miércoles, abril 15, 2009

Trekking en las discotecas

El fenicio ya es un idioma muerto. Sólo en Maalula se conservan algunos pasajes de un rito religioso en arameo. En la foto la ciudad siria.

Los datos sobre las visitas a Ibiza en enero y febrero son alarmantes, «según los últimos estudios elaborados por el Govern balear, unos datos que coinciden con los que maneja el Instituto Nacional de Estadística (INE) y que reflejan una reducción importante en la actividad turística en inverno, que corrobora la Federación empresarial Hotelera». (Diario)
Nos interesa remarcar algo que ya suponíamos: el desplome del consumo interno en España dejará Ibiza sin uno de los puntales sustitutorios, que nos había salvado durante varios años del descenso de los extranjeros.
Pues bien, el turismo nacional se ha desplomado un 41 por ciento, con sólo 19.024 pasajeros frente a los 32.209 registrados el año pasado.
Da que pensar y dicho sea de pasada -ya lo sugerí el sábado pasado- en nada nos ayudará las Mil Medidas Antich. No lo dirán en público, pero hay miles de españoles que se sienten más que incómodos por esta creciente ola de catalanización que se manifiesta en donde encuentra una grieta o una débil resistencia.
Por una parte se gastan auténticas millonadas para que los turistas que vengan a Ibiza se pongan a sonreír como tontos, y por otra se echa la inversión por tierra, creando situaciones y problemas que tienen una imposible solución. Antich repite ahora el defecto y el fallo que cometió con la ecotasa. Un genio de la política al que yo no le compraría un coche de segunda mano ni regalado.
Y en cambio el turismo extranjero ha soportado bien la prueba, a pesar de un descenso notable. Como nadie lo interpretará, al contrario, quien sabe algo se lo calla, casi prefiero aventurar que no se trata de turistas de hotel, sino de muchos propietarios de una segunda residencia o de amigos que vienen unos días a amortizar la casita en la isla.
El fenicio tiene el hábito de no moverse en los puentes y fiestas tumultuosas. En casa tranquilo y me rinde el doble el trabajo y el placer, muy lejos del mundanal atasco.
Así aproveché para ver la película de Mel Gibson, ´La tentación de Cristo´, esperando escuchar el latín y el arameo originales. Es una película que chorrea sangre, había leído hace tiempo. Bueno, es lo que hay.
Todos aquellos que me preguntan dónde se habla fenicio tienen en esta película la oportunidad de escuchar el arameo, que es lo más parecido a una de las variedades del fenicio. Ya no se habla en ningún sitio, es una lengua muerta, que yo sepa. Sólo en Maalula (Siria) se conserva un poco el arameo, como he explicado algunas veces en mi blog.
Pero el paroxismo de la imbecilidad de la promoción de Ibiza de los últimos 20 años la vi en el programa de viajes Pilot, una guía de trekking. Muestra las islas Canarias, Mallorca e Ibiza.
Todo normal, belleza natural, historia, gente animosa, excepto Ibiza chunda, chunda, chunda, que queda reflejada como una importante meca de las discotecas.

sábado, abril 11, 2009

Lengua y turismo

"Sonría, esto es Ibiza" es el lema para fomentar nuestro turismo. Pero el personal parece recogerse en sus propias convicciones. Reclaman su derecho a fruncir el ceño, a mostrarse sombríos y a celebrar el día mundial del pesimista. El Decretazo del catalán sólo ha conseguido enrarecer aún más la atmósfera en una isla que es casi invivible.

Andamos inmersos en tambores, rompida de la hora, pasos, cofrades y procesiones. Por mucho que haya intentado ZP y sus huestes paganizar la Semana Santa, España es un país mayoritariamente católico que va a misa, no acepta de buena grado que le programen la vida tocando sus convicciones íntimas y sigue fiel a sus ritos.
Yo nunca lo hubiera dicho, pero esas reticencias o mejor dicho, esta confrontación con la Educación de la Ciudadanía no obedecen a razones puramente partidistas, sino a otras mucho más profundas. Lo mismo con el aborto.
Creo estar notando una fuerte reacción de los españoles en general. Te dicen toda la vida que hay que ser respetuoso con los demás, hay que tolerar las ideas distintas y los modos de vida nuevos. Aceptas, hasta que un buen día descubres que quienes no toleran, no respetan ni protegen tu libertad son los mismos a los que acabas de votar.
La rebelión de los corderos. Estamos en ello. Y en Ibiza estallará pronto.
Por una parte, el prestigio de los políticos ya está a ras de suelo, con todo merecimiento. Y hay excepciones en todo, pero no se puede burlar continuadamente al votante. Esto es un incumplimiento de contrato, el político tiene que cumplir.
En Ibiza veo una densa atmósfera de frustración, que se manifestará en algunos puntos. Los que veo yo (otro lo verá de otra manera) es una rabia inmensa, y hablo de urbanismo, por lo que hizo el PP, pero es que ahora el PSOE y ExC se comportan de manera muy parecida, igual o peor.
Otro punto que generará conflictos, largamente anunciados, es la cesta de la compra. Adquirir los artículos de primera necesidad es un auténtico atraco.
Los Tarrés, los alcaldes, van lentos o simplemente no van. Todo es para el año que viene. Parecen llevar escrito en la camiseta: este año no se soluciona nada, el año que viene sí. Para lo mismo decir el año que viene.
Es injustificable –si no es por razones puramente perversas- que en una sociedad libre no exista una libertad de mercado. Con todos los controles que se quiera, pero de control de la competencia, de sanidad y de seguridad.
No es de recibo que un grupo vasco-catalán, madrileño o francés se quede con la mayor parte de la tarta, imponga unos precios inexplicables y que nadie defienda a la sociedad, al consumidor. Cargos, cargas, impuestos y chupones. Unos inútiles.
Y otro punto de conflicto es la extraña cacicada de Antich con el catalán.
Pobre futuro le espera al catalán si se ha de defender a tronchazos y a base de decretos. Y resumiendo: estos tres puntos de conflicto ya afectarán este verano al turismo español. Afectarán ostensiblemente. Al tiempo.

Diario de Ibiza

miércoles, abril 08, 2009

Los chiringuitos tiemblan


Estaba viendo el telediario de Antena 3 y ya estaba aterrizando en una isla paradisíaca cuando oí algo de cerrar los chiringuitos en la costa española.
Caramba con Antena 3, no suele dar noticias buenas ni suele darlas bien y además tienen una fijación tercermundista con las locutoras rubias, pero es lo que hay. Si habla de Ibiza nos pondrá a parir, me digo, aunque en realidad y hablando en propiedad no suele mentir.
En efecto, ya hace más de un mes que tengo la noticia en mi inmodesta mesa, desordenada, sucia, atiborrada de cicatrices de culo de vaso de color morado, que estamos en Semana Santa.
Pero yo le hago mucho caso a mis comentaristas, a quienes tanto debo (incluso me he abierto un Facebook, que hace el ligue fácil con las abuelitas treintañeras y cuarentonas). Y me dije, me dije a mí mismo: ojo chaval, que estás en la cuerda floja; ni se te ocurra sacar nada de la cobra venenosa de la playa d´en Bossa ni mucho menos del cierre anunciado de los chiringuitos de playa, Marià que te la juegas.
Me llamo a mí mismo Marià cuando hablo a solas, para torturarme y endurecer mi espíritu ante las próximas adversidades que se avecinan.
En fin, si ya lo ha dado TV3, incluso el colega Fermín Bocos en esta misma página, bien podría yo intentar echar una manita a los chiringueros pitiusos, que viven permanentemente con el alma en vilo y el corazón en un puño y el puño bien cerrado.
La ministra de Medio Ambiente, Rural y Marino, Elena Espinosa, ha destapado el tarro de las esencias en el III Congreso de la Federación Andaluza de Empresas Cooperativas Agrarias (Faeca), celebrado ya hace un mes en Huelva.
La idea es muy buena sobre el papel y difícil de rebatir: las costas han de quedar limpias y exentas, lo cual induce a pensar que sería conveniente un traslado de los kioscos a los paseos marítimos, es decir, más atrás (en muchos casos cien metros o más), apelando al artículo 60 del reglamento de la Ley de Costas, aprobado en 1989: «únicamente se podrá permitir la ocupación del dominio público marítimo-terrestre para aquellas actividades o instalaciones que, por su naturaleza, no puedan tener otra ubicación».
A partir de aquí, más madera, es la guerra. La Junta de Andalucía se ha opuesto frontalmente (el chiringueo ocupa a unos 50.000 trabajadores) y enseguida se ha sumado la comunidad de Murcia, que ya tiene enfilado y con razón al gobierno ZP por el trasvase y otras cuestiones. También Valencia, muy afectada.
Ignoro la reacción en Ibiza y Formentera, pero deben estar que se suben por las paredes. Como otras veces, este Gobierno amaga, alarma y después cede.
Hoy el peligro está en la crisis. Pero el tema de fondo está ahí y probablemente irá saliendo.
Diario de Ibiza

sábado, abril 04, 2009

El peor camino de todos los posibles

El cordobés José Montilla, ahora normalizado al catalán bajo el nombre de Josep Montilla, firma vete a saber qué con Francesc Antich, el presidente del Hexapartito, abrumado por la corrupción y las presiones sectarias de los catalanistas. Todo vale contra el español. Mientras, Baleares sigue sin rumbo que solucione la sanidad, enseñanza, economía, turismo, etc. Y el PP a la fuga o escondido en el bunker.

"Normalización sin imposición», «Castellano o catalán, lo primero es calidad» o «Menos política, más sanidad», son algunas de las frases que pudieron recogerse en la manifestación de personal sanitario que ahora se siente golpeado de lleno por el Decretazo Antich, que pretende activar mil medidas para catalanizar a la sociedad balear. Desde los rezos de los maitines hasta las máquinas tragaperras (tragacadelles) de las tabernas.
Esta medida es demencial y está fuera de la realidad.
Yo pienso que este camino emprendido a comienzos de los ochenta es el peor de todos los posibles. Diez años antes, cuando yo empezaba a escribir, pedía (no éramos más de media docena) que se respetara el catalán y que se enseñara en las escuelas.
Pero jamás pude imaginar cuánto resentimiento y ceguera política se escondía tras las palabritas almibaradas de los catalanistas, auténticos profesionales del enredo, del medro personal y de la ingeniería social.
Ahora han conseguido la llave maestra de la gobernabilidad, aunque su peso real sea en realidad insignificante. Y en definitiva, pueden promulgar todas las leyes que quieran, pero serán derogadas (o deberían serlo) cuando en el 2011 sean desalojados del poder.
En Ibiza siempre nos hemos apañado muy bien, a pesar de que en los últimos diez o doce años parece que hemos enloquecido, probablemente contagiados por el exterior.
Y como no lo digo ahora, sino que lo he ido cronicando al menos dos veces por semana, ahora personalmente ya no me sorprendo.
Por una parte, el Partido Popular ha sufrido el mismo problema que el Partido Socialista: la usurpación del poder por una minoría.
No se explica de otra manera la etapa del PP en la que puso de consejera a una atractiva hija de Abel Matutes.
La historia es conocida: autopistas, escalextrics, puentes y ya lo teníamos encaramado en es Viver para acabar de arrasar lo poco que queda de la zona. Terrorífico.
Estrellado el PP con toda justicia, ahora el PSOE sucumbe bajo el peso de ERC y algunos más.
Acuciado por la corrupción y por la matemática, Antich aprobaría cualquier animalada, con tal de no convocar elecciones, porque sabe que probablemente, de hacerlo, su carrera política habría terminado para siempre.
Y tenemos lo que un comentarista de un foro llamó el lingotazo catalán. El calambrazo. Horroroso.
¿Cuál es la maldición de estas islas? Que para no tener que solucionar los problemas enquistados, se inventan otros nuevos. De esta manera, lo reciente y lo urgente, relega y oculta lo importante.
Con Dios.

miércoles, abril 01, 2009

Hablemos de las carabelas portuguesas



Hace tiempo que lo sé: algunos lectores se disgustan si hablo de medusas, cobras, tiburones o animales ponzoñosos y se ponen muy alegres y cantan y brincan cuando recito aquella tontería mítica que nos informa de que en Ibiza «no medran los animales ponzoñosos».
Vaya si medran. Pero no nos alarmemos.
Arañas venenosas hay varias, peces muy agresivos hay varios, pero los tiburones no se acercan a la costa baja a no ser que deriven extenuados, heridos o por cualquier otra anomalía. Claro que hay, pero jamás nadie me ha contado de tiburones que se acerquen a las playas a cazar piernas británicas.
Entre las medusas hay decenas de especies distintas, pero destaca una que por suerte no es muy habitual: la carabela portuguesa, el terror de los buceadores o surfistas y ello es así porque bucean o nadan mar adentro y en Ibiza sin trajes de neopreno.
Hablemos de este hidrozoo, del orden de los sifonóforos. La Physalia physalis se conoce por los nombres comunes de fisalia, carabela portuguesa y en inglés Portuguese man of war. La prueba de que existe en el Mediterráneo -repito, escasa- es su nombre en catalán: borra de vela.
Lo de vela y carabela es su extraña forma de un bolsón de color morado que levanta sobre la superficie permitiendo que los vientos la arrastren. Su procedencia es atlántica, por lo que parece evidente que entra por Gibraltar, aunque el Mediterráneo está ya tan alterado y alberga tantas especies exóticas que se reproducen aquí, que no me extrañaría que fueran ya nacidas en nuestras aguas calentitas.
Yo vi este caparazón o bolsa en el Malecón de La Habana. Alguien la habría sacado, o quizás una gran ola. Me puse en cuclillas, aplatufat en ibicenco, y antes de que pudiera tocarla -cosa que no habría hecho- unos chavales me gritaron espantados: «No la toques, esto es el aguamala».Y tan mala.
Bajo la corona se despliegan unos tentáculos de unos 10 metros. Letales para un buceador que sea ensartado de lleno. El veneno se compara con el de una cobra, aunque ignoro si realmente inocula un veneno o la sustancia urticante desencadena una reacción alérgica que puede acabar mal. Quizás ocurren las dos cosas.
El diario Sur (Málaga) lo publica: se ha detectado la carabela portuguesa en cantidades elevadas. Los científicos están sorprendidos, porque conocen su profusión en el Mar Cantábrico, pero no tanta densidad en las costas malagueñas.
Peligrosidad: muy elevada. La gran concentración de nematocistos y su potente veneno con propiedades neurotóxicas, citotóxicas y cardiotóxicas pueden llegar a producir un shock y el consiguiente ahogamiento, según leo en una web marina. Pero repito, en Ibiza no son descartables pero en cualquier caso son muy raras.