miércoles, noviembre 16, 2016

Poder convivir con el turismo


Los vénetos o venecianos están casi tan quemados como los barceloneses o los ibicencos. El turismo es un bien necesario, pero está desequilibrando las opciones sociales de los residentes a la hora de encontrar un alojamiento en alquiler.
Todo aquello que está en equilibrio inestable tiende a derrumbarse, o sea a causar problemas imprevistos. Y los venecianos están muy hartos. Se manifiestan, exigen medidas, porque ellos no están contra el turismo, sino contra los daños colaterales. Por ejemplo, un propietario gana tres veces más si alquila a un turista ocasional y paga los mismos impuestos que si lo alquila a un nativo. En el enunciado ya está expresada la solución o al menos el inicio de esta.
Me temo que para los barceloneses no será tan fácil como modificar un reglamento o una ley fiscal. A pesar de los multas desmesuradas que aplican los mandados de Ada Colau, cámara y tablet en ristre, fiscalizando todos los portales, escaleras y pisos uno por uno.
Esta alcaldesa solucionará algunas cosas a las bravas, pero dejará una estela de resentimientos y presumiblemente de querellas contra el ayuntamiento. A ella le da lo mismo: ha convertido a sus coleguis okupas en su ejército particular y está tan metida en su papel de actriz (mala) que incluso ya habla de organizar un ejército de verdad para Cataluña. No es original, otros ya lo intentaron antes, incluso captando a oficiales y mandos del ejército español. Esta era la idea, pero no tuvo el menor éxito.
Dudo que ella pretenda parapetarse detrás de una milicia de guerrillas (según dice), pero no duden de que la ocurrencia dará a pie a varios cientos de puestos de trabajo improvisados e improductivos para sus amigos.
En Ibiza aún no hemos probado la hiel del turismo de crucero. Sin duda, en invierno contribuiría a amenizar las desoladas calles húmedas de la Marina y la Peña, pero no es donde irán los turistas que salgan de excursión. Suelen embotellarlos en autobuses atiborrados que les conducen a almacenes, tiendas o espectáculos organizados al efecto. Si es así, poco dinero dejarán a la mayoría de negocios de Ibiza, como ahora, se beneficiarán media docena y dejarán la basura y las molestias para todos. Nadie lo llevará a la práctica, pero sería de desear que el ayuntamiento y el Consell se anticiparan al aquelarre continuado de cruceros y tomaran medidas para evitar los cuellos de botella que serán inevitables. Hablaba del invierno. ¿Y en verano? Preferiría no imaginarlo.

sábado, noviembre 12, 2016

Lo que debemos a los saharauis (y otros)

El Aaiún en llamas, 12 de noviembre de 2010: el comienzo de todas las crisis mediterráneas
Claro que está siendo un año magnífico, el adjetivo empleado por Juanjo Riera, el jefazo de los hoteleros. Faltan 50 días para la Nochevieja y ya sabemos que pasaremos de los tres millones de visitantes. De largo.
Un año raro, en el sentido de abrasado por los calores terribles y una sequía histórica que llenó de zozobra a los encargados de la materia. Pero hemos salido del atolladero y no me pregunten cómo. Aguantando carros, carretas y ruidos ensordecedores de las discotecas en una isla donde todo es ya una especie de pista de brincos. Y llevando a centenares de mellados a las urgencias más cercanas.
La planta hotelera de las Pitiusas es experta en esas situaciones y la experiencia es un grado en los tumultuosos días del verano. Hay que saber y en Ibiza y Formentera sabemos. Lo hemos demostrado funcionando a la baja, en los años anteriores a 2011. Y lo hemos vuelto a demostrar funcionando bajo una presión insólita.
El comercio también tomó nota de lo que es gestionar una crisis que casi arrasó con todo. Pero el cambio empezó con las revueltas saharauis en los campamentos de El Aaiún, a finales de 2010 y se extendió a Túnez, donde un pobre verdulero se roció de gasolina y se prendió fuego, por los abusos de una policía corrupta que le acosaba. Y todo estalló.
Empezaron a brotar las primaveras árabes y el efecto contagio fue demoledor. Ahora sabemos que no fue espontáneo y mucho tuvo que ver el capital del siniestro magnate George Soros y diversos gobiernos interesados en crear tensión para sacar tajada. Estados Unidos apoyó o creó la crisis de Libia donde incluso ZP mandó al ejército español a contribuir al desastre que significaría el desmoronamiento de aquel país: ahora es el principal foco generador de refugiados hacia Europa y un plácido refugio del Estado Islámico (IS).
Y tocó la lotería a las islas. Una lotería diabólica, que hemos de saber aprovechar para sentar, renovar o crear las infraestructuras correctas en calidad y en cantidad, de modo que nos permita gestionar las embestidas poco corteses de estos tres millones y medio de turistas enloquecidos.
Tampoco estaría mal trazar planes de tratamiento de los turistas que nos irán cayendo en cascada en los cruceros y que llegarán a ser un incordio para todos o casi todos.
Bien está lo que bien acaba, pero la pesadilla del turismo de masas en Ibiza no ha terminado. Continuará en 2017 con más bríos aún que hogaño. Al trabajo.

miércoles, noviembre 09, 2016

No sigan demonizando el turismo

Egipto, además de un ptrimonio espectacular, goza de excelentes playas
e instalaciones


Al menos hasta ahora se sabe que los ayuntamientos de Santa Eulalia, de Vila y el de Formentera son remisos al alquiler turístico en bloques y edificios de viviendas residenciales. Este último incluso ha pedido en pleno la modificación de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), mediante la cual muchos propietarios se protegen a la hora de alquilar sus propiedades.
No creo que lo consiga, pero ya demuestra una firme actitud frente a los abusos que actualmente están dañando mucho a la competencia que tiene sus instalaciones dadas de alta y al día de pago de las correspondientes obligaciones; dañan también el acceso a la vivienda de los ciudadanos que habitan todo el año y que se encuentran indefensos y no pocos van a parar a la calle. Otros, como los funcionarios destinados a ejercer su función en las Pitiusas no puede acceder a una vivienda en alquiler en condiciones, porque los propietarios la destinan al alquiler ocasional y efímero a los veraneantes.
Dudo de que la ley esté aprobada y en vigencia a principios del verano que viene y en caso de que lo esté, dudo mucho más de los poderes y de las posibilidades de la inspección de los ayuntamientos y de los Consells de Ibiza y de Formentera. Pero al menos es un paso en firme para empezar a sancionar a los incumplidores. Las sanciones, si son duras, actuarán de factor desalentador y disuasorio, o esta al menos es la idea.
No es asunto baladí. Bastante ridículo ya han hecho los políticos del Govern al aprobar una ecotasa sabiendo fehacientemente que casi un 50% de quienes tendrían que pagarla, escapan a la labor recaudadora. Ridículo e injusto y a sabiendas.
En estos momentos de euforia y efervescencia nadie repara en el daño que acabará haciendo a las Baleares este tipo de cosas. Quizás no lo parece, pero el turismo es materia muy sensible y delicada. Basta ver la estampida de los turistas que invadían las calles, calas y playas de Turquía, Egipto, Marruecos, Túnez, etc. Es muy probable que en uno o dos años, estos países ribereños con mayoría de musulmanes recuperen su cupo de turistas. O dentro de tres, que es lo más probable. Pero mientras tanto no debiéramos alentar posturas negativas o agresivas contra el turismo, sino esmerarnos por mejorar y mantener las infraestructuras. El caso de Ibiza clama al cielo. No pierdan el tiempo en el Govern inventándose cupos de plazas. Cuídense de los plazos... de las obras.

sábado, noviembre 05, 2016

Cifras descomunales contra el sentido común

Grecia y sus islas despertarán

Desde ahora hasta finales del año asistiremos a un baile de cifras de récord, descomunales, alarmantes y que en definitiva solo dejan patente la incompetencia de los políticos que nos gobiernen en el Govern balear y otras veces en el Consell de Ibiza. Por ejemplo: los viajeros en los puertos y en el aeropuerto, el número de vehículos, de visitantes globales, etc.
Ahora la Encuesta de Movimientos Turísticos en Fronteras (Frontur), publicada por el Institut Balear d´Estadística (Ibestat) nos revela que casi un 35% de visitantes no se hospeda en hoteles ni apartamentos dados de alta en el registro de establecimientos de uso turístico. Que se buscan la vida en apartamentos y casas al margen de los reglamentos. Pues miren, yo pensaba que eran bastantes más los sumergidos.
Así y todo no estamos hablando de una pandilla sin importancia: es más de la tercera parte de nuestro turismo. Tal masa humana hospedada (opaca o escondida) fuera de todo registro administrativo o policial puede constituir una seria amenaza para la seguridad de todos, al margen de las tasas que dejan de ingresar los ayuntamientos y los impuestos que se hurtan a Hacienda.
Comprendo que los hoteleros levanten la voz. Tienen todo el derecho a quejarse. Y que la levanten también los ciudadanos que viven en un bloque de pisos o apartamentos residenciales. En las Pitiusas no todos podemos estar cuatro meses de verano de vacaciones y de juerga. Los residentes en bloques de viviendas tenemos una vida particular, laboral, escolar con obligaciones que cumplir. Y no tenemos por qué soportar esta manada de cabestros que vienen a alterar nuestra vida, por el simple hecho de que un propietario decide alquilar por días, semanas o meses su piso. No, no basta con cumplir con la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU). Hay que cumplir con los vecinos y con la competencia que paga leal y legalmente sus permisos y licencias.
No podemos permitir todo a los turistas, y si alguien no lo entiende, se le debe sancionar con rigor. Y no me refiero a multas simbólicas de 600 euros. En otros sitios de España ya van tomando el pulso a una situación abusiva y descarada. Incluso en Nueva York van a implementar una ley que impide los alquileres turísticos por menos de 30 días. Recuperemos Ibiza o estamos perdidos.

miércoles, noviembre 02, 2016

Trampas


No les arriendo la ganancia a los diputados Sofía Hernanz y Pere Joan Pons, que votaron no en la investidura de Rajoy, en vez de abstenerse, como estaba prescrito por su partido, PSOE. Entiendo el sentido de la lealtad de Sofía, pero me temo que ha hecho un mal negocio, aunque en el fondo yo siempre he sospechado que este voto estaba acordado, de cara a seguir protegiendo el Pacto con el apoyo de Podemos. Sin embargo no entiendo que dé su apoyo a un personaje como Pedro Sánchez que ya tenía ultimado y formado un Gobierno de España que en la práctica reproducía un Frente Popular, que tantas desdichas causó a los españoles en tiempos pretéritos. Aliaba al PSOE, nada menos que con Bildu, Podemos y los separatistas catalanes. De no haberse abortado esa operación no quiero imaginar cómo habría acabado esta querida España nuestra en plena crisis económica y política. En lo personal, deseo toda suerte de fortuna a la socialista ibicenca, que ahora debe afrontar un expediente de sanción. Trampas por doquier.
Y trampas en sentido literal para cazar a los grandes depredadores importados en estas Pitiusas. Han puesto más trampas para serpientes y han mejorado el diseño para hacerlas más eficaces. Y cada vez hay más ofidios. Entre los tres factores, las capturas son remarcables, sobre todo en Formentera, de 80 kilómetros cuadrados. Nada menos que 300 ejemplares en un año, por 449 en Ibiza.
Si es cuestión de matarlas o de mandarlas a la Península, donde son especie protegida, es cuestión aparte que han de dirimir los técnicos. Pero en las Pitiusas sobran. Y ya nos están saliendo muy caras. Causan estragos entre la fauna autóctona, con especial incidencia en nuestros animales emblemáticos: las lagartijas y las salamanquesas (dragons) y sin duda en los huevos de las aves que anidan en el suelo.
Las culebras llegaron y probablemente siguen llegando -aquí nadie controla nada- aletargadas en el interior de los grandes troncos huecos, sobre todo de los olivos.
¿Por qué deben importarse olivos de la Península pudiendo sembrarlos con plantones de Ibiza? Pura especulación. Trampa letal y que además nos está costando mucho dinero y preocupaciones.
Y la que puede ser la peor trampa de nuestro Archipiélago: el gran éxito de visitas turísticas. Hasta el mes de septiembre, 11,5 millones lo cual significa casi un 11% más que en 2015. Salimos a casi un millón de turistas por mes y todavía nos queda un trimestre, en el que se nos anuncia un otoño seco y soleado. Un gran éxito, sí, pero puede acabar siendo otra trampa.
Diario de Ibiza

Cómo hacer trampas caseras para cazar serpientes



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