sábado, julio 28, 2012

El corredor mediterráneo en Ibiza






Los que leemos y escribimos desde Ibiza o para Ibiza tenemos una deformación que puede ser hasta graciosa por lo difícil y a menudo por lo ingeniosa: hay que asociar correctamente, so riesgo de disparate, los datos de ámbito nacional con los intríngulis locales y a menudo con las querencias de nuestras pequeñas mafias domésticas. Y en asuntos de gran empresa y de inversiones cuantiosas uno no lo sabe todo, y aun diría que uno no pocas veces ignora lo principal. 

Pero en este caso es fácil, por recurrente. Ya saben que suelo dar la conclusión al principio: el corredor ferroviario mediterráneo, al que se auguran enormes sinergias y bondades económicas, apenas significará nada para Ibiza, ni para Baleares. A explicarse.
El Corredor Mediterráneo (lo podemos escribir con mayúsculas) ha sido aprobado por la Comisión Europea como una obra incluida en la Red Básica Transeuropea, ha de estar acabada antes del 2030 y une las principales ciudades costeras hasta Algeciras, lo cual creará un importante incremento económico por el flujo de mercancías.

No me extrañó que el consejero de la Generalitat catalana se quejara de que otras líneas (Eje Central y Atlántico) también ostenten esta categoría preferencial. Irrita a muchos esta forma de ser o de actuar: los catalanes no sólo quieren lo mejor para ellos sino que se quejan cuando los demás obtienen las mismas ventajas. En realidad, Cataluña teme que, si se reparten los fondos europeos, al final el corredor mediterráneo acabe por sufrir las consecuencias en forma de recortes. O esto quiero pensar.

Por esto decía que hay que saber detectar los afectos y defectos de las mafias domésticas, no sólo catalanas, sino baleáricas. ¿Baleares? José Ramón Bauzá, con este entusiasmo juvenil que le caracteriza, se deshizo en alabanzas por este gran proyecto que supondrá un paso estratégico para Baleares y una mejora para la «importación y exportación de nuestros productos». No le preguntaré qué exportaciones. Y el turismo no nos llega en trenes de mercancías.

La visión más serena y completa, una vez más, es la de UPyD. Reconoce, en efecto, el valor y las posibilidades, pues «no hay que olvidar que las regiones unidas por el corredor suponen el 40% de la población y el 40% del PIB español». En este momento, los ibicencos recordarán la multa de 54 millones a las principales navieras por ponerse de acuerdo en los precios de los transportes. Bien hecho.

Tengámoslo presente, porque los puertos de Baleares no podrán beneficiarse de ninguna ventaja si no se adecúan las formas de trabajo y las infraestructuras. Y esto es algo que no harán de buen grado. Ya hemos hablado otras veces de esto. Y aquí podríamos recordar el peculiar funcionamiento del sistema roll-on y el oligopolio del transporte, con precios de vergüenza. Hoy es más caro mandar un contenedor de Ibiza a Barcelona que de Barcelona a Hong Kong. En realidad es un duopolio. La denuncia de Ibiza supuso un fuerte palo a las navieras (felicito al exconsejero Albert Prats por su importante labor en este aspecto concreto), pero no se ha cambiado ni un ápice el modus operandi. 

Si no sabemos controlar esta forma de funcionamiento diabólico, Ibiza quedará una vez más al margen de la historia, del corredor y de los precios sensatos y normales. Bauzá, al loro, pero de verdad.

Diario de Ibiza