Ibiza sigue generando noticias o sugerencias que no sabría cómo calificar. Quizás nos quepan en un cóctel on the rocks, y que conste que sólo señalo unas cuantas.
La más chocante, que ha dado la vuelta a toda la Europa cercana, es la del helicóptero que se fue de bodas a Formentera. Al menos volvió, cosa que no se puede decir del aparato que despegó de Ibiza y acabó por estrellarse, hace ya unos años. Hombre si van a hacer prácticas al menos que lleven novios al altar y pasteles y tartas de boda para los invitados.
Esto me recuerda algo de lo que hace diez años vengo advirtiendo: si quieres traficar con drogas o cometer algún delito no vayas a Ibiza. Es el peor sitio del mundo para esconderse, porque hay tantos delincuentes, chivatos, informadores, fotógrafos, famosos, famosillas... que es imposible no ser detectado. Y policías de todos los sexos, razas, nacionalidades. Hazme caso o acabarás en chirona.
Por cierto, han sido varios los que me han preguntado por una droga, el cat, khat o kato, que es una planta que coloca casi al modo de la coca (no confundir con la cocaína) de los Andes. Vaya por delante que ya se han intervenido alijos en Barcelona, por lo cual es seguro que en Ibiza hay o ha habido. Pero la hoja debe masticarse fresca y a la semana ya está pasada. No es rentable para los camellos pastilleros. Yo no recomiendo ninguna droga, pero ésta es un asco: te vuelve majara y encima te casca el estómago.
¿Que le pasa al ´proyecto socialista´, si es que tal cosa existe, con el patrimonio de nuestra ciudad? La última estocada ha sido el ascensor del antiguo Ayuntamiento. De locos.
Oración del verano dirigida al dios del trueno. La rezan los destinos turísticos que reciben ingleses para que las cenizas del volcán islandés se calme al menos durante los dos meses punta.
Dice Bauzá, del PP, que quienes estén imputados no podrán figurar en las próximas listas electorales. Si el PSOE adopta la misma solución, tendremos que poner políticos ecuatorianos y magrebíes. El tema se las trae. En principio poner a un imputado parece una idea poco estética. Pero ¿si el imputado después resulta absuelto, como se han dado muchos casos? Y conociendo la maldad de los políticos ¿no podrían intentar neutralizar a los enemigos más peligrosos con maniobras que les imputen con tal de cortar su trayectoria política?
Imputados hay más del PSOE que del PP en toda España, de manera que absténganse de hacer una interpretación partidista de mis palabras. Me refiero en general.
Enfermar o sufrir un accidente en Ibiza ya empieza a ser preocupante: el PP denuncia la pérdida de calidad asistencial en Ibiza frente a Mallorca. Ya hace tiempo de eso, y el deterioro va a seguir. Fácil predicción.
El envilecimiento del turismo, la pérdida de calidad es general. Aquí no se va a salvar nadie. La última sugerencia que me llama la atención es para los clubbers británicos. Colócate y bebe en tu casa antes de ir a los clubs, les aconsejo un escritor sobre turismo.
Lo sabíamos: acabaremos por recibir todos. Ibiza on the Rocks.
Comencé a escribir en prensa en 1972. Aquí incluyo artículos o textos breves publicados en prensa desde diciembre de 2006.
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miércoles, junio 16, 2010
sábado, junio 12, 2010
Turistas de saldo
Los primeros estudios científicos realizados sobre la erupción del volcán islandés Eyjafjallajoukull en abril de 2010 muestran que la columna de humo que llegó a cubrir Escocia tenía una cantidad «considerable» de partículas con carga eléctrica, confirma Efe. O sea, lo que sabíamos y viviremos durante todo el verano con la zozobra y el alma en un puño.
Decía Joan Mesquida en marzo que la crisis internacional ha aumentado el fenómeno de las reservas a última hora. Me parece que cuando lo dijo todavía no había entrado en erupción el volcán islandés, pero desde entonces la situación es mucho peor. Aquí se cerrarán miles de ventas seis horas antes de llegar a las sábanas del hotel.
Y además a precio de saldo. Amigos, quien quiera viajar tiene todo este año para aprovecharse: las agencias, los hoteles buscan turistas desesperadamente. Cunde la alarma general, pero también es cierto que las tarjetas de crédito están carbonizadas.
La hostelería de Ibiza nunca había vivido una etapa semejante y por mucho que estuviéramos avisados, duele la impotencia.
No vale la pena mirar hacia los políticos para que hagan más promoción. Jamás se había gastado tanto dinero del contribuyente en promocionar los hoteles extraños, extranjeros o del todo incluido. Los hoteleros han pedido demasiado, han pasado por unas décadas de vacas gordas y ahora se niegan a aceptar que ha llegado el final de una etapa.
No digo situación, sino etapa, que es mucho más largo y más estructural. Se ha terminado el turismo de masas como lo conocíamos en Ibiza desde 1975 en adelante. Se acabó.
Si los políticos consiguieran accesos y transportes como en Mallorca, Ibiza seguiría gestionando sus 80.000 plazas (en realidad son más de cien mil) con relativa comodidad durante los doce meses del año, pues una densidad demográfica como la de la isla ya es rentable siempre que haya movimiento y sólo habrá tránsito si se consiguen precios razonables, sobre todo en compañías como Acciona o Baleària. Eso ya es sabido, pero nadie reacciona. ¿Por qué?
Los precios de saldo en el turismo afectan a toda España y a ambos archipiélagos, el canario y el balear-pitiuso de forma remarcable.
La ocupación hotelera no pasa del 75% y los niveles de ingresos por habitación no superan los 51 euros de media. El destino español está ya en la cola de los países del Mediterráneo. Esta práctica de adquirir el vuelo en el último minuto está manteniendo vivo el turismo español y gran parte del pitiuso.
Los últimos datos dados por agencias de estadísticas oficiales sobre el gasto turístico confirman esta tendencia: vienen menos turistas, se quedan menos pernoctaciones y los que se quedan gastan sensiblemente menos.
En el caso de Ibiza hay factores distorsionantes o agravantes. El 20% de las plazas hoteleras disponibles corresponden al polémico grupo de Fernando Ferré, encausado por varios delitos.
Y además, casi un 30% del turista que llega lo hace en régimen de todo incluido. ¿No es normal que la oferta complementaria vea su final muy próximo?
Decía Joan Mesquida en marzo que la crisis internacional ha aumentado el fenómeno de las reservas a última hora. Me parece que cuando lo dijo todavía no había entrado en erupción el volcán islandés, pero desde entonces la situación es mucho peor. Aquí se cerrarán miles de ventas seis horas antes de llegar a las sábanas del hotel.
Y además a precio de saldo. Amigos, quien quiera viajar tiene todo este año para aprovecharse: las agencias, los hoteles buscan turistas desesperadamente. Cunde la alarma general, pero también es cierto que las tarjetas de crédito están carbonizadas.
La hostelería de Ibiza nunca había vivido una etapa semejante y por mucho que estuviéramos avisados, duele la impotencia.
No vale la pena mirar hacia los políticos para que hagan más promoción. Jamás se había gastado tanto dinero del contribuyente en promocionar los hoteles extraños, extranjeros o del todo incluido. Los hoteleros han pedido demasiado, han pasado por unas décadas de vacas gordas y ahora se niegan a aceptar que ha llegado el final de una etapa.
No digo situación, sino etapa, que es mucho más largo y más estructural. Se ha terminado el turismo de masas como lo conocíamos en Ibiza desde 1975 en adelante. Se acabó.
Si los políticos consiguieran accesos y transportes como en Mallorca, Ibiza seguiría gestionando sus 80.000 plazas (en realidad son más de cien mil) con relativa comodidad durante los doce meses del año, pues una densidad demográfica como la de la isla ya es rentable siempre que haya movimiento y sólo habrá tránsito si se consiguen precios razonables, sobre todo en compañías como Acciona o Baleària. Eso ya es sabido, pero nadie reacciona. ¿Por qué?
Los precios de saldo en el turismo afectan a toda España y a ambos archipiélagos, el canario y el balear-pitiuso de forma remarcable.
La ocupación hotelera no pasa del 75% y los niveles de ingresos por habitación no superan los 51 euros de media. El destino español está ya en la cola de los países del Mediterráneo. Esta práctica de adquirir el vuelo en el último minuto está manteniendo vivo el turismo español y gran parte del pitiuso.
Los últimos datos dados por agencias de estadísticas oficiales sobre el gasto turístico confirman esta tendencia: vienen menos turistas, se quedan menos pernoctaciones y los que se quedan gastan sensiblemente menos.
En el caso de Ibiza hay factores distorsionantes o agravantes. El 20% de las plazas hoteleras disponibles corresponden al polémico grupo de Fernando Ferré, encausado por varios delitos.
Y además, casi un 30% del turista que llega lo hace en régimen de todo incluido. ¿No es normal que la oferta complementaria vea su final muy próximo?
miércoles, junio 09, 2010
Perderse en Ibiza

Ibiza, «la isla desierta en la que se perderían los españoles» en una encuesta. Al menos un 25 por ciento de españoles la eligen antes que Menorca, Formentera y otras, lo cual demuestra que no conocen Ibiza y probablemente no conocen ninguna isla.
Porque la encuesta propone dos cosas imposibles: desierta e ignota.
Por desgracia es uno de los sitios con mayor densidad de España, y Vila es probablemente una de las primerísimas. Esta densidad veraniega demuestra que no está cerca de las coordenadas de la isla de Robinson. No, Ibiza no tiene remedio, pero perdida no está.
Y en cuanto a la vieja idea boba de esconderse, forastero, abandona toda esperanza. Siempre repito en mi blog y en mis artículos que hoy las Pitiusas son uno de los lugares más espiados, fotografiados y más penetrables y permeables del planeta. No sólo por por Google Earth o por los mapas topográficos de las inmobiliarias y de los mafiosos, traficantes de droga y otros amantes de blanquear dinero. Además de todo esto, aunque suele ser discreta, tenemos policía, a pesar de que su presencia no sea por definición muy avasalladora y me parece estupendo. Por lo tanto, ya que Ibiza no es un estadio tomado por las fuerzas de orden público, a veces damos la impresión de ser un lugar un poco desordenado, pero todo acaba por funcionar.
¿Entonces? La información. Ya ocurrió en los años treinta: Ibiza estaba lleno de espías nazis, fascistas, comunistas, socialistas. Aquí espiaba hasta San Pedro. Bien, pues ahora mucho más. No es necesario que una pareja de la guardia civil vaya detrás de cada chorizo, es suficiente la información que se recibe de todas partes, de España y de Europa. Así que si alguien había pensado perderse en Ibiza, abrir un negocio rápido y rentable, libre de impuestos y después largarse tan tranquilo, quizás haría bien en repensárselo. Durará lo que quieran que dure.
Etcétera y mucho más de lo que he dicho por si quedara alguna duda.
Ahora bien, quizás tengan razón en que Ibiza es un isla que facilita las pérdidas, aquí llevamos tiempo, años, que perdemos todos o eso se cuenta. Por perder, incluso parece que vamos a perder la temporada.
Como es natural y como diría Aristóteles, «aquí va a pasar algo». No creo que podamos afrontar las pérdidas acumuladas de los últimos diez años, caso del turismo alemán, pero ocasionalmente también de otras procedencias. Ni saldremos indemnes del efecto Mundial de Fútbol, que se llevará por delante la mitad de junio o más. Por no no mencionar la festiva competencia de los destinos emergentes, que están arrasando. Por ejemplo, los rusos van locos por Túnez, Egipto y Turquía. También los alemanes e ingleses disfrutan de Grecia, Corfú, Turquía, etc. Para acabar de perdernos sólo nos faltaba un volcán, pero con muy mala bebida, tanto que no permite los vuelos de los charters.
¿Eso es todo? No, nos reservábamos las mejores páginas de la prensa inglesa sobre un tal Ferré, que controla el 20% de las plazas. El porqué ha durado tanto este brillante gestor de lo suyo (o de los otros) es otro secreto de Ibiza.
El resto va todo incluido. ¿Nos perdemos?
sábado, junio 05, 2010
Bajaba el río rebosante de agua viva
Como la vida pasa muy deprisa y yo no me he dado cuenta, resulta que estoy hablando de cosas que ocurrieron hace casi 40 años, ay.
Seguramente por esto será muy interesante la exposición de Buil Mayral, porque en apenas un lustro recuperó muchas cosas que se estaban perdiendo ante de los ojos de todos. Llegó a Ibiza en 1970, pero cuando empezó a trabajar fuerte para el Diario fue en 1972, o sea que ambos vamos a la par.
Yo decía que el Diario era uno de los pocos rotativos de España hechos a pie. En realidad toda la ciudad, toda Vila, era una ciudad pedestre. Cuando yo estudiaba en el Seminario (segunda mitad de los sesenta), mucha de la basura era retirada por un carro y una mula, pero nadie notaba esto, porque no existía el concepto ni la basura en sí.
Nadie tiraba la madera, el cartón ni el papel. Las compras se hacían siempre con envases reutilizables. El vino, el aceite, las legumbres, las verduras se compraban a granel. No se tiraba nada porque nada sobraba. Ni televisión, teléfono, coches (o muy pocos) ni móviles.
Buil entró en esta Ibiza en desaparición y muchos ibicencos pensaron que era bueno que esto cambiara porque de esta forma nos deshacíamos de la miseria. Cierto, pero no sabíamos que cada época tienen sus miserias.
Dije que era un fotógrafo sobrio, no desaprovechaba nada. A veces venía con la cámara cargada… con carrete para cinco fotos. Yo me maravillaba de sus habilidades. Y tanto él como yo estábamos abiertos a esta Ibiza distinta y secreta, de la que tan poco sabía nadie.
Poco a poco lo fue fotografiando todo, porque Ibiza es una de la islas más narcicistas del mundo. Nunca he visto nada igual. No tenemos nada de moros o de musulmanes: nos encanta la imagen. Somos fenicios.
De él aprendí a encuadrar. Toda escena es manifiestamente mejorable, depende del punto de vista y una vez elegido hay que templar los nervios, contener la respiración para no mover el pulso y dejar que el disparo llegue por arte de magia, sin tropezones ni intemperancias.
A finales de 1973 me llegó el turno del servicio militar, todavía obligatorio. No podía ser menos y me tocó El Aaiún, de la que apenas sabíamos nada porque la prensa no podía tratar el tema. Era materia reservada. Censura. Daba igual porque yo me leía Le Monde, aunque a veces lo censuraban también. Algún día tengo que hablar de mis días de soldadito saharaui. Algún día.
Al menos tomé una buena decisión al comprarme una cámara reflex Mamiya, la única cámara de mi vida a la que he sacado el jugo cien veces.
Un reportero no tiene verdadera independencia sin su cámara. Y menos en Ibiza donde salta la noticia o el famoso en cualquier momento.
Acabo de ver un Nodo de los años cincuenta (?) donde se nos muestra Ibiza en sus múltiples facetas púnicas o fenicias y cuando el río de Santa Eulalia bajaba rebosante de agua viva y refrescante. A esto no llegó Buil ni llegó mi cámara japonesa, pero las fotos de aquel catalán que decidió firmemente vivir y morir en Ibiza (¡elefante!) se nos pueden antojar un catálogo de dichas perdidas.
miércoles, junio 02, 2010
Atribuido a Elmyr
Ya estaba empezando a aburrirme. Menos mal que el inefable equipo técnico de arte y patrimonio de Lurdes Costa sale en nuestra ayuda una vez más. Sandra Mayans, escamada pero no ingenua, esta vez ha esquivado el charco y ha hecho bien.
Digo todo esto cuando veo una foto genial donde se presentan las últimas adquisiciones del Museo de Arte Contemporáneo (MACI) de Ibiza, un museo inexistente, nacido en 1970, cerrado en largas temporadas y ahora quizás definitivamente, que esto nunca se sabe. Sale carísimo y apenas convoca a los turistas, ni a los residentes ni casi a los propios artistas.
Yo apoyé estas obras de reforma y han salido rentables, porque bajo el MAC hemos encontrado los restos de la ciudad fenicia o púnica. Un hallazgo de oro, un milagro, que se malogrará si no cambiamos de alcalde y de partido (Can Botino, Murallas, enladrillado de Dalt Vila, la enculada del Papa en l´Hospitalet, etc. no son un aval muy atractivo).
Y el diablo cuando no tiene nada que hacer con el rabo mata moscas. Es decir, han presentado las obras de Isabel Echarri, Zush (se ha vuelto a cambiar de nombre y se hace llamar Evrugo) Erwin Bechtold y, pásmense ustedes, una presunta pintura de autor desconocido, pero que se ha dado a conocer –con el aval de la licenciada Ruiz Sastre, directora del MACI– al poco público que sigue estas cuestiones como un Goya. No, ¿pero qué digo un Goya? De ser un Francisco de Goya y Lucientes el presuntamente generoso Isasi Isasmendi lo iba a regalar: un «atribuido» a Goya.
Salen con la misma estrategia de Elmyr: eso puede ser atribuido a Modigliani, pero es un Elmyr, yo jamás lo he firmado, pero es un Modigliani puesto que se lo atribuimos.
Esto no es un Goya, pero si decimos que es un atribuido a Goya entonces, oh Dios, estamos ante una pieza de gran valor. ¡Un Goya en Ibiza!
Gloria en el Altísimo que eso parece una maniobra vengativa del Opus Dei al estilo Dan Brown para desembarazarse de este equipo laico que expuso una pintura donde un borde pretendía sodomizar al Papa Wojtyla, siendo que fue a la inversa, el Sumo Pontífice polaco sodomizó al comunismo.
¿Qué quieren que les diga? A mí me ha hecho mucha gracia, porque es una maniobra tan burda que les deja a salvo de cualquier crítica. Ni siquiera los críticos oficiales y contumaces contra el MAC han abierto la boca.
Para empezar, una obra del siglo XVIII o del XIX no puede ser contemporánea. Además, un señor como Isasi no va a quedar en ridículo regalando una piltrafilla, una mala copia. ¿Se han asegurado de que no sea una copia que Narcís Puget hizo en sus años de estudiante por ahí?
Yo, que no soy especialista, la veo reproducida en una web y observo al menos tres elementos que la hacen difícilmente atribuible a Goya. Ni el peor enemigo de Goya se la atribuiría. Pero estas cosas pasan en Ibiza, tierras de Smilja, tierras de Elmyr de Hory, de Clifford Irving, de Robin Maugham. Si Goya viviera les pondría una demanda por difamación.
La crítica oficial de Ibiza, sobre cuya solvencia no tengo ninguna duda, no ha dicho nada, señal de que están de acuerdo. Cualquier obra es atribuible y en especial ésta, que podría ser atribuible a un centenar de pintores del XIX y de otros tantos de finales del XVIII.
Incluso los picassos de Elmyr que tengo en casa son atribuibles. Pero no este adefesio, por Dios. Ni siquiera es del valenciano Asensio Juliá y acabo de dar otra pista. Hubo un tiempo en que los goyas atribuidos llegaron a ser miles. Como los mirós o los modiglianis. El tiempo y los expertos del Prado los han borrado.
No nos hagamos mala sangre: gracias a la crítica oficial pitiusa, al MACI y a Lurdes Costa por este buen rato y sobre todo gracias por este regalo atribuible al cineasta Isasi. Impagable.
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