitones alegremente se va a acabar el hacer la siesta bajo una sabina o un pinar. Que nos muerda la pantorrilla una culebrilla, pues mire usted, a beneficio de inventario y a tirar millas.
Pero una pitón es toda una señora serpiente, y más si es de San Jorge que es un pueblo de llano en donde se come bien. Lo sabían los piratas berberiscos y por esto lo atacaban siempre: por ser el pueblo más próximo a las costas del desembarco y porque siempre han tenido muchos cerdos, corderos y abundancia de cereal. Pero no tentemos la suerte, porque no podrá salvarnos ni el santo patrón de este hermosísimo pueblo, ahora masacrado por unas malas obras que han destrozado gran parte del diseño y quizás del futuro, no lo sé. No tentemos la suerte, no soltemos boas ni pitones porque en San Jorge se alimentan bien y crecen a gran velocidad.
Aquel santo varón llamado Jorge no era catalán, porque genuinamente catalán no hay nada, al menos que yo sepa. Era de Capadocia, en donde Gaudí copió sus famosas chimeneas, torres orgánicas sorprendentes que entusiasmaban a otro catalán universal, a Dalí. San Jorge venció al dragón, pero si alimentamos a las hermosas boas albinas, nuestro San Jorge de Ibiza no vencerá a la serpiente. El fenicio, que ha sido muy dado a la molicie, al buen arroz bien regado con cava francés, tiene un poco de miedo de estirarse bajo una higuera, sabiendo que algún bicho producto de la posmodernidad puede abrazarme, crujirme y engullirme. No tengas miedo, me decían de niño en el atrio del templo dedicado a Melkart (el de los viajeros), pero por Baal, si el miedo guarda la viña, que una imprudencia no vaya a estropearnos la cosecha. Ya sabemos que hemos liberado a la vida salvaje sobre el cemento a tortugas, iguanas, serpientes, caracoles, y otros bichos peludos, pero la Gran Serpiente Blanca rompe moldes. Si vas al mar, es más probable que te acribille una medusa cabreada por tanto olor a aceites protectores antes que te ataque el fiero jaquetón, el gran tiburón blanco, que en realidad solo viene a la costa a rezar antes de morir. O que pises la cáscara de algún erizo despanzurrado que ha abandonado un bañista francés. No es descartable que tengas que enfrentarte a la furia codiciosa de un hamaquero mercenario hinchado de esteroides. Lo normal en nuestra Ibiza robada, que nos la han robado quiere decir el fenicio. Pero lo de la boa me ha dejado caviloso. ¿Cómo te enfrentas a una boa de tres metros? No sean ilusos, no empleen la chirimía para hipnotizarla. Ella tiene hambre y no va de discotecas.

miércoles, octubre 03, 2012

Y un huevo


Al final con esto del Colón ibicenco, la gente acaba por perderse y solo se acuerda del huevo, que no tiene nada que ver específicamente con Colón, sino con un chiste que tanto podría ser de Colón como de Galileo o de El Cordobés, dejando al margen la anécdota histórica (en ella, Colón reta en la mesa a unos nobles españoles a poner de pie un huevo crudo. Se miraron confundidos y nadie lo logró. 
Colón tomó el huevo y aplastó sutilmente uno de sus extremos, que al quedar aplanado logró el equilibrio estable. Significado: es muy fácil despreciar el valor de las cosas cuando ya se sabe la solución). 

Pruébenlo. Ahora mismo lo acabo de hacer en mi mesa de trabajo. ¡Crac! Y el huevo queda en vertical, de pie.

La manía por Colón en Ibiza comenzó muy a finales de los 70, casi ya en los 80 y nos la contagió el marinero y periodista Nito Verdera, cansado de publicar noticias sobre ovnis avistados en San Antonio o es Vedrà. Antes nos había llenado de pavor al proponer construir un puente desde Ibiza hasta Formentera. A pesar de las muestras de escepticismo payés, Nito no se arredró y desenterró un o unos artículos de Salvador de Madariaga publicados en el ABC y otros textos: acababa de encontrar un tema, un móvil que daría sentido a su vida durante las próximas décadas y lo hizo con tal intensidad que a los pocos meses ya publicaba un opúsculo afirmando que Cristóbal Colón fue ibicenco. Tampoco se desanimó cuando no pudo demostrar esto y amplió el compás: le hizo hablar en catalán y lo descubrió como un criptojudío. Lo de ibicenco quedaba en segundo plano. Pero por lo visto, la festiva formación Nova Alternativa ha venido a sumarse a la vieja teoría inicial: Colón pudo nacer en Ibiza. 
Y ¿qué mejor manera de promocionarlo que presentando una moción en el Ayuntamiento de Ibiza para ayudar al investigador?

Dicho y hecho, ya solo faltaba que se subiera al carro la oposición nacionalsocialista que apoyó el asunto. Ahora no costará dinero –dicen– pero, si en un futuro se creara un organismo, de ahí chuparían todos. 
Todavía no me explico cómo la alcaldesa cayó en una maniobra tan burda y las redes sociales se han cebado. No ha quedado rincón donde no se hayan burlado de Ibiza, de sus políticos y de las majaderías servidas a la carta.

Bien, me lo explico por la pinza que le han formado los de New-age Alternative y los de la vieja alternativa de Cándido Valladolid, pájaro hábil que se las sabe todas en la política local. 
Lina Sansano, en vez de apoyar la sensatez y a su alcaldesa, hizo suya la moción. La concejala de Cultura ha hecho un flaco favor a Ibiza, a su grupo, a la cultura y a ellos mismos. Se han hecho un buen retrato. 
Nito estará encantado, el huevo sigue bien afeitado y la isla de Ibiza ha hecho un ridículo espantoso. ¿Y los del PREF que habían criticado a la alcaldesa por no hacer los deberes y hacerlos tarde? Bien, lo primero que hicieron para ellos es quitarse la mayor parte del trabajo y pasárselo a los compañeros, esto sí, sin renunciar al sueldo.

***

Diario de Ibiza, 5 octubre 2012

Nito Verdera. Ibiza.
 

El ´huevo´ de Mariano Planells


Solo unas líneas para puntualizar y dejar sentado que aquí no habrá debate. No es exactamente cierto que haya sido marinero, sino Piloto de Primera Clase de la Marina Mercante. También es falso que desenterrara uno o varios artículos de Salvador de Madariaga publicados en el diario ABC. En realidad, navegando de segundo oficial en un buque sueco compré en La Habana (Cuba) ´La Vida del Muy Magnífico Señor Don Cristóbal Colón´ (Buenos Aires, 1958) de Madariaga. Así que mi primer encuentro con Colón tuvo lugar hace ya 50 años, en octubre de 1962, en plena ´crisis de los misiles´ y el bloqueo naval a Cuba, que ordenó el presidente norteamericano John Kennedy. Por último, el huevo que aplastó Colón no estaba crudo, sino cocido.

miércoles, diciembre 01, 2010

La cueva del humo



Sa Cova des Fum es bien conocida por los formenterenses, aunque es de suponer que pocos se hayan decidido a entrar, al menos en tiempos antiguos. Y sin embargo probablemente fue habitada casi dos mil años antes a.C. En la Ibiza prefenicia. Y durante mucho tiempo después.
Se han encontrado restos de cerámica árabe en abundancia y muy anterior, incluso de tiempos prehistóricos. El investigador José Barral lo describe:

«... Y entre ellos un vasito casi íntegro que yo mismo reconstruí antes de entregarlo al Museo Arqueológico de Ibiza y Formentera. Esta pieza se publicó por primera vez, que yo sepa, en la Història d´Eivissa i Formentera del Diario de Ibiza (1991, p. 4), sin ninguna mención de mi nombre como descubridor y donante. En esa misma obra (p. 84) su autor, Ernest Prats i García, relaciona erróneamente un ataque «cap a l´any 860..., per la flota normanda»... con «la llegenda de la Cova des Fum, a La Mola». Ni la más mínima alusión al episodio de Sigurd en 1109...»

Yo también entré con mi amigo ya desaparecido, el ceramista Gabrielet, a comienzos de los años 70. Tenía tres pisos de galerías y había tiestos e, incluso, dos calaveras en la entrada de la caverna. Probablemente habría muchos más adentrándose en el interior. No tocamos nada, pero aquellas profundísimas galerías causaban una impresión telúrica, extraña y poco tranquilizante.
Pero que nadie entre sin estar preparado, pues de ahí no se sale con vida. Acompañados y preparados. Y si es posible no tocar los restos, aunque a decir verdad –según otros testimonios– ya está todo muy removido por gente que piensa que encontrará un tesoro, el tesoro de Sigurd al que alude la saga islandesa, un vikingo osado que recorría las costas del Mediterráneo para cobrar botín.
El mismo Barral traduce en otro sitio una estrofa de la saga:

«El afamado enrojecedor de la rodela, 
el buscador de fama, 
deseoso de la ruptura de la paz, 
llegó con su flota a Ibiza.» 

El episodio es conocido y yo mismo lo conté a mi manera en el ´Diccionario de Secretos de Ibiza´ y más tarde en ´Lagartijas azules en París´, porque me parece una narración admirable que sigue el patrón mitopoético y quizás arquetípico del héroe que sale en un viaje iniciático en busca de riqueza y, al final, se hace con un tesoro. Si se fijan siempre es la misma historia, la misma estructura, incluso Indiana Jones (y miles de versiones posteriores) repiten la saga.
Veo ahora que la escritora Mia Soreide insiste en caer en la trampa y quiere buscar el tesoro de Sigurd. 
Haga, haga.

miércoles, junio 23, 2010

Nuestro pequeño mundo desconocido

Me hubiera gustado asistir al homenaje a Andreas Faber-Kaiser en Barcelona, desaparecido a los 50 años (1944-1994) ante el pasmo general, pues derrochaba una vitalidad y una capacidad de trabajo enormes, tanto en su revista Mundo Desconocido como en sus interminables viajes de investigación con los que preparaba sus temas con una información siempre renovada y alimentada de primera mano y en las fuentes directas cuando ello era factible.
No era muy conocido en Ibiza o no lo era en absoluto, aunque él siempre mostró un silencioso anhelo por vivir más en la isla. Enseguida lo comprenderán si les digo que Andreas era uno de los hijos del pintor Will Faber (y de Emma Kaiser, de ahí su hermoso nombre compuesto).
Durante los años 70 y 80 traté mucho al matrimonio. Siempre que venían a Ibiza me localizaban –cosa bastante fácil– y nos podíamos pasar horas enteras charlando, comiendo o viendo sitios nuevos. Cuando la casa quedaba libre, solían venir Andreas o el otro hijo, Michael, un reputado traductor del alemán, autor y profesor.
En el año del fallecimiento de Andreas (¿o fue antes?, da igual) comimos juntos en un restaurante casero japonés (bajo la mano experta y parsimoniosa de Pepe y Carmen), emparralado en los riscos del Puig des Molins. Aquella deliciosa Casa de Bambú era un rincón ibicenco siempre bien ventilado por la brisa y la calma. Andreas vino con su hija y disfrutó de una Ibiza primaveral generosa e irrepetible. Quiero imaginar que aquello fue su despedida de Ibiza.
La causa fue el sida, inoculado según él misteriosamente por algún oculto enemigo que no permitiría sus investigaciones comprometidas sobre el aceite de colza y otros temas. No lo sé. El hecho es que la carrera periodística y literaria de un gran investigador privado quedó truncada de raíz.
Publicó más de diez libros, algunos de ellos muy exitosos, como el de Jesús, que no murió en la cruz sino que recuperó la salud y emigró a Cachemira donde sigue enterrado y donde tras tener varios hijos murió en loor de santidad y como reputado hombre espiritual. Aquel tema me atrajo y le entrevisté para una revista que más adelante pondría de los nervios a Abel Matutes, a raíz de varios reportajes de Santiago Miró sobre el caciquismo en Ibiza. Era Primera Plana, un semanario que alcanzó tal repercusión que el grupo Zeta creyó procedente cerrarla para no hacer daño a Interviu.
'Jesús vivó y murió en Cachemira' (1976) no fue el primer éxito, sino '¿Sacerdotes o cosmonautas?' (1971), pero también publicó los archivos de la CIA (1980) en varias entregas y en su mensual Mundo Desconocido. Así, hasta 14 títulos.
La magnificada invasión de ovnis en Ibiza –a finales de los 70– acabó por llamar la atención de Andreas, que me encargó un dossier y que se publicó con gran relevancia tipográfica. De hecho me limité a recoger algunas cartas al director y los numerosos escritos de Josep Riera y de Nito Verdera en las hojas de este Diario. Cuando vi toda la información (por llamarlo de alguna manera) conjunta creció más mi escepticismo sobre el tema, pero de igual modo lo publicó.
El homenaje primaveral a Andreas demuestra que todavía se le quiere y se le admira.