domingo, julio 09, 2017

Tragedia en la Ibiza excéntrica

Cada año por estas fechas crece la turismofobia. Lo de refuchís es un añadido
progre
Los periodistas han de desempolvar el abanico de temas trágicos que afectan a Ibiza y Formentera cada principio de temporada. No falla, es de manual, lo cual puede indicar que, como mínimo, la estupidez siempre insiste –en frase de Camus que me gusta citar– y que en Ibiza no sabemos poner coto al contexto que facilita tantos accidentes, como este hotel de San Antonio que aporta una magia especial que atrae a los locos o suicidas para que se tiren desde el tejado o desde el balcón a su piscina.
¿No podrían rellenar la piscina y sembrar un jardín de cactus exóticos?
No digo que los únicos descerebrados del imperio británico se alojen en ese hotel, ocurre en demasiados. Como sigue campando al parecer la venta de drogas químicas que se consumen sin control de dosis ni de cantidad. Así no es raro, que recuperemos un clásico: el lanzamiento desde lo alto de la muralla de Ibiza. Se caen, dicen. Y seguirán cayendo hasta que no inventen una droga que te permita volar de verdad y no solo en tu imaginación embriagada.
Los escandalosos periódicos británicos nos obligaron a cambiar el diseño de nuestras carreteras. Fue el principio del fin de Ibiza. Nuestra venganza debiera ser humanitaria: nosotros, los de Ibiza, debiéramos cambiarles su sistema de enseñanza: explicarles que la bebida tan precipitada y el consumo de drogas sin garantías de naturaleza y de dosificación, entrañan peligro de muerte. Explicarles que lanzarse de cabeza en las orillas del mar puede ocasionarte la muerte fulminante o como mínimo una paraplejía. Pero la educación en el Reino Unido es un desastroso caos.
Al menos los alemanes de Magaluf (Mallorca) desfogan las calenturas con el método más refinado de los botellazos o peleas campales a puñetazos.
En fin, que gran parte de nuestra turismo es lumpen tóxico. Que no hay quien los soporte y que para que se forren diez empresarios, mejor cerramos media isla y detenemos toda nueva construcción y por supuesto, no se puede ampliar ni una sola carretera más. Y que les aguante su padre.

sábado, julio 08, 2017

La gran morterada

La temporada 2017 es una gran morterada, ya se veía venir en mayo. No me refiero al mortero de picar una salsa, sino a la “cantidad de piedras o proyectiles que se dispara de una vez con el mortero de artillería”, como dice cualquier diccionario. Donde pone bombas digan chárters y verán la imagen perfectamente nítida.
Ya sabíamos que Ibiza y Formentera no están preparadas para recibir ni un turista más que pase de los dos millones y lo más probable es que en 2017 nos visiten el doble entre ambas islas. Unos cuatro millones. Es como si al turista le diera igual el sofoco, los colapsos, el olor pútrido de las cloacas en buena parte de las costas, o los precios abusivos y los servicios de escarnio. El tipo de turista que goza de esta Ibiza demencial parece acreditarse en el lema “cuanto peor, mejor”. Y vive Dios que esto es lo que ocurre.
Mientras se siga vendiendo la imagen de música, sexo, alcohol y drogas en general, no hay problema. Dejarán de venir los turistas en grupos familiares, o el turista de clase media que necesita recuperarse en una estancia relajante, pero siempre será fácil encontrar dos millones o tres o cuatro de descerebrados que prefieren cobijarse en la gran manada de desquiciados ruidosos.
Zonas como Magaluf (Mallorca) o nuestro San Antonio que llevan años invirtiendo fortunas para mejorar la imagen, las instalaciones hoteleras y las infraestructuras, asisten impotentes al deterioro implacable y al hundimiento de sus ambiciones ennoblecedoras, ante estas hordas salvajes que no respetan nada.
Así no es raro que en Baleares se den las peores situaciones de picaresca y que sigan viniendo los peores turistas del Mediterráneo. Una morterada.

miércoles, julio 05, 2017

Pacto: balance alarmante

Quieren dinamitar Sa Faixina, nuestro patrimonio común
Por poco que uno recuerde estos dos últimos años, pasada la mitad de la legislatura, el balance es muy deprimente y bien que me gustaría afirmar todo lo contrario. Ni yo ni nadie ganamos nada con las desventuras de un Govern al que tenemos que sufrir durante 4 años, pero ni un minuto más. A estas alturas de la vida, uno ya se muestra muy lejos de cualquier programa de partido.
Lo primero que destaca es la sumisión de su agenda a gestos puramente sectarios, ideológicos o maníacos. Sabemos de dónde procede Francina Armengol, de un sindicato estudiantil separatista, pero ha demostrado que le cuesta poco cambiarse de camisa mientras pueda gobernar. El vice Biel Barceló ha encabezado varios eventos independentistas donde al final se quema la bandera de España, que es la suya propia. El ex presidente Francesc Antich se cobijó bajo la clueca catalanista y formó parte en el grupo separatista y golpista en el Senado. Etc.
Así, no extraña a nadie el entreguismo al lobby fanático de Educación, la inmersión en un 98% de los colegios del Archipiélago, y la fabulosa facilidad de colaborar con el dinero de todos a proyectos pancatalanistas que solo interesan a la secta golpista.
En suma, subidas de impuestos, prohibiciones caprichosas y derroche en catalanizar Baleares, subvenciones a los suyos y derribar el Patrimonio, que es tanto como borrar la memoria común para poder manipularnos mejor y reescribir la historia en sus terminales y en una IB3 que no ve nadie.
Sin contar que cada vez que han gobernado han dejado endeudadas las arcas, sembrando una turimosfobia irresponsable, seguramente porque no quieren recordar que en 2013 los hoteleros de Baleares apenas conseguían llenar su hotel en los meses punta.

domingo, julio 02, 2017

Podemos no ordena el turismo, lo ordeña

Foto Jordi Avellá (El Mundo)
Sin necesidad de recordar conductas pocos ejemplares de algunos, debemos decir enseguida que Podemos adora el turismo. Que no sepa encauzarlo y ordenarlo, no significa que no sepa ordeñarlo. A Podemos, como en general a todos los isleños, el turismo nos facilita la vida y nos permite comprarnos los gadgets tan divertidos que nos ofrece el odioso capitalismo.
Por lo que cobran tan inmerecidamente podrían haberse puesto a trabajar con tal de clarificar el caos que supone el alquiler turístico. Al contrario, cada vez que abren la boca, complican más la madeja y al final aquí siempre acaban pagando los mismos. Bueno, ahora también pagamos los baleáricos cuando tenemos que alojarnos en un hotel. Porque en la ecotasa sí que han volcado toda su incompetencia, creando un impuesto finalista superpuesto al IVA. Un impuesto ilegal o alegal, pero que supondrá entre 40 y 60 millones de euros para un Govern que, lejos de invertirlos en mejoras medioambientales, los agarra con desesperación y se los gasta en lo que les salga de la faltriquera.
En vista de que no ha ardido Palma de Mallorca ni les han acosado como ellos hicieron con Bauzá, Podemos ha decidido que la actual tarifa puede doblarse. Para empezar, añaden. Así que o bien el Govern Balear sube la ecotasa o no recibirá el apoyo de esta banda de chantajistas. Porque Podemos no colabora, guía ni mejora el gobierno, ni siquiera participa en sus formación. Desde fuera y sin compromiso actúa como el catalanismo (y el PNV, de paso), o sea, extorsionando. O me das lo que te pido o no tienes mis votos.
Es un abuso, claro, pero finalmente los abusados somos los ciudadanos que pagamos sin ver una sola mejora en el turismo ni en el medio ambiente. Si doblan la ecotasa (suponiendo que no sea más el ordeñe) les llegarán más de 100 millones de euros sin haber movido el culo de la silla. Una locura que solo pueden corregir los tribunales de justicia. Recordemos que la ecotasa ya está recurrida en el TSJB.

sábado, julio 01, 2017

Peligros conocidos pero inesperados

La tintorera es habitual en Ibiza
Los peligros que pueden acecharte en Ibiza o Formentera ya suelen ser bien conocidos, por mucho que uno no los prevea. Normalmente uno podría esperar verse envuelto en un fregado o en un accidente. En un atraco o en un atropello, pero esto podría ocurrirte en Nueva York o en Lima.
En Ibiza es más probable que te atropellen estos guías y repartidores de tickets de discotecas o flyers que en unas horas dejan la calle embaldosada de basura. Si eres inglés el máximo peligro es que te encuentres con otros dos british y que empiecen a pegarte una paliza. Sin descartar la actuación sincronizada de algunos africanos que se sienten con permiso para robar.
Existe una estadística sobre esto: al menos uno de cada veinte británicos se ve envuelto en una trifulca alcohólica -o no- hasta el punto que ya forman parte del paisaje de San Antonio o de zonas como playa den Bossa. Huye y rehuye.
No hay peligro de que te atropelle una ballena, pero es cierto que no pocos tiburones como la tintorera suelen pasearse por las aguas de la ribera. En pleno uso de sus facultades y si no están enfermos o heridos no suelen atacar. Es más probable que te destroce las piernas o los brazos alguna medusa. Si la has esquivado, no tendrás tanta suerte con los mosquitos del atardecer y suerte tendrás si no te tropiezas con el mosquito tigre.
Según en que playa, estás expuesto a las peores bacterias o coliformes si acaba de reventar un emisario o alguna tubería que evacua directamente al mar. Las hay. Pero recuerda, el mayor peligro eres tu mismo si te expones a algún exceso químico, alcohólico o solar.