sábado, febrero 28, 2009

Todo llega, y si no, mucho peor


Yo le escuché decir al ex presidente Felipe González que se pueden hacer promesas, formalizar citas para conferencias, comparecencias o viajes, pero hay un problema: Todo acaba por llegar.
Todo acaba por llegar y hay que estar ahí con firmeza y capacidades. Claro que esto le debe sonar a chino a José Luis Rodríguez Zapatero: si no le va bien, cancela la cita, lo cual le ha granjeado no pocas antipatías, como el caso paradigmático de Polonia.
Me parece que era Juan Carlos Onetti, un excelente escritor uruguayo, que se tumbó. Los jóvenes no sabemos ya de estas cosas, pero tumbarse era un fenómeno típico de la inmediata posguerra mediante el cual algunos desengañados, intimidados o agorafóbicos se recluían en su habitación y a menudo se tumbaban en la cama, donde pasaban la mayor parte de su vida. En la cama escribían, leían, comían y a veces incluso dormían.
Más de una vez me ha pasado por la cabeza, pero no soy tan autosuficiente.
Pero bueno, que todo llega, y así vemos que la crisis «apenas durará dos meses» como dijo el impresentable ministro Corbacho ni veremos -un suponer- una mejora de la contratación laboral en marzo.
Al contrario, marzo será uno de los peores meses que se recuerdan, pues muchos desempleados cesan en la percepción del subsidio y la Semana Santa llega demasiado pronto para aconsejar la apertura de hoteles y de comercios de la oferta complementaria.
Pero da igual la fecha: los países emisores de turistas están bajo una recesión de caballo, como no se recuerda en toda nuestra moderna historia.
La ingenuidad o la perversidad de ZP no conduce a nada: ni siquiera crea decepción, porque me temo que desgraciadamente ya nadie espera nada de él. Su pronóstico podría haber tenido un sentido si en vez de referirse a marzo hubiera dicho mayo.
En efecto, ya en mayo miles de plazas tendrán que ser ocupadas, por mucha crisis que nos afecte.
Ibiza despertará y en junio ya llegarán miles de turistas. No quiero ni imaginar que ocurra de otra manera. No quiero ni pensarlo.
Todo acaba por llegar y las fechas ya están aquí. Toda España recibirá cientos de miles de turistas, aunque ahora ya es fácil descontar un elevado porcentaje en los descensos, no sólo por esta insólita recesión, sino por la competencia literalmente feroz de destinos como Turquía o Egipto, incluso Grecia, que ya comienza a ser una competencia muy seria.
España es el segundo país del mundo en recepción de turistas: unos 54 millones, pero?si el descenso es de un 20 % entonces el daño será de órdago. Y todo indica que los tiros van por ahí. Ojalá que me equivoque.

jueves, febrero 26, 2009

La antipromoción de Bruselas


El tema es muy viejo: muchos desalmados creen que los periodistas no debemos contar los sucesos ni el destrozo urbanístico inefable que nos hace ya la vida imposible.
El tema es viejo y está arraigado en aquellas partes o sitios donde hay un defecto de democracia, como en Cataluña o en aquella Ibiza de los años del despegue: quiero decir que si cuentas un problema o una aberración eres un mal catalán o un mal ibicenco (ya sabemos que no somos lo mismo ni somos iguales, donde unos son carolingios, los otros somos fenicios, gracias a Baal).
Pero hay que ver con qué frecuencia usan estos argumentos viscerales los nacionalistas, los delincuentes y las clases aferradas al poder. Pero el “eso no lo cuentes, por Dios” hace tiempo que se ha acabado en Ibiza. En Cataluña tienen un merecido oasis informativo, que para muchos es más bien un charco amarillo antes que une estanque dorado.
Personalmente, este fenicio se quitó de encima estas moscas cojoneras desde el momento en que envió a parir panteras a quien le recriminara por el trabajo bien hecho, en vez de reprocharle la dejación de funciones, la pereza o la simple complicidad con quienes se han ido cargando Ibiza.
Y esto es, ni más ni menos: debe avergonzarse quien causa los destrozos, no quien los cuenta en la prensa.
Así que observo ahora la sensación agridulce del fenicio cuando se entera de que incluso el informe de Margarete Auken (Parlamento Europeo) pondrá en peligro numerosos fondos europeos que percibe España todavía.
O sea, que teníamos todo la razón quienes llevamos décadas (algunos, tres y media) golpeando el hierro en frío y ante la hostilidad de muchos. Teníamos toda la razón, hacíamos lo justo, hemos hecho la pedagogía que probablemente no han hecho en las escuelas de arquitectura ni de urbanismo y hemos opinado en contra de la confortable mayoría.
Bien. Muy bien.
Claro que una vez aceptado esto queda el regusto amargo: ¿cómo es posible que una España que venía cansada de la corrupción del tardofranquismo, un país que se ha reinventado a sí mismo, haya caído en apenas dos décadas en el pozo más miserable de la ineptitud, el derroche, la corrupción y la mediocridad? No sé si hay explicaciones, lo seguro es que no hay excusas ni coartadas.
Las clases dirigentes, tanto a nivel de Estado como de Cacicatos (las 17 autonomías o Cacicatos) han entrado a degüello sobre el presupuesto.
Incluso desde Europa nos lo dicen: no se os puede dejar solos. Nos hacen la antipromoción total: en España ya no cabe ni un corrupto más.
Compañeros: contadlo, no os dejéis nada en el zurrón. No somos bufones.

domingo, febrero 22, 2009

Serios avisos de la Unión Europea



En estos últimos siete días hemos recibido una buena tunda procedente en gran parte del Parlamento Europeo. La Unión nos ha facilitado muchas cosas, pero ahora vienen los varapalos, y todos sabemos que la sesión sadomasoquista no ha hecho más que empezar.
Por una parte, muy grave, ya tenemos expediente por el déficit público. ¿Cuántos expedientes en curso de resolución tenemos? Decenas, docenas.
Pero quiero remarcar dos muy claros y que apenas llaman la atención, incluso el primero, los socialistas intentan callarlo y silenciarlo: los padres tienen derecho a elegir la enseñanza de sus hijos en la lengua materna, cuando en determinada región coexistan dos lenguas oficiales.
Como ya es habitual, los catalanistas exigen el estricto cumplimiento de las leyes de inmersión en Baleares, pero ellos ya han dicho que no cumplirán ésta en Cataluña. Lo sabíamos.
Lo que no se entiende es qué está haciendo el Partido Popular. Del PSOE no podemos esperar nada. Y un lamento que mi gusto por las paradojas no podría pasar por alto: precisamente aquellos que somos partidarios del respeto democrático de ambos idiomas (prohibido prohibir, que uno es hijo del 68) somos tildados de “fachas”. Y por el contrario, los radicales que imponen un idioma único –en este caso el barcelonés o catalán- pasan por ser eximios ejemplares de íntegros demócratas. Ya os vale. En fin, que yo quiero la democracia para mí y cuando la tenga la usaré para cargarme la democracia. Sabrosones son.
Otro precio que nos llega en la factura del Parlamento Europeo (en marzo se votará) es el informe muy negativo por el cual pueden dejar a las Baleares y a toda España sin los fondos europeos. Los pocos que vayan quedando, añado yo.
En la Unión no pueden intervenir en el diseño de los planes de ordenación, pero el modelo de desarrollo caótico y especulativo del boom de la construcción en los últimos doce años ha generado una situación de aberraciones jurídicas que lesionan derechos básicos. Y aquí sí que puede entrar. Y ha entrado a saco.

sábado, febrero 21, 2009

Keynesianismo en Ibiza


Cuando leo la entrevista al consejero de Programación Económica Corporativa (vaya un nombre) me digo: “Tate, Keynes puro”.
La teoría macroeconómica keynesiana es claramente intervencionista, en contra de lo sostenido por la doctrina del laissez faire, y Tomás Méndez repite casi el manual del parvulario: “Crearemos numerosas obras públicas para luchar contra la crisis económica”.
No es una crítica a Méndez, sino un apunte a pie de página: los socialistas son así y no entienden otra cosa, y mucho más los socialistas que rodean a ZP. En lo que he visto hasta hoy, los mismos socialistas a los que voté en 1982, se han mostrado hábiles en la incorporación de ventajas sociales (que por otra parte hubieran ido incorporando, y algunas lo fueron, UCD o el PP). Pero muy torpes en la creación de riqueza fundamentada. Muy al contrario, siempre han ido al derroche y al déficit con lo cual han creado millones de parados.
Y ahora volvemos a estar en las mismas, con el agravante de que este vez Europa está mal y España ya no percibirá la lluvia de millones de fondos europeos que han dejado al país arrasado por el cemento.
Las medidas aplicadas por ZP, resumidas en inyectar cantidades astronómicas de dinero, creando una deuda pública monstruosa, vienen a ser las mismas que en todo el mundo, con menos transparencia y mucho mayores proporcionalmente. Pues bien, no funcionan.
Los asesores americanos ya hablan del error de Keynes, para no referirse al error de Obama o de Zp o al mismo que está a punto de cometer el Consejo Insular de Ibiza si sigue derrochando el dinero (como piden los hoteleros, por ejemplo) en estrambóticos planes de choque, cuando estamos desarrollando un choque continuado desde noviembre, asistiendo a ferias y dando a conocer las islas. Ya basta de locuras. Y menos para los hoteleros que quieren privarnos de medios para la sociedad para proporcionar sus paquetes del Todo Incluido, cuando por cierto ya vienen promocionados en una veintena de ferias. Como los catalanistas, son insaciables.
Ahora, la frase de Méndez también nos indica la perversidad mental de los políticos, no la del pobre Tomás en sí, que es un santo. Me explico: en vez de decir, miren vamos a invertir dinero y esfuerzos en la promoción turística, pero a pesar de la crisis, vamos a intentar desarrollar las infraestructuras pendientes desde hace décadas, porque dichas obras mejorarán nuestra oferta y nuestros servicios, y de paso como es lógico ayudarán a luchar laboralmente contra la crisis. Me quejo del orden.
Los políticos siempre pendientes del voto, en vez de la eficacia.
ZP gastará un dineral para colocar cartelones con lo del gobierno de España, en vez de invertirlo directamente en salarios. Más de lo mismo

jueves, febrero 19, 2009

Una mirada invernal


Las únicas notas armónicas y las mejores fotos del año son las de la nevada invasión floral de los almendros de Santa Gertrudis, San Miguel, Curona o las Salinas.
Para casi todo lo demás, mejor es ponerse el uniforme de guerra y el chaleco antibalas. Pero ya lo sabíamos. Cómo estará el mapa que incluso los políticos de la cosa turística regresan a Ibiza y Formentera calladitos, mudos como una almeja, cuando antaño levantaban los brazos y alardeaban de grandes perspectivas.
Los pocos lectores que me quedan vivos (mis lectores muertos son muy interesantes) ya saben ahora porque yo ironizaba un poco (no mucho, que no es plan) cuando mi amigo Joan Serra, el consejero de Economía pronosticaba una temporada igual que en 2008. Como el presidente –o director- de una Caja de Baleares, que “deseaba” pero no pronosticaba una temporada tan positiva como en 2008.
Ya quisiéramos todos. De la miseria sólo se sacan nervios, peleas, mal rollo y caras agrias, cuando no violencia y malos tratos.
En este momento es cuando todos tenemos que demostrar que somos gente civilizada y politizada en el buen sentido. Donde haya que apretar, se ha de apretar, donde haya que aguantar hay que aguantar.
Echo una ojeada y veo que todo va con una lentitud exasperante. ¿Qué hace esta ensalada de IbizaxUna silla, ExC, Eivissa per la Cadira. Ramoneando sobre un tema que ya debiera estar resuelto hace un año. Y ahora van a tragar 63.000 metros cuadrados. Pues haber comenzado las obras hace un año. ¿Para qué sirven EXc, son gobierno o son oposición?
Si hacen falta ochenta mil, adelante y al tajo. O no se construye. Pero esta dubitante pérdida de tiempo no sirve más que para desgastar. Y estamos para cualquier cosa menos para esto.
Como estos progres que invaden Vara de Rey contra Israel. O estas chicas que presentan Gaza como la mayor cárcel al aire libre. Desgraciadamente, Palestina ya es una realidad que conocemos perfectamente. Y otro día hablaremos de mis amigos los saharauis. Les conocemos, casi uno por uno.
O sea, una cárcel al aire libre… ¿se referirán a Ibiza en invierno?
Veo que hasta los niños vuelven a pegar palizas: jueces, policías, policías locales, motoristas, celadores, ayuntamiento, todo el Diario de Ibiza, celadores, seguridad civil, taxistas, mi suegra, todo el mundo alarmado por cinco o seis niñatos: Pero ¿es que nadie se va a dar cuenta o rebelarse contra la mierda de país que estamos levantando? ¿Es que nos hemos vuelto todos locos? ¿Alguien lo hace a propósito? ¿Con que propósito?
Da la impresión que la policía responde a esta alarma social con dos o tres golpes de efecto. Primero, enhorabuena a la policía. Segundo: no, no basta.
No es suficiente. Ni de lejos. Sofía Hernanz, al trabajo, al trabajo.

Elmyrología


Cuando regresé de El Aaiún, a finales de 1975, percibí en el aire un cambio sustancial en el aire, en el ambiente de Ibiza. Es como si la salida de Ivan Spence hacia la Pobla de Benifassá (Castellón) hubiera arrastrado, cual flautista de Hamelin, a todas las ratitas y a los ratoncillos de la isla.
De 1973 a 1976 Ibiza dio un vuelco acelerado. No es raro en la dinámica pitiusa: acelerones, recalentones, crisis y lloriqueo hotelero. Y vuelta a empezar.
Pero ya me di cuenta del desastre cuando Elmyr de Hory se suicidó. Los elefantes habían aceptado oficialmente la muerte de una época (hablar de la muerte de Ibiza es falso; se va siempre a peor, pero no es la muerte, quizás sólo sea el infierno).
Más por edad que otra cosa, de vez en cuando y con cierta frecuencia, me preguntan por Elmyr otros colegas de trabajo. Mi blog abierto al mundo ha facilitado el contacto, que no suelo rehuir.
Bien, de todo ello deduzco que el gran personaje del siglo XX en Ibiza no es Smilja, este curioso esperpento de sí misma, un ser inteligente y superviviente; ni Abel Matutes, un ibicenco trabajador que siempre ha hecho los deberes pero de una asignatura que no toca. Ni Aníbal, nacido en Tricuadra, pero quién demonios sabe dónde está esta isla inexistente sacada de un mapa de Borges; Ni Vara de Rey, un militar valiente que dio la vida pero no la victoria a una España en retroceso colonial, pero que ni siquiera es ibicenco, al igual que El Rayo Aníbal. Ni Avicena, eximio doctor universal, del que no se ha podido demostrar que naciera en Ibiza.
En realidad, mi agotadísimo ‘Diccionario de Secretos de Ibiza’ es un apasionante compendio de conjeturas, leyendas, invenciones y hallazgos.
El gran personaje de Ibiza es Elmyr. Elmyr Loquesea. Inventó en Ibiza su vida de una forma tan telúrica que grabó a fuego sobre las tierras de la isla sus invenciones y sus hallazgos, sus líos y sus leyendas.
Y triunfó. Y de qué manera. Es evidente que el secreto del éxito está en la elmyrología: trabar con tensión y apasionamiento una colección de mentiras, peleas, amores (si hay algún gay todavía mejor; y aquí no había otra cosa). A no ser por esto, la vida de Elmyr sería un culebrón venezolano perfecto. La suya es una vida sin mujeres, en fin, de sexo femenino quiero decir.
El gran personaje de Ibiza es Elmyr. No lo tomaré a mal. A menudo, de las infamias se exprimen más beneficios que de las vidas de santos, hagiografías y breviarios, panegíricos y loas.
La popularidad de Elmyr perdura. En una semana contesto dos cuestionarios sobre Elmyr.
¿La reedición de ‘Fake’? No lo he leído, pero quizás opine otro día.

Tormentas perfectas lo son todas


Parezco despistado, pero hace unos diez años que me fijo mucho en los temporales de invierno y por supuesto, de otoño y de primavera. Me lo mira de reojo, para disimular.
Y claro, siempre acabamos preguntándonos ¿ha cambiado el clima de Ibiza? Dando por sentado que el clima cambia cada día y que evoluciona según le cuadra, todavía no he encontrado a nadie que me conteste negativamente.
“No, el tiempo de Ibiza y de Formentera es el mismo de siempre. Los mismos inviernos y los mismos veranos”. Pues no, nadie me contesta esto.
Y aquí incluso militares, civiles, gordos y débiles: sí, el clima de Ibiza ha cambiado de una manera muy remarcable y mensurable a simple vista.
Yo recuerdo que en mis primeros cinco años en el campo de San Miguel (un arcángel terrible que protegía nuestros huertos contra el escarabajo de la patata llegada de Inglaterra) llovía todo el invierno, casi cada día y sin apenas interrupción.
Todas las fuentes rebosaban de agua, los torrentes corrían durante casi todo el invierno, las norias chorreaban y había numerosos manantiales que nacían de unas rocas. El agua abundaba.
Yo no sé ahora si es que gastábamos menos o es que llovía mucho más. A quienes se lo he comentado, me dicen que llovía mucho más antes que ahora. Esta es también mi impresión y no he comprobado datos, aunque en Ibiza la pluviometría nace con el aeropuerto, o sea desde 1958 en adelante. Y las lluvias de Sant Jordi y las de Sant Miquel no tienen nada que ver, pero nada de nada.
Ahora casi juegan con las palabras. En la televisión aprendo que está a punto de barrer toda España, especialmente lo más España de todo, que es Vascongadas y Catalonia, una cosa que se llamará ciclogénesis explosiva, una expresión magnífica que yo emplearía para una sesión de strip-tease en Manumission.
¿Y eso que es? No han querido decir ciclón ni huracán, pero no es otra cosa. Si lo he entendió bien, la tormenta tropical no es del trópico, sino bastante más arriba y nace de un choque repentino entre una masa de aire muy caliente y otra lengua de aire muy frío. Pues esto mismo era la gota fría. Una expresión magnífica que se debería aplicar a la sagaz y catastrófica política económica de Zapatero.
Cuando ya teníamos aprendido lo de gota fría, el experto Millán Millán (dos veces, como las buenas tormentas) nos dijo que no, que eran temporales de Levante. En realidad el mecanismo es siempre el mismo: contacto brusco de aire cálido y húmedo con aire frío. Le llamarán tormenta perfecta, pero para mí perfectas lo son todas. Dejan al mundo aislado de Ibiza y Formentera durante días enteros. Y podríamos seguir.

Los hoteleros lloramos mucho


Ya ha terminado la temida y deseada feria Fitur, que a más de uno habrá servido para disfrutar de una terapia de grupo. Procuro estar muy atento (o como dicen, ocupado, pero no preocupado) con los que dicen los hoteleros de Mallorca, porque ya expliqué una vez que los de Ibiza no dicen nada.
Últimamente ha mejorado mucho con los últimos presidentes pitiusos, pero todavía no han adquirido el desparpajo de los mallorquines.
Esperemos grandes cosas de Juanjo Riera, dentro de las limitaciones que impone una agrupación muy conservadora y nada conservacionista.
En Fitur se ha destapado Antonio Horrach, de la Federación mallorquina.
Es probable que conozca nuestras ironías frente a sus interminables y jeremíacos lamentos, porque le recojo esta frase: “Tenemos fama de llorones, pero yo no comparto la filosofía de quejarse siempre. Lo estamos pasando mal, pero sería falso decir que estamos en crisis”.
Mucha razón tiene Horrach, que también preside la cadena HM Hoteles. Cuando las cosas vienen de cara se suelen rebajar las cifras y se lamentan de igual forma y a menudo con mucha razón, porque la facturación del hotel no va en paralelo a la gestión racional de los políticos, y cuando llega la crisis siempre nos atropella porque los deberes no están hechos.
Ahora echan mano urgente a planes desempolvados. No es de recibo recurrir a la sempiterna canción de los puertos deportivos. No sé en Mallorca, pero en Ibiza los hoteleros mejor harían en gestionar lo suyo y exigir vigilancia y limpieza (ya lo hacen de hecho). Pero olvidarse de esta rentabilísima (para ustedes) manía de crecer siempre.
Cuando exigen más crecimiento no actúan como hoteleros sino como constructores. Ibiza tiene todo lo que necesita y un exceso de sobrantes. Julio y agosto jamás tendrá suficientes amarres, de manera que los hoteleros pueden colaborar en asombrar a la clientela con otras cosas y en otras fechas.
Pero vienen mal pintadas. Esta vez se ha acumulado todo y se avecina la tormenta perfecta. Horrach comenta la reducción de vuelos, muy importante este invierno y rebajada en las previsiones de slots para el verano 2009.Los hoteles están haciendo ofertas y muchos se acogen a la modalidad del paquete con el Todo Incluido.
El mercado español descendió un 13,5% en 2008 y Horrach celebra que el spot de Nadal también sea pasado en España (inicialmente era para Reino Unido y Alemania). Y no se calla al despreciar el Illes Balears como lema: “Nos ha hecho mucho daño. Mallorca es una marca muy potente. Somos la coca-cola del Mediterráneo”. Tiene razón. Ibiza es una marca potentísima.
Es mucho mejor hablar claro y si no haces tú las propias cuentas te las acaba haciendo algún botarate.

Población real pitiusa


Vieja discusión y no es baladí: ¿cuántos habitantes tienen realmente las Pitiusas? Nadie puede creer que Ibiza tenga tan solo 124.000 y que Formentera sume unos nueve mil.
Somos bastantes más, y desde 1980 lo vengo diciendo. Es muy importante disponer de cifras aproximadas, para hacer previsiones sanitarias, de instalaciones y de infraestructuras, para casi todo, incluso para algo tan nimio como para hacer acopio de vacunas contra la gripe, por decir algo anecdótico.
El Consell Insular debiera finar más, en esto y en todo. ¿Cómo puedes negociar la entrega dineraria aproximada si ni siquiera sabes los habitantes que exigen y tienen necesidades?
Las cifras que doy al principio son del Instituto Nacional de Estadística, y es difícil que en una negociación política acepten otra, a pesar de que existen estudios muy aproximados que nos indican que en el 2007, el número total de habitantes era de 185.000.
Si aplicamos un aumento en la misma proporción (entre un 6 y un 8 por ciento) es fácil deducir que a finales del 2009 y a pesar de la crisis, nuestras islas ya han pasado de largo de los doscientos mil habitantes.
Una animalada, que quieren que les diga. Un sitio como Ibiza-Formentera no soporta mucho más de 80.000 en total.
Pero si serán desastrosos nuestros políticos municipales y consejeros que con crecimientos prolongados del 4% en nuestra economía no han sabido dejar solucionadas las infraestructuras. Al contrario, las arbitrariedades caciquiles del PP nos han sumido en un caos, caos al que hay que sumar la nefasta política de Tarrés (y después Ludes Costa) en el Ayuntamiento de Vila.
Sólo de pensar en la barbaridad de las autopistas (PP) o de pensar en la estación de autobuses (Tarrés, ayuntamiento) y en Vila Centre, ya se me conmueven las carnes. Ahora resulta que el sobreprecio por billete lo pagaremos todos los isleños (el Consejo Insular) vía impuestos.
Yo sigo estos datos de la Ultima Hora Ibiza, 12 octubre 2008, pero quien quiera hurgar en este trabajo sobre demografía pitiusa debe consultar el estudio del Centre de Recerca Económica (CRE), participado por Sa Nostra y la Universidad de Baleares, que han realizado una estimación de cuántas personas pueden encontrarse en esta última situación y ha concluido que las Pitiusas soportan una Carga Demográfica Real (CDR) del 45,8%. En términos más sencillos estos significa que a los datos del padrón a 31 de diciembre de 2007 (126.140 residentes) hay que sumarles casi un 50% más de población (en concreto, 57.772 personas). De esta forma, la cifra real de pobladores de las dos islas debe fijarse en 183.912 individuos. Eso era entonces, sin aplicarle el porcentaje de aumento del 2009.

Estadísticas inservibles


Todavía debe quedar alguien que cree en las estadísticas que va dosificando el Gobierno de España (dicho así pomposamente cuando cada vez existe menos España) de una forma bastante burda.
¿Quién puede creer el número de parados, siempre inferiores a la realidad? Siempre se han maquillado las estadísticas del paro, pero lo de ahora es una burda manipulación fácilmente detectable al ver las bajas laborales y de autónomos o analizando el número de peticiones de percepción del desempleo.
Rubalcaba está loco por cambiar la realidad, el presente y el pasado de España. Incluso ha inventado un sistema rubalcabiño para contar los muertos en accidente de tráfico: si no te mueres aplastado sobre el asfalto, ya no cuentas para este pésimo y peligroso ministro. En realidad, los accidentes de tráfico causan muchas muertes por complicaciones a posteriori, por el trauma o el golpe en el accidente de tráfico. Solía estimarse un plazo de 24 horas para contabilizarlos. Rubalcaba no: es un genio. Y claro, en la España de ZP, han disminuido los muertos, pero… porque no los cuentan.
El caso más lacerante para los pitiusos es algo que ya clama al cielo: no cuentan ni siquiera el número de habitantes.
El 30 de diciembre (2008), nuestro Diario hace lo que buenamente puede: usa los últimos datos que facilita el Instituto Nacional de Estadística, en los cuales se refleja este alucinante crecimiento demográfico, muy superior al resto de las Baleares. Ya sabemos que miles de estos nuevos ibicencos son marroquíes, que han tomado Ibiza como uno de sus sitios preferidos.
Según el INE, Ibiza isla ya suma 124.036 habitantes. Formentera 9.147.
Vila aumenta en casi tres mil y se queda con 46.835. Santa Eulalia 30.000 y San Antonio Abad, 20.000.
Son cifras que dan un poco de miedo, porque es imposible cubrir las necesidades nacidas e incrementadas a una marcha que siempre queda fuera de presupuesto.
No hace falta ser un lince para entender que Ibiza tiene muchos más habitantes. Muchos más. Al no quedar censados o empadronados en el total, las Pitiusas pierden potencia a la hora de programar y solicitar los cupos dinerarios pertinentes: justicia, guardia civil, policía, sanidad, etc. se resienten de esta peculiariedad pitiusa.
¿Cuántos más hay? Pues, sí, tengo la cifra, basándome en el estudio de la Universidad de Baleares y de Sa Nostra: la población real de las Pitiusas supera las 183.900 personas
Según el CRE, los habitantes de las Islas son 58.000 más que los registrados en los padrones municipales. Que alguien tome nota.

Turismo, regreso a las fuentes





El turismo es un fenómeno cíclico, periódico, que hemos aprendido a rentabilizar de mil maneras posibles, como lo han aprendido los taxistas pirata, los expendedores ambulantes de sustancias estupefacientes, los carteristas, los vendedores de melón y sandía en las playas…
Sabemos que se contrata en mayo y se cierran las puertas a mediados de octubre y algunos a finales.
Esto que lo sabe todo el mundo parece un secreto para estos economistas que nos explican que “la economía entrará en recesión y destruirá empleo hasta mayo”.
Estamos en recesión ya hace tiempo, pero hay que sumar dos trimestres seguidos de crecimiento negativo. Y el crecimiento negativo es mucho mayor de lo que nos dicen los datos oficiales, como son muchos más los desempleados.
Pero es que en mayo, descontados los contratados para el sector turístico, también se seguirá destruyendo empleo. Por desgracia, en mayo del 2009 (que será uno de los peores años que se recuerdan en la moderna historia de España) también se perderá empleo con respecto al mismo mes del año 2008.
Eso indica que vamos cuesta abajo y casi sin frenos.
La crisis es tan fuerte que ha dejado fuera de juego a numerosas empresas constructoras de tipo medio y pequeño, las mismas que hace dos y tres años no daban abasto y no podían atender a nadie ni solucionarte problemas poco rentables… para ellos.
Pero causa un poco de miedo el contemplar con cifras hasta que punto la economía de la isla se mantenía en una burbuja, con crecimientos desmesurados y propios de mercados emergentes y sobre el pilar de la construcción.
Si esta crisis sirviera para regresar a las fuentes, o sea al turismo como origen y generador de nuestra economía, habríamos ganado mucho. Pero creo que no. Repetiremos el mismo error.
Y sin embargo el turismo debiera ser suficiente para mantener una economía saneado con unos 80.000 habitantes, que es el techo óptimo de población de la isla.
Creo que Xicu Tarrés debe unirse a los cinco alcaldes y crear unas pautas para dotar a la isla de los servicios mínimos que tiene cualquier pueblote de España. Arreglar los problemas, las infraestructuras y mantenerlas en perfecto estado.
Todo esto vale mucho dinero. Habrá que gestionar bien (leo que muchas partidas asignadas ni siquiera se saben gastar, lo cual es demencial) y dejar de depender de la pasta gorda de las licencias de obras.

Previsiones turísticas imposibles




O sea, que entramos en el año 2009 con una recesión globalizada: no puede haber peor noticia para Ibiza y Formentera. El turismo es un bien de primera necesidad, se nos ha dicho hasta la saciedad, pero no es cierto. De primera necesidad son los de la estricta supervivencia, y en casos como el que vivimos, es tal la inseguridad que muchos quedarán clavados en su casa, los que hayan podido conservarla.
Italia tampoco despega ni tiene razones objetivas para hacerlo.
Francia vive unos momentos curiosos, en los que se ha puesto en manos de un brioso Sarkozy que es quien debe poner en funcionamiento la poderosísima planta industrial francesa. Pero todos tenemos el mismo problema que tenemos en Ibiza: no se puede exportar, si alguien no importa, y ya sabemos que el turismo es una exportación.
Bien, pero ¿quién demonios va a importar nada si el consumo se ha estrellado estrepitosamente?
Al menos podemos esperar que el turismo británico nos salve la situación, pero a comienzos de año esto parece imposible. Si bien los precios de los low-cost pueden llegar a récords a la baja, ahora el inglés tiene serios problemas con la seria devaluación de la libra esterlina.
De manera que los bajos precios del petróleo quizás equilibren lo otro, pero de todas formas Gran Bretaña está poco más o menos igual que el resto de países europeos, o sea, mal, tirando a muy mal.
¿Y Alemania? Es nuestra última esperanza. Pero Alemania tampoco consigue rehacerse y ya viene de una etapa muy dura que inició en 1989 con la caída del muro de Berlín y con unos altos costos de reunificación.
Estados Unidos muy mal, a la espera de que en los próximos meses Obama reinicie un mandato con nuevas fuerzas. Es una incógnita.
Pero es Japón está peor, con una caída de casi el diez por ciento en su producción industrial.
En estos momentos podemos ponernos a rezar. Formentera depende casi íntegramente de Italia, y los italianos son imaginativos, osados y epicúreos, pero cuando no se puede viajar por falta de ingresos, no quiero ni pensar que tipo de italianos vendrán a Formentera.
Ibiza lleva unos años en que los españoles atiborraban la isla, aprovechando la crisis de británicos y alemanes, pero el español es un poco parecido al italiano: vive por encima de sus posibilidades. Y esto ahora, con el corte de suministro de dinero bancario prestado, es imposible.
No sólo esto: los españoles están entrando en un túnel desde el que comenzaremos a salir, si hay suerte, a partir de 2011, aunque Corbacho dijo que la crisis era cuestión de dos meses. ZP simplemente la negaba.
Ibiza, una etapa histórica: arreglar, reequilibrarse y preservar el paisaje.

Similar a 2008 es casi imposible

El consejero de Desarrollo Empresarial y Trabajo del Consejo Insular de Ibiza, Juan Serra Mayans, auguró hoy para el presente ejercicio una ocupación similar a la registrada en 2008, que no se verá perjudicada por la crisis, gracias a la voluntad empresarial y los importantes atractivos de las islas Pitiusas.
Esto lo acabo de leer textual en el mismo Diario de Ibiza, en Libertad Balear y seguro que ha aparecido en más medios.
Según a quien ya no hace falta contestarle, glosarle ni rebatirle, pero con Joan sí, porque además de consejero ha desempañado funciones en diversos organismos, grupos e instituciones desde las cuales ha podido tener contacto directo con el estómago y las vísceras de la economía.
Además de esto, Juan Serra ha demostrado tener el conocimiento y la habilidad necesaria para dirigir varias empresas con éxito profesional.
De manera que cuando dice que la próxima temporada –que empezará dentro de cuatro meses- será muy similar a la pasada, me quedo pensando.
Y el fenicio piensa que no estamos ante las declaraciones de un empresario, sino ante los deseos de un político.
No sé ustedes, pero a mí no hay nada que me ponga más nervioso que las declaraciones provinentes de un político que quiera tranquilizarme. Cuando oigo a Corbacho, Zapatero, la Chacón o Rubalcaba, casi podría jurar que las cosas serán en sentido casi opuesto a lo que digan.
Desde luego le agradezco la sensatez a Juan Serra, por lo demás largamente demostrada. Pero si algo se puede hacer desde Ibiza, además de ofrecer una voz entonada, es trabajar mucho en la recuperación de la calidad de los hoteles –ahora mismo de los peor prestigiados de España, salvo excepciones- y también poner su contundente físico a la hora de emanar sensatez en la concesión de licencias de obras.
En Ibiza ya no se cabe, con crisis ni sin crisis. Cada vez que aumentáis una plaza turística o se construye un chalet hacéis más pobre a Ibiza y acortáis los plazos de su próxima defunción final.
Que una cosa sea difícil no significa que sea imposible. Pero hay que trabajar. En el urbanismo ya se llega tarde, pero al menos recuperar un poco la compostura y la calidad.
¿Será la temporada como la del pasado 2008? Yo diría que no, amigo Juan, pero la bajada del crudo compensará la devaluación de la libra. El mercado inglés bajará un poco. Pero el alemán también y, si no me equivoco, el turismo español se desplomará. Mucha bulla, follón, coleguis, triunfitos y troncos. Seguro. Pero todo apunta que la temporada será muy sobria. Contra esto, resistencia, sacrificio y valentía. No siempre hay que trabajar para forrarse. Mantenerse y sonreir a veces es bastante y admirable.