
Ibiza tiene miles de cafeterías, bares y restaurantes familiares que viven directamente de la estación turística y no sólo del mercado y del consumo internos en una isla con 126.000 habitantes.
Para estos miles de negocios y comercios de la oferta complementaria, los turistas hospedados en los hostales, pensiones, hoteles y segundas residencias suponen la aportación principal. A su vez, la oferta complementaria es un potente núcleo de creación de empleo.
Por ello estos días estoy centrando un poco la atención en esta posibilidad de los hoteles de bajo coste. Los ingleses conocen desde 2005, gracias a las iniciativas de EasyJet y de otros empresarios, esta posibilidad de hospedaje.
Desde mi punto de vista -ya sé que otros habrá mucho más cualificados- la oferta complementaria de Ibiza y de Formentera no tienen ninguna posibilidad de supervivencia si se cultiva y se impone en el mercado la modalidad de todo incluido.
Con los hospedajes y hoteles de bajo coste, tienen alguna. De hecho muchas más. Hoteles de bajo coste no es sinónimo de gamberrismo ni miseria, sino de un tipo de turista joven, que viaja tres veces al año y que duerme poco. Sólo pide una habitación de diez metros cuadrados, cama, jabón y una toalla. El resto puede comprarlo. Y lo haría.
Los hoteles de bajo coste pueden convivir con hoteles rurales, agroturismos, hoteles de lujo, hoteles de calidad como algunos de Dalt Vila. Turismo de altos vuelos y turismo accesible se complementan.
Lo que no se complementa con nada, sino que lo abrasa todo es el turismo del todo incluido, porque es un turista bloqueado, que empieza y acaba en su hotel. Si no viniera a la isla seguramente saldríamos ganando en agua y energía derrochadas.
Pero el comportamiento de nuestros políticos es lamentable. Siempre van a la defensiva, como si a todo llegaran pero media hora tarde, o diez años tarde. Algunos todavía no han llegado ni llegarán nunca. La lectura que se hace es «esta temporada viene mala, habrá que apechugar con lo que se pueda, hasta que nuestros técnicos nos hagan un informe y blabbla?». Y así cada temporada, para lo mismo ir repitiendo a la siguiente.
En realidad, un tipo de empresario que pretende tener libertad de movimientos, liberalismo para funcionar, pero exige proteccionismo con la administración a todas horas en muchos aspectos, es un mal empresario.
Noto a faltar más debate en el turismo de Ibiza y me sobran las declaraciones de los Antich o los políticos, que no sirven más que para derrochar muchos millones. La temporada 2009 dejará aflorar todas las contradicciones acumuladas; no será decisiva para nuestro turismo, pero lo parecerá.
Diario de Ibiza
sábado, marzo 28, 2009
Hoteles desbloqueados
miércoles, marzo 25, 2009
Perderse en Ibiza
sábado, marzo 21, 2009
Hostelería, el arte de lo posible

La hostelería es una especialidad difícil, porque no sólo has de conocer los mecanismos propios de la profesión en sí -cosa bastante sencilla- sino las tendencias del gremio en general. Es decir, los movimientos de la competencia. Y prevenirlos es sumarse o por el contrario, tener que sufrirlos.
Y hay un tercer punto: para ser un buen hotelero habría que conocer los movimientos de la Bolsa, el crecimiento económico, la economía y la política de nuestro país, pero también del país que nos envía los turistas.
Empezamos de forma muy sencilla: la gestión directa del establecimiento; pero hemos ido complicando el trabajo a medida que ascendemos de nivel y ampliamos la boca del embudo para captar clientes del país emisor.
Ibiza ha visto dos cambios recientes muy importantes, pero en general, no está superando la prueba. Quien no se adapte a Internet quedará fuera del mercado, se dijo. Otro: los vuelos de bajo coste. Su éxito es tan abrumador que ya es imposible imaginarse el turismo de Ibiza sin estos vuelos que ya significan casi el 50% del total.
Y no obstante no funcionamos. En los últimos años hemos visto que los hoteles ya ofrecen el Todo Incluido en julio y agosto. Basta leer las páginas del Diario para ver que la crisis en la hostelería no ha llegado en 2009. Venimos arrastrando una situación anómala desde hace muchos años, hasta el punto en que hoy la planta hotelera de Ibiza es la de peor calidad de Baleares.
En 2009 piden rebaja de impuestos, sufren rebaja de precios y deben doblegarse vendiendo Todo Incluido. Cada vez piden y reciben más ayudas públicas. Y aun así, esta temporada será un fracaso histórico porque como dijo Antich vendrá el mismo número de turistas, pero gastará mucho menos. Y lo que es peor, lo poco que gaste lo hará en cotos cerrados, con lo cual puede predecirse una caída en picado de la oferta complementaria: antes de septiembre habrán cerrado centenares, quizás miles de pequeños negocios.
En todo el mundo y en España se están imponiendo los hoteles de bajo coste, que es casi lo contrario al Todo Incluido. Los Easy ofrecen una habitación limpia, una toalla, una barra de jabón y papel higiénico. Todo lo demás hay que ir pagándolo a tocateja. Pues bien, ésta sería una aportación en Ibiza si se consiguiera que el Todo Incluido emigrara al Caribe, de donde jamás debiera de haber salido.
Las soluciones son difíciles, porque no se pueden dar globalmente. Debiera haber una escala en la oferta y poder estirarla durante 6 o 7 meses al año. Sólo sabemos que si Ibiza no acaba con el Todo Incluido, éste acabará con la Ibiza que conocemos hoy. Quizás sería lo mejor, no lo sé.
miércoles, marzo 18, 2009
Nunca se me habría ocurrido
domingo, marzo 15, 2009
Se busca: hoteles de bajo coste
Se han ido acabando las vacas gordas. Toda Europa está atravesando unos momentos muy críticos, aunque con mucho menos paro que en España. Pero Ibiza notará el golpe de forma muy sustancial. Que la diosa Tanit abogue por nosotros.


En mi articulito de ayer me mostraba reacio a promocionar la oferta del Todo Incluido con los fondos del contribuyente. Si los hoteleros piensan que esta modalidad les rendirá más, son muy libres de aportar unas cuotas al Fomento de Turismo o a otro organismo privado para promocionar su línea de hospedaje o de hostelería.
Es mi opinión, tampoco vamos a hacer un casus belli de esto. Entre los cientos de especialistas dedicados, alguien habrá que podrá aportar más luz que un columnista de prensa.
Además, no soy partidario de las guerras intestinas. En lo que se pueda hay que unir esfuerzos y unificar criterios de promoción, porque estamos muy lejos de haber tocado techo. Nos queda un buen trecho y no me refiero necesariamente a seguir acumulando plazas turísticas.
Pero en Ibiza suele hablarse de las plazas hoteleras de bajo coste con un cierto desprecio. Pues bien, a la larga serán las más rentables (me refiero si están en un mercado libre, no en esta diabólica y egoísta táctica del Todo Incluido). Cada vez existe una mayor demanda de hoteles de bajo coste.
Era algo que yo intuía hace tiempo, por pura lógica. Pero no lo había comprobado. Espero unos datos que me lo confirmarán para la semana entrante.
¿No es lógico que muchos turistas –como yo mismo, normalillos, clase media- pretendan aprovechar el bajo precio de los aviones charter, el bajo coste de las comunicaciones telefónicas, etc.?
Somos muchos los que aprovechamos los precios del baratillo o de algunas tiendas chinas, aunque cada vez menos, somos muchos los que no podemos pagarnos un cuatro estrellas, porque con una sola noche pagas más que por el trayecto del avión.
Pues bien, en España la oferta de hoteles de bajo coste se ha triplicado en los dos últimos años en España. Impresionante. Y no sólo hoteles de nueva construcción, que también, sino en restauraciones magníficas en el centro de las ciudades históricas. Bien por los cinco estrellas, bien también por un turismo abierto y a coste razonable.
NOTA: Este artículo será el último que se publique en El Dominical, un suplemento del Diario de Ibiza. La crisis aconseja replegar velas. Conservaré de momento mis dos colaboraciones semanales en el rotativo, los miércoles y los sábados. ¡Salud y libertad!
sábado, marzo 14, 2009
Lo quieren todo incluido
Los que vivimos de Ibiza y en Ibiza esperamos venderles algo. Pero el turista queda recluido desde que sale del aeropuerto de Düsseldorf. En la agencia les regalan una toalla de playa, en el avión les dan un pack de cremas, y cuando llegan al hostal los numeran como si fueran vacuno (o porcino, según el caso) y ya no salen más a respirar el aire exterior en una semana.
Los turistas vienen a Ibiza, pero como si no.
El todo incluido tiene su sentido en sociedades o en lugares donde no se puede planificar la jornada ni hacer una vida normal en la sociedad que se visita. Hay zonas de Brasil y del Caribe en las que un turista es acosado, timado cuando no agredido y robado en pocos minutos.
El turista no busca esta aventura ni quiere correr peligros, no al menos este tipo de turista. Por ello, en los resorts se les proveyó de una tarjeta, una pulsera o cualquier otra contraseña, para asegurarle el abastecimiento y manutención en la tranquilidad del hogar.
Este turista vive encastillado, rodeado por las murallas o las alambradas del ressort. Prefiere ahorrarse la posibilidad de aventura para ganar en seguridad y en previsión.
Desde luego, el turista empotrado en el hotel y el clubber son especímenes bien distintos, casi opuestos. La pena es que todos quieran tomar sus vacaciones en julio y agosto.
Nos deberíamos preguntar qué diablos ha pasado en Ibiza para explicarnos por qué motivos los acomodados burgueses europeos demandan una plaza blindada, renunciando a la excitante variedad de chiringuitos, restaurantes, tiendas o supermercados. ¿Estamos haciendo algo mal, reincidimos en algún error insuperable?
Esta técnica comercial no sería reprobable ni es sancionable en un sistema de libre mercado. Cada cual puede invertir su dinero de la forma que mejor le plazca.
El caso es que la economía europea y mucha más la española no son realmente libres. Quizás ninguna conocida. El intervencionismo es una tentación demasiado fuerte y apenas se restaura o se construya algo nuevo que no disponga de subvenciones de algún tipo.
El caso de los hoteleros es clarísimo: se ha sustituido la promoción privada y gremial del Fomento de Turismo por carísimas campañas pagadas con dinero del contribuyente.
Y cada vez exigen más: se promociona con dinero público, pero los beneficios de la inversión repercuten en reductos cerrados.
Diario de Ibiza, 14.3.2009
miércoles, marzo 11, 2009
Los pinos en cuarentena
Insecto descortezador del pino, el gorgojo.
domingo, marzo 08, 2009
Aquí no se llena, pero vamos a pensar

Ya bien adentrados en marzo tenemos la absoluta seguridad de que la temporada 2009 será memorable, no por sus altos índices de ocupación y de pernoctaciones, sino por la estampida general.
Y como no lo han estado nunca, los papeles de los sindicatos y algunos empresarios aparecen poco claros, confusos. Un sindicalista advierte ahora que este verano habrá despidos de fijos discontinuos. Lo que habrá muchos parados que ni siquiera serán contratados como antes ocurría anualmente.
Muchas noticias concurren en este ambiente hotelero, también porque ellos han conseguido catalizar el generalizado sentimiento de crisis.
La mayor aportación a nuestro PIB no es ya la construcción, ni la facturación de los hoteles, sino el consumo privado, que por cierto se ha derrumbado al verse sin el abastecimiento requerido para seguir viviendo pedaleando a crédito.
Esta temporada debiera servir de gran base de la pirámide y reflexionar sobre la improrrogable necesidad de mejora de las infraestructuras hoteleras si de verdad se quiere competir con las repúblicas balcánicas, con Bulgaria, Rumania, Grecia, Turquía, Egipto, Túnez, o incluso con Marruecos, que a la chita callando ha aumentado su oferta de una manera muy remarcable.
Si no es mucho pedir, deben efectuarse las campañas turísticas necesarias y no dejarse contagiar por el nerviosismo ambiental. No sirve de nada aumentar el redoble o gritar más alto si quien nos está escuchando está sordo. Y ahora económicamente en Europa hay mucha sordera, a pesar de que en Gran Bretaña, Francia, Alemania, etc. la recesión genera mucho menos números de parados. Un fenómeno que debiéramos estar estudiando.
El Gobierno Balear ha decretado una serie de medidas urgentes de modernización de hoteles. ¿De qué servirá si no se abren líneas de crédito?
Hoy por hoy somos poco eficientes en todos los sentidos: debemos pagar sumas astronómicas para promocionar el Todo Incluido y el excedente de capital, caso de haberlo, raramente se invierte en Ibiza para ennoblecer la planta hotelera, salvo excepciones.
Sin embargo hasta las peores tormentas acaban por escampar y no debiéramos perder este año en lamentaciones lanzadas al vacío.
sábado, marzo 07, 2009
Islas imaginarias, islas fabricadas
Es cierto que algunos gobernantes de las islas Maldivas, un paraíso en el Índico, pero un paraíso casi a ras de mar y que quedará sepultado bajos las aguas, están gestionando la compra de grandes extensiones de terreno en la India y en Australia (lo tienen difícil con los australianos).
En tiempos no muy lejanos, cuando un autor necesitaba inventarse una isla lo hacía sin ningún problema: la isla de las morsas, de las moscas, de las sirenas, de las cabezas cortadas o la fantástica isla de San Brandán, en las Canarias.
Para todos ellos nació una moda en 1964 entre los diseñadores, ingenieros y arquitectos como Ron Herron, grupo Archigram. Se trata de diseñar ciudades flotantes, lo cual colmaría los deseos de los inventores de islas o solucionaría los problemas técnicos de inundaciones, terremotos u otras catástrofes.
Sinceramente ¿quién prestaría atención a estas cosas? Nadie, sólo un fenicio, que es gente prendada de la tecnología y de las aguas. El proyecto quedaría dormido, pero en 1990 Norman Nixon reflotó la idea, nunca mejor dicho: Freedom Ship.
La Barcaza de la Libertad nos interesa porque cabría toda Ibiza, cuando nuestra isla recupere la cordura y quede en los cien mil habitantes que jamás debiera haber sobrepasado. No es un barco, sino grandes plataformas articuladas (sí, recuerda los vagones de un tren TALGO) que navegan sin cesar por los océanos con todos los habitantes de Ibiza viviendo y trabajando en Neoibiza. Puede dar la vuelta al mundo cada tres años y goza de todos los servicios, incluso un aeropuerto. Los ibicencos, embrutecidos por el ruido del aeropuerto actual, no sabríamos conciliar el sueño en una relajante ciudad flotante silenciosa.
Me entusiasmó la idea (en mi blog he publicado fotos), pero sinceramente, aunque cupieran y caben todos los habitantes de las Maldivas, no le dí una valoración real, sólo como objeto de imaginación y ejercicio técnico de gran valor, pero teórico.
Era la segunda vez que cometía el mismo error, porque al cabo descubrí la Ciudad Nenúfar (Lilypad), mucho más estética, adornada de jardines, montañas, puertos y piscinas. Llega a recordar las ilustraciones de los fastuosos jardines de Babilonia que a menudo hemos visto en el cine. Así que desde los 60, en pleno hippismo, los diseñadores han concebido grandes ciudades no para huir del planeta, sino para quedarse, pero en zona húmeda. ¿Una locura o una genialidad? Yo me apunto, qué más da.
También puede consultarse:
Lilypad, un nenúfar flotando con 40.000 habitantes
Freedom Ship, ciudad flotando en los acéanos
miércoles, marzo 04, 2009
Tesoros en las islas

Vamos a evitar la empalagosa visión de lo propio como una excelsa bendición de los benefactores dioses. No caigamos en la pretenciosa y untuosa mecánica de los pobres nacionalistas.Pero tampoco es malo de vez en cuando bañarse con una sesión de autoestima. Todos lo necesitamos, si no convertimos esta actitud en una creencia, en un argumentarlo para enfrentarse a los demás.Ibiza es maravillosa. Formentera es una joya. Lo son hoy, incluso en el lamentable estado en que las han dejado unas cuantas mafias conocidas y, en general, una actitud con imaginación y acomodaticia de una gran mayoría de afincados y de locales.Pero, entonces ¿qué podemos elegir como emblemas para mostrar a los rusos, a los europeos, a los japoneses para que vengan a pasarse una semana o una quincena en nuestras aguas?No parece fácil, aunque tampoco es una tarea imposible.Los lectores del Diario han ido eligiendo y los cinco puntos básicos de apoyo, o cinco tesoros irrepetibles han quedado ordenados así: es Vedrà, la gran pirámide histórica y patrimonial de Dalt Vila, las extensas praderas de Posidonia que bordean nuestras costas en las arenas y en los fondos rocosos, la extensa zona dunar y playera de ses Illetes, y por fin el baile payés, el baile de Ibiza, una reliquia que conserva en sus movimientos, música e indumentaria rasgos que se adentran a miles de años.Ibiza y Formentera son esto y son mucho más. Simplemente la luz incidente en las grandes zonas boscosas crea una luz iridiscente y aromática que no puede traducirse ni exportarse? todo el bosque bajo, los arbustos, todo ello es una exposición permanente y llena de sorpresas de endemismos florales mediterráneos.En Ibiza siempre hay flores. Cada época tiene su tono, su cromatismo. Siempre hay luz, incluso cuando está nublado. Y esto no lo cambia ni la grosera caja registradora de los destructores ni la corrupción imperante. Ni el cemento, ni las chimeneas industriales y sulfurosas.Esta belleza embelesa en la primera impresión. Cuando alguien percibe el placer insólito de poder descubrir Ibiza por vez primera en realidad recibe una dote especial. El umbral se satura con el tiempo, pero las Pitiusas son bellas objetivamente.Creo que fue Gertrude Stein quien le recomendó Deià (Mallorca) a Robert Graves con las siguientes palabras: «Es lo más parecido a un paraíso y serás feliz allá? si puedes soportarlo». La belleza de Ibiza tiene el reverso, como todo. Por eso yo convertí esta frase en un lema para desengañados: «Ibiza, más vale añorarla a tener que soportarla». Unas islas llenas de tesoros.
domingo, marzo 01, 2009
Y ahora piden campañas de choque
Promociona: con prisas y a lo loco
Estamos ya en marzo y ahora veo que insisten los hoteleros y las distintas asociaciones, Pimeef y otros, en pedir más fondos y adelantar la promoción para salvar la temporada.
Una isla que mueve dos millones de turistas al año no puede actuar a lo loco, a golpes de talonario y presionando en las fechas. No me gusta como enfocan el tema, y lo he dicho siempre. Quizás estoy equivocado.
Para empezar, el empresariado de Ibiza parece estar admitiendo que la promoción habitual de cada invierno no sirve. O sea, que hemos derrochado millones de euros en unas campañas que no son productivas.
Poco confían en sus propios esfuerzos.
Pero de nada servirá repicar la campana con más brío cuando la campana a menudo tiene que dar el toque de difuntos. Y sigo: todo el dinero que se derroche, aparte de no servir para los efectos benefactores que se pretenden, dejará otras cosas muy necesarias sin fondos. Esta es otra característica de la política letal de las autonomías: hay que pedir, exigir y extorsionar si es necesario porque el primero que llegue al dinero es quien se lo queda. Una locura improductiva, un sinsentido.
Yo me cuidaría de trabajar donde nosotros podemos llegar: mantener los calendarios promocionales a corto, medio y largo plazo y cuidar mucho nuestros servicios. En Turquía incluso regalan las camas. Tampoco se pide esto.
Las actitudes alarmistas, los toques a rebato no sirven para nada.
Yo casi diría que el destino de nuestra temporada de 2009 ya está escrito y nadie lo cambiará. Mejor que no diga claramente mi opinión, pero de alguna manera ya la vengo dando desde noviembre del 2008.
El dinero del contribuyente es sagrado. Incluso siendo rentable se tiene que invertir con sensatez. Ibiza está siendo promocionada desde Madrid, Mallorca y desde nuestra propia isla. Tranquilicémonos.
Quemar billetes por puro alarmismo no es la solución. Los otros también existen: Turquía, Grecia, Bulgaria, Hungría, Eslovaquia, Chequia, Egipto.
Y los propios clientes están viviendo su propia pesadilla. Calma, trabajo y sobriedad.








